DESPACHO ECONÓMICO
• Es el estudio que debe realizarse una vez sea
conocida la demanda total en un sistema
determinado, esto con el fin de conocer la potencia
que debe entregar cada unidad para que el costo
total de generación y transporte sea el mínimo
posible.
• El despacho económico tiene como misión alcanzar
la seguridad y calidad de servicio deseado con un
mínimo de costo de generación y transporte.
El funcionamiento de un sistema de potencia
requiere una serie de operaciones de control
cuya complejidad dependerá de la dimensión
del sistema y del grado de seguridad que
quiera obtenerse:
• Seguridad
• Calidad de servicio
• Economía de servicio
Dependiendo del tipo de generación existente en
un sistema eléctrico de potencia resulta el
problema de optimización económica:
Generación de origen térmico: se calcula el reparto
de cargas suponiendo que las unidades
seleccionadas pueden atender cualquier demanda
de potencia, dentro de los límites permitidos para
cada unidad. El despacho económico se realiza con
intervalos de pocos minutos suponiendo que la
demanda de potencia se mantiene constante
durante cada intervalo.
Generación de origen hidráulico: es necesario
considerar la disponibilidad de agua para la
generación de cada central durante el intervalo
de tiempo para el cual se realice el estudio; el
proceso de optimización será dinámico y tendrá
en cuenta la evolución de la demanda de
potencia con el tiempo, de forma que la
potencia asignada a cada central para satisfacer
la demanda de potencia total no requiera una
cantidad de agua superior a la disponible para
generación de energía eléctrica.
En el funcionamiento de un sistema eléctrico
debe asegurarse la máxima calidad y
continuidad en el servicio con un mínimo
costo; para conseguir tales fines son
necesarias una serie de operaciones de
medida, análisis y control, entre las que se
encuentra el despacho económico.
Control de un sistema de potencia
Problemas:
1. La demanda de potencia, reflejado en la
figura, es muy variable con el tiempo
2. Las grandes centrales productoras de energía
eléctrica son poco regulables, no pudiendo
seguir la evolución de la curva de demanda
3. Existe la imposibilidad de obtener un gran
almacenamiento de energía eléctrica que
permita, cuando sea necesario, disponer de
ella.
Estas limitaciones nos obligan a realizar una
previsión de la demanda de potencia:
Estimación de carga a corto plazo
Estimación de carga a largo plazo
Cada tipo de central tendrá una zona o
régimen de carga donde será más útil; de
forma resumida el reparto de cargas de un
sistema de potencia será atendido de la
siguiente forma:
• La potencia base será tendida por unidades de
regulación muy lenta, cuya potencia de salida
se mantendrá sensiblemente constante y que
presenten una gran producción de energía
eléctrica; dentro de esta categoría se incluyen
las centrales nucleares y las centrales térmicas
convencionales.
• El exceso de demanda sobre la carga base
puede ser atendida por unidades regulables,
como pueden ser las centrales hidroeléctricas
y, en caso de no existir una generación
suficiente de este tipo, por unidades térmicas
de mediana potencia. Estas centrales son más
regulables, aunque presentan el
inconveniente de no ser grandes productoras
de energía.
• Las puntas de carga serán alimentadas por
unidades cuya regulación y puesta en marcha
sea muy rápida; dentro de ésta categoría se
encuentran las mini centrales hidroeléctricas y
las pequeñas unidades térmicas con turbinas
de gas. La potencia que pueden entregar estas
unidades es inferior a las restantes.
FUNCIONAMIENTO ECONÓMICO DE LAS CENTRALES
ELÉCTRICAS
En una central hidroeléctrica, el problema lo
representará la disponibilidad de agua para accionar
las turbinas, aunque si se dispone de ella, el precio
de la materia prima (agua) será insignificante. Por el
contrario, en una central térmica convencional, no se
obtendrá problemas para la obtención de su
combustible, aunque para ello se pagará un alto
precio.
En el estudio del despacho económico es fundamental el
modelo de entrada-salida en cada unidad generadora. En el
caso de una central térmica, la característica de entrada
puede ser la cantidad de combustible (medido en toneladas
de carbón), necesarios para generar la potencia (medida en
MW), que se toma como la característica de salida. Si se
multiplica la cantidad de combustible necesaria para obtener
la potencia de salida por el costo de combustible, la
característica que se obtiene relaciona el costo de generación,
con la potencia de salida (en MW). El costo calculado de una
central térmica serán la suma de los costos fijos y de los cotos
variables, siendo éstos últimos función de la potencia activa
que entrega la central.
En la operación de una central térmica (nuclear o
convencional), es necesario considerar ciertas
restricciones, ya que la potencia de salida puede
variar entre un valor máximo y un valor mínimo. La
existencia de un valor máximo es obvia, ya que
cualquier unidad dispone de una potencia nominal
cuyo valor no convine superar excepto en
determinadas emergencias y por un corto periodo de
tiempo. El valor mínimo, en cambio, vendrá fijado
por ciertas características del generador eléctrico y
por las restricciones propias del generador de vapor.