Los Tres Principios Vitruvianos De La Arquitectura
Según Vitruvio la Arquitectura descansa en tres grandes conceptos,
la Belleza (Venustas), la Firmeza o Estabilidad
Estructural (Firmitas) y la Utilidad o funcionalidad (Utilitas) que es
la base de la utilización y/o función de la arquitectura.
La arquitectura se puede definir, entonces, como un equilibrio entre
estos tres elementos, sin sobrepasar ninguno a los otros. A
continuación un conjunto de ejemplos emblemáticos de
arquitectura:
Los tres principios que en conjunto deben
ser la base de todo proceso de producción
arquitectónica, que traducidos en
las Reglas de Composición de Arquitectura.
son conocidos como la Tríada
Vitruviana, basada en los conceptos de
Firmitas (Firmeza), Utilitas (Utilidad) Y
Venustas (Belleza).
La Sagrada Familia
El templo fue proyectado por Antonio Gaudí a finales del siglo XIX.
Pertenece al llamado modernismo, movimiento que recibió el nombre de
Art Nouveau en Francia
ORÍGENES
Los orígenes del Templo Expiatorio de la
Sagrada Familia nos remontan a 1866, año en
el que Josep Maria Bocabella i Verdaguer
funda la Asociación Espiritual de Devotos de
San José, que a partir del año 1874 promueve
la construcción de un templo expiatorio
dedicado a la Sagrada Familia. En el año 1881 y
gracias a varios donativos, la asociación
compra una parcela de terreno de 12.800 m²
entre las calles de Marina, Provença, Sardenya
y Mallorca para construir el templo.
A pesar de que pueden distinguirse elementos que recuerdan al
medioevo, la edificación no se enmarca en el estilo neogótico que alguna
vez utilizó Gaudí, sino que representa un punto de inflexión en toda su
obra.
Análisis De La Sagrada Familia
Podemos distinguir dos niveles de análisis cuando hablamos de la
Sagrada Familia, uno referido a sus características Estructurales
(Firmitas) y Estéticas (Venustas) y otro referido a su Función Y
Significado (Utilitas). Ambos niveles se entrelazan y necesitan
mutuamente. Fue esa una de las genialidades de Gaudí. La estructura, por
tanto, es el recurso que le permite al arquitecto afirmar sus valores
espirituales y estéticos.