Tambien denominada enfermedad de Lobo, enfermedad de
Jorge Lobo, lacaziosis, blastomicosis queloidea, micosis
queloidiforme o seudolepra
Micosis subcutánea producida por un hongo levaduriforme
(dimórfico) denominado Lacazia loboi (antes Loboa loboi); se
caracteriza por producir lesiones cutáneas nódulo-queloideas y
verrugosas en el hombre y el delfín.
Lacazia loboi no se ha podido cultivar "in vitro" ademas, se considera un
hongo dimorfico
Filo: Ascomycota
Clase: Eutiomycetes
Orden: Onygenales
El primer caso fue descrito en Brasil por Jorge Lobo en 1931, en un
indígena amazónico de Pernambuco que presentaba algunas
lesiones queloideas asintomáticas. Lobo consideró este caso como
una variedad de paracoccidioidomicosis, pero después Fialho en
1938 realizó un estudio rutinario de cortes histológicos del mismo
caso, y llegó a la conclusión de que se trataba de una nueva entidad
clínica a la que denominó “enfermedad de Lobo”.
En México se reportó el primer caso en 1977 por
Zavala y Reyes en un paciente agricultor del estado
de Tabasco. En fecha reciente, Taborda y
colaboradores lo han reclasificado como un hongo
(Lacazia loboi gen. nov) con base en sus
características genéticas.
Al cambio de género del agente etiológico, se
propuso la modificación de nombre del
padecimiento de lobomicosis a lacaziosis.
En 2013, Salgado GC., a partir de un aislamiento
enzimático, ha logrado obtener por primera vez la
fase filamentosa del hongo y el cumplimiento de
los postulados de Koch; esto dará pie a muchas
investigaciones y lo que comprueba que el hongo
es dimórfico estricto con una fase de levadura y
otra filamentosa (comunicación VII Congreso
Brasileiro de Micología, Belem do Pará, 2013).
La enfermedad se adquiere en áreas de selva o semiselváticas, húmedas, de calor
(temperatura promedio anual mayor de 24ºC) y lluviosas, con alturas de 200
metros sobre el nivel del mar.
Predomina en tribus indígenas de la amazonía brasileña y colombiana (orinoquia).
La lobomicosis afecta a todas las razas pero predomina en zonas indígenas y en la
raza negra. Los agricultores, colonos, aserradores, buscadores de oro, cazadores,
caucheros (seringueiros) son los afectados con mayor frecuencia.
El reservorio son los humanos, delfines (Tursiops truncatus y Sotalia
guianensis).
El vehículo de transmisión parecen ser las lesiones de la piel y el contacto con
animales (delfines) con un periodo de incubacion de 1 a 2 años
Debido a que Lacazia loboi no ha podido ser cultivado in vitro, su hábitat y
fuente de infección siguen siendo un misterio.
Todas las áreas geográficas donde se han reportado casos coinciden en ser
tropicales y con gran precipitación pluvial
Se cree que la fuente de infección podría ser principalmente el agua, debido a
los casos comunicados en animales acuáticos, o bien a partir del suelo
La mayor parte de casos se presenta en varones entre la segunda y tercera
décadas de la vida; es menos frecuente en mujeres y niños y es común en
campesinos, agricultores y pescadores
Lacazia (Loboa) loboi
• No se ha cultivado in vitro
• Hongo dimorfico
• Termosensible a 37 °C
• Dos tipos: A y B
• Localizado entre los géneros
Blastomyces y Paracoccidioides.
Género Lacazia propuesto por
Taborda, Taborda y McGinnis
en 1999
En su forma parasitaria
consisten en levaduras
que pueden estar solas
o formando cadenas de
blastoconideos, con
blastosporas
monogemantes y
ocasionalmente genera
seudohifas
Algunas observaciones de casos iniciales se sugiere que las lesiones aparecen
en el mismo sitio de inoculación en forma de pequeños nódulos que
adquieren un aspecto queloideo; la enfermedad está restringida al tejido
celular subcutáneo, pero en ocasiones se presentan lesiones distantes
al sitio de inoculación, por lo que algunos autores proponen que hay
diseminación hematógena o linfática, que aún no ha sido comprobada.
Se cree que una vez que el hongo entra en la dermis por inoculación, se inicia
un lento proceso de crecimiento y multiplicación, lo que explica el
prolongado periodo de incubación
Es una infección cutánea crónica, no debilitante. Las lesiones pueden ser únicas
o múltiples, localizadas o generalizadas que crecen lentamente (Hasta 3
décadas) formando placas y nódulos queloidianos o verruciformes que se
pueden ulcerar como consecuencia de traumatismos.
Las lesiones predominan en los pies, las piernas, pabellones auriculares,
antebrazos, codos, rodillas y las regiones lumbar y escapular (Se ha notificado
un caso de afectación testicular). La cara se puede afectar con nódulos profusos
y destructivos. La infestación puede perdurar durante décadas.
Las lesiones son nódulos de aspecto queloide, bien limitados, lisos y móviles
con consistencia dura a la palpación, de color de la piel o ligeramente
pigmentados y asintomáticos.
• Crónica y Progresiva
Infiltradas, pequeñas y aumentan lentamente de tamaño. Aparecen nódulos
satélites. Después se tornan verrugosas o se ulceran y cubren de pequeños
puntos negros y dejan cicatrices atróficas
Diagnóstico: Historia clínica detallada. Biopsia (microorganismo
de aspecto levaduriforme). De momento no se ha conseguido
cultivar el organismo en condiciones de laboratorio.
Exámen directo con KOH, se observan:
• Levaduras abundantes de 7 a 12 μm
de diámetro.
• Esférica, multinucleada.
• Pared doble, con gránulos en el interior.
• Se agrupan cadenas, a veces ramificadas.
• En la espora terminal, se observa un brote
germinativo.
• L. loboi se tiñe con GMS y PAS.
• Tinción de H-E revela pared celular hialina y núcleos hematoxilinófilos
• La biopsia manifiesta infiltrado granulomatoso disperso con gran número
de formas fúngicas en la dermis y el tejido subcutáneo.
• Escisión quirúrgica de las lesiones localizadas
• Las placas y los nódulos de la oreja pueden responder a la
clozimina a dosis de 300 mg/día durante 3 meses, seguida de
100 mg/día.
• Otros farmacos de eleccion suelen ser el sulfametoxazol
trimetoprim, Anfotericina B, y algunos de la familia de los
imidazoles como el ketoconazol y el intraconazol