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Gastronomía de Tlaxcala

La gastronomía de Tlaxcala se ha enriquecido a lo largo de la historia, incorporando ingredientes de los pueblos prehispánicos como el maíz y el maguey, así como de los conquistadores españoles como el trigo, el arroz y los derivados lácteos. Platillos tradicionales como los mixiotes y barbacoas se han fusionado con nuevos ingredientes para crear platillos mestizos. Los dulces también evolucionaron con la introducción de la miel de abeja y el azúcar para crear delic

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La gastronomía de Tlaxcala se ha enriquecido a lo largo de la historia, incorporando ingredientes de los pueblos prehispánicos como el maíz y el maguey, así como de los conquistadores españoles como el trigo, el arroz y los derivados lácteos. Platillos tradicionales como los mixiotes y barbacoas se han fusionado con nuevos ingredientes para crear platillos mestizos. Los dulces también evolucionaron con la introducción de la miel de abeja y el azúcar para crear delic

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Gastronomía de Tlaxcala

Alumnas: Channtal Mayte Torres, Dulce Itzhel Cadena Cruz, Guillermina lopez mejia
Grupo: 4”B”
Nombre del Maestro: Héctor Meneses Carro
Materia: Optativa
A pesar de ser el estado más pequeño de México, Tlaxcala posee una rica gastronomía -
producto de su gran historia. Los hombres prehistóricos, nómadas por definición, se
alimentaban con vegetales silvestres que recolectaban y con las presas de la caza y la pesca.
El primer paso lo dieron los gobernantes de Tlaxcala cuando dispusieron que
varias doncellas indias de la aristocracia de su pueblo, hijas de sus propias
familias, fueran entregadas para ser esposas de los conquistadores, y así
recibieron la simiente y el apellido de los conquistadores.
En las casas de esos primeros forasteros y sus cónyuges tlaxcaltecas brotaron los
primeros frutos de ambos mestizajes: niños y guisos de nueva estirpe.

El alimento por excelencia en nuestra región, desde tiempos inmemoriales, ha


sido el maíz, al cual se le confería un origen divino; tal vez por ello, nuestros
antepasados llamaron a su tierra Tlaxcallan, en honor a la tlaxcalli, nombre náhuatl
de la que hoy conocemos como “tortilla”.
La cocina tlaxcalteca se encuentra fuertemente enriquecida con
ingredientes españoles que dieron a la comida prehispánica tradicional un
giro de sabor, color y olor. Tanto el maguey, el nopal y las hierbas de
campo son elementos infaltables de la comida típica de Tlaxcala. Prueba
las ensaladas de lengüitas, de nopales, quintoniles o huevo de
maguey. Los tlatloyos de acoyote, frijol, haba, albergó o garbanzo; una
rica sopa tlaxcalteca a base de frijol molido y tortilla fría.
Muchos de los platillos de esta cocina milenaria conservan
sus nombres indígenas, la mayoría de ellos en náhuatl, tal es el
caso de los mixiotes, una especie de bolsa de piel de maguey
cocida al vapor y rellena de carne de conejo, pollo o ternera,
sazonada con chiles y especias.
Con el establecimiento de los españoles se conjugaron las dos culturas
gastronómicas, incrementando la vasta riqueza culinaria de
Tlaxcala. Se conocieron entonces haba, trigo, cebada, arroz, puercos,
ovejas, gallinas y ganado vacuno; con éste último se incorporaron la
leche y sus derivados, como el queso, el requesón y la crema.
De la mezcla cultural surgieron entonces los llamados “platillos
mestizos”. Las pencas del maguey se usaron también para envolver
carne de carnero, pollo y puerco, dando mayor variedad a las
deliciosas barbacoas prehispánicas. Asimismo, el ancestral cacao
se popularizó mezclado con leche.
Si bien los tlaxcaltecas ya consumían dulces
elaborados con semillas de uauhtli mezcladas
con miel de hormigas silvestres, preparación
que se conocía como tzoalli, no fue sino hasta la
época colonial que se conoció la miel de abeja y la
caña de azúcar, cuyas mieles o melazas dieron
origen al mexicano piloncillo.
De esta manera, persisten
hasta nuestros días dulces
que son un regalo al
paladar, como los tlaxcales,
elaborados con granos de
elote martajados, las muy
famosas alegrías y, con la
introducción del trigo,
otras delicias como el pan
de fiesta, los buñuelos con
requesón y miel de
piloncillo, y los muéganos
huamantlecos, entre otros.

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