Exposición de la ontología
Licenciada
Mónica Curso
10°01
Integrantes
Oscar Javier Hernández Gómez
Lucas José Rueda chaves
Carlos Rodrigo Pérez Troncoso
Luis Manuel Gómez vergara
Ontología
Desde sus orígenes en el mundo griego, la
filosofía se ha formulado problemas
eminentemente teóricos que versan sobre
objetos no sensibles ,es decir, objetos que no
hacen parte de la experiencia y cuya única
intelección posible es estrictamente
conceptual. De ellos, el mas fundamental es
el ser, el cual es el objeto de la disciplina
filosófica denominada metafisica, o mas
específicamente, de la ontología.
Filosofía primera
La filosofía se ha propuesto desde siempre ofrecer las
explicaciones últimas de todo cuanto es. Esto la
condujo a indagar los principios que constituían la
esencia misma de la realidad. En un comienzo, los
filósofos griegos plantearon muchas teorias que se
apoyaban en elementos sensibles de la realidad, Éste
fue el caso de la filosofía presocrática. Pero con el
tiempo estas teorías se fueron abandonando en favor
del establecimiento de principios que rebasaban el
dominio sensible, principios conceptuales que
procedieran y tuvieran validez en el dominio de la
pura teoría. Se dejaron de buscar explicaciones en el
mundo sensible para hacer una búsqueda en lo que
llamamos suprasensible, en es decir cosas mas allá de
lo físico-sensible.
Diferencia ontológica
Como acabamos de ver, la pregunta por el ser es el
problema fundamental de la filosofía en su acepción de
metafísica, o, mejor, de ontología. Éste no es, sin
embargo, un objeto cualquiera, pues se caracteriza por
su generalidad y por su universalidad. No se trata aquí de
algo que se nos manifiesta como una cosa ante los ojos,
sino de un objeto de la razón y de la teoría. Ya Aristóteles
había establecido que la filosofía es una ciencia teórica.
La palabra griega “teoría” significa "contempla- ción", es
decir, un cierto modo de ver que va más allá de nuestra
mirada sensible, que no se dirige a las cosas; es un
producido por la acción de nuestro pensamiento. En este
sentido debemos entender el asunto del que se ocupa la
ontología.
La generalidad del ser
El ser es algo general, es decir, que
sobrepasa al ser singular de los entes y que
es mas bien su genero supremo. Los
gramáticos denominan genero al termino
supremo. Los gramáticos denominan
genero al termino supremo en el que otros
quedan contenidos.
La pregunta por el ser
La filosofía pregunta por el ser en cuanto en
ser, o también por el ente en cuanto al
ente; es decir, que en cuanto pregunta por
el ser en ella esta contenida la pregunta
por los entes. Pero la ontología no
considera los entes según su determinación
particular o su entidad.
El ser
Como lo indica el filósofo alemán Martin Heidegger, el ser
es, en algún sentido, el más universal pero también el más
vacío de todos los conceptos. En cuanto tal, parece
escapar a todo intento de definición, pues el
pensamiento no llega a decir propiamente lo que el ser
es. Por otra parte, a pesar de que, según dijimos, el ente
es o de que el ser es el principio a partir del cual todas las
cosas adquieren su entidad, el ser se sustrae a su
manifestación sensible o empírica. Y, sin embargo, pese a
esta universalidad, todos nos mantenemos ya en una
cierta comprensión del ser. Nosotros mismos estamos, por
así decirlo, contenidos en él.
PROBLEMA DEL SER
En torno al problema del ser, son muchas
las cuestiones filosóficas que se han
suscitado desde la antigüedad, todas ellas
bajo el presupuesto de la diferencia
ontológica o de la distinción de ser y ente
que hemos señalado antes. A continuación
estudiaremos las más importantes estas
cuestiones, a partir de las cuales es posible
captar, con mayor exactitud, el orden de
problemas propios de la ontología.
Lo uno y lo múltiple
En cuanto género supremo de los entes, el
problema del ser conduce a considerar si éste
es uno o si es múltiple. En el primer caso, como
aquello de lo cual los entes toman su entidad y
que, separado de ellos, subsiste por sí mismo
como algo general; le el atributo de la unidad.
Pero como al mismo tiempo el ser contiene
dentro de sí lo diverso, vale decir, los entes
particulares, parece también propia de su
naturaleza la multiplicidad.
Ser y devenir
En la misma línea del planteamiento
anterior, los griegos formularon el problema
de si el ser permanece inmóvil y siempre
igual a sí mismo, o si, por el contrario, está
sujeto al cambio. Entre los presocráticos
encontramos la defensa de ambos puntos
de vista, expuestos de tal manera, que
resultan irreconciliables. Es el caso de las
doctrinas filosóficas de Parménides y de
Heráclito.
Ser y la esencia
Dada la relación de ser y ente, algunos
filósofos, entre ellos Aristóteles y también
Hegel, han identificado las nociones de ser
y esencia. "La verdad del ser es la esencia",
dice Hegel de la lógica. De ahí que, a la
inversa, el problema del en su obra titulada
Ciencia ser surja cada vez que se intenta
conocer la esencia de las cosas.
La metafísica en los
últimos tiempos (I)
Ser y la existencia
el mismo modo en que diferenciamos ser y
ente, no debemos confundir nunca ser y
existencia. Ambos están en una íntima
correspondencia, y sin embargo son diferentes
uno de otro. Para Hegel, la existencia es un ser
determinado; no el ser en como aparece, tal y
como se nos manifiesta. En otras palabras, la
existencia es el aparecer del ser en el ente, o su
manifestarse en cuanto puede ser percibido, es
decir, en cuanto fenómeno.
Otras cuestiones metafísicas
Durante el período de la filosofía moderna,
concretamente en el siglo XVII, se vio la
necesidad de hacer una revisión de la
metafísica heredada de Aristóteles, ya que
había permanecido, en lo esencial, invariable a
lo largo de los siglos. Esta revisión tenía por
objeto su actualización, dado que tras catorce
siglos la metafísica se había mezclado con la
teología cristiana, y ya no era del todo claro
cuál era su objeto.
Nietzsche y la muerte de la
metafísica
Friedrich Nietzsche, era necesario desenmascarar y
derrumbar una serie de supuestos que habían
caracteriza- do la cultura de occidente. El principal
supuesto era lo que denominaba la fábula del otro
mundo, con la cual caracterizaba toda la
metafísica occidental. Según Nietzsche, esta fábula
daba lugar a lo que él llamaba la historia de un
largo error, es decir, la historia de la tradición
metafísica, que era la historia de una valoración
equivocada de lo que era el ente o el ser.
La muerte de Dios
Para Nietzsche, Dios estaba justificado en la
fábula del otro mundo, desde el momento
en que el platonismo colocó el
fundamento del mundo ideal en la idea
suprema, la idea de bien. Esta
identificación teologizó la metafísica y se
mantuvo vigente a lo largo de toda la
historia intelectual y cultural de occidente,
hasta culminar en el idealismo de Hegel.
La metafísica en los
últimos tiempos (II)
La ontología de la existencia
Martin Heidegger reformula la historia de la
metafísica, como antes lo hizo Nietzsche,
pero lo hace atacando la subjetividad, la
pretensión de los filósofos modernos de
sobrevalorar los alcances y posibilidades de
la racionalidad e intentar responder las
preguntas sobre la realidad
cuestionándose a sí mismos.
La pregunta por el ser desde
la existencia
Para Heidegger, la pregunta por el ser está en
el olvido. Las críticas a la metafísica han
perdido el verdadero sentido de la pregunta
por el ser. Por lo tanto, es necesario reiterarla
para volver a afirmar la metafísica. Se debe
hacer pregunta por el sentido del ser, pues éste
no es algo que esté afuera del sujeto, en el
mundo, como un objeto más, sino que es algo
existente, un estar ahí, como puede ser la
existencia humana, el estar ahí del hombre
Desde allí, el hombre debe intentar desvelar la
estructura de ese ser
Una época sin metafísica
La nuestra es una época sin metafísica. Las
ideas del positivismo han moldeado nuestra
cultura al punto de hacer desaparecer el
pensamiento ontológico. Los encargados de
descifrar el ser de la realidad no son los filósofos
sino los científicos, los físicos cuánticos, los
químicos o los biólogos. Sin embargo, esta
situación fue promovida por la propia filosofía,
pues durante la modernidad ella misma
sospechó de los contenidos ontológicos, y en
nuestros días se ha centrado en estudiar los
contenidos del lenguaje.
La realidad supera al ser
En estos nuevos términos podemos rescatar
la obra del filósofo español Xavier Zubiri,
para quien el hombre es un ser metafísico,
es decir, abierto al mundo de lo real. El
hombre se desenvuelve en ese mundo de
lo real a partir de varios elementos:
Entorno, medio, mundo, situación, habitual