UNIVERSIDAD CEPROG CENTROS DE ESTUDIOS
PROFESIONALES DEL GRIJALVA
LICENCIATURA:
SEMESTRE:
MATERIA:
TEMA:
INTEGRANTES:
DOCENTE
FECHA:
MISS LUCY R.
(30 AÑOS)
SIGMUND FREUD
ESTUDIOS SOBRE LA HISTERIA II
¿ U N N U E VO C A S O
DE HISTERIA?!!
A fines de 1892 un colega de Freud
le presento a una joven dama a
quien el trataba a causa de una
rinitis infecciosa de recurrencia
crónica. Después se averiguo que
una carie del etmoides era la causa
de la rebeldía de su afección.
Pero últimamente la paciente había
acudido a el por unos síntomas
que el medico ya no podía atribuir
a una afección local.
Miss Lucy R.
La joven dama que vivía a los alrededores de Viena como gobernanta en casa de un director de fabrica,
visito a Freud en su consultorio. Ella era inglesa, de constitución delicada, pigmentación escasa, sana hasta la
afección de la nariz.
Según su relato había perdido por completo la percepción olfativa, y una que dos sensaciones olfatorias que
sentía muy penosas la perseguían casi de continuo, además andaba abatida, fatigada, se quejaba de pesadez de
cabeza, falta de apetito y una disminución en su capacidad de rendimiento.
Sus primeras comunicaciones corroboraban las indicaciones del medico sufría de desazón y fatiga. La
perseguían sensaciones olfatorias subjetivas en material de síntomas histéricos.
Análisis del caso
Al tratar de entender el caso clínico no se podía menos que sujetar las sensaciones olfatorias subjetivas, como
alucinaciones recurrentes, a la interpretación de que eran síntomas histéricos permanentes. La desazón era
acaso el efecto correspondiente al trauma, y debía de ser posible hallar una vivencia en la cual estos olores,
ahora devenidos subjetivos, hubieran sido objetivos; esa vivencia tenia que ser el trauma, y las sensaciones
olfatorias se repetirían como un símbolo de el en el recuerdo.
¡¿Pastelillos?!
cuando Freud le pregunta a miss Lucy la clase olor que mas la perseguía recibe por respuesta: -como a
pastelillos quemados-. A Freud solo le hizo falta suponer entonces, que en la vivencia de eficacia traumática
realmente había intervenido el olor de pastelillos quemados. Por lo cual era bastante insólito que se
escojan sensaciones olfatorias como símbolos mnémicos de traumas.
Como la enferma estaba aquejada de rinitis purulenta, la nariz y sus percepciones pasaron al primer plano
de su atención.
Freud se resolvió hacer del olor a pastelillos quemados el punto de partida del análisis.
Lo que habría debido ocupar una sesión se extendió a varias, pues la enferma solo podía visitar a Freud en
las horas de consultorio, cuando el podía consagrarle un poco de tiempo, esas platicas abarcaban mas de
una semana pues las obligaciones de miss Lucy no le permitían viajar con mucha frecuencia desde la
fabrica.
Hipnosis
Cuando Freud intenta hipnotizar a miss Lucy R. esta no cae sonámbula, entonces obliga a Freud a
renunciar al sonambulismo y hacer todo el análisis con ella en un estado que se distinguiría apenas del
normal.
En 1889 Freud visita la clínica de Nancy donde escucha decir a un decano de la hipnosis el doctor
liebeault –ah si poseyéramos los medios para poner en estado de sonambulismo a todas las personas ,
la terapia hipnótica seria la mas poderosa-.
Freud se dio cuenta que si un paciente no caía sonámbulo después de uno a tres intentos ya no poseía
medio alguno para conseguirlo.
De esta forma Freud implementa otra manera de entrar a los recuerdos de miss Lucy.
Técnica
para esto Freud demandaba concentración y para conseguir esta ordenaba acostarse de espaldas y cerrar
voluntariamente los ojos, esto consistía en que el ponía la mano sobre su frente del enfermo o tomaba su
cabeza entre sus manos y le decía: ahora bajo la presión de mi mano, se le ocurrirá. En el instante en que cese
la presión, usted vera ante si algo, o algo se le pasara por la mente como súbita ocurrencia y debe capturarlo, es
lo que buscamos. Pues bien ¿ que ha visto o que le ha ocurrido?.
Esto siempre le brindo a Freud justamente lo que le hacia falta, el dice que desde entonces apenas si alguna vez
le dejo en la estacada, siempre le indico el camino que la exploración debía seguir: además le posibilito llevar
adelante, sin sonambulismo todos los análisis de esa índole.
La conclusión que extrajo de esa experiencia fue que las vivencias de importancia patógenas, con todas sus
circunstancias accesorias son conservadas fielmente por la memoria aun donde parecen olvidadas donde al
enfermo le falta capacidad para acordarse de ellas.
¡¡Niñas !!
Freud le pregunta si recuerda la ocasión que le había generado la sensación olfatoria de los pastelillos
quemados, a lo que ella responde que si y relata lo siguiente:
-fue hace unos dos meses dos días antes de mi cumpleaños. Estaba con los niños en el aula, y jugaba con ellos
(niñas) a cocinar; de pronto traen una carta que acababa de entregar el cartero. Por el cello postal y la letra
manuscrita en el sobre, discierno que la carta es de mi madre, desde Glasgow: quise abrirla y leerla. Entonces
las niñas se abalanzan sobre mi, me arrebatan la carta de la mano y exclaman: no, no puedes leerla ahora, es
sin duda para tu cumpleaños, nosotras te la guardaremos. Mientras la niñas jugaban así conmigo se difundió de
pronto un intenso olor. Las niñas habían abandonado los pastelillos que cocinaban, y se habían quemado.
Desde entonces me persigue ese olor en verdad esta siempre ahí se vuelve mas fuerte cuando estoy
emocionada.
¡¡Cigarros!!
Cuando Freud vuelve a preguntarle sobre el olor a pastelillos quemados, le dice que había desaparecido por
completo, solo que en su remplazo la torturaba otro olor similar, como de humo de cigarro. Le parecía que
este ya había estado ahí desde antes, pero como cubierto por el olor a pastelillos. Le dijo que ahora había
surgido puro..
Después ella relata que fue en un momento donde su jefe hablo con ella fuerte y claro hacerca de que no le
gustaba que besaran a las niñas, y le dijo que si hacia algo mal esta pagaría las consecuencias en ese momento
ya el señor estaba fumando.
En conclusión con el caso ya expuesto de Miss Lucy retomamos que lo que pasaba con ella es que tenia una
presión por hacer las cosas tal y como se le indico, los olores que se representan como base del trauma son la
prueba de la escena vivida en el cual adquirió el de los olores a pastelillos quemados que era una especie de
camuflaje para aminorar el verdadero olor a cigarro en este caso la verdadera causa de su padecimiento
aunque no fue un caso de histeria como tal llego a tener síntomas de este, al final Miss Lucy logra reponerse, y
entonces empieza dejar de sentir ese olor, pretendiendo sanarse ella misma con motivación… y tomando
menos en cuenta los sentimientos hacia su jefe.