Dr. Henry R.
Macotela Payco
Médico – Cirujano
Médico - Estético
Ex – catedrático de la UNMSM
Ex – catedrático de la UCSUR
La piel constituye entre el 15-20% del peso
corporal (por ejemplo, unos 14 kg
aproximados en un adulto de 70 kg) lo que
nos da una idea de su extensión.
Está compuesta por agua (70%), minerales,
carbohidratos, lípidos (sobre todo colesterol)
y proteínas.
Desde el punto de vista arquitectónico, la piel
es una auténtica maravilla.
En solo 6,5 cm2 de piel hay 500 glándulas
sudoríparas, casi 100 glándulas sebáceas, más
de 10000 terminaciones nerviosas, metros de
vasos sanguíneos, 150 sensores de presión, 75
de calor y 10 de frío.
-No es una capa de la piel como tal, pero de alguna
manera habrá que unir epidermis y dermis
-La “capa más basal del estrato basal” se denomina unión
dermo epidérmica.
El envejecimiento ha sido y sigue siendo una constante histórica. Algunos
autores lo definen como un proceso progresivo, irreversible, intrínseco y
universal, que padece todo ser vivo, como expresión de la interacción entre la
genética del individuo y su medio ambiente.
Combatir el envejecimiento representa un desafío para la medicina actual.
Con el paso del tiempo, la mayoría de las funciones de los diversos órganos y
tejidos del organismo disminuyen su actividad.
FACTORES EXTRÍNSECOS:
Sol: rayos UVA - UVB
A nivel bioquímico provoca daño del ADN, exceso de radicales libres y, de
modo visible, la aparición de manchas prematuras o queratosis actínicas entre otras
posibles neoplasias.
El tabaquismo.
ESTRÉS.
FACTORES INTRÍNSECOS
La menor actividad FIBROBLÁSTICA y la disminución de las fibras de
sostén de la dermis, se une la acción gravitatoria, aumentando la flacidez y
caída de los tejidos blandos del rostro.
Con el paso del tiempo la GRASA SUBCUTÁNEA sufre atrofia y distrofia y
el rostro pierde su textura disminuyendo los volúmenes.
A la pérdida de grasa subcutánea, se suma que la contracción reiterada de los
MÚSCULOS a lo largo de los años favorece la aparición de las llamadas
arrugas hiperdinámicas y luego las de reposo.
En edades más avanzadas se produce la reabsorción del TEJIDO ÓSEO, que
en los casos extremos conlleva una disminución notable del volumen facial.
El Fotoenvejecimiento es el término usado para
describir los procesos clínicos e histológicos
producidos por una exposición crónica al sol.
La característica histológica es la elastosis dérmica que
se caracteriza por la desaparición de fibras elásticas de
la dermis, disminuye el colágeno y aumenta la
presencia de proteoglicanos, pero no lineal para todos
ellos, ya que disminuyen los glicosaminoglicanos,
ácido hialurónico (AH) y dermatan sulfato, siendo la
disminución de este AH el responsable de la
disminución de turgencia y elasticidad de la piel,
aparición de arrugas y alteración de la microcirculación
dérmica. Por otro lado, cabe señalar que en la dermis se
distinguen siete tipos distintos los más abundantes son
el tipo I y el III
Se define como un área de la medicina que
tiene como objetivo mejorar el aspecto de la
piel de una persona que no padece ninguna
patología, pero que desea corregir o retrasar el
envejecimiento cutáneo, o paliar cualquier otro
defecto físico.
La lucha frente al envejecimiento cutáneo se puede plantear bajo dos puntos de vista; en
primer lugar con carácter preventivo, retrasando las manifestaciones del envejecimiento
de la piel, y por otro lado con carácter reparador, mejorando el estado de una piel
envejecida.
Tratamiento preventivo
Los objetivos deben ser conseguir una buena hidratación de la epidermis, proteger de los
radicales libres y de la radiación solar.
Para la hidratación epidérmica se pueden utilizar proteínas y ceramidas de cadena corta
y ácidos grasos libres, ceramidas y derivados del colesterol. Una vez conseguida la
hidratación debemos retrasar la involución de la dermis, mantenerla joven, para ello se
utilizan estimulantes celulares como los Plasma rico en Plaquetas, vitamina C, vitamina
A, Resveratrol y Ácido hialurónico, definiendo bien la dosis a utilizar para una mayor
efectividad del producto.
Plasma Rico en Plaquetas: por su contenido en Factotres de crecimiento, tiene capacidad
de regenerar el tejido dérmico, estimulando la síntesis de colágeno y elastina y
aumentando la vascularizacion del tejido conjuntivo.
Vitamina C : es conocida por su capacidad antioxidante y antirradicales, interviene en la
síntesis de colágeno por parte del fibroblasto. Se ha demostrado tambien su efecto
protector frente a la radiación UV. Son numerosos los derivados de Vitamina C que se
utilizan.
Ácido hialurónico: glicosaminoglicano, con actividad hidratante y colagenizante.
Resveratrol: El resveratrol es un potente antioxidante, un polifenol
natural.
1. Activa el gen SIRT1: gen de la longevidad
Aumenta la longevidad de las células estimulando las proteínas de la longevidad o
sirtruínas incrementando la renovación celular y la producción de elastina y
colágeno, lo que se traduce en una piel más firme y tersa.
2. Acción antioxidante: protección contra radicales libres, frena la oxidación del ADN
(lo protege), mantiene la estabilidad de las membranas celulares y previene el
envejecimiento prematuro de la piel.
Es capaz de frenar la oxidación de los radicales libres producida por la radiación
solar, esto lo hace capaz de prevenir los signos de envejecimiento de la piel.
CoQ10 (Ubiquinona) es uno de los compuestos antienvejecimiento mas
populares, se encuentra en concentraciones elevadas en la membrana de
las mitocondrias. Con la edad, disminuye y se modifica la capacidad
antioxidante de la piel. Actúa también a nivel del colágeno y de la
elastina. Su principal inconveniente puede residir en la dificultad y
restricciones para su obtención y distribución.
Para la protección frente a los radicales libres, se emplean antioxidantes
naturales como las vitamina E y C, betacaroteno, glutation reducido,
piruvato que impiden la aparición de peróxidos o los neutralizan, y por
supuesto el empleo de filtros solares de utilidad incuestionable en la
prevención del fotoenvejecimiento.
Botox preventivo: muy indicado para quienes tienden a fruncir muy
frecuentemente el entrecejo (por herencia gestual genética, por miopía /
astigmatismo o poca tolerancia a la luz…) y, sobre todo, pacientes con
piel fina que, no sólo son candidatos, al marcado de arrugas con el paso
del tiempo, sino que, incluso antes de que estas se fijen, suelen ofrecer un
aspecto de ‘enfado’, estrés o mal humor que, en general, otorga al rostro
una expresión poco agradable y favorecedora.
La infiltración preventiva -antes de los 33 años- de Toxina Botulínica no
debe entenderse sólo como tratamiento para evitar el fijado de surcos
futuros, sino que, como lo planteamos en Mira+Cueto, funciona como
retoque flash con efectos muy favorecedores en el momento, ya que al
relajarse la fuerza de los músculos corrugadores, se suaviza ese efecto de
‘cara enfadada’, lográndose al instante una expresión general más
relajada, afable y favorecedora”, explican Mar Mira y Sofía Ruíz del
Cueto.
Además, en su aplicación preventiva (para anticiparse al marcado de
arrugas y suavizar la expresión) en lugar de como ‘remedio’ para líneas
ya fijadas, al necesitarse, en general, menos dosis, también resulta más
económico.
En este caso se debe intentar conseguir la recuperación de los tejidos lesionados, factores
de crecimiento, tratamientos reparadores del ADN, que actúan a nivel molecular
estimulando los procesos reparadores de las moléculas atacadas por los radicales libres.
En la actualidad existen determinados compuestos formados por colágeno,
proteoglicanos (entre los que se encuentran glicosaminoglicanos heparán sulfato,
dermatán sulfato y condroitin sulfato), glicoproteinas, fibronectina.
Proteoglicanos.
Son una clase especial de glicoproteínas que son altamente glicosiladas. Las moléculas se
encuentran formadas por un núcleo proteico que se encuentra unido covalentemente a
un tipo especial de polisacáridos denominados glicosaminoglicanos (GAG). Estas
cadenas de glicosaminoglicanos (GAG) son largos polímeros de car bohidratos lineales
que están cargados negativamente bajo condiciones fisiológicas, debido a la presencia de
grupos sulfato y de grupos de ácido urónico.
Las cadenas de polisacáridos son muy rígidas e hidrofílicas por lo que tienden a ocupar
grandes volúmenes en relación a su masa formando geles: su elevada carga negativa
hace que atraiga gran cantidad de cationes sobre todo el Na+ que, debido a su capacidad
osmótica, hace que se retengan grandes cantidades de agua en la matriz extracelular,
manteniéndola hidratada produciendo una presión de turgencia que capacita a la matriz
a oponerse a fuerzas de compresión.
Los proteoglicanos son el componente fundamental de la matriz extracelular animal,
constituyen, por así decirlo, la principal sustancia que «rellena» los espacios que existen
entre las células del organismo. También están involucrados en la unión de agua y de
cationes como el sodio, potasio y calcio, así como regulando el movimiento de moléculas
dentro de la matriz.
Dependiendo de la naturaleza de las cadenas de
glicosaminoglicanos pueden diferenciarse diferentes tipos:
Ácido Hialurónico
Condroitin sulfato
Heparan sulfato
Queratan sulfato
Dermatan sulfato
También pueden ser clasificados por el tamaño que presentan. En
definitiva se trata de macromoléculas, que restauran las células de
la piel, responsables de dar turgencia, estabilidad y elasticidad,
con capacidad de captar agua hasta 1000 veces su peso molecular.
El aporte externo de proteoglicanos aumenta considerablemente la
hidratación y firmeza de la piel, y se ha demostrado que a corto
plazo, mejoran la luminosidad e hidratación, y a largo plazo,
producen efecto reparador, prevención de arrugas, eliminación
paulatina de las mismas, y reafirmación, lo que se traduce en
considerable mejora de la calidad de la piel.
Péptidos (Argireline®)
Independientemente del origen fisiológico de la arruga, el mecanismo molecular involucrado en el
envejecimiento de la piel está directamente relacionado con los cambios de conformación de la triple
hélice de colágeno, la degradación de los polipéptidos de la elastina, y el desorden en el
empaquetamiento de la matriz lipídica de la piel.
Es decir, el envejecimiento cutáneo, implica una lenta disminución de las funciones celulares y por
tanto atrofia de la piel tanto en la epidermis como en la dermis.
Sin embargo en los últimos años se ha comprobado como las contracciones que aparecen en los
tabiques membranosos del tejido conjuntivo pueden ser responsables de las líneas de expresión.
En este sentido, el interés despertado por las infiltraciones de toxina botulínica ha propiciado un
nuevo principio activo con efecto botox, llamado argireline®, complemento de las fórmulas antiedad,
como alternativa a la toxina botulínica.
La aplicación de la toxina botulínica en cosmética tiene lugar en 1987, al evidenciarse una mejoría de
las arrugas de expresión del entrecejo, aunque las primeras publicaciones tienen lugar en el comienzo
de los años noventa.
Sin embargo existen efectos adversos locales como consecuencia de la punción (dolor, eritema, edema)
y difusión de la toxina (ptosis de los párpados y cejas, asimetría de la sonrisa, flacidez, dificultad en la
locución).
Las arrugas de expresión se deben a la contracción muscular repetitiva provocada a causa de:
Atrofia lineal de la dermis
Desarrollo de fibrosis en la hipodermis
Los movimientos faciales provocan la contracción y relajación de células de la dermis y los
fibroblastos que se hallan anclados por redes fibrosas de colágeno y elastina. Con el tiempo y la
repetición de estos movimientos, los fibroblastos dejan de relajarse, por lo que la piel queda contraída
formando una arruga de expresión permanente
Las etapas más susceptibles de ser alteradas, desde el punto de vista cosmético son:
Exocitosis neuronal.- Es el proceso de liberación del neurotransmisor desde las vesículas
sinápticas al espacio sináptico. SNARE es un complejo que captura las vesículas
sinápticas portadoras de neurotransmisores y las fusiona con la membrana celular, lo
que permite la liberación de neurotransmisores. Este Complejo-Receptor está formado
por tres proteínas: sinaptobrevina (VAMP), sintaxina y SyNaptosoma lAssociated
Protein (SNAP).
Contracción- Relajación de los fibroblastos.- Los fibroblastos son las células responsables
de mantener la matriz extracelular como productores de colágeno y elastina, etc. Su
contracción o decontracción se transfiere al tejido conectivo y provoca una tensión o una
relajación de la piel. Las sustancias efecto botox actúan sobre el mismo centro que la
toxina botulínica, pero poseen una acción diferente, sin los inconvenientes de la toxina.
La toxina botulínica tipo A, producida por Clostridium botulinum, destruye
irreversiblemente la proteína SNAP25 del complejo SNARE, lo que impide la liberación
de acetilcolina y provoca la parálisis del músculo afectado. La toxina botulínica tiene una
acción específica sobre los terminales colinérgicos y temporal, ya que pasados entre 15 y
20 días desde su infiltración se fabrican nuevos terminales nerviosos en paralelo que son
activos al cabo de 2 o 3 meses, y que pasados entre 3 y 6 meses restablecen por completo
la señal muscular
Argireline®, es un hexapéptido (acetyl hexapeptide-8), formado por una cadena de 6
aminoácidos unidos de forma sintética. Posee una doble acción: por una parte, provoca
una relajación muscular por inhibición del complejo SNARE, pero a diferencia de la
toxina botulínica, no destruye irreversiblemente la proteína SNAP-25 del complejo, sino
que modifica su conformación y compite con ella por un sitio en el complejo SNARE.
El hexapéptido es un análogo del extremo N-terminal de la proteína SNAP-25 y por ello
no destruye completamente el complejo SNARE, sino que lo desestabiliza ligeramente.
Así las vesículas sinápticas no pueden anclarse y liberar acetilcolina de manera eficiente,
lo que permite una cierta neurotransmisión en equilibrio con una relajación muscular.
Como resultado, la contracción muscular queda atenuada, lo que previene la formación
de arrugas.
Sin embargo la novedad de argireline® es su capacidad para actuar por vía tópica y por
tanto las múltiples ventajas que este presenta frente a la toxina botulínica son:
Evita la aplicación de inyecciones en el rostro, que pueden ser incómodas y dolorosas.
La toxina botulínica se considera la sustancia más letal por peso: 1g puede matar a un millón de
personas. Argireline® es unas 4000 veces menos potente que la toxina botulínica por lo que
constituye una alternativa más segura para el tratamiento de las arrugas.
Argireline® sirve como mantenimiento entre microinyecciones de toxina botulínica, ya que al
prolongar sus efectos, comporta una reducción de la frecuencia de las microinyecciones.
Más económico, y está indicado en las personas que han desarrollado una inmunidad frente a la
toxina botulínica tras su uso prolongado.
Es un polisacárido del tipo de glucosaminoglicanos con enlaces ß,
que presenta función estructural, como los sulfatos de condroitina.
De textura viscosa, existe en la sinovia, humor vítreo y tejido
conjuntivo de numerosos organismos y es una importante
glucoproteína en la homeostasis articular.
En seres humanos destaca su concentración en las articulaciones,
los cartílagos y la piel. En un hombre medio de 70 kilogramos de
peso puede haber una concentración de 15 gramos de ácido
hialurónico, y un tercio de éste se degrada y sintetiza cada día.
Está constituido por cadenas de carbohidratos complejos, en
concreto unos 50.000 disacáridos de ácido N-acetil glucosamina y
ácido glucurónico por molécula y deriva de la unión de
aminoazúcares y ácidos urónicos. Esta cadena se sitúa formando
espirales con un peso molecular medio de 2 a 4 millones.
Presenta la propiedad de retener grandes cantidades de agua y de
adoptar una conformación extendida en disolución, estas
propiedades se consiguen gracias al gran número de grupos OH y
de cargas negativas de esta molécula
Su uso en cosmética, se conoce desde 1996, posee la capacidad de retener
el agua en un porcentaje equivalente a miles de veces su peso; es por ello
que se emplea para hidratación de la epidermis ya que reconstituye las
fibras que sostienen los tejidos de la piel.
La función principal del ácido hialurónico es como material de relleno en
cirugía estética utilizándose en implantes y rellenos.
Además de alisar los pliegues subcutáneos estimula la producción de
colágeno, lo que multiplica y prolonga el resultado rejuvenecedor. Su
utilización destaca en la voluminosidad de los labios y pómulos, así como
para alisar la frente y las marcas cutáneas aunque también se administra
para reducir las cicatrices del acné severo y otros problemas cutáneos que
ocasionen pérdida de piel.
El ácido hialurónico se inyecta donde no hay músculo justo bajo la piel
donde está la arruga, su uso en inyección fue aprobado por la FDA en
2004. Puede también eliminar los radicales libres, los subproductos
dañinos para el tejido derivados del metabolismo del oxígeno, que
pueden provocar inflamaciones y cáncer.
Su utilización en cirugía estética y quirúrgica le ha llevado a cobrar
importancia dentro del sector.
Los hilos de sutura han sido utilizado como material de
sostén subdérmico de tejidos blandos faciales, desde
1995, sin embargo la progresiva evolución ha llevado a
la mejora en el tipo de hilo a usar y en las técnicas
utilizadas para su implantación.
Los hilos de sutura PDO y PLLA al ser hilos
reabsorvibles disminuyen los efectos secundarios y
resultados inestéticos, produciendo además un efecto
inductor del colágeno por la reacción fibroblástica
secundaria a su implantación.
Los tipos de hilos son variados: espiculados, lisos,
tornados, screw, etc.
Pueden ser combinados con diversos tratamientos
estéticos para un mejor efecto.