Plásmidos.
¿QUÉ SON LOS PLÁSMIDOS?
Los plásmidos son moléculas de material genético (ADN)
que se replican independientes del cromosoma
bacteriano (ADN que contiene los genes esenciales
para la supervivencia de la bacteria).
El hecho de que los plásmidos son más pequeños y en
mayor número que el cromosoma del huésped hace
que sea más fácil aislarlos en forma pura. Los
investigadores que estudian el ADN hacen uso de los
plásmidos en sus laboratorios. Los plásmidos son,
pues, una herramienta fundamental de la tecnología
del ADN recombinante.
ADN RECOMBINANTE
Las moléculas de ADN recombinante (ADNr) son moléculas de ADN
formadas mediante métodos de laboratorio conocidos como
recombinación genética (como lo son la clonación molecular) para
juntar material genético de diversos medios, creando
secuencias de DNA que no se encuentran de otra manera en el
genoma. El ADN recombinante es posible gracias a que las moléculas
de ADN de todos los organismos comparten la misma estructura
química.
Características de los plásmidos.
El tamaño de los plásmidos que existen en la naturaleza varía de 1 a
más de 1000 kilopares de bases.
Muchos plásmidos usan la misma maquinaria de replicación del DNA
cromosomal y contienen un origen de replicación que es reconocido.
Los plásmidos autoregulan su número de copias a través de un
represor (proteína o RNA) que impide que se repliquen muchas copias
del plásmido.
Estos represores también pueden actuar sobre otros plásmidos
relacionados, excluyéndolos así de la célula.
En general, los plásmidos se clasifican en aquellos que se encuentran
en un bajo número de copias por célula (1‐10) y los que están
presentes en un alto número de copias (10‐100)
CLASIFICACIÓN DE ACUERDO AL TIPO DE
GENES:
Los plásmidos de resistencia son aquellos que le permiten a la
bacteria hacerle frente a un veneno, un antibiótico, metales
pesados tóxicos, etc.
Los plásmidos degradativos ayudan a la célula bacteriana a digerir
sustancias que no son habituales en su entorno. Por
ejemplo, Burkholderia xenovorans tiene un plásmido que le auxilia a
degradar compuestos sintéticos contaminantes como los
compuestos policlorados.
También existen plásmidos que producen toxinas (sustancias
tóxicas).
Y también están los plásmidos de virulencia, que son la causa de
que una bacteria tenga mayor capacidad para causar una
enfermedad.
CLONACIÓN DE ADN.
Abrir el plásmido y "pegar" el gen dentro. Este proceso
depende de enzimas de restricción (que cortan el
ADN) y de ADN ligasa (que une el ADN).
Insertar el plásmido en las bacterias. Se usa selección
con antibióticos para identificar las bacterias que
incorporaron el plásmido.
Cultivar bacterias portadoras de plásmido en gran
cantidad y usarlas como "fábricas" para producir la
proteína. Recolectar la proteína de las bacterias y
purificarla.
Durante la transformación, células bacterianas preparadas
especialmente se someten a un choque (como alta
temperatura) que las anima a incorporar ADN extraño.
La replicación del ADN de los plásmidos se origina
siempre en el mismo lugar y utiliza un mecanismo
denominado de círculo rodante. En el punto de origen,
sobresale una protuberancia en forma de horquilla de
cabello donde se engancha la proteína RepB para
iniciar la replicación.
Lo que han descubierto los investigadores es que la proteína
iniciadora es un hexámero en forma de anillo y, por lo tanto,
contiene seis centros activos y seis motivos de unión al ADN
que, además, son móviles. Estas características le confieren
varias habilidades: reconocer el lugar de origen de la
replicación, cortar una de las cadenas de ADN, rodear la
otra y desenredarla para que la maquinaria de replicación
-el replisoma- pueda avanzar a lo largo del ADN y,
finalmente, volver a atar la cadena de ADN cortada,
completando el círculo.
La estructura de la proteína RepB muestra similitudes
con la familia de proteínas helicasas de tipo anillo que
intervienen en diversos procesos relacionados con el
ADN, por ejemplo, en la replicación de los virus. En
particular, los investigadores han visto que una parte
de RepB tiene una estructura muy similar a los
iniciadores de la replicación de dos virus que provocan
cáncer en humanos: el virus del papiloma humano
(útero) y el virus SV40 (mesoteliomas).
REPLICACION EN
CIRCULO
RODANTE.
La síntesis de DNA comienza con el corte en una cadena (morada) en el
origen de replicación, el extremo 5´ se aleja del dúplex, permitiendo la
adición de desoxirribunucleotidos al extremo 3´ libre, que tomarán como
molde la cadena complementaria.
Mientras ocurre esto, el extremo 5´ de la cadena cortada se despliega
como una cadena libre de tamaño cada vez mayor.
Cuando toda esta cadena se ha desplegado, el extremo 3´ se ha disociado
de la cadena complementaria, la maquinaria de replicación corta y liga
los dos extremos formando nuevamente una molécula de DNA
monocatenario y dejando tras de sí un DNA circular de doble cadena,
una de las cadenas es de nueva síntesis (rosa) y la otra corresponde a la
cadena molde (azul).
EL DNA monocatenario (morado) deberá sintetizar su cadena
complementaria para convertirse nuevamente en un DNA de doble
cadena.
¿EN QUÉ NOS PUEDEN AYUDAR LOS PLÁSMIDOS?
Los plásmidos tienen aplicación en ingeniería genética,
a la fecha, se han construido incontables plásmidos
artificiales en los laboratorios de biología molecular o
de ingeniería genética llamados vectores, que son
fáciles de manipular y a los que se les pueden
introducir nuevos genes de nuestro interés.
Un ejemplo muy importante es la insulina que es empleada
para el tratamiento de la diabetes, éste fue el primer caso
de una proteína producida por ingeniería genética, aprobada
para uso en humanos desde 1982. De esta forma, los
plásmidos pueden ser auxiliares en el control de
enfermedades. Por otro lado, en 1999, investigadores
reportaron que un plásmido bacteriano contiene los genes
necesarios para la degradación de naftaleno, bifenilo y
tolueno que son contaminantes del ambiente, Por lo tanto,
los plásmidos también pueden ser usados en
biorremediación, una tecnología dirigida a proteger nuestro
planeta.