Sistema Nervioso Parasimpático
Al referirnos al sistema parasimpático hablamos de un circuito nervioso que
cubre los diferentes sistemas del organismo, a partir del tronco del Encéfalo y
recorriendo la Médula Espinal.
El Sistema Nervioso Parasimpático (SNP) es el encargado de controlar todos
los actos y funciones involuntarias, y forma parte del Sistema Nervioso
Autónomo (SNA). Estas fibras nerviosas tienen bifurcaciones en la zona de los
nervios craneales, del nervio vago, del nervio facial, del motor ocular y de los
nervios pélvicos en el plexo sacro el cual maneja y controla los procesos
inconscientes e indispensables para el sostenimiento de la vida, como el ritmo
respiratorio o el latir del corazón.
Función SNP
La función del sistema parasimpático es, al contrario de la del simpático, a la
conservación de la energía. La estimulación del SNP produce una disminución de la
frecuencia cardiaca y de la velocidad de conducción aurículo ventricular. Origina
constricción del músculo liso con afectación bronquial, miosis, etc. De este modo
mientras que el simpático prepara para la acción y en general provoca una aceleración
del organismo y su metabolismo, el parasimpático provoca reacciones que preparan
para el ahorro y la recuperación de energía, enlenteciendo el sistema.
En general, ambos sistemas trabajan juntos para garantizar que el cuerpo responda
adecuadamente a las diferentes situaciones. Las funciones del sistema nervioso
parasimpático (SNP) están controladas por núcleos del hipotálamo medial y anterior.
En definitiva, el sistema nervioso parasimpático realiza una serie de funciones
automáticas cuya existencia tiene sentido a partir de la acción conjunta con el sistema
nervioso simpático, con el cual se complementa (produciendo efectos opuestos a este).
Los signos de descarga parasimpática son: náusea, vómito, movimientos intestinales,
enuresis, defecación y un aumento de las secreciones.
Las tareas del Sistema Nervioso Parasimpático (SNP) están en contraste con
las del Sistema Nervioso Simpático (SNS), es decir, son totalmente opuestas:
SNP en Anestesia
El sistema nervioso parasimpático está continuamente activo y coordina la función
de múltiples órganos de acuerdo con el estado fisiológico del organismo, facilitando funciones
como la digestión y la excreción. Debido a su importancia en la fisiología del organismo, el
sistema nervioso autónomo y es responsable de los efectos adversos de muchos medicamentos y
toxinas.
Una de sus principales características es la rapidez y la intensidad con la que puede cambiar las
funciones viscerales. Así por ejemplo, en cuestión de 3-5 segundos puede duplicar la frecuencia
cardiaca y en 10-15 segundos la presión arterial. Para el anestesiólogo es fundamental un buen
conocimiento de este sistema, puesto que el éxito de un acto anestésico depende en gran medida
del mantenimiento de la homeostasis corporal y esta refleja el estado y función del sistema
nervioso autónomo.
Un aspecto muy importante de la formación de un anestesiólogo, consiste en adquirir
conocimientos y habilidades para manejar y utilizar los efectos que tienen sobre el sistema
nervioso autónomo tanto los fármacos anestésicos como muchos otros fármacos, en diversas
condiciones patofisiológicas; por todo esto podemos afirmar que la anestesiología es la medicina
práctica del sistema nervioso autónomo.
Conclusión
En conclusión, el Sistema Nervioso Parasimpático facilita el reposo,
favoreciéndonos en el ahorro de energía, y los procesos digestivos. También, debido
a su función anabólica, el Sistema Nervioso Parasimpático tiene una participación
fundamental en el sostenimiento de la salud mental y física. Ayuda al cuerpo a
tranquilizarse y tornar al estado de sosiego, después de una perturbación o una
manifestación de estrés, en el cuál sube la presión arterial, se ensanchan las pupilas y
se desvía la energía de otros procedimientos corporales para huir o luchar.