“Año de la Promoción de la Industria Responsable y el
Compromiso Climático”
UNIVERSIDAD NACIONAL SAN LUIS GONZGA DE ICA
FACULTAD DE INGENIERIA DE MINAS Y METALURGIA
PLAN DE CIERRE DE MINAS
PLAN DE CIERRE
DE MINAS
Marco legal del plan de cierre
Objetivos Generales:
1. Demostrar las ventajas de
aprovechar las sinergias de una
mina en fase final de vida útil para el
desarrollo de una nueva operación.
2. Demostrar el aprovechamiento de
instalaciones próximas a cierre para
ser utilizadas como parte de la
nueva operación minimizando los
impactos ambientales.
3. Realizar eficientemente el cierre de
una mina aprovechando la
continuidad de una operación
nueva.
¿QUÈ ES PLAN DE CIERRE DE MINAS?
Es un instrumento de gestión
ambiental conformado
por acciones técnicas y legales,
que deben ser efectuadas por
el titular de actividad
minera, a fin de rehabilitar las
áreas utilizadas o perturbadas
por la actividad
Minera.
¿QUÈ ES PLAN DE CIERRE DE MINAS?
Y éstas alcancen
características de
ecosistema
compatible con un
ambiente saludable
y adecuado para el
desarrollo de la
vida y la
conservación del
paisaje.
¿QUÈ ES PLAN DE CIERRE DE MINAS?
La rehabilitación
se llevará a cabo
mediante la
ejecución de
medidas que sea
necesario realizar
antes, durante y
después del cese de
operaciones, para
asegurar
el cumplimiento
de los objetivos de
cierre.
DIFERENCIA ENTRE UN CIERRE Y UN CIERRE
PLANIFICADO
Una explotación minera puede cerrar temporal o
definitivamente por razones como las siguientes:
•Agotamiento de las
reservas económicas
conocidas.
• Baja en la
demanda/precios de los
metales o minerales
explotados.
• Mal manejo financiero
de la empresa.
• Problemas geotécnicos
/ hidrológicos graves.
DIFERENCIA ENTRE UN CIERRE Y UN CIERRE
PLANIFICADO
• Conflictos laborales
prolongados.
• Conflictos de origen
político (guerra civil,
incautaciones, etc.).
• Cambios en la
legislación (en
particular la relativa a
impuestos).
• Restricciones
vinculadas al ambiente
y otras materias.
DIFERENCIA ENTRE UN CIERRE Y UN CIERRE
PLANIFICADO
El objetivo esencial de un cierre
programado, bien planificado,
ejecutado y controlado después de
su realización, es prevenir, mitigar
y revertir esos efectos dañinos. Ello
implica que la idea del cierre debe
estar presente desde la etapa de
evaluación de la posible
explotación de un yacimiento.
Debe acompañar el diseño de las
labores y la selección de las
tecnologías a utilizar, y desde
luego, lo referente a la localización
de los trabajadores y sus familias .
Antiguamente no se contaba con
legislación ambiental en el sector
minero,
por lo que las minas no concebían el
cierre y no tenían conocimientos
científicos para mitigar impactos
ambientales.
En la actualidad, las normas
ambientales
indican que todas las empresas
mineras
deben contar con un plan de cierre
aprobado por el MEM a través de la
Dirección General de Asuntos
Ambientales Mineros (DGAAM).
La Empresa debe, en
El cierre progresivo término total de las Consulta con los líderes de
de minas se da de actividades de las comunidades locales,
manera simultánea a todas las desarrollar e implementar
la etapa de operación instalaciones que un comité de monitoreo
de una mina, cada post cierre con el mandato
componen un de supervisar el monitoreo
vezque uno de sus
componentes deja de emprendimiento de la estabilidad geofísica,
minero. calidad del agua y
ser útil rehabilitación de los sitios
contaminados y
restauración del terreno
para su uso post cierre
Objetivos del plan de cierre
Los objetivos principales del plan de cierre son los siguientes:
Proteger la salud y seguridad pública
Garantizar la estabilidad física
Garantizar la estabilidad química
Reducir los efectos negativos de las instalaciones sobre el
ecosistema
Otorgar al terreno condiciones de uso compatibles con su entorno,
hasta donde sea
posible
Identificar las necesidades, capacidades y limitantes de las
comunidades a fin de
implementar programas de desarrollo sostenible.
Criterios de cierre
El Proyecto considera que después de la ejecución de las
actividades de cierre, el sitio quedará
en una Condición de Cuidado Pasivo, sin embargo, si
durante la ejecución del Proyecto y de
los estudios que se realicen como parte del Plan de
Cierre a nivel de factibilidad se determina
que dicha condición no será posible, se aplicarán
medidas que involucren el cuidado activo
(mantenimiento a largo plazo) a fin de alcanzar los
objetivos del cierre.
El ciclo de vida de una mina
el ciclo de vida de una mina pasa por
las etapas de exploración, construcción, operación y
cierre.
Una mina, además, puede tener varias zonas productivas
y diversas actividades dentro de
toda su área geográfica. Cuando una de éstas deja de
operar se procede a su cierre,
considerándose dicha acción como un “cierre
progresivo”.
Principales características
El plan incluye, además, el presupuesto del cierre, el cronograma de su
ejecución y las garantías respectivas. Las garantías están constituidas por
el costo del cierre y todos los gastos directos e indirectos que se deriven de
ejecutarla. La ejecución se da por incumplimiento del plan. Por parte de la
empresa minera, y es la dirección general de minería del ministerio de
energía de minas (MEM)
En el caso del cierre temporal, progresivo y final se
debe contemplar el desmantelamiento de equipos e
instalaciones, estabilización de los residuos y
revegetación de la zona. La idea es asegurar que no
quede ningún rastro de la actividad minera que cause impactos negativos
posteriores al
cierre y así proteger la vida humana y hacer un uso beneficioso de esas
tierras
la elaboración del plan de cierre
En la actualidad, las normas ambientales
indican que todas las empresas mineras
deben contar con un plan de cierre
aprobado por el MEM a través de la
Dirección General de Asuntos
Ambientales Mineros (DGAAM). Cabe
señalar que dichos planes se volverán más detallados a
medida que avance el ciclo de vida de la mina y que se
cuente con una
mayor cantidad de información
OBJETIVO
Conocer los alcances de la re-vegetación como parte
del proceso de rehabilitación de suelos y aguas,
ocupados por la explotación de una mina
Restauración y remediación
Los efectos a corto plazo de la actividad minera
tienden a ser destructivos e irrecuperables, y por tanto,
es deseable minimizarlos en lo posible. Se debe hacer
lo posible por recuperar las áreas afectadas, ya sea
porque afectan al paisaje, o porque afecten al medio
([Link]., contaminación de suelos, aguas, etc.)
Hay que diferenciar 2 aspectos: la restauración del
terreno, que consiste básicamente en devolverle en lo
posible su aspecto original, y la remediación, que
pretenderá solucionar los problemas de mayor calado,
no solucionables mediante la simple restauración.
Restauración y remediación :
El Terreno
La restauración de un terreno afectado por la minería
consiste en devolverle en lo posible su aspecto original,
previo a la realización de las labores de extracción minera.
En concreto, en nuestro país está regulada legalmente,
incluso mediante una fianza que es necesario depositar en
la correspondiente Jefatura de Minas, y que solamente se
restituye a la empresa explotadora una vez que han llevado
a cabo los correspondientes trabajos. Todo esto de acuerdo
con un Proyecto inicial de restauración, presentado al
solicitar el correspondiente permiso de explotación, y con
el visto bueno de la autoridad correspondiente.
Cabe que destacar que remediación y restauración a menudo
se desarrollan conjuntamente, no basta con “ocultar” o
“embellecer”, Así, en labores mineras abandonadas
tendremos que considerara los siguientes pasos:
• Auditoria previa: estudio de la línea base (base line)
• Diseño y análisis de costes
• Preparación del sitio
• Restauración y/o remediación de los suelos
• Introducción de plantas
El establecimiento de la línea base es también el punto de partida
del Estudio de Impacto Ambiental. En nuestro caso, es decir,
cuando se trata de establecer qué mecanismos específicos de
restauración/remediación utilizar en algún caso concreto, la
información a recopilar será variable en función de la naturaleza
del problema. No obstante, las variables generales a considerar
serán:
Paisaje
Suelos
Flora
Fauna.
Geoquímica de la zona
Rocas
El diseño y análisis de costes de la remediación es siempre
crucial para definir nuestro plan de acción. Deberemos establecer
claramente la metodología a seguir en función de las características
concretas del área, su distribución temporal en función de las
actividades mineras, y evaluarlas económicamente de acuerdo con
las posibilidades reales de llevarlas a cabo.
En lo que se refiere a la preparación del sitio, podrá requerir una
serie de actividades más o menos significativas, que permitan
aplicar adecuadamente la o las técnicas que se pretenda aplicar en
función del diseño realizado en cada caso: explanaciones, relleno
de huecos, sellado de acceso a labores, etc.
Así, durante la fase de restauración será necesario preparar el terreno
para su posterior aprovechamiento agrícola. Esto implica una preparación
física ([Link]., arado, rastrillado) y otra químico-biológica, que nos conecta
con el concepto de remediación. En este sentido, en un terreno
fuertemente empobrecido, una de las primeras labores a realizar será la de
inocular hongos para favorecer la formación de microrrizas. Las
microrrizas son asociaciones entre un hongo y la raíz de una planta. Otro
problema suele estar relacionado con la acidificación de los suelos ([Link]., en
relación con la oxidación de la pirita). En este sentido, la clásica labor de
remediación consistirá en la adición de cal, normalmente de varias
toneladas por hectárea, para neutralizarlos. Una vez realizadas estas tareas,
se pasa a la introducción de especies vegetales. Tanto las compañías
mineras como los organismos públicos (locales, regionales o estatales)
suelen favorecer el sembrado de gramíneas (pastos) por dos razones
principales:
1) porque confieren al sitio un aspecto atractivo; y
2) porque los resultados se consiguen a corto plazo
Restauración y remediación: Aguas
La remediación de las aguas relacionadas con la minería
pasa por su depuración. En algunos casos esta
remediación es relativamente sencilla:
las aguas procedentes de las zonas de labores (del fondo
de mina, ya sea subterránea o a cielo abierto), o las
empleadas en los procesos mineralúrgicos o
metalúrgicos, fáciles de controlar, y salvo un vertido
accidental, pueden ser depuradas antes de ser vertidas a
cauces públicos
Aguas superficiales
La solución a los problemas derivados de los vertidos de
las aguas residuales de las instalaciones mineras a cauces
superficiales pasa por su depuración, que estará soportada
por una tecnología adecuada a este fin, en función de las
características físicoquímicas de cada caso concreto.
Algunas de las técnicas que se pueden emplear son:
Neutralización.- Se suelen emplear
carbonatos, en especial el carbonato cálcico,
por su reactividad incluso con ácidos débiles.
No hay que olvidar que produce la emisión de
CO2, así que nunca debe hacerse en ambiente
cerrado para evitar la posibilidad de
intoxicación por acumulación de este gas.
Eliminación de sales indeseables. En cada
caso tendremos o podremos tener distintas
sales cuyo vertido no es deseable, de forma
que cada caso puede resultar muy diferente.
Necesitaremos estudiar qué proceso o
procesos químicos son susceptibles de
ocasionar reacciones específicas con los
compuestos problemáticos en disolución,
para en unos casos producir otros compuestos
menos problemáticos, o precipitar
compuestos sólidos, o formar gases que se
eliminen a la atmósfera (caso de que no
constituya otro problema mayor).
Depuración del Drenaje Ácido de Mina (DAM)
Uno de los mayores problemas que plantea la minería es
el drenaje ácido. Para su tratamiento se pueden emplear
dos grupos de técnicas:
Las técnicas activas son aquellas Las técnicas pasivas
que se basan en el procesamiento son las que se emplean
químico del DAM mediante la
para el tratamiento de
adición de reactivos
neutralizantes. grandes volúmenes, y se
Estos reactivos llevan el pH a basan en la puesta en
valores aceptables, y favorecen la contacto del DAM con
precipitación de la mayor parte de “reactivos” naturales o
los metales pesados que pueda con condiciones
contener el agua. Su principal adecuadas para evitar el
problema es que suelen ser
reactivos con un cierto coste, que
desarrollo del proceso.
no siempre pueden emplearse de
forma extensiva, para neutralizar
grandes volúmenes de DAM
Las técnicas pasivas pueden ser muy variadas entre estas
tenemos:
Lagunas o ciénagas aeróbicas . Una ciénaga o laguna aeróbica consiste en
un humedal de suficiente extensión con flujo superficial horizontal. Este
sistema se utiliza para tratar aguas neutras o alcalinas. Los metales pesados
precipitan como consecuencia de reacciones de oxidación, con formación de
los correspondientes óxidos o hidróxidos, lo cual tiene su mayor eficiencia a
pH mayor de 5.5. La ventilación/aireación del agua previa a su paso por la
laguna se produce haciéndola pasar por pequeños saltos y rápidos. El sistema
es especialmente eficiente en la reducción del contenido en hierro, pero el
pH puede incrementar considerablemente debido a las reacciones de
oxidación.
Restauración y remediación :
Suelos y Aguas subterráneas
A menudo las aguas subterráneas, contaminadas o no, no
están en el suelo, sino en el subsuelo, afectando a acuíferos
contenidos en rocas completamente diferentes a lo que
llamamos suelo, y por tanto, con problemáticas distintas.
En el establecimiento de la metodología a seguir para la
descontaminación de suelos y aguas subterráneas influyen
dos tipos de factores: los intrínsecos derivados de la
naturaleza y geometría de la contaminación, y los
económicos, que siempre hay que considerar a la luz de la
mayor o menor necesidad real de solucionar el problema.
Podemos emplear distintos métodos para restaurar o
remediar:
Las técnicas de tratamiento in situ
son las que se aplican sin necesidad de trasladar el suelo o
el agua subterránea afectados por el problema. Suelen ser
de utilidad cuando el problema afecta a un volumen muy
importante del suelo, que haga inviable su aislamiento y
su tratamiento ex situ, o cuando éste supone un coste
económico que lo hace inviable, ya que el tratamiento in
situ suele implicar un menor coste económico
Las técnicas de remediación in situ de carácter biológico son
dos:
La biorremediación consiste en utilizar
microorganismos (bacterias) para resolver o
mitigar el problema, y es especialmente
efectiva en el tratamiento de contaminantes
orgánicos, incluido el petróleo. Para que las
bacterias puedan eliminar las sustancias
químicas dañinas, el suelo y las aguas
subterráneas deben tener la temperatura, los
nutrientes y la cantidad de oxígeno
apropiados. Esas condiciones permiten que
las bacterias crezcan y se multipliquen, y
asimilen más sustancias químicas. Cuando
las condiciones no son las adecuadas, las
bacterias crecen muy despacio o mueren
La fitorremediación es una técnica
biológica que en el detalle se puede
subdividir en varios aspectos, que
corresponden a distintas posibilidades
de aplicación de las plantas a la
remediación de problemas producidos
por la contaminación.
La más común y tradicional de las
formas de fitorremediación es la
revegetación de terrenos afectados por
actividades mineras. En este caso, la
presencia de plantas sobre la
Base conceptual de la
escombrera fitoextracción: el metal (Ni)
contenido en el suelo es captado
por la planta e incorporado
a sus tejidos.