0% encontró este documento útil (0 votos)
203 vistas10 páginas

Mètodo Socratico

El documento discute el método socrático de liderazgo a través de preguntas cuidadosas para fomentar el pensamiento crítico. Sócrates usaba este método para desafiar las afirmaciones de sus estudiantes y llevarlos a conclusiones por sí mismos. Este método ha sido ampliamente adoptado en campos como la ley y la medicina para desarrollar habilidades analíticas. Sin embargo, también tiene desventajas si se usa de manera rígida sin compartir opiniones o dar retroalimentación.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
203 vistas10 páginas

Mètodo Socratico

El documento discute el método socrático de liderazgo a través de preguntas cuidadosas para fomentar el pensamiento crítico. Sócrates usaba este método para desafiar las afirmaciones de sus estudiantes y llevarlos a conclusiones por sí mismos. Este método ha sido ampliamente adoptado en campos como la ley y la medicina para desarrollar habilidades analíticas. Sin embargo, también tiene desventajas si se usa de manera rígida sin compartir opiniones o dar retroalimentación.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Liderazgo Mediante el Método Socrático

Mayor USAF Aaron A. Tucker

LOS LÍDERES del siglo veintiuno harían bien en estudiar los hábitos de los grandes pensadores y
líderes del pasado. Sócrates instruyó a sus alumnos mediante una serie de preguntas cuidadosamente
formuladas, diseñadas para obligar al autoexamen y llevar al estudiante a una conclusión. Este
método de infundir habilidades de pensamiento crítico es invaluable para los líderes, en muchas
circunstancias, como una forma de influir y persuadir. Los líderes contemporáneos desempeñan
muchas funciones: instructor, consejero, líder, seguidor y compañero. Cada una de estas funciones
está bien cubierta por el método socrático.
Sócrates era un soldado retirado y cantero del siglo cinco A. C. en Atenas. Disfrutaba reuniendo
personas en conversaciones donde cuestionaba sus afirmaciones y desmantelaba sus filosofías
Sócrates (469-399 A. C.) volviendo su propia lógica contra de ellos.1 De hecho afirmaba estar "cumpliendo los deseos de los
dioses al abordar y discutir con las personas".2 Sócrates era único entre los eruditos de la antigua
Atenas presentándose no generalmente informales. Tal diálogo faculta al estudiante a cuestionar la
lógica y las ideas del instructor aún cuando el profesor adquiere mayor conocimiento de los
argumentos de los estudioso un maestro del conocimiento, sino como un estudiante que buscaba
descubrir la verdad durante discusiones antes. Como resultado, el instructor y el estudiante pueden
organizar mejor sus pensamientos y argumentos en una teoría más fuerte y coherente templada por el
martilleo incesante en la forja del debate. Sócrates se describía a sí mismo como una "comadrona
intelectual, cuyo interrogatorio presenta el pensamiento de otros a la luz del día".3 Sin embargo,
frecuentemente usaba su interrogatorio para desacreditar a sus estudiantes, no necesariamente para
ayudarlos—tenga cuidado con la agudeza de esta herramienta de enseñanza.4
El método Socrático, o elenchus,
Se define como una larga serie de preguntas y respuestas que refutan una afirmación moral llevando al oponente a sacar una
conclusión que contradice su propio punto de vista.5 Durante este diálogo, los estudiantes eran forzados a examinar críticamente
otros puntos de vista y cuestionar sus propias suposiciones y afirmaciones. Sócrates desarrolló este elenchus como un "medio de
examinar, refutar o avergonzar“ 6 y gradualmente formó una escuela de jóvenes atenienses incluyendo a Platón, Jenofonte y
Aristófanes. A menudo, sus estudiantes quedaban confundidos y desconcertados, sin saber exactamente cuál era la verdad o en
qué creían personalmente. Sin embargo, con el tiempo la educación que recibieron permitió el desarrollo de algunas de las
filosofías más importantes del mundo.
El método Socrático ha sido ampliamente usado a través de la historia en diversas circunstancias. Platón continuó la tradición de
instrucción e introspección informal de su maestro; su alumno más famoso fue Aristóteles. Benjamín Franklin, en Autobiografía,
relató encontrarse con el método socrático durante un período inicial de autodidacta: "Conseguí el libro de Jenofonte titulado
Cosas Memorables de Sócrates, donde hay muchos ejemplos del método [socrático]. Estaba encantado, lo adopté, abandoné mi
contradicción abrupta y argumentación positiva, y pasé a ser el inquisidor y escéptico humilde".7 Como Sócrates, Ben Franklin
también disfrutaba atrayendo personas a la conversación y "enredándolas en dificultades de las que no podían salir por sí
mismos".8 Sin embargo, a diferencia de Sócrates, Franklin abandonó gradualmente la agudeza de la disputa y pasó a un método
de nunca expresarse en absolutos, como maestro del poder del conocimiento, escogiendo en cambio presentar su opinión sólo
como tal. Franklin atribuye este aire respetuoso a su capacidad de inculcar sus opiniones y promover sus causas.9 Como
representante colonial ante Francia durante la Revolución Americana, Franklin aseguró la ayuda militar y financiera francesa tan
importante para derrotar a los ejércitos ingleses y para el nacimiento de Estados Unidos como país independiente. Su influencia
en la Convención Constitucional fue legendaria al moldearse la excepcional forma de gobierno estadounidense.
Las escuelas de leyes y de medicina usan generalmente el método socrático para educar a sus alumnos. El profesor comienza con
un caso judicial real y después lo transforma "en otro de sus ‘hipotéticos’ particulares, que los altera poco a poco, pregunta por
pregunta, de manera que [los alumnos] puedan ver la manera en que cada hecho se relaciona con el principio predominante".10
Los estudiantes de leyes son "instruidos tácitamente en las estrategias del argumento legal, en volver a juntar lo que se había
analizado de forma tal que las controversias [de un abogado] sean persuasivas en la corte".11 Los estudiantes de medicina son
también instruidos a través de estudios y diagnóstico de casos. La Escuela de Medicina de Harvard quiere que sus alumnos
"identifiquen una brecha en sus conocimientos, sientan culpa
¿Qué es el Amor?
por no llenarla, y tengan las aptitudes para aprender lo que necesitan".12 El resultado es un nivel de pensamiento crítico y disciplina mental del que
depende la sociedad para la práctica efectiva de la ley y la medicina.
El uso del método socrático sirve para formar un profesional fuerte en campos que son principalmente autónomos. Los esfuerzos en gran parte exitosos
de la ley y la medicina para mantener los altos estándares profesionales (y notablemente poco descuido legislativo) tienen su base en el énfasis dirigido
al pensamiento crítico y el diálogo profesional. En proporción al nivel de confianza que la sociedad pone en sus profesionales, los campos legal y de
medicina han logrado rebasar el adiestramiento simple y afectar la educación.
El adiestramiento y la educación tienen importantes diferencias. El adiestramiento militar, por ejemplo, requiere del conocimiento y la observancia de
procedimientos de orden técnico, normativos y reglas de combate. Por el contrario, la educación enfatiza el pensamiento crítico, el pensamiento original
y el juicio. Sócrates afirmaba que él no era profesor en el sentido de que "enseñar" es simplemente transmitir el conocimiento del instructor al
estudiante. Sin embargo, hacía que los alumnos participaran en un diálogo diseñado para permitir el descubrimiento de la verdad por sí mismos.13
Sócrates trabajaba estrictamente en los niveles más altos del aprendizaje cognoscitivo. La taxonomía de Bloom estratifica los resultados intelectuales del
aprendizaje cognoscitivo en seis niveles: conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación (Fig.).14 El adiestramiento proporciona al
alumno qué pensar (aplicación), mientras que la educación implica enseñarle a uno cómo pensar (análisis), cómo producir pensamiento original
(síntesis) y cómo hacer juicios sobre el valor (evaluación).
El método socrático también tiene desventajas, y como cualquier técnica de liderazgo, se adapta a algunas situaciones mejor que a otras. El diálogo
filosófico extendido requiere que el examinado tenga un cierto nivel de conocimiento, demandando algo de adiestramiento en el tema con el fin de
producir un diálogo significativo. El desarrollo adicional del elenchus requiere tiempo y puede ser difícil de manejar en un entorno operacional. Los
líderes militares deben ser ágiles en su estilo de liderazgo y equilibrar los dos objetivos de desarrollar y persuadir a sus seguidores con el método
socrático y ejecutar una misión de tiempo limitado con un estilo de liderazgo más directriz. El cuestionamiento continuo puede también ser molesto y
hasta contraproducente si el interrogador es demasiado entusiasta. A un estudiante de la Escuela de Leyes de Harvard le costó trabajo aceptarlo y lo
llamó "injusto e intimidante".15
Figura. Taxonomía de Bloom
del área cognoscitiva
Si un líder usa el método socrático muy rígidamente y sólo hace preguntas sin dar nunca opiniones o ideas, el alumno o seguidor quizás nunca sepa
exactamente lo que piensa el líder. El estilo particular de interrogar de un profesor de la Escuela
de Leyes de Harvard amenazó con desilusionar seriamente a sus alumnos: "Él simplemente se
paraba al frente . . . y hacía preguntas; y mientras la confusión crecía, lo mismo pasaba con el
descontento. Nadie estaba muy seguro de lo que [el profesor] quería de nosotros. ¿Éramos
estúpidos? ¿Eran malas las preguntas? ¿Qué se suponía que estábamos aprendiendo? Era casi
como si [él] hubiese querido intensificar esa plaga de incertidumbre que nos afligía a
todos".16 De hecho, los propios alumnos de Sócrates se quejaban amargamente de su tendencia a
Figura. Taxonomía de Bloom
del área cognoscitiva ocultarse detrás del elenchus: "Estamos cansados de que se burle de los demás, interrogando y
refutando a todos, mientras que nunca está dispuesto a presentar su propia imagen a alguien o de
exponer su propia opinión sobre algo". 17 Los líderes deben confiar en sus seguidores lo
suficiente como para darse a conocer, o el método socrático puede resultar simplemente un velo
de preguntas para ocultar sus verdaderos pensamientos—o la falta de ellos.
El liderazgo del siglo veintiuno presenta muchos retos emergentes, y los líderes necesitan
herramientas para hacer frente a esas pruebas. Aprender lecciones de una técnica antigua para
autoinspección proporciona tal herramienta que los líderes modernos pueden usar en sus muchas
funciones. Hace 2400 años, Sócrates usó el elenchus, una serie de preguntas capciosas, para
educar a sus alumnos en el pensamiento crítico y para desafiar sus suposiciones. Las escuelas
modernas de leyes y medicina han usado ampliamente esta forma de instrucción para educar y
agudizar el intelecto de los futuros profesionales. Igualmente, el método socrático puede servir a
los líderes del siglo veintiuno para instruir a los alumnos, asesorar a los protegidos, motivar a los
seguidores, aconsejar a otros líderes e influir en los compañeros o similares.
Liderazgo Mediante el Método Socrático
Los líderes militares, tanto oficiales como alistados, encuentran cinco roles en los que
pueden implementar el método socrático:
• Como instructores en adiestramiento formal
• Como consejeros mientras preparan a los protegidos para el desarrollo profesional
• Como líderes formales mientras motivan a las personas hacia un objetivo
• Como seguidores que emplean las destrezas del pensamiento crítico para
aconsejar a los líderes
• Durante las interacciones con los compañeros.
Cada rol permite la práctica del método socrático para ejercer el pensamiento crítico, la
creatividad y las destrezas de solución de problemas mientras que proporciona una
solución más efectiva y eficiente al problema a mano.
Si tienes que llegar a la verdad, debe
ser por ti mismo y para ti mismo.
—Sócrates

El método socrático puede emplearse efectivamente para promover las


destrezas del pensamiento crítico, desarrollar confianza en el alumno, y
ampliar el propio conocimiento del instructor. Durante la clase, el instructor
busca transmitir el conocimiento directamente a los alumnos. A menudo, los
alumnos se ven obligados a seguir el hilo del pensamiento o la lógica del
instructor, aumentando la dificultad de la tarea de aprender. Aunque la clase
de aula tiene ciertamente su lugar en el primer paso de la taxonomía de Bloom
(conocimiento), permitir que los alumnos entiendan la aplicación y el
significado de la lección prevista se logra mejor guiando el proceso de
pensamiento con el diálogo socrático. Además, el instructor puede usar las
respuestas de los alumnos para evaluar la comprensión, permitiéndole afinar
su presentación.

La instrucción que emplee preguntas capciosas ayudará a desarrollar


confianza en los alumnos mientras que ellos solucionan problemas con
procesos de pensamiento familiar. El objetivo del instructor es guiar a los
alumnos para que hagan las preguntas correctas con el fin de sacar
conclusiones razonables. Una queja común del alumno es, "No sé por donde
empezar". A menudo, la respuesta se consigue sólo mediante la experiencia,
que es donde el método socrático se vuelve útil. En lugar de decirle al alumno
dónde comenzar y forzarlo a memorizar la repuesta para uso futuro, el
instructor puede simplemente preguntar qué cosas son importantes en la tarea.
El alumno puede seguir su propia lógica para llegar a la respuesta, lo que
valida el conocimiento y la comprensión mientras que proporciona material
para proseguir el diálogo. Este tipo de discusión lleva al estudiante a una
conclusión adecuada. El elenchus traslada del estudiante al instructor la carga
de seguir un flujo lógico mientras navegan juntos hacia la respuesta. Cuando
el alumno ve que ha respondido a su propia pregunta con una lógica familiar,
la capacidad de desandar su propio proceso de pensamiento promoverá
confianza en el éxito futuro.
Una gran ventaja de usar el método socrático es que algunas veces la
conclusión del alumno no es la que originalmente pronosticó el instructor sino
que es incluso mejor o al menos aceptable. A través de la respuesta del
alumno, el instructor puede evaluar las fortalezas relativas de diferentes cursos
de acción y elegir una ruta nueva y creativa para continuar el diálogo. Al
llegar a una solución más efectiva, tanto el alumno como el maestro se han
beneficiado de una sinergia que se hizo posible por el esfuerzo compartido del
método socrático.

Un comandante instructor de avión (un área de la experiencia personal del


autor) puede hacer uso excelente del método socrático. El comandante de
avión es un piloto con responsabilidad específica y autoridad final para la
operación segura del avión y el cumplimiento exitoso de la misión. El
comandante de avión dispone de gran cantidad de agencias y recursos para
garantizar la seguridad y el éxito de la misión. Algunas tareas no requieren
acción, otras requieren vigilancia, y algunas requieren intervención constante
para que se ejecuten en secuencia y a tiempo. El que estudia para ser
comandante de avión debe aplicar continuamente el pensamiento crítico a
cada proceso para decidir si debe actuar, delegar o no tomar ninguna acción.
El instructor podría preguntar qué percibe el alumno, cuáles son sus
intenciones, y las razones para esa decisión rápida. Por lo tanto se permite que
el alumno maneje los problemas de forma rápida y exitosa, desarrollando
confianza en sí mismo mientras que asegura el éxito de la misión. El alumno
se da cuenta rápidamente que el instructor no está allí para dar clases (e
innecesariamente aumentar la cantidad de trabajo) sino para servir como un
portavoz de las ideas y acciones del alumno. Algunas veces el curso de acción
del alumno es más efectivo que la idea del instructor. En este caso, el alumno
se beneficia de la información positiva sobre el éxito de su plan, el instructor
aprende una nueva técnica para aplicar la instrucción futura y la misión se
beneficia de la sinergia.

El instructor debe permitir que el alumno entienda que él o ella no sabe todas
las respuestas y que también tiene miedos, dudas e inseguridades. 18 Si enseñar
es simplemente transferir conocimiento del profesor al alumno, entonces
Sócrates no enseñó. Sócrates definió la enseñanza como "hacer que los
estudiantes aspirantes participen en el . . . argumento para que se den cuenta
de su propia ignorancia y habilitarlos para que descubran por sí mismos la
verdad que el profesor había ocultado". 19 El rol de Sócrates al enseñar no es
defender una tesis suya sino examinar la afirmación del estudiante. 20 Al final,
sin embargo, el profesor pone a prueba sus propias creencias y afirmaciones
mientras que los puntos del alumno se examinan, se analiza su lógica y luego
se vuelven a ensamblar con más fuerza que antes.
Usted puede plantar bien un campo; pero no sabe quién recogerá los
frutos: usted puede construir bien una casa; pero no sabe quién
vivirá en ella.
—Jenofonte
Como Consejero
Los consejeros tienen la misión de desarrollar personal de reemplazo de calidad y deben, por lo tanto,
actuar como instructores y evaluadores. El método socrático es muy adecuado para ambas tareas y puede
proporcionar desarrollo intelectual y adiestramiento práctico a los protegidos. Puede de esta manera asistir
a ciertos protegidos para mejorar su desarrollo y ascender eventualmente a posiciones de liderazgo. Los
líderes adiestrados en técnicas de autoexamen y educados con pensamiento crítico aseguran el éxito
organizacional del futuro.
El consejero puede sembrar el campo de candidatos a líder dirigiéndose a los grupos y en conversaciones
individuales. Las preguntas planteadas a los grupos imitan el estilo empleado por las escuelas de leyes y de
medicina, y rápidamente generan discusión animada a medida que los candidatos presentan ideas. El
consejero puede guiar la discusión para que el grupo llegue a una lección o verdad importante mientras que
simultáneamente ilumina sus propios procesos de pensamiento crítico. Cuando trata con un individuo, el
diálogo se vuelve más efectivo ya que el consejero emplea la propia base de conocimiento del protegido
para seguir un hilo filosófico. Cuando la filosofía sobrepasa la experiencia del protegido, el consejero puede
continuar instruyendo y aclarando el concepto que se examina. El protegido aprende nuevos conceptos y
procesos de pensamiento, que son valiosos ya que el consejero, un líder de éxito, los ha interiorizado.
Mientras el consejero interactúa con los candidatos a líder puede también evaluar el nivel de aprendizaje
cognoscitivo de cada individuo tal como se indica en la taxonomía de Bloom. Las líneas del interrogatorio
pueden evaluar cada uno de los seis niveles, desde el conocimiento hasta evaluación. ¿Cuánto sabe
(conocimiento) el candidato, cómo aplica lo que sabe a la nueva situación (aplicación), y es correcto
(evaluación)? El consejero puede determinar el nivel de adiestramiento de cada candidato en las primeras
dos preguntas, y la capacidad de pensamiento crítico en la tercera. Esta evaluación permite una mayor
discriminación dentro del grupo de candidatos y una inversión más eficaz de las energías de desarrollo
profesional.
Liderazgo es el arte de lograr que alguien haga algo que usted desea, porque él quiere
hacerlo.
—Dwight D. Eisenhower

Como Líder
Una persona en una posición de liderazgo formal puede usar el método socrático para persuadir, obtener apoyo, animar seguidores
activos, y desarrollar personal para mejorar el rendimiento. El diálogo oportuno con los subordinados puede permitir que el líder reciba
sus consejos y asegure la aceptación de la política propuesta. Se pueden hacer preguntas en conferencia con los asesores. Este dialogo
permite que el líder revele su lógica y busque la reacción de los subordinados sobre su proceso de pensamiento. Los subordinados a
quienes se consulta de esa manera quedan más comprometidos a una acción o política propuesta que si se les consulta de otra manera. A
través de dicho diálogo, el líder puede enterarse de un resultado inesperado que se podría mitigar fácilmente al inicio pero que sería difícil
de superar después que se comete el acto o se publica la política. Tanto la política como el apoyo que tenga mejoran simultáneamente
practicando el método socrático.
Los seguidores activos son vitales para el éxito de un líder. Sin embargo, para que los seguidores muestren iniciativa el líder debe ser franco
y predecible. Los líderes que cuestionan a sus asesores reciben el doble beneficio de tomar las mejores decisiones gracias a la aportación
de sus asesores y de aumentar la confianza dentro de la organización. Los seguidores que creen que conocen la manera de pensar del líder
pueden tomar la iniciativa sin actuar en contra de la filosofía de éste.
A través de la historia los líderes han usado el estado mayor para hacer posible la administración de esferas de influencia más amplias. Un
estado mayor que entiende la manera de pensar de su líder es más eficiente en sus obligaciones y en su colaboración con el líder. Un líder
que dedica tiempo a dialogar con miembros clave del estado mayor influye en su manera de pensar, guiando el espíritu y la lógica de los
esfuerzos subsiguientes, y aumentando la eficiencia.
Abraham Lincoln, uno de los presidentes más enérgicos de la historia, guió a su estado mayor con sagacidad y sutileza. Lincoln era un
practicante muy efectivo del método socrático. Su estilo de liderazgo fomentaba la innovación y la toma de riesgos ya que dejaba que sus
subordinados creyeran que era idea de ellos. Si el plan no era de su agrado, Lincoln "centraría, ordenaría o señalaría a su gente lo que
según él era la ruta correcta".21 Así como Sócrates afirmaba no ser profesor mientras guiaba a sus alumnos al autoconocimiento, Lincoln
hizo una declaración similar: "Declaro no haber controlado los eventos, pero confieso claramente que los eventos me han controlado".22
George E. Baker, secretario privado del [Secretario de Estado] Seward,
describió cómo había cambiado Lincoln su práctica de año en año en
cuando a firmar los muchos documentos públicos que Baker le traía.
Durante los primeros meses de su administración, leía cuidadosamente
cada documento, diciendo, "Nunca firmo un documento que no haya
leído primero". En un período posterior le preguntó al mensajero, "¿No
me podrás leer estos documentos?" Posteriormente pedía simplemente
"una sinopsis del contenido". Y en el cuarto año su expresión más
frecuente era, "Dime dónde quieres que firme". El secretario de Seward
mencionó este hecho como si Lincoln pudiera haber sido más rápido
desde el inicio. Esto no era tan fácil. El primer año había sido para
adiestrar a Seward en varios aspectos. Y como los dos habían
confraternizado y las políticas se habían aclarado hasta cierto punto, su
entendimiento mutuo era tal que Lincoln podía ahora usualmente decir
con perfecta seguridad, "Dime dónde quieres que firme", mientras que
durante el primer año hubiera estado cerca de la ruina en más de una
oportunidad si no hubiera tenido el habito de decir, "Nunca firmo un
documento que no haya leído primero".23

Igualmente, Winston Churchill evocó soluciones creativas de su estado mayor


durante la Segunda Guerra Mundial mediante desafíos y preguntas. A
menudo, exponía una propuesta con el fin de provocar reacción crítica y
contrapropuestas creativas. "El propósito de muchas de sus propuestas,
especialmente las más imaginativas e imprácticas, era estimular a otros para
que usen su propia imaginación e iniciativa para resolver un problema". 24

También podría gustarte