4.
4 Presión
osmótica
Concepto de presión osmotica
La presión osmótica puede definirse como la presión que se debe
aplicar a una solución para detener el flujo neto de disolvente a
través de una membrana semipermeable. La presión osmótica es
una de las cuatro propiedades coligativas de las soluciones
(dependen del número de partículas en disolución, sin importar su
naturaleza). Se trata de una de las características principales a
tener en cuenta en las relaciones de los líquidos que constituyen el
medio interno de los seres vivos, ya que la membrana plasmática
regula la entrada y salida de soluto al medio extracelular que la
rodea, ejerciendo como barrera de control.
Cuando se colocan soluciones de distinta concentración,
separadas por una membrana semipermeable (membrana que
deja pasar las moléculas de disolvente pero no las de los solutos),
las moléculas de disolvente, pasan habitualmente desde la solución
con menor concentración de solutos a la de mayor concentración.
Este fenómeno recibe el nombre de ósmosis, palabra que deriva
del griego osmos, que significa "impulso". Al suceder la ósmosis, se
crea una diferencia de presión en ambos lados de la membrana
semipermeable: la presión osmótica.
Presión osmótica de equilibrio
Esquema del modo de acción de la presión osmótica. En azul se
representan las moléculas de disolvente y en rojo las de soluto. La
disolución más concentrada se denomina hipertónica y la diluida
hipotónica. La presión osmótica, consecuencia de la diferencia inicial
de concentraciones, produce el pasaje de moléculas de solvente, a
través de la membrana, hacia la parte de mayor concentración; de
esta manera va disminuyendo la diferencia de concentración y por lo
tanto también la presión osmótica. Además aparece una diferencia
de altura h y en consecuencia una presión hidrostática que, a
diferencia de la osmótica, tiende a empujar el solvente hacia la parte
diluida. La diferencia de altura aumenta y por lo tanto también
aumenta esa presión hidrostática. Finalmente las presiones osmótica e
hidrostática se igualan, deteniéndose el flujo neto de moléculas hacia
la parte de mayor concentración. La diferencia de concentración se
ha reducido pero no ha desaparecido: la parte concentrada sigue
siendo más concentrada porque la presión hidrostática impide que la
presión osmótica alcance la igualación de concentraciones.
La presión osmótica se define como la presión hidrostática
necesaria para detener el flujo neto de agua a través de una
membrana semipermeable que separa soluciones de composición
diferente. La presión osmótica (p) está dada por:
P = Rt (Cb – Ca) = Rt ΔC Donde p es presión osmótica medida en
atmósferas (atm), R la constante de los gases, T la temperatura
absoluta y DC la diferencia de las concentraciones de solutos a
ambos lados de la membrana. La presión osmótica es una
propiedad de tipo coligativa, es decir, depende del número de
partículas. Así por ejemplo una solución de NaCl 0,5 M, si estuviera
totalmente disociada en Na+ y Cl-, sería equivalente a una solución
de glucosa 1M.
- Las soluciones hipertónicas son aquellas, que con referencias al
interior de la célula, contienen mayor cantidad de solutos (y por lo
tanto menor potencial de agua).
- Las hipotónicas son aquellas, que en cambio contienen menor
cantidad de solutos (o, en otras palabras, mayor potencial de
agua).
- Las soluciones isotónicas tienen concentraciones equivalentes de
solutos y, en este caso, al existir igual cantidad de movimiento de
agua hacia y desde el exterior, el flujo neto es nulo.
Las células animales se hinchan cuando son colocadas en
soluciones hipotónica, algunas como los eritrocitos terminan
estallando debido al agua que penetra en ellas por flujo osmótico
(se lisan),
Una de las principales funciones del cuerpo de los animales es el
mantenimiento de la isotonicidad del plasma sanguíneo, es decir
un medio interno isotónico. Esto elimina los problemas asociados
con la pérdida o ganancia de agua desde y hacia las células. Se
está hablando por supuesto de una de las claves de la
homeostasis.