PNEUMATOLOGÍA
2019-1 - B2 - grupo 2
TEOLOGÍA VIRTUAL
ACTIVIDAD 1
OFELMINA HERNÁNDEZ OVIEDO
MAYO 2019
LA
SANTÍSIMA
TRINIDAD
∙ Misterio central de nuestra fe
Imagen recuperada de: https://www.amazon.es/Andrej-Rubl%C3%ABv-Trinit%C3%A0
2
LA SANTÍSIMA TRINIDAD
∙ I Naturaleza del Misterio.
∙ II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
∙ III La doctrina en esquema.
∙ IV Actividad de las divinas personas.
3
I Naturaleza del Misterio.
«Todo viene de Él, Todo existe por Él, Todo vive por Él;
¡A Él se dé gloria por los siglos de los siglos!»
(Antífona de las Vísperas de la fiesta de la Santísima Trinidad)
“La Revelación sobrenatural de la existencia
“El misterio de la Santísima Trinidad es, pues, el misterio
de la Trinidad de Personas en la unidad de la
específico del cristianismo, prerrogativa que comparte,
esencia de Dios es la mayor revelación que
desde luego, con el misterio de la Encarnación redentora:
Dios ha hecho de sí mismo.” (El Misterio de
en la historia, son inseparables.” (Ibid.)
la Santísima Trinidad. Documento de estudio
UCO)
El Misterio de la Santísima Trinidad lo ha revelado Dios
en el Nuevo Testamento y es una verdad sobrenatural
que sólo conocemos por la fe.” (Ibid)
4
I Naturaleza del Misterio.
Este es el Dogma principal de nuestra doctrina, con él tienen relación las demás verdades
de fe de la vida cristiana. Esa Verdad de fe la proclamamos en el Credo y es parte
fundamental en la celebración de la Liturgia.
(Contenidos del Programa Pneumatología , Plataforma UCO)
“Las tres personas que son Dios, no
son tres dioses sino un mismo y solo
Dios. En las tres personas que son
Dios, ellas son inseparables, cada
una está en las otras dos”.
5
I Naturaleza del Misterio.
Este es el Dogma principal de nuestra doctrina, con él tienen relación las demás verdades
de fe de la vida cristiana. Esa Verdad de fe la proclamamos en el Credo y es parte
fundamental en la celebración de la Liturgia.
(Contenidos del Programa Pneumatología , Plataforma UCO)
“Las tres personas que son Dios, no
son tres dioses sino un mismo y solo
Dios. En las tres personas que son
Dios, ellas son inseparables, cada
una está en las otras dos”.
6
I Naturaleza del Misterio.
Distinción de las personas
“Las tres divinas personas no se distinguen ni por su Naturaleza, ni por sus perfecciones, ni por sus
obras exteriores. Se distinguen únicamente por su origen.
l. No se distinguen:
a) Por su Naturaleza, porque tienen una Naturaleza común, la Naturaleza divina. Así no son tres
dioses, sino un solo Dios.
b) Ni por sus perfecciones, porque éstas se identifican con la Naturaleza divina. Así ninguna de las
tres Personas es más sabia o poderosa, sino que todas tienen infinita sabiduría y poder; ni la una es
anterior a las otras, sino que todas son igualmente eternas.
c) Ni por sus obras exteriores; porque teniendo las tres la misma Omnipotencia, lo que obre una
respecto a la criatura, lo obran las otras dos.
2. Se distinguen únicamente por su origen, porque el Padre no proviene de ninguna persona; el Hijo
es engendrado por el Padre; y el Espíritu Santo procede a la vez del Padre y del Hijo. Esto es lo
que impide que una Persona se confunda con las otras.” ((Arce Gargollo, Pablo. La Santísima Trinidad)
7
I Naturaleza del Misterio.
“El anciano obispo de Antioquía, Ignacio, decía a
principios del siglo II, en el momento mismo en que
buscaba a Jesús para imitarle en su martirio: «Oigo
una voz que me dice: Ven al Padre» (A los
Romanoss, VII, 2). Esa voz era la del Espíritu Santo,
que le murmuraba al oído la invitación a dejar
gustosamente esta vida perecedera y los placeres
que depara, pues nada iguala a los goces que
reserva el Padre a los que le aman (I Cor., II, 9) Si
Jesús es «el camino», el Padre es la meta.
Y Jesús nos ha dado a su Espíritu para que
supiéramos alcanzarla (Juan, XVI, 13-14).”
(PÍAULT, BERNARD EL MISTERIO DE DIOS, UNO
Y TRINO.Edit. CASAL I VALL. ANDORRRA 1958) Imagen recuperada de :
http://www.skynet.be/diensten/reizen/dossier/380905/de-
legende-van-het-ierse-klavertje/slideshow
8
I Naturaleza del Misterio.
“El misterio de la Santísima Trinidad nos enseña que en
Dios hay Tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo; pero
que las tres tienen una misma Naturaleza divina, y en
consecuencia son un solo Dios. Este misterio es un dogma
de fe definido: cfr. Dz. 39, 54, 86, 703, etc.”(Arce Gargollo,
Pablo. La Santísima Trinidad)
“La naturaleza o esencia de los seres es aquello que hace que las cosas
sean lo que son; el principio que las capacita para actuar como tal (por
ejemplo, la naturaleza del hombre es ser animal racional compuesto de
alma y cuerpo), la persona, en cambio, es el sujeto que actúa (por
ejemplo un hombre concreto con un nombre: Pancho Tiznado Téllez, que
actúa de acuerdo a su naturaleza: piensa, quiere, trabaja, etc.). Así es
claro que en cada hombre hay una sola naturaleza y una sola persona. En
Dios, en cambio, no ocurre así: una sola Naturaleza sustenta a una
Trinidad de Personas”. (Arce Gargollo, Pablo. La Santísima Trinidad) Imagen recuperada de :
http://www.reinadelcielo.org/que-significa-
que-dios-es-uno-y-trino/
9
“
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
<<La santísima Trinidad quiso manifestarse
progresivamente a las personas humanas. Primero, como
enseñaba san Epifanio, "se enseña la unidad en Moisés,
luego se anuncia la dualidad en los profetas y, finalmente,
se encuentra la Trinidad en los evangelios“>>.
(Recuperado de:
https://www.mercaba.org/FICHAS/TRINIDAD/Boff/035-
045_cap_02.htm)
Imagen recuperada de:
http://www.catolicoslaicos.com/2017/10/es-lo-mismo-
palabra-de-dios-sagrada.html
10
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
∙En la Revelación, Dios ha manifestado progresivamente el Misterio Trinitario.
∙“El Antiguo Testamento no nos dice que en Dios hay un Padre, persona distinta
de las otras dos, dícenos que Dios es Padre, pero sin descubrirnos las
profundidades de su paternidad. Y sin embargo, Israel tiene perfectamente la
conciencia de una paternidad metafórica de Dios que viene a justificar no una
generación física, sino una libre elección imperada por el amor.” (PÍAULT, Bernard.
El Misterio De Dios, Uno y Trino. Edit. CASAL I VALL. ANDORRRA. 1958)
11
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
En el Antiguo testamento “…percibimos indicios de una conciencia de que en
Dios hay diversidad y de que en él existe la comunión y el amor. Así, en el
Antiguo Testamento se profesa la fe de que existe solamente un único Dios,
pero al mismo tiempo se afirma que este Dios salió de sí mismo, que estableció una
alianza con los hombres y con las mujeres, que toma partido por los oprimidos y
quiere su liberación.”
(Recuperado de: https://www.mercaba.org/FICHAS/TRINIDAD/Boff/035-
045_cap_02.htm)
12
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
∙ “En los escritos del Antiguo Testamento descubrimos tres
personificaciones que aluden a la fe futura en la Santísima
Trinidad.
∙ En primer lugar, se personifica la sabiduría. Ella es el Dios
presente entre los hombres, que abre caminos donde hay
dudas, que enciende la luz en medio de la búsqueda de los
hombres. Ella es Dios, pero posee una relativa autonomía
respecto al mismo Dios.” (Recuperado de:
https://www.mercaba.org/FICHAS/TRINIDAD/Boff/035-045_cap_02.htm)
∙ 13
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
∙“En segundo lugar, se personifica la palabra de Dios. Por la palabra, Dios está en
medio de la comunidad; por medio de ella él comunica su voluntad, juzga la
historia, salva y promete al futuro liberador. Esta palabra es Dios, pero al mismo
tiempo mantiene una relativa independencia de él, lo cual demuestra que en Dios
hay unidad y diversidad.
∙Finalmente, se personifica también a la fuerza de Dios: es el Espíritu de sabiduría,
de discernimiento, de coraje, de santidad. Esta fuerza de Dios se manifiesta en la
creación, en la historia, en la vida de las personas, particularmente en los justos y
en los profetas.” (Recuperado de: https://www.mercaba.org/FICHAS/TRINIDAD/Boff/035-
045_cap_02.htm)
14
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
Algunas referencias en el A.T.:
Pueblo de Dios, Israel sabe también que es «hijo de Yahvé», su
único hijo, «su hijo primogénito» (Exodo, IV, 22)
El profeta Oseas describe sus sentimientos paternales, que revelan su amor (XI, 1-4).
Los mismos nombres que se le daban en Israel dejan traslucir esa convicción profunda
de que Yahvé es padre. Así Abbiyyá, «mi padre es Yahvé» (I Crón., VII, 8); Abbitob, «mi
padre es bondad» (I Crón., VIII, II), Abbiezer, «mi padre es auxilio» (Josué, XVII, 2).
Que si el justo es hijo de Dios, él le protegerá y le librará de manos de sus adversarios»
(Sabiduría, II, 18) .
Pero Dios mismo llama a los justos sus hijos: «Venid, hijos míos, y oíd mi razón» (Salmo
XXXIII, 12) 10. Él es su pastor y su casa es la de ellos (Salmos XXII y XLI).
∙(PÍAULT, Bernard. El Misterio De Dios, Uno y Trino. Edit. CASAL I VALL. ANDORRRA. 1958)
15
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
“Los autores inspirados saben que Yahvé tiene un espíritu que obra (Gén., I, 2).
Espíritu que infunde en el hombre, soplo de vida que le hace semejante a Dios (Gén.,
II, 7). Mas, cuando le place, se lo retira (Gén. VI, 3).
∙Al Espíritu de Dios se atribuyen fenómenos misteriosos superiores a las fuerzas
humanas: potencia para la guerra (Jueces, III, 10; VI, 34; XI, 29); arrebatamiento por los
aires (I Reyes, XVIII, 12; 2 Reyes, II, 9; Hechos, VIII, 39). El Espíritu de Yahvé inspira a
los profetas (I Sam., X, 10; Números, XXIV, 2; véase Hechos, II, 4, y VII, 55).
∙El Espíritu de Dios habita también en el hombre. En la época de los grandes
profetas, la acción del Espíritu no es ya sólo intermitente, pasajera, sino que se torna
permanente; el Espíritu de Yahvé permanece en el hombre para moverle a obrar
con toda justicia (Isaías, XXX, 1; véase XXXII, 15; I Sam., XVI, 18). Sin el Espíritu
de Yahvé, por el contrario, el espíritu del hombre está en delirio (Oseas, IX, 7).”(Ibid)
16
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
∙“La revelación es como la vida. Hay siempre una preparación de lo que va a surgir. La
aurora prepara el sol naciente, la semilla la planta, la flor el fruto. Así, el Antiguo
Testamento prepara el Nuevo; el Dios de la alianza, al Dios de la comunión
“El texto más importante que se aduce para la revelación de la santísima Trinidad
por parte de Jesús es su palabra de despedida en Mateo: "Id, pues, y haced
discípulos míos en todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del
Hijo y del Espíritu Santo" (28,19). Este mandato de Jesús sólo se encuentra en el
evangelio de san Mateo; falta en los otros tres evangelios.” (Recuperado de:
https://www.mercaba.org/FICHAS/TRINIDAD/Boff/035-045_cap_02.htm)
17
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
“Los estudiosos piensan que esta fórmula es tardía, ya que recoge la experiencia
bautismal de la comunidad primitiva en el tiempo en que se escribió el evangelio
de san Mateo, por el año 85. Aquella comunidad había meditado mucho en la vida
y en las palabras de Jesús. A partir de allí comprendió que Jesús nos había
revelado de hecho quién es Dios, es decir, la santísima Trinidad, y que en nombre
de ese Dios trino tenían que ser bautizados los creyentes. Jesús está en el origen
de esta fórmula eclesial.” (Ibid)
Cómo nos reveló Jesús las tres personas divinas.
18
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
“Comencemos por el nombre del Padre. Sabemos que Jesús siempre llamó a
Dios Abba, que quiere decir "papá". Si uno llama a Dios Padre es porque se siente
hijo. Este Padre es de infinita bondad y misericordia.
Jesús mantuvo en sus largas oraciones una profunda intimidad con él. Si se
muestra misericordioso con los pecadores es porque está imitando al Padre
celestial, que es fundamentalmente misericordioso y ama a los ingratos y malos
(Lc 6,35).
"Yo y el Padre somos una sola cosa" (Jn 10,30). El Padre amó al Hijo "antes de la
creación del mundo" (Jn 17,24). Por tanto, incluso antes de ser creador, Dios era el
Padre del Hijo eterno, que se encarnó y se llamó Jesucristo. El nos revela al Padre
porque dijo: "El que me ha visto a mí ha visto al Padre" (Jn 14,9). ” (Ibid)
19
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
“El Hijo se reveló asumiendo la santa humanidad de Jesús de Nazaret. Pero debemos
respetar el camino que él escogió para manifestarse a las personas. No empezó
diciendo enseguida que estaba encarnado en Jesús. Los discípulos, viendo cómo
rezaba, cómo actuaba y cómo hablaba, fueron descubriendo la realidad de la filiación
divina de Jesús, y así descubrieron la presencia de la segunda persona de la santísima
Trinidad.
∙En primer lugar, el Hijo se revela en la forma de rezar de Jesús. Llama a Dios su "querido
papá". El que llama a Dios papá se siente su hijo querido. Y, de hecho, Jesús dice: "Nadie
conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera manifestar" (Lc 10,22). En
la oración Jesús revelaba su unión e intimidad con el Padre. Entonces podía decir: "Yo y
el Padre somos una sola cosa" (Jn 10,30). Se sentía Hijo, pero con la misma naturaleza
del Padre, viviendo una misma comunión. ” (Ibid)
20
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
“En segundo lugar, Jesús actuaba como quien era el Hijo de Dios y el representante
del Padre. Se compadecía de todos los que sufrían y de todos los pobres. Curaba y
consolaba. Las personas agraciadas tenían la sensación de estar ante el poder
personalizado de Dios. Pedro confesaba: "¡Tú eres el Hijo de Dios vivo!" Los
enemigos de Jesús se dieron cuenta de que Jesús invadía el espacio divino.
Perdonaba pecados, cosa que solamente Dios puede hacer; modificaba la ley santa
del Antiguo Testamento o introducía interpretaciones liberadoras. Con razón le
acusaban: "Llama a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios" (Jn 5,18). ” (Ibid)
21
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
“En tercer lugar, el mismo cielo dio testimonio en favor de Jesús, el Hijo de Dios. No
sabemos si el relato bíblico se refiere a un acontecimiento concreto o se trata de
expresar, por esta forma literaria, la experiencia íntima de Jesús, comunicada de
alguna manera a los discípulos. De todas formas, en el bautismo de Jesús y en la
transfiguración del monte Tabor se oyó la voz: "Este es mi Hijo amado, mi
predilecto" (Mt 3,17; 17,5). Aquí se revela lo que Jesús escondía con recato: su
filiación divina. ” (Ibid)
22
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
“Finalmente, la muerte y la resurrección de Jesús son momentos cruciales en los
que se revela la verdadera naturaleza de Dios y de las otras dos personas divinas: el
amor y la plena comunión. En la muerte, Jesús entrega totalmente su vida a los
demás. Esta muerte es fruto del rechazo que Jesús sufrió. Pero no deja que la
muerte sea solamente expresión del rechazo de su persona, del Dios que anuncia y
del Reino. Asume libremente la muerte como expresión suprema de su amor para
con quien lo rechaza. Quiere que la última palabra la tenga la comunión y no la
exclusión. Jesús murió en solidaridad y en comunión hasta con los enemigos que le
condenaban para garantizar el triunfo del amor y de la comunión. Este triunfo se
revela en la resurrección, que es la plenitud de la vida en total comunicación y
realización. ” (Ibid)
23
II Testimonio de la Sagrada Escritura sobre la Trinidad de Dios.
“Esta vida revelada en la resurrección es la misma que estaba en la cruz. Por eso
existe una unidad entre la muerte y la resurrección: hay un solo misterio pascual.
Este misterio revela la esencia de la santísima Trinidad: el amor y la comunión. En
este misterio está presente el Padre, que ama y que sufre con el Hijo; está presente
el Espíritu Santo, por cuya fuerza el Hijo entrega su vida y mantiene la comunión
hasta el fin.” (Ibid)
24
III La doctrina en esquema.
La fe de la Iglesia enseña que: «El Padre no fue hecho por nadie, ni engendrado, ni creado; el Hijo es sólo
del Padre, no hecho, ni creado, sino engendrado; el Espíritu Santo no fue hecho, no creado ni engendrado,
sino que procede del Padre y del Hijo» {Símbolo Quicumque, DS 75).
Primera: La razón humana Segunda: Aún supuesta la Revelación, con
no puede conocer la las solas fuerzas naturales no podemos
Trinidad de Personas demostrar positivamente la existencia del
partiendo de principios Misterio de la Santísima Trinidad.
naturales.
Tercera: Supuesta la Revelación, se puede probar que el Misterio de la
Santísima Trinidad no es contradictorio con la razón.”
25
III La doctrina en esquema.
La noción de un Dios en tres personas tiene que ser
profundamente misteriosa. No la conoceríamos si Dios
no hubiera descorrido el velo para que podamos verla.
Aún conociéndola, podríamos sentir la tentación de
pensar que está demasiado lejos de nuestro
entendimiento. Pero no es posible que estemos
totalmente a oscuras; Dios no se burlaría de nosotros
revelándonos algo que no nos sirva para nada. Puesto
que quiere que le conozcamos, debemos
corresponder poniendo todo el esfuerzo de nuestra
De acuerdo con su enunciación
parte para ello. más sencilla, la doctrina
contiene cuatro verdades:
26
Imagen recuperada de:
https://es.wikipedia.org/wiki/Sant%C3%A
Dsima_Trinidad
27
IV Actividad de las divinas personas.
Actividad interna y externa
“La actividad de Dios es interna (ad intra), si se refiere a las divinas Personas entre Sí, y externa
(ad extra), si se refiere a las criaturas.
1. La actividad interna de Dios es propia de cada una de las divinas Personas, porque se basa en
sus relaciones de origen, que son propias de cada persona.
Así sólo el Padre no procede de otra Persona; sólo el Hijo es engendrado por el Padre; y sólo el
Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo.
Estas tres relaciones, fruto de la actividad interna de Dios, han recibido el nombre de paternidad,
filiación y espiración. La paternidad es la relación del Padre al Hijo. La filiación, la relación del Hijo
al Padre. La espiración, la relación del Padre y del Hijo al Espíritu Santo.
2. La actividad externa de Dios es común a las tres divinas Personas, y así todo lo que hace una
de ellas para con las criaturas, lo hacen también las otras dos.”
(Arce Gargollo, Pablo. La Santísima Trinidad)
28
Atribuciones
“Además de las obras propias de cada Persona y de las comunes a todas tres, hay ciertas obras
apropiadas, que sin ser exclusivas, se atribuyen especialmente a cada una de las divinas personas. Así
la Escritura suele atribuir:
a) Al Padre la omnipotencia y las obras de omnipotencia, como la creación y conservación de las
criaturas.
b) Al Hijo la sabiduría y las obras de sabiduría, como la Redención y el juicio final.
c) Al Espíritu Santo el amor y las obras de amor, como la santificación de las almas.”
(Arce Gargollo, Pablo. La Santísima Trinidad)
29
∙ IV Actividad de las divinas personas.
“Estas obras y perfecciones se atribuyen especialmente a cada una de las divinas personas, por tener
alguna relación con su origen.
a) Al Padre se atribuyen de modo especial las obras de omnipotencia a, porque siendo el principio de las
otras dos Personas, es de modo especial origen de todos los seres.
b) Al Hijo se le atribuye en especial la sabiduría porque procede por vía de entendimiento, y la sabiduría es
Fruto del entendimiento.
c) Al Espíritu Santo se atribuye especialmente el amor, porque procede por vía de Voluntad y de Amor.
Sin embargo, es importante recordar, que teniendo las tres Personas tina misma Naturaleza divina, tienen
en realidad igual Omnipotencia, Sabiduría y Amor.” (Arce Gargollo, Pablo. La Santísima Trinidad)
30
Lista de Referencias
Recuperado de: https://www.mercaba.org/FICHAS/TRINIDAD/Boff/035-
045_cap_02.htm
Recuperado de: https://mercaba.org/FICHAS/Gargollo/005.htm
Recuperado de: https://mercaba.org/TEOLOGIA/ParaTodos/04trinidad.htm
PÍAULT, Bernard. El Misterio De Dios, Uno y Trino. Edit. CASAL I VALL. ANDORRRA. 1958
Contenidos del Programa Pneumatología , Plataforma UCO
31