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Addison

La enfermedad de Addison, también conocida como insuficiencia suprarrenal, ocurre cuando las glándulas suprarrenales dejan de producir suficientes hormonas como el cortisol y la aldosterona. Esto puede deberse a la destrucción del tejido de las glándulas suprarrenales por una enfermedad autoinmune u otras causas. Los síntomas incluyen fatiga, debilidad, pérdida de apetito y baja presión arterial. El tratamiento implica reemplazar las hormonas faltantes mediante medicamentos como la hid
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Addison

La enfermedad de Addison, también conocida como insuficiencia suprarrenal, ocurre cuando las glándulas suprarrenales dejan de producir suficientes hormonas como el cortisol y la aldosterona. Esto puede deberse a la destrucción del tejido de las glándulas suprarrenales por una enfermedad autoinmune u otras causas. Los síntomas incluyen fatiga, debilidad, pérdida de apetito y baja presión arterial. El tratamiento implica reemplazar las hormonas faltantes mediante medicamentos como la hid
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ENFERMEDAD

DE ADDISON
DEFINICIÓN

La hipofunción o insuficiencia suprarrenal, o enfermedad de Addison, es un


proceso de evolución lenta y progresiva y desde el punto de vista
fisiopatológico, es la situación clínica originada por la destrucción bilateral de
la corteza suprarrenal que provoca deficiencia parcial o total en la secreción
de hormonas corticosuprarrenales, fundamentalmente glucocorticoides y
mineralocorticoides (cortisol y aldosterona).
La corteza suprarrenal produce tres tipos de hormonas:
a) Glucorticoides → hidrocortisona o cortisol ← ACTH hipofisaria.
b) Mineralocorticoides → aldosterona ← sistema renina-angiotensina.
c) Andrógenos → dehidroepiandrosterona y su sulfato.
DEFINICIÓN

La corteza suprarrenal posee una reserva funcional tal, que la


sintomatología no comienza a aparecer hasta la pérdida de un
90% o más del tejido adrenal.
A partir de ahí, se inicia un cuadro clínico de episodios
intercurrentes llamados “crisis addisonianas”, que no expresan
sino la incapacidad de una glándula para satisfacer las
necesidades periféricas ante situaciones de estrés, y que
abandonada a su propia evolución, pueden conducir a la
muerte.
EPIDEMIOLOGÍA

Tiene una incidencia de 0,83 por


100.000, con una prevalencia de 4-6
por 100.000 (4). A principios de siglo la
etiología más frecuente era la
tuberculosa; en la actualidad es la de
origen idiopático (70%), con una
edad media de comienzo entre los
30-80 años y de 2 a 3 veces más
frecuente en el sexo femenino.
CLASIFICACIÓN

Se clasifica según su origen, ya sea farmacológico o


patológico:
 Farmacológico: es ocasionada por la supresión del
eje hipotálamo-hipofisiario-suprarrenal (efecto de
feedback negativo) secundaria a la administración
crónica de glucocorticoides sintéticos en dosis
diarias suprafisiológicas.
 Patológico:
IS primaria → enfermedad intrínseca de la corteza
suprarrenal.
CLASIFICACIÓN

IS secundaria → está causada por la


enfermedad de la hipófisis que obstaculiza la
liberación de ACTH o por la incapacidad de
las glándulas suprarrenales para responder a
esa hormona.
IS terciaria → alteración hipotalámica en la
síntesis o la acción de la hormona liberadora
de ACTH (CRH)
IS central → secundaria + terciaria
FISIOPATOLOGÍA

La corteza suprarrenal → 3 zonas diferentes →


secretan varias hormonas
 Aldosterona → zona glomerular → secreción
regulada por el SRA y las concentraciones de K
extracelular. No está alterada en la IS
secundaria o terciaria.
 Cortisol → zona fasciculada → regulada por la
ACTH, la cual es liberada de la hipófisis anterior
en respuesta a la hormona liberadora de ACTH
(CRH) y la vasopresina arginina. La secreción
de cortisol es pulsátil y sus concentraciones
fluctúan naturalmente en forma circadiana.
FISIOPATOLOGÍA

 Andrógenos: dehidroepiandrosterona y sulfato éster de


dehidroepiandorsterona → zona reticular. Están relacionados
con la edad en el período neonatal las (concentraciones muy
elevadas) → declinan hasta valores muy bajos (primeros
meses de vida) → aumentan continuamente entre los 6 y los
10 años (adrenarquia) → concentraciones máximas durante la
tercera década de la vida → declinan sostenidamente desde
la quinta década (adrenopausia) hasta que alrededor de los
70 años disminuyen un 10–20% el valor de la concentración
máxima. La DHEA-S es un componente básico en la formación
de la testosterona (hormona masculina) y del estrógeno
(hormona femenina).
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
ANAMNESIS

 Mediante el interrogatorio se debe recoger la


posible presencia de antecedentes familiares de
enfermedades autoinmunes, ya que existen
síndromes poliglandulares en los que la
enfermedad de Addison se combina, en el mismo
paciente o en sus familiares, en dos variedades
diferentes, con otras endocrinopatías autoinmunes
(diabetes, hipoparatiroidismo, ovaritis, hipofisitis,
etc.), o personales y ambientales (medio
socioeconómico) que orienten hacia la presencia
de tuberculosis.
EXAMEN FÍSICO

El examen físico puede revelar hiperpigmentación localizada en la


mucosa bucal, las encías, la lengua, los pliegues de las palmas de
las manos, los codos, las rodillas, los nudillos, el lecho ungueal, los
sitios de roce, las cicatrices recientes, los pezones, las zonas perianal
y perigenital o, a veces, generalizada. Ésta lo diferencia de la
insuficiencia suprarrenal secundaria (panhipopituitaiismo), en la que
la piel es, a la inversa pálida, como resultado del hipotiroidismo, la
anemia y la disminución de péptidos melanotropos derivados de la
proopiomelanocortina.
El vello pubiano y axilar están disminuidos (falta de andrógenos). La
presencia de vitíligo y/o de bocio difuso irregular sugieren un origen
autoinmune. La tensión arterial es baja y característicamente hay
hipotensión ortostática.
DIAGNÓSTICO

 Las concentraciones séricas de cortisol libre (6 – 23 μg/dL) → (<3 μg/dL) en una


muestra de sangre en la mañana es un fuerte indicador de IS.
 Cortisol salival.
 Cortisol libre en la orina.
 ACTH plasmática basal → distingue la ISP de la IS central.
La medición simultánea de la concentración de cortisol sérico basal y de la ACTH
plasmática puede confirmar el diagnóstico de IS y establecer su causa.
 Concentraciones séricas de dehidroepiandrosterona y su sulfato.
 Autoanticuerpos anti corteza suprarrenal, o anti 21-hidroxilasa →
(Inmunofluorescencia indirecta).
DIAGNÓSTICO

 Tomografía computarizada (TC) de las glándulas suprarrenales → pacientes sin una


enfermedad autoinmune ni autoanticuerpos.
 Resonancia Magnética de las regiones hipotalámica e hipofisaria → indicadas ante
la sospecha de IS central → pueden revelar adenomas hipofisarios,
craneofaringiomas, meningiomas, metástasis e infiltración sarcoidótica, histiocitosis
de células de Langerhans u otras enfermedades granulomatosas.
 El hipocortisolismo origina hipoglucemia.
 El hipoaldosteronismo produce eliminación de sodio y agua y retención de potasio.
 En un 10-20% de los pacientes se ha objetivado hipercalcemia.
DIAGNÓSTICO

Estudios hormonales: existe una elevación característica de la ACTH (mayor de 50 pg/ml) como
respuesta hipofisaria a unos niveles de cortisol prácticamente imperceptibles (menores a 5 mg/dl).
Están descritas cinco pruebas de estimulación en el diagnóstico de la enfermedad de Addison:
a) Test de estimulación rápida con ACTH. Es útil pero no diagnóstico, en el sentido de que una
respuesta negativa al cortisol puede ser un Addison, pero también una insuficiencia suprarrenal de
origen hipofisario, que ha empezado a hacer atrofia secundaria de la glándula.
b) Test de estimulación prolongada con ACTH (3 días). Combinado con el anterior se aproxima mucho
al diagnóstico de la enfermedad, ya que, tras tres días de estimulación, en el caso del Addison no se
modifica la respuesta, pero sí en el caso de la atrofia de la glándula, por insuficiencia de origen
hipotalámico, en el que se evidencia un ascenso paulatino de cortisol plasmático en los tres días.
c) Los otros test son el test de la metopirona y el de la insulina, actualmente en desuso por los efectos
secundarios. El test de la CRH solo es útil en el diagnóstico de fallo hormonal hipófiso-hipotalámico.
TRATAMIENTO

 Sustitución hormonal de los glucocorticoides y mineralocorticoides que no


se sintetizan. No debemos olvidar aumentar las dosis de glucocorticoides
de manera profiláctica ante situaciones de estrés, como son infecciones,
partos, cirugías, etc. Para evitar las crisis addisonianas. El tratamiento se
realizará en pacientes sintomáticos, no en aquéllos en los que tan sólo se
aprecian anormalidades hormonales. El fármaco de elección para el
tratamiento sustitutivo del déficit hormonal es la hidrocortisona o la
cortisona, que presenta un efecto dual, tanto glucocorticoide como
mineralocorticoide. La dosis de mantenimiento es de 20-25 mg/día de
hidrocortisona y 25-35 mg/día de cortisona, no olvidando la forma de
administración fraccionada: 2/3 por la mañana y 1/3 por la tarde,
emulando su ciclo circadiano. Pero la dosis se debe reducir
paulatinamente a la mínima capaz de mantener al paciente asintomático
(sin reducción de la fuerza física, etc.), con objeto de evitar los efectos
adversos originados por el uso de corticoides.
 En las crisis addisonianas, la pauta terapéutica será de 100 mg de
hidrocortisona intravenosa cada 8 horas en tres litros de suero glucosalino,
hasta el restablecimiento total, pasando después a la dosis de
mantenimiento por vía oral.
¡GRACIAS!

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