Tono Muscular: Definición y Manejo
Temas abordados
Tono Muscular: Definición y Manejo
Temas abordados
El manejo de la espasticidad incluye el uso de toxina botulínica que paraliza temporalmente a través de la interrupción de la liberación de acetilcolina, y terapias adicionales como kinesiología y terapia ocupacional. Estas terapias buscan optimizar las actividades funcionales, disminuyendo el tono mediante técnicas como transferencias rítmicas y movimientos facilitares. Las estrategias están diseñadas para mejorar la funcionalidad del paciente integrando actividades funcionales relevantes y proporcionando una retroalimentación sensorial adecuada .
El tono muscular se define como la ligera y constante tensión que un músculo sano presenta, ofreciendo resistencia al movimiento pasivo . Está regulado por el reflejo miotático, que consta de dos componentes: tónico (base del tono muscular) y fásico (base de los reflejos musculares). Las influencias regulatorias, sobre todo descendentes del SNC, desempeñan un papel crucial en su control . La regulación periférica involucra aferencias cutáneas, articulares y viscerales que actúan sobre interneuronas, mientras que la regulación central se lleva a cabo a través de vías como la formación reticular, núcleos vestibulares, y núcleo rojo, las cuales modulan la actividad de las neuronas motoras alfa y gamma .
El huso neuromuscular, receptor del reflejo miotático, capta estímulos en el músculo, provocando respuestas motoras que mantienen el tono muscular. Está compuesto por fibras intrafusales con inervación sensorial (Ia y II) y motora (γ). Su activación conduce a la contracción de unidades motoras, contribuyendo al tono muscular incluso en reposo . Mecanorreceptores y nociceptores cutáneos, junto con aferencias articulares, modulan su función, facilitando o inhibiendo reflejos musculares según la naturaleza del estímulo, afectando el ajuste del tono a situaciones particulares .
Las neuronas motoras gamma son cruciales para la sensibilidad del huso neuromuscular al estiramiento, permitiendo al sistema nervioso central mantenerse informado durante la contracción muscular. Están ubicadas en el asta anterior de la médula y inervan los extremos contráctiles de las fibras intrafusales. La coactivación de las motoneuronas alfa y gamma durante los movimientos voluntarios mantiene el ajuste del tono muscular . Estas neuronas facilitan o inhiben diferentes reflejos según el sistema de procedencia, contribuyendo a un control preciso del tono muscular y postural .
En la terapia de manejo del tono muscular, la retroalimentación táctil cinestésica se implementa al asegurar que las manos del terapeuta guíen el estímulo sensorial durante una situación activa y concreta, permitiendo al paciente integrar esta información para mejorar su movimiento funcional. Esto se prioriza en actividades seleccionadas según su relevancia funcional y facilita el aprendizaje motor eficiente .
El haz corticoespinal, parte de la vía piramidal, se origina principalmente en áreas motoras de la corteza cerebral y controla los movimientos voluntarios. Facilita el tono extensor a través de su acción sobre las motoneuronas gamma y alfa de la médula. Su lesión provoca paresia, pérdida inicial del tono muscular, seguido de espasticidad al aumentar el tono muscular antigravitatorio, reflejos miotáticos hiperreactivos, y atrofia por desuso . Adicionalmente, la afectación de la corteza motora primaria causa hipotonía extensora, mientras que las lesiones en la corteza motora suplementaria pueden provocar hipertonía extensora .
El aparato vestibular, relacionado con el haz vestibuloespinal, juega un papel clave en la regulación del tono muscular por su interacción con el núcleo vestibular lateral, que recibe conexiones del cerebelo y modulan la actividad de las motoneuronas alfa, facilitando la actividad extensora. La conexión con el cerebelo y las aferencias del oído contribuyen al control cerebelo-medular ajustando reflejos medulares y participando activamente en el tono muscular extensor .
Las interneuronas juegan un rol crucial en la regulación periférica del tono muscular al recibir influencias de aferencias cutáneas, articulares y viscerales. Los estímulos externos, como los provenientes de mecanorreceptores o nociceptores, no afectan directamente a las motoneuronas, sino que modulan la acción de estas interneuronas, facilitando o inhibiendo reflejos que ajustan el tono muscular en respuesta a cambios en el entorno .
La regulación central del tono muscular involucra estructuras como la formación reticular, núcleos vestibulares, núcleo rojo, el tectum, y la corteza cerebral. Estas estructuras modulan la actividad de las motoneuronas alfa y gamma, facilitando o inhibiendo reflejos y ajustando el tono muscular y postural. Por ejemplo, el haz rubroespinal, originado en el núcleo rojo, controla el tono flexor e inhibe el extensor, mientras que el haz vestibuloespinal, que se conecta con el aparato vestibular y el cerebelo, facilita la actividad de las motoneuronas alfa y minimamente de las gamma, participando en el tono muscular extensor .
La coactivación de motoneuronas alfa y gamma durante los movimientos voluntarios permite mantener informado al sistema nervioso central sobre la posición y estiramiento del músculo, logrando una precisa coordinación del tono muscular. La motoneurona alfa innerva las fibras extrafusales, provocando la contracción, mientras que la gamma ajusta la tensión del huso neuromuscular intrafusal, adecuando su sensibilidad al estiramiento. Esto facilita la adaptación continua del tono durante la acción, asegurando la precisión del movimiento .