POESíA ERÓTICA
Pinturas de Egon Schiele
Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas
juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los
besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y
sollozos.
Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la
mitad del alma
en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro al
mundo.
y aunque cierre los ojos y me cubra el
corazón enteramente,
veo caer un agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y
medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los
huesos.
Fragmento AGUA SEXUAL
PABLO NERUDA
En la noche a tu lado
las palabras son claves, son llaves.
El deseo es rey.
Que tu cuerpo sea siempre
un amado espacio de revelaciones.
"Revelaciones"
Alejandra Pizarnik
Yo danzaré en la alfombra de
verdura,
ten pronto el vino en el cristal
sonoro,
nos beberemos el licor de oro
celebrando la noche y su frescura.
Yo danzaré como tierra pura,
como la tierra yo seré un tesoro,
y en darme pura no hallaré desdoro,
que darse es una forma de la Altura.
Yo danzaré para que todo olvides
y habré de darte la embriaguez que
pides
hasta que Venus pase por los cielos.
Más algo acaso te será escondido,
que pagana de un siglo
empobrecido
no dejaré caer todos los velos.
"Moderna"
Alfonsina Storni
Habítame, penétrame.
Sea tu sangre una con mi sangre.
Tu boca entre mi boca.
Tu corazón agrande el mío hasta estallar...
Desgárrame.
Caigas entera en mis entrañas.
Anden tus manos en mis manos.
Tus pies caminen en mis pies, tus pies.
Árdeme, árdeme.
Cólmeme tu dulzura.
Báñeme tu saliva el paladar.
Estés en mí como está la madera en el palito.
Que ya no puedo así, con esta sed
quemándome.
Con esta sed quemándome.
La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos.
"Oración"
Juan Gelman
Pienso en tu sexo.
Simplificado el corazón, pienso
en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha, está en
sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso.
Pienso en tu sexo, surco más
prolífico
y armonioso que el vientre de la
Sombra,
aunque la Muerte concibe y pare
de Dios mismo.
Oh Conciencia,
pienso, sí, en el bruto libre
que goza donde quiere, donde
puede.
Oh, escándalo de miel de los
crepúsculos.
Oh estruendo mudo.
¡Odumodneurtse!
“Pienso en tu sexo”
César Vallejo
Una flor
no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a la delicada urgencia
del rocío.
“Amantes”
Alejandra Pizarnik
Mía: así te llamas.
¿Qué más armonía?
Mía: luz del día;
Mía: rosas, llamas.
¡Qué aroma derramas
En el alma mía
Si sé que me amas!
¡Oh Mía! ¡Oh Mía!
Tu sexo fundiste
Con mi sexo fuerte,
Fundiendo dos
bronces.
Yo triste, tú triste…
¿No has de ser
entonces
Mía hasta la muerte?
"Mía"
Rubén Darío
Como todo da vueltas
Puedo hablar siempre de
mí
Y sabes que estaré
hablando de ti
Siempre
Todos somos el centro
del mundo
Créeme
Donde comienzas tú
Termino yo.
Relámpago
Tilsa Otta
Quiero que te deslices
como un pez sobre mi
cuerpo,
escurridizo entres en mí
y me hagas dentro un mar
Rabia de Vida / Julia
Santibáñez
.
Ábrete sexo,
hazte cascada,
olvida tu tristeza.
Deja partir al niño
que vive en tu entresueño.
Abre gallardamente
tus cálidas compuertas
a este copo de mieles,
a este animal que tiembla
como un jirón de viento,
a este fruto rugoso
que va a hundirse en la luz con arrebato,
a buscar como un ciervo con los ojos
cerrados
los pezones del aire, los dos senos del día.
“Fragmento Ábrete sexo”
Ana Istarú
Muslos de mi cuello derrotado,
lugar de mis mejillas en descanso,
sitio de mis dientes morados,
venero de salivas,
última cosa de mis manos,
encierro de palomas, trago
de sangre, vértigo usado,
cuchilla de mi corazón guillotinado.
Muslos redondos, llenos,
muslos de mi mujer y mi costado,
y de aire raro.
De menta de espanto.
De olor derretido
y quemado…
“Fragmento de El poema de los
muslos”
Jaime Sabines
Te diré: soy mujer cedro mujer angustia
mujer como trigal como violeta
como sandía y tormenta.
Busco una isla para gestar en ella,
para inventarme mi libertad y mi cuerpo
y todos mis movimientos
Kyra Galván
Diario de un seductor
No es tu sexo lo que en tu
sexo busco
sino ensuciar tu alma:
desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido.
Leopoldo María Panero -
Huele a sangre mezclada con espliego…
Huele a sangre mezclada con espliego…
venida entre un olor de resplandores.
A sangre huelen las quemadas flores
y a súbito ciprés de sangre el fuego.
Del aire baja un repentino riego
de astro y sangre resueltos en olores,
y un tornado de aromas y colores
al mundo deja por la sangre ciego.
Fría y enferma y sin dormir y aullando,
desatada la fiebre va saltando,
como un temblor, por las terrazas solas.
Coagulada la luna en la cornisa,
mira la adolescente sin camisa
poblársele las ingles de amapolas.
( Entre el clavel y la espada, 1940)
RAFAEL ALBERTI
A veces
Escribir un poema se parece a un orgasmo:
mancha la tinta tanto como el semen,
empreña también más en ocasiones.
Tardes hay, sin embargo,
en las que manoseo las palabras,
muerdo sus senos y sus piernas ágiles,
les levanto las faldas con mis dedos,
las miro desde abajo,
les hago lo de siempre
y, pese a todo, ved:
¡no pasa nada!
Lo expresaba muy bien Cesar Vallejo:
“Lo digo y no me corro”.
Pero él disimulaba.
Ángel González
Me dejo tocar por ti
en las calles
enfrente de todos
semi-desnuda
oprimes alguna parte infinita de mi
orgasmo
Y una vez más
tu sexo afilado
está aquí.
Frida Varinia Ramos (1960)
Cúbreme, amor, el cielo de la boca
con esa arrebatada espuma extrema,
que es jazmín del que sabe y del que
quema,
brotado en punta de coral de roca.
Alóquemelo, amor, su sal, aloca
Tu lancinante aguda flor suprema,
Doblando su furor en la diadema
del mordiente clavel que la desboca.
¡Oh ceñido fluir, amor, oh bello
borbotar temperado de la nieve
por tan estrecha gruta en carne viva,
para mirar cómo tu fino cuello
se te resbala, amor, y se te llueve
de jazmines y estrellas de saliva!
RAFAEL ALBERTI
De la mujer al hombre
Dios te hizo hombre para mí.
Te admiro desde lo más profundo
de mi subconsciente
con una admiración extraña y
desbordada
que tiene un dobladillo de ternura.
Tus problemas, tus cosas
me intrigan, me interesan
y te observo
mientras discurres y discutes
hablando del mundo
y dándole geografía de palabras
Mi mente esta covada para recibirte,
para pensar tus ideas
y darte a pensar las mías;
te siento, mi compañero, hermoso
juntos somos completos
y nos miramos con orgullo
conociendo nuestras diferencias
sabiéndonos mujer y hombre
y apreciando la disimilitud
de nuestros cuerpos.
Gioconda Belli
LA SUAVE DANZA.
Nos besamos
por el puro
absoluto
placer de besarnos
listones de lenguas
dientes como peces alados
festín de salivas
giros
valses
pájaros
tu boca ranura
cereza
grosella
mi lengua gaviota
cometa
sirena
se encuentran
se tocan
se enredan
marineras de un viaje
sin ida ni vuelta
tu boca es el mar
mi lengua, un barco de vela.
Rosa María Roffiel
Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.
Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.
Octavio Paz.
Erectos
Reloj sin piezas
Hunde agujas de cristal en mis labios que no
hablan
Tu lengua en mi muro de agua
derrumba uno a uno mis ladrillos
Dedos gravitan en el aire
martillan firmes, recorren y se mojan
con mi Danubio Azul que esboza
dos Árdeas cinéreas que avanzan en mi vientre
y entran a tu boca.
Rita Lucía Gutiérrez Vega
CONTEMPLÉ TANTO
Contemplé tanto la belleza
que mi visión le pertenece.
Líneas del cuerpo, labios rojos.
Sensuales miembros.
Cabellos como copiados de las
estatuas griegas;
hermosos siempre, incluso
despeinados,
y caídos apenas, sobre las blancas
sienes.
Rostros del amor, tal como los
deseaba
mi poesía... en mis noches juveniles,
en mis noches ocultas, encontradas..
Konstantinos Kaváfis
FANTASIA
Desnuda, débil, ansiosa
arrimo el cuerpo al bosquejo
de tu imagen.
Con la fantasía diluida en la piel
contemplas silencioso la cercanía
el calor sudado que expelen mis poros.
Lento, abro mi boca, un volcán consume
seca esta ansiedad y suplico más.
Más de esta angustia derrochadora,
más de este puñado apocalíptico
más de este misterio.
Una fugaz eternidad humedece
el racimo de mis entrepiernas
y condensada busco en la aurora
un apellido para este sueño.
Sutil, desnuda, débil, semi plena,
semi complacida, masturbada contemplo
mis dilatadas pupilas frente al espejo
que silencioso no dice nada.
Silvia Rodríguez Bravo
Sé de la noche esbelta y tan desnuda
que nuestros cuerpos eran uno solo.
Sé del silencio ante la gente oscura, de
callar este amor que es de otro modo.
Carlos Pellicer.
“Desnudo”
Lame, arena, su cuello, y ciñe fría
su adormecido seno en ti yacente,
que luego iré a besar esa serpiente
de tu lengua, que el viento desvaría.
Hiere mansa esa flor de la bahía
que asume su mejilla húmedamente,
y ciega esa callada boca ardiente
que no quiere besar la boca mía.
Roza luego su vientre, y la dorada
piel besa de su cálida cintura,
y allí en su centro queda enamorada.
Que ya te templará la calentura
otra flor de mi huerto bien rociada,
si tu lengua se quema en su espesura.
José Luis Cano