TURISMO INCLUSIVO
El turismo es un elemento incorporado a
la forma de vida de una parte importante
de la sociedad y representa un motor
importante en la economía de muchos
países y siendo uno de los primeros
capítulos del comercio internacional.
Las personas con discapacidad participan cada vez con
mayor frecuencia en actividades turísticas como
consecuencia de su creciente grado de integración
económica y social. Sin embargo, aún persisten
muchos impedimentos y barreras de todo tipo que
dificultan el acceso a los servicios turísticos.
En el año 2011, la Organización Mundial de la Salud
estimó en unos mil millones el número de personas
con discapacidad, un 15% de la población total. Estas
constituyen un colectivo relevante de la población
mundial y un segmento emergente de la demanda
turística.
La aplicación universal del principio de igualdad de
oportunidades ha llevado a que tanto las directrices y
resoluciones de las instituciones internacionales,
como las normas positivas de los países, aseguren que
el turismo es un derecho de todos los ciudadanos y
garanticen la supresión de las barreras que permitan el
ejercicio de esos derechos.
Sin embargo, lo que no se suele considerar en la
mayoría de los destinos turísticos es que la
accesibilidad no es un requerimiento únicamente de
las personas con discapacidad ya que no son los únicos
beneficiarios de la misma. Los destinos turísticos que
se hagan eco de estos requisitos, y los entiendan como
medidas positivas, evolucionarán en la oferta de sus
productos y servicios, y por ende, estarán facilitando la
experiencia turística y mejorando la calidad de vida de
todos sus ciudadanos y visitantes.
DEFINICIÓN Y CONTEXTO
¿Qué es el “Turismo Accesible”?
El concepto “Turismo
Accesible” hace referencia
a la adecuación de los
entornos, productos y
servicios turísticos de
modo que permitan el
acceso, uso y disfrute a
todos los usuarios, en
condiciones de autonomía,
seguridad y comodidad,
bajo los principios del
Diseño Universal.
La Declaración de Manila (Filipinas), del 27 de
septiembre de 1980, realizada por la Organización
Mundial del Turismo, relaciona por primera vez los
términos turismo y accesibilidad y recomendaba a los
estados miembros la reglamentación de los servicios
turísticos en las mejores prácticas de acceso efectivo y
sin discriminación a este tipo de actividad.
En el recién publicado Manual de Turismo Accesible,
la Organización Mundial del Turismo con la ENAT y
Fundación ONCE (OMT 2015a ) se ofrece una relación
detallada de la evolución del término desde la única
referencia a las personas con discapacidad y
eliminación de barreras hasta las definiciones más
actuales donde se hace referencia a un diseño y
adecuación del entorno turístico al total de la
población, tenga discapacidad o no destacando su
valor para personas mayores, familias con niños
pequeños, que transportan maletas etc. El turismo
accesible considera entonces, el ciclo vital de las
personas en su conjunto y sus diferentes
circunstancias.
La definición más reciente de acuerdo a las
Recomendaciones de la OMT por un "turismo
accesible para todos" es (2013). "El turismo accesible es
una forma de turismo que implica un proceso de
colaboración entre los interesados para permitir a las
personas con necesidades especiales de acceso y uso
(en distintas dimensiones, entre ellas las de movilidad,
visión, audición y cognición), funcionar
independientemente, con igualdad y dignidad, gracias
a una oferta de productos, servicios y entornos de
turismo diseñados de manera universal”.
Al igual que el enfoque de la discapacidad, el
concepto del Turismo Accesible también
evoluciona. Algunos ejemplos son: (Accessible
Tourism Experiences’, Journal of Hospitality and
Tourism Management (en OMT, 2015).
El término Turismo Accesible tiene varios
sinónimos en diferentes países, sin haberse
acordado uno común. Así se denomina entre otros:
Turismo adaptado, Turismo para Todos, Turismo
sin barreras (Barrier Free Tourism, BFT, en sus
siglas en inglés), Turismo de fácil acceso (Easy
access tourism) o Turismo Universal.
La propuesta de diferenciación entre "turismo
accesible" como referencia a las actividades de un
grupo de establecimientos y empresas turísticas que
venden y promocionan la accesibilidad integral y,
especialmente, están volcados a una clientela de
personas (y familiares) con discapacidades y
“accesibilidad del turismo" que hace referencia a la
cualidad de un servicio o una instalación que posibilite
su uso y disfrute por cualquier persona, con
independencia de su capacidad física, sensorial,
psíquica o cognitiva3.
Las nuevas terminologías como “turismo inclusivo” o
“turismo incluyente” que engloban los conceptos
anteriores y es entendido como aquel que utiliza la
accesibilidad universal y el diseño para todos como
estrategia y herramienta necesarias para hacer realidad
un turismo válido para todas las personas.
Realizar un viaje de turismo implica diferentes
actividades: desde su preparación, que supone la
búsqueda y contratación de servicios, el viaje,
alojamiento, calles, el uso y disfrute de las los
atractivos turísticos como espacios culturales y
naturales y, finalmente, el retorno. El ciclo de estas
actividades "cadena turística". Las conexiones entre
todos los lugares, servicios y actividades deben estar
bien planificadas y probadas para posibilitar el viaje y
contribuir a la percepción de una calidad excelente.
Información previa
Otras actividades y Medios de
eventos turísticos
Actividades Entornos
culturales y de urbanísticos y
ocio
Alojamiento
y
A. La información y la publicidad
(información y reservas).
Comprende tanto los contenidos (información
sobre la disposición y grado de infraestructuras y
servicios accesibles) como el soporte, es decir, que
la interacción (consulta, reservas, etc.) con estos
medios se pueda realizar en condiciones de
autonomía personal por cualquier turista.
B. Los medios de transporte.
Los diferentes vehículos de transporte de pasajeros
(de autobuses, taxis, trenes a barcos de crucero)
"deberían diseñarse de modo que permitan el
transporte seguro, cómodo y equitativo de las
personas con discapacidad o movilidad reducida".
Asimismo, la información proporcionada a los
pasajeros antes o durante el viaje debe tener en
cuenta las necesidades de todas las personas. Tiene
en cuenta asimismo la accesibilidad de las
estaciones.
C. Los entornos urbanísticos y
arquitectónicos.
Comprende desde los estacionamientos a
los aspectos de comunicación y
señalización, al desplazamiento horizontal y
vertical (escaleras, rampas, ascensores),
aseos público.
D. El alojamiento, los servicios de
restauración (comidas).
Los establecimientos de alojamiento deberían
disponer de un número razonable de habitaciones
plenamente accesibles que puedan ser utilizadas de
manera autónoma.
Un número adecuado de restaurantes, cafeterías, cafés
y bares de la zona debería disponer de instalaciones
accesibles en las que se tenga en cuenta la facilidad de
acceso exterior y la existencia de mobiliario diseñado
para poder ser utilizado por usuarios de sillas de
ruedas, barras a diferentes alturas, menús con
caracteres de fácil lectura o en formatos alternativos
(web o aplicaciones para terminales portátiles), aseos
accesibles, etc.
E. Las actividades culturales y de
ocio.
Las entidades responsables de las
actividades culturales en una región, destino
o establecimiento han de adoptar las
medidas pertinentes para garantizar el
acceso al material y actividades culturales en
formatos accesibles. Se considera,
igualmente, la atención adecuada.
F. Otras actividades y eventos
turísticos.
Las entidades responsables de actividades
recreativas, de esparcimiento y deportivas
adoptarán las medidas pertinentes para
que las personas con discapacidad puedan
participar en igualdad de condiciones con
las demás. Esto incluye excursiones a los
alrededores, zonas verdes y entornos
naturales, playas y formación del personal.
Un elemento transversal es la gestión del
destino turístico. Las entidades de gestión
de los destinos turísticos, incluyendo las
administraciones, han de llevar a cabo una
estrategia para impulsar la accesibilidad en
el turismo, de manera que puedan evaluar
los servicios e identificar los cambios que
pueda ser necesario realizar.
"El concepto de destino turístico
accesible aplicado a una localidad,
región o comarca está ligado a la
disponibilidad de instalaciones,
infraestructuras y transportes
accesibles que den lugar a un entorno
variado, estimulante y de fácil acceso."
PRINCIPALES BARRERAS
Los principales obstáculos relacionados con la
accesibilidad que se encuentran en la cadena del
turismo diferencian dos grandes sectores:
Barreras del entorno y barreras sociales .
Las barreras del entorno comprenden
infraestructuras y medios construidos, incluyendo
la información, la tecnología y la competencia del
personal de atención.
Las barreras sociales se refieren a la formación de las
empresas de ámbito turístico, falta de concienciación
sobre la accesibilidad y las barreras actitudinales o
prejuicios.
Unas y otras aparecen entre el usuario/cliente y el
entorno donde viaja y pueden dificultar y en muchos
casos imposibilitar el acceso y disfrute de las
infraestructuras y servicios. Si se resuelven
favorablemente, se garantiza el acceso de estos
turistas/clientes.
Información
Infraestructuras Barreras
y entornos arquitectónicas
Barreras de Tecnología
accesibilidad en
turismo
Discriminación
Formación y
atención del
personal
Desconocimiento
Las personas con discapacidad y mayores
participan cada vez con mayor frecuencia en
actividades turísticas Como consecuencia
del cambio demográfico y del creciente
grado de integración económica y social.
La estabilidad de las pensiones, sobre
todo en el caso de los mayores y en
parte de las personas con discapacidad,
además de las mejoras tecnológicas (en
la web, transportes, mediante el uso del
teléfono móvil) han contribuido a la
mayor autonomía y vida activa de estas
personas.
Existen diversos estudios basados encuestas
dirigidas a personas con discapacidad a cargo de
entidades asociativas (Open Doors Organization
(ODO), 2015; Barbeau, 2011; Huesca, A. y Ortega,
E., 2006), o bien de organismos públicos
(Neumann, P. y Reuber, P., 2004) de Cara a captar
los hábitos y actitudes de Este colectivo ante el
turismo. Encontaron los siguientes:
Mayor disponibilidad para viajar en distinto
momento. Ya sea por jubilación u otras
circunstancias, estas personas disponen de mayor
flexibilidad al largo del año para disponer sus
vacaciones. En consecuencia, pueden realizar
viajes fuera de la temporada alta evitando
las aglomeraciones de visitantes, contribuyendo a
la tan necesaria desestacionalización y, por tanto,
al mantenimiento Del empleo turístico.
Multiclientes: Es el caso, por ejemplo, de las
familias que viajan con algún familiar con
discapacidad, de manera que no solo esta persona
estará condicionada por la accesibilidad del
entorno, sino el grupo entero. Esto amplía en la
práctica el número de personas que demanda
productos y servicios turísticos accesibles.
Fidelidad: Diferentes estudios observan la
fidelidad de las personas con necesidades
especiales a un destino con el que se encuentran
satisfechas.
Mayor exigencia de calidad. Los turistas,
por su perfil predominantemente europeo y
estadounidense, son consumidores informados y
críticos, y cada vez más valoran la accesibilidad
dentro de los criterios de calidad de los servicios.
Los turistas de mañana habrán estado más
acostumbrados a viajar con mayor conciencia de
sus derechos como clientes. Aspectos que
encuentran a la hora de seleccionar un destino.
Más personas demandantes de turismo accesible.
La accesibilidad no es un requerimiento
únicamente de las personas con discapacidad ya
que no son los únicos beneficiarios de la misma;
los transportes y destinos turísticos que se hagan
eco de estos requisitos, y los entiendan Como
medidas de calidad estarán mejorando la
experiencia turística y previsiblemente
aumentando la cuota de mercado.
Estos rasgos y tendencias se dan en un contexto de
exigencias legales favorable a la implantación
efectiva de la accesibilidad en los diferentes
entornos, con calendario de cumplimiento,
mecanismos de supervisión y sanción.
PERSONAS CON DISCAPACIDAD
La Organización Mundial de la Salud (OMS)
en su Informe mundial sobre la discapacidad
(2011), estima que en torno al 15% de la población
mundial tiene algún tipo de discapacidad. A fecha
de hoy, esto representa cerca de 1.300 millones de
personas (casi el tamaño de la población de
China). Más de la mitad de las personas con
discapacidad en la UE viajaron durante los 12
meses comprendidos entre mediados de 2012 y
mediados de 2013.
PERSONAS CON DISCAPACIDAD
PERSONAS CON DISCAPACIDAD
PERSONAS CON DISCAPACIDAD
PERSONAS CON DISCAPACIDAD
El número de personas con discapacidad está
creciendo. Esto se debe al aumento de la Esperanza
de vida y, en consecuencia, al envejecimiento de la
población, al incremento global de problemas
crónicos de salud como la diabetes, enfermedades
cardiovasculares, etc. (OMS, 2011).
La edad es la principal variable que
determina la variación en las tasas de
incidencia de la discapacidad. En este
sentido, a partir de los 65 años la incidencia
de la discapacidad aumenta de manera
significativa, sobre todo entre las mujeres.
Además de la discapacidad se debe tener en cuenta
el concepto de estar “en situación de discapacidad”
que son las condiciones ambientales físicas,
biológicas, culturales y sociales que pueden afectar
la autonomía y la participación de la persona, la
familia, la comunidad y la población en general en
cualquier momento relativo al ciclo vital, como
resultado de las interacciones del individuo con el
entorno.
La media de edad de los turistas que realizan turismo,
crece en relación con el aumento de la Esperanza de
vida de la población en todo el mundo. Se prevé que
para 2050 haya en la UE un 70% más de personas
mayores de 65 años y un 170% más de mayores de 80
años. A su vez, parte de estas personas mayores tienen
discapacidad.
En los países emisores de turismo, los turistas
senior (mayores de 60 años), con discapacidad o
sin ella, desarrollan una actividad turística similar
o superior a otros grupos de población, motivado
por diferentes factores como son unos ingresos
estables, más tiempo libre y mayor disponibilidad
para viajar.
El fomento del llamado "envejecimiento activo", es
decir, de una vida saludable y participativa,
contribuye también a un mayor consumo de
productos y servicios turísticos por parte de este
grupo (OMT, 2015a).
Entre las necesidades y demandas que requiere este
grupo de población se incluyen aspectos de
accesibilidad Como menús y dietas especiales,
habitaciones de hotel con ducha en lugar de bañera,
servicios de salud cercanos, transporte adaptado, entre
otros. Más en general, el diseño de servicios y espacios
enfocados a personas cuya movilidad, vista, capacidad
auditiva, fuerza, facultad mental, se van viendo
reducidas (o son diferentes al estándar joven) en un
aspecto u otro.
En el apartado previo se observa cómo los entornos
y servicios accesibles benefician tanto a las
personas con discapacidad como a otros
segmentos, tales como mayores, además de
mujeres embarazadas, personas que puedan viajar
con carritos de bebés, desplacen maletas o cuenten
con una limitación funcional o lesión transitoria.
Circunstancias que se pueden dar en el ciclo de la
vida de todas las personas.
Las facilidades que supone la accesibilidad
arquitectónica para la movilidad personal con
mayor autonomía y seguridad no es la única
ventaja que beneficia a segmentos más allá de
personas con discapacidad o mayores. También es
preciso tener en cuenta la ventaja de entornos
accesibles desde el punto de vista cognitivo:
señalización adecuada, íconos y cartelería
intuitiva, etc.
Estas facilidades para la comprensión Del
entorno suponen un valor de turistas
provenientes de otros países, lenguas y
culturas, según la tendencia emergente del
turismo emisor.
Física
Personas con
Sensorial
discapacidad
Personas con carritos
Intelectual
Mujeres embarazadas
Personas con discapacidad temporal
Beneficios del
turismo accesible Personas mayores
Personas con lesiones
Personas obesas, muy altas o muy bajas
Ciudadanos del
destino
Personas que llevan bultos
Otros Grupos de
Población
Personas Niños
extranjeras
Acompañantes de personas discapacitadas
Personas con alergias y/o intolerancia
Otros
etc
Durante mucho tiempo se consideraba que la
accesibilidad de un destino turístico era un requisito
únicamente a favor de las personas con
discapacidad. Sin embargo, la implantación de la
accesibilidad en diferentes municipios, regiones y
destinos ha demostrado que la accesibilidad constituye
un beneficio para:
DESTINO Y ADMINISTRACIONES
PÚBLICAS
Al introducir el concepto de accesibilidad en los
destinos se garantiza la igualdad de oportunidades de
todas las personas y ayuda a cumplir con la legislación
nacional e internacional.
Mejora la imagen del destino turístico al posicionarse
como “socialmente responsables”, siendo el turismo un
factor de integración social.
Supone un aliado en la estrategia de reconversión de
destinos turísticos maduros mejorando el
aprovechamiento del territorio y de la oferta turística
Marca una diferencia con respecto a otros destinos
aumentando la competitividad.
Como consecuencia de los especiales servicios que
necesitan y del gasto que se realiza, el turismo
accesible es generador de empleo.
Se abre la posibilidad de nuevos yacimientos de
empleo por la diversificación y mejora de la oferta
turística (tratamientos corporales, fisioterapia,
actividades de ocio activo, asistencias personales,
acompañamientos, peluquería, belleza, excursiones,
etc.).
La accesibilidad es un elemento básico de calidad de la
oferta turística. El éxito del turismo fundamentado
exclusivamente en el número de visitantes no es único
ni significativo, si no se complementa con factores que
permitan la promoción del destino como inclusivo, y la
posibilidad de fidelizar clientes.
La accesibilidad está relacionada con la sostenibilidad
del territorio y ayuda a la mitigación de los posibles
impactos negativos en el medio ambiente.
La accesibilidad es un pilar de la creación de los
Destinos Turísticos Inteligentes, y se contempla en las
normas ISO.
SECTOR EMPRESARIAL
Los estudios y resultados económicos de los servicios
relacionados con la accesibilidad para el sector
empresarial y arrojan algunas cifras que prueban esta
situación.
En el ámbito de la UE-27 impacto económico directo
del turismo accesible fue de aproximadamente 352
billones de euros en 2012, mientras que su
contribución general, contando importe directo e
indirecto (contratación en otros sectores), se estima en
800 billones de euros.
En Estados Unidos, se estima que los adultos con
discapacidad o movilidad reducida gastan un
promedio de 17.300 millones de dólares y hasta
38.000 millones de dólares si se considera a sus
acompañantes.
En el año 2015 el 71% de los adultos con
discapacidad (26 millones) viajaron en los últimos
dos años, con cada viaje de una duración de 5 días.
Muchas gracias por
su atención