CAMBIOS FISIOLÓGICOS EN
LA MUJER DEPORTISTA
Muchos conocemos algunos de los factores que han limitado o influido en la
participación de la mujer en el deporte y sabemos que entre ellos se encuentran
factores sociales, económicos, políticos, sicológicos y biológicos.
Reconocemos, así mismo, las diferencias anatómicas y fisiológicas entre
mujeres y hombres, las cuales hacen que algunos deportes sean mejor
ejecutados por un sexo que por el otro, como es el caso de actividades de
fuerza, donde los hombres pueden superar a las mujeres, y actividades que
requieren gran flexibilidad, donde las mujeres tienen la ventaja.
Las actividades deportivas eran realizadas por la mujer con finalidades
recreativas o de beneficencia. Su participación en el deporte es un hecho
relativamente reciente y está más o menos relacionado con su emancipación en
la sociedad moderna
A partir de los años setenta empezó a entrenar y a competir en actividades
atléticas asociadas con ejercicio físico intenso
Paralelamente a esto, se incrementó el interés científico por observar sus
respuestas fisiológicas al ejercicio o la influencia del mismo en funciones
específicas a su capacidad aeróbica, su fuerza, al ciclo menstrual y al embarazo.
CAPACIDAD AERÓBICA
La capacidad aeróbica es el mismo en
hombres y mujeres; Algunas veces la
capacidad aeróbica se encuentra
disminuida en las mujeres por el
contenido de hemoglobina previo al
evento deportivo, pues no se han tenido
en cuenta los requerimientos de hierro,
elemento del cual ellas pueden perder de
1.2 a 2 mg por día durante la
menstruación. El hierro es un mineral
presente en las moléculas de
hemoglobina que se encuentra en los
glóbulos rojos y que es necesaria en el
transporte de oxígeno.
Por esto es importante mantener los niveles normales de tal mineral en las
atletas de resistencia. La cantidad diaria recomendada es de 10 a 18 mg. Para
ello se le pueden suministrar complementos orales de hierro o aumentar en
su dieta los alimentos ricos en él, como hígado, pajarilla, ostras, carnes rojas,
y leguminosas.
Fuerza
La inclusión del entrenamiento con pesas ha demostrado que la mujer
puede desarrollar fuerza muscular que había sido subestimada.
Las diferencias encontradas entre los sexos se deben principalmente al
efecto anabolizante de la testosterona. Aunque la fuerza también es
proporcional , lo cual hace que la fuerza en las mujeres sea dos tercios
de la del hombre; cuando los valores se relacionan con el peso libre de
grasa, las diferencias pueden disminuir en un 20%. Los efectos del
entrenamiento de fuerza son similares en hombres y en mujeres, es
decir, que pueden producir hipertrofia y mayor potencia muscular.
Ciclo menstrual
Comprende dos fases principales:
• Llamada proliferativa o estrógnica,
• Llamada secretória o progesterónica
o fase lútea,
En esta fase se pueden producir, en algunas mujeres,
alteraciones más o menos intensas y que se caracterizan por
perturbaciones sicológicas, cansancio y malestar general, entre
otras, lo cual es denominado síndrome premenstrual. Algunas
pueden presentar, vómitos, diarreas o cólicos menstruales,
debidos a prostaglandinas
Estas alteraciones pueden ejercer efectos negativos
significativos sobre la eficiencia en el trabajo físico en
determinadas atletas la capacidad física es mínima, durante el
flujo menstrual aumenta progresivamente, en la fase estrogénica
Embarazo y actividad física
La mayoría de los cambios fisiológicos que se presentan
durante la gestación modifican
en mayor o menor grado la adaptación de la mujer a la
actividad física y algunos cambios
Entre estos últimos se destacan:
1. El aumento del gasto cardiaco en reposo, que representa una reserva
cardiaca menor para realizar el ejercicio.
2. La hipertrofia y dilatación del ventrículo izquierdo, lo cual aumenta
la demanda de O2 al miocardio.
3. La disminución del retorno venoso, que implica mayor participación
de la bomba muscular de miembros inferiores y la taquicardia
compensatoria.
4. El aumento del consumo de O2 en reposo y el mayor trabajo
respiratorio.
Todo esto hace que haya una disminución del flujo sanguíneo hacia
los músculos activos y, por lo tanto, que disminuya la capacidad física
en las embarazadas, aunque estos cambios fisiológicos pueden ser
contrarrestados o reducidos en deportistas activas que continúan con
un programa de ejercicio durante todo el periodo de gestación.
¿Qué es la tríada de la mujer deportista?
La tríada de la mujer deportista es un trastorno que afecta los hábitos de alimentación, los periodos
menstruales y la fortaleza de los huesos.
Si tiene la tríada de la mujer deportista, ha dejado de comer normalmente y es posible que
haya desarrollado un trastorno de la alimentación.
Es posible que sus periodos menstruales hayan cesado o se hayan vuelto irregulares.
También es posible que tenga osteoporosis, una enfermedad que hace que los huesos sean
delgados y débiles.
¿Por qué debo preocuparme por esto ahora, mientras soy joven?
Si no come lo suficiente, es posible que desarrolle deficiencias nutricionales que afecten su
crecimiento y aumenten el riesgo de fracturas y lesiones.
No tener periodos por meses también puede debilitar los huesos. Sin tratamiento, la
pérdida de la fortaleza de los huesos puede ser para siempre.
Los órganos también podrían sufrir daños debido a la falta de nutrientes.
Síntomas
¿Cuáles son los signos de la tríada de la mujer deportista?
Los signos y los síntomas de la tríada de la mujer deportista incluyen:
Pérdida de peso
Ausencia o irregularidad de la menstruación.
Fatiga.
Fracturas por estrés.
Dieta restrictiva.
Atracones.
Vómitos inducidos.
Ejercicio excesivo.
Causas y factores de riesgo
¿Cuáles son los factores de riesgo de la tríada de la mujer deportista?
o Ser una deportista competitiva.
o Hacer deportes que requieren que controle su peso a menudo o mantenga un peso
determinado.
o No tener tiempo para sus amigos porque el deporte que realiza ocupa todo su tiempo libre.
o Hacer más ejercicio del necesario para su deporte.
o Ser presionada por su entrenador o por sus padres para ganar a toda costa.
Diagnóstico y pruebas
¿Cómo se diagnostica la tríada de la mujer deportista?
Su médico le hará preguntas sobre sus periodos, sus hábitos de alimentación y su rutina de
ejercicios.
También le hará un examen físico.
También es posible que su médico le pregunte si toma algún medicamento, como píldoras
anticonceptivas, laxantes o píldoras para adelgazar.
Tratamiento
¿Cómo se trata la tríada de la mujer deportista?
Su médico hablará con usted sobre cambiar la manera en la que hace ejercicio y la manera
en la que come.
También es posible que su médico quiera que hable con un consejero o un nutricionista
para desarrollar una dieta que sea saludable y que le brinde todas las vitaminas y los
nutrientes que necesita.
Si sus periodos no regresan después de cambiar su dieta y su rutina de ejercicios, es posible
que su médico le recete medicamentos, por ejemplo, píldoras anticonceptivas (como
estrógeno y progesterona), para evitar que el cuerpo pierda más fortaleza de los huesos.
Prevención
¿Cómo puedo evitar tener la tríada de la mujer deportista?
Siga una dieta bien equilibrada y nutritiva.
Haga ejercicio en cantidades moderadas.
Hable con su médico sobre cualquier cambio en sus periodos.
Obtenga más información sobre hábitos de alimentación saludables y sobre opciones de
estilo de vida saludables.