Depósitos residuales
Tipos de yacimientos
residuales
Los yacimientos económicos de tipo residual
pueden ser de: hierro, manganeso, bauxita,
arcillas, niquel, fosfatos, kianita, baritina, y
otras sustancias menos comunes.
Los procesos básicos de interperismo y
acumulación se aplica a todos ellos, sin
embargo la diferencia radica en la fuente
de materiales, cambios químicos y otros
detalles de formación difieren
considerablemente para cada sustancia.
Una meteorización intensa y prolongada en el
tiempo lleva a la lixiviación de elementos
mayores de minerales silicatos (Ca, Na, Si, Mg,
Mn, etc.) y a una concentración de elementos
poco moviles como Fe y Al en rocas ricas en estos
elementos.
Requerimientos esenciales
para la formación de un
depósito residual
•El mineral de importancia económica se genera por
procesos de interperismo el cual es estable y se
acumula (feldespatos y sienita = bauxita), el material
no económico es removido.
•Las sustancias no deseadas deben ser solubles y las
valiosas insolubles, bajo condiciones superficiales
imperantes.
Protolito
Existencia de roca o veta que presente altos contenidos
de material valiosos susceptible de concentrarse bajo
condiciones de interperismo apropiadas.
El clima
Estos depósitos ocurren en zonas actuales o
paleozonas tropicales o subtropical en un clima
asociado con grandes y prolongadas
estaciones lluviosas y ambiente oxidante que
favorecen la desintegración química.
Las temperaturas sobre los 20C, favorecen los
procesos químicos por los cuales el SiO2 pasa a
solución y el Fe2O3 y Al2O3 queda como residuo.
La abundante precipitación genera la
destrucción y solución de los silicatos bajo
condiciones especificas de Eh y pH.
El pH
La alumina es insoluble en pH 4 a 9, pero
soluble en pH menor a 4, con una
moderada solubilidad de SiO2 bajo un pH
10.
pH cercano a 3 y un bajo Eh, necesarios
para garantizar el transporte del Fe con
un enriquecimiento residual en alumina.
El relieve
Topografía plana y estable en el tiempo
(superficie de peneplanización).
Zonas en donde la superficie de erosión son
con pendientes suaves y ondulosas permiten
un anfiltración continua y lenta del agua de
lluvias y un nivel freático estacional alto.
El relieve debe presentar una pendiente
suave o los minerales deseados serán
lavados con facilidad, sin embargo las
condiciones superficiales deberán ser tales
que permitan la remoción de materiales
estériles disueltos.
Ambiente tectónico
Estos yacimientos ocurren normalmente en
zonas cratónicas, relacionados a la
meteorización prolongada de rocas sub
superficiales.
Estabilidad tectónica prolongada y continua en
el tiempo, es esencial para que los residuos se
acumulen en cantidades importantes y el
depósito no sea destruido por erosión.
Preservación: erosión mecánica nula
Edad
La formación de las bauxitas
aparentemente requiere de largos períodos
de tiempo, siendo la mayoría de los
depósitos de edad cretácica y muchos son
terciario inferior o medio.
Más del 90 % de todas las Bauxitas conocidas
se formaron en los últimos 60 millones de años.
Los mayores depósitos de Bauxitas se formaron
hace menos de 25 millones de años.
Depósitos minerales en
suelos lateríticos
Laterita: Suelo intensamente meteorizado
del cual se han removido los minerales
solubles. El suelo residual es rico en minerales
de baja solubilidad tales como óxidos e
hidróxidos de aluminio (bauxitas) y óxidos e
hidróxidos de hierro (lateritas ferríferas). Estos
suelos contiene poco o nada de arcillas y
cuarzo.
a) Lateritas ferríferas
b) Lateritas manganíferas
c) Lateritas niquelíferas
d) Lateritas ricas en aluminio (Bauxitas)
Las lateritas corresponden a horizontes edáficos
fuertemente enriquecidos en óxidos e hidróxidos
de hierro, como consecuencia de la
acumulación de estos componentes en
respuesta a la meteorización química avanzada
de una roca que ya previamente mostraba un
cierto enriquecimiento en este componente.
Están formadas mayoritariamente por
hidróxidos y óxidos de hierro (goethita,
lepidocrocita, hematites), a menudo
acompañado de sílice o cuarzo, y de
hidróxidos de aluminio y manganeso.
En general estos minerales se
disponen en agregados terrosos o
crustiformes, formando capas de
espesor muy variable, que puede
llegar a la decena de metros.