EL IMPUTADO
INTEGRANTES:
- Bacalla Chávez Marlé Nicole
- Julca Castillo Rodrigo Alonso
INTRODUCCIÓN
El derecho de un solo hombre es tan sagrado como el de millones de hombres.
A nuestro entender y según lo exige la naturaleza del derecho a la no
incriminación, estos mecanismos son: La información sobre el derecho a guardar
silencio. No Presunción de responsabilidad del silencio. La delimitación entre no-
incriminación y confesión. Prohibiciones probatorias. La precisión del alcance
de la no incriminación y los hechos.
A continuación intentaremos un desarrollo de estos mecanismos, que
consideramos útil para el desarrollo de este derecho garantía en nuestro medio.
EL IMPUTADO
En Derecho procesal penal, es el acto mediante el cual se le acusa
formalmente a una persona de un delito concreto frente a un juez.
Desde el momento de la imputación, el imputado deja de ser testigo, por lo
que puede ejercer sus derechos de defensa, que normalmente son mayores en
el caso de que ya exista una acusación formal, y no debe someterse a los
deberes de los testigos, como, por ejemplo, decir la verdad bajo pena
de perjurio.
Una de las partes más importantes de la norma jurídica es la Copula en donde
se habla claramente de la imputación.
CARECTERISTICAS DEL IMPUTADO:
Adquirida la calidad de parte, es sujeto procesal, antepuesto al ejercicio de
la acción penal y a la imputación.
Es parte en sentido formal, por lo tanto sujeto y no objeto de investigación,
lo último ocurría en el Sistema Inquisitivo.
Es parte necesaria y esencial del proceso, ya que sin el Imputado, no tiene
razón de ser la empresa procesal, se vuelve inútil.
Mientras no cese su calidad de Imputado, debe de soportar el peso de la
imputación mientras dure el proceso y en caso de un fallo debe someterse a
la condena.
Posee el poder de resistirse, no sólo a la Acción Penal, sino también a la
Acción Civil, a través del ejercicio del derecho de defensa.
SEGÚN EL CÓDIGO PROCESAL PENAL.
DECRETO LEGISLATIVO N° 957
El título II EL IMPUTADO Y EL ABOGADO DEFENSOR
Capitulo I
Artículo 71° Derechos del Imputado:
1. El imputado puede hacer valer por sí mismo, o a través de su abogado
Defensor, los derechos que la Constitución y Las Leyes le conceden, desde el
inicio de las primeras diligencias de investigación hasta la culminación del
proceso.
Artículo 72 Identificación del Imputado:
1. Desde el primer acto en que intervenga el imputado, será identificado por
su nombre, datos personales, señas particulares y, cuando corresponda, por
sus impresiones digitales a través de la oficina técnica respectiva.
2. Si el imputado se abstiene de proporcionar esos datos o lo hace falsamente,
se le identificará por testigos o por otros medios útiles, aun contra su
voluntad.
3. La duda sobre los datos obtenidos no alterará el curso de las actuaciones
procesales y los errores sobre ellos podrán ser corregidos en cualquier
oportunidad.
Artículo 77 Enfermedad del Imputado:
1. Si durante la privación de libertad el imputado enfermara, el Juez de la
Investigación Preparatoria o el Juez Penal, colegiado o unipersonal, de
oficio o a solicitud de parte, dispondrá su inmediata evaluación por parte
del médico legista o, en su defecto, del perito médico que designe.
2. Evacuado el dictamen, se podrá ordenar, si fuere necesario, el ingreso del
imputado a un centro hospitalario. En casos excepcionales, en que se
requiera de infraestructura y atención médica especializada que no exista
en un centro hospitalario estatal, se podrá autorizar su internamiento en
una clínica privada.
Artículo 79 Contumacia y Ausencia:
1. El Juez, a requerimiento del Fiscal o de las demás partes, previa
constatación, declarará contumaz al imputado cuando:
a) De lo actuado aparezca evidente que, no obstante tener conocimiento de
que es requerido, no se presenta voluntariamente a las actuaciones
procesales;
b) Fugue del establecimiento o lugar en donde está detenido o preso;
c) No obedezca, pese a tener conocimiento de su emisión, una orden de
detención o prisión; y,
d) Se ausente, sin autorización del Fiscal o del Juez, del lugar de su residencia
o del asignado para residir.
Capitulo III
LA DECLARACIÓN DEL IMPUTADO
Inciso 2 del Artículo 87 Instrucciones Preliminares:
Desde un inicio debe ser informado al justiciable por la policía o el representante
del Ministerio Público, ya que el común de las personas ignora que pueden usar
del silencio como defensa y que ello no les causará perjuicio alguno. El derecho
a mantenerse silente puede ser ejercido de modo absoluto (no se declara) o
parcial (negativa a declarar respecto a determinado aspecto) y es de carácter
disponible, de modo tal que si luego de producida la negativa el imputado desea
declarar, podrá hacerlo sin ninguna restricción.
FUNDAMENTO DEL DERECHO A NO
AUTOCRIMINARSE:
La no autoincriminación constituye un Derecho humano, que permite que el
imputado no pueda ser obligado a declarar contra sí mismo ni a declararse
culpable. El inculpado, protegido por la cláusula de no autoincriminación,
conserva la facultad de no responder, sin que pueda emplearse ningún medio
coactivo ni intimidatorio contra éste y sin que quepa extraer ningún elemento
positivo de prueba de su silencio. El imputado es un sujeto del proceso, y
como tal, debe ser tratado de conformidad con el principio acusatorio.
Antes de comenzar la declaración del imputado se le advertirá que tiene
derecho a abstenerse de declarar y que ésta decisión no podrá ser utilizada
en su perjuicio. Lo dicho concuerda con lo señalado en el artículo 71º inciso 2
del Código Procesal Penal
LA PRESUNCIÓN DE LA INOCENCIA Y LA
DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA.
La presunción de inocencia significa:
Primero, que nadie tiene que construir su inocencia. Segundo, que sólo una
sentencia declarará su culpabilidad jurídicamente construida; lo cual implica un
grado de certeza. Tercero, que nadie puede ser tratado como culpable mientras
no exista esa declaración judicial. Cuarto, que no puede haber ficciones de
culpabilidad. La sentencia absolverá o condenará, no existe otra posibilidad.
La dignidad de la persona humana:
El derecho penal debe proteger la dignidad humana del imputado y de la
víctima, en igualdad de condiciones.
La dignidad humana es la razón de ser, el norte que debe guiar toda actividad
judicial.
Se manifiesta en la capacidad de captar la verdad en cuanto tal, de
aprehender y querer lo bueno en sí y de apreciar y construir lo bello.
Serviría tanto como fundamento para el deber de respeto al hombre, así
como para legitimar su destrucción.