CLAUDIA MIREYA MARTINEZ GONZALEZ
Es la presencia de aire en la
cavidad pleural.
La cavidad pleural tiene
presión negativa si la pleura
se rompe entra el aire al
espacio pleural y colapsa el
pulmón.
Aparece de repente, con ningún factor desencadenante evidente.
Aparece mas frecuentemente en reposo y de forma repentina.
Ocurre en individuos aparentemente sanos sin enfermedades
pulmonares conocidas; es mas común en hombres fumadores altos y
delgados; mayor riesgo jóvenes entre 20 y 40 años de edad.
Ocurre en pacientes con una
patología pulmonar previa como
enfisema, tuberculosis, neumonía,
fibrosis quística, asma, cáncer de
pulmón, pacientes ingresados en
UCI conectados a ventiladores
mecánicos.
Se produce como consecuencia a los
procedimientos invasivos torácicos como
toracocentesis, biopsia pulmonar trans
bronquial, biopsia pleural, lavado bronco
alveolar, punción pulmonar transtorácica o
cateterización de la vena subclavia.
Se produce como consecuencia de
un traumatismo torácico abierto o
cerrado.
El neumotórax abierto es
consecuencia de una herida
penetrante en el torax.
El neumotórax cerrado causado
habitualmente por una fractura
costal, rotula bronquial o lesión
esofágica.
• Dolor torácico.
• Disnea.
• Tos improductiva.
• Timpanismo.
• Disminución del murmullo
vesicular.
• Enfisema subcutáneo.
• Radiografía de Torax.
• Tac de Torax.
Neumotórax espontaneo primario.
• Aspiración simple.
• Toracoscopia.
Neumotórax espontaneo
secundario.
• Tubo de drenaje pleural.
• Instilación de un agente
esclerosante como la doxiciclina
o el talco.
Neumotórax Traumatico
• Tubo de toracostomia.
Neumotórax Iatrogénico
• Observación.
• Oxigeno terapia.
• Aspiración.
• Toracotomía con tubo.
Toracotomía con tubo
Es la presencia de sangre en la
cavidad pleural.
La mas frecuente es la resultante de
traumatismos torácicos cerrados o
penetrantes.
Como consecuencias de accidentes de
transito, caídas de altura, lesiones por
mecánica de aplastamiento del torax y
heridas por arma de fuego o arma blanca
que penetran el torax.
Representa la segunda causa
como consecuencia de la
perforación de un vaso durante la
colocación de vías centrales,
yugulares o subclavias tras una
aortografía, incluso tras
toracocentesis o biopsia pleural.
Ocurre con menor frecuencia y
generalmente es secundario a
tumores malignos, rotura de
malformaciones como fistulas
arteriovenosas pulmonares o
secuestros, en el curso de tratamiento
anticoagulante o ruptura de
aneurisma de aorta.
• Taquicardia.
• Choque hipovolémico.
• Dolor torácico.
• Disnea.
• Hipotensión.
• Ansiedad.
• Respiración rápida y superficial.
• Frecuencia cardiaca rápida.
• Radiografía de Tórax.
• TAC de Tórax.
• Ultrasonido.
• Análisis de liquido pleural.
• Citología de liquido pleural.
• Habitualmente se utilizará un tubo de
toracostomia.
• Si es menor de 300ml no es necesario el tubo, solo
vigilancia.
• Si es superior a 500ml se evacuará el hemotórax
con un tubo grueso de drenaje pleural.
• Si el Hemotórax persiste por mal funcionamiento
del tubo se deberá hacer una toracotomía para
extracción de coagulo, para evitar un fibrotórax o
un empiema.
• Uso de tromboliticos para mejorar el drenaje
cuando se documenta la fase de coagulación.
• Estreptoquinasa, uroquinasa y activador tisular del
plasminogeno.
• Observar y mantener permeabilidad del
sistema.
• Mantener el paciente en posición adecuada.
• Observar y registrar cantidad y características
de lo drenado.
• Mantener frascos bajo el nivel del torax del
paciente.
• Evaluar signos y síntomas de complicaciones.
• Cambiar el frasco recolector al menos una vez
cada 24 horas.
• Utilizar técnica aséptica para la curación y
manipulación del tubo..
• Vigilar FR, FC y color de la piel.