Integrantes: 3 c.h.s.
Noem Chuquichanca
paula diaz
INTRODUCCIN
La Misin del Redentor se halla todaa en sus
comienzos contemplando la humanidad. !rge la
misin "C#. $ Cor %& $'(
Renoacin de la Iglesia por el )at. II a partir de
la misin trinitaria.
Muchos #rutos misioneros "multiplicacin Iglesias
locales& comunin& intercam*io(
+i,cultades internas - e.ternas han de*ilitado el
impulso misionero& siempre es signo de crisis de
#e. /La #e se #ortalece d0ndola1.
2angelizacin por misioneros primer sericio de
la Iglesia a la humanidad.
2l eangelio no quita nada a la
li*ertad humana ni a la cultura.
2l n3mero de los que no conocen a
Cristo se ha duplicado.
Nueas oportunidades: cada de
ideologas& apertura de #ronteras&
alores humanos generalizados.
+esarrollo econmico #alto de
alma.
4a llegado el momento de dedicar
todas las #uerzas a la misin: de*er
supremo de todos: anunciar a
Cristo a todos los pue*los.
5ue escrito por el 6apa
7uan 6a*lo II.
8e escri*i el 9 de
+iciem*re de $%%:.
2s la Misin Redentora.
+i,cultales internas -
e.ternas que han
de*ilitado el impulso
misionero de la Iglesia
hacia los no cristiano.
Por qu se escribi la
encclica?
Cules son sus metas?
Initar a la Iglesia a un renoado
compromiso misionero.
5i<0ndose como meta una
renoacin de la #e - la ida
cristiana= con un nueo
entusiasmo - nueas
motiaciones.
Inolucrando a todos los
miem*ros de la Iglesia.
!T" DIRI#IDO P$R$%
L> I?L28I> & quienes est0n initados
a ser participe del cam*io.
Los @*ispos
2l Clero
Las 5amilias cristianas
4om*res de *uena oluntad.
2ncclica
Redempto
ris Missio
6R2CI+I+@
8 +2 L>
A2N+ICIB
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INCR@+!CCI
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C>6EC!L@8
C@NCL!8I
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!TRUCTUR
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NC'C&IC$
c$P'TU&O!
Captulo I: 7esucristo& 3nico 8alado
Captulo II: 2l Reino de +ios
Captulo III: 2l 2spritu 8anto&
protagonista de la misin.
Captulo I): Los inmensos horizontes
de la misin >d gentes
Captulo ): Los caminos de la misin.
Captulo )I: Responsa*les - agentes
de la pastoral misionera.
Captulo )II: La cooperacin en la
actiidad misionera
Captulo )III: 2spiritualidad misionera
N!($N)$!
La Iglesia es misionera por su propia
naturaleza& -a que el mandato de
Cristo no es algo contingente -
e.terno& sino
que alcanza al corazn mismo de
la Iglesia. 6or eso& toda la Iglesia -
cada Iglesia es eniada a las gentes.
Cristo que ino /para
reunir en uno a los
hi<os de +ios que
esta*an dispersos1
"7n $$& FG(.
Huien tiene espritu
misionero siente el
ardor de Cristo por
las almas - ama a la
Iglesia como Cristo.
La llamada a la misin deria de por
s la llamada a la santidad. Cada
misionero lo es autInticamente si se
es#uerza en el camino de la santidad:
La santidad es un presupuesto
#undamental - una condicin
insustitui*le para realizar la misin
sal,ca de la Iglesia.
No podemos permanecer
tranquilos si pensamos en los
millones de hermanos - hermanas
nuestros& redimidos tam*iIn por
la 8angre de Cristo& que ien sin
conocer el amor de +ios. 6ara el
cre-ente en singular& lo mismo
que para toda la Iglesia& la causa
misionera de*e ser la primera&
porque concierne al destino
eterno de los hom*res - responde
al designio misterioso -
misericordioso de +ios.
!ntesis *e las conclusiones
La Iglesia tiene la oportunidad de hacer
llegar el 2angelio& con testimonios -
pala*ras a todos los hom*res -
pue*los. 8iendo una nuea Ipoca
misionera.
>*rir las puertas a Cristo&
no implica romper con su
cultura& ni su li*ertad= sino
el acercarse - seguir el
camino hacia JL.