Fundamentos de la Moral
Departamento de filosofa
El bien, la felicidad y la virtud en Scrates y Platn
Scrates (470/469 a.C - 399 a.C) es el filsofo ateniense punto de referencia constante del pensamiento griego. No escribi nada, considerando que su mensaje deba comunicarse a travs de la oratoria dialctica. Su objetivo principal fue llevar a cabo una reforma moral de la polis, poniendo como punto de apoyo el saber. Es padre del intelectualismo moral.
IDEA DE BIEN
Frente al relativismo sofista expresado claramente en el aforismo de Protgoras "el hombre es la medida de todas las cosas", Platn defiende la existencia de esencias inmateriales y eternas que se corresponden con la Belleza o la Justicia en s misma. A estas esencias las llam Ideas. Las ideas estn jerarquizadas de modo que la Idea del Bien es la idea suprema. Dependiendo de ella se encuentran las ideas ticas, estticas, matemticas y, finalmente, de las cosas. La Idea del Bien es la causa de todas las ideas y las cosas, de ella depende toda la realidad. En la Repblica Platn compara la idea del Bien con el Sol puesto que del mismo modo que el astro es el origen de la vida en el mundo visible, la Idea del Bien ilumina y da el ser a las dems Ideas en el mundo inteligible. Aquellos que llegan al conocimiento del bien, mediante la dialctica, llegarn a ser gobernantes ideales.
En lo que se refiere a la idea del bien, Scrates expresa en uno de los dilogos de Platn que la idea del bien es el objeto del ms sublime conocimiento y que la justicia y las dems virtudes deben a esta idea su utilidad y todas sus ventajas. [6] Por lo que concluye que por bellos que sean, el conocimiento y la verdad, se puede asegurar, sin temor, que la idea del bien es distinta de ellos, y los supera en belleza.[7] Por su lado, Platn argumenta que ni el conocimiento ni el placer es el Bien en s mismo; el Bien debe ser algo diferente de ambos. ... El ltimo y supremo Bien es una idea demasiado elevada como para ser aprehendida por la mente humana.[8]
La felicidad
La concepcin de la felicidad para Platn era el lograr el equilibrio entre las partes del alma; esto es vivir de acuerdo al orden natural. Esta concepcin es bsicamente la combinacin de ser una persona virtuosa que busca el bien. Y, cul es el propsito de ser bueno segn Platn? l consideraba que el cuerpo era como una crcel para el hombre, el cual lo limitaba a realizarse como persona, por lo que deba ser bueno para liberarse del cuerpo y volver a su estado natural, que era: volver al cielo. Y, cmo poda ser buena una persona? Para serlo deba refrenar los impulsos, el deseo y la pasin, para unirse con la idea del bien, estando ya en esta etapa encontrara la verdad, y luego llegara a la justicia. La combinacin de estos tres elementos: bien, verdad y justicia, es lo que segn Platn, llevaban al hombre hacia el camino de la felicidad. Como lo dijo Scrates alguna vez: Es mejor padecer una injusticia que cometerla, ya que se crea que una persona injusta daara el orden del universo.
La virtud
Tanto para Scrates, como para Platn la virtud consista en ser justo, puesto que ellos pensaban que la virtud era igual a la justicia. Platn hace un esquema ms especfico de lo que significaba virtud para l, ya que divide el alma de los hombre en tres partes: Razn: al gobernar el alma por medio de ella se consigue la sabidura Espritu: el soporte que las pasiones proporcionan a la razn puede llamarse valenta Apetito: la regulacin racional de los deseos constituye la esencia de la templanza [3] Si se consigue la armona de estas tres partes, entonces se logra la justicia, que equivale a la virtud.
Bien, Virtud y felicidad en Aristteles
El Bien es un fin. Aristteles presupone la unidad del fin y del bien, no llegando a considerar en ningn momento la posibilidad de un conflicto entre fines morales. Adems, su teleologismo identifica el fin al que algo tiende con el bien, ya que el bien de algo es llevar a buen trmino el fin que tiene que cumplir, la realizacin de su esencia y de sus potencialidades.] Tiene que haber un fin ltimo, querido por s mismo y que sea el fundamento de todos los dems. Y como, de hecho, hay fines, por lo tanto, debe haber uno que sea fin en s mismo y no sea medio para ningn otro.
La felicidad
Este fin ltimo o bien es "la felicidad" (eudaimona), y por eso, se dice que la tica aristotlica es eudemonista, porque considera que el fin (bien) ltimo que persigue el hombre es la felicidad. Si es el bien supremo, aquel que ya no es medio para ningn otro fin, habr que determinar en qu consiste el bien para cada ser. El bien es el acto (energia) propio de cada ser, es decir; aquel que viene determinado por su propia esencia o naturaleza. Y puesto que la naturaleza del hombre viene determinada por la funcin especfica de su alma, el pensamiento, la felicidad consistir fundamentalmente en un bien del alma: la contemplacin. El mayor bien para un hombre ser el pleno desarrollo de aquello que le es ms esencial: la inteligencia; la actividad contemplativa. Ser la virtud de la sabidura la que le procure al hombre la verdadera felicidad, aunque deba conjugarla con otras virtudes y con los bienes exteriores.
La Virtud
Existen dos clases de virtudes: virtudes ticas y virtudes dianoticas. Ambas expresan la excelencia del hombre y su consecucin procure la felicidad, ya que sta ltima es "la actividad del hombre conforme a la virtud". A travs de las virtudes el hombre domina su parte irracional. Las virtudes ticas Son adquiridas a travs de la costumbre o el hbito y consisten, fundamentalmente, en el dominio de la parte irracional del alma (sensitiva) y regular las relaciones entre los hombres. Las virtudes ticas ms importantes son: la fortaleza, la templanza, la justicia.
Las virtudes dianoticas
Se corresponden con la parte racional del hombre, siendo, por ello, propias del intelecto (nous) o del pensamiento (nesis). Su origen no es innato, sino que deben ser aprendidas a travs de la educacin o la enseanza. Las principales virtudes dianoticas son la inteligencia (sabidura) y la prudencia
1. LA VIRTUD COMO HBITO O DISPOSICIN DEL ALMA
La virtud no es innata al hombre, como lo son las pasiones, instintos o tendencias. Si fueran propias de nuestra naturaleza, todos seramos virtuosos por el mero hecho de ser hombres, y esto, desde luego, no ocurre. pero aunque no es un don de la naturaleza, la virtud tampoco es una ciencia, como sostenan los socrticos y Platn. No por conocer qu es el bien o qu es la justicia somos buenos o justos. No realizamos la templanza por el mero hecho de tener conocimiento sobre qu sea ella.
La virtud implica voluntad, obrar a sabiendas, con conciencia. No pertenece sta slo al orden del lgos, sin tambin e inevitablemente al ethos, la costumbre, el hbito. Las virtudes se adquieren a travs de la costumbre, el ejercicio y el hbito. Nos acostumbramos a algo cuando repetidamente obramos de tal manera que se covierte en un hbito de nuestra conducta. No podremos ser justos slo conociendo qu es la justicia. Debemos ejercitarla y a practicarla hasta convertirla en un hbito de nuestro comportamiento. nicamente practicando la justicia, se puede llegar a serlo.
2. LA VIRTUD COMO TRMINO MEDIO
La virtud implica tambin una cierta medida, un cierto orden entre el exceso y el defecto. Aristteles intenta objetivar la virtud: sta ha de situarse en un trmino medio entre dos vicios, uno por exceso y otro por defecto. As, el valor es un medio entre la cobarda y la temeridad, y la generosidad ser el justo medio entre la prodigalidad (exceso) y la avaricia (defecto).
Regla de oro (tica)
La forma ms primitiva de la regla de oro en las fechas anteriores a la religin el confucianismo y el budismo. Confucio se le atribuye una declaracin en el siglo 6 aC que no se debe extender el dao a otros que uno no deseara para s mismo. El budismo tambin los documentos que datan del siglo 6 aC incluyen la cita "No hagis dao a los dems de manera que t mismo encontraras hirientes".