En
la Prehistoria era una simple satisfaccin del impulso reproductivo.
La sexualidad pasa a ocupar un lugar importante en la civilizacin con el descubrimiento de la agricultura, pues permiti a las tribus establecerse por perodos prolongados en territorios fijos.
En
ese momento, la humanidad identifica a la mujer (da vida) con la tierra (da frutos). As nace un culto a la sexualidad femenina que slo relegaran, las religiones judaica, cristiana e islmica.
Se cree que el cambio se produjo a lo largo de los 250.000 aos del paleoltico superior. Fue entonces cuando, en algn momento, nuestros ancestros empezaron a amar como lo hacemos hoy en da y a tener un comportamiento sexual similar al actual.
La
cpula cara a cara ya la practic Lucy hace 4 millones de aos. Esta popular hembra de Australopithecus afarensis caminaba erguida.
Este
modo de copular tiene de nuevo sus ventajas (mirarse a la cara refuerza vnculos, dicen los expertos); sin embargo, podra plantear un problema reproductivo que la evolucin resolvi con verdadera sapiencia: el orgasmo.
En
las hembras de los Australopithecus al incorporarse inmediatamente tras la cpula y comenzar a caminar, su vagina adoptara una posicin casi vertical. Por el simple efecto de la fuerza de la gravedad y el movimiento deambulatorio, el uido seminal podra descender y se perdera en gran parte, lo que reducira la probabilidad de fecundacin
El
orgasmo de la hembra y la laxitud posterior, con una leve sensacin de fatiga y cierta somnolencia, forzaran un breve reposo postcoital; solo de unos minutos, el tiempo necesario para permitir la progresin de los espermatozoides a lo largo de esa trama de no retorno que es el moco del cuello uterino.
el
antroplogo americano Marvin Harris, describa la sexualidad de los homnidos como una tctica de fuego graneado, es decir, abundante y sin planicacin.
copular entre tres y cuatro veces diarias, y destacaba que las eyaculaciones nocturnas involuntarias son reminiscencias de un pasado con mucha ms intensidad sexual.
Deban
Entre
los ejemplos ms antiguos se pueden mencionar las Venus auriaciences y los graffiti paleolticos de las cuevas de Abri Castanet, representando vulvas.
A.
Venus de Lespugue, Francia. B. Venus de Menton, Italia. C. Venus de Moravany.
Las
pinturas del Camarn de las Vulvas de la cueva de Tito Bustillo, uno de los grandes santuarios del arte paleoltico de Europa, es una de las escasas muestras sexuales femeninas del arte rupestre conocido.
Al
parecer la promiscuidad sexual era la regla comn para el varn, quien sola emprender el cortejo de una forma activa, e inclusive dominante, hacia cualquier hembra que no figurara bajo la proteccin de otro hombre.
Posibles
prcticas homosexuales: Esta placa de 12 000 aos, las bailarinas muestra a dos mujeres entrelazadas en actitud cariosa. Nos muestra que la homosexualidad en el paleoltico era considerada como algo natural.
Gracias
al descubrimiento de la agricultura y la ganadera, las tribus debieron establecerse por largo tiempo en territorios fijos dando lugar al sedentarismo con sus consecuentes modificaciones socio-econmicas
Esto
producira una drstica transformacin de las relaciones sociales y de las interacciones entre los gnero, surgiendo una segunda etapa, donde la sexualidad adquiere un lugar fundamental para la civilizacin y la monogamia pasa a cumplir la finalidad de asegurar el patrimonio familiar a largo plazo.
Se
empieza a representar la genitalidad en el arte: danzas flicas en las pinturas, vulvas grabadas en piedras, grandes falos en estatuas, etc. No obstante, no se realizaba desde una perspectiva ertica, sino como smbolo de fecundidad, de fuente de vida, como un modo artstico de practicar la veneracin a las Diosas de la fertilidad y del sexo.
Falos
de piedra: Aunque no tan comn como las venus antropomrficas, se han encontrado falos de diferentes tamaos y materiales a lo largo del paleoltico. Estos objetos apuntan tanto a una representacin de la virilidad masculina como a objetos masturbatorios para las mujeres. Incluso algunos bastones de mando tienen uno de sus extremos con forma de pene, a los que se les atribuye esta funcionalidad masturbatoria.
Identificando
a la mujer como la dadora de vida con la tierra dadora de frutos nace un culto a la Gran Diosa, a la sexualidad femenina. Pareciera que cuando las sociedades eran cazadoras recolectoras, los ciclos de la luna, identificados con la mujer, eran de suma importancia.
Algunos
antroplogos plantean que el matriarcado fue la forma predominante de organizacin social. Como no haba pruebas de la paternidad, el rol de la madre era fundamental y se fue convirtiendo en la cabeza del grupo familiar.
Nuestros
antepasados se volvieron agricultores, pas a ser ms decisivo el culto al sol y a otros dioses masculinos, empezando a desvalorizarse lo femenino, se inventaron las armas, se produjeron las primeras guerras y se impuso definitivamente el dominio masculino en las primeras civilizaciones