6Sin
embargo, hablamos sabidura entre los que han alcanzado madurez; y sabidura, no de este siglo, ni de los prncipes de este siglo, que perecen. 7Mas hablamos sabidura de Dios en misterio, la sabidura oculta, la cual Dios predestin antes de los siglos para nuestra gloria,
13Quin
es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. 14Pero si tenis celos amargos y contencin en vuestro corazn, no os jactis, ni mintis contra la verdad; 15porque esta sabidura no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diablica. 16Porque donde hay celos y contencin, all hay perturbacin y toda obra perversa.
SABIDURA TERRENAL
SABIDURA ANIMAL
SABIDURA DIABLICA SABIDURA DE LO ALTO
18Nadie
se engae a s mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hgase ignorante, para que llegue a ser sabio. 19Porque la sabidura de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito est: El prende a los sabios en la astucia de ellos. 20Y otra vez: El Seor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.
19Cunto
ms en los que habitan en casas de barro, Cuyos cimientos estn en el polvo, Y que sern quebrantados por la polilla! 20De la maana a la tarde son destruidos, Y se pierden para siempre, sin haber quien repare en ello. 21Su hermosura, no se pierde con ellos mismos? Y mueren sin haber adquirido sabidura.
3El
es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; 4El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; 5El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el guila.
31Cuando
el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ngeles con l, entonces se sentar en su trono de gloria, 32y sern reunidas delante de l todas las naciones; y apartar los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33Y pondr las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
9Cuando
entres a la tierra que Jehov tu Dios te da, no aprenders a hacer segn las abominaciones de aquellas naciones. 10No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinacin, ni agorero, ni sortlego, ni hechicero, 11ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. 12Porque es abominacin para con Jehov cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehov tu Dios echa estas naciones de delante de ti.
1Porque
quiero que sepis cun gran lucha sostengo por vosotros, y por los que estn en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; 2para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, 3en quien estn escondidos todos los tesoros de la sabidura y del conocimiento.
17Pero
la sabidura que es de lo alto es primeramente pura, despus pacfica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresa.
12Y
nosotros no hemos recibido el espritu del mundo, sino el Espritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13lo cual tambin hablamos, no con palabras enseadas por sabidura humana, sino con las que ensea el Espritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
1Habl
Jehov a Moiss, diciendo: 2Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Jud; 3y lo he llenado del Espritu de Dios, en sabidura y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, 4para inventar diseos, para trabajar en oro, en plata y en bronce, 5y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor.
2Y
Moiss llam a Bezaleel y a Aholiab y a todo varn sabio de corazn, en cuyo corazn haba puesto Jehov sabidura, todo hombre a quien su corazn le movi a venir a la obra para trabajar en ella.
29Y
Dios dio a Salomn sabidura y prudencia muy grandes, y anchura de corazn como la arena que est a la orilla del mar. 30Era mayor la sabidura de Salomn que la de todos los orientales, y que toda la sabidura de los egipcios. 32Y compuso tres mil proverbios, y sus cantares fueron mil cinco.
23As
exceda el rey Salomn a todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabidura. 24Toda la tierra procuraba ver la cara de Salomn, para or la sabidura que Dios haba puesto en su corazn. 25Y todos le llevaban cada ao sus presentes: alhajas de oro y de plata, vestidos, armas, especias aromticas, caballos y mulos.
9Y
Josu hijo de Nun fue lleno del espritu de sabidura, porque Moiss haba puesto sus manos sobre l; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehov mand a Moiss.
25Y
t, Esdras, conforme a la sabidura que tienes de tu Dios, pon jueces y gobernadores que gobiernen a todo el pueblo que est al otro lado del ro, a todos los que conocen las leyes de tu Dios; y al que no las conoce, le ensears.
11Y
dijo Dios a Salomn: Por cuanto hubo esto en tu corazn, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos das, sino que has pedido para ti sabidura y ciencia para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, 12sabidura y ciencia te son dadas; y tambin te dar riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrn los que vengan despus de ti.
5Mirad,
yo os he enseado estatutos y decretos, como Jehov mi Dios me mand, para que hagis as en medio de la tierra en la cual entris para tomar posesin de ella. 6Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabidura y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirn todos estos estatutos, y dirn: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nacin grande es esta.
7El
principio de la sabidura es el temor de Jehov; Los insensatos desprecian la sabidura y la enseanza.
5Y
si alguno de vosotros tiene falta de sabidura, pdala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le ser dada.