Embarazo Múltiple: Riesgos y Clasificación
Temas abordados
Embarazo Múltiple: Riesgos y Clasificación
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Las presentaciones fetales en el parto múltiple influyen directamente en la decisión de parto vaginal o cesárea. Si ambos fetos presentan cefálica, un parto vaginal es normalmente posible. Si el primer feto es cefálico pero el segundo no, se puede considerar una cesárea o un parto vaginal dependiendo del peso del feto. Cuando el primer feto no está en posición cefálica, se prefiere una cesárea para evitar complicaciones como colisiones durante el parto .
La incidencia de embarazos dicigóticos puede ser afectada por la edad y paridad de la madre, con una mayor probabilidad en mujeres mayores y con mayor número de partos anteriores. Además, la nutrición adecuada y el uso de tratamientos de infertilidad, como inductores de ovulación (clomifeno y gonadotropinas), también pueden incrementar la probabilidad de gestaciones dicigóticas. Factores genéticos del linaje materno también juegan un papel significativo en este tipo de embarazos gemelares .
En casos de síndrome del gemelo evanescente, donde uno de los fetos fallece y desaparece, el gemelo sobreviviente generalmente no desarrolla anomalías, pero está en riesgo elevado de tener problemas en el cordón umbilical, como inserciones marginales o velamentosas. El manejo implica un seguimiento estrecho para monitorear el bienestar del feto viviente y, si es necesario, intervenir por medio de controles ecográficos frecuentes para detectar complicaciones potenciales .
Los embarazos múltiples aumentan el riesgo de complicaciones maternas como edema pulmonar, isquemia miocárdica, preeclampsia, y hemorragias en el parto y postparto. Durante el manejo intraparto, es crucial monitorear de cerca estas condiciones y considerar la anestesia conductiva como la opción preferida para reducir el riesgo de atonía uterina y hemorragia. Particular atención se debe prestar a las presentaciones fetales anómalas que pueden requerir una cesárea, especialmente si el primer feto no está en presentación cefálica .
La gestación dicigótica ocurre cuando dos óvulos independientes son fecundados por dos espermatozoides diferentes, resultando en gemelos fraternos que comparten similitudes genéticas como hermanos ordinarios y representan el 66% de los embarazos gemelares. Cada feto tiene su propia placenta y saco amniótico . En cambio, la gestación monocigótica se produce cuando un solo óvulo fertilizado se divide en dos embriones, creando gemelos idénticos. Dependiendo del momento de la división, pueden compartir o no la placenta y el saco amniótico, resultando en variaciones como dicoriónico-diamniótico, monocoriónico-diamniótico, y monocoriónico-monoamniótico .
La mortalidad perinatal es de 3 a 5 veces más frecuente en embarazos múltiples debido a varios factores de riesgo. La placenta monocoriónica tiene un riesgo aumentado de complicaciones como el síndrome de transfusión intergemelar y deficiencias placentarias que afectan ambos fetos. En gestaciones dicoriónicas, los problemas vasculares, malformaciones fetales, y preeclampsia aumentan el riesgo. Además, eventos como desprendimiento de placenta, parto pretérmino, e infecciones elevan la mortalidad, y si uno de los fetos muere, puede provocar complicaciones serias en el sobreviviente .
La ecografía es crucial en el manejo de embarazos múltiples ya que permite detectar y monitorear complicaciones como el síndrome de transfusión intergemelar y malformaciones fetales. Además, puede identificar óbito fetal y valorar el riesgo de daño neurológico en el feto sobreviviente. Este método de imagen también evalúa el bienestar fetal, verificando la cantidad de líquido amniótico y la salud de cada gemelo individualmente .
El síndrome de transfusión intergemelar afecta a gemelos monocoriónicos y ocurre cuando hay una transferencia de sangre continua de un gemelo (dador) hacia el otro (receptor) a través de anastomosis placentarias. Esto resulta en un desequilibrio circulatorio, donde el gemelo dador puede presentar anemia y crecimiento restringido intrauterino, mientras el receptor puede desarrollar hipervolemia, policitemia y potencialmente fallo cardíaco. Se diagnostica durante la gestación mediante ecografía, observando signos como oligoamnios en el dador y polihidramnios en el receptor .
En un embarazo múltiple, hay un aumento en la secreción de progesterona, estriol y lactógeno placentario humano, lo que incrementa la necesidad calórica de la madre a 2700 calorías por día y duplica el requerimiento de proteína. Estos cambios metabólicos son esenciales para soportar el crecimiento y desarrollo de múltiples fetos. Sin embargo, también se observa una mayor incidencia de anemia y disminución de folatos debido a la demanda elevada, lo cual puede afectar tanto la salud materna como el desarrollo fetal .
Para adaptarse a un embarazo múltiple, el cuerpo materno experimenta cambios como un aumento significativo en el volumen sanguíneo y producción hormonal para sostener el desarrollo de múltiples fetos. Sin embargo, estos cambios también pueden limitar el bienestar materno al aumentar el riesgo de anemia, hipertensión, y sobrecarga cardiovascular que puede conducir a complicaciones significativas como edema pulmonar y arritmias .