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Homenaje a Raimon Panikkar

Raimon Panikkar Alemany (1918-2010) fue un filósofo y teólogo catalán que defendió el diálogo interreligioso. Nació en Barcelona de padre hindú y madre catalana. Publicó más de ochenta libros en los que promovió el entendimiento entre religiones. Enseñó en varias universidades y recibió premios por su labor a favor de la tolerancia y la paz.
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Homenaje a Raimon Panikkar

Raimon Panikkar Alemany (1918-2010) fue un filósofo y teólogo catalán que defendió el diálogo interreligioso. Nació en Barcelona de padre hindú y madre catalana. Publicó más de ochenta libros en los que promovió el entendimiento entre religiones. Enseñó en varias universidades y recibió premios por su labor a favor de la tolerancia y la paz.
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RAIMON PANIKKAR ALEMANY (1918-2010)

Francisco R. de Pascual, ocso

l 26 de agosto falleci a media tarde en su casa del pueblo barcelons de Tavertet el escritor y filsofo Raimon Panikkar a los 91 aos de edad, segn inform la FUNDACIN VIVARIUM que l presida. De padre hind y madre catalana y catlica, Panikkar naci en Barcelona el 1918 y fue ordenado sacerdote en 19461. El funeral pblico y segn la liturgia catlica, por voluntad suya y de acuerdo con el Obisbo de Vic, se celebr el 3 de septiembre en Montserrat2. Centenares de personas dieron su ltimo adis a Panikkar en Tavertet. Panikkar es un ttulo nobiliario del sur de India y Raimon utilizaba el nombre indio, mientras su hermano Salvador, tambin filsofo, opt por el ms castellano Pniker. Ligado en los ltimos aos a la ciudad que le vio nacer, su figura humana e intelectual dej una indudable impronta en la cultura humanstica y religiosa mundial, tal como record el alcalde la Ciudad Condal, Jordi Hereu, quien afirm que el fallecido hizo del dilogo interreligioso "la esencia de su vida y la manera de relacionarse con los otros". A lo largo de su vida Panikkar public ms de ochenta libros 3 en los que defendi siempre el dilogo entre personas y religiones. Las diferentes religiones de sus padres, as como el hecho de haber vivido tambin en Roma, Estados Unidos y la India, favorecieron su mensaje tolerante y su defensa de la paz y el consenso. Enamorado de la India, nunca perdi el contacto con el pas asitico desde que en 1955 lo visitase por primera vez. "Me fui cristiano, me descubr hind y vuelvo budista, sin haber dejado de
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Estudi el bachillerato con los jesuitas y comenz sus estudios superiores en la Universidad de Barcelona, durante la Repblica. Como disfrutaba de pasaporte britnico, Paniker pudo escaquearse de la guerra civil espaola, trasladndose a Alemania, cursando durante esos aos estudios en la Universidad de Bonn. Terminada la guerra en 1939 volvi a Espaa de vacaciones, pero ya no pudo volver a Alemania, al iniciarse la guerra mundial. A finales de ese mismo ao conoce a Jos Mara Escriv de Balaguer, fundador en 1928 del Opus Dei, organizacin catlica de la que fue socio desde entonces y a la que se mantuvo vinculado formalmente hasta mediados los aos sesenta. 2 En Montserrat celebr Panikkar sus bodas de plata sacerdotales, segn se puede leer en La Vanguardia Espaola, Barcelona, 31 de diciembre de 1971, pgina 26: Bodas de plata de don Raimundo Panikkar en el sacerdocio. Ofici un misa en el monasterio de Montserrat. Con motivo de celebrar sus bodas de plata en el sacerdocio, don Raimundo Panikkar ofici anteayer a las once de la maana una misa en el monasterio de Montserrat, concelebrada con miembros de la comunidad benedictina. Una vez hubo finalizado, don Raimundo Panikkar y los asistentes a la ceremonia religiosa, amigos y familiares, se trasladaron a conversar con los monjes. Posteriormente, y en una comida organizada en Montserrat, pudo reunirse con gran nmero de amigos, antiguos compaeros de estudios. Adems de sus hermanos, don Salvador, doa Mercedes y don Jos Mara, y otros familiares, se hallaban en el acto Actualmente es catedrtico de Filosofa y Religin comparada en el departamento de estudios religiosos de la Universidad de Santa Brbara, California. Tambin en 1970 fue nombrado profesor honorario del United Theological College, en Bangalore, India. Don Raimundo Panikkar, saldr hoy hacia Madrid desde donde tiene proyectado dirigirse a varias ciudades europeas. 3 Entre sus publicaciones cabe destacar: "Invisible Harmony" (1955); "Il "daimon" delle politica" (1955); "The Vedic Experience" (1977); "The Intra-religious Dialogue" (1978) y "Myth, Faith and the Hermeneutics" (1979); "Der Wahrheit eine Wohnung bereiten" (1991). En castellano ha publicado, entre otras, "La trinidad y la experiencia religiosa" (1989); "El Cristo desconocido del hinduismo" (1994), "Ecosofa" (1994), "El silencio de Buddha. Una introduccin al atesmo religioso" (1996), "La experiencia trantropocsmica". "Filosofa y Mstica". "Invitacin a la Sabidura". "La plenitud del hombre". "Elogo a la sencillez. El arquetipo universal del monje" (1993) y "La experiencia religiosa de la India" (1997).

ser cristiano", sola decir el filsofo en una aplicacin prctica de su defensa de la convivencia entre religiones. Doctor en Filosofa4, Qumica y Teologa (Roma5), ense en las universidades de Madrid, Montreal, Varanasi, Bangalore y Santa Brbara (California). Despus de su ordenacin sacerdotal dio comienzo a una vida intelectual de investigador y escritor sumamente intensa.. Tras de su estancia en la India, march a Latinoamrica para impartir cursos sobre filosofa y religiones de India. Su periplo prosigui en Roma, donde fue nombrado "Libero" docente, y Harvard, donde en 1966 fue nombrado profesor de la Harvard Divinity School, pasando 20 aos a caballo entre los Estados Unidos e India. Entre 1971 y 1978 imparti clases de estudios religiosos en la Universidad de California, que ms tarde cre un galardn con su nombre con el que cada ao se premia al mejor estudiante en filosofa de las religiones. En 1987 volvi a Catalunya y se instal en Tavertet, donde ha permanecido hasta su muerte. Nunca quiso confirmar que mantuvo amplia correspondencia y fuera consejero del papa Ratzinger. Entre sus muchas amistades destacan Jrgen Habermas y Hans Kng6. La labor de Panikkar fue reconocida, entre otros, con el Premio Espaol de Literatura en 1961 y con la Creu de Sant Jordi de la Generalitat en 1999. Asimismo, el Ayuntamiento barcelons le concedi en marzo de 2009 la Medalla d'Or al Mrit Cultural durante la clausura del programa Barcelona Dileg Intercultural. Su trabajo fue galardonado tambin en el extranjero: el ao 2000 recibi el ttulo de 'Chevalier des Arts et des Letres' de manos del Gobierno francs, y en 2001 fue el Gobierno italiano quien le otorg la Medalla de la Presidencia de la Republica Italiana. Panikkar ostentaba la presidencia de la organizacin no gubernamental Inodep (Pars), del Center for Crosscultural Religious Studies (California), fundador y presidente de VIVARIUM7, una fundacin dedicada a promover el dilogo intercultural,
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Aunque ya era miembro numerario de la organizacin Opus Dei, en 1946 decidi tambin convertirse en sacerdote catlico, y fue ordenado presbtero de la Iglesia de Roma. Ese mismo ao se convirti tambin en Doctor con la tesis Filosofa cristiana. El concepto de la Naturaleza, dirigida por Juan Zarageta Bengoechea, defendida el 20 de mayo de 1946, editada por el Instituto Luis Vives de Filosofa, CSIC, Madrid 1951, 446 pgs. 5 En 1954 se licenci en Teologa en Roma y hasta 1957 mantuvo vculos formales con el Instituto de Filosofa del CSIC. En 1958 defendi otra tesis doctoral ante la Facultad de Ciencias de la misma Universidad por la que ya era doctor: Algunos problemas limtrofes entre ciencia y filosofa, sobre el sentido de la ciencia natural. 6 En 1958 obtiene el Doctorado en Qumica por la Universidad de Madrid, con la tesis titulada: Ontonoma de la ciencia. Sobre el sentido de la ciencia y sus relaciones con la Filosofa, publicada en 1961. efiende su tesis doctoral en Teologa en la Universidad Lateranense de Roma en 1961, con el ttulo: The Unknown Christ of Hinduism. Su pensamiento es un punto de encuentro entre Oriente y Occidente. Su obra es profunda, dotada de riqueza de lenguaje y con una multidimensionalidad de enfoques, caracterstica que le distingue de sus detractores. Usa el lenguaje en su dimensin rica, plural y abierta, en donde las palabras son smbolos. El smbolo lo concibe como expresin de la realidad y la palabra expresa el arquetipo de la realidad simbolizada. La realidad es siempre ms rica que cualquier teorizacin o conceptualizacin. Su filosofa no promueve slo el amor a la sabidura, sino tambin la sabidura del amor. Su pensamiento rompe diferenciacin entre filosofa y teologa. Busca dilogos abiertos entre las divergentes experiencias religiosas de Oriente y Occidente, Norte y Sur. 7 Puede verse: www.filosofa.org y www.raimon-panikkar.org. Posiblemente el nombre de la fundacin tenga algo que ver con el Vivarium de Casiodoro. Casiodoro nacido haca fines del siglo V y muerto en el 580, haba ocupado altos cargos durante el reinado de Teodorico el Grande. Al fallecer este, abandona todas sus ocupaciones en la administracin del Imperio y junto con otros estudiosos se retira al sur de Italia, en Squillace. All en Vivarium funda una comunidad, que adems de los aspectos religiosos intrnsecos a la misma, se dedica a cultivar los estudios de los clsicos, los textos doctrinales de la poca y por sobre todo los bblicos. Pero Casiodoro fundamentalmente deseaba la formacin de una entidad dedicada a los estudios cientficos, que consideraba imprescindibles para basar los fundamentos de la Teologa. Por esto indica a los integrantes de la comunidad la necesidad de conocer las ciencias profanas

del Centre d"Estudis Interculturals de Catalunya, de la Sociedad Espaola de las Religiones (Madrid), y era miembro del Institut Internacional de Philosophie (Pars) y del Tribunal Permanente de Pueblos (Roma), entre otras organizaciones8. Quin era, quin es porque sigue vivo en la mente y los sentimientos de mucha gente- Raimon Panikkar?9 Sirva como primera aproximacin la definicin que ofrece el telogo colombiano Jos Luis Meza Rueda de la rica y compleja personalidad del intelectual cataln en su excelente obra La antropologa de Raimon Panikkar, que acaba de aparecer: filsofo y telogo; mstico y maestro; polglota y poeta; cristiano, hind, buddhista y secular; ciudadano del mundo y estudioso de las culturas y las religiones De ideas desconcertantes y fascinantes, de u pensamiento agudo, pero problematizador, de una pluma prolija e insistente, de grandes admiradores pero tambin de grandes detractores (p. 23). Yo aadira: hombre de dilogo y de interculturalidad. Sin dilogo, el ser humano se asfixia y las religiones se anquilosan. Fue en 1993 cuando escribi sentencia tan aforstica en un artculo sobre Dilogo inter- e intrarreligioso recogido luego en Nuevo Diccionario de Teologa (Trotta, Madrid, 2005, pp. 243-251). En l establece las bases del dilogo como alternativa a los fundamentalismos, dogmatismos, anatemas e intolerancias de las religiones y de las culturas hegemnicas, pero tambin como superacin de los monolingismos, colonialismos y guerras religiosas. Pero el dilogo no lo defiende en abstracto y en el vaco, sino entre filosofa y teologa, religin y ciencia, Occidente y Oriente, Atenas y Jerusaln, culturas y religiones. A partir de su conocimiento de las culturas, filosofas y las religiones de la India (La experiencia filosfica de la India, Trotta, Madrid 1997, o 2000), fue pionero en el dilogo con el hinduismo y se adelant al concilio Vaticano II. En 1961 defendi su tesis doctoral en teologa en la Universidad Lateranense de Roma sobre El Cristo desconocido del hinduismo (Marova, Madrid, 1970), el ms conocido, emblemtico y traducido de su extensa bibliografa. Posteriormente abri una nueva ruta de dilogo con el buddhismo con El silencio de Dios (1970), que ms tarde actualiz bajo el ttulo El silencio del Buddha. Una introduccin al atesmo religioso (Siruela, Madrid, 1996). Raimon Panikkar encarnaba en su persona ese dilogo y el peregrinaje por las diferentes tradiciones religiosas y culturas10. Es proverbial su confesin de fe
y las artes liberales, dedicando un tiempo a la investigacin crtica y filolgica. Como antecedente importante para el estudio, estaba el libro, la coleccin de libros, en fin la Biblioteca, cuyo conocimiento, manejo, tratamiento, etc. dej para la posteridad en su obra Instituciones de las letras divinas y humanas. La primera parte de esta obra la dedica a los estudios sagrados; la segunda comprende en siete captulos un compendio para el estudio de las artes liberales. Con este breve antecedente podemos decir que el libro de Casiodoro fue el nico texto vigente durante siglos para regular la vida intelectual. 8 Permanece en Europa hasta 1955 y viaja a la India por primera vez en su vida. Empieza la difusin de doctrinas espiritualistas ecumnicas. Ejerce tambin como investigador en la Universidad de Mysore y en la Universidad de Varanasi. En 1966 es nombrado profesor de la Harvard Divinity School y durante veinte aos compagina su tiempo entre India y Estados Unidos. De 1971a 1978 es profesor de estudios religiosos en la Universidad de California, Santa Barbara. Sus estudios los dirige a la especializacin en Cultura India, de Historia y de Filosofa de las Religiones. Ha residido hasta sus 91 aos en Tavertet, Catalunya. La discrepancia intelectual con su hermano filsofo Salvador Paniker ha enriquecido y acercado al pblico general a un debate a la vez fraternal, religioso y filosfico. 9 Tomamos una palabras prestadas de Juan Jos Tamayo, Raimon Panikkar: Dilogo e interculturalidad, director de la Ctedra de Teologa y Ciencias de las Religiones Ignacio Ellacura, Universidad Carlos III de Madrid, [email protected], en Eclesalia 07/09/10. 10 A partir de un determinado momento de su vida decidi cambiar la grafa del apellido paterno y, ms adelante, prefiri la versin de su nombre en cataln, por lo que tambin se le conoce como Raimundo Panikkar y Raimon Panikkar. Su padre, Ramn Paniker Amah, era indio e hind, miembro de una alta casta malabar del sur de la India, que estudi ingeniera qumica en Inglaterra y en 1916 se desplaz a

interreligiosa: March (de Europa a la India) cristiano, me descubr a m mismo hind y volv buddhista, sin haber dejado de ser cristiano. Ms tarde hablara de la confluencia en su persona de cuatro grandes ros: el cristiano, el hind, el buddhista y el secular. Todo un ejemplo de equilibrio entre creencias religiosas y secularidad! Debido a que filosofamos dialogando con el otro la filosofa se convierte en intercultural, ya que al hablar con el otro transgredo el mbito de mi cultura individual y entro realmente en el terreno intercultural que a veces ayudo a crear. Raimon Panikkar es reconocido como el iniciador y uno de los principales impulsores de la filosofa intercultural, que entiende como algo ms que una conversacin entre vecinos o un dilogo de sobremesa en torno a lo divino y lo humano, y que no confunde con el multiculturalismo, que se limita defender la coexistencia de las culturas, y la transdisciplinariedad, ya que las culturas son algo ms que disciplinas. En la interculturalidad no hay absorcin de una cultura por otra, pero tampoco independencia, sino correlacin. El mtodo de la interculturalidad es el dilogo. Pero qu tipo de dilogo? Con la originalidad conceptual que le caracterizaba, lo defina como dilogo dialogal y duologal, que implica confianza mutua en una aventura comn hacia lo desconocido y aspiracin a la concordia discorde. Este tipo de dilogo lleva a descubrir al otro no como un extranjero, sino como un compaero, no como un ello annimo y despersonalizado, sino como un t en el yo. Termino con un texto del Libre d Amic e Amat del filsofo y mstico Ramn Llull (1232-1315), precursor de la interculturalidad: El pjaro cantaba en el huerto del amado. El amante llega y dice al pjaro: si no podemos entendernos el uno al otro a travs de lenguajes, entendmonos entonces uno a otro a travs del amor, ya que en tu cancin mi amado es evocado en mis ojos. Raimon Panikkar se entenda con todo el mundo, con creyentes y no creyentes, amigos y adversarios, discpulos maestros, con los sistemas de creencias, culturas y cosmovisiones, por muy diferentes que fueran, incluso dentro de la discrepancia, a travs del amor y de la mirada limpia. Excelente mtodo para avanzar en el camino hacia la convivencia entre los pueblos y la paz, tanto interior como exterior! En 1988 Panikkar recibe la invitacin para impartir en Edimburg las Gifford Lectures, conferencias magistrales que impartieron en su momento filsofos de la talla de William James, Henri Bergson, A. N. Whitehead o Hannah Arendt, telogos como Albert Schweitzer, Karl Barth y Paul Tillich, y fsicos como Eddington, Bohr o Heisenberg. En el 2004 es investido doctor honoris causa por la Universidad de Tbingen. Panikkar insiste que una cultura se conoce a fondo cuando penetramos en ella con toda nuestra existencia y no slo con el intelecto. Esto implica aceptar que cada cultura y cada persona es una fuente de autoconocimiento. Tambin implica aceptar que no existen verdades absolutas o teoras definitivas. Cada perspectiva corresponde a un
Espaa representando a una empresa alemana fabricante de productos para la industria del cuero; a pesar de tener en la India un hijo y un matrimonio convenido, se asent en Barcelona como empresario (su empresa: Drogas y primeras materias Paniker S. A.; falleci el 12 de febrero de 1954) y cas con Carmen Alemany, una hija arquetpica de la burguesa catalana, culta, amante de la msica y cristiana catlica, por supuesto. Su hermano Salvador Pniker (nacido en 1927, ingeniero y filsofo, fundador de la editorial Kairs) ha escrito de su madre: Durante la guerra civil, mi madre simpatizaba con la postura del cardenal Vidal i Barraquer, en el sentido de que deseaba una solucin negociada del conflicto. Terminada la guerra, detest visceralmente al rgimen de Franco, ante todo por su retrica hueca y su hipcrita catolicismo oficial. Y porque ella era enormemente catalana. Acept que su hijo [Raimundo] se hiciera del Opus, pero le repugnaba el tono y el estilo de Camino.

contexto, a un tiempo y lugar determinados, a una lengua y una experiencia concreta del mundo. No es relativismo postmoderno, sino una actitud cercana a lo que desde milenios la tradicin india llama anekantavada, no-absolutismo: constatacin de que la realidad no se deja englobar bajo una sola perspectiva, que el mundo es polidrico y multidimensional como para dejarse atrapar en las redes humanas de conceptos, que la vida y la diversidad emergen del corazn mismo de la realidad. Anekantavada tambin es una versin filosfica de lo que en matemticas se conoce como teorema de incomplitud de Gdel. La personalidad intelectual y espiritual de Panikkar es tremendamente compleja, y como la de todo contemplativo est sometida a mil juicios y apreciaciones11.Y su
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Nadie como su propio hermano Salvador Pniker ha podido describirla mejor, y aunque no compartamos en todo su visin, nos ha parecido oportuno citar sus palabras: Mi hermano Raimundo hizo el bachillerato en los jesuitas de Barcelona, comenz estudios superiores al final de la Repblica. La guerra civil le llev a Alemania, a la Universidad de Bonn. En 1939, a punto de doctorarse, vino a Espaa de vacaciones. En bicicleta. Haba dejado el grueso de su equipaje en Alemania, pero ya no pudo regresar. Bruscamente daba comienzo la Segunda Guerra Mundial. Mi hermano tuvo que quedarse en Espaa a convalidar sus estudios en ciencias qumicas, en filosofa, en teologa. El ltimo da del ao 39 conoci al padre Escriv de Balaguer, y ya a partir de entonces se decidi a colaborar como l mismo ha dicho con aquellos seores que entonces parecan un grupo avanzado, sencillo y evanglico. Despus se hizo cura. Sus mltiples licenciaturas y doctorados, su impresionante currculum acadmico, todo eso le condujo a ser el director espiritual de alguna insignificante residencia de estudiantes. A pesar de lo cual, fue consolidando su fama. Segua publicando, daba tandas de Ejercicios Espirituales, jugaba a ser provocador. Ya haban sido poco apreciadas sus recensiones de libros de Rahner, Barth, Cullman. Su labor como director de la coleccin Patmos, donde haba hecho publicar ensayos de Guardini, Leclercq, Pieper, Holzner, Stolz, Thibon y Guitton, era mirada ms bien de reojo. Reflejaba unas aperturas teolgicas poco afines con las consignas y estructuras de la poca. El resultado fue una tensin cada vez mayor; tensin que se manifest en una especie de diario espiritual que l iba escribiendo, de contenido honesto y tono aleporioso, y que bajo el ttulo de Cometas public aos ms tarde, y en contra de mi consejo. As hasta que el prlogo a un libro de Jean Guitton provoc una pastoral del cardenal Segura y un procaz ataque por parte de los jesuitas (quin los ve y quin los ha visto) en Razn y Fe. Entonces vino el exilio. Sus superiores lo mandaron a Roma. Luego a la India. Se dio de baja (o lo echaron) del Opus Dei all por la mitad de los sesenta. Mantuvo casa en la India, pero fue a vivir a los Estados Unidos donde gan una ctedra de religiones comparadas, primero en Harvard, luego en Santa Brbara. Dej de ser cura? Depende de lo que entendamos por ser cura. Pero le haba quedado como una segunda naturaleza, una brecha mal cicatrizada, y tuvo que hacer malabarismos ecumnicos para tenerse en pie. Uno tiene la impresin de que, a partir de cierta fecha, mi hermano se fue quedando como seco, descontextualizado, errtico, vaco, herido en su carisma, mal avenido con sus obsesiones. Sea como fuere, mi hermano ha tenido una vida interesante y descompensada, intelectualmente rica. Tambin cerrada. Cerrada en su propio carcter y en su educacin dogmtica. Adicto a su propio rol (con escaso oxgeno crtico), se dira que se las arregla mal con su lucidez, con su insuficiente lucidez. Uno de sus mayores handicaps es que nunca ha sabido escribir. Se puede ser brillante, profundo y obstinado, incluso genial, y no tener sintaxis propia. Son cosas diferentes. Conozco buenos escritores que son medio tontos. Y gente listsima que no sabe escribir. Lo caracterstico de un buen escritor es su condicin de medium: alguien que permite que el lenguaje se diga a s mismo, se desarrolle, se dialectice, se transubstancie, se autosupere. Mi hermano aprendi, tal vez, demasiados idiomas, y, como consecuencia, se qued sin lenguaje. O quiz no fuera esto. (Pienso ahora en Arthur Koestler, que tambin saba muchos idiomas, lo cual no le impeda escribir como le daba la gana.) Quiz ha influido su carcter tan egocentrado, o la falta de lecturas literarias, o la deformacin escolstica, o el caparazn de represiones juveniles. Y quiz sea sta la razn por la que mi hermano no se haya enfrentado todava con el disparate de su propia vida. Dicho sea sin animosidad, puesto que todos somos hijos de algn complejo eco-biosociolgico, y nuestra responsabilidad es limitada. En todo caso, mi hermano no ha hecho su autocrtica. Al menos no la ha escrito. Y es evidente que tiene mucho de qu autocriticarse. Ello es que mi hermano se ha pasado la vida defendiendo apasionadamente cosas, causas; o sea, forcejeando con sus propias proyecciones. Ahora bien; slo se defiende apasionadamente aquello que, en

el fondo, no se cree. Si no, a santo de qu la pasin? En el caso de mi hermano, la pasin y la energa le ganaron siempre a la lucidez. (Exactamente lo contrario que a m.) Fund el Opus en Barcelona (entre otros fichajes suyos, cabe destacar los de Laureano Lpez Rod y, creo, Luis Valls Taberner); pero comenz a ser un personaje incmodo, incluso para los suyos, hacia el final de los aos cuarenta, precisamente cuando el padre Escriv se estableci definitivamente en Roma y la Obra opt por una orientacin ms jurdica que evanglica. Entonces las dificultades aumentaron. Ya digo que Raimundo se haba convertido en un sacerdote de moda, un indiscutible chamn. Dio ms de doscientas tandas de Ejercicios Espirituales. Eran unas tandas muy carismticas: puedo asegurarlo porque asist a una de ellas. Pero las cosas se le pusieron paulatinamente difciles. En su complicado mecanismo proyectivo, Raimundo tena que compensar el dogmatismo cristiano con actitudes aparentemente ms rebeldes. El cristianismo deca no es un humanismo. Y no es un humanismo porque no es antropocntrico. Hasta aqu, bien. Luego vena la justificacin teolgica, el dogma del pecado original que lo ensombreca todo. El hombre, dejado a sus propias fuerzas, ni siquiera puede comportarse como hombre. Raimundo, en tanto que cristiano, le volva la espalda a la gnosis y en vez de conectar con la libertad inmanente que permite trascender la condicin humana, enfatizaba la impotencia, el abismo que separa a Dios del hombre. La supuesta superacin del humanismo no serva para saltar a la mstica sino para mantener el pesimismo antropolgico de san Agustn. O sea que tampoco era tan heterodoxo. Otras veces, la provocacin tomaba tonos ms polticos. Resultaba un poco fuerte, en la Espaa de 1950, orle decir pblicamente a un cura que a veces el cristiano tiene la estricta obligacin de conspirar. As que aprovechando algn pretexto, las jerarquas del Opus lo mandaron a Roma, a estudiar ms teologa. Finalmente a la India. Una especie de destierro; tambin un reencuentro con sus orgenes. Raimundo cambi incluso el apellido, de acuerdo con una dudosa fontica local: Panikkar y no ya Pniker. Pero lo sorprendente es que tardase todava 12 aos en darse de baja del Opus, y que an hoy se considere a s mismo como un sacerdote csmico. Habr que convenir en que eso del sacerdocio realmente imprime carcter. Carcter empecinado. Porque Raimundo ha jugado a creer siempre en s mismo, quiero decir que se ha autoconvencido de su propia misin, y que ha tenido una extraa manitica conciencia proftica que le ha conducido a un esquema intelectual que pudiramos resumir as: 1) el alma de toda cultura es la religin, 2) mientras no llegue una interpenetracin de religiones, las culturas permanecern extraas las unas a las otras, 3) para alcanzar esa interpenetracin, hace falta una nueva hermenutica y una nueva teologa. De ah el teandrismo o, incluso, el cosmoteandrismo: Dios, el hombre y el cosmos no pueden ser considerados independientemente. Cristo (o Ishvara) es el puente de unin de esas realidades. Lo cual conduce a un nuevo enfoque de lo sagrado, el culto, la teologa trinitaria, el citado dilogo entre religiones. (...) En todo caso, comprendo a mi hermano. Simpatizo incluso con l. Nuestra estructura mental es formalmente homloga. Me doy cuenta de las races de su empecinamiento, el antdoto para su carcter a la vez dubitativo y obsesivo. Un hombre no puede renegar de su propia vida. Un hombre suele estar posedo, ya desde su adolescencia, por algn leitmotiv que ir desarrollando el resto de sus aos. (...) No estoy muy seguro de que mi hermano se haya enfrentado a fondo con sus mecanismos de defensa. Eso s: ha vivido con una manitica intensidad, y supongo que morir con las botas puestas, aferrado a su autoimagen, cargado de obsesiones, vido, dubitativo, cauteloso, agresivo, brillante y falsamente loco. Cada vez ms perdido, cada vez ms prisionero de s mismo. Y menos de fiar (mi padre, a veces, lo llamaba zorro). Hay algo que no encaja: la meticulosidad y la descompensacin; una cierta exhibicin de sus talentos y un dficit de generosidad derrochadora. Tampoco est descartado que en el ltimo tramo de su vida, a mi hermano se le vea ampliamente el plumero, quiero decir la paranoia, la obsesin, la angustia, el desvaro; que se le desmoronen los fragmentos de su yo farsante y que se acurruque bajo el ala de alguna confortable convencin. (Por supuesto que con un cmulo de autojustificaciones.) Hubo un tiempo en que pareca que mi hermano acabara en mstico; que sus largas experiencias en la India le conduciran, finalmente, al estado de samnyasa, la liberacin y la sabidura. Por lo que me cuentan, no es ste el camino que va a seguir. Es un tipo mucho ms premeditado que yo, mi hermano. Su pecado capital es la soberbia. La falta de conciencia de sus propios lmites. Pero tambin en esto le comprendo: esa soberbia, esa cerrazn, es un mecanismo de defensa frente a la presin casi inhumana a que se ha visto sometido por la Santa Iglesia Catlica Apostlica Romana. Considero a mi hermano como a una vctima especialmente retorcida de esa sagrada institucin. Ese empeo manitico en permanecer dentro de su seno, ni que fuere heterodoxamente (so pretexto de hacerla cambiar), eso se me antoja el sntoma supremo de una alienacin irreversible. Digo que es un tipo mucho ms premeditado que yo, mi hermano, y que en ello ha influido la permanente mediacin/intromisin de un cuerpo extrao. A lo mejor, y en toda su vida de adulto, no ha llorado ni una sola vez. Le recuerdo con amplsimas sonrisas cuando la muerte de nuestra madre, como diciendo: aqu no ha pasado nada, los designios del Seor se cumplen siempre. (Ciertamente, toda espontaneidad es fabricada; pero hay grados, grados de represin y

alienacin.) Exquisitamente centrado en s mismo, la solidaridad de mi hermano con el prjimo pasa por un previo montaje intelectual. Podra uno estar desangrndose en la cuneta y l slo vendra a echar una mano si con ello reforzara su aparejo terico y autoestimativo. Nada especial por lo dems. Muy propio de la condicin humana, de animales que filtran la informacin que les conviene. Aunque un poco desconcertante, toda vez que mi hermano se ha pasado la vida predicando un cierto cristianismo evanglico. Pero ya digo que todo tiene una mnima explicacin. Influye la gentica, la ideologa, la cultura, el complejo hipotalmico-lmbico (a la sociobiologa lo que es de la sociobiologa), el aprendizaje, la caracterologa, la biografa. Mi hermano sigue siendo el Prncipe Perpetuo que encabezaba todas las promulgaciones de dignidades en el colegio de los jesuitas. Est condicionado para el mantenimiento de una permanente tensin egtica. Centrado en su menudencia flexible, ojos alerta y boca estrecha, observa a intervalos, escucha por fragmentos, mantiene un perenne rictus de irona, pero no se aparta un milmetro de su propio paradigma (demasiados aos le ha costado construirlo). Repentinamente, descubres en l como un vahdo de tristeza y desamparo, una inmensa sed de comunicacin y afecto, y comprendes por qu necesita autoafirmarse permanentemente, como un atleta obseso. Pero enseguida vuelve la norma, la burla, la sonrisa charmante, la defensa, el comentario incisivo (o supuestamente incisivo), la voz aguda y oriental. Un cierto jesuitismo. La tremenda fortificacin. El ego. Se lo dije una vez: Lo que ocurre contigo es que jams has cambiado de marco de referencia, por muchas que hayan sido las rupturas aparentes; jams has conducido hasta el lmite la crisis de tus propios fundamentos, y, por esta razn, jams cometers suicidio. Me escuch con atencin. Raimundo siempre escucha con atencin cuando el asunto le concierne. Tambin le dije que no entenda por qu no abandonaba de una vez el cristianismo y su estatus eclesistico. Contest: Porque creo haber hecho la experiencia de Cristo. Intactas reservas de ingenuidad mgica, simbiosis que aliment su juventud: a eso le llamaba l haber hecho la experiencia de Cristo. Hubiera podido replicarle: tambin yo he hecho la experiencia de Cristo, y la experiencia del whisky con hielo, y la experiencia del olor a mar, y la experiencia del vino rosado con migas de pan en un quai de Saint-Tropez, y la experiencia de la distona vegetativa, y la experiencia de la nada, y ahora escribo un libro para metabolizar tanta experiencia, porque la vida parece, efectivamente, un relato contado por un idiota y presidido por la lotera. Eso por no hablar de los xtasis annimos, tocarse, olerse, besarse, joderse, evadirse de la crcel. La crcel del ego. Pero ya digo que Raimundo, a pesar de su robusto instinto metafsico, no parece haber sintonizado con el desvaro permanente de la situacin humana; no parece estar al tanto del condicionamiento de la neurobiologa. Mantiene una irritante rigidez, un tufillo escolstico, ms all de sus proclamas pluralistas. Pas de la fenomenologa a la hermenutica, y en eso se qued. Se qued en telogo, adicto al expediente del chivo expiatorio. Lo cual tambin es comprensible: quien se ha pasado la vida defendiendo hiptesis inverificables, acaba como tocado del ala. Raimundo pudo haber sido a ratos lo es un hombre muy guapo, con su frente grande y su sonrisa de perfectos dientes blancos; pero mayormente se qued en ardilla astuta y nio precoz de mirar desconfiado: un tipo estrecho que frunce la boca hasta acabar en una pura lnea. La cara crispada, el cerebro impermeable. Hay quien le acusa de ser un personaje falso; lo que ocurre es que su falsedad est ya completamente entremetida en su osamenta. Lleva en s la gravidez de una infancia menos fcil que la ma: la marginalidad del muchacho demasiado frgil, demasiado tmido, demasiado moreno, y que encontr compensacin por la va obstinada de la inteligencia, del estudio y de la religiosidad: tantos aos de ser el nmero uno, y luego el chamn. Tal vez sea ya un fsil, un fsil con poder de disimulo, un fsil procedente de aquellos escolsticos inverosmiles aos cuarenta. No s. Su cotizacin internacional sigue alta. Forma parte de esa comunidad itinerante que Arthur Koestler llamaba las call-girls, esas vedettes de la intelligentsia (departamento: ciencias blandas) que van de congreso en congreso, de seminario en seminario, de simposio en simposio, sin escucharse demasiado los unos a los otros, intiles a largo plazo, funcionalmente eficaces, supuestos transmisores sinpticos dentro del sistema cultural del mundo. Raimundo ha sido un personaje para m muy relevante en una poca larga de mi vida. (Y de ah, supongo, la extensin de ese apunte.) l era la garanta de mi cristianismo, la ejemplaridad convincente, el argumento de autoridad. Hoy pienso que los aciertos humanos van por zonas. Cada cual tiene su terreno de juego. A estas alturas de mi vida, la ley de la finitud me parece tan universal como la ley de la conservacin de la energa. No existen grandes hombres, no existen pequeos hombres. Existen diferentes estructuras de la finitud humana. A pesar de nuestra actual incomunicacin, sigo considerando a mi hermano como un animal profundo y perdido, hurfano, fuera de patrn, una de las pocas personas capaces de acompaarte (intelectualmente) hasta lo ltimo, o sea, hasta ninguna parte. Tal vez est malamente loco, tal vez sea un hipcrita (sobre todo consigo mismo), tal vez predique una sabidura que no posee. Pero no nos ocurre a todos lo mismo? No somos todos un monumento de autojustificacin? (...) Existe entre mi hermano y yo una diferencia: l tiende a la paranoia, yo a la depresin. l ve conspiraciones, yo veo la nada. Salvado lo cual, tenemos una mente ya lo he dicho vagamente

vocabulario est enriquecido con intuiciones personalsimas y geniales. A pesar de lo que su hermano dice de l, Panikar va elaborando todo un sistema de entendimiento del hombre consigo mismo, con el mundo y con Dios en el contexto cultural que a cada uno le toca vivir. Puesto que los hombres no son islas, como dira Thomas Merton, y como la interculturalidad es cada vez mayor, esta interculturalidad, que tiene un substrato hondamente religioso, no puede ser ignorada en la construccin personal y social, en las relaciones de unos hombres con otros y en las relaciones entre culturas. Es probable que Salvador Pniker lleve razn en muchas de las observaciones que hace de su hermano Raimon. En realidad la cita es larga, como reconoce el autor del texto; pero en consecuencia es casi una apologa, no una acusacin, pues Salvador no hace sino desgranar el rosario de quid et quod que lleva desentraar y esclarecer un misterio. Seguramente que Raimon tambin se haba parado muchas veces a plantearse las mismas cuestiones, caera en las mismas dudas y arrastrara a lo largo de su vida esas incertidumbres; pero lo importante es cmo ste ltimo trat de resolver las contradicciones que vea en s mismo, en los dems hombres, en las culturas y situaciones que le toc vivir. Del 20 al 23 de febrero de 2002 se celebr en Barcelona el primer simposio internacional sobre Raimundo Panikkar: The Intercultural Philosophy of Raimon Panikkar, con los auspicios de Intercultura (Barcelona) y el Centro Unesco de Catalua. Nuevas ediciones de estas reuniones tuvieron lugar en Bombay 2005, Seul 2007, Venecia 2008 y Brisbane 2010. El simposio de Venecia, del 5 al 7 de mayo de 2008, cont con la presencia de Panikkar, y se convirti en un homenaje a su obra y a su persona al cumplir 90 aos. Esta es la resea que se ofrece en la pgina oficial de internet de la Fundacin Vivarium Raimon Panikkar (con sede en Tavertet): El tema del simposio, Misticismo, plenitud de Vida, es muy apreciado por Panikkar, como demuestra el hecho de que el primer volumen de su Opera Omnia, presentada por la editorial Jaca Book para la ocasin, lleva el mismo ttulo. Se trat el tema del misticismo desde distintas perspectivas (culturales, religiosas, sociales y artsticas) e inspir la atmsfera del simposio gracias tambin a la meditacin guiada por el propio Panikkar con que empezaron las jornadas. Como deca hace aos Jordi Pigem, cuando Panikar cumpli los 80 aos (La Vanguardia, 12 de febrero de 1999), Amold Toynbee seal que los historiadores futuros no vern el rasgo ms sobresaliente del siglo XX en los grandes cambios polticos, tecnolgicos o econmicos, sino en la mutua fecundacin cultural entre Oriente y Occidente. A esta tarea silenciosa y decisiva ha consagrado su vida Raimon Panikkar, que acaba de cumplir ochenta aos aunque l, que prefiere ver las cosas con mayor perspectiva, observa que en nuestras carnes y almas palpitan los aproximadamente seis mil aos de la historia humana. Y l lleva esos seis mil aos con una vitalidad asombrosa, aunando la experiencia de los aos (o los milenios) con una
homloga, secretamente cartesiana (de ah nuestra obsesin por el contrapeso mstico). Entiendo que l se resista a abdicar de sus papeles mgicos: quien ha gozado de una droga tan intensa y eficaz, difcilmente puede vivir sin ella; quien ha sido protegido por cotas tan reconfortables de infalibilidad y seguridad ontolgica, parece marcado de por vida. Ahora mi hermano disfruta de las rentas simblicas y literales de una trayectoria singular y, a su manera, afortunada. Deo gratias. (Salvador Pniker [1927], Primer testamento (1985), pgs. 32, 35-36, 127-137 de la edicin en Nuevas Ediciones de Bolsillo, Barcelona 2000).

juventud que slo catan quienes respiran lo intangible y habitan cerca del origen. Para Panikkar una de las caractersticas de Occidente es la mana clasificatoria. l no se deja clasificar. Es a la vez oriental y occidental, ha repartido su vida entre Europa, la India y Amrica, no se ve limitado a una especialidad y ni siquiera tiene un idioma propio (escribe y pronuncia inspiradoras conferencias en varios idiomas). Habita tanto en el presente (del que se halla bien informado), como en el pasado (que aflora en su vasta erudicin) y en el futuro o en un lugar ms all del tiempo, desde donde percibe una "armona invisible" entre "las voces discordantes de las tradiciones humanas". El ncleo de su pensamiento es la percepcin de la radical interdependencia del conjunto de la realidad: "todo est relacionado con todo". Esta no-dualidad supera los dualismos y dicotomas de nuestra experiencia cotidiana sin caer en el pantesmo (que ve lo divino indistintamente en todas las cosas) o el monismo (que niega la diversidad irreductible de la realidad). Se trata de "no dualidad" y no de simplemente unidad. La no dualidad es el difcil arte de navegar entre las dos tentaciones de la filosofa moderna: los peascos del objetivismo (que busca un fundamento absoluto tras el fluir de la realidad) y el remolino del nihilismo (que, cerciorndose del fracaso de la empresa objetivista, abandona toda esperanza y se sume en la arbitrariedad). En trminos de Panikkar, es la "ontonoma" que supera el dualismo entre heteronoma y autonoma. La no dualidad es la clave de diversas tradiciones orientales (sobre todo en el buddhismo, el taoismo y la corriente advaita del hinduismo) y en Occidente tiene tambin notables precursores, como el maestro Eckhart. Pero en Panikkar la nodualidad se manifiesta no slo a partir de la tradicin cristiana (experiencia mstica de la trinidad), sino tambin de la hind (el "advaita", en snscrito "no dualidad") y la buddhista ("originacin interdependiente" o "relatividad radical"). Y a diferencia de las escuelas tradicionales de Oriente, la no dualidad de Panikkar es indisociable de la reflexin sobre la situacin del mundo contemporneo y el acontecer histrico de la humanidad, que Panikkar ve a las puertas de una mutacin radical conducente a la transhistoria. La trinidad e Iconos del misterio nos introducen a esa experiencia humana primordial de la no-dualidad, que se ha ido perdiendo en las religiones institucionalizadas y slo aflora, de vez en cuando, en los msticos. As la Trinidad de Panikkar se halla ms cerca de Eckhart, San Juan de la Cruz, Ramana Maharshi o algunos telogos catlicos y protestantes que del Vaticano. Como ya dijimos antes y deca l mismo en una ocasin, "march cristiano, me descubr hind y vuelvo buddhista, sin haber dejado de ser cristiano". Hoy su espiritualidad es an ms polifactica, nutrindose del ncleo de silencio en el que convergen, desnudas, todas las religiones. Un tono algo ms tcnico se encuentra en su libro "Invitacin a la sabidura". En el captulo "La filosofa como estilo de vida" el autor esboza las lneas maestras de su vocacin y su pensamiento. "La nueva inocencia" recopila cuarenta artculos o "relmpagos" sobre cuestiones de filosofa, religin e interculturalidad. Esa "nueva inocencia" que nos reconduce a una vida plenamente humana es comparable a la liberacin sealada por las grandes tradiciones sapienciales y, para Panikkar, es el camino que habra de adoptar el mundo moderno para salir de la "pesadilla" de la historia. El propio Panikkar, con su vida y con su obra, es ya una expresin de esa nueva inocencia. Los monjes especialmente debemos agradecer a Panikkar un libro excepcional y una visin particularmente profunda y original de la vocacin monstica, un libro que no debera ser ignorado especialmente hoy da, en que el monacato cristiano pasa por momentos institucionalmente difciles: Elogio de la sencillez. El arquetipo universal del

monje. Quiz en esas pginas estn resueltas algunas cuestiones que parece ser no nos atrevemos a abordar desde nuestros monasterios. Reproducimos a continuacin un texto importante de este libro mencionado:

PRLOGO LA VOCACIN MONSTICA: ES EL MONJE UN ARQUETIPO UNIVERSAL?


Quien camina con simplicidad, camina confiadamente (Prov 10,9).

El monje como un arquetipo universal. La frase es demasiado ambigua para resultar inmediatamente clara. Pero su ambigedad es reveladora. Dividir aquello que uno contempla como un todo es doloroso. Nombrar, explicar, desarrollar, extender algo en el tiempo y en el espacio es desmontarlo por piezas. As como el cuerpo de Prajpati se desmiembra en el acto de crear, parece como si esta visin simple e inefable, que es el smbolo del monje, slo pueda ser comunicada fragmentndola, desmenuzndola. He de empezar por tomar un martillo y dar golpes a la arquitectura universal del monje, como el nio que desmonta su juguete preferido para ver qu hay adentro. Y dentro puede que descubramos el vaco... Este libro consta de un prlogo y de tres partes desiguales. El prlogo versa sobre el mtodo a seguir. La primera parte tratar de aquello que es central en el ser monje en tanto que arquetipo humano. La segunda parte, en nueve captulos -que fluyen de un principio general, tratar de describir la vocacin monstica actual. La tercera consistir en una sntesis en forma de reflexiones generales en torno a este inagotable tema. Desde mi primera juventud me he sentido siempre monje, pero monje sin monasterio, es decir, sin muros, salvo los del planeta entero. E incluso stos -as me lo pareca- tenan que ser transcendidos -probablemente por inmanencia- sin llevar un hbito o, si acaso, con los vestidos comunes a todos los miembros de la familia humana. Y tambin esos vestidos deban ser descartados, porque todos los vestidos culturales no son ms que revelaciones parciales de aquello que ocultan: la desnudez pura de la transparencia total, visible solamente a la mirada simple de los limpios de corazn. Me siento no slo abrumado por hablar de este tema, sino incluso perplejo ante el camino a seguir. Probablemente el mejor mtodo sera tomar algunos personajes
Cf. Prov 3,23; 28,18; Sal 23,15-16. Maestro Eckhart comenta este texto en el sermn 15, 2 (n. 162). Es interesante leer la traduccin moderna de este h a p lo s , tan central en la espiritualidad patrstica y monstica, y a la vez con tanta resonancia en la Escritura cristiana (cf. Mt. 6,22-23; Le 11,34-35, etc. La palabra hebrea tiene otras connotaciones; cf. tambin el leimotiv de h o mo via to r, o el hombre como ser itinerante). He aqu algunos ejemplos actuales: Chi va con rettitudine, va sicuro (Instituto Bblico); Chi si conduce con integrit, camina sicuro (Nardoni); Qui va franchement va srement (BJ); Then you will go without a care, and your feet will not stumble (NEB); Then shalt thou walk in thy way safely, and thy foot shall not stumble (AV); Then shalt thou walk in thy way securely, and thy foot shall not stumble (RV); Securely thou shalt walk, with no fear of stumbling (Knox); l que anda en rectitud va seguro (Ncar-Colunga).

seminales como Buddha, Antonio, Milarepa, Shankara; posiblemente algunos de los modernos como Bruno, Do-gen, Ramana Maharshi, etc., y deducir de ellos el arquetipo monstico. Este proyecto sera relativamente ms fcil, y probablemente ms interesante, especialmente para aquellos que estn familiarizados con estos gigantes de la espiritualidad. Seran descripciones de aquella cualidad de vida y madurez humana que podran servirnos de faro en nuestro agitado peregrinar. Con tales ejemplos, podramos acercarnos al arquetipo monstico. Dos razones me han inducido a escoger un mtodo diferente. Primero, los monjes ya suelen conocer la mayor parte del material mencionado; y, segundo, este procedimiento no contribuira al cambio deseado y urgente porque presentara el monaquismo tradicional por el lado ms bonito. Tal presentacin nos hara sentir a todos orgullosos de tales antecesores, pero quiz no dejara ver aquello que para m es la tarea de nuestro tiempo. Nos colocara en la lnea de imitar las proezas de los hroes, pero nos distraera de preguntarnos si la situacin actual no nos pide una nueva metanoia, una nueva conversio, otro cambio radical de mentalidad o conversin, en lugar de una imitatio renovada o modernizada. A una audiencia no monstica yo le dira que esta presentacin se dirige al monje que hay en cada uno de nosotros y que no tiene deseo alguno de suplantar ni corregir la rica literatura monstica que hay sobre el monaquismo. Lo que realmente me gustara es inspirar al lector a sumergirse en las fuentes de esta rica tradicin humana, que como insistiremos ms adelante no es en manera alguna un monopolio de los monjes. Las dos razones estn conectadas. No me dirijo tanto a contar la historia del pasado o incluso a aventurarme en el futuro histrico, como a ocuparme de profundizar el presente transhistrico -para nosotros aqu y ahora. En otras palabras, estando existencialmente comprometidos con la vida cotidiana y la situacin actual, haciendo uso de la ambigedad de la frase arquetipo monstico nos dirigimos no a describir el monje como arquetipo, es decir, el monje como un paradigma de vida humana, sino a explorar el arquetipo del monje, es decir, la forma de vida del monje como un posible arquetipo humano. De hecho, la frase arquetipo monstico puede significar que existe un arquetipo monstico representado por el monje o del cual el monje es slo una manifestacin. La distincin es importante y sutil. El monje como arquetipo podra ser tomado para dar a entender que existe algo llamado el monje ideal, y que los monjes han encarnado este ideal en grados diferentes. Este podra ser el mejor camino para una renovatio, una renovacin de la pureza prstina del monje. He aqu un objetivo legtimo y urgente, pero que, de alguna manera, congelara la creatividad humana tanto como nos atara a la esencia platnica e inmutable del monje ideal. Aqu arquetipo significa modelo, forma prototpica (morph), til slo para nutrir explicaciones y aclaraciones. Todo lo que nos queda es ser unos buenos o incluso mejores monjes. Hablar del arquetipo del monje, por otro lado, equivale a decir que hay un arquetipo humano que el monje pretende realizar con ms o menos xito. Los monjes tradicionales han tenido que poner en prctica en su camino algo que posiblemente tambin nosotros estamos llamados a realizar, pero de otra forma, forma que expresa el crecimiento y la novedad de lo humanum. Aqu arquetipo quiere decir un producto de diferentes fuerzas y factores, conscientes e inconscientes, individuales y colectivos, que entran en la confeccin de un perfil humano particular. En cierto sentido, eso nos permite iniciar la exploracin del dinamismo de los mltiples factores que configuran la vida humana, ya

que arquetipo aqu no significa modelo, sino ms bien el producto de la misma vida humana. Este arquetipo, pues, resulta mutable y dinmico. Pero la distincin es tambin sutil, ya que no permite ninguna separacin. Puede que no tengamos otro acceso al arquetipo que el de estudiar o llegar a conocer al monje como arquetipo. No podemos crear de la nada ni podemos inventarnos un arquetipo segn nuestra fantasa. Es la experiencia de nuestros antepasados cristalizada en la tradicin y en la renovacin de esta tradicin la que nos dar verdaderas alas para volar en un viaje humano y no desintegrarnos a medio vuelo porque nuestras plumas eran artificiales. Un corolario notable de esta distincin sin separacin es: considerar el monje como arquetipo, es decir, como un modelo que nos ayuda a sumergirnos en las fuentes del monaquismo y a investigar su inspiracin. Hemos de conectar con la tradicin. Estudiar el arquetipo del monje, por otra parte (mientras dure todava la acumulacin de experiencias humanas), nos ofrece la oportunidad de observar los signos de nuestro tiempo, a la vez que orienta nuestro futuro. Debemos descifrar el enigma de la modernidad. Y digo enigma porque hay que discernir entre una moda fugaz o superficial y aquello que enriquece y hace avanzar la tradicin. Esto significa que, a pesar de insistir en las diferencias entre tradicin y modernidad (lo que haremos por razones heursticas), no deberamos perder de vista su continuidad. De hecho, los nuevos monjes son cabalmente los que contribuyen a la cristalizacin de aquel viejo arquetipo que voy a intentar describir. El tema es tan vasto y la literatura tan abundante que una mnima justicia exige que me limite a lo que es la quintaesencia del monaquismo. Intentaremos hacerlo desde una perspectiva nicamente antropolgica. Eso implica no slo una limitacin -de otra manera puede decirse cualquier cosa sobre monjes y arquetipos, sino una direccin particular: un mtodo que no busca las caractersticas sociolgicas comunes, los paralelismos doctrinales o los denominadores comunes religiosos, sino aquellos aspectos del ser humano que estn ms profundamente arraigados en su naturaleza. Haremos esto repito- sin menospreciar el monaquismo tradicional ideal, ni acudir al pasado para explicar las cosas. Puntualizando: Es el monje un arquetipo universal, es decir, un modelo universal para la vida humana? No. El monje slo es una de las maneras de realizar este arquetipo universal. Sin duda alguna, es en y por esta forma (monstica) como podremos acceder al arquetipo universal, del cual el monje es una manifestacin. Eso nos permite hablar, primero, del arquetipo universal del monje, con tal de que no congelemos el dinamismo interior de lo monacal; y, segundo, nos permite hablar del monje nuevo. El mtodo para este cometido es bastante especial. Se requieren mtodos fenomenolgicos, socio-morfolgicos e histricos, simplemente para explicar las manifestaciones del monaquismo, pero hace falta algo ms. Para ello necesitamos recurrir a algn tipo de aproximacin filosfica y a una introspeccin personal. Pienso que el primer paso es suficientemente conocido, y me concentrar en el segundo. Deberemos tomar en consideracin no solamente el pasado tal como lo conocemos y no solamente el presente como lo comprendemos, sino tambin a nosotros mismos en cuanto que somos nosotros los que experimentamos nuestra vida. Una simple reflexin puede facilitarnos la disposicin que necesitamos. Sea lo que sea lo monacal (y hay cantidades de definiciones y de descripciones), podramos decir que presenta una polaridad sintomtica. Por un lado, resulta ser algo especial, difcil, extrao, incluso a veces extravagante, con toques de inconformismo social y cultural; pero, por otro lado, es tan humano que ha sido proclamado como la vocacin de todo ser humano, como aquello que toda persona habra de ser o que est llamada a ser, de

una forma u otra, tarde o temprano. Tomar conciencia de esta polaridad nos pondr en el buen camino para nuestro cometido12.

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Raimon Panikkar, Elogio de la sencillez. El arquetipo universal del monje, Ed. Verbo Divino, Estella (Navarra) 2000-2, pp. 13-19.

Bibliografa sumaria en espaol:

El indeterminismo cientfico. Madrid: Nuevas Grficas, 1945. El sentido cristiano de la vida. Madrid: Samarn, 1945. F. H. Jacobi y la filosofa del sentimiento. Buenos Aires: Sapientia, 1948 El concepto de naturaleza: anlisis histrico y metafsico de un concepto. Madrid: Instituto Luis Vives de Filosofa, 1951. La India: gente, cultura y creencias. Madrid: Rialp, 1960. Ontonoma de la ciencia: sobre el sentido de la ciencia y sus relaciones con la filosofa. Madrid: Gredos, 1961. Patriotismo y cristiandad: una investigacin teolgico-histrica sobre el patriotismo cristiano. Madrid: Rialp, 1961. Humanismo y cruz. Madrid: Rialp, 1963. Religin y religiones. Madrid: Gredos, 1965. Los dioses y el Seor. Buenos Aires: Columba, 1967. Tcnica y tiempo. Buenos Aires: Columba, 1967. El silencio del Dios. Madrid: Guadiana, 1970. El Cristo desconocido del hinduismo. Madrid-Barcelona: Marova-Fontanella, 1971. Misterio y revelacin: hinduismo y cristianismo: encuentro de dos culturas. Madrid: Marova, 1971. Cometas: fragmentos de un diario espiritual de la postguerra. Madrid: Euramrica, 1972. Culto y secularizacin: apuntes para una antropologa litrgica. Madrid: Marova, 1979 La Trinidad y la experiencia religiosa. Barcelona: Obelisco, 1989. Sobre el dilogo intercultural. Salamanca: San Esteban, 1990. El dilogo interreligioso: la transformacin de la misin cristiana

en dilogo. Madrid: Darek-Nyumba, 1992. Elogio de la sencillez: el arquetipo universal del monje. Estella: Verbo Divino, 1993. La nueva inocencia. Estella: Verbo Divino, 1993. Paz y desarme cultural. Santander: Sal Terrae, 1993. La experiencia de Dios. Madrid: PPC, 1994. Pensamiento cientfico y pensamiento cristiano. Maliao: Sal Terrae, 1994. Ecosofa: para una espiritualidad de la tierra. Madrid: San Pablo, 1994. El silencio del Buddha: una introduccin al atesmo religioso. Madrid: Siruela, 1996. La experiencia filosfica de la India. Madrid: Trotta, 1997. La Trinidad: una experiencia humana primordial. Madrid: Siruela, 1998. Invitacin a la sabidura. Madrid: Espasa Calpe, 1998. Iconos del misterio: la experiencia de Dios. Barcelona: Pennsula, 1998. La plenitud del hombre: una cristofana, Madrid: Siruela, 1999. El espritu de la poltica: homo politicus. Barcelona: Pennsula, 1999. La intuicin cosmotendrica: las tres dimensiones de la realidad. Madrid: Trotta, 1999. El mundanal silencio. Barcelona: Martnez Roca, 1999. El rbol de la vida: la naturaleza en el arte y las tradiciones de la India. Barcelona: Kairs, 2001. Iconografa del ESPACIO SAGRADO. El Vendrell: March Editor, 2002. El dilogo indispensable: paz entre las religiones. Barcelona: Pennsula, 2003. Espiritualidad hind: santana dharma. Barcelona: Kairs, 2005. De la mstica: experiencia plena de vida. Barcelona: Herder, 2005.

Paz e interculturalidad: una reflexin filosfica. Barcelona: Herder, 2006. Mito, fe y hermenutica. Barcelona: Herder, 2007. Bibliografa sobre Raimon P.: PREZ PRIETO, Victorino. Dios, Hombre, Mundo: la trinidad en Raimon Panikkar. Barcelona: Herder, 2008. PREZ PRIETO, Victorino. Ms all de la fragmentacin de la teologa, el saber y la vida: Raimon Panikkar. Valencia: Tirant lo Blanch, 2008. PIGEM, JORDI (2007). El pensament de Raimon Panikkar: interdependncia, pluralisme, interculturalitat. Institut d'Estudis Catalans. CASTELLS, Joaquim. Iconografa del espacio sagrado: homenaje a Raimon Panikkar. Barcelona: March Editor, 2002.

ABUMALHAM, Montserrat (Coord.). Samdhnam: homenaje a Raimon Panikkar. Madrid: Universidad Complutense, 2001. DE VALLESCAR PALANCA, Diana. Cultura, multiculturalismo e interculturalidad. Hacia una racionalidad intercultural. Madrid: Perpetuo Socorro, 2000. SIGUAN, Miguel (Ed.). Philosophia pacis: homenaje a Raimon Panikkar. Madrid: Smbolo Editorial, 1989. Anthropos Revista de Documentacin Cientfica de la Cultura, monogrfico: Raimundo Panikkar. Nmero 53-54. Barcelona, 1985.

Francisco R. de Pascual, ocso Abada de Viaceli, agosto de 2010.

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