EGUNGUN
La creencia en la existencia de los espíritus de antepasados difuntos y otras personas entre los yorubas
no es en ninguna parte ilustrada mejor que en el caso del culto a Egungun y el del culto a Adimu-Orisa
que será descrito más tarde.
El culto de Oro, Eluku o Agemo es la de un espíritu único. El culto Egungun es la de numerosos espíritus
que pueden aparecer en cualquier momento y especialmente en importantes ocasiones. El último culto
muestra que los piadosos yorubas creen que los espíritus de miembros de la familia fallecidos no se
alejan nunca, y ellos están preparados a tomar parte activa en todos los asuntos pertenecientes a los
bienes de la familia o de la comunidad.
Mientras que el sentimiento que impulsa a la adoración a las deidades de los espíritus descritos arriba es
principalmente el del miedo, los principales sentimientos en el caso de Egungun son los de afecto y
reverencia. El sentimiento del miedo no está completamente ausente, para los seguidores de Egungun,
la pena de muerte está considerada como sacrosanta e inviolable. Pero el sentimiento dominante es el
de afecto para los difuntos, y la aparición de sus espíritus en la forma materializada de Egunguns es una
demostración de la indisoluble unión existente entre los miembros vivos y muertos de la comunidad.
Un Egungun está considerado por lo tanto, como una personificación del espíritu de una persona
muerta que vuelve del cielo para visitar a su gente. De aquí se le llama un Ara-Orun (un ciudadano del
cielo). Aparece en la forma de un hombre completamente cubierto de la cabeza a los pies con el traje
conocido como Ago, con una apertura hecha en la parte que cubre el rostro que le permite ver el mundo
exterior. El traje puede ser hecho con telas o hierbas del país. Distinguidos egunguns llevan una máscara
de madera. Ninguna parte del cuerpo de Egungun tiene que estar visible.
Un Egungun puede aparecer en cualquier momento. Puede hacerlo o bien solo, o acompañado
solamente por una o dos personas conocidas como Atokun (escolta).
Cuando van por la calle, él lleva un látigo flexible y habla con voz de ventrílocuo, dando por eso la
impresión de que es un auténtico Ara-Orun. Todos evitan escrupulosamente tocar sus ropas. Aquellos
que son adoradores de Egungun se inclinan o arrodillan cuando él se aproxima. Otros le ofrecen regalos.
Esta práctica de dar regalos a egunguns ha llevado a la degeneración del culto hasta una forma de
mendicidad en épocas recientes.
Supuestos mendigos que se avergonzaban de ser calificados así, encuentran ahora conveniente asumir
el papel de mendigos dignificados bajo la capa de un Egungun.
Pueden aparecer pequeñas compañías de egunguns. Desfilan por las calles de la misma forma que el
Egungun solo, y reciben homenaje y regalos de la misma manera.
En algunas ciudades, los egunguns se constituyen en asociaciones. En cada asociación hay un jefe
Egungun. El número de miembros puede ser grande o pequeño, pero todos ellos deben obediencia a su
jefe. Cada jefe Egungun tiene un título. Algunos de los títulos llevados por jefes Egungun son: Egungun
Ajolojo, Egungun Ajofoyinbo, Egungun Oye, Egungun Oya.
De todos los Egungun, Oya es el más temido. Cuando él aparece, va acompañado por un gran grupo de
Atokuns o séquito y de hombres mayores llevando látigos. Al frente de los Egungun va un grupo de
mujeres que van vestidas hasta la cintura, quedando el resto desnudo. El Oya lleva un traje más
completo y pintoresco que los demás egunguns. Lleva una máscara que le da una apariencia misteriosa.
Se supone que Egungun Oya ha sido importado del Distrito Níger. Oya es el nombre de la diosa del
Níger, y Egungun Oya es considerado como la forma encarnada del espíritu de la diosa que toma la
forma de un hombre. De aquí que la aparición de Egungun es anunciada por un grupo de mujeres, y por
lo que a las mujeres se les permite completamente tomar parte en el desfile.
Ninguna asociación puede celebrar un juego Egungun en una ciudad sin el permiso del jefe Egungun de
la misma.
El incumplimiento de esto puede llevar a serias consecuencias. A veces las asociaciones de una ciudad
pueden ser ¿¿¿AT EMNITY???, y el juego de una asociación puede ser prohibido por otra bajo la pena de
consecuencias graves.
Una representación Egungun es interesante de ver. Independientemente de los deberes de los
miembros de la asociación ¿¿¿IN RUSHING AT??? la multitud reunida para contemplar la
representación, el tamborileo en la ceremonia es siempre el mejor que los yorubas pueden dar. La
representación da a los tamborileros una oportunidad de demostrar su destreza.
Diversos ritmos se emplean para marcar las diferentes partes de la representación. Unos son usados
para anunciar la llegada del jefe Egungun; otros para señalar que es inminente una exhibición especial,
mientras que el tamborilero jefe, usando el lenguaje del tambor, enumera los títulos ancestrales del jefe
Egungun o de cualquier otra persona distinguida que pueda estar presente.
Egungun exige el poder de metamorfosearse en animales y de cambiar el sexo. Una exhibición de este
poder se supone que se hace cuando hay una representación Egungun. El que esto escribe ha
contemplado varias representaciones Egungun. Él comprobó que no hay ningún caso auténtico de
verdadera metamorfosis. Todo lo que se puede observar es un hacer creer por medio de ropas o pieles
de animales llevadas por una persona que intenta imitar a un animal. La forma humana detrás de la
capa o de las ropas se puede distinguir claramente. Se le da importancia a este punto porque hay varias
historias en el país yoruba que creen a los egunguns con poderes sobrenaturales para auténticas
metamorfosis.
Se dice en la historia que un egun, sin el permiso del jefe Egungun de la ciudad, se metamorfoseó él
mismo en un cocodrilo. Se dice que por medio de encantamiento, el ofendido Egungun impidió al
metamorfoseado egun retornar a su forma humana y lo obligó a echarse dentro de un estanque, y hasta
que no diera debido aplacamiento a la ofensa que se le había hecho no se le permitía salir del estanque
y recobrar su forma humana original. Puede admitirse que mediante el uso de magia negra, el ofendido
Egungun puede encantar a su ofensor. Pero que una verdadera metamorfosis tenga lugar es increíble,
en vista del hecho de que durante un período de más de treinta años ni el autor, ni ninguna persona de
confianza con la que él ha tratado del tema, ha sido testigo de ningún caso de verdadera metamorfosis o
encontrarse con nadie que haya visto nada diferente del disfraz o mascarada descrita arriba.
En las más civilizadas ciudades Egungun, las representaciones están perdiendo rápidamente su
popularidad debido a la introducción de otras formas de diversión y de la rebelión moral contra la
promulgación de escenas de horrible inmoralidad relacionadas con algunos de los juegos.
Muchas tribus todavía conservan una fiesta Egungun anual en Junio de cada año. En Oyo y Awe, donde
la adoración Egungun está muy protegida, la fiesta es observada escrupulosamente. Aparecen gran
número de Egunguns, y toda la ciudad está en fiesta. Hay desfiles y juegos que duran siete días. La fiesta
ha sido descrita correctamente como el festival yoruba todo almas, aunque es, en cierto sentido, un
festival de luto por el muerto, es una fiesta alegre porque da una firme seguridad de que los espíritus del
muerto están vivos y son capaces de manifestarse en forma de Egunguns.
Los Egunguns generalmente representan ceremonias en relación con exequias fúnebres. Estas
ceremonias serán descritas más adelante.
En épocas recientes, el único Egungun es considerado como un simple embaucador. El respeto que
generalmente se le ha dado ha disminuido considerablemente. Él mismo canta divertidas canciones,
peticiones de regalos, charlas con un conocido y a veces conversa en inglés (la creencia que existe entre
las tribus es que el yoruba es el lenguaje del cielo. De aquí que un Egungun no necesite cambiar su
lengua).
Los principales Egunguns, sin embargo, están todavía dando una medida de respeto y adoración por
aquellos que pertenecen al culto, y los juegos organizados por tales personas todavía atraen a grandes
multitudes, que están compuestas de personas sencillas que carecen de otras formas de diversión.
ORIGEN HISTÓRICO
El origen histórico del culto a Egungun es fácil de encontrar. Primero de todo, debería señalarse que la
traducción de la palabra como hueso o esqueleto es errónea. El error es debido a un imperfecto
conocimiento de la lengua. La palabra yoruba para un hueso es egungun o egun; no hay acento en las
vocales de la primera, pues todas ellas son vocales de medio tono; el circunflejo de la primera vocal de
la segunda palabra (egun), demuestra que la primera sílaba es una forma contraída de la primera.
La palabra para embaucador es egúngún, la primera vocal es una vocal de medio tono, y las dos
restantes son vocales de alto tono; de aquí los acentos situados sobre ellas. La palabra por lo tanto
difiere completamente de egun-gun, que significa hueso.
Para poder explicar el origen de la palabra es necesario separar las partes de que se compone, así e-
gu(n)-gu(n). E es la vocal inicial que requieren todos los nombres yoruba, gu es una forma modificada de
Khu, la antigua palabra egipcia para espíritu luminoso. Gu(n)-gu(n) es por lo tanto, una repetición de la
palabra que denota pluralidad o perfección. Igualmente, la palabra i-ku-ku se aplica a cubrirse de niebla
porque ella corresponde, en consideración a su pureza e insustancialidad, a la idea yoruba de espíritu.
Ello es probable porque la palabra ku-ku es usada ya en este sentido y que la palabra para espíritu
encarnado es modificada a e-gu(n)-gu(n) (una palabra que de acuerdo con su derivación dada más arriba
significa espíritus).
El culto Egungun es por lo tanto la supervivencia, en una forma práctica, de la fusión de las creencias del
Antiguo Egipto que después de la muerte, las personas honradas se convierten en espíritus luminosos
(Khu) y que sus kas los cuerpos luminosos de las almas, son capaces de trasladarse y de asumir formas
humanas.