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Moctezuma

Moctezuma Xocoyotzin, también conocido como Moctezuma II, fue el décimo huey tlatoani de los Mexicas y gobernó de 1502 a 1520, siendo un líder militar y religioso destacado. Su reinado se caracterizó por el primer contacto entre los europeos y los mexicas, lo que llevó a la conquista de su imperio por los españoles bajo Hernán Cortés. A pesar de su reputación como líder noble y militarmente activo, su gobierno enfrentó descontento interno y fragmentación, lo que facilitó la eventual caída del imperio en 1521.

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Moctezuma

Moctezuma Xocoyotzin, también conocido como Moctezuma II, fue el décimo huey tlatoani de los Mexicas y gobernó de 1502 a 1520, siendo un líder militar y religioso destacado. Su reinado se caracterizó por el primer contacto entre los europeos y los mexicas, lo que llevó a la conquista de su imperio por los españoles bajo Hernán Cortés. A pesar de su reputación como líder noble y militarmente activo, su gobierno enfrentó descontento interno y fragmentación, lo que facilitó la eventual caída del imperio en 1521.

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Moctezuma

Xocoyotzin
10.° Huey Tlatoani de los Mexicas
(1502-1520)

Moctezuma Xocoyotzin (en náhuatl clásico: Motēcuzōmah Xōcoyōtzin;[1] ​AFI


[moteːkʷˈsoːmaḁ ʃoːkoˈjoːt͡sin̥] ( pronunciación en náhuatlⓘ): ‘Moctezuma el Joven’)
(c. 1466-29 de junio de 1520), también llamado Moctezuma II, fue huey tlatoani de
México-Tenochtitlán y, por ende, emperador de facto del Imperio mexica entre 1502 o
1503 y 1520. También fue rey consorte de Ecatepec, a través de su matrimonio con la
reina Tlapalizquixochtzin, una de sus dos esposas, aunque muy pocos en el imperio
mexica sabían de este rol, según describen cronistas españoles como Bernal Díaz del
Castillo.[nota 1] ​
Moctezuma Xocoyotzin
Huey tlatoani de los mexicas

Retrato póstumo de 1892

Huey Tlatoani
1502 o 15 de julio de 1503-29 de junio
de 1520
Predecesor Ahuízotl
Sucesor Cuitláhuac
Información personal
Nombre completo Motēuczōmah
Xōcoyōtzin
Nacimiento c. 1466
Tenochtitlán,
Imperio mexica
(azteca)
Fallecimiento 29 de junio de
1520 (54 años)
Tenochtitlán,
Imperio mexica
(azteca)
Religión Religión mexica
Familia
Casa real Casa imperial
azteca
Dinastía Moctezuma de
Tultengo
Padre Axayácatl
Madre Izelcoatzin
Consorte Tezalco Tecuichpo
una noble mujer
mixteca de Acatlán
Tlapalizquixochtzin
(entre muchas
más)
Hijos Chimalpopoca
Tecuichpo
Ixcaxochitzin
Isabel Moctezuma

Tlacahuepantzin
Yohualicahuacatzin
Pedro de
Moctezuma
Mariana Leonor
Moctezuma
Xipaguatzin
María de
Moctezuma
Tlaltecatzin
(entre muchos
más)

Retrato anónimo de
Moctezuma II, fines del
siglo xvii.

Su reinado fue principalmente caracterizado por el primer contacto establecido entre


una nación europea, la Corona de Castilla, y naciones mesoamericanas, que
finalmente resultaría en su imperio siendo conquistado por los españoles y los
tlaxcaltecas bajo el mando principal del capitán Hernán Cortés, a quien conoció en el
año de 1519. Inicialmente, el contacto entre los europeos y los mexicas fue pacífico,
pero hostilidades empezaron prontamente después de que Moctezuma se volvió
prisionero de los castellanos en su propio palacio en noviembre de 1519. A lo largo
de los siglos se ha pensado comúnmente que la conquista fue causada porque
Moctezuma, de alguna forma, relacionó a los españoles con la deidad Quetzalcóatl a
causa de una antigua profecía. Sin embargo, esta creencia ha sido puesta en duda
por varios investigadores en años más recientes, y actualmente se piensa que esto
es poco probable o incluso un mito.

Desde joven, Moctezuma se destacó militar y religiosamente a partir de su carrera


como guerrero y sacerdote, desempeñándose durante el reinado de su predecesor
Ahuízotl como un tlacochcalcatl (más o menos equivalente a general) y
convirtiéndose finalmente en el sumo sacerdote del templo de Huitzilopochtli, dios de
la guerra y deidad principal de los mexicas. Por su educación, se le consideró un
experto en la lectura de los códices antiguos desde que era adolescente, y empezó su
carrera religiosa y militar durante esta etapa de su vida.

Durante su reinado, el imperio alcanzó su máxima expansión territorial, capturando


múltiples territorios a través de la guerra principalmente en los actuales estados de
Oaxaca y Guerrero. Se trató de una de las figuras más militarmente activas en la
historia de México. Sin embargo, la mayoría de las actividades militares de
Moctezuma se centraron en la estabilización del imperio a través de la supresión de
rebeliones a partir de la acción militar. Sus acciones militares resultaron también en
un fuerte aumento de hostilidades entre Tlaxcala y México-Tenochtitlan, resultando
en una serie de guerras devastadoras entre estos dos bandos que luego provocaría la
alianza entre los castellanos y los tlaxcaltecas en septiembre de 1519, uno de los
puntos clave en la conquista de México.

Estableció políticas económicas severas las cuales incluyeron un mayor pago de


tributos para ciertas provincias[cita requerida] (altépetl), lo cual causó descontento en
varias de estas, y causaría una ventaja a las fuerzas castellanas y tlaxcaltecas
durante la conquista de México al ser una causa principal de varias rebeliones a lo
largo del imperio. También instaló varias políticas elitistas que aumentaron la división
social entre la nobleza (pipiltin) y los plebeyos (macehualtin).

Además, también intentó reformar el sistema político del imperio para centrar el
gobierno en su persona. Estos intentos causaron descontento en sitios como
Tetzcuco, uno de los miembros de la Triple Alianza mexica, dándole una reputación
de tirano en parte de la población, lo cual resultó en una breve guerra civil cuando un
príncipe de la región, Ixtlilxóchitl II,[cita requerida] se rebeló en contra suya, usando
apoyos de la nación de Metztitlán, volviéndose uno de sus más importantes rivales, y
quien terminaría aliándose con los españoles en 1520. La mayoría de sus políticas,
sin embargo, no durarían mucho después de su muerte, ya que castellanos y
tlaxcaltecas, con el apoyo de los varios pueblos rebelados, lograron vencer a las
fuerzas del imperio y tomaron el control sobre él, implementando sus propias leyes
que destruyeron la mayoría de establecimientos políticos de la época prehispánica.

Tras su muerte, hubo otros dos monarcas quienes gobernaron el imperio, siendo su
sucesor su hermano Cuitláhuac, y el último, su sobrino Cuauhtémoc. Sin embargo,
sus gobiernos no duraron mucho tiempo, pues el imperio caería bajo control español
en agosto de 1521, un año después de su muerte.

Su figura se ha mantenido controvertida y enigmática a lo largo del tiempo, siendo


descrito de maneras totalmente distintas entre sus contemporáneos. Algunos de
éstos lo han descrito como uno de los mejores líderes en la historia mexicana,
describiéndolo como un líder noble que intentaba mantener su imperio estable en
tiempos de crisis y que realizó grandes conquistas. Otros lo han descrito como un
tirano quien quería usurpar bajo cualquier medio posible el control absoluto del
imperio y conquistar a cualquier pueblo posible. Otras fuentes lo describen como un
líder indeciso y supersticioso. Las razones de varias de las decisiones tomadas
durante su gobierno, especialmente tras contactar a los europeos, continúan siendo
un tema de debate en la actualidad. De lo que no hay duda es que, para el final del
reinado de Moctezuma, antes de la llegada de los europeos, el imperio se encontraba
fragmentado a causa de la guerra civil, el descontento en gran parte del imperio por
sus políticas económicas y los fuertes rivales que terminó haciendo a través de sus
campañas militares. A pesar de esto, el imperio seguía siendo el más poderoso de
Mesoamérica hasta que los españoles llegaron, y se piensa que es posible que el
imperio hubiera podido sobrepasar estos problemas de no ser por su llegada.

Nombre
La ortografía Moctezuma es la más frecuente y moderna; no obstante, Hernán Cortés
transcribió su nombre como Mutecçuma o Muteçuma[2] ​y la mayoría de las fuentes
de los siglos xvi y xvii refieren que su nombre fue Moteucçoma,[nota 2] ​incluido fray
Bernardino de Sahagún que usó una forma más próxima al náhuatl: Motecuçoma y
Motecuzomatzin. Por razones de cortesía y respeto real se agregaba con frecuencia -
tzin (sufijo reverencial en náhuatl)[3] ​para llamarlo.[4] ​

De acuerdo con La Historia de Tlaxcala de Diego Muñoz Camargo:

Este nombre de
Moctheuzomatzin
quiere tanto decir
como Señor
regalado,
tomándolo
literalmente; más,
en el sentido moral
quiere decir señor,
Señor sobre todos
los Señores y el
mayor de todos, y
Señor muy severo y
grave y hombre de
coraje y sañudo,
que se enoja
súbitamente con
liviana ocasión.

No obstante, los estudiosos de la lengua náhuatl de siglo xvi, como Motolinía,


Torquemada, Betancourt, Sigüenza, rechazaron el sentido de hombre regalado y
dedujeron que Motekwsomahtsin provenía del pronombre mo- (reflexivo), de tekwtli
"caballero o señor" y somah, "poner ceño el que está enojado, tener coraje",
derivándose de él "sañudo y lleno de coraje" y -tsin (reverencial). De tal forma que su
significado es ‘hombre sañudo, hombre grave, circunspecto, serio, que se hace temer
y respetar’.[5] ​

El número ordinal se usa en la actualidad para distinguirlo de su homónimo, también


huey tlatoani, Moctezuma Ilhuicamina (Moctezuma I), a quien los cronistas indígenas
llamaban también Huehueh Moteuczomah o ‘Moctezuma el viejo’.

Descripción física

Retrato de Moctezuma en
Pourtraits et Vies des Hommes
Illustres, París, 1584.
Una cantidad suficiente de fuentes del siglo xvi permiten esbozar una descripción
física de Moctezuma. Los detalles del carácter de Moctezuma Xocoyotzin son
contradictorios ya que, al parecer, él no deseaba ser elegido tlatoani.[cita requerida]

Era, pues,
Moctezuma
hombre de
mediana
disposición,
acompañada con
cierta gravedad y
majestad real, que
parecía bien quien
era aún a los que
no le conocían. Era
delgado de pocas
carnes, la color
baza, como de loro,
de la manera que
todos los de su
nación; traía el
cabello largo, muy
negro y reluciente,
casi hasta los
hombros; tenía la
barba muy rara,
con pocos pelos
negros y casi tan
largos como un
xeme; los ojos
negros, el mirar
grave, que
mirándole
convidaba a
amarle y
reverenciarle. Era
hombre de buenas
fuerzas, suelto y
ligero; tiraba bien
el arco, nadaba y
hacía bien todos
los ejercicios de
guerra; era bien
acondicionado,
aunque muy
justiciero, y esto
hacía por ser
amado y temido,
casi de lo que sus
pasados le habían
dicho, como de la
experiencia que él
tenía, sabía que
eran de tal
condición sus
vasallos que no
podían ser bien
gobernados y
mantenidos en
justicia sino con
rigor y gravedad.
[4] ​
Francisco
Cervantes de
Salazar. Crónica de
la Nueva España.

Bernal Díaz del Castillo lo describe en su crónica como un hombre de hasta cuarenta
años, buena estatura, proporcionado, cenceño, pocas carnes, de un color no muy
moreno sino con un color y matiz de indio, con el cabello no muy largo, solo le cubría
las orejas, barba negra y rala, rostro alegre, ojos expresivos que denotaban amor o
menester de gravedad, pulido y limpio se bañaba cada tarde, nunca utilizaba su ropa
más de un día; tenía muchas mujeres por amigas y dos cacicas por legítimas
mujeres, pero era limpio de sodomías. Contaba con doscientos principales en otras
salas junto a la suya para atenderlo, quienes tenían que ir descalzos al visitarlo y
dirigirse con las palabras: "Señor, mi señor, mi gran señor" sin darle la espalda y con la
vista abajo.[6] ​
Biografía

Ascendencia y primeros años

Ascendencia de Moctezuma II según un


manuscrito de 1566.

Nacido en la segunda mitad de la década de 1460, alrededor del año de 1468,[nota 3] ​


Moctezuma «el joven» era el bisnieto de Moctezuma I, quien murió pocos meses
después de su nacimiento, a partir de su hija Atotoztli II y el esposo de ésta Huehue
Tezozómoc (no confundir con el líder tepaneca). Según algunas fuentes, Tezozómoc
era el hijo de Itzcóatl, lo cual haría a Moctezuma el bisnieto de éste también. Otras
fuentes sin embargo describen que Tezozómoc era un líder de Ecatepec, sobrino de
Itzcóatl e hijo de Chimalpopoca, lo cual haría a Moctezuma el bisnieto de
Chimalpopoca.[8] ​Su padre fue Axayácatl, el sexto tlatoani de Tenochtitlán, y su madre
fue una de las esposas de éste, Izelcoatzin o Xochicueyetl, ambas hijas de
Nezahualcóyotl.[9] [10]
​ ​Dos de sus tíos fueron Tízoc y Ahuízotl, los dos gobernantes
anteriores.[11] ​

Como era de costumbre entre los nobles mexicas, Moctezuma fue educado en el
calmécac, la institución para la educación de los nobles mexicas. Él habría entrado a
esta institución a una edad muy temprana, probablemente a los cinco años de edad,
como era esperado de los hijos de los reyes, quienes recibían su educación a una
edad más temprana que el resto de la población.[12] ​Según su biógrafo José Miguel
Carrillo de Albornoz, Moctezuma se destacó en su niñez durante su educación por su
disciplina, cumpliendo sus trabajos adecuadamente y siendo devoto a la religión
mexica. Cuando era adolescente se le consideró un experto en la lectura de los
códices, y en 1484, unos tres años después de la muerte de su padre, comenzó su
carrera religiosa como sacerdote en el cerro de la Estrella.[9] ​Finalmente se
convertiría en el sumo sacerdote del templo de Huitzilopochtli, dios mexica de la
guerra y su deidad principal, lo cual sería uno de los factores más relevantes en su
elección como tlatoani, aparte de su carrera militar.[13] ​

Príncipe Moctezuma el joven hablando con


los pochtecas durante la campaña en
Ayotlan, según el Códice Florentino.

Antes de volverse tlatoani o rey de México-Tenochtitlán, Moctezuma fue reconocido


por su carrera militar. Él poseía el alto rango de tlacochcalcatl (tdl. «persona de la
casa de los dardos»; equivalente a general)[14] ​y/o tlacatecuhtli (tdl. «señor de
hombres») en el ejército mexica. Su primera batalla posiblemente habría sucedido al
final del reinado de Tízoc, a sus 17 años de edad. Sus títulos los obtuvo durante el
reinado de Ahuízotl un poco tiempo después de alcanzar el rango de tequihua,
aproximadamente en 1490, que se obtenía al haber capturado al menos a cuatro
guerreros. Para el título de tlacochcalcatl habría tenido que capturar otros dos
guerreros «altamente feroces» (de regiones que habían resistido reciamente a los
mexicas durante guerras) tras alcanzar el rango de tequihua.[9] [15]
​ ​Durante el reinado
de Ahuízotl, entre fines del siglo xv y principios del xvi, participó en varias campañas
reconocidas. Por ejemplo: participó en la conquista de Ayotlán, donde fue enviado
por Ahuízotl para rescatar a comerciantes pochtecas que estaban bajo ataque, una
tarea importante considerando el poder de los comerciantes de este gremio, siendo
ellos también espías y guerreros cuando era necesario. Esta pelea en particular no
duró mucho, ya que los de Ayotlán se rindieron poco después de la llegada de
Moctezuma.[16] ​
Coronación

Piedra de los Cinco Soles, piedra


con inscripciones en glifos nahuas
representando la fecha 15 de julio
de 1503. Algunos sospechan que
esta fue la fecha en que
Moctezuma fue coronado.

Moctezuma fue elegido como el sucesor de Ahuízotl tras la repentina muerte de éste.
Existen dos versiones sobre la causa de su muerte. Una dice que fue causada por un
fuerte golpe que sufrió durante una inundación en Tenochtitlán en 1500. La
inundación, proveniente del sitio de Huitzilopochco (actualmente conocido como
Churubusco) a causa de un acueducto construido durante su reinado que de repente
se rompió, causó gran destrucción en la ciudad, pues la gran ola azotó a varios
edificios y ahogó a cientos de personas. El golpe ocurrió mientras Ahuízotl intentaba
huir de la ola, golpeándose la cabeza con el umbral de una puerta. La herida mató a
Ahuízotl unos dos años después de la inundación.[17] ​Otra versión vista por algunos
como más plausible dice que se murió a causa de una infección que contrajo durante
una campaña militar, sufriendo una «enfermedad terrible» que los doctores
desconocían y no pudieron curar. Moctezuma fue informado de su elección como el
sucesor de Ahuízotl mientras se encontraba meditando en el templo de
Huitzilopochtli.[7] ​
Celebraciones de la coronación de
Moctezuma, según el Códice Durán.

No se sabe con certidumbre la fecha de coronación de Moctezuma, ya que las


fuentes ofrecen diversas fechas entre los años de 1502 y 1503. Una inscripción
tallada en piedra actualmente ubicada en el Instituto de Arte de Chicago conocida
como la «Piedra de los Cinco Soles» o «Piedra de la Coronación de Motecuhzoma II»,
por ejemplo, da la siguiente fecha del calendario mexica: día 1 cocodrilo del año 11
carrizo. Esta fecha es equivalente al día 15 de julio de 1503 en el calendario
gregoriano, y algunos historiadores han sospechado que esta fecha se refiere a la
coronación.[18] ​Otra fecha en este mismo año es dada por Fernando de Alva
Ixtlilxóchitl, un importante historiador mestizo en el México colonial, siendo esta el 24
de mayo.[19] ​El año más generalmente aceptado por historiadores actuales, sin
embargo, es el año de 1502.[9] ​

Su ceremonia de coronación duró 4 días, durante los cuales realizó sus primeras
reformas políticas, planeándolas junto a su tío Tlilpotonqui, cihuacóatl de México e
hijo de Tlacaélel.[20] ​También, en lugar de continuar directamente con las actividades
de su predecesor, decidió consultar los códices antiguos para guiar sus acciones.[21] ​
Reinado

Políticas internas

Coronación de Moctezuma II, según el


Códice Durán.

Como ya se ha dicho, muchas de las políticas hechas por Moctezuma se planearon al


principio de su gobierno, durante la ceremonia de su coronación. Las reformas más
considerables implementadas al principio de su gobierno son las que involucran a la
nobleza y los plebeyos. Moctezuma implementó políticas elitistas que aumentaron la
división social entre estas clases; prohibió a gente de la clase plebeya y a hijos
naturales trabajar en la corte real y hubo varios casos en los cuales se rehusó a
otorgar ciertos honores a políticos y guerreros destacados por ser plebeyos. También
reemplazó la mayoría de su consejo con gente que él consideró más confiable.[22] ​
Estas políticas fueron implementadas principalmente porque Moctezuma deseaba
trabajar con gente que él consideró de confianza y no brindarían una mala reputación
al gobierno.[23] ​Algunos historiadores han atribuido esta toma de decisiones a un
intento para aliviar los conflictos de intereses que existían entre los comerciantes y
nobles y la rivalidad que existía entre los nobles y los guerreros para tomar altas
posiciones políticas.[24] ​Estas decisiones fueron controvertidas entre el público, ya
que varios las vieron como acciones tiránicas.[22] ​
Varias de sus políticas también fueron afectadas por eventos como desastres
naturales. Particularmente, hubo varias reformas económicas las cuales sucedieron
como resultado de una hambruna ocurrida en los primeros años de su gobierno a
causa de una sequía. Durante un año, se aumentó el tributo a pagar por las provincias
tributarias del imperio para ayudar a la población.[25] ​

Sin embargo, algunas provincias continuaron pagando más tributos


independientemente del desastre, posiblemente como resultado del enfoque militar
de Moctezuma cambiando de expansión territorial a estabilización. Una de estas
provincias fue Amaquemecan, que formaba parte de la región de Chalco, la cual tuvo
que pagar un tributo extra de madera y piedra dos o tres veces al año para los
proyectos de construcción mexicas.[26] ​Estas políticas tributarias descontentaron a
varias provincias, tales serían Totonacapan (gobernada por el líder totonaca
Xicomecóatl, en el actual Estado de Veracruz), Chalco y Mixquic (ambos los cuales
estaban en la región central de México). Importantes provincias como éstas
terminaron aliándose con los castellanos y tlaxcaltecas a causa de estas políticas y
otros eventos, lo cual afectaría severamente el curso de la conquista de México.[27] ​

También como resultado de la hambruna, se abolió el sistema conocido como


huehuetlatlacolli (vieja servidumbre), el cual consistía en una o más familias
comprometiéndose a mantener un tlacohtli (esclavo o siervo) perpetuamente, y hacer
a los descendientes de la familia también siervos.[28] ​

Durante su campaña contra Xaltepec y Cuatzontlan, en la actual Oaxaca, realizó


negociaciones con los tlatelolcas para obtener los recursos que necesitaba para la
guerra. Como resultado de estas negociaciones, Moctezuma les otorgó varios de los
derechos que habían perdido como resultado de la batalla de Tlatelolco que ocurrió
durante el reinado de Axayácatl. Entre los derechos otorgados, se les permitió
reconstruir su templo principal, el cual había sido parcialmente destruido durante la
guerra, poder actuar de manera mayormente independiente durante campañas
militares, y no tener que pagar más tributos.[29] [30]
​ ​

En general, las políticas de Moctezuma se pueden resumir como elitistas y déspotas,


realizadas para dar más poder a su persona en el imperio y compensar por el
enfoque militar de Moctezuma cambiando de expansión territorial a supresión de
rebeliones, aunque también reformó los sistemas sociales para abolir algunos
sistemas feudales que existían en los tiempos de sus antecesores.[28] ​
La mayoría de las reformas y políticas de Moctezuma no durarían mucho después de
su muerte, pues tras pasar un año de su muerte, las fuerzas castellanas y
tlaxcaltecas lograron derrotar a las fuerzas del Imperio mexica durante la conquista
de México, cayendo bajo control europeo el 13 de agosto de 1521.[31] ​Los europeos
implementaron sus propias leyes y establecimientos, los cuales destruyeron la
mayoría de los establecimientos de la época prehispánica. Una de las pocas políticas
que sobrevivieron fue la división entre la nobleza y los plebeyos, ya que los nobles
continuaron disfrutando de varios privilegios en el México colonial, tal sería poder
poseer tierras a partir de un sistema introducido en esta época conocido como
«cacicazgo».[32] ​

Desastres naturales

Un hombre tenochca durante la hambruna


yendo por pan a Pánuco, en la región
Huasteca (representada por el glifo con la
peculiar cabeza),[33] ​al norte de
Totonacapan, según el Códice Telleriano-
Remensis.

A inicios de su reinado, en 1505, hubo una fuerte hambruna que duró 3 años a causa
de una sequía que azotó a gran parte del imperio. Una de las pocas regiones en no
ser afectadas por esta hambruna fue Totonacapan lo cual provocó que un gran
número de personas de Tenochtitlán y México-Tlatelolco emigraran a esta provincia y
que se trajera maíz de allá. Esta dependencia en esta región provocó que la
hambruna fuera llamada por la población Netotonacahuiloc (tdl. «la gente se
atotonacó»). Moctezuma, trabajando junto al gobernante de Texcoco Nezahualpilli y
el de Tlacopan (actualmente conocido como Tacuba) Totoquihuatzin, intentó ayudar
a su población lo más posible durante la crisis. Como se ha mencionado
anteriormente, entre las actividades que realizó para ayudar a la población, fueron
utilizados todos los almacenes de comida para alimentar a la gente y se aumentó el
tributo a pagar por provincias tributarias por un año.[34] [25]
​ ​

Llegó a un cierto punto la hambruna en el cual familias nobles comenzaron a vender


a sus hijos a la esclavitud a través del sistema huehuetlatlacolli para conseguir
comida. Moctezuma ordenó a la corte criminal y de liberación de esclavos
injustificados de Tenochtitlán, el Tlacxitlan, encontrar a dichos esclavos y liberarlos, y
dar comida a dichos nobles.[35] ​

Otro desastre ocurrió en el invierno de 1514, aunque de menor intensidad, cuando


una serie de tormentas de nieve causaron destrucción de propiedad y cultivos a lo
largo de México.[36] ​

Proyectos de construcción
Véase también: Zoológico de Moctezuma
Dibujo del palacio de Moctezuma con
Moctezuma en la cima, parte del Códice
Mendoza.

Ubicación del palacio de Moctezuma


(izquierda) al sur de la plaza central y el
Totocalli (abajo) junto a él, según un mapa
hecho posiblemente por Hernán Cortés.

Moctezuma construyó su propio tecpan (palacio) durante su reinado, al igual que la


mayoría de sus antecesores. Su palacio fue construido al sur de la plaza central de la
ciudad. Su palacio fue considerablemente grande, siendo de 200 metros de ancho
por 200 metros de largo, ligeramente más grande que el Palacio Nacional que fue
construido sobre él. Sin embargo, existe poca evidencia arqueológica para entender
con exactitud qué aspecto tenía el palacio. A pesar de ello, es posible tener una idea
general de cómo se veía a partir de su tamaño, los pocos hallazgos realizados y las
varias descripciones del palacio que se han hecho. Aun así, estas descripciones
tienden a ser limitadas, ya que los escritores que lo describieron difícilmente podían
detallar su estructura y diseño. Hernán Cortés, el capitán que actuó como el capitán
rey de Castilla y Aragón Carlos I que no intentaría describirlo, escribiendo: «Tenía
dentro de la ciudad sus casas de aposentamiento, tales y tan maravillosas, que me
parecería casi imposible poder decir la bondad y grandeza dellas. E por tanto no me
porné en expresar cosa dellas, más de que en España no hay su semejable.»[37] [38]
​ ​

El palacio tenía un patio de gran tamaño que se abría hacia la plaza central de la
ciudad al norte, donde está el Templo Mayor. En este patio cientos de cortesanos se
encontrarían haciendo fiestas y esperando a la realización de tareas reales.[38] ​

Su residencia poseía varias habitaciones para diferentes usos. Su propia habitación


se encontraba en la parte central del piso de arriba. A los lados de su habitación
había otras dos, las cuales eran para visitantes especiales. Una de ellas era para los
líderes de Texcoco y Tlacopan, los otros dos miembros de la Triple Alianza, y la otra
era para los líderes de Colhuacan, Tenayuca y Chicuhnautlan. No se sabe con
exactitud la razón del propósito de esta habitación, aunque fuentes como el Códice
Mendoza dicen que estos líderes eran amigos de Moctezuma. Estas habitaciones
eran conocidas como coacalli (casa de invitados). También existía otra habitación
conocida actualmente como la «Casa Denegrida» que usaba para meditar. Esta
habitación tenía paredes completamente pintadas de negro y carecía de ventanas.
Restos de esta habitación se han encontrado en años recientes en el Museo Nacional
de las Culturas, en Ciudad de México.[39] ​Enfrente de estas habitaciones, el Códice
Mendoza describe que se encontraba el «patio de las casas reales d. Motecçuma», el
cual pudo haber servido como un cuicacalli, donde se hacían bailes y cantos rituales.

En la planta baja había dos habitaciones que eran usadas por el gobierno. Una de
estas era la sala del Tlacxitlan, que era la corte criminal de Tenochtitlán y la sala del
consejo de Moctezuma. La otra habitación era una sala de guerra, probablemente el
Tequihuacalli, donde guerreros de alto rango planeaban sus batallas.[40] ​

Como parte de la construcción de su palacio, se hicieron obras que tenían el


propósito de proveer entretenimiento al público.
El Totocalli representado en el Códice
Florentino.

Entre dichas obras destaca una conocida como el Totocalli (Casa de las Aves), un
zoológico principalmente con aves, aunque también tenía algunas especies de
animales depredadores en su propia sección. Los animales del zoológico eran
cuidados por sirvientes que les alimentaban, limpiaban sus hábitats y daban
cuidados de acuerdo a su especie. Había una gran variedad de aves en el zoológico,
como águilas, quetzales, papagayos, y también especies acuáticas como espátulas
rosadas en su propio estanque, y varias aves más.[41] [42]
​ ​

En la sección de depredadores había múltiples decoraciones de dioses asociados


con la naturaleza salvaje. Esta sección poseía animales como lobos, jaguares,
serpientes de cascabel y otros depredadores más pequeños. Estos eran alimentados
con animales cazados, como venados, guajolotes y otros más. Según se ha dicho,
también se llegaban a usar los cuerpos de víctimas de sacrificio humano. Se dice que
después de la batalla conocida como la Noche Triste, sucedida durante las primeras
etapas de la conquista de México (durante la cual Moctezuma murió), los cuerpos de
los europeos muertos fueron usados para alimentar a estos animales.[43] ​

Este fue uno de los sitios más prestigiosos en la ciudad, pues múltiples personas
importantes solían visitarlo, incluyendo artistas, artesanos, oficiales de gobierno y
herreros.[42] ​

Sin embargo, esta y muchas más edificaciones fueron quemadas y destruidas tras la
caída del imperio, pues el capitán Hernán Cortés ordenó que varios edificios
prestigiosos fueran destruidos durante el sitio de Tenochtitlan para desmoralizar a
los ejércitos mexicas y a su población civil. El propio Cortés admitió que le agradó el
zoológico, pero que veía su destrucción como una medida necesaria en su tercera
carta de relación al rey de Castilla y Aragón.[44] ​
Maqueta moderna del Templo
Mayor en el Museo Nacional de
Antropología con un hueco para
visualizar cada etapa constructiva.

Ruinas del Templo Mayor en la


actualidad.

El Templo Mayor, el templo principal de los mexicas, dedicado a Huitzilopochtli y


Tláloc, fue construido gradualmente por múltiples gobernantes antes de Moctezuma
II, con cada nuevo gobernante aumentando el tamaño del templo literalmente usando
capas, construyendo un templo encima del anterior, algo que arqueólogos modernos
han denominado como «etapas constructivas», las primeras siendo atribuidas a los
primeros gobernantes de Tenochtitlan. Moctezuma construyó la séptima y última
etapa durante su reinado, aunque de esta etapa quedan muy pocos rastros, solo la
plataforma que sostiene al templo se ha encontrado, pues la mayoría fue destruido
para que su material fuese usado después de la conquista para construir edificios en
la Nueva España. De hecho, aunque el templo continuó estando en pie durante los
primeros años de la Nueva España, el templo entero quedó desaparecido en la ciudad
cuando se usó su piedra para construir las iglesias que se encuentran en la Ciudad de
México, y los restos que quedaron de él no serían descubiertos por primera vez hasta
fines del siglo xviii y no se intentarían excavar todos los restos hasta 1978.[45] ​A su
máximo tamaño, en esta última etapa constructiva, el templo medía unos 45 metros
de altura por 82 metros de longitud por lado.[46] ​
Otra construcción fue el acueducto de Chapultepec, que fue finalizado en el año 1506,
el cual traía agua dulce directamente desde Chapultepec a Tenochtitlan y
Tlatelolco.[47] ​El agua recorría a los puertos comerciales para que la gente la bebiera
y a los templos para ser usada en ceremonias religiosas.[48] ​Este acueducto fue
destruido a menos de un año de la muerte de Moctezuma, durante el sitio de
Tenochtitlan en las etapas tardías de la conquista de México en mayo de 1521,
cuando las fuerzas castellanas decidieron destruirlo para cortar el suministro de
agua de la ciudad. Varios guerreros mexicas intentaron defender el acueducto, pero
las fuerzas tlaxcaltecas los ahuyentaron.[49] ​

Comportamiento real
Las reformas hechas por Itzcóatl y su cihuacóatl Tlacaélel impusieron una etiqueta
real que incluía la casi nula posibilidad de que el pueblo común lo viera, e incluso su
círculo más cercano no podía verle a los ojos, debía hablarle en voz baja y entrar al
recinto en donde despachaba descalzo al igual que todos en el salón del icpalli (silla
real).[50] ​Como gobernante del más poderoso Estado del Posclásico Tardío, tuvo en
sus obligaciones el sostenimiento de los órdenes cortesano, urbano e incluso
universal.[50] ​Las creencias religiosas de Mesoamérica sustentadas en el régimen
zuyuano implicaban la posibilidad de semi-divinizar a cualquier persona (como los
sacrificados), dado que el influjo divino podía convertir a un ser humano en un vaso
mundano del dios[51] ​y actuaba en él de forma natural en la fisiología corporal,
causando la acción enfermedades, estados de ánimo, suerte o infortunio. De esta
forma, después de un largo proceso de ayuno, conocimiento e investidura en varios
meses y etapas, el joven noble se convertía en nuevo huey tlatoani, recibía las armas
reales y poseía en sí mismo los atributos del dios tutelar Huitzilopochtli, teniendo a
su cargo la garantía de la continuidad del mundo mismo, preservar el orden terrenal y
celeste basado en el tlatocayotl, literalmente el conocimiento supremo heredado de
los toltecas o lo que podríamos designar como el conocimiento heredado y surgido
de otros pueblos mesoamericanos.
Política exterior
Al inicio de su reinado, Moctezuma deseó establecer relaciones diplomáticas con las
naciones de Tlaxcala, Huejotzingo, Cholula, Metztitlán y Michoacán, las cuales tenían
una rivalidad con el imperio desde hacía décadas atrás. Esto lo intentó durante su
ceremonia de coronación invitando a los señores de estas naciones a su ceremonia
secretamente, de tal forma que podría establecer relaciones con ellos y mostrar su
grandeza. Estas naciones y México aún no estaban en una guerra a gran escala
durante este periodo, pero las tensiones estaban altas, especialmente por las guerras
floridas iniciadas por Moctezuma I en la década de 1450. Moctezuma, por lo tanto,
únicamente envió a expertos en diplomacia, lenguajes y espionaje para enviar la
invitación. Su invitación fue aceptada, y los señores de estas naciones asistieron. Sin
embargo, para evitar un escándalo por invitar a sus rivales, Moctezuma se encargó de
que nadie supiera que dichos señores estaban en la ceremonia, ni siquiera los de
Texcoco y Tlacopan. Para ello, los señores pretendieron ser organizadores.
Moctezuma continuó intentado establecer mejores relaciones diplomáticas con
estas naciones. Según las fuentes primarias, llegó a visitar a los señores de estas
naciones tres veces al año, haciendo diferentes ceremonias religiosas en cada
reunión. Esto haría a Moctezuma el primer líder en la historia prehispánica de México
en intentar establecer relaciones diplomáticas de esta manera.[52] ​

Durante los años siguientes, sin embargo, empezarían conflictos de gran escala entre
México, Huejotzingo y Tlaxcala. Durante los inicios de su reinado, Huejotzingo era
uno de los altepeme más importantes en el Valle de Puebla-Tlaxcala, y el principal
enfoque militar de Moctezuma. Sin embargo, esta situación cambiaría drásticamente
después de que una serie de guerras entre México y Huejotzingo influyeron en las
fuerzas militares de esta región volviéndose más débiles, lo cual provocó que
Tlaxcala se volviera la región más poderosa del valle después de una desastrosa
invasión huejotzinga apoyada por México.[53] ​El apoyo de México a esta invasión
provocó que Tlaxcala formara una alianza con España para acabar con el imperio de
Moctezuma el 23 de septiembre de 1519.[54] ​

Durante su reinado, le pidió matrimonio a la señora Tlapalizquixochtzin, reina de


Ecatepec.[55] ​Dicho matrimonio lo convirtió en el rey consorte de Ecatepec, aunque
según fuentes como Bernal Díaz del Castillo, un soldado español quien escribió una
importante crónica sobre la conquista de México, muy pocos en México sabían que
ella poseía semejante poder político, siendo algunos de sus sirvientes más cercanos
de los pocos que sabían esto.[56] ​

Campañas militares

Primeras campañas militares

Las victorias militares de Moctezuma listadas


en el Códice Mendoza.

La primera campaña militar durante su reinado, que se hizo en honor a su coronación,


fue la violenta represión de una rebelión en Nopala e Icpatepec. Para esta guerra, una
fuerza de más de 60,000 soldados de Tenochtitlan, Texcoco, tierras tepanecas,
Chalco y Xochimilco participaron, y el propio Moctezuma fue al combate.
Aproximadamente 5100 prisioneros fueron tomados tras la campaña, de los cuales
muchos fueron dados a habitantes de Tenochtitlan y Chalco como esclavos, mientras
que los demás fueron sacrificados en su honor en el cuarto día de su coronación. En
Nopala, los soldados mexicas cometieron una masacre y quemaron los templos y
casas, haciéndolo en contra de los deseos de Moctezuma.[57] ​Después de la
campaña, las celebraciones por su coronación continuaron en Tenochtitlan.[58] ​Sin
embargo, la expansión territorial de Moctezuma no comenzaría hasta que otra
rebelión fue reprimida en Tlachquiauhco (actualmente conocido como Tlaxiaco),
donde su gobernante, Malinalli, murió tras intentar empezar la rebelión. En esta
campaña, mataron a todos los adultos mayores de 50 años en la ciudad bajo las
órdenes de Moctezuma, ya que los culpó de haber causado la rebelión.[59] ​Un hecho
característico de las guerras de Moctezuma es que gran parte de ellas tenían el
propósito de reprimir rebeliones en lugar de conquistar nuevos territorios,
contrariamente a sus predecesores, quienes se enfocaron en expansión territorial.[60] ​

Rebeliones
Durante su reinado, múltiples rebeliones fueron reprimidas bajo uso de la fuerza, y
frecuentemente terminaban con resultados violentos. De hecho, como se ha
mencionado anteriormente, la primera campaña de su reinado, que se hizo en honor
a su coronación, fue la represión de una rebelión en Nopallan (actualmente conocido
como Santos Reyes Nopala) e Icpatepec (un pueblo mixteco que ya no existe que se
encontraba cerca de Silacayoápam), ambas en la actual Oaxaca.[61] ​Los prisioneros
obtenidos en esta campaña luego fueron usados como esclavos o para sacrificio
humano.

Después de que México sufriera una derrota humillante en Atlixco durante una guerra
florida contra Huejotzingo (véase abajo), varios sitios en Oaxaca se rebelaron,
probablemente bajo la idea de que las fuerzas del imperio se encontraban
debilitadas. Sin embargo, Moctezuma logró formar un ejército de 200.000 hombres y
marchó sobre la ciudad de Yancuitlan (actualmente conocida como Yanhuitlán), una
ciudad que había sido previamente conquistada por Tízoc, y se conquistó Zozollan en
el proceso. Abundante expansión territorial se realizó tras esto.[62] ​

Otra rebelión notable ocurrió en Atlixco (en la actual Puebla), una ciudad vecina a
Tlaxcala que había sido anteriormente conquistada por Ahuízotl.[60] ​Esta rebelión
ocurrió en 1508, y fue reprimida por un príncipe llamado Macuilmalinatzin.[25] ​Este no
fue el primer conflicto ocurrido en la región, pues su proximidad con Tlaxcala y
Huejotzingo causaría la erupción de múltiples conflictos en esta área durante el
reinado de Moctezuma.

Una gran serie de rebeliones ocurrieron en 1510, probablemente como resultado de


predicciones astrológicas deteniendo operaciones militares mexicas hasta un cierto
punto. Moctezuma intentaría hacer campaña contra cada estas rebeliones, una a la
vez, a lo largo de los años siguientes, haciendo campañas contra territorios en
Oaxaca, incluyendo Icpatepec nuevamente, en 1511 o 1512.[63] ​Algunas de estas
rebeliones ocurrieron en territorios lejanos al sur como Xoconochco (actualmente
conocido como Soconusco) y Huiztlan (hoy Huixtla), al sur de Guatemala y el actual
estado mexicano de Chiapas. Estos territorios eran de gran importancia para el
imperio, pues proveían de una fina variedad de cacao y plumas del ave conocida
como quetzal, y habían sido previamente conquistados por su predecesor Ahuízotl,
por lo que Moctezuma tenía que mantenerlos bajo su control.[64] ​Estas rebeliones
ocurrieron en tantos sitios que el imperio no pudo lidiar con todos ellos eficazmente.

Expansión territorial
La expansión del imperio durante el reinado de Moctezuma se centró principalmente
en territorios al suroeste de Mesoamérica, en Oaxaca y el actual Estado de Guerrero.
Las primeras conquistas en este territorio se hicieron por Moctezuma I.

La primera conquista importante durante el reinado de Moctezuma ocurrió en el año


de 1504, cuando la ciudad de Achiotlan (actualmente conocida como San Juan
Achiutla) fue conquistada. Esta guerra, según algunas fuentes, supuestamente fue
causada principalmente por un «cierto árbol traído pequeño de muy lejos, a un jardín
de su señor, y que daba tan hermosas y fragantes flores, que por lo raro y singular
llegó la fama a México a oídos del emperador Moctezuma, y con envidia de soberbio
lo envió a pedir para su palacio con intento de que si secase, no tuviese otro señor
cosa de tanta estimación, de que él carecía», y que cuando Moctezuma lo pidió, el
señor de la ciudad se rehusó a entregarlo, empezando la guerra. Después de la
conquista, el árbol supuestamente fue llevado a Tenochtitlan. La segunda conquista
ocurrió en Zozollan, un sitio vecino al este de Achuitla, el 28 de mayo de 1506,
durante la campaña contra la rebelión de Yanhuitlán. Esta conquista tuvo un
resultado particularmente violento, pues un sacrificio especial fue hecho tras la
campaña en el cual los prisioneros de Zozollan fueron las víctimas; «mataron los de
México muchos de Zozola [sic] que tomaron en guerra», según las fuentes
antiguas.[65] ​

En el año de 1507, el año de la Ceremonia del Fuego Nuevo, ocurrió una abundancia
de acción militar. Entre los pueblos que son listados como conquistados en este año
tá T ht (d d d i i i f ifi d l
ceremonia), Iztitlan, Nocheztlan (un importante pueblo al noreste de Achuitla),
Quetzaltepec y Tototepec.[66] ​

Folios 30 a 31 (derecha a izquierda) del


Códice Azoyú 1 mostrando las campañas
lanzadas por Moctezuma II en tierras
tlapanecas.

Campañas lanzadas por los mexicas sobre el reino


tlapaneco de Tlachinollan, incluyendo la conquista
de Tototepec por Moctezuma II. El mapa no
muestra sus campañas contra Xipetepec,
Acocozpan, Tetenanco y Atlitepec.

La conquista de Tototepec formó parte de las conquistas de algunos de los últimos


territorios tlapanecos del actual Guerrero, un área que ya se encontraba en
decadencia desde que Moctezuma I hizo sus primeras campañas en la región y
probablemente volvió el reino de Tlachinollan (actual Tlapa) en una provincia
tributaria durante el gobierno del señor Tláloc entre 1461 y 1467 (aunque el reino no
sería invadido y completamente conquistado hasta el reinado de Ahuízotl en 1486,
junto con Caltitlan, una ciudad vecina al oeste de Tlapa). Entre los años de 1503 y
1509, se lanzó una campaña contra Xipetepec, y otra fue lanzada (como se ha
mencionado) en 1507 contra Tototepec, que era anteriormente un territorio
conquistado por Tlachinollan a mediados del siglo xiv. La campaña en Tototepec
ocurrió como resultado de un gran grupo de comerciantes mexicas enviados por
Moctezuma siendo asesinados tras intentar comerciar para obtener algunos recursos
del área por él.[67] ​Durante la conquista de Tototepec, dos nombres importantes
mexicas, Ixtlilcuechahuac y Huitzilihuitzin (no confundir con el tlatoani del mismo
nombre), murieron.[25] ​Toda la población de Tototepec, excepto los niños, fue
masacrada por las fuerzas mexicas, y alrededor de 1350 cautivos fueron
obtenidos.[68] ​Otra campaña fue lanzada en 1515 para conquistar Acocozpan y
Tetenanco y reconquistar Atlitepec, que había sido previamente conquistada por
Ahuízotl en 1493.[69] ​

La masacre de comerciantes mexicas en


Quetzaltepec. Códice Durán.

Quetzaltepec fue conquistada en la misma campaña que Tototepec, pues se reporta


que en ambos se asesinaron a los comerciantes enviados por Moctezuma al área.
Los mexicas lograron formar un ejército de 400.000 hombres y primero conquistaron
Tototepec. Quetzaltepec también fue conquistada, pero se rebeló junto con varios
sitios a lo largo de Oaxaca prontamente después de que los mexicas perdieran la
batalla de Atlixco contra Huejotzingo. Siendo una ciudad fortificada con seis muros,
los mexicas pusieron la ciudad bajo asedio por varios días, con cada grupo de la
Triple Alianza atacando desde varios puntos y construyendo más de 200 escaleras de
madera bajo órdenes de Moctezuma. Los mexicas finalmente salieron victoriosos,
conquistando la ciudad exitosamente.[70] ​

Algunas derrotas militares sí ocurrieron en algunas de estas campañas


expansionistas, sin embargo, tal fue el caso de la invasión de Amatlan en 1509,
donde una serie inesperada de tormentas de nieve y viento mató a varios soldados,
dejando a los sobrevivientes muy bajos en número como para poder combatir.[63] ​
Espías tequihuas obteniendo información
de una ciudad enemiga durante la noche.
Códice Mendoza.

Guerra con Cuatzontlan. Códice Durán.

Una importante campaña fue la conquista de Xaltepec (actualmente conocida como


Magdalena Jaltepec) y Cuatzontlan y la supresión de la última rebelión en Icpatepec,
todo en Oaxaca. Esta guerra empezó como resultado de provocaciones por Jaltepec
contra Moctezuma a partir de la matanza de todos los mexicas que pudieron
encontrar en el área, como una manera de retarlo, y empezando la rebelión en
Icpatepec como resultado. Los xaltepecas ya habían hecho esto con tlatoanis
anteriores y otras naciones. Moctezuma y el recientemente elegido gobernante de
Tlacopan fueron ellos mismos al combate, junto con el nieto de Tlacaélel y cihuacóatl
de México de este periodo Tlacaeleltzin Xocoyotl.[71] ​Gran parte de las armas y
comida fueron traídas por México-Tlatelolco, aunque inicialmente dudaban en
hacerlo, pero se les ordenó ofrecerlos por Moctezuma como tributo a Tenochtitlan, y
recibieron recompensas como resultado, incluyendo el permiso para reconstruir su
templo principal (que había sido parcialmente destruido durante la batalla de
Tlatelolco que ocurrió durante el reinado de Axayácatl). Esta campaña tuvo un
resultado altamente violento; Moctezuma, tras recibir información sobre los sitios
obtenida por sus espías, ordenó que todos los adultos mayores a los 50 años de
edad fueran asesinados para evitar una rebelión, una vez que los sitios fueran
conquistados, similarmente a la guerra en Tlachquiahco. La conquista se hizo
dividiendo la armada traída en tres divisiones; una de Tlacopan, otra de Texcoco y
otra de Tenochtitlan, para así que cada uno ataque a una ciudad distinta. La
compañía de Tenochtitlan atacó Jaltepec. Moctezuma salió victorioso y regresó a
México a través de Chalco, donde recibió varios honores por su victoria.[72] ​Esta
guerra probablemente ocurrió en 1511, pues se registró que una guerra contra
Icpatepec ocurrió nuevamente en ese año.[73] ​

Después de sus campañas en la región de Oaxaca, Moctezuma empezó a movilizar


sus campañas hacia territorios al norte y este alrededor del año 1514, conquistando
la ciudad de Quetzalapan, un territorio chichimeca, a través de la región Huasteca,
tomando 1332 cautivos y sufriendo bajas mínimas, con solo 95 pérdidas reportadas.
Probablemente alrededor de este tiempo otros territorios en la región también fueron
conquistados. También hizo guerra contra el Imperio tarasco por primera vez desde
que Axayácatl fue vencido en su desastrosa invasión. Esta guerra causó fuertes bajas
en ambos bandos. Los mexicas tuvieron éxito tomando una gran cantidad de
cautivos, pero no capturaron ningún territorio.[74] ​

Entre las últimas campañas militares llevadas a cabo por Moctezuma, aparte de las
últimas etapas de la guerra contra Tlaxcala, fueron las conquistas de Mazatzintlan y
Zacatepec, que formaban parte de la región chichimeca.[75] ​

Mapa mostrando la expansión del Imperio


azteca a través de la conquista. Las
conquistas de Moctezuma II están
marcadas por el color verde (basado en los
mapas de Ross Hassig en Aztec Warfare).

El número aproximado de enfrentamientos militares durante su gobierno antes del


contacto europeo fue 73, consiguiendo la victoria en aproximadamente 43 sitios
(incluyendo territorios que ya estaban en el imperio),[76] ​haciéndolo uno de los
monarcas más activos de la historia prehispánica de México en términos de acciones
militares.[60] ​

Sin embargo, su gobierno y política sufrió una interrupción muy repentina tras la
llegada de las noticias sobre la llegada de navíos españoles al este en 1519 (véase
abajo).

Guerras contra Tlaxcala y


Huejotzingo
Desde la década de 1450, Moctezuma I ya había comenzado sus campañas contra
los territorios del Valle de Puebla-Tlaxcala a partir del inicio de su xochiyaóyotl (guerra
florida), un tipo de guerra de carácter religioso que tenía la intención de capturar
prisioneros para ser sacrificados sin consecuencias territoriales, en la cual los
bandos participaban voluntariamente. Sin embargo, la escala de la confrontación
entre México y estos territorios aumentó durante el gobierno de Moctezuma II, ya que
para el tiempo de Moctezuma I las guerras floridas ya no eran lo que solían ser.
Según Chimalpahin y los Anales de Cuauhtitlan, las primeras guerras floridas,
sucedidas a partir de 1324, eran en gran parte pacíficas, llamándolas algo «parecido
a un juego», con pocos muertos y los capturados siendo finalmente liberados, pero
que a fines del siglo xiv, por motivos aún no entendidos claramente, se transformaron
en cocoltic yaoyotl (guerra enojada), donde una muchos morían y los capturados eran
sacrificados, volviéndose similares a las guerras serias, «destruyendo la guerra
florida», como lo describió Chimalpahin.[77] ​Estas guerras floridas, aparte de las
conquistas mexicas realizadas contra los pueblos vecinos a la República de Tlaxcala,
provocó que Tlaxcala, con el paso del tiempo, se volviera una nación altamente
militarizada, con un «invencible espíritu guerrero» (como lo describió Manuel Orozco
y Berra) que tenía un profundo odio hacia los mexicas.[78] ​

La intención de las guerras floridas ha sido interpretada a lo largo de la mayoría de


los años como guerras puramente religiosas, con el único fin de facilitar la captura de
prisioneros de guerra para sacrificio humano. Dicha interpretación es apoyada por
fuentes indudablemente a favor de los mexicas y también por algunas fuentes
españolas, como el conquistador español Andrés de Tapia, quien describió que
cuando le preguntó a Moctezuma por qué razón Tlaxcala no había sido conquistada,
él respondió que ya la hubiera conquistado si eso hubiera querido, pero prefirió
poseerlos para hacer sacrificios, ya que si los hubiera conquistado habría tenido que
obtener prisioneros de tierras lejanas Las fuentes tlaxcaltecas por otra parte
describen que la intención mexica siempre fue asediar a Tlaxcala para finalmente
conquistarlo, cosa que nunca lograron. Diego Muñoz Camargo, un historiador
tlaxcalteca, describió conocer la interpretación religiosa de la guerra, pero que no la
creyó verdadera a juzgar por la naturaleza especialmente violenta de estas guerras,
contradiciendo la mayoría de las fuentes contemporáneas, lo cual causó que su obra
fuera criticada por historiadores del siglo xix como Alfredo Chavero,[79] ​cuyas ideas,
como las de otros historiadores mexicanos de la época, eran afectadas por un fuerte
sentimiento nacionalista que existía en la época.[80]

En décadas más recientes se ha propuesto la posibilidad de que las fuentes mexicas


afirman que estas no eran guerras de conquista para excusar una derrota militar
humillante y así evitar mostrar debilidad militar, una propuesta que ha sido tomada en
consideración por antropólogos como Barry L. Isaac, profesor en la Universidad de
Cincinnati.[81] ​No obstante, otra interpretación que ha llamado la atención en años
recientes es el propósito militar de estas guerras; la interpretación de haber sido
usadas como entrenamiento militar para los guerreros, algo que era importante en la
sociedad mexica, ya que desde jóvenes los mexicas entrenaban militarmente en las
instituciones educativas, el calmécac para los nobles y el telpochcalli para la gente
común. Por lo tanto, es posible que las guerras floridas no hayan servido únicamente
como guerras religiosas, sino también como entrenamiento militar, el cual
inicialmente era estrictamente un ejercicio que con el paso del tiempo se volvió más
violento, y a través de los sacrificios también cumplían con el propósito político de
mostrar el poderío militar de una nación y el religioso de satisfacer a los dioses.[77] ​

A lo largo del tiempo ha sido una creencia popular que Tlaxcala siempre fue el más
importante rival de los mexicas, pues así lo han relatado las crónicas españolas,
como la de Bernal Díaz del Castillo:

Y Cortés les dijo:


"Pues con tanto
guerrero que decís
que venían sobre
vosotros, ¿cómo
nunca os acabaron
de vencer?" Y
respondieron que
puesto que algunas
veces les
desbarataban y les
mataban y
llevaban muchos
de sus vasallos
para sacrificar, que
también de los
contrarios
quedaban en el
campo muchos
muertos y otros
presos, y que no
venían tan
encubiertos que
dello tuviesen
noticia. Y cuando
lo sabían, que se
apercebían con
todos sus poderes y
con ayuda de los de
Guaxocingo se
defendían e
ofendían; e que,
como todas las
provincias y
pueblos que ha
robado
Montezuma y
puesto debajo de su
dominio están muy
mal con los
mexicanos y traían
dellos por fuerza a
la guerra, no
pelean de buena
voluntad, antes de
los mismos tenían
avisos.
Díaz del
Castillo (2011,
p. 234).

Sin embargo, en realidad, a inicios del siglo xvi, Huexotzinco (actualmente conocido
como Huejotzingo) solía ser una de las entidades políticas del valle más poderosas
militarmente, y por lo tanto el enfoque militar de Moctezuma a inicios de su reinado.
Sin embargo, tras una serie de guerras con esta nación, las fuerzas de ésta
terminaron fuertemente debilitadas, lo cual permitió a la Tlaxcala volverse el territorio
más poderoso de la región y, por sus guerras con México, volverse el más importante
rival de Moctezuma, una historia que los cronistas españoles desconocían. El hecho
de que Tlaxcala se logró mantener independiente del Imperio mexica ha sido
atribuido a Moctezuma enfocándose en Huejotzingo y no en Tlaxcala hasta los
últimos años de la época prehispánica, la cual terminó en 1519 tras la llegada de los
españoles.[82] [nota
​ 4] ​
Batalla de Atlixco

Planeación y preparaciones
La primera batalla contra Huejotzingo durante el reinado de Moctezuma II sucedería
en algún punto alrededor del año 1503, según el antropólogo Barry L. Isaac,[83] ​
cuando él decidió continuar las guerras floridas. Esto fue, según Durán, a causa de
haber pasado una considerable cantidad de tiempo sin guerra, queriendo entrar en un
combate «para el exercicio [sic] de sus gentes». Para esto, él envió un mensaje a la
nación de Huejotzingo para invitándolos a pelear. Los huexotzincas aceptaron el
desafío y acordaron que la batalla sucedería en el valle de Atlixco (en el actual Estado
de Puebla).

Moctezuma nombró a uno de sus hermanos, Tlacahuepan, como el comandante de


las armadas mexicas en la batalla y se le asignó una fuerza de 100.000 soldados. Se
le dio también un uniforme con insignias del dios Xipe Tótec, lo cual puede significar
que se convirtió en su teixiptla, la encarnación de una divinidad en una persona.[84] ​
Tras marchar 3 días llegó a la aldea de Atzitzihuacan, en la provincia de Papayocan,
donde la batalla tendría lugar.[85] ​

Se debe mencionar que entre nuestras fuentes más importantes para analizar este
conflicto y otros que serán mencionados se encuentran las obras de Fernando
Alvarado Tezozómoc y Diego Durán, las cuales, si bien son de interés al mostrarnos
cómo los mexicas conocían su propia historia, han sido juzgadas por investigadores
como «sospechosas» a causa de su obvia posición a favor del punto de vista
tenochca, sus influencias cristianas (especialmente en la obra de Durán) y la mezcla
de mitos y hechos históricas presente de manera recurrente en estas obras.[84] ​
La batalla

La derrota sufrida por los mexicas en Atlixco contra


los de Huejotzingo, según el Códice Durán.

La estrategia de Tlacahuepan consistió en dividir a los ejércitos mexicas en tres


grupos: el primero en atacar sería el grupo acolhua de Texcoco, el segundo el
tepaneca de Tacuba, y finalmente el tenochca. Para empezar la batalla Tlacahuepan
mandó 200 soldados para realizar escaramuzas contra la línea de defensa de
Huejotzingo, aunque no logró romperla.

Parece ser que las fuerzas de Huejotzingo intentarían provocar a los ejércitos
mexicas para atacar la parte central de su línea de defensa para así rodearlos usando
los otros dos extremos. Sin embargo, a causa de la estrategia mexica, esto implicaría
tener que mantener la línea en formación en cada una de las dos olas anteriores al
ataque tenochca.

Los acolhuas atacaron a los ejércitos de Huejotzingo, pero fueron incapaces de


realizar progreso, sufriendo muchas bajas y no pudiendo romper la línea. Al notarse
la falta de progreso se retiró el grupo acolhua para descansar, el grupo tepaneca
entonces atacó, pero sufrieron los mismos resultados. Fue en este punto que
Tlacahuepan avanzó con el ejército tenochca para atacar en conjunto con los
tepanecas. Los mexicas comenzaron a romper la línea, causando un gran número de
bajas en el bando de Huejotzingo, pero finalmente Tlacahuepan notó que se
encontraba completamente rodeado por cientos de soldados. Inicialmente intentó
resistir, pero después de unos momentos, sin ver posibilidades de escapar, él
finalmente se rindió y se entregó ante los huexotzincas. Inicialmente los
huexotzincas tenían planeado llevarlo como prisionero a su nación para sacrificarlo,
pero él pidió ser sacrificado en presencia de sus soldados en el campo de batalla.
Posteriormente a su sacrificio su cuerpo fue desmembrado y los huexotzincas
tomaron partes de él como reliquias. Tras ser sacrificado, las tropas mexicas se
retiraron, siendo perseguidos por los huexotzincas durante la retirada. Durán
describió que otros dos hermanos de Moctezuma murieron en la persecución.[85] ​Se
documenta que el número de muertos tras la batalla fue 40.000, lo cual
probablemente significa que 20.000 habrían muerto por cada bando.[86] ​A pesar de
ser derrotados, los mexicas lograron tomar un gran número de prisioneros, los cuales
fueron sacrificados en honor a Moctezuma al volver a México.

Consecuencias
La derrota fue considerada una humillación para el Imperio mexica. A pesar de la
derrota, sin embargo, Tlacahuepan fue recordado como un héroe entre los mexicas,
con canciones siendo dedicadas a su batalla; tal sería el caso del poema Ycuic
neçahualpilli yc tlamato huexotzinco. Cuextecayotl, Quitlali cuicani Tececepouhqui (La
canción de Nezahualpilli cuando tomó cautivos en Huejotzingo. A la manera huasteca,
fue escrita por el cantante Tececepouhqui), el cual habla de una muerte heroica, se le
compara con Xipe Tótec y se hacen referencias a su herencia huasteca (usando
estereotipos sobre ellos como su supuesta embriaguez) con las frases
«Ensangrentado va mi príncipe, amarillo señor nuestro de los cuextecas, el ataviado
con faldellín color de zapote, Tlacahuepan se cubre de gloria» y «Con la flor del licor
de la guerra se ha embriagado mi príncipe, amarillo señor nuestro de los
cuextecas».[84] ​Aun así, se dice que Moctezuma lloró al saber sobre la derrota y
muerte de su hermano. Cuando los guerreros volvieron a México, el mismo
Moctezuma les dio la bienvenida, estando en luto de la misma manera que el resto de
la población que los recibió.[87] ​Los cuerpos de los muertos fueron traídos a
Tenochtitlan, donde fueron cremados en un gran funeral enfrente del templo de
Huitzilopochtli.[88] ​

Sin embargo, Huejotzingo difícilmente podía celebrar su victoria, pues las bajas
sufridas durante la batalla fueron muy severas. El gran número de bajas de
Huejotzingo pudo haber sido una de las principales causas de la debilitación de sus
fuerzas militares. Entonces se podría decir que esta batalla, a pesar de haber sido
una victoria, sería el inicio de la decadencia de Huejotzingo ante los otros pueblos del
Valle de Puebla, haciéndola una victoria pírrica.[89] ​
Otras batallas contra Huejotzingo
Durante los próximos años otras batallas sucederían entre México y Huejotzingo.
Aunque ninguna de estas batallas llegaron a ser tan grandes como la batalla de
Atlixco, fueron de considerable importancia al causar grandes bajas en ambos
bandos.

Otra guerra florida sucedida probablemente en 1506 ocurrió, esta vez contra
Cholollan (actual Cholula) y apoyos de Huejotzingo. Esta guerra se realizó en el sitio
de Cuauhquechollan (actualmente conocido como Huaquechula, en Puebla), cerca de
Atlixco. Se reportó que Moctezuma no deseaba pelear en esta ocasión a causa de la
derrota previa, pero al no ver otra elección envió a sus armadas igualmente. Tropas
de Texcoco, Tlacopan, Chalco, Xochimilco y la actual Tierra Caliente participaron. Se
reportó que 8200 mexicas murieron o fueron capturados en esta batalla, aunque
también se reporta que los mexicas provocaron un número similar de bajas.
Fernando Alvarado Tezozómoc reportó que las bajas huexotzincas y cholultecas
fueron 5600 muertos y 400 capturados.[86] ​El resultado de esta batalla es inconcluso,
pues a pesar de que algunos los reportaron como una victoria, Moctezuma lo tomó
como una derrota, lo cual lo enfadó al punto de que se quejó de los dioses.[90] ​

Tezozómoc también reportó otra batalla sucedida previa a esta, donde 10.000
mexicas murieron y, en respuesta, los mexicas llamaron refuerzos para atacar a los
huexotzincas y cholultecas. Se reportó como una «cruel matanza» y que 800 fueron
capturados.[86] ​
Invasión a Tlaxcala

Combates iniciales

Mapa mostrando los pueblos del Valle de


Puebla-Tlaxcala al momento de la llegada
de los españoles.

Aproximadamente en el año 1507, la nación de Huejotzingo invadiría a Tlaxcala,


comenzando una guerra que en su primera etapa duraría alrededor de 5 años.[91] ​y
que en total duraría hasta la llegada de los españoles en 1519. De acuerdo con la
descripción de fray Juan de Torquemada, la invasión comenzó cuando Moctezuma
deseó poner a Tlaxcala bajo asedio, aprovechando que los territorios del imperio los
rodeaban. La noticia de la guerra contra Tlaxcala fue corroborada a lo largo del centro
de México, y el rey de Huejotzingo (por motivos aún no bien entendidos),
Tecayahuatzin, simpatizó con la causa de Moctezuma, a pesar de las batallas
anteriores y su relación con los tlaxcaltecas, y prontamente formó una alianza con los
cholultecas. También intentó sobornar al pueblo de Hueyotlipan, que formaba parte
de Tlaxcala, y a las tribus otomíes para unirse a él, pero con poco éxito. Los
tlaxcaltecas fueron informados de la situación y se sintieron traicionados, ya que
ellos solían ser de sus aliados más cercanos, y a partir de entonces tenían poca
confianza en sus aliados.

Organizados los ejércitos, principalmente conformados por los de Huejotzingo y


Cholula, se comenzó la invasión. El enfoque principal fue el pueblo de Xiloxochitlan,
donde se reportó que una gran cantidad de atrocidades fueron cometidas. Sin
embargo, el comandante ocotelolca, Tizatlacatzin, logró finalmente vencer a los
invasores, aunque murió en la batalla. Otras batallas menores sucedieron en otros
sitios, pero ninguna tuvo éxito en derrotar a los tlaxcaltecas.[92] ​

Moctezuma recibiendo una embajada


huexotzinca pidiendo apoyo contra de los
tlaxcaltecas, según el Códice Durán.

En respuesta a esta invasión, los tlaxcaltecas, bajo el liderazgo principal de un


Xicohténcatl (probablemente Xicohténcatl Axayacatzin), entendiendo que las fuerzas
de Huejotzingo se encontraban debilitadas por las batallas anteriores con el Imperio
mexica, decidieron lanzar una contraofensiva contra los huexotzincas e invadieron su
territorio, rápidamente capturando la mayoría. Los territorios huexotzincas fueron
saqueados repetidamente y los pocos sin capturar, alrededor del Popocatépetl,
fueron puestos bajo asedio por dos años. Los tlaxcaltecas llegaron a robar gran parte
de la comida de los territorios e incluso quemaron cultivos y el palacio real de
Huejotzingo, el pueblo sufrió una fuerte hambruna. Ante esta situación extrema,
alrededor del año de 1512, el rey huexotzinca decidió enviar una embajada a
Tenochtitlan para pedir apoyo a Moctezuma, ya que estaba claro que solos no
podrían vencer a los tlaxcaltecas. Los embajadores, nobles llamados Tecuanéhuatl y
Nelpiloni, llegaron a Tenochtitlan y se explicaron ante Moctezuma.[93] ​Esta no era la
primera vez que los huexotzincas habían enviado una embajada a Tenochtitlan con
un propósito como tal, la primera vez siendo en el año 1499 durante el reinado de
Ahuízotl, pero ésta fue rechazada. Tras consultar a los otros dos miembros de la
Triple Alianza, la propuesta fue aceptada, de lo cual estuvieron muy agradecidos, y los
mexicas enviaron un gran número de tropas para invadir a Tlaxcala y dieron refugio a
ciudadanos necesitados de Huejotzingo en Tenochtitlan y Chalco. También se dio
refugio a Tecayahuatzin en el palacio de Moctezuma.[94] [95]
​ ​
Alianza mexica-huexotzinca
Reforzados con las tropas mexicas, una nueva ofensiva fue lanzada contra los
tlaxcaltecas. Las tropas marcharon desde el oeste, con sus aliados de Itzocan (actual
Izúcar de Matamoros) y Chietla, desde los pueblos de Tetellan (Tetela del Volcán, en
Morelos), Tochimilco y Cuauhquechollan. Sin embargo, los tlaxcaltecas tenían la
ventaja de haber capturado una gran cantidad de territorio huexotzinca
anteriormente, lo cual les permitió avanzar seguramente por sus territorios y así
atacar a los mexicas antes de que estuvieran preparados. Aprovechando esto, las
tropas tlaxcaltecas, bajo el comando del famoso Tlahuicole, avanzaron a los sitios de
Atlixco, Acapetlahuacan y Tlecaxtitlan y atacaron a los mexicas antes de poder
desplegar sus tropas.[96] ​La batalla consecuente duró veinte días, y los mexicas
finalmente no pudieron pelear más y empezaron a pedir refuerzos, pidiendo «todo
tipo de gente en el menor tiempo posible».[97] ​Algunos días después, entendiendo
que la situación era peor que lo esperado, Moctezuma envió refuerzos y soldados de
los otros dos miembros de la Triple Alianza. Finalmente Tlahuicole fue capturado y
traído a Tenochtitlan, donde murió un tiempo después, suicidándose ya sea saltando
desde el Templo Mayor de México-Tlatelolco (según Tezozómoc)[98] ​o en un
combate gladiatorio (según Muñoz Camargo).[99] [100]
​ ​La captura de Tlahuicole
resultó en algunas historias mexicas aclamando la batalla como una victoria, a pesar
de que los tlaxcaltecas lograron detener completamente su avance.

Después de un tiempo, empezó a haber desacuerdos entre los cholultecas y


huexotzincas que terminó con ambas naciones, antes aliados contra los tlaxcaltecas,
entrando en guerra. Según dice Torquemada, los huexotzincas finalmente invadieron
Cholula, derrotándolos de manera relativamente fácil, pues Cholula era un pueblo
más comerciante que guerrero. Los huexotzincas entonces enviaron mensajeros a
Moctezuma para informar sobre lo sucedido. Los huexotzincas inicialmente
exageraron la situación afirmando que lograron acabar con todo el pueblo y que los
pocos que no murieron huyeron y abandonaron el sitio. Este informe exagerado tuvo
el efecto contrario a los que ellos querían, pues en lugar de mostrar a los
huexotzincas como valientes y fuertes, preocupó a Moctezuma debido a que Cholula
era considerado un sitio sagrado, a donde varios líderes y nobles peregrinaban para
honrar al dios Quetzalcóatl, deidad principal del sitio y uno de los dioses más
importantes del panteón mexica.[101] ​Moctezuma consultó a los otros miembros de
la Triple Alianza sobre esta información y decidieron llamar a mensajeros cholultecas
para saber su versión de la historia. Cuando se informó sobre lo que en verdad había
sucedido, los líderes se enfadaron con los huexotzincas por haberles mentido, aparte
de que el evento fue juzgado como sacrilegio por los motivos mencionados. A causa
de esto, los mexicas mandaron un ejército a la frontera huexotzinca, en el sitio de
Oyatla, donde los ellos pidieron traer a los mensajeros para castigarlos, cortándoles
las narices y las orejas antes de devolverlos a Huejotzingo, evitando una guerra.[102] ​

Después de un tiempo, los mexicas determinaron que una cantidad considerable del
territorio huexotzinca había sido liberado de los tlaxcaltecas, por lo que permitieron a
los huexotzincas volver a su nación ahora que los caminos eran seguros. Sin
embargo, los mexicas no sabían que esta sería la última vez que ellos colaboraban
con los huexotzincas, pues las fuentes indican que los cholultecas brindarían un fin a
esta alianza.[103] ​

Fin de la alianza y últimos combates


prehispánicos

Nezahualpilli (derecha) advirtiendo a


Moctezuma sobre las señales que anunciaban
el fin del imperio, en el Códice Durán.

La alianza entre México y Huejotzingo duró hasta alrededor del año 1516, cuando los
huexotzincas abandonaron la alianza y volvieron al bando tlaxcalteca. Según
Tezozómoc y Durán (cuyas obras parecen estar basadas en una sola fuente
actualmente perdida), el motivo de esto fue explicado por Tecuanéhuatl a
Moctezuma cuando él intentó invitar a los señores de Huejotzingo a la inauguración
de un monumento, siendo el motivo que los huexotzincas habían sido amenazados
por los cholultecas, diciendo que se habían aliado con los tlaxcaltecas para
destruirlos si no se unían a ellos. En respuesta a esto, Moctezuma agradeció a los
huexotzincas por sus servicios pasados y le envió al rey armas, un macuahuitl y un
chimalli; la manera común de declarar guerras en Mesoamérica.[104] [105]
​ ​A partir de
entonces, los combates entre México y Huejotzingo continuaron.[97] ​

Supuestamente fue en este periodo cuando Nezahualpilli, gobernante de Tetzcoco ya


en sus últimos años de vida, advirtió a Moctezuma sobre las señales que anunciaban
el fin de su imperio, visitándolo para hablar de estas señales y afirmando que el fin de
la alianza era una muestra de ello.[106] ​Moctezuma, quien sintió una fuerte angustia
por estas advertencias, decidió combatir contra los Tlaxcaltecas nuevamente para
saber si lo que se decía era verdad, ordenando que se realizara un campamento en el
sitio de Auayucan, donde los tlaxcaltecas los atacaron con gran fuerza. Los mexicas
al final fueron derrotados, la mayoría murieron o fueron capturados, incluyendo casi
todo el liderazgo, y solo 80 tlaxcaltecas fueron capturados, aparte de que también
fueron derrotados en otras escaramuzas. Moctezuma, a causa de las predicciones de
Nezahualpilli, se enfureció ante esto, acusando a los guerreros que volvieron a
México de ser cobardes. Los guerreros que volvieron llegaron sin honores, sin música
ni gente para recibirlos, y cuando algunos intentaron ir al palacio de Moctezuma para
verlo se les prohibió la entrada. A los comandantes y guerreros más prestigiosos se
les quitaron los honores e insignias de su rango y fueron puestos bajo arresto
domiciliario. No sería hasta un año después cuando se les permitió a los guerreros
que habían perdido sus honores participar en una nueva campaña contra Tlaxcala
para recuperarlos, consiguiendo la victoria en esta campaña, recibiendo esta vez una
gran bienvenida, aunque hubo considerables bajas.[107] ​Las historias respecto a las
supuestas predicciones sucedidas durante estos últimos años antes de la llegada de
los españoles a México han sido cuestionadas por historiadores modernos, ya que
estas historias fueron escritas años después de la conquista de México por los
españoles, posiblemente con el propósito religioso de divinizar la conquista (véase
abajo).

Fernando de Alva Ixtlilxóchitl habla en su obra sobre una batalla sucedida por este
periodo, poco antes de la muerte de Nezahualpilli, en la cual la gran mayoría de la
nobleza de Texcoco murió cuando fueron emboscados por los tlaxcaltecas durante la
noche, posiblemente refiriéndose a uno de estos conflictos. Ixtlilxóchitl escribió que
Moctezuma conspiró con los tlaxcaltecas en esta ocasión para acabar con las
fuerzas de Nezahualpilli por un mal desacuerdo que tenían y para poder tomar el
control de Tetzcoco, lo cual no aparece en otras fuentes. La obra de Ixtlilxóchitl
también debe ser analizada cuidadosamente al poseer fines políticos y, por lo tanto,
dar una imagen a los acolhuas más favorable en la Nueva España (véase abajo).[80] ​

Sacrificio de los prisioneros tlaxcaltecas a la


diosa Toci, en el Códice Durán.

Un hombre sacrificado de manera similar a


la descripción de Durán, ilustrado en el
Códice Telleriano-Remensis, aunque el
códice dice que el sacrificio ilustrado
sucedió en 1506. Nótese la banda en la
cabeza del hombre, con plumas y colores
rojo y blanco. Este tocado era
característico de los guerreros
tlaxcaltecas.[108] ​

Más tarde se nos habla sobre cómo los mexicas sacrificaron a todos los prisioneros
tlaxcaltecas que poseían a la diosa Toci en el día de su celebración. A un tercio de los
prisioneros se les sacó el corazón de la manera ordinaria, otro tercio fue quemado en
la hoguera y se les sacó el corazón a sus cuerpos ya moribundos, y el último tercio
fue empalado en frente del templo de la diosa y entonces fueron flechados hasta
morir, como forma de conmemorar a los mexicas que fueron flechados mientras
intentaban huir de Colhuacan a principios del siglo xiv antes de la fundación de
Tenochtitlan. La naturaleza de estos sacrificios contra de sus aliados enfadó a los
huexotzincas, ya sin importarles su antigua alianza con los mexicas, y por lo tanto
terminaron quemando el templo de la diosa en la noche. En respuesta a esto,
Moctezuma encarceló a los sacerdotes del templo por no vigilarlo como era debido,
encerrándolos en el cuauhcalco, en pequeñas jaulas de madera llenas de pedazos de
obsidiana, donde finalmente murieron por desnutrición, y cuando fue informado que
los huexotzincas lo habían hecho, declaró una guerra contra ellos. En una batalla que
duró varios días en el valle de Atlixco, ambos bandos capturaron un gran número de
prisioneros. Los mexicas sacrificaron a sus prisioneros desollando a unos, quemando
a otros y flechando a los demás. Los huexotzincas sacrificaron a sus prisioneros de
estas mismas formas a Camaxtli, deidad principal de los huexotzincas y
tlaxcaltecas.[109] ​

La muerte de Nezahualpilli en 1516 y los


últimos combates contra los huexotzincas
en 1517 y 1518, según el Códice Telleriano-
Remensis. Los hombres mostrados en
1517 y 1518 llevan el característico labret
huexotzinca blanco hecho de concha de
mar (tecacanecuilli) y uno lleva la banda
roja con plumas en la cabeza que usaban
los guerreros huexotzincas. Las plumas
preciosas del guerrero de 1517 muestran
que se trata de un comandante.[108] ​

Finalmente, según la historia de Orozco y Berra, un poco tiempo después Huejotzingo


nuevamente entró en guerra con Tlaxcala y se aliaron con los mexicas, pero no hubo
éxito alguno. Los huexotzincas y mexicas sufrieron fuertes bajas en varias
escaramuzas en una los tenochcas sufrieron la pérdida recíproca de muy animosos
capitanes» y en otra perdieron 3200 hombres,[110] ​y para 1518 Tlaxcala había
sometido prácticamente en su totalidad a Huejotzingo, pues como dicen los anales
de Chimalpahin: «Luego en 1518 los mexicanos y los huexotzincas volvieron a ser
enemigos y se hicieron la guerra entre sí; en la lucha mataron al hombre llamado
Totocaca, tlacateccatl, habitante de Tlatilulco. Una vez Tlaxcaltécatl persiguió a los
huexotzincas, y a su vez Xicotencatl atacó a los mexicanos; ... Entonces los
huexotzincas fueron completamente derrotados».[111] ​Para el año de 1518
aproximadamente el ambiente geopolítico del Valle de Puebla había cambiado
completamente; las hostilidades entre Cholula y México habían cesado
prácticamente en su totalidad, la relación entre Cholula y la Triple Alianza aumentó, y
Huejotzingo se encontraba tan debilitado por las guerras de Moctezuma que Tlaxcala
se terminó volviendo el poder dominante de la región. El odio que los tlaxcaltecas
desarrollaron hacia los mexicas y el poder que terminaron consiguiendo a partir de
estas guerras terminó con severas consecuencias para todo Mesoamérica tras la
llegada de los españoles al valle en septiembre de 1519, cuando este pueblo con
tanto odio a los mexicas y poderío militar se alió con los españoles del capitán
general Hernán Cortés, uno de los eventos que llevaron a la conquista de México.[112] ​

Crisis de Texcoco
Durante los últimos años de su reinado, a partir del año 1516, hubo una crisis de
sucesión en Texcoco la cual llevó a una breve guerra civil entre las fuerzas de dos
herederos al trono. Este evento fue controvertido, especialmente por sus inicios, los
cuales fueron atribuidos por algunos a las acciones de Moctezuma II, aunque hay
datos que se contradicen entre las fuentes primarias.[nota 5] ​
Muerte de Nezahualpilli

Funeral de Nezahualpilli, según el Códice


Durán.

Las circunstancias de la muerte de Nezahualpilli en el año 1516, el tlatoani de


Texcoco desde la muerte de Nezahualcóyotl en 1471, no son claras en los registros
históricos, pues varias fuentes de información no son claras al respecto de su
muerte, y otras fuentes más detalladas contienen contradicciones y descripciones
que no son generalmente aceptadas por historiadores modernos.

Algunas fuentes, como la obra de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, culpan a Moctezuma


de la muerte del tlatoani, culpándolo de haberlo traicionado debido a los desacuerdos
militares que existían entre los dos durante este periodo. La obra de Alva Ixtlilxóchitl
cuenta la siguiente historia:

Los últimos años del reinado de Nezahualpilli fueron pacíficos, lo cual frustró a
Moctezuma debido a la guerra que había con Tlaxcala entonces. Moctezuma envió
una embajada a Texcoco quejándose de la falta de sacrificios humanos, culpando a
Nezahualpilli de no haber sacrificado a ningún tlaxcalteca en 4 años, enojando a los
dioses. Nezahualpilli respondió que por el momento él y su gente deseaban vivir en
paz, aprovechando el tiempo que tenían antes de que se cumplieran profecías bélicas
para el año siguiente. Cuando Nezahualpilli lanzó una campaña contra Tlaxcala
tiempo después, Moctezuma supuestamente hizo una conspiración con los
tlaxcaltecas para atacar a las tropas de Nezahualpilli. A partir de esta conspiración,
las tropas tlaxcaltecas lograron emboscar a los de Texcoco durante la noche,
matando a la mayoría durante la batalla. Después de haber recibido la noticia de la
traición de Moctezuma, Nezahualpilli se suicidó en su palacio.[113] ​

Sin embargo, gran parte de esta historia no es generalmente aceptada por


otras fuentes.

Las fuentes, sin embargo, sí están de acuerdo en que los últimos meses del gobierno
de Nezahualpilli fueron pacíficos. Según otras fuentes, durante sus últimos meses de
gobierno, Nezahualpilli estuvo mayormente inactivo en la política, probablemente a
causa de su vejez, ofreciendo la mayoría de su poder a su consejo, particularmente
dejando la mayor parte de decisiones del gobierno a dos hombres (cuyos detalles en
su mayoría se desconocen). También estas fuentes concuerdan en que Nezahualpilli
fue encontrado sin vida en su palacio, pero las circunstancias de su muerte no
quedan claras.[114] ​

Su funeral fue registrado como uno de los más grandes en la historia prehispánica de
México, siendo atendida por gente de Tenochtitlán, Texcoco, Tlacopan, Xochimilco y
Chalco. Todos estos altepeme ofrecieron joyas preciosas, ropa y sacrificios como
ofrenda. Los registros dicen que el propio Moctezuma lloró al saber de su muerte. Su
funeral duró 80 días.[115] ​

Crisis de sucesión

Elecciones

Cacamatzin como tlatoani de Texcoco,


Códice Florentino.
Tras la abrupta muerte de Nezahualpilli, no quedó claro quien sería su sucesor. Él
dejó seis hijos legítimos, siendo éstos Cacamatzin, Ixtlilxóchitl II (después bautizado
como don Hernando), Coanacochtli (bautizado como don Pedro), Tecocoltzin
(bautizado como don Hernando), Yoyontzin (bautizado como don Jorge) y
Tetlahuehuetzquititzin (bautizado como don Pedro). Todos ellos finalmente
ascenderían al trono, aunque la mayoría lo harían después de la conquista de
México.[116] ​El que inicialmente fue estimado como su heredero más probable fue
Tetlahuehuetzquititzin, pues él era el más poderoso entre sus hijos, pero fue
considerado incapaz para el trabajo. Por lo tanto, sus otros herederos potenciales
fueron Ixtlilxóchitl, Cacamatzin y Coanacochtli, aunque ninguno de ellos eran
totalmente apoyados, pues todos eran muy jóvenes, siendo Ixtlilxóchitl de 19 años de
edad y Cacamatzin de alrededor de 21. Cacamatzin era apoyado por Moctezuma,
pues él era su sobrino por parte de su hermana Xocotzin. A pesar de la experiencia
militar de Ixtlilxóchitl, quien ya había mostrado ser un habilidoso comandante desde
los 17 años de edad,[117] ​el Hueytecpan (consejo) de Texcoco votó a favor de
Cacamatzin. Cuando los herederos fueron informados de esta decisión, hubo un
fuerte debate; Coanacochtli pensó que la decisión era justa, pero Ixtlilxóchitl
protestó,[118] ​asegurando que el único motivo del apoyo de Moctezuma a
Cacamatzin era su intención de tomar el control absoluto de Texcoco, ya que podría
manipularlo al ser un familiar suyo. Coanacochtli respondió que la decisión era justa,
y que incluso de Cacamatzin no hubiera sido elegido, Ixtlilxóchitl tampoco lo hubiera
sido, pues él era muy joven. Cacamatzin no interactuó durante el debate. Finalmente
el consejo cerró el debate para evitar una escalada violenta. A pesar de que
Cacamatzin fue oficialmente declarado como el tlatoani, su ceremonia de coronación
no ocurrió ese mismo día, lo cual usó Ixtlilxóchitl como una oportunidad para planear
su rebelión en su contra.[119] ​

Rebelión de Ixtlilxóchitl
Aprovechando que la coronación de Cacamatzin no sucedería el mismo día que su
elección, Ixtlilxóchitl comenzó a planear su rebelión; decidió irse a Metztitlán para
formar una armada y marchar con ella en Acolhuacan, la provincia donde Texcoco era
la capital de facto. Algunas fuentes indican que tras el viaje de Ixtlilxóchitl,
Cacamatzin fue a Tenochtitlán para pedirle ayuda a Moctezuma, quien aceptó la
petición y envió tropas a Texcoco,[120] ​aunque otras indican que fue la visita de
Cacamatzin a Moctezuma la razón del viaje de Ixtlilxóchitl.[121] ​

Ixtlilxóchitl fue bienvenido a Metztitlán como el reconocido rey de Texcoco, y tras


haber formado su armada, siendo de 100.000 soldados, marchó a Tulancingo, donde
también fue recibido de esta forma. Aceleró su paso entonces y llegó a Tepeapulco,
donde se le dio la bienvenida también, ya sea por respeto o miedo. Entonces intentó
avanzar a Otumba, donde esperaba ser bienvenido de la misma forma que en los
otros pueblos. Sin embargo, cuando envió mensajeros informando de su llegada y su
deseo de ser bienvenido como el legítimo rey de Texcoco, los de Otumba
respondieron que semejantes demandas no se cumplirían, pues ellos apoyaban la
decisión del consejo de Texcoco. Ante esta respuesta, Ixtlilxóchitl lanzó un ataque
contra la ciudad que acabó con la vida de su gobernante. Cuando llegaron las
noticias de la batalla sucedida a Texcoco, todos los eventos, religiosos o no, fueron
cancelados, soldados fueron reclutados, soldados de Tenochtitlán fueron enviados y
fortificaciones fueron puestas en la ciudad para evitar una invasión.

Cuando Ixtlilxóchitl llegó a Acolhuacan, ocupó las ciudades de Papalotlan, Acolman,


Chicuhnautlan, Tecacman, Tzompanco y Huehuetocan, de tal forma que tomó todas
las entradas que Moctezuma podría utilizar para enviar tropas a Texcoco, y puso la
ciudad bajo asedio. A pesar de ello, Moctezuma usó su influencia para poder acceder
a ciudades acolhuas aún no ocupadas por Ixtlilxóchitl. Cacamatzin usó esto como
una oportunidad para enviar a un comandante de Iztapalapa, llamado Xóchitl, para
arrestar a Ixtlilxóchitl. Moctezuma aprobó esta decisión mientras se hiciese de la
manera más pacífica posible. Prontamente después de que Xóchitl fuese enviado, sin
embargo, Ixtlilxóchitl se logró enterar de ello, y le informó, como era por costumbre de
guerra, de que iba a atacar a sus tropas. Una breve batalla sucedió después en la que
Xóchitl fue capturado y posteriormente ejecutado públicamente en la hoguera. Tras
esto, Moctezuma ordenó que ningún otro enfrentamiento ocurriera, y que tenía
planeado finalmente castigar a Ixtlilxóchitl por lo sucedido, pero en un momento más
apropiado. Los tres hermanos, Cacamatzin, Coanacochtli e Ixtlilxóchitl, finalmente
decidieron resolver el conflicto a partir del debate pacífico bajo la condición de que
Moctezuma no estaría involucrado de ninguna manera, ya que ninguno de ellos
quería pelear. De hecho, Ixtlilxóchitl permitió que los ciudadanos de Texcoco vivieran
de manera relativamente cómoda a pesar del asedio, permitiendo el paso de comida
y otros recursos necesarios, diciendo que el asedio era simplemente una manera de
mostrar su oposición al régimen elegido.[122] [123]
​ ​
Como resultado de estas negociaciones, los tres hermanos dividieron las tierras de
Acolhuacan en tres partes, una para cada uno. Cacamatzin se quedó con la parte que
contenía Texcoco, mientras que Ixtlilxóchitl se quedó con la parte norte.[117] [124]
​ ​

Involucración española

Coronación de Ixtlilxóchitl II y arresto de


Cacamatzin. Detalle de una pintura por los
artistas novohispanos Juan González y
Miguel González, 1698

La crisis volvería a tener efecto tras la llegada de los españoles a México en el año
1519, tras del arresto de Moctezuma II en su propio palacio y la ejecución de un
recolector de tributos y militar mexica, Quetzalpopoca, eventos sucedidos entre
noviembre y diciembre de 1519. A causa de estos eventos, Cacamatzin, quien
inicialmente había dado la bienvenida a los españoles, intentó formar una armada
para matarlos y liberar a Moctezuma a inicios de 1520, intentando reunir soldados y
formar una alianza con los señores de Coyoacán, Tlacopan, Iztapalapa y el pueblo
matlatzinca. Sin embargo, Moctezuma no deseaba la posibilidad del inicio de una
guerra civil a causa de esto a pesar de las circunstancias, por lo que advirtió a Cortés
de lo que sucedía. Hernán Cortés, el capitán general de las fuerzas españolas que
entraron a México, entonces le pidió a Cacamatzin entrar en negociaciones, pero él se
negó. Ante esta amenaza, Cortés le exigió a Moctezuma hacer algo al respecto.
Moctezuma sugirió que Cacamatzin fuera arrestado y que Ixtlilxóchitl tomara su lugar
en el trono, para evitar otra crisis.

Moctezuma continuaría intentando iniciar negociaciones entre Cacamatzin y los


españoles, pero no fue capaz de cambiar la opinión de éste. Finalmente, Cacamatzin
ordenaría el arresto de tres comandantes por sugerir pedir el permiso de Moctezuma
para efectuar el plan y advirtió finalmente que no habría posibilidades de hacer
negociaciones con los españoles. Fue esto lo que finalmente provocó que
Moctezuma enviara tropas a Texcoco directamente para arrestar a Cacamatzin y
traerlo a Tenochtitlán. Ixtlilxóchitl entonces se volvió el gobernante de Texcoco
probablemente de facto,[125] ​aunque según fuentes como fray Bernardino de
Sahagún fue Tecocoltzin quien oficialmente se volvió tlatoani, e Ixtlilxóchitl no
tomaría el puesto hasta un año después.[126] ​

Algunos historiadores han atribuido el arresto de Cacamatzin a una posible mala


relación o desacuerdo que probablemente existía entre Moctezuma y él.[127] ​

Bautizo de Ixtlixóchitl II. Pintura de José


Vivar y Valderrama, siglo xviii.

Ixtlilxóchitl continuó apoyando a los españoles durante la guerra y conflictos


posteriores. Se terminó volviendo un amigo personal de Cortés, se convirtió en
cristiano y participó en la conquista de Honduras en 1525. Su imagen continúa
siendo controvertida en el registro histórico, ya que algunas fuentes lo describen
como un traidor que atacó a su propia gente por sus ambiciones,[117] ​mientras que
otras lo presentan como un héroe que peleó contra las acciones tiránicas de
Moctezuma II.[128] ​
Actuación durante la
Conquista
Véanse también: Conquista de México, Hernán Cortés y Colonización de América.

Señales

Moctezuma observando la cuarta señal,


según el Códice Durán.

Según la leyenda, antes de la llegada de los conquistadores españoles se dieron ocho


señales durante los diez años anteriores, que anunciaban el colapso del Estado
mexica:

1. Una columna de fuego apareció


en el cielo nocturno
(posiblemente un cometa).
2. El templo de Huitzilopochtli fue
arrasado por el fuego, mientras
más agua se arrojaba para
apagar el incendio, las llamas
crecían más.
3. Un rayo cayó en el templo de
Xiuhtecuhtli, en donde se llama
Tzummulco, no se escuchó el
trueno.
4. Cuando había aún sol, cayó un
fuego. En tres partes dividido,
saliendo de occidente a oriente
con una larga cola, se
escucharon ruidos en gran
alboroto como si fueran
cascabeles.
5. El agua del lago pareció hervir,
por el viento que sopló. Parte de
Tenochtitlán se inundó.
6. Se escuchó a una plañidera
dirigir un canto fúnebre a los
aztecas. Los mexicas referían
que era la diosa Coatlicue, quien
anunciaba destrucción y muerte
a sus hijos, enviando a la
Cihuacóatl (conocida
posteriormente como La
Llorona).
7. Se cazó un extraño pájaro
parecido a una grulla. Cuando
Moctezuma Xocoyotzin miró en
sus pupilas, pudo ver hombres
desconocidos que se hacían la
guerra y venían a cuestas de
unos animales parecidos a
venados.
8. Gente extraña, con un cuerpo y
dos cabezas, gente deforme y
monstruosa, las llevaban a la
«casa de lo negro» se las
mostraban a Moctezuma y luego
desaparecían (posiblemente
hombres a caballo).[129] ​
Los datos ofrecidos en el Códice Florentino sobre esta leyenda fueron escritos
décadas después de la conquista, aproximadamente en 1555. Historiadores
modernos, como Matthew Restall, por lo tanto, han llegado a la conclusión de que es
posible que algunos de los eventos descritos hayan sucedido, pero que no se prueba
que Moctezuma haya verdaderamente interpretado estas señales como el anuncio
del fin de su imperio. La idea de que estas señales hayan sido interpretadas de esta
manera puede haber sido parte de la narrativa de los frailes franciscanos que afirma
que la conquista de México formaba parte del «plan de Dios para América»,
escribiendo historias en las cuales los indígenas ya habían sido advertidos de manera
divina sobre la llegada de los españoles al continente, una idea formada por frailes
como Motolinía, la cual llevó a la creencia popular de la asociación entre el capitán
general español Hernan Cortés y la deidad Quetzalcóatl (véase abajo).[130] ​

Primer contacto con los


españoles
El momento más importante en el reinado de Moctezuma II fue la primera vez que
estableció contacto con la gente de España, que fue la primera nación europea que
contactó el Imperio mexica. Este contacto, inicialmente pacífico, llevó a una guerra
que terminó con el imperio cayendo bajo control español, uno de los eventos más
importantes que llevarían a la colonización del resto del continente americano por
naciones europeas.

Antecedentes

Moctezuma II siendo informado de la


presencia de los españoles de la
expedición de Juan de Grijalva, en el
Códice Florentino.

La primera vez que Moctezuma oyó de la llegada de extranjeros nunca antes vistos,
de piel blanca y grandes barbas desde las playas del este, sucedió en el año 13
Tochtli del calendario mexica, equivalente al año 1518 del gregoriano,[131] ​durante la
expedición del explorador español Juan de Grijalva, quien visitó el pueblo maya de
Potonchán en ese año. Cuando vigilantes mexicas de la costa, guiados por el
gobernante de Cuetlaxtlan, Pinotl,[132] ​se encontraron con los navíos españoles, se
acercaron a ellos con 4 canoas para entregar regalos como ropa y plumas preciosas.
C d l ñ l d dó d í ll í d
México, donde Moctezuma era rey.[133] ​Los españoles, según Bernal Díaz del Castillo,
quien participó en la expedición, no entendieron a qué se referían con el nombre
«México», pero aceptaron los regalos igualmente.[134] ​

Al día siguiente los vigilantes volvieron a Tenochtitlán para informar a Moctezuma del
evento. En respuesta a ello, Moctezuma ordenó que la vigilancia en la costa fuera
aumentada en caso de que volvieran los extranjeros. Torres de vigilancia fueron
puestas en los pueblos de Nautla y Mictlancuauhtla, ambos en el actual Estado de
Veracruz, para asegurar que su llegada sea notada.[135] ​

Según las historias indígenas compiladas por fray Bernardino de Sahagún y otros, los
vigilantes pensaron que los españoles eran dioses y que estaban relacionados con el
dios Quetzalcóatl, y el mismo Moctezuma hizo celebraciones religiosas tras recibir la
noticia por esta creencia,[136] [137]
​ ​pero esta idea ha sido debatida por historiadores
modernos (véase abajo).

En febrero de 1519, otro capitán español fue enviado a la península de Yucatán con
600 hombres, llamado Hernán Cortés, quien fue nombrado capitán general.[138] ​Su
armada estaba compuesta principalmente de españoles de Castilla y Andalucía,
aunque también fueron suplementados por soldados de otras provincias españolas,
Portugal, la península italiana y algunos otros países.[139] ​El día 4 de marzo, poco
después de llegar a la isla de Cozumel, Cortés logró encontrar a un español
naufragado llamado Gerónimo de Aguilar, quien había pasado aproximadamente 10
años en la isla, la mayoría de este tiempo siendo esclavo de líderes mayas. A causa
de esto, él podía hablar fluidamente el idioma maya, lo cual permitió a Cortés traducir
precisamente lo que decía a los indígenas locales, cosa difícil en las expediciones
anteriores, que tenían que usar intérpretes indígenas que poco sabían del idioma
español.[140] ​Más tarde, Cortés intentó viajar a Potonchán como lo había hecho
Grijalva, pero los mayas amenazaron a los españoles tras intentar entrar. A pesar de
los intentos para establecer negociaciones, una guerra comenzó poco después en la
cual los españoles salieron victoriosos. Como era costumbre de guerra entre ellos,
los mayas dieron tributos a los españoles por su victoria, entre los cuales había
mujeres esclavas. Una de ellas, bautizada con el nombre doña Marina (conocida
entre los indígenas como Malintzin y también conocida como la Malinche), era, según
las crónicas españolas, una princesa de un reino mixe llamado Painalá, cerca de
Coatzacoalcos, que fue vendida a la esclavitud por una crisis de sucesión. Este
pasado habría permitido que ella fuera capaz de hablar múltiples idiomas, incluyendo
el náhuatl el idioma hablado en México lo cual fue notado prontamente por los
españoles. Al notar esto, Cortés la libró de la esclavitud y la volvió en su traductora y
consejera principal, que traduciría a los indígenas junto con Aguilar.[141] ​

Llegada de los españoles a México

Ruta de los españoles para llegar a México-


Tenochtitlán.

En abril de 1519, durante la fiesta del Jueves Santo según Díaz del Castillo, Cortés se
fue a la isla de San Juan de Ulúa, la cual fue explorada previamente por Juan de
Grijalva. Fue en la isla donde los mexicas contactaron a los españoles por primera
vez desde la expedición de Grijalva. Cuando Moctezuma fue informado de la segunda
presencia de españoles en la costa, inmediatamente ordenó que un regalo fuera
llevado a ellos. Los mensajeros llegaron a Xicalango, un enclave mexica en la costa
del Golfo, donde fueron en busca de los españoles en sus canoas.[142] ​Durante unos
días, los mensajeros enviados por Moctezuma dieron regalos y construyeron
campamentos para los españoles.[143] ​

El 15 de julio los españoles llegaron a Cempoala, la ciudad más poderosa de


Totonacapan, ubicada en el actual Estado de Veracruz.[144] ​Su gobernante
Chicomácatl (conocido entre los españoles como «Cacique Gordo») personalmente
envió mensajeros para invitar a los españoles en caso de no ser hostiles. Cuando
llegaron los españoles, el gobernante describió su descontento con el gobierno de
Moctezuma II, describiendo que Moctezuma había cobrado tributos extremos al
pueblo que no se podían tolerar, al punto de que la ciudad se encontraba oprimida al
no poder tomar acciones en contra de él, a lo cual Cortés mostró su apoyo. La alianza
entre los españoles y totonacas se expandió cuando se reunieron con los líderes de
la ciudad de Quiahuiztlán,[145] ​con lo cual se aliaron con aproximadamente 50
pueblos totonacas más.[146] ​El día 16 de agosto, los españoles se fueron de
Cempoala para ir a Tenochtitlán con 400 totonacas.[147] ​Durante el camino, Cortés
fue informado del Señorío de Tlaxcala y su rivalidad contra el Imperio mexica. Los
mexicas insistieron en que los españoles no deberían ir ahí, pero los totonacas
sugirieron lo contrario.[148] ​

Guerra y alianza entre españoles y


tlaxcaltecas
Véase también: Matanza de Cholula

Las batallas tlaxcaltecas


contra los españoles y las
paces entre Xicohténcatl
Axayacatzin y Hernán Cortés.
Pintura por Miguel González,
1696 o 1715.

Después de un dificultoso viaje en el cual murieron pocos soldados a causa de


temperaturas frías extremas y hambre,[149] ​los españoles llegaron a la frontera
tlaxcalteca en los primeros días del mes de septiembre, pero fueron recibidos con
guerra, ya que los tlaxcaltecas inicialmente pensaron que los españoles eran
enviados por los mexicas. Los españoles lograron usar sus arcabuces, caballos y
cañones para ahuyentar a los tlaxcaltecas y guerreros otomíes en varias ocasiones
sufriendo pocas bajas, lo cual, añadiendo los saqueos ocasionales cometidos por los
españoles, intimidó a los tlaxcaltecas, quienes comenzaron a debatir la posibilidad de
hacer la paz con ellos.[150] Adicionalmente, los comandantes tlaxcaltecas tenían
dificultades organizándose para atacar a los españoles, pues el príncipe de Tizatlán,
Xicohténcatl Axayacatzin (también conocido como Xicoténcatl el joven), tenía
conflictos con otro comandante que era hijo de un chichimecatecuhtli.[151] ​Durante
varios días más los militares tlaxcaltecas enviaron espías a los campamentos
españoles mientras preparaban tropas, pero los españoles descubrieron esto, por lo
que torturaron a los espías y amenazaron a los militares, mientras que intentaban
hacer negociaciones con el liderazgo tlaxcalteca. Después de algunos días de
negociaciones, Xicoténcatl aceptó ir con los españoles para hacer las paces bajo
órdenes de Maxixcatzin, gobernante de Ocotelulco, y su padre Huehue Xicohténcatl,
gobernante de Tizatlán. Los españoles entraron a Tlaxcala pacíficamente por primera
vez el día 23 de septiembre, donde se formó una alianza entre las dos naciones.[152] ​

Moctezuma repetidamente intentó enviar embajadores para advertir a los españoles


que los tlaxcaltecas no eran gente de confianza, acusándolos de ser ladrones y
traicioneros, pero no tuvo éxito en romper la relación entre los españoles y
Tlaxcala.[153] ​

Formada la alianza, las fuerzas españolas, tlaxcaltecas y totonacas avanzaron a


Cholula en el mes de octubre. Al llegar, los españoles comenzaron a sospechar que la
población de Cholula estaba organizando una conspiración para matar a los
españoles. Las crónicas indígenas sospechan que este rumor era resultado de una
posible conspiración por los tlaxcaltecas, quienes tenían una mala relación con
Cholula.[154] ​De hecho, cuando Cortés aceptó ir a la ciudad tras recibir una embajada
de ella, los tlaxcaltecas inicialmente insistieron en no ir por esta mala relación.[155] ​
Las sospechas españolas finalmente resultaron en una masacre, empezando cuando
Cortés ordenó matar a los comandantes principales de la ciudad y arrestar el resto de
liderazgo, y entonces procediendo contra el resto del pueblo. Según las crónicas
españolas, Cortés específicamente ordenó no atacar a las mujeres ni a los niños. El
ataque duró cinco horas, durante las cuales los españoles mataron a cualquier
hombre que encontraron, quemaron las casas y saquearon la ciudad. Los de Cholula
intentaron defenderse contra los españoles con las armas y barreras que tenían, pero
sin éxito.[156] ​

Los eventos sucedidos en Cholula y la alianza entre los tlaxcaltecas y españoles


aterraron a la población mexica y alarmaron a Moctezuma,[157] ​y las crónicas
indígenas dicen que él comenzó a intentar ahuyentarlos, pero sin atacarlos
directamente. Según dichas crónicas intentó: enviar a un embajador llamado
Cihualpopoca o Tzihualpopoca aunque con el propósito de hacerse pasar por
Moctezuma. Cortés descubrió este intento por su propia intuición y la información
otorgada por los tlaxcaltecas. Supuestamente envió hechiceros para ahuyentarlos de
alguna manera, aunque no tuvo éxito. Cuando Cortés se aproximó a Amaquemecan,
en Chalco, Moctezuma intentó cerrar los caminos para que los españoles fueran
desviados, plantando maguey y árboles en los caminos, pero los chalcas, quienes
apoyaban a los españoles, abrieron el paso para ellos.[158] [159]
​ ​

Moctezuma también intentó enviar una embajada al Imperio tarasco con la intención
de formar una alianza con ellos para expulsar a los españoles, pero el cazonci del
imperio, Zuangua, rechazó la propuesta.[160] ​Este rechazo ha sido atribuido a la
rivalidad que había existido por años entre los mexicas y tarascos.[161] ​

Llegada a Tenochtitlán

Moctezuma en la Calzada de
Tlalpan para recibir a los
españoles. Pintura de los
artistas novohispanos Juan
González y Miguel González,
1698.
Placa conmemorativa del sitio donde se
conocieron Moctezuma y Cortés, en el
muro este de la Iglesia de Jesús Nazareno,
en la delegación Cuauhtémoc, Ciudad de
México

El día 8 de noviembre de 1519, después de una ceremonia de bienvenida que duró


más de una hora, los españoles finalmente llegaron a Tenochtitlán, donde conocieron
a Moctezuma y también a su hermano y futuro huey tlatoani Cuitláhuac en el sitio de
Huitzillan, donde actualmente está el hospital de Jesús y la Iglesia de Jesús
Nazareno,[162] ​en la Calzada de Tlalpan, el camino que conecta la parte sur de la
ciudad con la plaza central. Según se describió en la segunda carta de relación de
Hernán Cortés al emperador Carlos V:

Pasad
a esta
puent
e, nos
salió
á
recebi
r
aquel
señor
Mute
czum
a con
fasta
docie
ntos
señor
es,
todos
desca
lzos y
vestid
os de
otra
librea
ó
mane
ra de
ropa,
asimi
smo
bien
rica á
su
uso, y
más
que la
de los
otros;
y
venía
n en
dos
proce
sione
s,
muy
arrim
ados
a las
pared
es de
la
calle,
que
es
muy
ancha
y muy
herm
osa y
derec
ha, ...
y el
dicho
Mute
czum
a
venía
por
medio
de la
calle
con
dos
señor
es, el
uno á
la
mano
derec
ha y
el
otro á
la
izquie
rda;
de los
cuale
s el
uno
era
aquel
señor
grand
e que
dije
que
me
había
salido
a
fablar
en las
andas
, y el
otro
era su
herm
ano
del
dicho
Mute
czum
a,
señor
de
aquell
a
ciuda
d de
Iztap
alapa
, de
donde
yo
había
parti
do;
todos
tres
vestid
os de
una
mane
ra,
excep
to el
Mute
czum
a, que
iba
calza
do, y
los
otros
dos
señor
es
desca
lzos...

[163] ​

Cortés y Moctezuma intercambiaron regalos cuando se conocieron y los españoles


fueron alojados en el Palacio de Axayácatl, donde actualmente está el edificio del
Nacional Monte de Piedad.[164] ​Cortés reportó que Moctezuma le había entonces
ofrecido inmediatamente todas sus tierras al rey de España, aunque algunos
historiadores modernos ven esto como simplemente Cortés diciéndole al rey de
España lo que «necesitaba escuchar», pues han cuestionado que un rey como
Moctezuma hubiera hecho algo semejante.[165] ​Durante los primeros días los
españoles se quedaron en la ciudad pacíficamente, pero después comenzarían los
conflictos entre los españoles y mexicas tras el arresto de Moctezuma en su propio
palacio, acción ejecutada supuestamente por un ataque mexica sucedido en las
costas de Veracruz contra españoles y totonacas.

Prisión de Moctezuma
Véanse también: Qualpopoca y Matanza de Tóxcatl.
Copia colonial de un retrato de Hernán
Cortés con fecha de 1525.

Seis días después de su llegada a Tenochtitlán los españoles ordenaron la prisión de


Moctezuma. Según dicen cronistas españoles como Díaz del Castillo, el arresto se
ejecutó como consecuencia de un ataque perpetrado por un administrador y militar
mexica de Nautla llamado Quetzalpopoca o Qualpopoca. El ataque sucedió contra
una guarnición hispano-totonaca proveniente de Veracruz a causa de la rebelión
sucedida en la región. Juan de Escalante, el capitán de la guarnición y alguacil mayor
de Veracruz, murió a causa del combate, junto a aproximadamente 7 soldados
españoles y varios totonacas.

Moctezuma negó ser responsable del ataque, pues aunque él supo sobre una acción
realizada contra los españoles en Nautla cuando se le presentó la cabeza de un
español decapitado, no fue informado del ataque ni dio ninguna orden para su
ejecución. Los españoles terminaron arrestando a Moctezuma en su propio palacio
bajo estas circunstancias. Moctezuma entonces pidió a los españoles arrestar a
Quetzalpopoca y traerlo a Tenochtitlán.[166] ​

Alrededor de 20 días después, Quetzalpopoca fue arrestado, con su hijo y otros 15


nobles que supuestamente participaron en el ataque. Después de un breve
interrogatorio, confesó que Moctezuma era inocente, pues que a pesar de ser su
vasallo, él no dio ninguna orden ni fue informado previamente. Fue ejecutado
públicamente en la hoguera después, pero Moctezuma siguió prisionero a pesar de
ello.[167] ​

A pesar de su arresto, Moctezuma continuó viviendo de manera relativamente


cómoda, permitiéndosele realizar gran parte de sus actividades cotidianas aunque
bajo la supervisión de los españoles. El mismo Cortés ordenó que cualquier soldado
español que le faltara el respeto fuera castigado, incluso físicamente,
independientemente de su rango o posición. Sin embargo, Moctezuma perdió gran
parte de su poder como emperador, pues casi todas sus acciones eran supervisadas
por los españoles.[168] ​

Durante los próximos meses Moctezuma, ya sea por exigencias españolas o su


propia voluntad, protegió a los españoles de varias amenazas que surgieron por el
descontento causado por sus acciones a lo largo del imperio, como durante la crisis
de Texcoco (véase arriba), cuando hizo prisionero al gobernante Cacamatzin de
Texcoco y lo reemplazó por su hermano Ixtlilxóchitl II, quien apoyaba a los españoles.

Los motivos del arresto de Moctezuma han sido cuestionados por historiadores a lo
largo del tiempo. A pesar de que soldados como Díaz del Castillo dicen que este fue
el motivo principal del arresto, algunos historiadores contemporáneos a la Conquista
de México, como Francisco López de Gómara, sospecharon que Cortés ya planeaba
arrestar a Moctezuma para usurpar el dominio de México antes de conocerlo, y la
historia de la muerte de Escalante fue simplemente una excusa para ejecutar este
plan.[169] ​Cortés admitió en sus cartas de relación que escribió al rey de España que
el motivo principal fue evitar perder el control de México, ya que la mayoría de sus
fuerzas estaban bajo sus dominios.[170] ​

Rebelión contra los españoles y


Moctezuma
Durante este periodo, el apoyo a Moctezuma comenzó a caer entre la población,
incluyendo entre los sacerdotes, quienes pensaban que los españoles debían morir
por deseo de los dioses Huitzilopochtli y Tezcatlipoca. La población vio a Moctezuma
como un líder débil al no intentar resistir su prisión.[171] ​
En abril de 1520, otro capitán español, Pánfilo de Narváez, llegó a México con el
propósito de arrestar a Cortés bajo órdenes del gobernador de Cuba (cuando ésta
aún formaba parte del Virreinato colombino) Diego Velázquez de Cuéllar.[nota 6] ​Las
sospechas de Cortés sobre la llegada de tropas para arrestarlo fueron confirmadas
cuando cinco hombres de Narváez arrestados en Veracruz fueron traídos a
Tenochtitlan.[177] ​Por lo tanto, Cortés se fue de la ciudad con 266 soldados
españoles y pocos guerreros indígenas para pelear contra Narváez en Cempoala,
donde él estaba.[178] ​

La ciudad y el resto de los soldados en ella quedaron bajo el cargo del capitán Pedro
de Alvarado. Él, desobedeciendo las órdenes de Cortés, procedería a cometer una
masacre contra la población mexica durante la fiesta del Tóxcatl en el mes de
mayo.[179] [nota
​ 7]
​La masacre desató la ira de la población de la ciudad, lo cual
provocó su levantamiento en contra de los españoles y seguidores de Moctezuma.
Los españoles fueron asediados en el Palacio de Axayácatl, quienes arrestaron a
Moctezuma y al gobernador de Tlatelolco, Itzcuauhtzin, para su propia protección.
Mientras tanto, la población procedió a asesinar a los cortesanos quienes aún
apoyaban a Moctezuma.[182] ​Cuitláhuac, hermano de Moctezuma y gobernante de
Iztapalapa, tomó el control de la ciudad.[171] ​En este levantamiento inicial murieron
siete soldados españoles,[183] ​y durante los próximos días otros ataques contra
españoles ocurrirían en otros sitios, tal sería el caso de Zultépec (sitio conocido
actualmente como Tecoaque), donde una caravana con más de 350 personas (entre
ellas españoles, tlaxcaltecas y otros indígenas aliados a ellos) fue emboscada por los
habitantes de la ciudad el mismo día que Cortés volvió a Tenochtitlán.[184] ​

Cortés volvió a Tenochtitlán el 24 de junio después de su victoria contra Narváez en


Cempoala, en la cual logró convencer a los soldados de Narváez para unirse a él,
teniendo así aproximadamente 1300 soldados españoles en total bajo su
comando.[183] ​Al volver, él también fue atacado tras adentrarse en la ciudad,
muriendo decenas de sus soldados en varias emboscadas.[185] ​Al entrar al Palacio
de Axayácatl, Cortés supo lo que había sucedido, pero no tomó acciones en contra de
Alvarado ni de los que participaron en la matanza.[180] ​También fue entonces
informado por Moctezuma que la ciudad ya no estaba bajo su control, sino en el de
su hermano.[186] ​Durante los próximos días Cortés planeó la manera de calmar a la
población o huir de la ciudad lo antes posible, ya que tras el asedio los mercados de
la ciudad fueron cerrados y todos los caminos que conectaban a Tenochtitlán con
otras ciudades fueron destruidos.
Creencias de Moctezuma sobre
los españoles
Una creencia popular formado a partir de varias fuentes indígenas y franciscanas
escritas tiempo después de la conquista afirma que Moctezuma suponía que Cortés
era el dios Quetzalcóatl o que de alguna forma él relacionó a los españoles con esta
deidad. Sin embargo, esta creencia no es mencionada en ninguna de las crónicas
españolas, e historiadores actuales ven esto como algo poco probable.[130] ​Eduardo
Matos Moctezuma, por ejemplo, dijo durante una conferencia que «... puede que haya
sido así, pero, sin duda, esa comparación debió durar 10 minutos».[187] ​Hasta
principios del siglo xxi, sin embargo, esta creencia continuaba siendo común entre
historiadores, quienes han intentado explicar esta creencia.

Creencias sobre Quetzalcóatl

Las dos formas de Quetzalcóatl: la


Serpiente Emplumada (izquierda) y
el dios del viento, según el Códice
Laud, un códice prehispánico.
Quetzalcóatl (conocido entre los
mixtecas como Nueve Viento)
descendiendo del cielo a la Tierra,
en el Códice Vindobonense,
también prehispánico, de origen
mixteco. Según el códice, esto
ocurrió en el año 6 conejo,
equivalente al año 978, y llegó a la
isla de Chalchihuitlapazco (actual
Isla de Sacrificios).[188] ​

Quetzalcóatl era un dios asociado con varias cosas entre los mexicas. En la religión
mexica, según la historia contada en el Códice Chimalpopoca, él fue uno de los
creadores de la humanidad, siendo responsable de conseguir los huesos para crear
los primeros humanos de la era actual, ofrecer su sangre para darles vida y encontrar
maíz para que pudieran comer;[189] ​estaba relacionado con Tláloc, dios de la lluvia, al
poseer la forma de Ehécatl, dios del viento; y, sobre todo, tenía una cercana relación
con la humanidad, más cercana que la de otros dioses, pues pensaban que en algún
momento fue hombre y sacerdote monarca de los antiguos toltecas, y a partir de esto
también se le consideró como el patrón de las artes y sabiduría,[190] ​pues, aunque la
palabra «toltecatl» significa «habitante de Tula» (Tollan, «lugar de tules» en náhuatl),
también es sinónimo de «gran artesano».[191] ​La historia de Quetzalcóatl como
hombre contada en las fuentes coloniales tiene varias versiones, las cuales son
similares, pero tienen importantes diferencias.

Las historias cuentan que Topiltzin Quetzalcóatl fue un rey tolteca de alrededor del
siglo x (aunque exactamente cuándo vivió varía entre las fuentes, pues la cronología
tolteca está llena de contradicciones)[192] ​nacido en el año Ce Ácatl (1 carrizo).[nota 8] ​
Los Anales de Cuauhtitlan, documento contenido en el Códice Chimalpopoca, dicen
que su madre, la diosa Chimalma, quedó embarazada de alguna forma tras tragar un
pedazo de jade. Ixtlilxóchitl dice que se trató del último monarca de los toltecas.[195] ​
Topiltzin se dice fue un hombre sumamente religioso. Tanto Sahagún como el Códice
Chimalpopoca identifican a Topiltzin como el dios Quetzalcóatl en forma humana.
Mientras era rey, se vivió una época de gran prosperidad e incluso se prohibió el
sacrificio humano, pues él «amaba mucho a todos sus súbditos», y quedó satisfecho
con sacrificar pequeños animales y bichos y usar su propia sangre para hacer
ofrendas punzando sus propias piernas.[196] ​Esto último enfadó a su hermano
Tezcatlipoca y a unos otros dioses y sacerdotes, quienes comenzaron a intentar
arruinar su reputación y la de sus seguidores, transformándose ellos mismos en
humanos para engañarlo y atormentarlo a él y a su gente. Los tormentos de
Tezcatlipoca y sus colaboradores finalmente resultaron en Quetzalcóatl tomando la
decisión de irse de Tula con varios de sus seguidores hacia el este, a un sitio llamado
Tlapallan, en lo que actualmente se conoce como el golfo de México.[189] ​Ixtlilxóchitl
dice que Topiltzin observó señales que anunciaban el fin de la civilización tolteca
durante los últimos años de su reinado y que por esta razón se fue de Tula,[195] ​

Topiltzin Quetzalcóatl en Quetzalcóatl como un


forma de hombre como dios, en el Códice Durán.
gobernante de los toltecas,
en el Códice Durán. Durán
dice q e esta il stración
es una reproducción de
una imagen de un códice
prehispánico «bien biejo y
antigo».

Existen dos historias sobre lo que pasó entonces.[192] ​Según los Anales de
Cuauhtitlan, cuando Topiltzin llegó al sitio se puso una máscara de turquesa
ceremonial, penacho y otros objetos ceremoniales y entonces se prendió a sí mismo
en llamas. De sus cenizas entonces surgieron todo tipo de aves hasta que finalmente
el corazón de un quetzal voló al cielo y se dijo que se transformó en Venus. Murió en
el año 1 carrizo, vivió exactamente 52 años.[189] ​Ixtlilxóchitl, por otra parte, ofrece dos
versiones distintas de la historia, en una dice que Topiltzin al momento de irse de dijo
a la población que algún día iba a volver a estas tierras, en un año 1 carrizo, y que se
fue por el océano «hacia donde el Sol sale, á unos reinos y señoríos de sus pasados
muy prósperos y ricos, que de allí á quinientos doce años volvería de nuevo á esta
tierra».[197] ​En la otra versión, sin embargo, Ixtlilxóchitl simplemente dice que nadie
sabe lo que sucedió cuando se fue de Tula.[198] ​Ixtlilxóchitl también le da una
descripción física inusual, asegurando que él era un hombre barbudo, alto y de piel
blanca, de aspecto similar a los españoles.[199] ​Durán, por su parte, dice que cuando
Topiltzin se estaba yendo de Tula le advirtió a la población sobre cómo en algún
futuro iba a llegar una gente extranjera a conquistar la región. Durán basa su
descripción física en códices antiguos: «demostraba ser hombre de edad: la barba
larga, entre cana y roja; la nariz algo larga con algunas ronchas en ella, o algo comida;
alto de cuerpo; el cabello largo, muy llano, sentado con mucha mesura».[200] ​

Actualmente la mayoría de investigadores opinan que Ce Ácatl Topiltzin fue un


personaje histórico que habrá vivido en Tollan-Xicocotitlan o en Teotihuacán, aunque
es tomado por hecho que la historia contada por las fuentes de los siglos xvi y xvii
son leyendas sumamente apartadas de lo que verdaderamente sucedió. En
Mesoamérica, la leyenda de Topiltzin Quetzalcóatl fue una de las más importantes y
sobresalientes, teniendo «tanta importancia como la tuvieron las obras de Homero
para los griegos clásicos»,[201] ​en Tenochtitlan siendo enseñada a los jóvenes en el
calmécac,[191] ​donde Quetzalcóatl era la deidad principal.[192] ​

A pesar de que Quetzalcóatl no era la deidad principal de los mexicas, habiendo


varias que tenían más influencia, los reyes mexicas habrán dado una importancia
personal a esta deidad notable pues los monarcas tenochcas pensaban ser
descendientes de los toltecas y, por lo tanto, hacían a Quetzalcóatl un importante
ancestro al tlatoani de Tenochtitlan. Además, los toltecas eran vistos por los mexicas
como una sociedad ideal, adorando su arquitectura, arte, gobierno e historia,
atribuyendo gran parte de los componentes de la vida diaria a ellos, asegurando que
ellos fueron los inventores del calendario mexica, la lengua náhuatl y la medicina (a
pesar de que esto contradice lo que actualmente es conocido por evidencia
arqueológica).[191] ​También es de notar que el año 1 carrizo cayó durante el reinado
de Moctezuma en el año de 1519. Se ha supuesto, por lo tanto, que la creencia de
Moctezuma respecto a la asociación entre los españoles y Quetzalcóatl fue un
producto de varias coincidencias que la volvieron una conclusión lógica para los
teólogos tenochcas. La conclusión habrá sido entonces que Moctezuma pensaba
que las profecías antiguas se habían cumplido; la gente de Quetzalcóatl regresó
desde el lugar de donde él había partido, el golfo de México, y regresó en el año
correcto a tomar el trono que le pertenecía por derecho divino, tomando a Cortés
como su representante.[192] ​

El historiador estadounidense Ross Hassig describió que los mexicas pensaban,


quizá no como hecho sino como una «espeluznante posibilidad», que el líder de los
españoles era Quetzalcóatl regresando a su tierra, explicando que los mexicas
habrán interpretado esto, no simplemente como resultado de las supuestas
supersticiones de Moctezuma, sino como resultado de los mexicas intentando
interpretar de manera significante una gente completamente desconocida con
tecnología y características nunca antes vistas.[139] ​Todos estos argumentos, sin
embargo, han sido refutados por varios investigadores en años más recientes.

Argumentos en contra de la narrativa


sobre Quetzalcóatl
Como apunta el investigador alemán Stefan Heep y el hispanista británico John
Elliott, no parece haber evidencia que la leyenda de Quetzalcóatl como es contada en
las fuentes coloniales, con la profecía de su regreso, haya existido en la época
prehispánica, y más bien parece ser una invención hecha después de la conquista. Si
bien existe la posibilidad de ser una historia prehispánica, Heep categoriza esto como
«improbable» e incompatible con la filosofía mexica del destino de los reyes
muertos,[202] ​y Elliott observa que parece haber sido narrada por primera vez en las
obras de los franciscanos fray Toribio de Benavente «Motolinía» y fray Bernardino de
Sahagún años después de la conquista.[203] ​Más tarde, estas historias también
empezarían a aparecer en obras indígenas también a causa de la influencia
franciscana que recibieron sus autores, según observa la historiadora
estadounidense Camilla Townsend y el etnohistoriador británico Matthew Restall.

Portada de la edición traducida al latín de


la segunda y tercera carta de Cortés.

Como se ha mencionado antes, ninguna de las fuentes españolas mencionan la


creencia relacionada con Quetzalcóatl, aunque es posible que la segunda carta de
relación de Hernán Cortés al emperador Carlos V del Sacro Imperio Romano
Germánico (Carlos I de España), que obtuvo gran popularidad cuando se publicó su
traducción al latín en 1524, haya sido usada para crear esta versión de la historia.[202] ​
Según describió Hernán Cortés en la carta, fechada al 30 de octubre de 1520,
haciéndola una de nuestras fuentes más tempranas sobre la conquista, Moctezuma
sospechaba que los españoles eran descendientes de los ancestros de los mexicas,
los cuales emigraron a la tierra del valle de México mucho antes de la llegada de los
españoles, pero que ellos eran humanos igual que él, y que los mexican los habían
estado esperando desde hacía siglos atrás,[204] ​una idea que también es mencionada
por Díaz del Castillo.[130] ​Esta descripción ha sido tomada por algunos como prueba
de la creencia relacionada con Quetzalcóatl. Algunos historiadores modernos, sin
embargo, han cuestionado algunos de los datos ofrecidos en las cartas de Cortés,
pues tienen obvios motivos políticos.

La segunda carta parece utilizar textos bíblicos de la religión cristiana,


particularmente los Evangelios de Lucas y Mateo en el Nuevo Testamento, donde se
menciona el retorno de un Mesías (Jesús de Nazaret en estos Evangelios). Estos
textos los habrá usado Cortés como una forma de justificar su conquista y su
rebelión en contra del gobernador de Cuba ante el rey Carlos, esencialmente
asegurando que los mexicas tomaban al rey Carlos como su Mesías, usando la
creencia que existía desde la Edad Media en la cual se pensaba del emperador
romano-germánico (título que poseía el rey Carlos desde 1519) como un
representante de Jesús y defensor del cristianismo, haciéndolo en cierta forma un
mesías (también es posible que una idea similar haya existido en esta época sobre
los monarcas españoles a causa de la reciente conclusión de la Reconquista, en la
cual los últimos musulmanes de la península ibérica fueron expulsados, y por el
descubrimiento de América por Cristóbal Colón, ambos eventos sucedidos en
1492).[202] ​Esto se puede observar cuando la carta asegura que Moctezuma ofreció
sus tierras inmediatamente al rey de España cuando los españoles llegaron a
Tenochtitlán, lo cual se ha llegado a percibir como políticamente ilógico,[165] ​pero a lo
largo del tiempo se ha explicado como simplemente una consecuencia de la
supuesta profecía de Quetzalcóatl.[192] ​Aunque Cortés en ningún momento menciona
a Quetzalcóatl en sus cartas, estas pudieron ser usadas por frailes franciscanos,
quienes veían a la conquista como un acto divino, para crear una historia la cual
diviniza la conquista usando la religión mexica para así evangelizar a los
indígenas.[202] ​Como mencionó John Elliott, no todo el contenido de las cartas de
Cortés debe ser tomado en el sentido literal, aunque así se ha hecho a lo largo del
tiempo.[203] ​

Además, Restall también observa lo escrito en la carta de Cortés como una


contradicción a la narrativa de Quetzalcóatl, observando como ni siquiera la obra de
Francisco López de Gómara, la cual se basa en la narrativa de Cortés y habría
intentado glorificar al conquistador, menciona esta creencia más allá de algunas
pocas e imprecisas menciones las cuales no necesariamente significan que los
indígenas tomaban a los españoles por dioses. Las obras de Cortés y Díaz del
Castillo mencionan explícitamente que Moctezuma y otros indígenas sabían que los
españoles eran humanos.[130] ​
También observa Restall que varias partes de la obra de Díaz del Castillo son
redactadas de manera muy similar a obras anteriores hechas por otros
conquistadores, especialmente a la de López de Gómara. Por lo tanto, él observa que
algunas secciones de su obra se basan más en las experiencias de otros
conquistadores que en sus propias experiencias.[205] ​

En el caso de las crónicas indígenas que muestran a Moctezuma creyendo que los
españoles eran dioses, estas fueron escritas principalmente por fuentes las cuales
pudieron haber sido influenciadas por opiniones negativas sobre él. Por ejemplo: la
obra de Bernardino de Sahagún, que está basada en los relatos indígenas, fue hecha
cuando él era profesor en el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco. Historiadores
modernos, por lo tanto, han sospechado que como la obra fue basada en los relatos
tlatelolcas, Moctezuma es representado en el relato como un líder supersticioso e
indeciso, ya que los tlatelolcas pudieron haber mostrado su imagen de manera más
favorable en sus relatos a causa de los conflictos que existían entre ellos y los
tenochcas. También es de notar que Sahagún era un fraile franciscano, lo cual
probablemente habría hecho que su narración (al igual que las de otros frailes
franciscanos) fuera afectada por un cierto apoyo a Cortés que existía entre frailes de
esta orden, un apoyo que se ve reflejado en una carta del fraile Motolinía al rey Carlos
enviada el 2 de enero de 1555, en la cual pregunta «¿quién así amó i [sic] defendió los
Indios en este mundo nuevo como Cortés?».[206] ​Esta idea de la asociación entre los
españoles y los dioses también pudo ser resultado de una traducción imprecisa de la
palabra náhuatl «Teotl», que los indígenas nahuas usaban comúnmente para referirse
a los españoles. Dicha palabra es comúnmente traducida como «dios», pero también
podría ser aplicada para referirse a seres poderosos y extravagantes no
necesariamente divinos. Esta traducción imprecisa pudo ser usada por figuras
franciscanas como Motolinía para propagar la idea de una conquista divina. A pesar
de las circunstancias, para el tiempo en que se escribió el Códice Florentino, esta
creencia ya parece haber sido generalmente aceptada tanto entre indígenas como
españoles, lo cual se puede explicar con el simple hecho de que las historias de
profecías formaban parte de culturas tanto europeas como indígenas americanas de
los siglos xv y xvi.[130] ​

Algunos historiadores modernos, como Camilla Townsend, han llegado a la


conclusión de que es prácticamente imposible conocer con certeza una
representación fiel de las creencias de Moctezuma, pues todos los análisis de las
declaraciones de Moctezuma al respecto son conjeturales.[165] ​
Situación militar en el México de
Moctezuma
Una opinión que ha sido común al menos desde el siglo xix es que Moctezuma
terminó provocando la conquista de México, no solo como resultado de sus
supuestas creencias religiosas (aunque, como se ha dicho, las fuentes de esto son
dudosas), sino también a causa de sus acciones militares, pues se pensaba que el
imperio se encontraba en decadencia a causa de éstas. El imperio al tiempo de la
llegada de los españoles tenía varios retos a superar: la guerra contra Tlaxcala era
larga y dificultosa, pues, a pesar del poderío militar del imperio, la confederación
tlaxcalteca era fuerte, especialmente por las alianzas que hacían en el Valle de
Puebla que aumentaban su defensa. También hubo una gran cantidad de rebeliones a
lo largo del imperio en las regiones tributarias y parte del imperio se encontraba
haciendo guerra entre sí a causa del conflicto en Texcoco.[207] ​Sin embargo, como
apunta el historiador Ross Hassig, estos no parecían ser problemas que el imperio
era incapaz de superar, pues a pesar de las circunstancias, seguía siendo el imperio
más poderoso de Mesoamérica: las guerras floridas contra Tlaxcala estaban
lentamente debilitándola y ya se encontraba completamente rodeada, y es posible
que en cuestión de unos años más habría podido ser conquistada, ya que el imperio
aún era superior militarmente. Los sitios tributarios rebelados, aunque se rebelaban
de manera frecuente, no suponían un obstáculo poderoso por sí solos, solamente
unidos hubieran tendio suficiente poder para serlo, y esto no sucedería hasta la
llegada de los españoles. Hassig afirma que el imperio pudo haber superado todos
estos retos si no hubiera habido intervención externa, pero tras la llegada de los
españoles esto se detuvo, pues los mexicas no poseían una elaborada estrategia
defensiva para una situación y ejército tan impredecible.[139]

Según sospecha Ross Hassig, es posible que Moctezuma no haya visto a los
españoles como un ejército invasor a pesar de sus actividades, pues en las guerras
mesoamericanas era típico que una invasión fuera anunciada, aparte de que en el
ambiente político mesoamericano era normal que cualquier grupo de personas
pudiera pasar por un territorio sin ser tratados como invasores mientras no
mostraran ser activamente hostiles, aunque también habló de la posibilidad de una
cierta deficiencia en las armadas mexicas a causa de ser la temporada de cosecha
cuando Cortés llegó.[208] ​Bernal Díaz del Castillo atribuyó algunas de las acciones de
Moctezuma a su deseo de mantener la estabilidad en el imperio, ya que, según Díaz,
él no deseaba realizar ninguna acción que implicara una guerra sucediendo dentro de
su territorio.[125]

Muerte

Moctezuma atacado con piedras por su


pueblo desde su palacio.

Existen varias versiones acerca de la muerte de Moctezuma, dependiendo de la


fuente consultada. Según la versión de distintos autores españoles [cita requerida], el 29
de junio de 1520, en un intento para sofocar el violento tumulto, Moctezuma se
asomó a la balconada de su palacio, instando a sus seguidores a retirarse. La
población contempló horrorizada la supuesta complicidad del emperador con los
españoles, por lo que comenzaron a arrojarle piedras que lo hirieron mortalmente,
falleciendo poco tiempo después del ataque a consecuencia de sus heridas. Una
pedrada lo descalabró.

La versión de los hechos dada por Bernal Díaz del Castillo refiere que tras varios días
de lucha en Tenochtitlán, viéndose los españoles abrumados por la superioridad
numérica de los mexicas y la gran cantidad de bajas que tenían diariamente y la gran
dificultad que suponía salir de la ciudad, ya que estaba en una laguna y las calzadas
que salían de ella tenían numerosos puentes que estaban levantados, se puso a
Moctezuma en un pretil de una azotea, protegido por muchos soldados, para que
hablase a su pueblo y negociase la salida de los españoles de la ciudad.

Con su intervención cesa la lucha y le informan del nombramiento de Cuitláhuac


como nuevo señor, y que no se permitiría la salida de la ciudad de los españoles, ya
que todos debían morir, y en cuanto a su persona, que les perdonase que al finalizar
le respetarían y le tendrían el respeto que merecía. Fue al terminar la respuesta
mexica, cuando tiraron tanta piedra y lanzas que los soldados españoles que le
protegían con escudos, como veían que cuando hablaba cesó la lucha, se
descuidaron y no pudieron evitar que Moctezuma recibiera tres pedradas, en cabeza,
brazo y pierna. Moctezuma fallecería poco después en los aposentos de los
españoles a causa de la herida en la cabeza. Díaz del Castillo afirma:

Y Cortés lloró por


él, y todos nuestros
capitanes y
soldados, y
hombres hobo
entre nosotros, de
los que le
conoscíamos y
tratábamos, que
fue tan llorado
como si fuera
nuestro padre, y no
nos hemos de
maravillar dello,
viendo que tan
bueno era. Y decían
que había diez y
siete años que
reinaba e que fue el
mejor rey que en
México había
habido, e que por
su persona había
vencido tres
desafíos que tuvo
sobre las tierras
que sojuzgó.
Díaz del Castillo también da la versión del fraile de la Merced, que siempre estaba con
él, al que reprochaban que no lo convirtiera en cristiano antes de morir, pero el fraile
no creyó que muriese de aquellas heridas, sino que Moctezuma se habría provocado
un suicidio asistido, mediante una sustancia que le paralizó sus funciones vitales.

Gómara (cap. CVIII) apunta que a última hora Moctezuma pidió que lo bautizaran,
pero no lo recoge Cortés, que no dice nada sobre el particular; sí otros cronistas
posteriores, como Cervantes de Salazar, Herrera o Solís. En la segunda carta de
relación de Cortés, afirma que Moctezuma murió de una pedrada lanzada por «uno de
los suyos». Fray Francisco Aguilar, también testigo de los hechos, afirma, que
Moctezuma murió por una pedrada mexica.

La captura del rey Moctezuma


por Cortés.

Códice Florentino El tlatoani


Moctezuma y el señor de
Los testimonios mexicas, en cambio, apuntan a que Moctezuma ya estaba muerto
cuando lo sacaron a la azotea. La versión recopilada por Bernardino de Sahagún de
fuentes tlaltelolcas, dice que los españoles se impresionaron por las joyas y el oro
que tenían los nobles, pues estaban celebrando la principal fiesta mexica, Tóxcatl,
para la cual previamente habían pedido permiso. Para ello, los españoles pusieron
como condición que nadie debería ir armado a la celebración. Cuando esta se
encontraba en su apogeo, cerraron las puertas del patio y exterminaron a todos los
participantes, que se estima eran unos 1000, principalmente nobles, en lo que se
conoce como la matanza de Tóxcatl. El pueblo se alzó en una revuelta, y los
españoles hicieron prisionero a Moctezuma Xocoyotzin. Según Sahagún, todos los
nobles mexicas que se encontraban en poder de los españoles fueron ejecutados
bajo el garrote al dejar de ser útiles. Posteriormente, al recoger sus cuerpos, que
fueron arrojados a la calle, el cuerpo de Moctezuma mostraría heridas de espada.

Por otra parte, fray Diego Durán, el autor de Historia de las Indias de Nueva España e
islas de Tierra Firme, asegura por sus informantes indígenas que, después de que los
españoles hubiesen sido expulsados de la ciudad, fue encontrado muerto con una
cadena alrededor de sus pies y cinco puñaladas en el pecho. Según Durán,
Moctezuma había perdido con tanta claridad su autoridad que había dejado de ser de
alguna utilidad para los españoles.

No obstante, la muerte por la lapidación de sus súbditos parece ser la más aceptada
entre los historiadores actualmente.

Tras su muerte, el cuerpo sin vida de Moctezuma fue entregado a Apanécatl, quien lo
llevó a Huitzillan, Necatitlán y Tecpanzinco, siendo expulsado de todos estos lugares,
finalmente el cuerpo del tlatoani fue recibido y quemado en Acatliyacápan. Por otra
parte, el cuerpo de Itzquauhtzin fue llevado en una canoa a Tlatelolco.[209] ​

Durante la huida de los españoles, 30 de junio de 1520, perdieron cerca de la mitad de


los soldados castellanos y casi todo el oro que habían obtenido y tuvieron que
refugiarse entre los tlaxcaltecas. Entretanto, Cuitláhuac fue elegido como sucesor de
Moctezuma.
Descendientes

Estatua de Moctezuma en el Palacio Real


de Madrid.

Moctezuma II tuvo numerosas esposas y concubinas de quienes tuvo muchos hijos.


Según un cronista español, cuando fue hecho prisionero su descendencia superaba
ya la centena, mientras que cincuenta de sus esposas y concubinas se encontraban
embarazadas, aunque quizás los datos sean algo exagerados.[210] [211]
​ ​De todas
maneras, hay que indicar que como la cultura mexica hacía diferencias entre los
diferentes tipos de esposas y las concubinas, no todos sus descendientes tendrían la
misma categoría social.

El hijo favorito del emperador era Chimalpopoca, nombrado heredero antes de morir.
Al ser este prisionero de Cortés, tuvo que marcharse junto con los españoles de
Tenochtitlán, pereciendo durante la denominada Noche Triste. Sin embargo, otros
pudieron sobrevivir.
De todas las hijas que consiguieron salir con vida, la más importante fue Tecuichpo
Ixcaxochitzin, hija de Tezalco Tecuichpo. Fue primero esposa de su tío Cuitláhuac y
posteriormente de Cuauhtémoc. A la muerte de este, fue bautizada y llamada Isabel
Moctezuma por Hernán Cortés y los españoles. Se casó tres veces más, las tres
veces y por decisión de Cortés con españoles, teniendo con ellos en total seis hijos
legítimos de ambos sexos y una más que no reconoció, Leonor Cortés Moctezuma,
que tuvo con el propio conquistador extremeño. Fue considerada como la legítima
descendiente de Moctezuma II y como tal, se le dio la encomienda de Tlacopan, la
más grande del Valle de Anáhuac. Murió en 1551. Sus descendientes emparentaron
con los condes de Miravalle.[211] ​

En cuanto a los hijos que salieron vivos de la Conquista, el principal fue


Tlacahuepantzin Yohualicahuacatzin,[212] ​una vez bautizado llamado Pedro de
Moctezuma y que murió en 1570, siendo enterrado en la Iglesia de Santo Domingo de
la nueva Ciudad de México. Uno de los hijos de Pedro fue Ihuitemotzin, también
llamado Diego Luis de Moctezuma y que fue llevado a España por orden del rey
Felipe II, casándose con la noble Francisca de la Cueva y Valenzuela. A partir de ese
momento, toda la descendencia de Ihuitemotzin se originaría en España, de la que
cabe destacar a Pedro Tesifón de Moctezuma, nacido en Guadix. Ihuitemotzin murió
en Valladolid en 1606[213] ​y Felipe IV nombró a su hijo Pedro Tesifón conde de
Moctezuma en 1624. Dicho título nobiliario persiste en la España de hoy y se
denomina ducado de Moctezuma de Tultengo.[211] ​El II conde de Moctezuma fue el
hijo de Pedro Tesifón, llamado Diego Luis de Moctezuma y Porres. Este a su vez tuvo
un hijo ilegítimo, Pedro Manuel de Moctezuma, cuya nieta Bernarda de Moctezuma y
Salcedo nació en 1716 y se casó en 1739 en Ronda con Pedro Morejón Girón y
Ahumada, emparentado con la casa de Girón, uno de los linajes españoles más
exclusivos. Uno de sus hijos fue Jerónimo Girón y Moctezuma. Este hombre fue
III marqués de las Amarillas y un general que participó en la Guerra de Independencia
de los Estados Unidos, teniendo un papel destacado en la victoria obtenida sobre los
ingleses en la batalla del Fuerte Charlotte (Mobile, Condado de Mobile, Alabama,
1780). A su vez, su hijo, el general Pedro Agustín Girón Las Casas, IV marqués de las
Amarillas y I duque de Ahumada, fue uno de los principales generales españoles
durante la Guerra de la Independencia Española. Por último, Pedro Agustín sería
padre de Francisco Javier Girón Ezpeleta, descendiente de Moctezuma Xocoyotzin en
undécima generación y fundador de la Guardia Civil.[213] [211]
​ ​Por otra parte, los
actuales duques de Atrisco de la nobleza española son también descendientes de
Moctezuma II a través de su hijo Pedro (Tlacahuepantzin) al casarse su primer
duque, José Sarmiento de Valladares y Arinés, nombrado 3 años después de ser
virrey de Nueva España, con la III condesa de Moctezuma.[214] [211]
​ ​

Escudo de armas de la Casa Ruiz de


Esparza y palacios de Esparza y
Zariquiegui, otorgado por el emperador
Carlos I en Pamplona

Mariana Leonor Moctezuma fue también una de las hijas de Moctezuma II. Se cree
que era hija de Moctezuma con una princesa mixteca, Tzihuacxoachitzin II de
Acatlán,[215] [216]
​ ​de un pueblo y provincia que estaba en alianza con Tenochtitlán en
el momento de la invasión española.[217] ​Tzihuacxoachitzin era hija de Tlilpotoncatzin
Cuauhtitlan y la princesa Xiuhtoztzin, hija de Yaopaintzin, quauhtlatoani de
Tequanipan Huixtoco.[218] ​Mariana Leonor fue cristianizada por Hernán Cortés y
luego fue dotada con la encomienda de San Cristóbal Ecatepec. El hecho de que
Moctezuma fue el padre de Mariana Leonor y suegro de X'poval [Christobal] de
Valderrama está confirmado por un segmento de esta carta de 1574 en el Archivo
General de México:[219] ​Mariana Leonor y Cristóbal tuvieron una sola hija, Leonor de
Valderrama y Moctezuma, que fue bautizada en algún momento alrededor de
1532.[220] ​Según la tesis doctoral de Margo Tamez, cuando Lope Ruiz de Esparza (htt
ps://en.wikipedia.org/wiki/Lope%20Ruiz%20de%20Esparza) (1569-1651), colono
vasco, se casó con Ana Francisca de Moctezuma y Gabay, bisnieta de Leonor de
Valderrama y Moctezuma (1573 1652) "se aseguró un alto estatus y ciertas facetas
del título aborigen a través del linaje ancestral de su esposa, reconocido por la
Corona española como descendiente directo de Moctezuma II, facilitó la adquisición
de tierras y riquezas para sus herederos frente a los matrimonios mixtos con una
mujer indígena con un inmenso capital social y político".[221] [222]
​ ​En algún momento,
Lope y Ana Francisca se dirigieron a Aguascalientes en la colonia española de Nueva
Galicia. Con su hijo Jacinto Ruiz de Esparza, nacido alrededor de 1604. Fue el
Escribano Real de Aguascalientes. Se casó alrededor de 1629 con Juana López de
Elizalde, quien murió en Aguascalientes el 21 de mayo de 1682 (era hija de Juan
López de Elizalde y de Leonor Becerra y Sánchez de Mendoza). Murió en
Aguascalientes el 27 de julio de 1679.[223] ​Los descendientes notables de esta línea
incluyen políticos y filántropos mexicanos, el Secretario Gerardo Ruiz de Esparza y
Luis Rubén Valadéz Bourbon (Luis Rubén (https://www.gottman.com/author/luis_rub
en_jr/) ) de la influyente Macías-Valadez en el estado de Jalisco, México.[224] [225]
​ ​
[226] ​

Finalmente, otra hija de Moctezuma II que sobrevivió fue Xipaguatzin, que una vez
cristianizada fue llamada María de Moctezuma y que se casó o convivió con Juan de
Grau Ribó, noble barón de Toloríu (Cataluña) y que participó junto a Cortés en la
conquista de Tenochtitlán. Este conquistador llevó a Xipaguatzin a Toloríu y allí murió
en 1537.[227] ​Sin embargo, debe aclararse que Xipahuatzin no figura en ninguna de
las fuentes primarias generadas por los cronistas tanto indígenas como castellanos,
por lo cual puede tratarse de una impostura. Específicamente la Crónica Mexicáyotl,
de Hernando de Alvarado Tezozómoc, registra que María de Moctezuma, hermana
tanto de padre como de madre de Leonor de Moctezuma, esposa de Cristóbal de
Valderrama, fue soltera y murió joven.[228] [229]
​ ​

Hasta 1934 los descendientes de Moctezuma, nacidos de Isabel de Moctezuma,


recibían una pensión por parte del gobierno mexicano. En 1934, 1991 y 2003 hubo
intentos por parte de la Casa de Miravalle junto otros descendientes, de recuperar
dicha pensión, sin éxito.[230] ​

El actual embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma Barragán, es


descendiente de Moctezuma.[230] ​

Según la historiadora mexicana Blanca Barragán Moctezuma, descendiente del


emperador, en la segunda década del siglo XXI había entre 600-700 descendientes de
Moctezuma II en México que son mayores de edad y en España alrededor de
350.[231] ​De estos últimos, no todos tienen título nobiliario.
Una rama mexicana con una ruptura de varonía de los de Moctezuma se instaló en
Portugal en el siglo xix, donde sus descendientes utilizan de Moctezuma o de
Montezuma.[232] [233] [234]
​ [235]
​ ​

Tesoro de Moctezuma
En torno a la figura de Moctezuma existe una historia sobre un gran tesoro que los
españoles intentaron robar pero que se perdió.

Cuando Hernán Cortés y su ejército llegaron a la gran Tenochtitlán, los


conquistadores se alojaron en el palacio de Axayácatl, padre de Moctezuma. En
dicho palacio, los españoles hallaron un tesoro.

Durante la batalla de la Noche Triste, los españoles intentaron robar el tesoro, pero lo
perdieron en su huida.

En 1521, con la caída de Tenochtitlán, Cortés intentó recuperar el tesoro; para hacerlo
mandó torturar al último tlatoani, Cuauhtémoc, pues creían que lo había escondido en
una laguna.

En 1637, un indígena llamado Francisco Tapia se presentó ante el virrey como un


descendiente de los mexicas y aseguró que conocía el paradero del tesoro. Sin
embargo, el Tesoro de Moctezuma (https://www.unioncdmx.mx/articulo/2019/11/2
5/cultura/el-misterio-sobre-el-tesoro-de-moctezuma) nunca fue encontrado.[236] ​

Recepción
Moctezuma ha sido tema de varias óperas:

Montezuma de Carl Heinrich Graun


(1755), libreto de Federico II de
Prusia;.
Motezuma de Antonio Vivaldi
(1733), libreto de Girolamo Giusti;.
Motezuma de Gian Francesco de
Majo (1765), libreto de Vittorio
Amadeo Cigna-Santi;.
La conquista del Messico de Mattia
Venlo (Londres, 1767), libreto de
Giovan Gualberto Bottarelli.
Montezuma de Josef Myslivecek
(Praga, 1771), libreto de Vittorio
Amadeo Cigna-Santi;.
Montezuma de Giovanni Paisiello
(Roma, 1772), libreto de Vittorio
Amadeo Cigna-Santi;.
Montezuma de Baldassare Galuppi
(Venecia, 1772), libreto de Vittorio
Amadeo Cigna-Santi;.
Montezuma de Antonio Sacchini
(Londres, 1775), libreto de Vittorio
Amadeo Cigna-Santi;.
Montezuma de Pasquale Anfossi
(Reggio Emilia, 1776), libreto de
Vittorio Amadeo Cigna-Santi;.
Montezuma de Giacomo Insanguine
(Torino, 1780), libreto de Vittorio
Amadeo Cigna-Santi;.
Montezuma de Nicola Antonio
Zingarelli (Nápoles, 1781), libreto
de Vittorio Amadeo Cigna-Santi;.
Fernando Cortez o la conquista del
Messico de Giuseppe Giordano
(1789), libreto de Filippo Tarducci;.
Fernando Cortez o la conquista del
Messico de Giuseppe Mugens
(Florencia, 1789), libreto de Filippo
Tarducci;.
Fernando Cortez o la conquista del
Messico de Marcos Antonio
Portugal (Venecia), libreto de
Filippo Tarducci;.
Fernan Cortez où la conquête du
Mexique de Gasparo Spontini
(París, 1809), libreto de Victor-
Joseph Etienne de Jouy y Joseph-
Alphonse Esménard;.
Montezuma de Roger Sessions
(Berlín, 1964);.
Die Eroberung von Mexico de
Wolfgang Rihm (1987/91), libreto
basado en textos de Antonin
Artaud y Octavio Paz;.
La noche y la palabra de Gonzalo
Suárez (Madrid, 2004);.
La conquista de Lorenzo Ferrero
(Praga, 2005);.
Montezuma - Fallender Adler de
Bernhard Lang (Mannheim, 2010);.
Véase también

Historia mexica
México
Tlatoani
Isabel Moctezuma
Condado de Miravalle
Ducado de Moctezuma de Tultengo

Notas

1. Es importante, sin embargo,


indicar específicamente dichas
fuentes y, en su caso, presentar
un estudio comparativo entre las
distintas versiones, además de
tener en cuenta que no todas las
categorías occidentales para la
comprensión del Estado son
válidas para las culturas
mesoamericanas.
2. Por discordancia fonética, desde
el arribo de las tropas castellanas
fueron modificados todos los
nombres náhuatl al sonido
hispano (por ejemplo
Cuauhnáhuac por Cuernavaca o
Atlacohuayan por Tacubaya), no
obstante, las fuentes primarias
refieren su nombre náhuatl como
Motecuhzoma. En el siglo xix
autores como Orozco y Berra
escribían Motecuzoma.
3. La mayoría de fuentes dicen que
se volvió emperador a la edad de
34 años, lo cual pondría su fecha
de nacimiento en esta época.[7] ​
4. Hay confusión respecto a la
cronología de estas guerras, ya
que las fuentes describen las
batallas sucedidas en órdenes
distintos.Orozco y Berra (1880,
pp. 444—446), por ejemplo, pone
la batalla de Atlixco entre la
batalla de Xiloxochitlan y la
contraofensiva tlaxcalteca, y
también describe que la batalla
de Atlixco fue contra los
tlaxcaltecas y no contra los
huexotzincas.Durán (1867,
pp. 450, 473) describe que la
batalla de Atlixco sucedió
después de la conquista de
Tototepec y Quetzaltepec, lo cual
la pondría en 1507, y también
afirma que la alianza mexica-
huexotzinca se formó justo
después de la Ceremonia del
Fuego Nuevo en ese mismo año,
pero Orozco y Berra (1880,
p. 446) pone la batalla en 1504, a
inicios del reinado de
Moctezuma. El orden cronológico
de este artículo está basado en el
análisis de Isaac (1983).
5. Un ejemplo de esto es la obra de
Fernando de Alva Ixtlilxóchitl,
quien era un descendiente del
tlatoani de Texcoco Ixtlilxóchitl II.
Éste se alió a los españoles y
tlaxcaltecas durante la Conquista
de México a causa de su rivalidad
con Moctezuma II. Esto habría
afectado a sus opiniones sobre
Moctezuma en temas como
estos.
6. Según describió Velázquez en
una carta enviada el 12 de
octubre de 1519 al rey de España,
Cortés desobedeció al gobierno
de Cuba al no enviar información
de la expedición o parte de las
ganancias obtenidas en ella,
siendo todas enviadas
directamente a Castilla, lo cual
supo a inicios del mes por un
informe de Gonzalo de Guzmán,
futuro teniente de gobernador de
Cuba (según Díaz del Castillo,
Velázquez ya conocía la situación
cuando el capitán Francisco de
Montejo fue a La Habana para
enviar una carta desde Veracruz
al rey de España a fines de julio,
desobedeciendo las órdenes de
Cortés de no ir por ahí, aunque
Velázquez no logró interceptar su
barco entonces).[138] [172]
​ ​Cortés
ya era una figura polémica en
Cuba en esta época, y al haber
hombres más experimentados en
expediciones en América, su
elección como capitán general ya
era controvertida desde un
principio, y Velázquez ya
desconfiaba de él. Su elección
fue en parte hecha por aliados
que Cortés secretamente tenía,
como Andrés de Duero, secretario
del gobernador, y Amador de
Lares, contador del rey, aparte de
que Cortés usó sus propios
fondos para financiar la
expedición. Velázquez, poco
antes de que la expedición de
Cortés zarpara, había intentado
varias veces enviar órdenes de
aprensión contra él, pero sin
efecto alguno.[139] ​La Real
Audiencia de Santo Domingo y
los frailes jerónimos (quienes
Díaz dice ya habían mostrado su
apoyo a Cortés antes)[173] ​
intentaron intervenir en contra de
la expedición de Narváez, pues
pensaban que un conflicto entre
la armada de Cortés y la armada
cubana podría desatar una guerra
civil en la América española,[174] ​
pero no tuvieron éxito.[175] [176]
​ ​
La armada al mando de Narváez
zarpó a principios de marzo de
1520.
7. Algunos españoles justificaron la
matanza asegurando que existía
una conspiración en su
contra,[180] ​lo cual contradice las
fuentes indígenas que aseguran
que no existía semejante
conspiración, y que incluso se
había solicitado permiso para
realizar ceremonias
religiosas.[180] [181]
​ ​Fernando de
Alva Ixtlilxóchitl sospechó que era
posible que los tlaxcaltecas
hayan instigado a los españoles
para cometer la masacre.
8. Según la interpretación de John
Bierhorst del Códice
Chimalpopoca, este año es
equivalente al 843 gregoriano. El
códice dice que se volvió rey de
Tula en el año 5 casa, equivalente
al año 873 (según John
Bierhorst)[189] ​o 925 (según
Alfredo Chavero),[193] ​aunque
según la historia de Fernando de
Alva Ixtlilxóchitl, se hizo rey en el
año 2 carrizo, el año de 882 o
937.[194] ​

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cortesía a dignidad, que es como
entre nosotros al principio del
nombre se pone el Don, como
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Q141791 (https://commons.wikim
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