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Formas de Emisión de Los Títulos Valores

DERECHO CORPORATIVO II

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FACULTAD DE HUMANIDADES

ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

“Formas de Emisión de los Títulos Valores”

AUTOR:

CARRION QUERO, Inés Yenida (0000-0002-2604-


4883),[email protected],Derecho,ciclo VIII

ASESOR:
Gerardo Alvaron Robles (orcid.org/0000-0003-2674-158X)

LÍNEA DE INVESTIGACIÓN:
Derecho, sociedad y desarrollo humano

LÍNEA DE RESPONSABILIDAD SOCIAL UNIVERSITARIA:

Responsabilidad, Eficiencia, Efectivo

HUARAZ - PERÚ

2025
INTRODUCCION
El régimen jurídico de los títulos valores cumple una función esencial dentro del
derecho mercantil, pues constituye uno de los principales instrumentos a través de
los cuales se efectúa la circulación de la riqueza y se dinamiza la actividad económica.
Los títulos valores permiten la materialización de derechos patrimoniales en
documentos que representan obligaciones, créditos o participaciones, facilitando así
el tráfico jurídico y otorgando seguridad a las relaciones comerciales. En ese sentido,
estos instrumentos resultan indispensables para el desarrollo del comercio, las
operaciones financieras y el sistema de crédito, tanto en el ámbito nacional como
internacional.
Dentro de este régimen, la forma de emisión de los títulos valores adquiere especial
relevancia, ya que de ella dependen aspectos fundamentales como su naturaleza
jurídica, su modo de circulación, su transmisibilidad, su eficacia frente a terceros y el
nivel de seguridad que ofrecen a los sujetos intervinientes. Tradicionalmente, los
títulos valores se han emitido en soporte físico, es decir, en documentos materiales
que incorporan el derecho literal y autónomo que representan. Sin embargo, la
evolución del mercado financiero y el avance de la tecnología han dado lugar a la
aparición de nuevas formas de representación, como los valores desmaterializados
emitidos mediante anotación en cuenta.
En el Perú, la regulación de las formas de emisión de los títulos valores se encuentra
principalmente en la Ley N.° 27287 – Ley de Títulos Valores (LTV), norma que
establece los principios, requisitos y efectos jurídicos aplicables tanto a los títulos
materializados como a aquellos representados por anotación en cuenta. Esta ley
reconoce expresamente la coexistencia de ambas formas de emisión, otorgándoles
iguales efectos jurídicos siempre que se cumplan las exigencias legales
correspondientes. De esta manera, el ordenamiento jurídico peruano se adapta a las
transformaciones del mercado y permite que los títulos valores respondan a las
nuevas necesidades del sistema financiero.

La evolución del mercado de valores, la globalización de las operaciones comerciales,


la digitalización de los mercados financieros y la creciente utilización de sistemas
electrónicos de negociación han añadido mayor complejidad al régimen clásico de los
títulos valores basado exclusivamente en documentos físicos. Actualmente, la
desmaterialización de los valores no solo responde a una tendencia tecnológica, sino
también a la necesidad de garantizar mayor rapidez, eficiencia, seguridad y control
en las operaciones financieras. Este proceso ha generado nuevos retos jurídicos
vinculados a la identificación de los titulares, la transmisión de los derechos, la
protección de los tenedores de buena fe y la seguridad del tráfico económico.

Asimismo, el fenómeno de la desmaterialización ha motivado importantes cambios en


la regulación comparada, tanto en los países de Latinoamérica como en Europa,
donde los sistemas de anotación en cuenta, los registros electrónicos y las
instituciones de compensación y liquidación cumplen un rol fundamental en la
emisión, negociación y transferencia de los valores. Estas transformaciones obligan
a analizar no solo la normativa interna, sino también las experiencias de otros
ordenamientos jurídicos a fin de comprender la evolución del derecho cambiario y
financiero en un contexto globalizado.

Por otro lado, la correcta interpretación de las formas de emisión de los títulos valores
no solo depende del estudio doctrinario y normativo, sino también del desarrollo
jurisprudencial, tanto a nivel nacional como extranjero. La jurisprudencia cumple un
papel decisivo en la aplicación práctica de la ley, esclareciendo conceptos,
delimitando derechos y resolviendo controversias derivadas del uso de títulos
materializados y desmaterializados en la realidad económica.

En este contexto, el presente trabajo de investigación tiene como objetivo principal


analizar de manera integral las formas de emisión de los títulos valores, a partir de un
enfoque teórico-jurídico y normativo-práctico. Para ello, se propone: (1) desarrollar
definiciones doctrinales y jurídicas del título valor; (2) identificar sus principales
características y elementos esenciales; (3) describir las formas de emisión
reconocidas por el ordenamiento jurídico título físico y anotación en cuenta; (4)
examinar la normativa peruana aplicable; (5) efectuar una comparación con la
regulación vigente en algunos países de Latinoamérica y Europa; y (6) revisar
jurisprudencia relevante que permita comprender la aplicación práctica de este
régimen.
De este modo, el estudio busca contribuir a una mejor comprensión del papel que
cumplen las formas de emisión de los títulos valores dentro del sistema jurídico-
económico, resaltando su importancia para la seguridad del tráfico mercantil, la
protección del crédito y el adecuado funcionamiento del mercado financiero.

1.Definición de “título valor” según autores y doctrina


El concepto de título valor ha sido desarrollado ampliamente por la doctrina del
derecho mercantil, considerando su importancia como instrumento fundamental para
la circulación de la riqueza. Para César Vivante (2003), el título valor es un documento
que resulta indispensable para el ejercicio del derecho que representa, pues sin la
tenencia legítima del documento no puede hacerse efectivo el derecho incorporado.
Este autor resalta que existe una unión inseparable entre el documento y el derecho,
de modo que ambos se encuentran jurídicamente vinculados.

Por su parte, Ulises Montoya Manfredi (2010) sostiene que el título valor es un
documento de naturaleza mercantil que contiene un derecho patrimonial destinado a
la circulación, y cuya transmisión se produce mediante mecanismos que la ley
reconoce, como el endoso, la entrega o la anotación en cuenta. El autor destaca que
su finalidad esencial es facilitar el tráfico jurídico, permitiendo que los derechos se
transfieran de manera rápida y segura.

Asimismo, Beaumont Callirgos (2008) define al título valor como un instrumento


jurídico que incorpora un derecho de naturaleza patrimonial y que está creado para
ser objeto de negociación dentro del comercio. Señala que su principal función es
servir como medio de crédito y pago, y que su eficacia depende del cumplimiento de
los requisitos formales establecidos por la ley.

Desde una concepción más amplia, Álvarez Caperochipi (2006) señala que los títulos
valores no solo están vinculados a derechos de crédito, sino que también pueden
representar otros derechos patrimoniales, como los derechos de participación en
sociedades, los derechos de inversión o aquellos derivados de instrumentos
financieros modernos. Este autor explica que la evolución del mercado financiero ha
provocado la ampliación del concepto tradicional de título valor.
Finalmente, De la Puente y Lavalle (2012) afirma que el título valor es un documento
dotado de literalidad y autonomía, en el cual el contenido del derecho se determina
únicamente por lo que aparece expresado en él. Además, precisa que la circulación
del título produce automáticamente la transferencia del derecho incorporado, sin que
sea necesaria la celebración de nuevos contratos entre los sujetos intervinientes.

En síntesis, de acuerdo con la doctrina analizada, el título valor puede definirse como
un documento o representación formal que incorpora un derecho patrimonial,
destinado a la circulación, caracterizado por su literalidad, autonomía y
transmisibilidad, cuyo ejercicio se encuentra condicionado a la posesión legítima del
título o a su inscripción en un sistema de anotación en cuenta.

2. Características de los títulos valores


Las características de los títulos valores constituyen los rasgos jurídicos que explican
su naturaleza especial dentro del derecho mercantil. Estas notas distintivas permiten
diferenciarlos de otros documentos comunes y garantizan su eficacia en el tráfico
económico. La doctrina especializada y la normativa coinciden en que las principales
características de los títulos valores son la literalidad, la autonomía, la incorporación,
la circulación y el formalismo legal.

Literalidad
La literalidad implica que el derecho que otorga el título valor se encuentra
estrictamente determinado por el contenido expreso del documento. Según Vivante
(2003), el tenedor solo puede ejercer exactamente los derechos que aparecen
consignados en el texto del título, sin que sea posible pretender derechos adicionales
que no figuren en él. Esto significa que el alcance del derecho se mide únicamente
por lo que literalmente consta en el documento.

En el mismo sentido, Montoya Manfredi (2010) señala que la literalidad garantiza


seguridad jurídica, ya que tanto el emisor como el tenedor conocen con exactitud la
extensión de la obligación, evitando interpretaciones extensivas que alteren el
contenido original del título.

Autonomía
La autonomía significa que cada adquirente del título valor obtiene un derecho propio,
independiente de las relaciones jurídicas anteriores que dieron origen a su emisión.
Para De la Puente y Lavalle (2012), el nuevo tenedor no queda afectado por los vicios
o conflictos existentes entre los anteriores poseedores, siempre que haya adquirido
el título de buena fe.

Asimismo, Beaumont Callirgos (2008) sostiene que esta característica permite que el
título valor circule con confianza en el mercado, ya que el adquirente no tiene la
obligación de investigar las relaciones previas entre el emisor y los antiguos titulares,
lo que fortalece la seguridad del crédito.

Incorporación
La incorporación implica que el derecho y el documento forman una unidad indivisible,
de tal manera que el derecho no puede ejercerse sin la posesión legítima del título.
Álvarez Caperochipi (2006) explica que el derecho no existe de manera
independiente, sino que está incorporado al documento que lo representa, por lo que
la tenencia del título es indispensable para exigir su cumplimiento.

De igual forma, Montoya Manfredi (2010) afirma que sin la exhibición del título no es
posible ejercer válidamente el derecho, salvo los casos excepcionales previstos por
la ley, como la reposición por pérdida, destrucción o sustracción del título.

Circulación o transmisibilidad
Los títulos valores nacen con vocación de circulación, es decir, están destinados a
ser transferidos dentro del tráfico comercial. Para Beaumont Callirgos (2008), la
función económica principal de los títulos valores es permitir la transmisión rápida de
los derechos patrimoniales que contienen, facilitando así las operaciones comerciales
y financieras.
En el mismo sentido, Vivante (2003) señala que la transmisión del título produce de
manera automática la transferencia del derecho incorporado, sin necesidad de
celebrar nuevos contratos entre el anterior y el nuevo titular, lo cual favorece la fluidez
del comercio y la seguridad del tráfico jurídico.

Formalismo legal
El formalismo es una característica esencial de los títulos valores, ya que para que un
documento sea considerado como tal debe cumplir estrictamente con los requisitos
formales establecidos por la ley. Montoya Manfredi (2010) indica que la omisión de
alguno de los requisitos esenciales puede provocar la pérdida de la calidad de título
valor, convirtiendo al documento en una simple constancia de obligación.

Por su parte, De la Puente y Lavalle (2012) precisan que este formalismo se justifica
en la necesidad de proteger a los terceros adquirentes y garantizar la seguridad del
tráfico mercantil, ya que permite identificar con claridad al obligado, al beneficiario, el
monto de la prestación y la forma de transmisión.

3. Elementos esenciales del título valor


Para que un documento sea reconocido jurídicamente como título valor y produzca
plenos efectos legales, debe contener determinados elementos esenciales previstos
por la normativa y desarrollados por la doctrina. Estos elementos permiten identificar
a las partes, determinar el contenido del derecho incorporado, regular su forma de
transmisión y garantizar la seguridad jurídica en su circulación. La ausencia o defecto
de alguno de estos requisitos puede afectar la validez del título, su negociabilidad o
su eficacia frente a terceros.

Identificación del emisor y del tenedor


Uno de los elementos fundamentales del título valor es la correcta identificación del
emisor y del beneficiario o tenedor. Según Montoya Manfredi (2010), todo título debe
contener los datos suficientes que permitan reconocer con claridad a la persona
obligada al pago y a la persona a favor de quien se ha emitido el derecho. Esta
identificación asegura que el tenedor pueda exigir válidamente el cumplimiento de la
obligación.
En el mismo sentido, De la Puente y Lavalle (2012) señalan que, tratándose de
personas naturales, se requiere la consignación del nombre completo y documento
de identidad, mientras que en el caso de personas jurídicas deben constar la razón
social y los datos del representante autorizado. Este requisito protege la seguridad
del tráfico comercial, al permitir que terceros identifiquen con precisión al obligado.

Existencia de una obligación patrimonial concreta


El título valor debe contener necesariamente una obligación patrimonial determinada,
es decir, un derecho de contenido económico susceptible de valoración. Para
Beaumont Callirgos (2008), el elemento esencial del título valor es la obligación
económica que incorpora, la cual puede consistir en una suma de dinero, una
prestación determinada o un derecho de participación.

Por su parte, Álvarez Caperochipi (2006) sostiene que este derecho patrimonial no se
limita a obligaciones de pago, sino que también puede representar derechos
societarios, derechos de inversión u otros derechos económicos reconocidos por la
ley. Asimismo, desde la doctrina comparada, Garrigues (2004) indica que este
contenido patrimonial constituye la razón de ser del título valor, ya que su finalidad
principal es servir como instrumento de crédito y circulación de riqueza.

Determinación de la clase de título


Otro elemento esencial es la determinación de la clase de título valor, es decir, si se
trata de un título nominativo, a la orden o al portador, cuando corresponda. Vivante
(2003) explica que esta clasificación es indispensable porque de ella depende el modo
de transmisión del título y el grado de seguridad en su circulación.

Asimismo, Montoya Manfredi (2010) precisa que la mención de la clase del título
permite establecer si la transferencia se realizará mediante endoso, simple entrega o
inscripción en un registro, lo cual tiene efectos directos en la legitimación del tenedor
y en la protección de los terceros adquirentes.

Formalidades del endoso en los títulos a la orden


Cuando el título valor es emitido a la orden, se exige el cumplimiento de determinadas
formalidades para que el endoso sea válido. Beaumont Callirgos (2008) señala que
el endoso debe contener el nombre del endosatario, la firma del endosante y, en
muchos casos, la fecha de transferencia, pues solo así se produce la transmisión
legítima del derecho incorporado.

De igual modo, Vivante (2003) explica que el endoso no solo permite transferir el
título, sino que genera responsabilidad cambiaria para el endosante, razón por la cual
la ley exige formalidades estrictas que garanticen la transparencia y seguridad de la
operación.
Soporte de representación del título valor

El soporte en el cual se representa el título valor constituye también un elemento


esencial. Tradicionalmente, los títulos valores se han representado mediante
documentos físicos en soporte papel. Sin embargo, la doctrina moderna reconoce
también la representación mediante anotación en cuenta. Para Montoya Manfredi
(2010), ambos soportes tienen la misma eficacia jurídica siempre que se ajusten a los
requisitos legales.

Asimismo, De la Puente y Lavalle (2012) afirman que la desmaterialización de los


títulos valores responde a las necesidades actuales del mercado financiero,
permitiendo mayor rapidez en las operaciones, mejor control de la titularidad y
reducción de riesgos materiales. Por su parte, Álvarez Caperochipi (2006) sostiene
que la representación por anotación en cuenta no altera la naturaleza jurídica del título
valor, sino que moderniza su forma de existencia.

4. Normativa peruana sobre la emisión de los títulos valores


La regulación principal de los títulos valores en el ordenamiento jurídico peruano se
encuentra contenida en la Ley N.º 27287 Ley de Títulos Valores, la cual establece
los principios, requisitos, efectos jurídicos y formas de representación de estos
instrumentos dentro del tráfico mercantil. Esta norma constituye el eje central del
sistema cambiario peruano, al regular tanto los títulos materializados como los
desmaterializados, garantizando su seguridad jurídica, circulación y protección a los
tenedores legítimos.
Desde su artículo inicial, la Ley de Títulos Valores establece el concepto legal de título
valor, definiéndolo como aquellos valores materializados que representan o
incorporan derechos patrimoniales y que están destinados a la circulación. Esta
definición recoge los principios clásicos del derecho cambiario, reconociendo la
función económica del título valor como instrumento de crédito, pago y negociación
dentro del comercio. De esta manera, el legislador peruano recoge su doble
naturaleza: como documento y como vehículo de un derecho patrimonial.

Uno de los aportes más relevantes de la Ley N.º 27287 es el reconocimiento expreso
de los valores desmaterializados. El artículo 2 de la citada norma establece que los
valores pueden estar representados mediante anotación en cuenta y registrados en
una institución de compensación y liquidación de valores, otorgándoles plena validez
jurídica y equiparándolos a los títulos valores emitidos en soporte físico. Esta
disposición evidencia la adaptación del derecho peruano a las nuevas formas de
negociación electrónica y a la dinámica moderna del mercado de valores.

Asimismo, la ley dispone que la decisión sobre la forma de representación del título
valor materializada o desmaterializada corresponde al emisor, constituyendo una
condición esencial de la emisión. Esto significa que es el emisor quien determina si el
derecho patrimonial se incorpora a un documento físico o si será representado por
una anotación contable, siempre que se respeten los requisitos legales. Este criterio
fortalece la libertad contractual dentro de los márgenes que establece la ley y permite
adecuar la emisión a las necesidades del mercado.

En relación con los requisitos formales de la emisión, la Ley de Títulos Valores


también regula los mecanismos de suscripción y firma. La normativa reconoce no solo
la firma autógrafa tradicional, sino también otras formas de suscripción, como la firma
impresa, digitalizada o generada por medios gráficos o mecánicos, siempre que se
garantice la autenticidad de la voluntad del emisor. Esta regulación resulta
fundamental para las emisiones masivas y para las operaciones realizadas a través
de medios electrónicos y sistemas automatizados.

En el ámbito de los valores mobiliarios, tales como acciones, bonos, obligaciones y


demás instrumentos financieros, la Ley N.º 27287 establece que estos pueden
emitirse tanto en forma materializada como mediante anotación en cuenta. Asimismo,
regula aspectos esenciales como su negociación, transferencia, gravamen y
ejecución, remitiéndose en lo pertinente a las normas del mercado de valores y a los
sistemas de compensación y liquidación. Esta regulación permite una adecuada
integración entre el derecho cambiario y el derecho del mercado de valores.

Por otro lado, la normativa también prevé mecanismos de transformación de la


representación del título valor, permitiendo que un valor inicialmente emitido en
soporte físico pueda convertirse en desmaterializado, o viceversa, siempre que se
cumplan los procedimientos legales establecidos. Este aspecto resulta
particularmente relevante en el contexto de la modernización del sistema financiero y
del fortalecimiento de los mercados electrónicos.

En consecuencia, la normativa peruana no solo reconoce de manera expresa la


coexistencia de las dos formas de emisión de los títulos valores materializada y
desmaterializada, sino que también establece un marco jurídico completo para su
emisión, circulación, transferencia y protección. Esta regulación evidencia una clara
orientación hacia la modernización del sistema cambiario, garantizando al mismo
tiempo la seguridad jurídica de los tenedores y la confianza en el tráfico mercantil.

5.Normativa comparada: Latinoamérica y Europa


La regulación de los títulos valores en el ámbito comparado ha evolucionado de
manera significativa como consecuencia del desarrollo de los mercados financieros,
la globalización de las operaciones bursátiles y la incorporación de tecnologías en los
sistemas de negociación. Si bien cada ordenamiento jurídico presenta
particularidades propias, en términos generales puede afirmarse que tanto en Europa
como en los países de Latinoamérica existe una tendencia clara hacia el
reconocimiento de la representación por anotación en cuenta y la desmaterialización
de los valores negociables, sin abandonar por completo el sistema tradicional basado
en títulos físicos.

Regulación en Europa
En el ámbito europeo, uno de los principales referentes normativos es el Reglamento
(UE) N.º 600/2014 sobre los mercados de instrumentos financieros (MiFIR), el cual
establece un marco común para la negociación de instrumentos financieros dentro de
la Unión Europea. Esta normativa regula aspectos fundamentales como la admisión
de valores a negociación, la transparencia del mercado, los mecanismos de
compensación y liquidación, así como el registro de los valores negociables. En dicho
contexto, se reconoce plenamente la representación de los valores mediante sistemas
contables y registros electrónicos, otorgándoles la misma eficacia jurídica que a los
títulos materializados en soporte físico.

Este reglamento se complementa con otras disposiciones del ordenamiento


comunitario que consolidan la desmaterialización como el sistema predominante en
los mercados bursátiles modernos. El uso de registros centralizados y de instituciones
especializadas en la compensación y liquidación de valores permite mayor seguridad
en las operaciones, facilita la supervisión del mercado y reduce los riesgos asociados
a la circulación de documentos físicos.

En el caso específico de España, el marco normativo se ha actualizado mediante el


Real Decreto 814/2023, que regula los instrumentos financieros, el registro de valores
negociables, su representación por anotación en cuenta, la admisión a negociación y
los sistemas de liquidación. Esta norma consolida de manera expresa la
desmaterialización como regla general en las emisiones que se negocian en
mercados organizados, reservando el soporte físico para supuestos residuales. La
normativa española, en consecuencia, evidencia una clara orientación hacia sistemas
completamente electrónicos, tanto en la emisión como en la transmisión de valores.

Regulación en Latinoamérica
En el ámbito latinoamericano, la evolución normativa ha seguido una tendencia
similar, aunque con distintos niveles de desarrollo según el país. En general, las
legislaciones de la región han incorporado progresivamente la representación por
anotación en cuenta, especialmente en lo que respecta a los valores mobiliarios
sujetos a oferta pública. Esto ha permitido una mayor integración de los mercados
financieros regionales con los sistemas internacionales y ha facilitado el acceso a
mecanismos de negociación modernos.
Desde la doctrina comparada latinoamericana, diversos estudios sostienen que la
noción de título valor ya no debe limitarse exclusivamente a los instrumentos
tradicionales como la letra de cambio, el pagaré o el cheque. Actualmente, se
reconoce que los valores pueden representar una amplia gama de derechos
patrimoniales, incluyendo derechos de participación societaria, instrumentos de
inversión, derivados financieros y valores estructurados. Este enfoque amplia el
concepto clásico y responde a la complejidad del mercado financiero contemporáneo.

Asimismo, la doctrina señala que la desmaterialización no altera la naturaleza jurídica


del título valor, sino que únicamente transforma su soporte material. El derecho
patrimonial continúa existiendo con las mismas características de literalidad,
autonomía e independencia, pero ahora representado mediante un asiento contable
en un registro electrónico autorizado. Esta evolución ha permitido mejorar la eficiencia
operativa, reducir costos de transacción y reforzar la seguridad en la identificación de
la titularidad de los valores.

6. Jurisprudencia-Análisis descriptivo de la Casación N.° 5224-2019-


Lambayeque sobre las formas de emisión de los títulos valores

Hechos relevantes vinculados a la forma de emisión del título valor

La controversia analizada en la Casación N.° 5224-2019-Lambayeque gira en torno a


la validez y eficacia de un título valor utilizado como sustento de una pretensión de
cobro en un proceso judicial. El eje del conflicto se centra en la forma de emisión del
título, específicamente en la discusión sobre si el derecho podía ser exigido
válidamente en atención a la naturaleza del soporte que contenía la obligación (título
materializado). La parte demandada cuestiona la idoneidad del título presentado
como medio para acreditar el derecho, alegando deficiencias relacionadas con su
emisión formal y representación.

Criterio del órgano jurisdiccional respecto a la forma de emisión


La Corte Suprema, al resolver el recurso de casación, reafirma que la eficacia del
título valor depende del cumplimiento de los requisitos formales exigidos por la Ley
de Títulos Valores, en especial aquellos vinculados a su emisión y representación. El
fallo destaca que, tratándose de títulos materializados, la existencia del documento
físico resulta indispensable para el ejercicio del derecho incorporado, pues en estos
casos la literalidad y la incorporación operan de manera directa. En consecuencia,
cuando el título es emitido en soporte físico, la sola relación obligacional subyacente
no resulta suficiente si no se acredita adecuadamente la existencia del documento
conforme a ley. De este modo, la sentencia refuerza la importancia de la correcta
forma de emisión como presupuesto indispensable para la exigibilidad del derecho
contenido en el título valor.

7. Caso Real - EXPEDIENTE : 00042-2022-0-0205-JP-CI-01- JUZGADO DE PAZ


LETRADO - SEDE CARHUAZ

En la presente sentencia, el órgano jurisdiccional conoce una demanda de obligación


de dar suma de dinero sustentada en un pagaré, el cual constituye un título valor
emitido de forma materializada, es decir, en soporte físico (papel). Desde el inicio del
proceso se observa que el demandante presenta como sustento de su pretensión
ejecutiva un documento original que contiene el pagaré, lo que permite al juzgado
verificar de manera directa la existencia del título conforme a la Ley de Títulos Valores.
Este aspecto es determinante, pues al tratarse de una emisión materializada, el
derecho crediticio solo puede ser reconocido si se acredita la existencia del
documento físico que incorpora la obligación.

En cuanto al reconocimiento del título valor dentro del proceso, el juzgado verifica que
el pagaré ha sido emitido cumpliendo los requisitos formales exigidos por la ley:
identificación de las partes, monto de la obligación, fechas de emisión y vencimiento,
así como la firma del obligado. Al constatarse que el título fue emitido válidamente en
soporte físico y que no presenta vicios formales, el juzgado lo reconoce como título
ejecutivo, lo que habilita directamente la vía del proceso único de ejecución. De este
modo, la forma de emisión materializada resulta esencial para que el juez pueda
otorgarle mérito ejecutivo al documento y admitir la demanda.

Respecto a la ejecución del título valor, la sentencia evidencia que, al estar el pagaré
representado en un documento físico, su sola presentación permite la ejecución
directa de la obligación, sin que sea necesario un pronunciamiento previo declarativo
sobre la existencia del derecho. La forma de emisión materializada conlleva que el
título produzca efectos inmediatos en el proceso, ya que el juez no analiza la relación
contractual subyacente, sino únicamente la validez formal del título. En consecuencia,
al verificarse que el pagaré fue emitido conforme a ley, el órgano jurisdiccional ordena
el pago de la suma reclamada como efecto directo de la fuerza ejecutiva del título
emitido físicamente.
Desde la perspectiva procesal, la emisión materializada del título valor incide
directamente en la estructura del proceso, pues permite que la demanda sea
tramitada bajo un proceso de ejecución y no bajo un proceso de conocimiento. Esto
implica una reducción significativa de etapas procesales, plazos más breves y una
menor actividad probatoria, puesto que la prueba principal es el propio título valor
físico. La sentencia, en este sentido, se limita a comprobar la regularidad formal del
pagaré y la legitimidad del demandante como tenedor, sin discutir el origen de la
obligación.

En cuanto a los efectos en la sentencia, la forma de emisión del título valor determina
que la decisión judicial sea de naturaleza eminentemente ejecutiva, disponiendo el
cumplimiento inmediato de la prestación contenida en el pagaré. La sentencia no
declara la existencia de la obligación, sino que ordena su ejecución, precisamente
porque el título, al haber sido emitido de forma materializada, se presume válido, literal
y totalmente exigible. En ese sentido, la emisión en soporte físico genera un efecto
directo y vinculante en el fallo judicial, que se traduce en la orden de pago a favor del
acreedor.

Finalmente, la sentencia no hace referencia a títulos valores desmaterializados ni a


valores representados por anotación en cuenta, lo que confirma que el caso se
desenvuelve íntegramente bajo el régimen clásico de emisión física de los títulos
valores. Esta circunstancia demuestra que, cuando el título es emitido materialmente,
su reconocimiento judicial y su ejecución forzada dependen exclusivamente de la
existencia del documento original y de su conformidad con los requisitos legales.

La sentencia evidencia que la forma de emisión materializada del pagaré fue


determinante para su reconocimiento como título ejecutivo, su ejecución dentro del
proceso y el contenido de la decisión judicial. El documento físico permitió al juzgado
admitir la demanda, tramitar el proceso por la vía ejecutiva y finalmente ordenar el
pago de la obligación. Así, se demuestra que la forma de emisión del título valor no
solo tiene relevancia teórica, sino que produce efectos directos tanto en el desarrollo
del proceso como en la naturaleza y alcance de la sentencia.

Referencias Bibliográficas
Álvarez Caperochipi, J. (2006). Derecho de los títulos valores. Lima: Palestra Editores.
Beaumont Callirgos, R. (2008). Derecho cambiario. Lima: Gaceta Jurídica.
De la Puente y Lavalle, M. (2012). Introducción al derecho mercantil. Lima: Palestra
Editores.
Garrigues, J. (2004). Curso de derecho mercantil. Madrid: Editorial Civitas.
Montoya Manfredi, U. (2010). Derecho de los títulos valores. Lima: Editorial Grijley.
Vivante, C. (2003). Tratado de derecho mercantil. Buenos Aires: Ediciones Jurídicas
Europa-América.
Congreso de la República. (2000). Ley N.° 27287, Ley de Títulos Valores. Diario
Oficial El Peruano.
Parlamento Europeo y Consejo de la Unión Europea. (2014). Reglamento (UE) N.°
600/2014 sobre los mercados de instrumentos financieros (MiFIR). Diario Oficial de la
Unión Europea.
Gobierno de España. (2023). Real Decreto 814/2023, por el que se regulan los
instrumentos financieros, el registro de valores, su representación mediante
anotaciones en cuenta y los sistemas de compensación y liquidación. Boletín Oficial
del Estado.
Poder Judicial del Perú. (2022). Sentencia del Juzgado de Paz Letrado de Carhuaz –
Expediente N.° 00042-2022-0-0205-JP-CI-01. Perú.
Corte Suprema de Justicia de la República. (2019). Casación N.° 5224-2019-
Lambayeque. Perú.
Rojas Hijar, Julia del Carmen (2023) Seguridad jurídica en los títulos valores incompletos,
Lima, 2023. Universidad Cesar Vallejo, Repositorio Digital
https://hdl.handle.net/20.500.12692/148446

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