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Segundo Juzgado Especializado de Familia – Tarapoto

Corte Superior de Justicia San Martín


_____________________________________________________
EXPEDIENTE : 0342-2017-0-2208-JP-FC-02
MATERIA : EXONERACION DE ALIMENTOS
JUEZ : HUGO RIMACHI HUARIPAUCAR
ESPECIALISTA : ISABEL JULISSA FERNANDEZ SAAVEDRA
DEMANDADO : YOLANDA YESENIA LOPEZ HIDALGO
DEMANDANTE : CARLOS ENRIQUE RAMÍREZ PINEDO.

SENTENCIA DE VISTA

RESOLUCIÓN NÚMERO VEINTE


Tarapoto, diez de marzo
del año dos mil diecisiete.-

VISTOS

Con el expediente procedente del Juzgado de Paz Letrado de Morales, ante el


recurso impugnatorio interpuesto por el demandante Carlos Enrique Ramírez
Pinedo, concedido con efecto suspensivo contra la sentencia emitida en
primera instancia, y habiéndose llevado a cabo la diligencia de Vista de la
Causa conforme a la constancia de autos; y, CONSIDERANDO:

PRIMERO: De la revisión del decurso procesal se tiene lo siguiente: Mediante


sentencia contenida en la resolución número CATORCE, de fecha 21 de
octubre del 2016, la Juez del Juzgado de Paz Letrado de Morales, resuelve
declarando improcedente la demanda de exoneración de alimentos incoada
por Carlos Enrique Ramírez Pinedo, contra Yolanda Yesenia López Hidalgo.

En el recurso impugnatorio del apelante don Carlos Enrique Ramírez Pinedo,


solicita se revoque la sentencia apelada y declare fundada su pretensión,
sosteniendo sustancialmente que su agravio es porque se ha dado credibilidad
a todo lo manifestado por la demandada al contestar la demanda, pues trabaja
como administradora de un tragamonedas en la ciudad de Lima, por cuyo
hecho tiene seguro y lo que es más así fuera un seguro independiente acredita
que tiene ingresos económicos, y que puede solventar los gatos de su
subsistencia, por lo que debió declarar fundada su demanda, tampoco se tuvo
en cuenta la partida de matrimonio de ambos cónyuges con la anotación del
divorcio, encontrándose varios meses divorciado de la demandada y que por
tanto ya no tiene derecho a percibir los alimentos, primeramente porque tiene
ingresos económicos por lo tanto no está en estado de necesidad y segundo
porque esta divorciado del suscrito, y actualmente tiene pareja quien solventa
sus gastos de subsistencia.

SEGUNDO: Que, el recurso de apelación tiene por objeto que el órgano


jurisdiccional superior examine, a solicitud de parte o de tercero legitimado, la
resolución que les produzca agravio, con el propósito de que sea anulada o
revocada, total o parcialmente. Así este, Despacho no puede modificar la
resolución impugnada en perjuicio del apelante, salvo que la otra parte
también haya apelado o se haya adherido o sea un menor de edad. Sin
embargo, puede integrar la resolución apelada en la parte decisoria, si la
fundamentación aparece en la parte considerativa. Así se tiene del contenido
de los artículos 364 y 370 del Código Procesal Civil.

TERCERO: Bajo el contexto de esta norma debe tomarse en consideración lo


resuelto en la Casación N° 1806-2003-Cajamarca: “En principio, el Juez
Superior tiene plenitud para poder revisar, conocer y decidir sobre todas las
cuestiones propuestas y resueltas por el Juez inferior. Sin embargo, cabe
precisar que la extensión de los poderes de la instancia alzada está presidida
por un postulado que limita el conocimiento del superior, recogido
históricamente en el aforismo tamtum appellatun devolutum, en virtud del cual
el Tribunal de alzada solamente puede conocer mediante la apelación de los
agravios que afectan al impugnante”.

CUARTO.- Que, la sentencia de primera instancia es cuestionada por el


demandante porque se mantendría el goce alimentario de la demandada en su
condición de cónyuge, porque tiene ingresos en su condición de administradora
de máquinas tragamonedas en la localidad de Lima, porque además
actualmente se encuentra divorciado de la demandada y que incluso tiene una
nueva pareja que solventa su gastos de subsistencia; apreciándose de los
actos postulatorios que las dos partes del proceso, asumieron dos posiciones
contradictorias; siendo como sigue:

● De una parte, el demandante solicita la exoneración de alimentos en


un 10% a favor de la demandada, ya que a pesar de percibir pensión
alimenticia en su calidad de cónyuge, ha cometido adulterio y prueba
de ello es que ha procreado a un hijo adulterino, encontrándose
además asegurada porque labora como administradora de un
tragamonedas en la ciudad de Lima, lo que le reporta un ingreso
superior a los 2, 000.00 soles y que por tanto esta en condiciones de
solventar sus necesidades.

● De la otra parte, la demandada a la par de alegar que el demandante


viene debiendo los devengados desde el 2011, ya que solo deposita el
20% más no el 40% que manifiesta el demandante, que su último
trabajo fue en LAN PRODUCCIONES SAC, percibiendo la irrisoria
suma de S/. 750.00, ya que su persona no cuenta con una carrera
profesional, ni mucho menos de administración como para administrar
un tragamonedas, no importándole en lo más mínimo que le hace falta
ni mucho menos pregunta cómo se encuentra, solo le pasa en forma
mensual la irrisoria suma de S/, 202.oo soles y ha esa cantidad
pretende quitarle el 10% quetal conciencia y falta de afecto para con
su hija. Actualmente su persona ya dejó de laborar en dicha empresa
por término de contrato encontrándose en calidad de desempleada.

QUINTO.- En ese sentido, dadas las implicancias del proceso que nos
convoca, es pertinente tener en consideración las normas que regulan el
proceso de fijación de alimentos y de exoneración de alimentos; entre ellos:

● Se desprende del artículo 474° del Código Civil, que se deben


alimentos recíprocamente: 1.- Los cónyuges; 2.- Los ascendientes y
descendientes y 3.- Los hermanos. Consecuentemente los
cónyuges tienen el derecho-deber de mutua asistencia en razón de
su estado familiar tal como lo prescribe el artículo 288 del Código
Civil. Por lo que la obligación recíproca de darse alimentos entre
cónyuges se hace exigible ante el incumplimiento del aspecto material
del deber de asistencia. Ahora bien, al momento de exigirse dicha
obligación, no debemos olvidar que nuestra ley sustantiva ha previsto en
el artículo 481° del mismo cuerpo legal, que debe acreditarse la
concurrencia de ciertas condiciones o presupuestos básicos esto es: el
estado de necesidad del acreedor alimentario y las posibilidades
económicas del que debe prestarlo.

● El artículo 483 del Código Civil, en lo relativo a la exoneración de


alimentos precisa: “El obligado a prestar alimentos puede pedir que se le
exonere si disminuyen sus ingresos, de modo que no pueda atenderla
sin poner en peligro su propia subsistencia, o si ha desaparecido en el
alimentista el estado de necesidad…”.

● Así también, tratándose de ex cónyuges tenemos que a fin de


determinar la desaparición del estado de necesidad del
alimentista, debemos concordar el artículo 483° del Código Civil,
con el artículo 350° del cuerpo de normas antes acotado, pues las
partes en el proceso tienen la calidad de ex-cónyuges al haberse
producido el divorcio. El dispositivo antes citado, regula por
excepción la relación alimentaria que pudiera subsistir entre ex
cónyuges, pues a la letra dice:”Por el divorcio cesa la obligación
alimenticia entre marido y mujer. Si se declara el divorcio por culpa
de uno de los cónyuges y el otro careciere de bienes propios o de
gananciales suficientes o estuviere imposibilitado de trabajar o de
subvenir a sus necesidades por otro medio, el juez le asignará una
pensión alimenticia no mayor de la tercera parte de la renta de
aquél. El ex-cónyuge puede, por causas graves, pedir la
capitalización de la pensión alimenticia y la entrega del capital
correspondiente. El indigente debe ser socorrido por su
ex-cónyuge aunque hubiese dado motivos para el divorcio. Las
obligaciones a que se refiere este artículo cesan automáticamente
si el alimentista contrae nuevas nupcias. Cuando desaparece el
estado de necesidad, el obligado puede demandar la exoneración
y, en su caso, el reembolso”.
SEXTO: Estando a lo precedentemente expuesto y refiriéndonos a los
presupuestos para fijar una pensión de alimentos y de ser el caso para
pronunciarnos sobre una exoneración, lo trascendental es verificar la vigencia o
no del estado de necesidad en la que puedan encontrarse los sujetos
alimentarios; ante lo cual, debemos señalar que el estado de necesidad,
puede ser definido como aquella situación en que se encuentra una persona a
la cual le resulta imposible proveer a su propia subsistencia y satisfacer sus
más elementales necesidades no solo por carecer de medios propios, sino
también por la imposibilidad de procurárselos él mismo. El estado de necesidad
depende de las circunstancias personales de cada persona (edad, educación,
salud, su entorno familiar, etc.,), cuya determinación corresponde hacerla al
Juez estudiando cada caso concreto. Ciertamente, el estado de necesidad
tratándose de menores de edad podría llegar a presumirse dadas las
circunstancias particulares, pero ello no exime al juez de efectuar una
apreciación particular. Situación que no se presenta, para en el caso del estado
de necesidad de la persona mayor de edad, pues es preciso hacer hincapié
que el artículo 473 del Código Civil, modificado por la Ley N° 27646
publicada el 23 de Enero del 2002, ha restringido el ámbito de interpretación
del estado de necesidad del mayor de edad, a la incapacidad de atender a su
propia subsistencia en caso de incapacidad física o mental. Para tal efecto, el
cónyuge afectado debe acreditar su estado de necesidad, es decir la
imposibilidad de atender a su propia subsistencia por incapacidad física o
mental de acuerdo con lo señalado en el dispositivo antes citado. Ahora bien,
acerca del presupuesto de las posibilidades económicas del que debe
prestar los alimentos, debe tenerse en cuenta que, en principio si no se tiene
dicha capacidad económica, entonces no surgirá la obligación de prestar
alimentos. Para ello se consideran las posibilidades con que cuenta el deudor
alimentario así como las circunstancias que lo rodean, como son otras
obligaciones del hogar que el deudor tenga para con su familia.

SÉTIMO.- En ese sentido, en el caso en concreto, se puede apreciar que se


alega la existencia o no del estado de necesidad en la que se encuentra la
demandada en su condición de cónyuge para efectos de la exoneración o no
del 10% que le corresponde de las remuneraciones mensuales que percibe el
demandante en su condición de trabajador administrativo de la Universidad
Nacional de San Martín, porcentaje que fuera fijada mediante sentencia
expedida en el proceso de alimentos Nª 305-2009; ante lo cual, revisado los
actuados, se puede apreciar que la demandada Yolanda Yesenia López
Hidalgo con fecha de nacimiento 18/03/1982, resulta siendo Asegurada Titular
de Essalud conforme a la ficha de información del asegurado de fojas siete de
fecha 29 de enero del 2014, apreciándose también que percibía en la empresa
LAN PRODUCCIONES S.A.C. un ingreso mensual en su calidad de empleada
conforme consta en sus boletas de pago de fojas 35 a 36, no apreciándose por
tanto que se encuentre imposibilitada física o mentalmente para poder
generarse sus propios ingresos, tanto más que su alegada condición de
desempleada por finalización de contrato y que no cuenta con carrera
profesional no ha sido acreditado en lo más mínimo por la demandada, más por
el contrario en su hoja de liquidación de beneficios sociales de fojas 61 se
aprecia que la demandada es enfermera técnica y que el motivo de la
finalización del contrato ha sido por renuncia voluntaria; situación por el cual
podemos afirmar que no se encuentra en estado de necesidad que le permita
seguir con el goce de las pensiones alimenticias; apreciándose también que en
el momento en que se resolvió la fijación de los alimentos, el Octavo Juzgado
de Familia de Lima, en el quinto fundamento de la sentencia de vista de fojas
76, se pronuncia respecto al estado de necesidad de la ahora demandada
“…en autos no se advierte que la actora adolezca de incapacidad física o
mental debidamente comprobada que le impida atender a su propia
subsistencia, tanto más si conforme a su declaración de parte prestada en el
acta de audiencia única de fojas 119 a 121, al absolver la cuarta pregunta del
pliego interrogatorio de fojas 118, manifiesta que “es verdad que trabaja en
dicha entidad, pero no es verdad en cuanto al monto”; de lo que se colige que
se encuentra en condiciones para valerse por sí misma, sin embargo
habiendo dejado consentir el demandado la sentencia expedida en autos, la
misma que señala una pensión de alimentos para la actora, ésta Judicatura no
puede emitir pronunciamiento respecto a la procedencia o no de la obligación,
sino únicamente respecto al extremo de la apelación interpuesta por la
demandante…”; lo que en buena cuenta nos hace entender que la demandante
incluso en la oportunidad que se le fijará los alimentos no había acreditado su
estado de necesidad, circunstancias por la cuales se debe amparar la
exoneración solicitada por el demandante.

Fundamentos por los cuales y de conformidad con lo opinado por el


representante del Ministerio Público, cuyo dictamen corre en la página 124 de
autos, y a lo dispuesto por el artículo 370º del Código Procesal Civil, el
Segundo Juzgado Especializado de Familia de la Provincia de San Martín –
Tarapoto, RESUELVE:

REVOCAR la sentencia apelada de las páginas 162 a 166 de autos, su fecha


21 de octubre del 2016, en cuanto declara improcedente la demanda, la que
REFORMÁNDOLA se declara FUNDADA la demanda de exoneración de
alimentos interpuesta por Carlos Enrique Ramírez Pinedo contra la
demandada Yolanda Yesenia López Hidalgo; en consecuencia TÉNGASE por
EXONERADA el otorgamiento de las pensiones alimenticias otorgadas a favor
de la referida demandada en su condición de cónyuge ascendente al 10% de
los haberes del demandante fijado en el expediente Nª 0305-2009; tramitado
ante el Octavo Juzgado de Familia de la Corte Superior de Justicia de Lima. De
otro lado, se advierte que el presente proceso se encontraba expedita para ser
sentenciada aun desde el 12 de enero del 2016, conforme es de verse de la
Resolución 12, sin embargo, ha sido sentenciado con fecha 21 de octubre del
2016, vale decir después de aproximadamente 10 meses; por lo que en ésta
única oportunidad; RECOMIÉNDESE a la magistrada Mariela del Rocío
Vargas Flores, asumir un rol proactivo y otorgar la prioridad que el caso
amerita a éste tipo de procesos que tienen que ver con el ejercicio de la tutela
judicial efectiva y oportuna tratándose de procesos sumarísimos a favor de los
justiciables, debiendo aplicar las buenas prácticas promovidas por el Programa
Nacional de Justicia en tu Comunidad y las Reglas de Brasilia para el Acceso a
la Justicia para una pronta resolución de éste tipo de procesos, bajo
apercibimiento, en caso de identificarse uno semejante de INFORMARSE a la
ODECMA para el ejercicio de sus atribuciones. Debiendo la Secretaria dar
estricto cumplimiento a lo que dispone el artículo 383 del CPC y los
devolvieron EN FORMA URGENTE y bajo responsabilidad funcional;
Notifíquese.-

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