Lección 4.
Lección 4.
Derechos:
- Derecho a la vida y la integridad física.
- Se mantiene o conserva el estatus jurídico y personal. Quien era noble, seguía
siendo noble.
- Se respeta la libertad de culto. Los musulmanes no imponen el islam. Están
obligados a seguir los preceptos coránicos los musulmanes o los muladíes.
- El derecho a conservar el ordenamiento jurídico. El derecho islámico era un
derecho privilegiado, porque solo se impone a la comunidad musulmana. Los
visigodos se rigen por el Liber y los judíos por sus propias fuentes.
Con los que no se sometían pacíficamente (porcentaje pequeño), recaía sobre ellos la
conquista militar, la guerra. El sometimiento forzoso. En ese caso, las tierras o territorio
se anexionaban al islam y se repartían los bienes muebles e inmuebles entre la umma
(miembros de la comunidad islámica).
La principal nota característica del derecho islámico es la vinculación que existe entre la
ley divina y la ley natural. De ahí, que la principal fuente del derecho musulmán sea la
revelación divina, conocida como Sari’a.
Para el mundo islámico, derecho y religión conforman una unidad, íntimamente ligados.
Los legisladores o legislador no pueden modificar las normas. Las fuentes del derecho
islámico se pueden clasificar por categorías: fuentes primarias y fuentes secundarias.
- Fuentes primarias.
Como principal fuente, está el Corán. Es el libro sagrado para la comunidad islámica,
porque contiene la voluntad de Dios, Alá. Alá transmitió al profeta Mahoma, por
espacio de 23 años, una serie de revelaciones, y el profeta Mahoma asimiló esas
narraciones que provenían de dios, las memorizó y las trasmitió a sus discípulos o
seguidores. Se conoce como tradición oral.
Durante la vida del profeta Mahoma, estas recitaciones o narraciones eran orales,
transmitiéndose únicamente de manera oral. No estaban por escrito. Tras la muerte del
profeta, se decide recoger por escrito para evitar que se malinterpretaran o
distorsionaran esas narraciones orales.
Hay un problema: hay decenas de coranes. Todos ellos se fundamentan en los mismos
principios, pero presentan diferencias. No hay unanimidad, por lo que salen dos
problemas: jurídico y religioso.
Jurídico porque no hay seguridad jurídica; en el plano espiritual, la comunidad de
creyentes, la umma, puede sufrir divergencias, porque al existir diferentes coranes,
puede dar paso a problemas de erigía.
Oara solventar el problema, se buscó la siguiente solución: que el califa (sucesor del
profeta) Otman encomienda a un seguidor del profeta Mahoma, que dice ser secretario
personal del profeta, para que recoja por escrito todas las narraciones que escuchó de
viva voz del profeta. Esa persona se llama Zait.
Termina la obra o proyecto, el Corán, y se lo entrega al califa Otman, quien la aprueba.
Ordena destruir, por tanto, el resto de coranes. A partir de ese momento, toda la
comunidad religiosa se rige por un solo Corán.
El Corán tiene una estructura singular: se compone de 114 suras o azoras (capítulos).
Estos 114 suras se dividen en más de 6.000 aleyas. De estas más de 6000 aleya o
versículos, solamente el 10% tienen contenido jurídico; el resto contiene normas o
reglas de conducta para el buen musulmán.
Los musulmanes están obligados a cumplir los preceptos coránicos.
Otra fuente primaria, que algunos la sitúan de forma paralela, es la Sunnah. La Sunna es
la conducta del profeta Mahoma, lo que dijo, hizo o consintió a lo largo de su vida, pero
no está recogida en el Corán.
Al igual que en el Corán, las narraciones del profeta Mahoma se transmitían de manera
oral. Finalmente, para evitar esos problemas de manipulación, se decidió recoger por
escrito. Las personas que se encargaron fueron los alfaquíes, juristas de reconocido
prestigio que dominan el derecho islámico (no confundir con muftíes, expertos en
derecho islámico, como asesores). Dará lugar a las colecciones de la Sunna.
La Summa se crea para tratar de completar o complementar al Corán. Es decir, cuando
el Corán no era capaz de solucionar un problema, se acudía a la Sunna. Cuando lo que
decía el Corán contradecía o chocaba con la Sunna, se establece un orden de prelación:
prevalece la tradición posterior a la anterior y prevalece la tradición general a la local.
- Fuentes secundarias.
La Analogía o Quiya’s y las costumbres.
Respecto a la analogía, se dispone que los juristas, alfaquíes, para solucionar un
problema que no aparecía regulado o cuya solución no se encontraban ni en el Corán ni
en la Sunna, se permite que por analogía puedan resolver ese problema jurídico.
Como dice el profesor Escudero, esa analogía supone aplicar a un supuesto la solución
dada a un caso similar.
A estas fuentes primarias y secundarias, habría que sumar otras fuentes, que solamente
se dan en territorios muy concretos.
No son, por tanto, fuentes generales del mundo musulmán, sino solo afectan a
determinados territorios:
- Las normas o reglas dictadas por los califas, la máxima autoridad política y
religiosa.
- Los formularios notariales.
- Los dictámenes de los alfaquíes: las fatwas. Para muchos juristas expertos en
derecho islámico, las fatwas fueron lo que desencadenó el nacimiento de la
vulgarización del derecho musulmán debido a la gran cantidad de colecciones de
fatwas que existieron.
- Las sentencias de los cadíes o jueces. Los cadíes o jueces eran designados por el
Califa (no había oposiciones, era designación regia). Ese cargo importante no lo
podía desempeñar cualquiera, siempre recaía en gente formada en derecho, en
alfaquíes. Dependiendo de las escuelas se habla de una serie de requisitos o
condiciones para ser juez, pero hay 5 requisitos comunes en todas las escuelas:
⸙ Ser varón.
⸙ Ser musulmán.
⸙ Haber llegado a la pubertad (ser mayor de edad).
⸙ Ser hombre libre (no haber sido siervo).
⸙ Tener capacidad de obrar (raciocinio).
Son las 5 condiciones; si faltaba, las sentencias dictadas por el cadí serían nulas
de pleno derecho.
A estos 5 requisitos se pueden sumar otros requisitos secundarios, como la
honorabilidad (hombre de buenas costumbres), tener en perfectas condiciones el
oído, la vista y el habla. Si faltara alguno de los requisitos secundarios, las
sentencias podían ser anulables (revisable).
Dentro de la judicatura del mundo islámico, uno de los rasgos característicos es que no
hay una jerarquía de jueces, porque las sentencias no son recurribles. Las sentencias no
tienen recursos de ningún tipo. No hay instancia superior y, por tanto, no hay juez
superior. El califa, como máxima autoridad en la esfera política y religioso, tenía
potestad jurisdiccional; podía actuar como un juez y dictar sentencias, además de revisar
las sentencias establecidas por el cadí (pero era una excepción).
También, está la llamada la unidad de tribunales. Un tribunal, para su validez, solo
estaba conformado por un juez; no más de un juez, porque en ese caso las sentencias
eran nulas.
En la judicatura del derecho islámico no existe el principio de cosa juzgada. Esto
significa que las sentencias no eran firmes; trascurrido un tiempo, esa sentencia no
firme podría abrir otro proceso judicial, pudiendo volver a dictar sentencia. Esto no
quiere decir que se presentara un recurso; simplemente se habría nuevamente el
procedimiento y se ha vuelto a revivir. La sentencia dictada puede coincidir o no con la
primera sentencia. Se puede volver a juzgar la misma causa.
Durante el califato de córdoba se crea la figura del Gran Cadí del Córdoba. Esta figura
tendrá la misión de:
- Dirigir a los cadíes locales.
- Potestad de sancionar o aplicar sanciones disciplinarias a aquel cadí que cometía
infracciones.
No es un magistrado superior. Cuando se desmiembra el califato en reinos taifas, se
mantiene la misma figura, pero cambia el nombre: en lugar de llamarse Gran Cadí de
Córdoba, se llama el Gran Cadí de la Comunidad o Cadí Supremo.
En los tribunales, encabezado por el Cadí, era necesario servirse de una serie de
auxiliares para sacar adelante los procesos. Entre estos auxiliares destaca la figura del
secretario judicial, cuyo principal objetivo era gestionar y custodiar la documentación
del archivo y entregársela al Cadí o juez, y el Abúl, el precedente o antecedente del
notario, quien intervendrá en actos judiciales como matrimonio, donaciones y herencia,
encargado de dar fe de la documentación presentada y expedir certificados.
La figura del notario, llamado escribano público en la Edad Media, nace en la época
andalusí.
Todas estas fuentes, para su estudio e interpretación y aplicación, fue necesario crear
una ciencia jurídica, la Fiqh. Esa ciencia jurídica es la que alberga todas las fuentes
principales y secundarias, que servirá para la difusión o estudio de las fuentes jurídicas.
La Fiqh se estudiará en unas “universidades” llamadas escuelas jurídicas. Hay dos
grandes escuelas jurídicas:
- Ortodoxas.
- Escuela Malikí
Escuela con mayor difusión en Al-Ándalus. Conocida como la escuela de la tradición o
tradicionalista.
A diferencia de la primera, considera a la Sunna como fuente de primer orden, porque
viene a completar al Corán en todas las cuestiones que el Corán no puede dar respuesta.
Además, esta escuela es defensa de la Iym’a, opinión unánime de la comunidad de
creyentes. Únicamente conforma la opinión los alfaquíes de la ciudad de Medina.
- Escuela Xafii
Escuela sincrética entre la escuela Hanefii y Malikí. Es una escuela abierta a la tradición
romano-greco-bizantino.
Mantiene y conserva algunos elementos de las anteriores escuelas, pero se diferencia de
ellas. Es partidaria de la Sunna como fuente de primer orden; también, considera la
opinión unánime de la comunidad de creyentes como fuente primera.
Pero, para esta escuela no se debe circunscribir solo a los alfaquíes de la ciudad de
Medina, sino que debe estar abierta a todos los juristas y teólogos del mundo musulmán.
- Escuela Humbali
Aunque se le conoce como la escuela de la renovación, es la escuela más hermética y
radical de todas. Se considera que los extremistas provienen de esta escuela, porque,
para ella, las dos únicas fuentes del derecho islámico es el Corán (revelación divina) y la
Sunna (costumbre del profeta Mahoma).
Para esta escuela, está prohibido cualquier tipo de interpretación del Corán y la Sunna;
se debe estudiar y aplicar de manera literal (de ahí la Yihad como Guerra Santa).
- Esos reinos se reunificarán gracias a los almoanides. Cada vez existirán menos
reinos, porque muchos ya habían sido reconquistados por los cristianos.
⸙ LA SHAHADA
Sabemos que el profeta Mahoma dirigió un movimiento religioso llamado la égida, cuya
finalidad era la de dirigir a la comunidad de creyentes del islam, gobernada por un solo
Dios, Alá. Esa comunidad estaba obligada a obedecer el Corán y al hombre justo, el
Imán, encargada de dirigir la oración en la mezquita y la vida social de los creyentes.
Todos aquellos que profesan el islam son llamados la Umma, con independencia de su
nacionalidad, sexo, origen social. Sin embargo, hay una corriente doctrinal que indica
que es suficiente pronunciar la Shahada para ser creyente.
Shahada es declaración de fe donde los musulmanes, con devoción, consideran a Alá
como único Dios verdadero, y a Mahoma, su profeta. Es el quinto pilas del islam.
Para el mundo islámico, el Umma es el alma musulmana, que une a todos los creyentes.
8-10-2025
El proceso de modernización u occidentalización del derecho islámico es objeto de
asignación terminológica propia. Un término que presenta con constancias y diferencias
respecto a otros, como son adaptación, unificación e incluso integración, aunque
especifica que el término aculturación, al margen de sus connotaciones sociológicas
supone en materia jurídica una profunda trasformación de la sociedad, en la que se
establecen nuevas concepciones jurídicas, todo ello gracias a la política o al instrumento
que administra la cosa pública y que esta compuesta por la voluntad el soberano, la
costumbre (tanto general, como local).
El proceso de aculturación jurídica responde a unas circunstancias sociopolíticas, y este
proceso permite distinguir un triple proceso de codificación:
a) Modelo otomano.
Es el más antiguo y es el resultado de la integración parcial entre modelos normativos
franceses en relación a materias de derecho mercantil (terrestre y marítimo) y una serie
de normas del derecho musulmán de la escuela Haneffi en materia de obligaciones y
contratos.
b) Modelo egipcio.
Reproduce el modelo del código napoleónico de las fuentes del derecho privado y e
realiza en dos importantes códigos: c. civil y c. comercio. En el apéndice del código de
comercio marítimo se excluye el derecho de familia del derecho sucesorio, así como la
reglamentación que constituye el llamado “estatuto personal”. Entre los años 1875 y
1883, se realizaron una serie de reformas que afectaron a distintas instituciones. La
primer ad e ellas fueron los tribunales de justicia nacional, considerados tribunales de
primera instancia descentralizada; es decir, cortes de primera instancia y de apelación
competentes en el conocimiento de asuntos en materia civil y penal.
Habría que destacar los tribunales representativos para los supuestos de consejo de
guerra, crímenes y delitos relativos a la esclavitud.
c) Modelo magrebí.
La característica de este modelo es su carácter punitorio, frente a la duplicidad de
códigos que presenta el modelo otomano y el egipcio. Durante el protectorado francés
de 1912, sufrió una serie de modificaciones, dado que en el código de obligaciones y
contratos se suprime la parte que regulaba las materias relativas al comercio,
convirtiéndose en un código de obligaciones y contratos, con dos apéndices muy
distintos:
Por un lado, el código de comercio terrestre y por otro el código marítimo.
LA CONFORMACIÓN DE LOS PRIMEROS NÚCLEOS
CRISTIANOS Y EL DERECHO LOCAL
LOS DOS FACTORES PRINCIPALES que explican o justifican la aparición de los
primeros núcleos cristianos de resistencia en la zona norte peninsular, la franja
cantábrica, son:
- Por un lado, la crisis institucional de la monarquía hispano-visigoda a finales del
siglo VII, traduciéndose en continuas rebeliones, conspiraciones y golpes de
estado.
- La llegada de los musulmanes a la península a comienzos del siglo VIII
aprovechando la debilidad de la monarquía visigoda.
De manera paralela a la invasión u ocupación de la península por los musulmanes, se
gesta un movimiento de resistencia cristiana que se verán legitimados como herederos o
descendientes de los antiguos visigodos para, mediante la reconquista, recuperar las
tierras usurpadas por los musulmanes.
Distinguimos tres grandes núcleos:
- Occidental. Tiene como área de influencia a Asturias
- Central
- Oriental.
Entre el año 721y 722, en la zona de Asturias tiene lugar una de la principales batallas y
victorias cristianas: la batalla de Covadonga, liderada por Pelayo. Esa victoria fue útil
para la voluntad de conquistar el resto de la península. La zona de Asturias se fue
extendiéndose hacia al sur, creándose el primer reino cristiano: Reino Asturleonés. Ese
reino se divide en una serie de demarcaciones territoriales, llamados condados (mismo
sistema de la España visigoda). Uno de los condados más importantes, Castilla, se
independiza y se convierte en un condado independiente, autónomo, hasta que se
convierte finalmente en un reino: el Reino de Castilla.
Con el tiempo, el Reino Asturleonés se anexionará al de Castilla.
El segundo núcleo, el central, tiene como área de influencia Navarra. Los nobles
visigodos que se convirtieron al islam, los muladíes, fueron los que promovieron, desde
Navarra, la reconquista, rebelándose contra los musulmanes, avanzando hacia el sur. Se
dividió en condados, siendo uno de estos Aragón, quien siguió el mismo destino que
castilla. Aragón se independiza y se crea el Reino de Aragón.
Los dos principales instrumentos jurídicos y políticos para repoblar el territorio una vez
conquistado fueron:
- Los repartimientos de tierras y las capitulaciones.
o Los repartimientos son instrumentos jurídicos que vertebraron
jurídicamente el territorio y, también, sirvieron para ordenar la
repoblación cristiana. Como indica su nombre, consistía en repartir las
tierras de los vencidos (musulmanes), unas veces de manera forzosa y
otras de manera voluntaria, entre los reconquistadores, atendiendo a un
criterio: la condición social y los méritos de guerra.
o Las capitulaciones son un pacto o acuerdo donde se establecen y firman
las condiciones de rendición y donde se recogen los derechos y
obligaciones de los vencidos. La primera obligación era que los
musulmanes debían reconocer la soberanía cristiana (reconocer
cristiandad), pagando impuesto personales y territoriales (los parias). En
cuanto a derechos, los musulmanes sometidos tenían derecho a la vida y
a la integridad física; derecho a la libertad de creencias manteniendo el
culto, en un principio, porque la población musulmana fue obligada a
convertirse al cristianismo, siendo denominados moriscos; el tercer
derecho es poder regirse por su mismo derecho. Son los mismos
derechos y obligaciones que se emplearon en la conquista musulmana
(pero los musulmanes respetaron religión, los cristianos obligaron a
convertirse).
La consecuencia jurídica de la reconquista y la repoblación fue:
- Creación del régimen señorial, fruto de los repartimientos, cuando el rey
concede tierras en recompensa por los servicios militares prestados.
- Los repobladores cristianos, labradores, nunca serán dueños de la tierra, siempre
serán cultivadores de tierra ajena. Nunca tendrán dominio pleno, sino solo el
usufructo. Dueños de la tierra serán los seres feudales, reyes, clero.
- La existencia de la convivencia pacífica de las tres grandes culturas: cristianos,
musulmanes y judíos. Dentro de esta convivencia entre ellos se crearán nuevas
clases sociales. Por un lado, estarán los mozárabes, los cristianos que se
encontraban en tierra islámica (cristianos que no se convirtieron al islam, pero
estaban bajo dominio musulmán); los mudéjares, los musulmanes que se
mantuvieron en territorio cristiano, pero no se convirtieron a la cristiandad. Los
mudéjares que se trasforman a la cristiandad son los moriscos. *Sarraceno o
moro es el término con el que los cristianos se dirigían a los musulmanes, de
manera despectiva.
FUENTES DEL DERECHO EN EL PROCESO DE
RECONQUISTA
- Carta puebla.
Son los textos jurídicos más primitivos, que eran concedidos por los titulares de la
tierra, como el rey (tierras de realengo, cedidas por el rey para que sean explotadas), la
Iglesia (bienes eclesiásticos), la nobleza (tierras de señorío), el Concejo / ayuntamiento
(tierras concejiles o municipales). Son contratos firmados entre los titulares de la tierra y
los repobladores (familias repobladoras).
En esos contratos se recoge las condiciones para asentar al familiar repobladoras, junto
con los derechos y las obligaciones de los repobladores.
Algunos autores, de manera errónea, han calificado a estas cartas como contratos
agrarios colectivos. Es falso porque las cartas pueblas no solamente definen o regulan el
régimen jurídico de explotación de la tierra (arrendamiento, enfiteusis), sino que se
encargarán de regular los derechos y obligaciones de las partes contratantes y las
condiciones de los asentamientos (coloniales).
Una nota característica de estas cartas es que solamente se circunscribieron a áreas
rurales; frente a las cartas pueblas, nos encontramos los fueros.
- Los fueros
Los fueros presentan diferencias y semejanzas con las cartas pueblas:
- Solo podían ser concebidos por el rey a una ciudad o villa.
- Los fueros, el área geográfica en las que se concedían fueran solo serán villas y
ciudades, no áreas rurales.
- Regulan los privilegios de la ciudad y también los beneficios de carácter fiscal y
económico, como la reducción de impuestos o exención del pago de impuestos,
el uso de bienes comunes, como el agua.
Los fueros municipales van a regular la vida socioeconómica dentro de una ciudad, la
convivencia dentro de la ciudad.
3 grandes criterios de clasificación de los fueros:
- El criterio geográfico, agrupar a los fueros en función de su área geográfica.
Esto permite fueros aragoneses, castellanos
- El criterio cronólogo, clasificación de más antiguo a más moderno.
- Por la extensión de su contenido, dependiendo del número de preceptos que
tenga. Permite diferenciar entre fueros municipales breves y fueros municipales
extensos.
Los breves eran aquellos que se concedieron desde mediados del siglo X
hasta mediados del siglo XII. Estos fueros eran muy abundantes y tenían
un número muy reducido de preceptos y leyes (apenas llegaban a los 50
o 60). Como eran tan abundantes, fueron los responsables de que se
acuñara la expresión de “problema de la dispersión normativa”,
expresión que utilizó el historiador Lalinde Abadía para referirse al
problema de la dispersión normativa en Castilla, como principal nota
característica de la Alta Edad Media (inseguridad jurídica). La dispersión
normativa encontrará su fin a partir de las “Partidas de Alfonso X el
Sabio”, que unificará el derecho.
Uno de los grandes males que llevaron aparejados los fueros fue el aumento de la
criminalidad, porque las penas siempre se rebajaron y otorgaron beneficios. A los reyes
solo les interesaba repoblar.
Frente a los fueros municipales breves, están los extensos, que tienen un
plano temporal concreto. Son aquellos concedidos desde mediados del
siglo XII hasta finales de la reconquista en 1492. Su nota característica es
que son muy escasos y contienen una ingente cantidad de preceptos (el
fuero de Cuenca tiene casi 1000 preceptos).