Agradecer, el camino más corto para ser feliz
La gratitud nos trae
al presente,
transforma nuestro
mal humor y como
una lupa amplifica
todo lo bueno y
bello que la vida nos
ofrece, la gratitud
transforma todo.
• “La gratitud” es un camino espiritual de la
transformación y una vez que empiezas a agradecer,
encuentras más y más motivos para hacerlo.
La gratitud, en lo individual, expande nuestra
conciencia. Sentir gratitud por estar vivos, por tener
salud, por tener una familia, por tener un trabajo que
amamos, por nuestra integridad física y emocional…
Agradecer al otro, sentir gratitud, es sencillamente el
mejor regalo que le puedes hacer y sí dicen los libros
que si hay testigos es mucho mejor.
• Agradecer te proporciona lo que se conoce como el pico de los “ayudadores», es una sensación de dignidad y
de gozo muy similar a lo que experimentan los corredores cuando tienen las endorfinas al máximo.
• Entonces, la gratitud en cualquiera de sus formas, sana, mejora el semblante, la calidad de vida, y nos conecta
íntimamente con el otro, es decir, mejora nuestras relaciones interpersonales. Así que, para obtener todos los
beneficios mentales emocionales, es muy importante no solo pensar en la gratitud sino sentirla
profundamente, y es en ese justo momento cuando la emoción sale como un rayo luz del corazón y se
conecta con el universo, con la Vida o con Dios.
• Varios autores afirman que hay una íntima relación entre ser agradecido y ser feliz. Al agradecer, el corazón se
ensancha, irradia una luz que traspasa el cuerpo y hace que en nuestro rostro se dibuje una sonrisa, de
hecho, es imposible agradecer y sentirse triste o neurótico.
LOS TRES NIVELES DE GRATITUD
*La primera: es como una reacción, es decir,
cuando experimentas algo que juzgas bueno y
conscientemente dices gracias. Es la gratitud de la
respuesta a un regalo, así reconocemos al otro lo
que hace por nosotros. *La segunda: es otra forma de agradecer. Es una
actitud. Cuando de antemano decides agradecer
algo antes de que suceda. Por ejemplo, por la
mañana, antes de saber qué es lo que va a pasar
en el día.
*La segunda: es otra forma de agradecer. Es una actitud.
Cuando de antemano decides agradecer algo antes de
que suceda. Por ejemplo, por la mañana, antes de saber
qué es lo que va a pasar en el día.
Recordemos que en la vida el diez
por ciento lo que se presenta, y el
noventa restante, la actitud ante lo
que nos sucede