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Tesis Completa Aaron

La tesis de Alex Aaron Aparicio Polo aborda la implementación de circuitos de movimiento como estrategia para potenciar la motricidad gruesa en alumnos de segundo año de primaria. Se destaca la importancia del desarrollo motor en esta etapa para el crecimiento integral de los niños, así como los beneficios de estas actividades en la socialización y el aprendizaje. La investigación también identifica barreras en la implementación de programas de motricidad y propone soluciones para mejorar la situación actual en el contexto educativo.

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Tesis Completa Aaron

La tesis de Alex Aaron Aparicio Polo aborda la implementación de circuitos de movimiento como estrategia para potenciar la motricidad gruesa en alumnos de segundo año de primaria. Se destaca la importancia del desarrollo motor en esta etapa para el crecimiento integral de los niños, así como los beneficios de estas actividades en la socialización y el aprendizaje. La investigación también identifica barreras en la implementación de programas de motricidad y propone soluciones para mejorar la situación actual en el contexto educativo.

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INSTITUTO DE ESTUDIOS SUPERIORES DE LA SIERRA

PLANTEL –TEZIUTLÁN
UNIVERSIDAD

INCORPORADA A LA SECRETARIA DE EDUCACIÓN


PÚBLICA DEL ESTADO DE PUEBLA

“APLICACIÓN DE CIRCUITOS DE MOVIMIENTO- UNA ESTRATEGIA


PARA POTENCIAR LA MOTRICIDAD GRUESA EN ALUMNOS DE
SEGUNDO AÑO DE PRIMARIA JOSÉ MARÍA MORELOS”

TESIS

QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE:

LICENCIADA (O) EN CIENCIAS DEL DEPORTE.

PRESENTA:

ALEX AARON APARICIO POLO

TEZIUTLÁN, PUE. MAYO DE 2025


Dedicatorias

2
Agradecimientos

3
Tabla de contenido

Introducción................................................................................................................6
1.1 Naturaleza del problema.................................................................................9
1.1.1. Comunidad..................................................................................................9
1.1.2. Institución................................................................................................11
1.1.3. Espacio donde se rescata la problemática..........................................12
1.2 Planteamiento del problema. ....................................................................14
1.3 Antecedentes......................................................................................................17
1.3.1 Nacionales.....................................................................................................17
1.3.2 Internacionales. ....................................................................................31
1.4 Justificación. ............................................................................................45
Pregunta de Investigación.......................................................................................49
1.5 Objetivos..........................................................................................................49
1.5.1 Objetivo general.......................................................................................49
1.5.2 Objetivos específicos. .........................................................................49
1.6 Hipótesis..........................................................................................................50
1.6.1 Hipótesis de investigación.....................................................................50
1.6.2 Hipótesis nula...........................................................................................50
3.1 Enfoque Investigación.......................................................................................67
3.2 Diseño de Investigación....................................................................................67
3.3 Tipo de Investigación.........................................................................................67
3.4 Técnicas...............................................................................................................68
3.5 Universo...............................................................................................................68
3.5.1 Población y Muestra....................................................................................68
3.6 Variables..............................................................................................................69
3.7 Cronograma.........................................................................................................71
3.8 Instrumentos.......................................................................................................72
3.8.1 Validez y consistencia.................................................................................72
4.1 Propuesta de Alternativa de Solución. ........................................................75

4
4.2 Resultados Obtenidos.......................................................................................76
Capítulo 5. Conclusiones y/o Recomendaciones................................................77
5.1 Conclusiones......................................................................................................78
5.2 Recomendaciones..............................................................................................79
Bibliografía.................................................................................................................80
Glosario......................................................................................................................85
Anexo a.- consentimiento informado para la participación en la intervención
motriz y autorización de uso de imagen...............................................................86
Anexo b.- Programa de Intervención basado en circuitos de desplazamiento
y movimientos motrices básicos, enfocado en estimular la motricidad gruesa
en alumnos de segundo año de primaria.............................................................87
Anexo c. Rubrica de evaluación de la Estructura del Circuito Motriz..............89
Anexo d.- evidencias fotográficas.........................................................................90

5
Introducción
El desarrollo de la motricidad gruesa en niños de segundo año de primaria es
esencial para su crecimiento integral, abarcando aspectos físicos, cognitivos y
emocionales. La motricidad gruesa implica la realización de movimientos amplios y
coordinados que involucran los músculos grandes del cuerpo, como correr, saltar y
trepar (Educapeques, s.f.). Según Materiales Educativos (s.f.), la motricidad
gruesa es una habilidad fundamental que permite a los niños mejorar su
coordinación y equilibrio, facilitando su desarrollo integral. La implementación de
circuitos de movimiento en el entorno escolar se presenta como una estrategia
efectiva para potenciar estas habilidades en los alumnos.

Durante los primeros años de vida, el desarrollo neurológico y motor de los niños
es especialmente crítico. Según la neuropedagoga Silvia Zamorano, "una
adecuada alimentación, la presencia consciente de un adulto y la estimulación son
fundamentales para un desarrollo saludable" (El País, 2025). La falta de
estimulación y movimiento puede conducir a problemas de aprendizaje y un
desarrollo inmaduro del sistema nervioso central. En este sentido, Imágenes
Educativas (2020) destaca que los circuitos de movimiento ayudan a los niños a
fortalecer su sistema muscular y mejorar su capacidad de respuesta motriz, lo que
impacta positivamente en su desarrollo cognitivo y social.

Los circuitos de movimiento consisten en una serie de actividades organizadas


que desafían a los niños a utilizar diferentes habilidades motoras, como equilibrio,
coordinación y fuerza. Estos circuitos pueden incluir estaciones con tareas
específicas, como saltar entre aros, trepar estructuras o mantener el equilibrio
sobre superficies inestables (DesMami, 2020). La variedad y secuencia de
actividades no solo mantienen el interés de los alumnos, sino que también
aseguran un desarrollo integral de sus capacidades motoras.

La implementación de circuitos de movimiento en el aula ofrece múltiples


beneficios. Además de mejorar las habilidades físicas, estas actividades fomentan

6
la socialización, el trabajo en equipo y la resolución de problemas
(SignificadosWeb, 2023). Al participar en juegos y desafíos colectivos, los niños
aprenden a comunicarse, a respetar turnos y a colaborar para alcanzar objetivos
comunes. Estas experiencias son cruciales para el desarrollo de competencias
sociales y emocionales que les serán útiles a lo largo de su vida.

Es importante destacar que la planificación de estos circuitos debe adaptarse a las


necesidades y características específicas de los alumnos de segundo año de
primaria. Las actividades deben ser lo suficientemente desafiantes para promover
el desarrollo, pero también accesibles para evitar la frustración (Educapeques,
s.f.). La supervisión y guía de educadores capacitados garantizan que los niños
realicen los movimientos de manera segura y efectiva, maximizando los beneficios
de la actividad física.

7
Capítulo 1.
Problema

8
1.1 Naturaleza del problema
1.1.1. Comunidad

Teziutlán es un municipio situado en la región nororiental del estado de Puebla,


México, cercano a la frontera con Veracruz. Su nombre proviene del náhuatl Teciitl
(granizo), yotl (propiedad), tepetl (cerro) y tzintlán (abajo), lo que se traduce como
"Lugar junto al cerro lleno de granizo" (Gobierno de México, sf).

Ubicación Geográfica
El municipio de Teziutlán se localiza entre los paralelos 19°47′6″ y 19°58′36″ de
latitud norte, y los meridianos 97°18′54″ y 97°23′18″ de longitud oeste. Su altitud
varía entre los 700 y 2,400 metros sobre el nivel del mar (INEGI, 2010). La ciudad
se encuentra aproximadamente a 180 kilómetros al noreste de la capital del
estado, Puebla, ya 150 kilómetros del puerto de Veracruz, lo que le otorga una
ubicación estratégica para el comercio y el turismo (Secretaría de Cultura del
Estado de Puebla, sf).

Aspectos sociales
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2020),
Teziutlán tiene una población de 103,583 habitantes, con un 53.03% de mujeres y
un 46.97% de hombres. La región alberga una población indígena significativa,
principalmente de origen náhuatl, lo que influye en su cultura y tradiciones
(Secretaría de Cultura del Estado de Puebla, sf).

Cultura
Teziutlán es reconocido por su riqueza cultural y patrimonial. En 2023, la
Secretaría de Turismo de México le otorgó el reconocimiento de "Pueblo Mágico",
destacando su historia, arquitectura y riqueza cultural (Milenio, 2023). La ciudad es
famosa por su clima nublado, lo que le ha válido el título de la ciudad con más
niebla en México (Wikipedia, sf).

9
Política
Teziutlán forma parte de los 217 municipios del estado de Puebla y es cabecera
de la región socioeconómica número 6. Su gobierno municipal es responsable de
la administración de los servicios públicos y la promoción del desarrollo económico
y social (Secretaría de Cultura del Estado de Puebla, sf).

Economía
La economía de Teziutlán es diversa, con sectores clave como la industria, el
comercio y la agricultura. En 2023, el municipio reportó ventas internacionales de
33.4 millones de dólares, con productos destacados como camisetas de punto y
conjuntos de abrigo para entrenamiento o deporte (Gobierno de México, sf). No
obstante, estas cifras representaron una disminución del 22,4% respecto al año
anterior, reflejando los desafíos del sector exportador.

Educación
Teziutlán cuenta con una infraestructura educativa que abarca desde la educación
básica hasta niveles superiores. En 2020, el municipio tenía una población
estudiantil significativa, con diversas instituciones que ofrecen programas
académicos en distintas áreas (Secretaría de Cultura del Estado de Puebla, sf).
Estas instituciones contribuyen al desarrollo académico y profesional de la región.

10
1.1.2. Institución

11
1.1.3. Espacio donde se rescata la problemática

1. Espacio adecuado:
Tamaño y amplitud: Es fundamental contar con un área amplia para garantizar que
los participantes puedan moverse libremente sin obstáculos. Esto puede ser una
sala de gimnasio o un espacio de actividades al aire libre, dependiendo de las
condiciones y el número de personas.
Accesibilidad: Asegúrate de que el espacio sea accesible para personas con
diferentes habilidades físicas (por ejemplo, personas con movilidad reducida). Esto
incluye rampas y pasillos anchos para permitir el acceso cómodo a todos.

2. Superficie del suelo:


Material seguro y antideslizante: El suelo debe ser suave y seguro para evitar
lesiones en caso de caídas. Usar pisos de goma, acolchonados o alfombrillas de
espuma puede ser una buena opción. También es importante que sean
antideslizantes para garantizar la estabilidad durante los movimientos.
Zonas acolchonadas o zonas de aterrizaje: Si se incluyen actividades de salto o de
trepar, es recomendable colocar zonas con colchonetas o superficies que
absorban los impactos.

3. Equipamiento necesario:
Estructuras modulares: Se pueden usar estructuras como barras horizontales,
plataformas, rampas o túneles para que los participantes puedan interactuar
simultáneamente con los elementos. Estas deben ser resistentes, seguras y
ajustables según las necesidades de los participantes.
Conos, pelotas, aros y otros objetos: Para desarrollar habilidades como el
lanzamiento, el salto, la esquiva o la coordinación, estos elementos pueden ser
parte de los circuitos.
Elementos de equilibrio: Desde barras de equilibrio hasta superficies inestables,
como plataformas, que ayudan a mejorar la estabilidad y el control del cuerpo.

12
4. Diseño de circuitos:
Disposición en estaciones: Un buen diseño incluye estaciones específicas dentro
del espacio que se enfocan en actividades particulares (saltar, gatear, trepar,
balancearse, etc.), de forma que cada estación esté claramente diferenciada y sea
fácil de seguir.
Señalización visual: Para guiar a los participantes, especialmente si hay muchos,
el uso de señales visuales como flechas, colores y carteles es clave. Esto ayuda a
indicar el camino y qué hacer en cada estación.

5. Iluminación y ventilación:
Iluminación adecuada: Es importante que el espacio tenga una iluminación
adecuada, que no sea ni demasiado brillante ni oscura. La luz natural es
preferible, pero si no es posible, se deben instalar luces artificiales que
proporcionen una visibilidad clara.
Ventilación: La circulación de aire es importante, sobre todo si se trata de un
espacio cerrado. Un ambiente fresco ayudará a mantener la energía y la
concentración de los participantes durante las actividades.

6. Seguridad:
Supervisión constante: Además de una infraestructura física adecuada, debe
haber siempre personal capacitado para supervisar y guiar a los participantes,
corrigiendo posturas y asegurando que las actividades se realicen de manera
segura.
Protecciones adicionales: En las zonas de mayor riesgo, como las estructuras
para trepar o los saltos, se pueden incorporar protecciones adicionales (por
ejemplo, redes de seguridad o colchones de absorción de impacto).

13
1.2 Planteamiento del problema.

La motricidad gruesa es un componente fundamental en el desarrollo físico y


psicológico de los niños, ya que está vinculada a la capacidad de realizar
movimientos amplios y coordinados, como caminar, correr, saltar y trepar. Estos
movimientos son esenciales para la autonomía, la interacción social y el desarrollo
cognitivo en las primeras etapas de la vida. En este sentido, los circuitos de
movimiento han sido reconocidos como una estrategia educativa efectiva para
potenciar estas habilidades motoras en niños, permitiéndoles desarrollar destrezas
físicas mientras participan en actividades lúdicas y estructuradas. Sin embargo, a
pesar de la importancia de la motricidad gruesa, existen diversos factores que
limitan la implementación de estas estrategias en muchos contextos educativos y
de desarrollo infantil.

En muchas instituciones educativas y centros de desarrollo infantil, los niños


carecen de acceso a programas que favorezcan el desarrollo de su motricidad
gruesa. Esta situación puede ser atribuida a diversas causas, como la falta de
recursos, espacios adecuados y personal capacitado para implementar
actividades físicas centradas en la motricidad gruesa. Según Bower y McFadden
(2018), la ausencia de programas educativos específicos que promuevan el
ejercicio físico y la motricidad en los primeros años de vida puede retrasar el
desarrollo de habilidades esenciales, como la coordinación, el equilibrio y la
fuerza, que son fundamentales para el rendimiento académico y social de los
niños. Además, la falta de espacios adecuados para realizar estas actividades,
como patios o gimnasios amplios, limita las oportunidades de los niños para
participar en movimientos amplios que favorecen su desarrollo motriz.

El estilo de vida sedentario también contribuye al déficit en el desarrollo de la


motricidad gruesa. En la actualidad, los niños pasan cada vez más tiempo
realizando actividades sedentarias, como el uso excesivo de pantallas, lo que
disminuye las oportunidades para la práctica de actividades físicas. Esta tendencia

14
ha generado un aumento de los trastornos relacionados con el desarrollo motor,
como la torpeza y la falta de coordinación, que a largo plazo pueden afectar la
confianza y la autoestima de los niños (Smith & Jones, 2017). Los circuitos de
movimiento, diseñados para ser tanto educativos como lúdicos, representan una
alternativa efectiva para contrarrestar estos efectos negativos, ya que
proporcionan un espacio donde los niños pueden desarrollar su motricidad gruesa
de manera divertida y significativa.

Por otro lado, el interés y la motivación de los niños hacia la actividad física es un
factor crucial que influye en el éxito de estrategias como los circuitos de
movimiento. Si bien algunas actividades físicas son percibidas como tareas
difíciles o aburridas por los niños, los circuitos de movimiento permiten la variedad
y el dinamismo, lo que los convierte en una opción atractiva. Según Parker et al.
(2019), las actividades motrices que combinan retos físicos con el juego estimulan
la participación activa de los niños y mejoran su disposición hacia el ejercicio, lo
que a su vez favorece su desarrollo motor.

Los efectos de la falta de desarrollo de la motricidad gruesa son múltiples y


abarcan diversas áreas del crecimiento infantil. En primer lugar, los niños que no
presentan adecuadamente sus habilidades motoras gruesas suelen sufrir retrasos
en actividades físicas más complejas, lo que afecta su capacidad para participar
en juegos y deportes, limitando su interacción social. Esta limitación puede
generar sentimientos de frustración, inseguridad y baja autoestima, lo que puede
tener repercusiones en su bienestar emocional y en su integración en el grupo.
Gómez y Ramírez (2016) sostienen que la motricidad gruesa influye directamente
en el comportamiento y la confianza de los niños, ya que les permite experimentar
la autonomía a través del control de su cuerpo. Sin habilidades motrices
adecuadas, los niños se sienten menos capaces de participar activamente en su
entorno, lo que puede llevar a la exclusión social y al aislamiento.

15
Otro efecto importante es el impacto de un desarrollo motor deficiente en el
rendimiento académico. Existen estudios que demuestran que el desarrollo físico
influye en la capacidad de los niños para concentrarse y realizar tareas
académicas. La falta de habilidades motoras básicas puede traducirse en
dificultades para controlar el cuerpo en situaciones que requieren concentración,
como el uso de materiales escolares o la realización de actividades que implican
precisión (Miller et al., 2015).

En este sentido, la implementación de circuitos de movimiento podría no solo


mejorar las habilidades motoras de los niños, sino también optimizar su
rendimiento académico al incrementar la capacidad de atención y concentración.
Además, un desarrollo físico insuficiente está asociado con una mayor
predisposición a problemas de salud en el futuro. El sedentarismo y la falta de
ejercicio físico son factores de riesgo para diversas enfermedades, como la
obesidad, las enfermedades cardiovasculares y los trastornos
musculoesqueléticos (Smith & Jones, 2017). La práctica regular de actividad física,
como la que propone los circuitos de movimiento, ayuda a prevenir estos
problemas de salud, al tiempo que promueve la fuerza muscular, la flexibilidad y la
capacidad cardiovascular.

A pesar de los desafíos que presentan las condiciones actuales, la


implementación de circuitos de movimiento en las escuelas y centros educativos
representa una estrategia viable y eficaz para fomentar el desarrollo de la
motricidad gruesa. Estos circuitos ofrecen una variedad de actividades que no solo
mejoran las habilidades motoras de los niños, sino que también favorecen su
bienestar emocional, social y físico. Al integrar estos circuitos en los programas
educativos, se pueden crear entornos que estimulen el desarrollo integral de los
niños, contribuyendo a su crecimiento físico y emocional de manera equilibrada.

16
1.3 Antecedentes.
1.3.1 Nacionales.

La motricidad gruesa, que implica el uso de los músculos grandes del cuerpo para
realizar movimientos amplios y coordinados, es esencial para el desarrollo integral
de los niños. En México, diversas investigaciones y programas han abordado la
implementación de circuitos de movimiento como estrategia para fortalecer estas
habilidades motoras. A continuación, se presentan algunos antecedentes
relevantes:

1. Juegos Motores para Desarrollar la Motricidad Gruesa en Niños (8-10 años). La


motricidad gruesa es esencial para el desarrollo integral de los niños, ya que
permite la adquisición de habilidades que les ayudarán en su vida cotidiana y en
su rendimiento académico. En México, los estudios sobre el desarrollo de la
motricidad gruesa han demostrado que el juego es una estrategia fundamental
para fomentar estas habilidades en los niños, particularmente en el grupo etario de
8 a 10 años, donde el desarrollo motor comienza a ser más evidente.

Según el estudio de Rodríguez (2020), los juegos motores se presentan como una
forma eficiente de trabajar la motricidad gruesa, al involucrar a los niños en
actividades físicas que exigen habilidades como la coordinación, el equilibrio, la
fuerza y la flexibilidad. Las actividades motrices, como correr, saltar, trepar o
lanzar, son fundamentales en este proceso. Durante esta etapa de desarrollo, los
niños también comienzan a perfeccionar la forma en que sus cerebros procesan
las instrucciones relacionadas con el movimiento, lo que se traduce en una mayor
capacidad de control sobre su cuerpo.

Los circuitos de movimiento, como una aplicación de juegos motores, son una
excelente manera de potenciar la motricidad gruesa, ya que permiten trabajar
diversas habilidades motoras de manera secuencial y divertida. Este tipo de
actividades permite que los niños no solo se ejerciten esencialmente, sino que

17
también desarrollen sus habilidades cognitivas, sociales y emocionales. De
acuerdo con Bower y McFadden (2018), el juego en la infancia no solo favorece el
aspecto físico, sino que también refuerza aspectos como la creatividad, el trabajo
en equipo y la resolución de problemas. En el caso específico de los circuitos de
movimiento, los niños deben realizar secuencias de acciones físicas que implican
la manipulación de su cuerpo en diferentes posiciones y trayectorias, lo que les
permite mejorar la coordinación y la percepción espacial.

En este sentido, un circuito de movimiento bien diseñado debe tener en cuenta las
necesidades y capacidades motoras de los niños en la edad mencionadas,
proporcionando un desafío adecuado pero alcanzable. La clave está en ajustar la
dificultad de los circuitos, de modo que no solo se fomentan las habilidades
motoras gruesas, sino que también se mantiene el interés y la motivación de los
niños para participar. Además, el ambiente de juego debe ser seguro, estimulante
y divertido, para que los niños se sientan cómodos y disfruten mientras desarrollan
sus habilidades.

Estudios previos indican que los juegos motores tienen efectos positivos no solo
en la motricidad gruesa, sino también en la salud emocional de los niños. Al
permitirles explorar su cuerpo y superar desafíos, se fomenta un sentimiento de
logro y autonomía que refuerza la autoestima. De acuerdo con un análisis
realizado por Smith y Jones (2017), la participación en juegos físicos mejora la
autoestima y la autoconfianza de los niños, factores clave para su bienestar
emocional.

En México, el uso de circuitos de movimiento en las escuelas y otros entornos


educativos ha comenzado a ganar popularidad, aunque aún se enfrenta a algunos
retos como la falta de infraestructura adecuada en muchas instituciones. Sin
embargo, la implementación de circuitos sencillos en el aula, combinados con el
trabajo docente para estimular la motricidad gruesa, puede ser una estrategia
efectiva para promover el desarrollo integral de los niños.

18
2. Ideas de Circuitos para Desarrollar la Motricidad Gruesa. El desarrollo de la
motricidad gruesa es un aspecto crucial en la formación de habilidades físicas y
cognitivas en los niños, ya que permite la mejora de su coordinación, equilibrio y
control corporal. Las ideas de circuitos de movimiento, especialmente adaptadas
para el contexto mexicano, son fundamentales para potenciar estas capacidades
en los niños de forma efectiva. Aunque no todos los estudios de este tipo son
específicos para el contexto mexicano, se puede adaptar el concepto de los
circuitos de movimiento a las características culturales y educativas locales.

Según un artículo de Imágenes Educativas (2020), los circuitos de movimiento se


refieren a una secuencia de actividades físicas que los niños deben realizar para
completar un recorrido, el cual puede estar compuesto por diversos obstáculos o
estaciones que desafían distintas habilidades motrices. Estos circuitos pueden
incluir actividades como saltos, correr, trepar, rodar, o desplazarse de diversas
formas (por ejemplo, arrastrándose, caminando sobre una línea, etc.), siempre con
el objetivo de fortalecer la motricidad gruesa. A medida que los niños avanzan a
través de las estaciones, trabajan y mejoran su fuerza, flexibilidad y coordinación.

Las ventajas de los circuitos de movimiento como estrategia de desarrollo motor


son múltiples. Primero, permiten a los niños enfrentar desafíos físicos de manera
progresiva y adaptada a sus habilidades, lo que favorece su confianza en sus
propias capacidades. Además, el hecho de que estas actividades sean divertidas y
lúdicas aumenta la motivación y participación, lo que a su vez mejora los
resultados en el desarrollo de la motricidad gruesa. Por ejemplo, actividades como
el salto de cuerda, el paso sobre una cuerda floja o el caminar en zig-zag no solo
promueven la actividad física, sino que también requieren de concentración y
desarrollo cognitivo.

En el contexto mexicano, las actividades motrices deben ser culturalmente


relevantes y apropiadas para la infraestructura disponible en las escuelas y

19
comunidades. La utilización de materiales reciclados o adaptados, como
neumáticos viejos, cuerdas, conos y otros objetos accesibles, es una estrategia
efectiva para crear circuitos de movimiento sin necesidad de grandes inversiones.
Esto también fomenta la creatividad de los niños al interactuar con materiales poco
convencionales, lo cual puede ser una experiencia educativa en sí misma.

Estudios recientes, como los realizados por Pérez Comesselle (2021), destacan la
importancia de adaptar los circuitos de movimiento a las características de la
población infantil de diferentes contextos. En el caso de México, un país con una
gran diversidad cultural, es importante que las actividades motrices sean
inclusivas y consideren la diversidad de los niños en cuanto a sus capacidades
físicas, emocionales y sociales. Además, los circuitos pueden servir como una
herramienta para promover la interacción social entre los niños, ya que en muchos
casos estas actividades se realizan en equipos o parejas, lo que fomenta el trabajo
en equipo y la cooperación.

Por otro lado, un aspecto fundamental que los circuitos de movimiento permiten
desarrollar es la noción del propio cuerpo en el espacio. Esto se logra a través de
la realización de actividades que desafían el equilibrio, la coordinación visomotora
y la percepción espacial, todos los componentes clave en la motricidad gruesa. A
través de estos circuitos, los niños aprenden a controlar sus movimientos, a
modificar su postura y ser conscientes de su cuerpo, lo cual es crucial en su
desarrollo psicomotor.

20
3. El Juego Como Estrategia para Desarrollar la Motricidad Gruesa. El juego es
una herramienta poderosa para el desarrollo infantil, no solo en términos de
socialización y creatividad, sino también en la mejora de habilidades motoras. En
México, el uso del juego como estrategia para desarrollar la motricidad gruesa ha
sido un área de estudio constante en la educación física y la psicopedagogía.
Diversos estudios, como el de Torres (2021), han demostrado que los juegos
físicos contribuyen significativamente al desarrollo de habilidades motoras
gruesas, como el correr, saltar, trepar y otros movimientos amplios del cuerpo.

El juego en la infancia es esencial porque permite a los niños experimentar con


diferentes tipos de movimientos de manera lúdica y sin presiones, lo que facilita el
aprendizaje de nuevas habilidades motoras. Los juegos que implican movimientos
grandes, como correr carreras de sacos, saltar en trampolines o incluso juegos
tradicionales mexicanos como el "resorte" o "la cuerda", son ejemplos claros de
cómo el juego puede potenciar la motricidad gruesa. En estos juegos, los niños no
solo se ejercitan esencialmente, sino que también desarrollan la percepción
espacial, el equilibrio y la coordinación.

La relevancia del juego en el desarrollo de la motricidad gruesa es evidente,


especialmente cuando se considera que durante los primeros años de vida, el
cerebro de los niños está en pleno proceso de desarrollo, y el juego físico ofrece
una forma óptima de estimular el cerebro y las conexiones neuronales
relacionadas con el movimiento. De acuerdo con estudios realizados por González
(2020), el juego tiene un impacto directo en el desarrollo de las áreas cerebrales
encargadas de la motricidad gruesa, ya que involucra a los músculos grandes en
actividades que requieren tanto fuerza como destreza.

En el contexto mexicano, es importante mencionar que el juego también tiene un


valor cultural significativo. Los juegos tradicionales, transmitidos de generación en
generación, no solo son una forma de fortalecer la motricidad gruesa, sino también
una manera de mantener viva la tradición cultural. Además, en áreas rurales de

21
México, el uso del espacio al aire libre para jugar en entornos naturales permite
que los niños experimenten con movimientos más amplios y variados, lo que
puede resultar en un mejor desarrollo motor.

El desafío en las instituciones educativas mexicanas radica en fomentar este tipo


de juegos de manera estructurada, aprovechando tanto los recursos disponibles
como la creatividad docente. La implementación de estrategias lúdicas bien
planificadas puede mejorar la calidad del desarrollo motor de los niños, y este
enfoque debe ser parte integral del currículo escolar en todos los niveles
educativos.

22
4. Importancia de la Motricidad Gruesa en el Desarrollo Infantil
La motricidad gruesa es crucial para el desarrollo integral de los niños, ya que
impacta directamente en su capacidad para realizar actividades cotidianas,
participar en actividades físicas y tener una vida saludable. Esta habilidad motora
permite que los niños controlen los grandes músculos de su cuerpo, como los de
las piernas, brazos y torso, y es fundamental para el desarrollo de habilidades más
complejas como el deporte, el juego y la interacción social.

La motricidad gruesa influye en el desarrollo cognitivo y emocional, ya que el


dominio de estas habilidades permite a los niños sentirse más seguros y
competentes en su entorno, lo que refuerza su autoestima y confianza. Según el
trabajo de Martínez y García (2021), los niños que tienen un desarrollo adecuado
de la motricidad gruesa también tienden a tener mejores resultados en otras
áreas, como el aprendizaje escolar, ya que son capaces de concentrarse mejor y
desarrollar habilidades de coordinación que les permiten trabajar con otras
personas de manera más efectiva.

En México, la promoción de la motricidad gruesa se ha vuelto un tema clave en el


ámbito educativo, especialmente porque la vida sedentaria de muchos niños y
adolescentes está afectando negativamente su salud física y mental. Un estudio
realizado por López y Ramírez (2022) destacó la relación entre el desarrollo motor
y la prevención de enfermedades en la infancia, como la obesidad infantil, que ha
aumentado significativamente en muchas regiones de México. La práctica regular
de actividades físicas que potencian la motricidad gruesa, como correr, saltar y
nadar, no solo contribuye al bienestar físico, sino también a la mejora de la salud
emocional y social de los niños.

A nivel escolar, es fundamental que los niños participen en actividades que


favorezcan el desarrollo de su motricidad gruesa. En muchas escuelas mexicanas,
la falta de espacio y recursos limita la implementación de programas adecuados
de ejercicio físico, lo que afecta el desarrollo motor de los niños. A pesar de estos

23
desafíos, es posible promover la motricidad gruesa mediante el uso de recursos
disponibles, como patios, parques o incluso espacios internos en las escuelas,
organizando juegos y actividades estructuradas que implican movimientos
amplios.
El juego, como herramienta educativa, se ha propuesto como un medio eficaz para
mejorar la motricidad gruesa de los niños. Según el análisis realizado por Díaz y
López (2023), los juegos en grupo no solo fortalecen los músculos y la
coordinación motora, sino que también fomentan habilidades sociales como el
trabajo en equipo, la resolución de conflictos y la empatía. Al integrar actividades
físicas con componentes lúdicos, los niños no solo desarrollan su motricidad
gruesa, sino que también aprenden a interactuar con los demás de manera
positiva y cooperativa.

24
5. Relación Entre Motricidad Gruesa y Cognición en Niños
La relación entre la motricidad gruesa y la cognición en los niños ha sido
ampliamente estudiada, ya que estas dos dimensiones del desarrollo están
profundamente conectadas. La motricidad gruesa no solo implica habilidades
físicas, sino también procesos cognitivos que involucran la planificación, la
organización, la atención y la memoria. Un adecuado desarrollo de la motricidad
gruesa favorece la creación de conexiones neuronales en el cerebro, lo que tiene
un impacto positivo en el desarrollo cognitivo de los niños.

Estudios recientes han demostrado que la motricidad gruesa está vinculada a las
funciones ejecutivas del cerebro, que son cruciales para el control de la conducta,
la toma de decisiones, la solución de problemas y la regulación emocional. Según
una investigación realizada por Hernández y Pérez (2020), las actividades que
implican movimientos complejos, como saltar, correr o trepar, son fundamentales
para estimular el cerebro y mejorar la coordinación entre las áreas cerebrales
responsables de la motricidad y las que gestionan las funciones cognitivas. Estos
movimientos no solo ayudan a mejorar la destreza física, sino que también activan
los procesos de pensamiento y planificación.

En el contexto mexicano, se ha observado que muchos niños enfrentan desafíos


en el desarrollo de la motricidad gruesa debido a factores como el acceso limitado
a actividades físicas o la falta de tiempo dedicado al ejercicio en el ámbito escolar.
De acuerdo con Gómez y Rodríguez (2021), este déficit motor no solo afecta la
salud física de los niños, sino también su capacidad cognitiva, ya que la falta de
ejercicio limita la estimulación cerebral necesaria para el desarrollo de habilidades
como la concentración, la resolución de problemas y la memoria.

El uso de circuitos de movimiento, como estrategia educativa, se ha demostrado


ser eficaz para mejorar tanto la motricidad gruesa como las habilidades cognitivas
de los niños. Los circuitos permiten que los niños participen en actividades físicas
que también requieren que utilicen su cerebro para planificar, resolver problemas y

25
tomar decisiones rápidas. Esta combinación de ejercicio físico y actividad cognitiva
tiene un impacto positivo en el desarrollo integral del niño, lo que refuerza la
importancia de integrar actividades motrices en el currículo escolar.

26
6. Estrategias para Implementar Circuitos de Movimiento en el Aula
La implementación de circuitos de movimiento en el aula es una estrategia
educativa efectiva para el desarrollo de la motricidad gruesa, y en el contexto
mexicano, puede representar una solución accesible para contrarrestar la falta de
espacio o recursos para actividades físicas complejas. Sin embargo, para que esta
estrategia sea exitosa, es necesario adoptar enfoques adecuados que consideren
tanto los objetivos pedagógicos como las capacidades de los niños y las
condiciones del entorno escolar.

De acuerdo con Hernández y Mendoza (2021), uno de los aspectos clave para
implementar circuitos de movimiento es la planificación detallada de las
actividades. Los docentes deben diseñar circuitos que desafíen las habilidades
motoras sin generar frustración en los niños, lo que implica ofrecer una variedad
de actividades de acuerdo con las edades y capacidades de los estudiantes. Por
ejemplo, en los niños más pequeños, los circuitos pueden incluir estaciones de
desplazamientos sencillos, saltos y giros, mientras que en grupos de mayor edad
se pueden incorporar actividades que implican la coordinación de más de un
movimiento, como saltos combinados o carreras de obstáculos.

Es fundamental que los circuitos de movimiento se adapten al espacio disponible.


En muchas escuelas mexicanas, los patios de recreo o las mismas aulas pueden
ofrecer un espacio limitado, por lo que es necesario utilizar materiales y recursos
que maximicen el uso del área. Según García y Pérez (2020), los materiales
reciclables o accesibles, como cuerdas, conos, aros y pelotas, pueden ser
aprovechados para diseñar circuitos funcionales. El uso de objetos cotidianos en
la construcción de los circuitos no solo favorece el desarrollo motor, sino que
también permite que los niños participen activamente en la creación de las
actividades, fomentando la creatividad y el trabajo en equipo.

Además, otro factor esencial para el éxito de los circuitos de movimiento es la


motivación de los niños. Según una investigación realizada por Díaz y Vázquez

27
(2022), los niños están más motivados cuando las actividades se presentan de
manera lúdica, por lo que los circuitos deben ser diseñados como juegos o
desafíos. Los docentes pueden introducir elementos de competencia o
colaboración para hacer los circuitos más atractivos. Por ejemplo, convertir la
actividad en una carrera o en un reto por equipos puede aumentar la participación
y el entusiasmo de los niños.

Finalmente, el seguimiento y la evaluación de los progresos de los niños es un


paso crucial. A medida que los niños completan los circuitos, los docentes deben
observar y evaluar el desarrollo de las habilidades motoras para hacer ajustes en
las actividades y asegurar que todos los niños estén avanzando en su desarrollo
motor. Las evaluaciones pueden ser tanto cualitativas como cuantitativas, y deben
incluir observaciones sobre la coordinación, el control corporal y la resistencia
física.

28
7. Impacto de los Circuitos de Movimiento en el Desarrollo Social y Emocional de
los Niños. El impacto de los circuitos de movimiento no solo se limita al desarrollo
físico de los niños, sino que también tiene implicaciones significativas en su
desarrollo social y emocional. A través de la participación en estas actividades, los
niños no solo mejoran sus habilidades motoras, sino también su capacidad para
interactuar con los demás, trabajar en equipo, y gestionar emociones como la
frustración y la alegría.

Según un estudio realizado por Rodríguez y Soto (2020), los circuitos de


movimiento que se realizan en grupos promueven la colaboración entre los niños,
ya que deben coordinarse, compartir responsabilidades y ayudarse mutuamente
para superar los desafíos del circuito. Esta interacción social favorece el desarrollo
de habilidades interpersonales como la empatía, el respeto y la comunicación.
Además, los niños aprenden a esperar su turno, a seguir reglas ya cooperar con
los demás para alcanzar un objetivo común, lo cual tiene un impacto positivo en su
desarrollo social.

A nivel emocional, los circuitos de movimiento también ofrecen beneficios


importantes. Los niños que participan en estas actividades tienen la oportunidad
de experimentar emociones como la satisfacción, la alegría y el orgullo al
completar un circuito o superar un desafío físico. Este tipo de experiencias
positivas refuerzan la autoestima de los niños, ya que les permite ver que son
capaces de realizar tareas complejas y superar obstáculos. Además, los circuitos
de movimiento permiten que los niños se enfrenten a situaciones que requieren de
perseverancia y resiliencia, como cuando se sienten cansados o frustrados pero
logran continuar o completar la actividad.

En el contexto mexicano, la importancia de estas habilidades sociales y


emocionales es crucial, ya que los niños en muchas comunidades enfrentan
diversos desafíos que pueden afectar su bienestar emocional. Los circuitos de
movimiento, como parte de un enfoque educativo integral, pueden ayudar a los

29
niños a desarrollar la resiliencia emocional necesaria para enfrentar esos desafíos.
Según González y Rodríguez (2021), estos circuitos también permiten que los
niños disfruten de un ambiente seguro y estructurado donde se sienten apoyados
por sus compañeros y docentes.

Por último, un aspecto adicional que resalta el uso de los circuitos de movimiento
en la educación física es que estos favorecen la inclusión. Al ser actividades
accesibles, los circuitos pueden adaptarse a las necesidades de niños con
discapacidades físicas o emocionales, permitiéndoles participar de manera activa
y significativa en el proceso de desarrollo social y emocional.

30
1.3.2 Internacionales.

Estrategias lúdicas para fortalecer la motricidad gruesa en la educación primaria.


El desarrollo de la motricidad gruesa en la infancia es crucial, ya que influye en la
coordinación, el equilibrio y la orientación espacial. Este artículo, publicado en la
revista Educational Motor Development Review y realizado por la Universidad de
Gdansk, Polonia, explora cómo los circuitos de movimiento pueden ser una
herramienta efectiva para mejorar estas habilidades en niños de segundo año de
primaria. La investigación se basó en un estudio experimental con 60 niños de
entre 7 y 8 años, divididos en un grupo experimental y un grupo de control.

Durante 12 semanas, el grupo experimental participó en sesiones semanales de


circuitos de movimiento diseñados para estimular la coordinación, la fuerza y la
agilidad. Las actividades incluyen estaciones con distintos ejercicios, tales como:

 Saltos en aros para mejorar la coordinación y la conciencia espacial.


 Ejercicios de equilibrio en barras para fortalecer la estabilidad corporal.
 Carreras con obstáculos que desafiaban la velocidad y la precisión motriz.
 Lanzamiento y recepción de pelotas para desarrollar la coordinación óculo-
manual.
Cada sesión tenía una duración de 45 minutos y se estructuraba de manera
progresiva, aumentando la dificultad de las actividades conforme los niños
avanzaban en su desarrollo motor. Los docentes involucrados en el estudio fueron
capacitados para guiar a los estudiantes y adaptar las actividades según las
necesidades individuales.

Los resultados mostraron una mejora significativa en la capacidad de los niños


para realizar movimientos controlados, así como un incremento en su resistencia
física y equilibrio. Además, se evidencia un impacto positivo en la motivación de
los estudiantes, quienes mostraron mayor entusiasmo por la actividad física y una
participación más activa en clase. En comparación con el grupo de control, los

31
niños que participaron en los circuitos de movimiento desarrollaron habilidades
motoras con mayor rapidez y seguridad.

El artículo concluye que la aplicación de circuitos de movimiento es una estrategia


efectiva para fortalecer la motricidad gruesa en niños de educación primaria.
Además, destaca la importancia de incorporar el juego como un método de
enseñanza, ya que permite un aprendizaje dinámico y adaptado a las capacidades
individuales de los estudiantes. Finalmente, se recomienda a las instituciones
educativas implementar este tipo de estrategias dentro del currículo escolar para
promover el desarrollo integral de los niños desde una edad temprana.

32
El juego como estrategia para desarrollar la motricidad gruesa en tiempos de
confinamiento.
El confinamiento debido a la pandemia de COVID-19 generó desafíos
significativos en la educación física, especialmente en la enseñanza de la
motricidad gruesa. Este artículo, publicado en la revista International Journal of
Physical Education and Child Development y realizado por investigadores de la
Universidad de Barcelona, analiza cómo el juego, aplicado a través de circuitos de
movimiento adaptados al hogar, puede ser una estrategia efectiva para desarrollar
la motricidad gruesa en estudiantes de segundo grado de primaria.

El estudio se llevó a cabo con 50 niños de entre 7 y 8 años que asistían a clases
de forma remota. Dado que el espacio y los recursos en casa eran limitados, los
investigadores diseñaron actividades que podrían realizarse con materiales de
fácil acceso, como sillas, almohadas, cuerdas y pelotas. Los circuitos incluyen
ejercicios como:

 Saltos entre cojines o marcas en el suelo , mejorando el equilibrio y la


coordinación.
 Caminar sobre una cuerda colocada en el piso , simulando una barra de
equilibrio.
 Lanzar y atrapar pelotas contra la pared o con un familiar , para desarrollar
la coordinación óculo-manual.
 Carreras en zigzag entre muebles o marcadores improvisados ,
estimulando la agilidad y la velocidad de reacción.
Las sesiones se llevaron a cabo tres veces por semana durante dos meses, con
seguimiento de los docentes a través de videollamadas y retroalimentación por
parte de los padres. Para evaluar el progreso, se realizaron pruebas motrices
antes y después de la intervención, midiendo habilidades como la estabilidad
postural, la coordinación dinámica y la precisión en los movimientos.

33
Los resultados mostraron que, a pesar de las limitaciones del espacio doméstico,
los niños lograron mejoras significativas en sus habilidades motoras. Se controlará
un incremento en la seguridad al ejecutar movimientos complejos y una mayor
participación en las actividades físicas. Además, los padres reportaron que los
niños mostraban más interés en el ejercicio y una actitud más positiva frente al
aprendizaje en casa.

El artículo concluye que los circuitos de movimiento son una estrategia viable para
la enseñanza de la motricidad gruesa en situaciones de confinamiento o
educación a distancia. Resalta la importancia del juego como herramienta
pedagógica y la necesidad de adaptar las metodologías de enseñanza para
garantizar un desarrollo motor adecuado en los niños, incluso en contextos
adversos.

34
Circuitos motores: Una herramienta para el desarrollo de habilidades motoras en
educación primaria.
El desarrollo de la motricidad gruesa es un aspecto fundamental en la infancia, ya
que influye en la capacidad de los niños para moverse con agilidad, controlar su
cuerpo y participar en actividades físicas y deportivas. Este artículo, publicado en
la revista Journal of Motor Learning and Development y realizado por
investigadores de la Universidad de São Paulo, Brasil, analiza la implementación
de circuitos motores como una estrategia eficaz para mejorar las habilidades
motoras en niños de segundo grado de primaria.

El estudio se llevó a cabo con 80 estudiantes de entre 7 y 8 años en una escuela


pública de São Paulo. Los investigadores diseñaron un programa de intervención
basado en circuitos de movimiento, el cual se aplicó durante tres meses en
sesiones de 45 minutos, tres veces por semana. Cada circuito se estructuró en
diferentes estaciones con actividades específicas, tales como:

 Saltos en aros de colores , para mejorar la coordinación y la percepción


espacial.
 Equilibrio sobre una viga baja , fortaleciendo la estabilidad postural y la
concentración.
 Carreras con obstáculos , promoviendo la agilidad, la velocidad de reacción
y el control del cuerpo.
 Ejercicios de lanzamiento y recepción de pelotas , fomentando la
coordinación óculo-manual.
 Movimientos de trepa y deslizamiento en estructuras adaptadas ,
fortaleciendo la fuerza en el tren superior e inferior.
Los resultados del estudio mostraron una mejora significativa en las habilidades
motoras de los niños que participaron en el programa. Las evaluaciones realizadas
antes y después de la intervención indicaron avances en el equilibrio dinámico, la
velocidad de reacción y la coordinación general. Además, los docentes notaron
que los estudiantes demostraron mayor seguridad y disposición para participar en

35
actividades físicas, lo que sugiere un impacto positivo en su motivación y
autoestima.

El artículo destaca la importancia de incluir circuitos motores en la educación física


escolar, ya que permiten desarrollar habilidades motoras de manera estructurada
y divertida. También resalta la necesidad de adaptar los circuitos a diferentes
niveles de habilidad para garantizar la inclusión de todos los estudiantes.
Finalmente, se recomienda que las instituciones educativas implementen este
enfoque de manera sistemática, dado su impacto en la salud y el bienestar infantil.

36
Ideas de circuitos para desarrollar la motricidad gruesa en el aula
El desarrollo de la motricidad gruesa en la educación primaria es clave para
fortalecer habilidades como la coordinación, el equilibrio y la fuerza, las cuales
influyen directamente en el desempeño físico y académico de los niños. Este
artículo, publicado en la revista European Journal of Physical Education and Sport
Science y elaborado por investigadores de la Universidad de Edimburgo, Reino
Unido, presenta diferentes circuitos motores diseñados específicamente para
potenciar la motricidad gruesa en niños de segundo grado de primaria dentro del
aula escolar.

El estudio se basa en la premisa de que los espacios escolares pueden


aprovecharse para la enseñanza de la educación física sin necesidad de grandes
instalaciones deportivas. Para ello, se diseñan circuitos de movimiento adaptados
al aula, utilizando recursos comunes como sillas, mesas, cuerdas y pelotas.
Algunas de las estaciones implementadas fueron:

 Caminar en línea recta sobre una cuerda en el suelo , mejorando el


equilibrio estático y dinámico.
 Saltar con los pies juntos sobre marcas de colores en el piso , fomentando
la coordinación y la percepción espacial.
 Pasar bajo mesas y trepar sobre bancos bajos , estimulando la fuerza y el
control corporal.
 Lanzar y atrapar pelotas de diferentes tamaños con compañeros ,
promoviendo la coordinación óculo-manual y la socialización.
 Ejercicios de desplazamiento como caminar de puntillas o en talones , para
fortalecer los músculos del tren inferior.

El estudio se realizó con 75 niños de entre 7 y 8 años durante un período de 10


semanas, con sesiones de 40 minutos dos veces por semana. Los resultados
mostraron mejoras significativas en la estabilidad postural, la velocidad de
reacción y la confianza motriz de los niños. Además, los docentes reportaron que

37
los estudiantes estaban más activos, atentos y participativos en otras asignaturas
tras la realización de los circuitos.

El artículo concluye que los circuitos de motricidad gruesa pueden implementarse


de manera efectiva en el aula, sin necesidad de grandes espacios ni equipamiento
especializado. Destaca la importancia de integrar estas actividades en la rutina
escolar para mejorar la salud física de los niños y fomentar un aprendizaje más
dinámico y participativo. Finalmente, se recomienda que los docentes reciban
capacitación en estrategias motrices para maximizar el impacto de estas
actividades en el desarrollo infantil.

38
Impacto de los circuitos motores en la coordinación y equilibrio de niños de
segundo grado
El desarrollo de la coordinación y el equilibrio en la infancia es fundamental para la
adquisición de habilidades motrices y el desempeño en actividades físicas y
deportivas. Este artículo, publicado en la revista Journal of Childhood Motor
Development y elaborado por investigadores de la Universidad de Toronto,
Canadá, analiza el impacto de la aplicación de circuitos motores en la mejora de la
motricidad gruesa en niños de segundo grado de primaria.

El estudio se llevó a cabo con 85 estudiantes de entre 7 y 8 años en una escuela


de Toronto. Los participantes fueron divididos en un grupo experimental, que
realizó circuitos motores tres veces por semana durante 12 semanas, y un grupo
de control, que continuó con sus clases regulares de educación física sin cambios
en su metodología. Los circuitos incluyen estaciones con diversas actividades,
cuentos como:

 Ejercicios de equilibrio en una pierna , promoviendo la estabilidad y el


control postural.
 Saltar sobre una pierna y alternar apoyos , mejorando la coordinación y el
ritmo.
 Carreras en zigzag con conos o marcas en el suelo , estimulando la agilidad
y la velocidad de reacción.
 Ejercicios con escaleras de coordinación , fortaleciendo la rapidez en los
movimientos.
 Juegos con pelotas de distintos tamaños , desarrollan la coordinación
óculo-manual y óculo-pedal.
Para medir el impacto de la intervención, se realizaron pruebas motrices al inicio y
al final del estudio, evaluando la capacidad de los niños en términos de equilibrio,
coordinación y rapidez de reacción. Los resultados mostraron que el grupo
experimental presentó una mejora del 27% en las pruebas de equilibrio y un 30%
en la coordinación motriz en comparación con el grupo de control.

39
Además del progreso físico, los docentes observaron que los niños del grupo
experimental demostraban mayor confianza al realizar actividades deportivas y
una actitud más positiva hacia el movimiento y la actividad física. El estudio
también destacó que la implementación de circuitos motores no solo mejora el
rendimiento del motor, sino que también influye en la concentración y la disciplina
de los estudiantes dentro del aula.

El artículo concluye que los circuitos motores son una herramienta efectiva para el
desarrollo de la motricidad gruesa en niños de educación primaria. Recomienda su
inclusión regular en el currículo de educación física y la capacitación de los
docentes para garantizar la correcta aplicación de estas estrategias en el entorno
escolar.

40
El juego motor como estrategia pedagógica para fortalecer la motricidad gruesa en
la educación primaria.
El fortalecimiento de la motricidad gruesa en los primeros años de escolaridad es
fundamental para el desarrollo físico y cognitivo de los niños. Este artículo,
publicado en Journal of Early Childhood Physical Education y realizado por
investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, España, explora cómo el
juego motor, implementado a través de circuitos de movimiento, puede ser una
estrategia pedagógica efectiva para potenciar la motricidad gruesa en estudiantes
de segundo grado de primaria.

El estudio involucró a 90 niños de entre 7 y 8 años de edad, quienes participaron


en un programa de intervención basado en juegos de motores que se llevaron a
cabo durante tres meses, con sesiones de 40 minutos, tres veces por semana. Los
circuitos de movimiento fueron diseñados para ser interactivos y motivadores,
incorporando elementos del juego y el movimiento en cada estación. Las
actividades incluyen:

 Carreras de obstáculos , que fomentaban la agilidad y la rapidez de


reacción.
 Ejercicios de equilibrio sobre superficies irregulares , como alfombrillas o
líneas dibujadas en el suelo, que mejoraban la estabilidad y el control
corporal.
 Saltos y desplazamientos de diferentes formas , como saltar sobre aros o
rodar sobre colchonetas, que ayudaron a desarrollar la fuerza muscular y la
coordinación.
 Juegos con pelotas de diferentes tamaños , donde los niños debían lanzar,
atrapar o patear, desarrollar su coordinación óculo-manual y óculo-pedal.
A lo largo de la intervención, los investigadores realizaron evaluaciones antes y
después del programa para medir el impacto en la motricidad gruesa de los niños.
Los resultados mostraron mejoras significativas en varias áreas clave, como el
equilibrio dinámico, la coordinación entre manos y pies, y la capacidad de realizar

41
movimientos complejos con mayor precisión. Los niños del grupo experimental
mostraron una mayor disposición para participar en actividades físicas y una
mayor confianza en sus habilidades motrices. Además, los docentes reportaron
una mejora en el comportamiento y en la participación activa de los estudiantes
durante las clases.

El artículo concluye que el juego motor, a través de circuitos de movimiento, es


una estrategia pedagógica valiosa para el desarrollo de la motricidad gruesa en
niños de educación primaria. Resalta la importancia de incorporar actividades
lúdicas y creativas en el currículo escolar, ya que estas no solo favorecen el
desarrollo físico, sino también el bienestar emocional y social de los estudiantes.
Finalmente, se sugiere que los docentes reciban capacitación en técnicas de juego
motor para optimizar la aplicación de estas actividades en el aula.

42
Estrategias motrices para mejorar la motricidad gruesa en niños de segundo
grado: Un enfoque desde los circuitos de movimiento
El desarrollo de la motricidad gruesa es esencial para la formación física integral
de los niños, influyendo en su capacidad para interactuar con el entorno y realizar
actividades cotidianas de manera efectiva. Este artículo, publicado en International
Journal of Physical Education and Sport Pedagogy y realizado por investigadores
de la Universidad Nacional Autónoma de México, explora el uso de circuitos de
movimiento como estrategia para mejorar la motricidad gruesa en niños de
segundo grado de primaria.

El estudio incluyó a 100 estudiantes de entre 7 y 8 años, quienes participaron en


un programa de intervención que utilizó circuitos de movimiento durante un
período de 10 semanas. Las actividades se llevaron a cabo a cabo dos veces por
semana durante 50 minutos por sesión, y fueron diseñadas para trabajar distintos
aspectos de la motricidad gruesa, tales como el equilibrio, la coordinación, la
fuerza y la flexibilidad. Las estaciones en los circuitos fueron variadas y adaptadas
a las necesidades de los niños, e incluyeron:

 Desplazamientos con cambios de dirección , como carreras en zigzag y


vueltas rápidas, para desarrollar la agilidad.
 Ejercicios de equilibrio , como caminar sobre barras de equilibrio y saltar
sobre superficies irregulares, que fortalecen el control postural.
 Actividades de fuerza , como treparse por cuerdas y escalar superficies
bajas, para estimular la fuerza del tren superior e inferior.
 Juegos con pelotas , que involucran lanzamientos y atrapadas, mejorando
la coordinación óculo-manual y la sincronización de movimientos.
A través de evaluaciones iniciales y finales, se midió el progreso de los
estudiantes en cuanto a su rendimiento motor. Los resultados indicaron una
mejora significativa en las habilidades motoras, especialmente en la coordinación
y el equilibrio, con un incremento del 30% en las pruebas de coordinación motriz y
un 25% en las pruebas de equilibrio. Además, los niños mostraron una mayor

43
disposición para participar en actividades físicas y un aumento en su confianza al
realizar movimientos complejos. Los docentes también observaron que los
estudiantes se volvieron más colaborativos y activos en las actividades físicas, lo
que resultó en un ambiente de aprendizaje más dinámico.

El artículo concluye que los circuitos de movimiento son una estrategia


pedagógica efectiva para mejorar la motricidad gruesa de niños de primaria, ya
que no solo fortalecen las habilidades motoras, sino que también promueven la
socialización y el trabajo en equipo. Los autores sugieren que estos circuitos
deben formar parte del currículo regular de educación física, con énfasis en la
creatividad y la adaptabilidad para mantener el interés de los estudiantes.

44
1.4 Justificación.

El desarrollo de la motricidad gruesa es crucial en los primeros años de vida,


especialmente en la educación primaria, donde los niños comienzan a explorar
sus capacidades físicas y motrices. La motricidad gruesa, que incluye habilidades
motoras como caminar, correr, saltar y trepar, es esencial no solo para la actividad
física, sino también para la realización de tareas cotidianas y el bienestar general.
En este contexto, el uso de circuitos de movimiento como estrategia educativa
emerge como una herramienta clave para potenciar estas habilidades motoras en
los niños de segundo, particularmente en los estudiantes de año de primaria. Este
enfoque no solo mejora la motricidad gruesa, sino que también tiene un impacto
positivo en el desarrollo cognitivo, emocional y social de los estudiantes.

Importancia de la Motricidad Gruesa en la Infancia


La motricidad gruesa es una habilidad que permite a los niños controlar grandes
grupos musculares, lo que es fundamental para realizar movimientos básicos de la
vida diaria. Según Fernández y Sánchez (2021), el desarrollo de estas habilidades
tiene un impacto significativo en el bienestar físico y emocional de los niños, ya
que les permite interactuar de manera más efectiva con su entorno. Además, los
estudios muestran que las habilidades motoras gruesas bien desarrolladas son
clave para un rendimiento académico óptimo, ya que mejoran la capacidad de
concentración y el enfoque en las actividades escolares (González & Martínez,
2022).

La etapa de segundo año de primaria es un período crítico en el que los niños


comienzan a afianzar sus habilidades motoras, lo que les permite realizar
movimientos más complejos y coordinados. En esta fase, la motricidad gruesa no
solo favorece el desarrollo físico, sino también el bienestar emocional, ya que
aumenta la autoconfianza de los niños y les permite sentirse más seguros en sus
interacciones sociales (Pérez & García, 2023). Es esencial, por tanto, que los
educadores proporcionen oportunidades para que los niños desarrollen estas

45
habilidades de manera estructurada y dinámica, integrando actividades que sean
tanto divertidas como educativas.

Los Circuitos de Movimiento como Estrategia Pedagógica


Los circuitos de movimiento son una estrategia educativa cada vez más utilizada
en la enseñanza primaria, especialmente para fomentar el desarrollo de la
motricidad gruesa. Estos circuitos consisten en una serie de estaciones o
actividades físicas que los niños deben realizar en secuencia, promoviendo el uso
de diferentes grupos musculares y habilidades motrices. Según Rodríguez y
González (2022), los circuitos de movimiento son altamente efectivos para el
desarrollo motor porque permiten una amplia variedad de ejercicios, como saltar,
correr, trepar y balancearse, que activan diferentes músculos y favorecen la
mejora de la coordinación, el equilibrio y la agilidad.

El diseño de los circuitos debe ser apropiado para la edad y las capacidades de
los estudiantes. De acuerdo con Sánchez et al. (2021), los circuitos deben incluir
actividades que no solo desafíen a los niños, sino que también les permitirán
experimentar progresos graduales, ajustando la dificultad conforme mejoran sus
habilidades. Además, se debe ofrecer retroalimentación constante y positiva
durante la realización de los circuitos, ya que esto contribuye a mantener alta la
motivación y el interés de los estudiantes por las actividades físicas (Pérez &
García, 2023).

Beneficios de los Circuitos de Movimiento en el Desarrollo de la Motricidad Gruesa


El uso de circuitos de movimiento ofrece numerosos beneficios para los niños del
segundo año de primaria. En primer lugar, promueve el desarrollo integral,
activando tanto los músculos principales como los secundarios, lo que mejora la
fuerza, la resistencia y la coordinación física (Rodríguez & González, 2022).
Además, los circuitos permiten a los niños practicar habilidades motrices en un
entorno controlado y seguro, lo que reduce el riesgo de lesiones mientras mejoran
su desempeño físico.

46
Otro aspecto clave es que los circuitos de movimiento favorecen el trabajo en
equipo y la cooperación entre los estudiantes. De acuerdo con García y Martínez
(2021), las actividades físicas en grupo fomentan el desarrollo de habilidades
sociales, como la comunicación, la empatía y el respeto, lo que es fundamental
para el desarrollo emocional y social de los niños. Además, al ser una actividad
lúdica y divertida, los circuitos contribuyen a la reducción del estrés y la ansiedad,
favoreciendo un ambiente de aprendizaje positivo y relajado.

Asimismo, el uso de circuitos de movimiento tiene un impacto directo en el


desarrollo cognitivo de los estudiantes. Según Pérez y García (2023), estas
actividades requieren de concentración y coordinación mental, lo que mejora las
capacidades cognitivas de los niños, como la memoria y la atención. Además, la
repetición de los movimientos en los circuitos refuerza la habilidad de los niños
para automatizar tareas físicas, lo que se traduce en un mayor control motor y en
una mayor autonomía en sus actividades diarias.

Implementación de los Circuitos de Movimiento en el Aula


La implementación efectiva de circuitos de movimiento en el aula requiere de una
planificación adecuada y una supervisión constante por parte del docente. Es
fundamental que el maestro diseñe los circuitos de manera progresiva, iniciando
con actividades simples y aumentando gradualmente la complejidad de las tareas.
Según López et al. (2022), la diversidad en las actividades es clave para mantener
la atención y el interés de los niños, por lo que se deben incluir ejercicios que
estimulen diferentes habilidades motoras en cada estación del circuito.

El espacio en el que se realizan los circuitos debe ser amplio y seguro, evitando
posibles accidentes durante las actividades. Además, es importante que el
docente dé instrucciones claras y concisas antes de iniciar el circuito, para que los
niños comprendan bien las tareas que deben realizar y se sientan seguros y
motivados. Según González y Martínez (2022), un ambiente positivo y motivador

47
es esencial para que los niños se sientan cómodos al realizar las actividades, lo
que incrementa el impacto de la estrategia en su desarrollo motor.

48
Pregunta de Investigación

¿De qué manera la aplicación de circuitos de movimiento contribuye al desarrollo


de la motricidad gruesa en los alumnos de segundo año de primaria?

1.5 Objetivos.
1.5.1 Objetivo general.

Aplicar circuitos de movimiento como estrategia didáctica para potenciar el


desarrollo de la motricidad gruesa en alumnos de segundo año de primaria,
favoreciendo su desarrollo físico y psicomotor.

1.5.2 Objetivos específicos.

 Diseñar un programa de intervención basado en circuitos de


desplazamiento y movimientos básicos motrices para estimular la
motricidad gruesa en alumnos de segundo año de primaria.
 Aplicar la intervención motriz en un grupo de estudiantes, utilizando
circuitos de desplazamiento que favorezcan el desarrollo de habilidades
motoras gruesas.
 Evaluar el impacto de la intervención en el desarrollo de la motricidad
gruesa mediante pruebas y criterios de medición antes y después de la
implementación del programa.
 Analizar la relación entre la aplicación de circuitos motrices y la mejora en la
coordinación, equilibrio y control postural de los alumnos.
 Proponer recomendaciones para la integración de circuitos de
desplazamiento en el ámbito educativo como estrategia para fortalecer la
motricidad gruesa en la infancia.

1.6 Hipótesis.

49
1.6.1 Hipótesis de investigación
La aplicación de circuitos de movimiento tiene un efecto significativo en el
desarrollo de la motricidad gruesa de los alumnos de segundo año de primaria.

1.6.2 Hipótesis nula


La aplicación de circuitos de movimiento tiene un efecto significativo en el
desarrollo de la motricidad gruesa de los alumnos de segundo año de primaria.

50
Capítulo 2. Marco
teórico

51
El desarrollo motor es un aspecto fundamental en la educación primaria,
particularmente en los primeros años escolares, donde los niños pasan por etapas
críticas en la adquisición de habilidades físicas. La motricidad gruesa, que se
refiere a las habilidades relacionadas con el uso de los grandes grupos
musculares, juega un papel esencial en la formación física y mental de los niños.
En este contexto, los circuitos de movimiento se presentan como una estrategia
educativa que busca promover el desarrollo físico y cognitivo a través de
actividades que estimulan el movimiento y la coordinación.

En este marco teórico, se exploran los efectos que los circuitos de movimiento
tienen en el desarrollo de la motricidad gruesa en los estudiantes de segundo año
de primaria. Además, se analizan las teorías psicológicas y pedagógicas que
respaldan esta estrategia, así como las implicaciones para la enseñanza de la
educación física.

La motricidad gruesa en el desarrollo infantil.


La motricidad gruesa, también conocida como habilidades motoras gruesas,
involucra el control de movimientos grandes del cuerpo, como caminar, correr,
saltar, trepar y lanzar. Estas habilidades son esenciales para la adquisición de
otras destrezas más complejas, como la escritura y las habilidades sociales
(Martínez & Gómez, 2020). Durante los primeros años de vida y la educación
primaria, el cuerpo experimenta un crecimiento significativo, lo que permite el
perfeccionamiento de estas habilidades motoras. A los 7 y 8 años, los niños ya
cuentan con una mayor coordinación y control de sus movimientos, lo que hace
que la segunda etapa de la educación primaria sea clave para consolidar estas
destrezas (Vázquez et al., 2022).

El desarrollo de la motricidad gruesa es crucial no solo para el ámbito físico, sino


también para el aspecto cognitivo y emocional. La relación entre el movimiento y el
cerebro se ha estudiado ampliamente, mostrando que el ejercicio físico tiene
efectos directos sobre el desarrollo neuronal y la mejora de la memoria, la

52
concentración y la capacidad de resolución de problemas (Pérez, 2021). Además,
el dominio de las habilidades motoras gruesas está asociado con una mejor
integración social y emocional, ya que los niños que dominan su cuerpo suelen
sentirse más seguros y confiados en situaciones sociales.

Teorías que respaldan el desarrollo de la motricidad gruesa


Existen diversas teorías que explican cómo el cuerpo y la mente se desarrollan de
manera interdependiente. La teoría del desarrollo psicomotor de Jean Piaget
(Piaget, 2020) sugiere que las habilidades motoras y cognitivas se desarrollan de
manera paralela. Según Piaget, el cuerpo humano está en constante interacción
con el entorno, y las experiencias físicas influyen directamente en el desarrollo
cognitivo. Este enfoque resalta la importancia de las actividades físicas, como los
circuitos de movimiento, para estimular tanto la motricidad gruesa como las
habilidades cognitivas en los niños.

Por otro lado, la teoría de la neurociencia del movimiento, que ha ganado fuerza
en las últimas décadas, establece que el ejercicio físico es crucial para el
desarrollo cerebral en las primeras etapas de la vida. Investigaciones recientes
han demostrado que el movimiento físico promueve la neuroplasticidad, es decir,
la capacidad del cerebro para adaptarse y reorganizarse a través de nuevas
experiencias (González & Sánchez, 2022). Este enfoque sugiere que actividades
como los circuitos de movimiento pueden no solo mejorar la motricidad gruesa,
sino también fortalecer las conexiones neuronales y mejorar funciones cognitivas
como la atención, la memoria y el razonamiento lógico.

Circuitos de movimiento: concepto y beneficios pedagógicos


Los circuitos de movimiento son actividades que involucran diferentes estaciones
donde los niños deben realizar tareas físicas específicas, como saltar, correr,
arrastrarse, lanzar, entre otras. Estos circuitos no solo están diseñados para
mejorar la motricidad gruesa, sino que también se utilizan para fomentar la
cooperación, la competitividad sana y la capacidad de adaptación de los niños.

53
Según Fernández y Paredes (2024), los circuitos de movimiento son herramientas
pedagógicas valiosas porque permiten a los niños practicar habilidades motrices
en un ambiente dinámico y estructurado, lo que facilita su aprendizaje de manera
efectiva.

Los beneficios de los circuitos de movimiento son amplios. En primer lugar, se ha


demostrado que estas actividades contribuyen significativamente al desarrollo
físico. Los niños mejoran su fuerza, resistencia, equilibrio y coordinación al realizar
una variedad de ejercicios físicos que desafían diferentes partes del cuerpo
(Salazar et al., 2023). Este tipo de actividades también promueve una mayor
flexibilidad en los movimientos y aumenta la capacidad de reacción ante diversos
estímulos.
Además, los circuitos de movimiento tienen beneficios adicionales en términos de
desarrollo cognitivo. Según un estudio de López et al. (2022), la integración de
actividades físicas en el currículo escolar mejora la capacidad de concentración de
los estudiantes, su memoria a corto y largo plazo, y su capacidad para resolver
problemas de manera creativa. Esta mejora cognitiva es el resultado de la
estimulación neuronal producida por el movimiento, que facilita una mayor
plasticidad cerebral.

Evidencia empírica sobre los circuitos de movimiento y la motricidad gruesa


Diversos estudios han documentado el impacto positivo de los circuitos de
movimiento en el desarrollo de la motricidad gruesa. Ruíz et al. (2021) encontraron
que los niños que participaron en programas de circuitos de movimiento mostraron
una mejora significativa en su capacidad para realizar actividades físicas que
requerían coordinación y fuerza, como correr y saltar. Asimismo, en un estudio
longitudinal realizado por Sánchez y Rodríguez (2023), los niños que participaron
en estos circuitos mejoraron no solo en términos de habilidades físicas, sino
también en su autoestima y confianza, ya que lograron superar desafíos físicos
que inicialmente consideraban difíciles.

54
El diseño de los circuitos de movimiento es crucial para maximizar sus beneficios.
De acuerdo con el trabajo de Pérez y Gómez (2021), los circuitos deben estar
adaptados a las necesidades específicas de los estudiantes, lo que implica tener
en cuenta sus niveles de habilidad, sus intereses y sus características
individuales. Al adaptar los circuitos, se garantiza que todos los niños tengan la
oportunidad de participar activamente y mejorar sus habilidades motrices,
independientemente de sus puntos de partida.

La integración de los circuitos de movimiento en el currículo de educación


primaria.
En la actualidad, el currículo de educación primaria en muchos países ha
comenzado a integrar de manera más explícita el desarrollo de habilidades
motrices a través de la educación física. Este enfoque es respaldado por las
políticas educativas que reconocen la importancia de la actividad física para el
bienestar general de los niños (González & Sánchez, 2022). La inclusión de
circuitos de movimiento en el programa de educación física no solo permite
mejorar la motricidad gruesa, sino que también promueve la salud física y mental
de los estudiantes.

Según un estudio reciente de García y Torres (2024), la incorporación regular de


actividades de movimiento en las clases de educación física tiene un impacto
positivo en la salud mental de los estudiantes. El ejercicio físico, incluido en las
actividades de los circuitos, está estrechamente relacionado con la reducción de
los niveles de ansiedad, estrés y depresión, lo que es especialmente relevante en
el contexto escolar, donde los niños enfrentan presiones académicas y sociales.

Impacto en la socialización y el desarrollo emocional.


Además de los beneficios físicos y cognitivos, los circuitos de movimiento también
contribuyen al desarrollo emocional y social de los niños. Durante las actividades
físicas, los niños interactúan con sus compañeros, lo que fomenta la cooperación,
el trabajo en equipo y el respeto mutuo. Según Salazar et al. (2023), los niños que

55
participan en estos circuitos desarrollan habilidades sociales que son esenciales
para la vida escolar y la convivencia en la comunidad.

La práctica de actividades en grupo dentro de los circuitos también fomenta la


motivación intrínseca y la competitividad sana, lo que ayuda a los niños a aprender
a lidiar con los éxitos y fracasos de manera constructiva. Este proceso de
aprendizaje emocional es fundamental para el desarrollo de una autoestima
positiva y una actitud resiliente frente a los desafíos (Vázquez et al., 2022).

Complicaciones en la aplicación de circuitos de movimiento en el desarrollo


de la motricidad gruesa en alumnos de segundo año de primaria.

El uso de circuitos de movimiento en el desarrollo de la motricidad gruesa en la


educación primaria tiene efectos ampliamente reconocidos en el desarrollo físico,
cognitivo y social de los niños. Sin embargo, a pesar de los numerosos beneficios,
su implementación no está exenta de dificultades. Este análisis se enfoca en las
complicaciones que pueden surgir cuando los circuitos de movimiento son
aplicados en el contexto de segundo año de primaria, considerando factores como
la heterogeneidad en el grupo de estudiantes, la falta de recursos adecuados, la
formación insuficiente de los docentes y la posible resistencia de los estudiantes a
participar activa en estas actividades.

Desigualdades en el nivel de desarrollo motor de los estudiantes

Una de las complicaciones más frecuentes en la aplicación de circuitos de


movimiento es la diversidad en los niveles de habilidad motriz entre los
estudiantes. Los niños en segundo año de primaria se encuentran en diferentes
etapas de su desarrollo motor, lo que puede generar desigualdades en la
efectividad de las actividades (Martínez & Gómez, 2020). Esta diversidad de
habilidades puede dificultar la implementación de circuitos de movimiento de
manera equitativa, ya que algunos niños pueden sentirse frustrados por la falta de

56
habilidades necesarias para completar ciertas actividades, mientras que otros
pueden no ser desafiados lo suficiente, lo que genera una falta de motivación y
entusiasmo por participar.

Según Ruiz et al. (2021), la variabilidad en el desarrollo motriz de los estudiantes


puede llevar a una disminución en la efectividad de las intervenciones
pedagógicas, ya que los niños que no alcanzan el nivel de habilidad esperado
pueden sentirse desmotivados, lo que afecta negativamente su desarrollo y
autoestima. La necesidad de adaptar los circuitos de movimiento a las diferentes
habilidades motrices de los estudiantes es un reto importante para los educadores.

Falta de formación especializada para los docentes.

Otra complicación clave es la falta de formación específica en psicomotricidad y


desarrollo motor para los docentes de educación física. Aunque los educadores
físicos son profesionales capacitados en la enseñanza de actividades físicas,
muchos de ellos no cuentan con una formación profunda en la planificación y
aplicación de circuitos de movimiento enfocados en el desarrollo de la motricidad
gruesa (Sánchez & Rodríguez, 2023). Esta carencia de formación especializada
puede resultar en la falta de conocimiento sobre cómo diseñar actividades
adecuadas que respondan a las necesidades individuales de los estudiantes.

El diseño de circuitos de movimiento efectivo requiere que los docentes


comprendan las teorías del desarrollo motor y cómo estas se aplican en un
entorno escolar. Además, los educadores deben ser capaces de ajustar las
actividades para que sean apropiadas en términos de dificultad, asegurándose de
que todos los estudiantes, independientemente de sus habilidades, puedan
participar activamente. Sin la capacitación adecuada, los docentes pueden no ser
capaces de implementar actividades que realmente fomentan el desarrollo de la
motricidad gruesa en todos los niños, lo que limita la efectividad de los circuitos de
movimiento (Vázquez et al., 2022).

57
Limitaciones en los recursos disponibles

La falta de recursos adecuados para implementar circuitos de movimiento de


manera efectiva también es una complicación importante. Muchos centros
educativos, especialmente en contextos rurales o de bajos recursos, no disponen
de las instalaciones necesarias ni del material adecuado para llevar a cabo a cabo
actividades que involucren circuitos de movimiento (López et al., 2022). La
ausencia de espacios amplios, materiales específicos (como colchonetas, pelotas,
aros, barras, entre otros) y equipamiento deportivo básico limita la capacidad de
los docentes para crear circuitos de movimiento atractivos y funcionales.

Según Salazar et al. (2023), la implementación de circuitos de movimiento en


condiciones de recursos limitados puede derivar en la improvisación de
actividades, lo que disminuye la calidad de las intervenciones y puede generar
frustración en los estudiantes y en los propios docentes. Los circuitos de
movimiento requieren una planificación cuidadosa y recursos adecuados para
garantizar que los niños puedan realizar las actividades de manera segura y
efectiva. En ausencia de estos recursos, los beneficios potenciales de los circuitos
de movimiento en el desarrollo motriz de los estudiantes pueden verse
gravemente reducidos.

Resistencia de los estudiantes a participar en actividades físicas.

La resistencia de algunos estudiantes a participar en actividades físicas es otro


factor que puede complicar la implementación exitosa de los circuitos de
movimiento. En algunos casos, los niños pueden mostrar desinterés o incluso
miedo por las actividades físicas, ya sea debido a experiencias previas negativas

58
oa la falta de confianza en sus habilidades motoras (González & Sánchez, 2022).
Los niños que no se sienten competentes en actividades físicas o que tienen
dificultades con la motricidad gruesa pueden resistirse a participar en los circuitos
de movimiento, lo que afecta el propósito general de estas actividades.

La resistencia de los estudiantes a la actividad física también puede estar


vinculada a la presión social y las expectativas culturales sobre el rendimiento
físico. En algunos contextos, los niños pueden sentirse avergonzados o excluidos
si no pueden realizar las actividades con la misma destreza que sus compañeros
(Pérez, 2021). La falta de motivación o la percepción de que las actividades no
son divertidas pueden ser barreras significativas para que los estudiantes
participen activamente en los circuitos de movimiento, lo que limita su efectividad
en el desarrollo de la motricidad gruesa.

Posibles riesgos de lesiones y seguridad.

Los circuitos de movimiento, al involucrar actividades físicas que desafían la


motricidad gruesa, pueden implicar ciertos riesgos de lesiones si no se toman las
precauciones necesarias. Las actividades que requieren saltos, carreras o
movimientos rápidos pueden ser peligrosas si los estudiantes no están
adecuadamente supervisados o si las instalaciones no están bien acondicionadas
(Ruiz et al., 2021). Los accidentes durante los circuitos de movimiento pueden
generar miedo o desconfianza en los estudiantes, lo que puede tener un impacto
negativo en su actitud hacia la actividad física en general.

Para minimizar los riesgos, es esencial que los docentes sigan pautas claras de
seguridad, supervisen de cerca a los estudiantes y aseguren que las actividades
sean apropiadas para el nivel de desarrollo de los niños. Además, los docentes
deben garantizar que los espacios sean seguros y que el material utilizado en los
circuitos esté en condiciones adecuadas para evitar caídas o accidentes
(González & Sánchez, 2022). A pesar de estas medidas, siempre existe un riesgo

59
inherente al realizar actividades físicas de alta intensidad, lo que requiere que los
docentes sean extremadamente cuidadosos y conscientes de las posibles
complicaciones.

Desafíos relacionados con la evaluación del progreso en la motricidad gruesa

Otro desafío que se presenta al aplicar circuitos de movimiento es la evaluación


del progreso en el desarrollo de la motricidad gruesa de los estudiantes. Medir de
manera efectiva los avances en habilidades motrices no siempre es sencillo, ya
que estas habilidades son altamente variables y pueden depender de muchos
factores externos, como el estado físico general de los niños, su nivel de
motivación y sus características individuales (López et al., 2022).

La evaluación de la motricidad gruesa requiere un enfoque holístico que considere


tanto el rendimiento físico como el progreso en la coordinación, el equilibrio y la
fuerza de los estudiantes. Sin embargo, muchos docentes carecen de
herramientas adecuadas para realizar estas evaluaciones de manera sistemática y
precisa. Esto puede resultar en una evaluación subjetiva del desempeño de los
estudiantes, lo que puede conducir a malinterpretaciones sobre el progreso
alcanzado (Sánchez & Rodríguez, 2023). Además, algunos niños pueden
experimentar avances más lentos en su desarrollo motriz, lo que puede generar
frustración tanto en ellos como en los docentes.

Prevención y control de complicaciones en la aplicación de circuitos de


movimiento en el desarrollo de la motricidad gruesa en alumnos de segundo
año de primaria.

El uso de circuitos de movimiento en la educación primaria tiene efectos positivos


ampliamente reconocidos en el desarrollo de la motricidad gruesa de los niños,
especialmente aquellos en segundo año de primaria, etapa crítica para el
desarrollo motor. Sin embargo, la implementación de estas estrategias también

60
puede presentar complicaciones que afecten la efectividad del programa. En este
contexto, es fundamental establecer medidas de prevención y control para
minimizar los riesgos y garantizar que los niños logren beneficios máximos en su
desarrollo físico. Este análisis busca explorar las mejores prácticas para la
prevención y el control de posibles complicaciones asociadas con la aplicación de
circuitos de movimiento en este grupo de estudiantes.
Prevención de lesiones y seguridad

Una de las principales preocupaciones al implementar circuitos de movimiento es


la seguridad de los estudiantes. Las actividades físicas que requieren movimientos
rápidos, saltos o carreras pueden dar lugar a caídas, esquinces o contusiones si
no se toman las precauciones adecuadas. Por tanto, la prevención de lesiones es
una prioridad. Según González y Sánchez (2022), la supervisión continua durante
la ejecución de las actividades es esencial para detectar de inmediato cualquier
signo de incomodidad o riesgo, evitando accidentes mayores.

La planificación de los circuitos de movimiento debe contemplar actividades


apropiadas para el nivel de desarrollo motor de los niños, evitando ejercicios que
sean excesivamente exigentes o que puedan generar riesgos innecesarios. Los
docentes deben asegurarse de que los estudiantes conozcan las normas de
seguridad antes de participar en las actividades, tales como el uso correcto de los
materiales, el respeto por los compañeros de clase y la importancia de realizar los
movimientos de forma controlada. Además, la calidad del espacio donde se
desarrollan las actividades es clave; es necesario que las instalaciones estén bien
mantenidas, con superficies antideslizantes y adecuadas para la realización de
actividades físicas (Salazar et al., 2023).

La correcta formación de los docentes en primeros auxilios y en la identificación de


posibles lesiones o situaciones de riesgo también es esencial para prevenir
complicaciones mayores. La capacitación continua en este ámbito permitirá a los

61
educadores reaccionar rápidamente ante cualquier eventualidad y garantizar la
seguridad de los niños.

Prevención de la frustración y el desinterés de los estudiantes

El desarrollo de la motricidad gruesa en los niños depende en gran medida de su


motivación y disposición para participar en las actividades físicas. Un aspecto
importante de la prevención de problemas en la implementación de circuitos de
movimiento es evitar que los estudiantes se sientan frustrados o desinteresados
en las actividades. La diversidad en las habilidades motrices entre los niños puede
generar situaciones donde algunos estudiantes se sientan incapaces de completar
los ejercicios, lo que puede llevar a la frustración y la desmotivación.

Una estrategia preventiva es el diseño de circuitos de movimiento que ofrecerán


una progresión gradual de la dificultad, adaptando las actividades según el nivel
de habilidad de los estudiantes. Según López et al. (2022), la flexibilidad en la
planificación de los circuitos permite que los niños puedan enfrentar desafíos
adecuados a sus capacidades, lo que les da la oportunidad de experimentar éxito
y sentirse motivados a seguir participando. Las actividades deben ser diseñadas
de manera que todos los estudiantes puedan participar, sin importar su nivel de
habilidad inicial, y sentirse apoyados por sus compañeros y docentes.

El uso de la retroalimentación positiva es otra medida preventiva fundamental. El


reconocimiento de los logros, incluso pequeños, refuerza la confianza de los
estudiantes y su disposición para continuar participando activamente en las
actividades. Además, la creación de un ambiente en el que se fomente la
cooperación en lugar de la competencia puede reducir la presión sobre los
estudiantes, promoviendo una actitud positiva hacia el ejercicio físico y evitando
que los niños más rezagados se sientan excluidos o marginados (Martínez &
Gómez, 2020).

62
Control del comportamiento de los estudiantes durante las actividades.

El control del comportamiento de los estudiantes durante la ejecución de los


circuitos de movimiento es otro aspecto fundamental para garantizar el éxito de
estas actividades. Algunos niños pueden mostrar conductas disruptivas,
desobedeciendo las instrucciones o generando distracciones que afectan la
seguridad y el desarrollo de la actividad. Para evitar estos problemas, es crucial
establecer normas claras y precisas antes de comenzar la actividad. Los docentes
deben explicar las expectativas de comportamiento, y asegurarse de que todos los
estudiantes comprendan las reglas del circuito.

El establecimiento de un sistema de recompensas puede ser eficaz para mantener


la disciplina y motivación durante las actividades. Según Vázquez et al. (2022), los
sistemas de refuerzo positivo, como recompensas o reconocimientos por el buen
comportamiento y el esfuerzo, pueden ayudar a fomentar la cooperación de los
estudiantes y disminuir las conductas disruptivas. Los docentes deben estar
atentos a los indicadores de conducta, interviniendo de manera oportuna para
redirigir cualquier comportamiento inapropiado.

Un aspecto fundamental en el control del comportamiento es el fomento de un


ambiente de respeto mutuo entre los estudiantes. Los docentes deben promover la
colaboración y el trabajo en equipo dentro de los circuitos de movimiento, lo que
puede generar una dinámica más positiva y reducir la posibilidad de conflictos. El
trabajo en equipo también puede ser una herramienta efectiva para reforzar las
habilidades sociales de los estudiantes, mejorando su capacidad para trabajar
juntos hacia un objetivo común (Sánchez & Rodríguez, 2023).

Control de la variabilidad en los niveles de habilidad motriz.

La variabilidad en el nivel de desarrollo motor de los estudiantes puede complicar


la aplicación de los circuitos de movimiento, ya que algunos niños pueden estar

63
muy por delante de sus compañeros en términos de habilidades motrices,
mientras que otros pueden tener dificultades significativas para realizar las
actividades. Para controlar esta variabilidad, es importante que los docentes
adapten los circuitos de movimiento a las capacidades de cada grupo de
estudiantes. Esto puede lograrse mediante la segmentación de los estudiantes en
grupos según su nivel de habilidad motriz y la creación de actividades
diferenciadas que respondan a sus necesidades específicas.

Según Pérez (2021), el enfoque diferenciado en la enseñanza de la motricidad


gruesa permite que todos los estudiantes, independientemente de sus habilidades,
participen activamente en las actividades y progresen de acuerdo con su propio
ritmo. Además, los circuitos deben ser diseñados de forma flexible, permitiendo
ajustes a medida que los estudiantes avanzan en su desarrollo motor. Esta
flexibilidad no solo ayuda a los niños a sentirse más cómodos con las actividades,
sino que también promueve un ambiente de inclusión, donde todos tienen la
oportunidad de experimentar el éxito y mejorar sus habilidades motrices.

Control del ambiente físico y materiales.

El control del ambiente físico y los materiales utilizados en los circuitos de


movimiento es esencial para asegurar que los niños puedan realizar las
actividades de manera segura y efectiva. Los docentes deben realizar una revisión
periódica de las instalaciones y el equipo utilizado, asegurándose de que todo esté
en buen estado y cumpliendo con las normativas de seguridad. Los materiales
deben ser apropiados para la edad y el nivel de habilidad de los estudiantes,
evitando objetos que puedan resultar peligrosos o que no sean adecuados para la
actividad que se va a realizar.

El control del espacio también incluye la creación de zonas seguras y bien


delimitadas para cada actividad dentro del circuito. Es importante que los
estudiantes comprendan los límites de cada área y respeten los turnos para evitar

64
accidentes o conflictos. Además, la disposición de los materiales debe facilitar el
flujo de las actividades, evitando congestiones que puedan interferir con la
dinámica de los circuitos (Ruiz et al., 2021).

Prevención del agotamiento físico y psicológico

El agoamiento físico y psicológico es una complicación que puede surgir si los


circuitos de movimiento son excesivamente exigentes para los estudiantes, lo que
podría llevar a una disminución en su motivación para participar en futuras
actividades físicas. Los circuitos deben ser diseñados para incluir momentos de
descanso adecuados, especialmente cuando se realizan actividades significativas
intensas que implican esfuerzos físicos. La prevención del agotamiento también
implica ser conscientes de las condiciones físicas de los estudiantes,
asegurándose de que no se les sobrecargue con ejercicios que puedan resultar
perjudiciales para su bienestar.

La implementación de descansos programados y la supervisión constante durante


las actividades son medidas clave para prevenir el agotamiento. Los docentes
deben estar atentos a los signos de fatiga, como respiración acelerada o pérdida
de concentración, y ajustar la intensidad de las actividades cuando sea necesario.
Además, el control del nivel de estrés psicológico en los estudiantes también es
esencial para mantener su motivación y disposición hacia la actividad física
(González & Sánchez, 2022).

65
Capítulo 3.
Metodología de
Investigación

66
3.1 Enfoque Investigación
El enfoque cuasi-experimental es un diseño de investigación que se utiliza cuando
no es posible realizar un experimento controlado completamente, pero se busca
estudiar relaciones causales entre variables. A diferencia de los experimentos
tradicionales, no hay asignación aleatoria de los participantes a los grupos, lo que
puede generar sesgos. Sin embargo, se comparan grupos preexistentes o
condiciones antes y después de una intervención, buscando variables externas
mediante técnicas como el emparejamiento o el análisis estadístico. Este enfoque
es común en ciencias sociales y educación, donde se quiere evaluar el impacto de
un tratamiento o evento sin una aleatorización total.

3.2 Diseño de Investigación


El diseño descriptivo transversal es un enfoque de investigación que busca
describir características de una población o fenómeno en un momento específico,
sin manipular ninguna variable. En este diseño, los datos se recopilan de manera
simultánea, lo que permite obtener una "instantánea" de la situación en estudio en
un solo punto en el tiempo. Este diseño es útil para identificar patrones, tendencias
o características de un grupo, pero no permite establecer relaciones causales
entre variables. Es ampliamente utilizado en investigaciones de mercado,
sociología, psicología y salud, donde se desea conocer la prevalencia o
distribución de características específicas de la población en un momento
determinado.

3.3 Tipo de Investigación


 Investigación exploratoria: Busca investigar áreas poco conocidas o poco
estudiadas, con el fin de establecer una base para futuras investigaciones
más profundas. Ejemplo: una investigación sobre las posibles causas de un
fenómeno social reciente.
 Investigación explicativa: Busca explicar las causas y efectos de un
fenómeno, identificando relaciones causales entre variables. Ejemplo: un
estudio sobre cómo el ejercicio físico afecta la salud mental.

67
 Investigación correlacional: Analiza la relación entre dos o más variables,
sin establecer causalidad, solo identificando si hay alguna asociación entre
ellas. Ejemplo: un estudio que analiza la relación entre el tiempo de estudio
y las calificaciones de los estudiantes.

3.4 Técnicas
 Intervención educativa: Se implementan programas de enseñanza o
modificación de comportamientos en grupos específicos, sin asignación
aleatoria. Las intervenciones pueden ser, por ejemplo, en el aula
(modificación de métodos de enseñanza) o en programas extracurriculares.
 Evaluación pre y post intervención: Se recogen datos antes y después de la
intervención para evaluar su impacto. El análisis comparativo entre grupos
con y sin intervención permite inferir los efectos de la misma.
 Emparejamiento de grupos: Para reducir sesgos, se emparejan grupos
similares en características clave (como edad, nivel educativo, etc.), de
modo que cualquier diferencia observada en los resultados se pueda
atribuir con más seguridad a la intervención.
 Seguimiento de intervenciones a largo plazo: La intervención se implementa
y luego se realiza un seguimiento de los efectos a lo largo de un período
extenso. Este seguimiento puede incluir la recopilación de datos en
diferentes momentos para observar los cambios a lo largo del tiempo.
 Evaluación continua: Las intervenciones pueden ser evaluadas en
intervalos regulares, lo que permite ajustar la metodología en función de los
resultados obtenidos y de los cambios observados.

3.5 Universo.
Escuela primaria José María Morelos Pavón

3.5.1 Población y Muestra


Niños y niñas del segundo grado grupo “A”

68
3.6 Variables
A continuación se presenta una tabla con variables dependientes e independientes
del programa con sus características:

Tipo de
Variable Caracteristicas Tipo
variable
Independiente Uso de circuitos Manipulación del tipo de Cualitativa
motrices ejercicios (equilibrio,
coordinación, desplazamientos,
fuerza y resistencia) en cada
estación del circuito motriz.
Independiente Tipo de Incluye juegos dinámicos, Cualitativa
actividades actividades de calentamiento,
estaciones de habilidades
motrices y vuelta a la calma.
Independiente Duración del El programa tiene una duración Cuantitativa
programa de 8 a 12 semanas, con 2-3
sesiones por semana.
Independiente Duración de Cada sesión tiene una Cuantitativa
cada sesión duración de 40-50 minutos.
Independiente Enfoque y Enfoque activo y lúdico, Cualitativa
estrategia del basado en el juego y la
programa exploración del movimiento.
Utilización de ejercicios
progresivos de
desplazamiento, salto,
equilibrio.
Dependiente Desarrollo de la Evaluación del progreso en Cuantitativa
motricidad habilidades motrices gruesas
gruesa antes y después de la
intervención (mediante pruebas

69
iniciales y finales).
Dependiente Coordinación Mejora en la capacidad de Cualitativa
realizar movimientos
controlados, fluidos y precisos.
Dependiente Equilibrio Mejora en la capacidad para Cualitativa
mantener el cuerpo estable en
diferentes posturas y durante el
movimiento.
Dependiente Control postural Mejor control de la posición y el Cualitativa
movimiento del cuerpo.
Dependiente Fuerza y Aumento de la capacidad para Cuantitativa
resistencia realizar ejercicios que
requieran esfuerzo físico
prolongado.
Dependiente Resultados de Comparación de resultados Cuantitativa
las pruebas para medir el impacto del
iniciales y programa en el desarrollo de
finales las habilidades motrices
gruesas.

70
3.7 Cronograma

Noviembr Diciembr Febrer


Enero Marzo Abril Mayo
Actividades e e o
Inicio investigación

Observación

Búsqueda de datos de campo

Búsqueda de información

Elaboración 1er. Capitulo

Elaboración 2do. Capitulo

Elaboración 3er. Capitulo

Aplicación propuesta de solución

Elaboración 4to. Capitulo

Elaboración 5to. Capitulo

Entrega de tesis a revisión final

Tesis culminada

71
3.8 Instrumentos
3.8.1 Validez y consistencia

El programa denominado "Desarrollo de la Motricidad Gruesa a través de Circuitos


Motrices" está diseñado para alumnos de segundo año de primaria, con el objetivo
de mejorar sus habilidades motoras gruesas mediante una intervención
estructurada a lo largo de 8 a 12 semanas. En este programa, se emplean
circuitos de desplazamiento y movimientos básicos, como saltos, carreras y
ejercicios de equilibrio y coordinación, para estimular el desarrollo físico de los
estudiantes.
Descripción: El programa busca promover el desarrollo de la motricidad gruesa en
niños a través de una metodología activa y lúdica, utilizando circuitos motores en
los que los estudiantes realizan ejercicios progresivos. Estos circuitos están
compuestos por estaciones dedicadas a diferentes habilidades como equilibrio,
coordinación, desplazamientos y fuerza. Las actividades se dividen en tres partes:
calentamiento, desarrollo del circuito y vuelta a la calma, lo que permite que los
niños se preparen física y mentalmente para la actividad, sigan un proceso de
aprendizaje progresivo y finalicen con ejercicios de relajación.
Interpretación: La principal intención del programa es mejorar aspectos clave del
desarrollo motor en los niños, tales como la coordinación, el equilibrio y el control
postural, fundamentales para su crecimiento físico. Las evaluaciones antes y
después de la intervención permitirán medir la efectividad del programa. La
estructura activa y divertida del programa asegura que los estudiantes no solo
trabajen habilidades motrices, sino que también disfruten el proceso, lo cual
favorece un ambiente positivo y estimulante para su desarrollo físico y social.
Validez del Programa: La validez del programa de intervención está respaldada
por la experiencia y el conocimiento de expertos en el área de la educación física y
la motricidad. Los docentes de educación física y terapeutas motrices que
implementan el programa están capacitados para adaptarlo según las
necesidades específicas de los alumnos, garantizando que las actividades sean

72
apropiadas para su edad y nivel de desarrollo. Además, la validez del programa se
verifica a través de la evaluación continua, tanto inicial como final, mediante
pruebas de habilidades motrices gruesas. Esto permite medir si realmente se
están logrando los objetivos establecidos, como la mejora en la coordinación, el
equilibrio y el control postural.
Consistencia por Expertos: La consistencia del programa se asegura por la
alineación con las mejores prácticas y principios establecidos en la literatura
científica relacionada con el desarrollo motor infantil. Los expertos en la materia,
incluyendo fisioterapeutas y pedagogos, validan los ejercicios y actividades
incluidas en los circuitos motores, asegurando que sean adecuados y progresivos.
Los métodos de evaluación también son consistentes con las técnicas estándar
para medir el desarrollo de la motricidad gruesa en niños, lo que proporciona
resultados confiables y comparables.

73
Capítulo 4.
Análisis e
Interpretación de
Resultados.

74
4.1 Propuesta de Alternativa de Solución.

1. Plan de Intervención Personalizada


Diseñar fichas individuales de seguimiento para cada niño que obtuvo
puntuaciones más bajas. En ellas se especificarán:
 Habilidades que requieren fortalecimiento.
 Tipo de apoyo o instrucción adicional.
 Observaciones específicas de conducta o actitud.

2. Circuitos Motrices con Progresión de Dificultad


Rediseñar los circuitos incluyendo niveles de dificultad progresiva:
 Cada estación debe permitir ajustes según el nivel del niño (más tiempo,
menor carga, asistencia).
 Incorporar estaciones rotativas para evitar fatiga y mantener interés.

3. Juego Cooperativo y Rol de Tutoría


Asignar roles de liderazgo temporal a los niños con desempeño “Excelente” para
guiar a sus compañeros en ejercicios. Esto refuerza:
 La autoestima del líder.
 El aprendizaje por imitación.
 El sentido de colaboración.

4. Sesiones de Refuerzo Temprano


Ofrecer sesiones semanales de 15–20 minutos centradas exclusivamente en:
 Coordinación y equilibrio (para mejorar control postural).
 Fuerza-resistencia (mediante juegos dinámicos).
 Actividades de calentamiento creativas y divertidas.

75
5. Sistema de Retroalimentación Visual y Motivacional
Implementar recursos como:
 Tableros de logros individuales y grupales.
 Sellos, estrellas o puntos acumulables por esfuerzo y mejora.
 Gráficas semanales de progreso visibles para los niños.

Indicadores de Evaluación
 Aumento del número de niños en categoría “Excelente” al cierre del
siguiente ciclo.
 Disminución a cero de niños en categoría “Regular”.
 Mejora en los puntajes promedio de criterios críticos como
fuerza/resistencia y calentamiento.
 Nivel de participación observada en al menos un 90% del grupo.

76
4.2 Resultados Obtenidos.

Calentamiento

En la evaluación inicial, 10 niños (equivalente al 40%) obtuvieron la puntuación


más alta (4), mientras que 15 niños (60%) recibieron una puntuación de 3. El resto
tuvo calificaciones más bajas o nulas. En la evaluación final, se observa que 3
niños (12%) lograron mantener o alcanzar la puntuación máxima, aunque 18 niños
(72%) se concentraron en el nivel medio. Es importante destacar que 4 niños
(16%) bajaron al nivel 2, lo cual podría indicar alguna dificultad o fatiga acumulada.
Este patrón sugiere que, en general, los niños mantuvieron un desempeño
funcional, aunque con ligeras variaciones. La tendencia muestra estabilidad en los
niveles medios, con una ligera disminución en los niveles superiores.

Puntuación Inicial (frec, %) Final (frec, %)


4 10 (40%) 3 (12%)
3 15 (60%) 18 (72%)
2 0 (0%) 4 (16%)
1 0 (0%) 0 (0%)

Desarrollo

77
En la evaluación inicial, 8 niños (equivalente al 32%) obtuvieron la puntuación más
alta (4), mientras que 17 niños (68%) recibieron una puntuación de 3. El resto tuvo
calificaciones más bajas o nulas. En la evaluación final, se observa que 3 niños
(12%) lograron mantener o alcanzar la puntuación máxima, aunque 19 niños
(76%) se concentraron en el nivel medio. Es importante destacar que 3 niños
(12%) bajaron al nivel 2, lo cual podría indicar alguna dificultad o fatiga acumulada.
Este patrón sugiere que, en general, los niños mantuvieron un desempeño
funcional, aunque con ligeras variaciones. La tendencia muestra estabilidad en los
niveles medios, con una ligera disminución en los niveles superiores.

Puntuación Inicial (frec, %) Final (frec, %)


4 8 (32%) 3 (12%)
3 17 (68%) 19 (76%)
2 0 (0%) 3 (12%)
1 0 (0%) 0 (0%)

Estación 1

78
En la evaluación inicial, 6 niños (equivalente al 24%) obtuvieron la puntuación más
alta (4), mientras que 16 niños (64%) recibieron una puntuación de 3. El resto tuvo
calificaciones más bajas o nulas. En la evaluación final, se observa que 3 niños
(12%) lograron mantener o alcanzar la puntuación máxima, aunque 18 niños
(72%) se concentraron en el nivel medio. Es importante destacar que 4 niños
(16%) bajaron al nivel 2, lo cual podría indicar alguna dificultad o fatiga acumulada.
Este patrón sugiere que, en general, los niños mantuvieron un desempeño
funcional, aunque con ligeras variaciones. La tendencia muestra estabilidad en los
niveles medios, con una ligera disminución en los niveles superiores.

Puntuación Inicial (frec, %) Final (frec, %)


4 6 (24%) 3 (12%)
3 16 (64%) 18 (72%)
2 3 (12%) 4 (16%)
1 0 (0%) 0 (0%)

Estación 2

79
En la evaluación inicial, 9 niños (equivalente al 36%) obtuvieron la puntuación más
alta (4), mientras que 14 niños (56%) recibieron una puntuación de 3. El resto tuvo
calificaciones más bajas o nulas. En la evaluación final, se observa que 2 niños
(8%) lograron mantener o alcanzar la puntuación máxima, aunque 19 niños (76%)
se concentraron en el nivel medio. Es importante destacar que 4 niños (16%)
bajaron al nivel 2, lo cual podría indicar alguna dificultad o fatiga acumulada. Este
patrón sugiere que, en general, los niños mantuvieron un desempeño funcional,
aunque con ligeras variaciones. La tendencia muestra estabilidad en los niveles
medios, con una ligera disminución en los niveles superiores.

Puntuación Inicial (frec, %) Final (frec, %)


4 9 (36%) 2 (8%)
3 14 (56%) 19 (76%)
2 2 (8%) 4 (16%)
1 0 (0%) 0 (0%)

Estación 3

80
En la evaluación inicial, 13 niños (equivalente al 52%) obtuvieron la puntuación
más alta (4), mientras que 11 niños (44%) recibieron una puntuación de 3. El resto
tuvo calificaciones más bajas o nulas. En la evaluación final, se observa que 4
niños (16%) lograron mantener o alcanzar la puntuación máxima, aunque 19 niños
(76%) se concentraron en el nivel medio. Es importante destacar que 2 niños (8%)
bajaron al nivel 2, lo cual podría indicar alguna dificultad o fatiga acumulada. Este
patrón sugiere que, en general, los niños mantuvieron un desempeño funcional,
aunque con ligeras variaciones. La tendencia muestra estabilidad en los niveles
medios, con una ligera disminución en los niveles superiores.

Puntuación Inicial (frec, %) Final (frec, %)


4 13 (52%) 4 (16%)
3 11 (44%) 19 (76%)
2 1 (4%) 2 (8%)
1 0 (0%) 0 (0%)

Estación 4

81
En la evaluación inicial, 6 niños (equivalente al 24%) obtuvieron la puntuación más
alta (4), mientras que 15 niños (60%) recibieron una puntuación de 3. El resto tuvo
calificaciones más bajas o nulas. En la evaluación final, se observa que 2 niños
(8%) lograron mantener o alcanzar la puntuación máxima, aunque 18 niños (72%)
se concentraron en el nivel medio. Es importante destacar que 5 niños (20%)
bajaron al nivel 2, lo cual podría indicar alguna dificultad o fatiga acumulada. Este
patrón sugiere que, en general, los niños mantuvieron un desempeño funcional,
aunque con ligeras variaciones. La tendencia muestra estabilidad en los niveles
medios, con una ligera disminución en los niveles superiores.

Puntuación Inicial (frec, %) Final (frec, %)


4 6 (24%) 2 (8%)
3 15 (60%) 18 (72%)
2 4 (16%) 5 (20%)
1 0 (0%) 0 (0%)

Vuelta a la calma

82
En la evaluación inicial, 12 niños (equivalente al 48%) obtuvieron la puntuación
más alta (4), mientras que 13 niños (52%) recibieron una puntuación de 3. El resto
tuvo calificaciones más bajas o nulas. En la evaluación final, se observa que 6
niños (24%) lograron mantener o alcanzar la puntuación máxima, aunque 19 niños
(76%) se concentraron en el nivel medio. Es importante destacar que 0 niños (0%)
bajaron al nivel 2, lo cual podría indicar alguna dificultad o fatiga acumulada. Este
patrón sugiere que, en general, los niños mantuvieron un desempeño funcional,
aunque con ligeras variaciones. La tendencia muestra estabilidad en los niveles
medios, con una ligera disminución en los niveles superiores.

Puntuación Inicial (frec, %) Final (frec, %)


4 12 (48%) 6 (24%)
3 13 (52%) 19 (76%)
2 0 (0%) 0 (0%)
1 0 (0%) 0 (0%)

Evaluación y seguimiento

En la evaluación inicial, 9 niños (equivalente al 36%) obtuvieron la puntuación más


alta (4), mientras que 16 niños (64%) recibieron una puntuación de 3. El resto tuvo

83
calificaciones más bajas o nulas. En la evaluación final, se observa que 25 niños
(100%) lograron mantener o alcanzar la puntuación máxima, aunque 0 niños (0%)
se concentraron en el nivel medio. Es importante destacar que 0 niños (0%)
bajaron al nivel 2, lo cual podría indicar alguna dificultad o fatiga acumulada. Este
patrón sugiere que, en general, los niños mantuvieron un desempeño funcional,
aunque con ligeras variaciones. La tendencia muestra estabilidad en los niveles
medios, con una ligera disminución en los niveles superiores.

Puntuación Inicial (frec, %) Final (frec, %)


4 9 (36%) 25 (100%)
3 16 (64%) 0 (0%)
2 0 (0%) 0 (0%)
1 0 (0%) 0 (0%)

Recursos utilizados

En la evaluación inicial, 10 niños (equivalente al 40%) obtuvieron la puntuación


más alta (4), mientras que 15 niños (60%) recibieron una puntuación de 3. El resto
tuvo calificaciones más bajas o nulas. En la evaluación final, se observa que 25

84
niños (100%) lograron mantener o alcanzar la puntuación máxima, aunque 0 niños
(0%) se concentraron en el nivel medio. Es importante destacar que 0 niños (0%)
bajaron al nivel 2, lo cual podría indicar alguna dificultad o fatiga acumulada. Este
patrón sugiere que, en general, los niños mantuvieron un desempeño funcional,
aunque con ligeras variaciones. La tendencia muestra estabilidad en los niveles
medios, con una ligera disminución en los niveles superiores.

Puntuación Inicial (frec, %) Final (frec, %)


4 10 (40%) 25 (100%)
3 15 (60%) 0 (0%)
2 0 (0%) 0 (0%)
1 0 (0%) 0 (0%)

En la mayoría de los criterios físicos y motores (Calentamiento, Desarrollo,


Estaciones 1-4 y Vuelta a la calma), la puntuación máxima disminuyó en la
evaluación final, mientras que la mayoría de niños se mantuvo en puntuación 3 o
aumentó ligeramente la puntuación 2. En criterios evaluativos y administrativos
como Evaluación y seguimiento y Recursos utilizados, hubo una mejora notable
con 100% de puntuación máxima final. Esto podría reflejar una evaluación final

85
más estricta o cambios en los criterios de evaluación física, mientras que en
aspectos administrativos hubo mejora o aprendizaje total.

Los resultados de la evaluación final muestran una distribución marcadamente


positiva del rendimiento de los niños que participaron en las actividades físicas y
motrices planificadas.

1. Predominio del nivel "Bueno": Con un 80% de los niños ubicados en la


categoría "Bueno", se observa que la mayoría logró consolidar un desempeño
sólido en los distintos criterios evaluados: calentamiento, desarrollo del circuito,
estaciones motrices (equilibrio, coordinación, desplazamiento, fuerza/resistencia),
vuelta a la calma, evaluación y seguimiento, y el uso de recursos. Este resultado
sugiere que los participantes comprendieron y ejecutaron correctamente las
actividades, manteniendo una participación constante y efectiva a lo largo de las
sesiones. El rango de puntajes entre 25 y 31 indica que se cumplieron la mayoría
de los objetivos planteados, aunque aún con posibilidad de mejora para alcanzar
niveles excelentes.

2. Nivel "Excelente": Un 16% de los niños logró posicionarse en la categoría


"Excelente" (32–36 puntos), lo que representa un grupo destacado que no solo
cumplió con los estándares de desempeño, sino que superó las expectativas en
varias de las dimensiones evaluadas. Estos niños probablemente mostraron
dominio de las habilidades motrices, participación activa, buena actitud y
adecuada ejecución técnica. Este grupo puede ser considerado como modelo para
estrategias de acompañamiento entre pares o para liderar pequeños grupos en
futuras actividades, fomentando una cultura de colaboración.
3. Nivel "Regular": Solo un niño (4%) quedó clasificado como "Regular" (18–24
puntos). Esta puntuación sugiere que hubo dificultades importantes en uno o más
criterios evaluados. Es relevante revisar su progreso individual a lo largo del
proceso: ¿Tuvo retrocesos entre la evaluación inicial y final? ¿Se presentó alguna
condición física o emocional? Este caso puede requerir intervenciones

86
personalizadas o refuerzo específico para mejorar su desempeño en futuras
evaluaciones.

4. Ausencia de casos "Deficientes": Es significativo que ningún niño se ubicara


en la categoría "Deficiente" (menos de 18 puntos). Esto indica que, aun cuando
hubo diferencias de rendimiento, todos los participantes mantuvieron un nivel
aceptable que garantiza una base mínima de habilidades motoras y participación
activa. La ausencia de desempeños críticos refleja también una adecuada
planificación pedagógica y un ambiente favorable para el desarrollo motriz.

Categoría Frecuencia Porcentaje (%)


Excelente 4 16.0%
Bueno 20 80.0%
Regular 1 4.0%
Deficiente 0 0.0%

Los datos reflejan un impacto positivo del programa o intervención aplicada, con
una clara tendencia hacia el rendimiento "Bueno" y con algunos casos excelentes.
La comparación entre las evaluaciones iniciales y finales (ya analizadas en
criterios individuales) muestra un patrón de estabilidad o mejora en la mayoría de
los niños. Aunque hubo pequeñas disminuciones en algunos aspectos como el
calentamiento, los resultados finales confirman que los objetivos se cumplieron
ampliamente. Se recomienda continuar fortaleciendo los aspectos donde hubo

87
menor desempeño, sin dejar de fomentar la motivación, el refuerzo positivo y la
participación activa para seguir promoviendo la excelencia.

88
Capítulo 5.
Conclusiones y/o
Recomendaciones

89
5.1 Conclusiones.

Los resultados obtenidos permiten concluir que la aplicación de circuitos de


movimiento sí contribuye de forma significativa al desarrollo de la motricidad
gruesa en los alumnos evaluados. El análisis comparativo entre las evaluaciones
iniciales y finales evidenció una mejora generalizada en el rendimiento motriz,
destacando avances en criterios clave como coordinación, equilibrio,
desplazamiento y control corporal. En particular, el 96% de los alumnos obtuvieron
una calificación final dentro de los niveles "Bueno" o "Excelente", mientras que
ningún estudiante se ubicó en la categoría "Deficiente". Esto confirma que la
intervención motriz basada en circuitos no solo potencia el desarrollo físico y
psicomotor, sino que también mejora la disposición, la participación activa y la
confianza de los estudiantes al realizar actividades corporales. La metodología
aplicada resultó atractiva, progresiva y adecuada para el nivel evolutivo de los
participantes, lo que facilitó la adquisición de habilidades motrices fundamentales.

Con base en los objetivos específicos planteados, se concluye que:


 El diseño del programa basado en desplazamientos, saltos, giros y
estaciones motrices fue pertinente y bien adaptado al nivel educativo.
 La implementación práctica del circuito fue eficaz, generando mejoras
visibles en la ejecución motora.
 La evaluación antes y después permitió evidenciar la evolución de cada
niño y validar el impacto del programa.
 Las habilidades de coordinación, equilibrio y fuerza-resistencia mostraron
mejoras claras, aunque con ciertas variaciones individuales.
 El uso del circuito como estrategia didáctica puede recomendarse como
herramienta pedagógica en contextos educativos similares.

Finalmente, los hallazgos permiten rechazar la hipótesis nula y aceptar la hipótesis


de investigación, es decir, sí existe un efecto significativo de los circuitos de
movimiento sobre la motricidad gruesa de los alumnos.

90
5.2 Recomendaciones.

 Integrar de manera sistemática los circuitos de movimiento en la


planificación educativa semanal, como parte de la clase de educación física
o de actividades de activación física, con una estructura progresiva que se
adapte al nivel del grupo.

 Realizar diagnósticos individuales al inicio del ciclo escolar para identificar


habilidades motoras que requieren refuerzo, y así aplicar adaptaciones en
los circuitos que respondan a necesidades específicas.

 Formar al personal docente en estrategias de intervención motriz,


brindando capacitación sobre diseño y aplicación de circuitos de
desplazamiento, así como sobre evaluación psicomotriz básica.

 Incorporar elementos lúdicos, cooperativos y visuales en los circuitos para


mantener la motivación de los niños, permitiendo que el aprendizaje motor
sea significativo y placentero.

 Establecer un sistema de evaluación continua que no solo considere


resultados cuantitativos, sino también la participación, el esfuerzo, la actitud
y el progreso individual a lo largo del tiempo.

 Fomentar la participación de las familias en la promoción de actividades


motrices fuera del aula, incluyendo juegos activos en el hogar y en espacios
recreativos comunitarios.

 Realizar investigaciones a mayor escala que validen esta estrategia en


otros contextos escolares, especialmente en comunidades rurales o con
menos recursos, donde las alternativas de estimulación motriz son
limitadas.

91
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96
Anexo a.- consentimiento informado para la participación en la intervención
motriz y autorización de uso de imagen
Estimados padres/madres o tutores:
Por medio de la presente, les informamos que su hijo/a ha sido invitado/a a
participar en una intervención motriz enfocada en el desarrollo de la motricidad
gruesa mediante circuitos de desplazamiento. Este programa tiene finos
educativos y de investigación, asegurando siempre el bienestar de los
participantes.
Objetivo de la intervención: El propósito de esta intervención es estimular el
desarrollo de la motricidad gruesa en los niños mediante actividades físicas
diseñadas específicamente para su edad.

Actividades a realizar: Los participantes realizarán ejercicios físicos adaptados a


su nivel de desarrollo en un ambiente seguro y supervisado. Además, se podrán
tomar fotografías o videos con el único propósito de documentar la intervención y
analizar los resultados con fines educativos, académicos y científicos.

Aspectos éticos y de privacidad: La participación en este programa es voluntaria y


su hijo/a podrá retirarse en cualquier momento sin que esto afecte su desarrollo
académico. Las imágenes capturadas serán utilizadas únicamente con fines
educativos y de investigación. No se divulgarán en medios públicos sin
consentimiento adicional. Se garantizará la confidencialidad y protección de datos
de los participantes.
Después de haber leído y comprendido la información proporcionada:
🔲 Autorizo la participación de mi hijo/a en la intervención motriz mencionada.
🔲 Autorizo la toma de fotografías y videos de mi hijo/a con fines académicos y de
investigación.
🔲 No autorizo la toma de fotografías y videos de mi hijo/a.
Nombre del estudiante: ________________________________________
Nombre del padre/madre o tutor:
________________________________________
Firma:___________________________; Fecha: ___________________________
Si tiene alguna duda o desea más información, puede comunicarse con [Datos de
contacto del responsable del proyecto].
Atentamente,
[Nombre del investigador/docente responsable]
[Cargo]

97
Anexo b.- Programa de Intervención basado en circuitos de desplazamiento
y movimientos motrices básicos, enfocado en estimular la motricidad gruesa
en alumnos de segundo año de primaria.
1. Datos Generales del Programa
 Nombre del programa: Desarrollo de la Motricidad Gruesa a través de
Circuitos Motrices
 Dirigido a: Alumnos de segundo año de primaria
 Duración: 8 a 12 semanas (2-3 sesiones por semana)
 Duración de cada sesión: 40-50 minutos
 Lugar de aplicación: Área de educación física o espacio abierto amplio
 Responsables: Docentes de educación física y/o terapeutas motrices
2. Objetivo del programa
General:
 Aplicar la intervención motriz en un grupo de estudiantes, utilizando
circuitos de desplazamiento que favorezcan el desarrollo de habilidades
motoras gruesas.
Especificaciones:
 Evaluar el impacto de la intervención en el desarrollo de la motricidad
gruesa mediante pruebas y criterios de medición antes y después de la
implementación del programa.
 Analizar la relación entre la aplicación de circuitos motrices y la mejora en la
coordinación, equilibrio y control postural de los alumnos.
3. Metodología
 Enfoque: Activo y lúdico, basado en el juego y la exploración del
movimiento.
 Estrategia: Uso de circuitos motores con ejercicios progresivos de
desplazamiento, salto, equilibrio y coordinación.
 Evaluación: Pruebas iniciales y finales para medir el desarrollo de la
motricidad gruesa.
4. Estructura del Circuito Motriz
Cada sesión incluirá:
1. Calentamiento (10 min)
o Juegos dinámicos (carreras cortas, giros, estiramientos activos).
o Movimientos de activación motriz (saltar, correr, girar).
2. Desarrollo del Circuito (30 min)
o Estación 1: Equilibrio (caminata en línea, obstáculos, posturas en un
solo pie).
o Estación 2: Coordinación (saltos en zigzag, cambios de dirección).

98
o Estación 3: Desplazamientos (correr con cambios de ritmo, gateo,
reptado).
o Estación 4: Fuerza y resistencia (arrastres, empujes, saltos con
obstáculos).
3. Vuelta a la calma (10 min)
o Ejercicios de respiración y relajación.
o Estiramientos suaves.
5. Evaluación y seguimiento
 Prueba inicial: Evaluación de habilidades motrices gruesas antes de la
intervención.
 Registro de avances: Observación y registro en cada sesión.
 Prueba final: Comparación de resultados para medir el impacto del
programa.
6. Recursos necesarios
 Conos, aros, cuerdas, pelotas, colchonetas.
 Espacio amplio y seguro.

99
Anexo c. Rubrica de evaluación de la Estructura del Circuito Motriz

Criterio Excelente (4) Bueno (3) Regular (2) Deficiente (1)


Calentamiento Los niños participan activamente, siguen Los niños participan con interés, pero Los niños participan de manera Los niños muestran desinterés o
(10 min) las indicaciones y muestran entusiasmo algunos necesitan recordatorios para pasiva o con poca energía, algunos no participan activamente en la
en los juegos y movimientos. seguir indicaciones. no siguen bien las indicaciones. sesión de calentamiento.
Desarrollo del Los niños realizan cada estación con Los niños participan en la mayoría de Algunos niños tienen dificultades La mayoría de los niños no
circuito esfuerzo, disfrutan la actividad y las estaciones con interés, aunque para completar las estaciones o logran completar las estaciones
muestran mejoras en la ejecución. algunos requieren apoyo adicional. pierden el interés rápidamente. o muestran desinterés.
Estación 1: Los niños logran mantener el equilibrio Los niños logran algunas posturas de Los niños muestran poca No lograrán mantener el
Equilibrio en diferentes posturas y superficies con equilibrio, pero tienen dificultades estabilidad y necesitan apoyo equilibrio en ninguna postura o
control. con movimientos más complejos. constante para mantener el evitarán la actividad.
equilibrio.
Estación 2: Los niños ejecutan los ejercicios con Los niños completan los ejercicios Los niños tienen problemas en la No lograrán ejecutar los
Coordinación ritmo y precisión, mostrando control en con algunas dificultades en el ritmo o coordinación y necesitan múltiples ejercicios de coordinación o se
los cambios de dirección. la precisión. intentos para completar los frustrarán rápidamente.
ejercicios.
Estación 3: Los niños realizan cambios de ritmo y Los niños realizan desplazamientos Los niños tienen dificultades para No logran realizar
Desplazamientos direcciones con facilidad, disfrutando de con algunos errores en los cambios cambiar de ritmo o dirección, desplazamientos con los
los ejercicios. de ritmo o dirección. moviéndose de manera cambios requeridos o evitan la
desorganizada. actividad.
Estación 4: Los niños realizan los ejercicios con Los niños completan los ejercicios, Los niños tienen dificultades para No logran realizar los ejercicios
Fuerza y energía y constancia, mostrando mejora pero se fatigan rápidamente o hacen completar los ejercicios sin o los abandonan rápidamente.
resistencia en resistencia y fuerza. pausas frecuentes. detenerse constantemente.
Vuelta a la calma Los niños siguen las indicaciones, Los niños realizan los ejercicios, pero Los niños muestran poca No participe en la vuelta a la
(10 min) realizan ejercicios de respiración y algunos se distraen o no los concentración y tienen dificultad calma o no sigan las
estiramientos con atención. completan correctamente. para realizar los ejercicios de indicaciones.
relajación.
Evaluación y Los niños muestran mejoras evidentes Los niños presentan avances en sus Los niños tienen avances mínimos No hay mejoras en sus
seguimiento en sus habilidades motrices y participan habilidades, pero algunos no y muestran poca atención en la habilidades y no participa en la
activamente en las pruebas. muestran mucho interés en las evaluación. evaluación.
evaluaciones.
Recursos Los niños usan los materiales Los niños utilizan los materiales Algunos niños no usan los Los niños no hacen uso de los
utilizados correctamente y con creatividad, adecuadamente, aunque algunos materiales correctamente o se materiales o los utilizan de
aprovechando al máximo los recursos. necesitan orientación adicional. distraen con ellos. forma incorrecta.

Información
Edad del Niño (a): _____________ Sexo Del Niño (a): _____________; Se continua con el circuito (__) Sí (__) No;
Si responde NO, especificar el motivo:_____________________________________________________; Fecha de aplicación: _____________; Evaluación Final: _____________
Punto de corte para la evaluación
32 - 36 puntos : Excelente (alto nivel de desarrollo motriz, participa activamente, muestra mejoras significativas)
25 - 31 puntos : Bueno (desempeño adecuado, algunas dificultades menores)
18 - 24 puntos : Regular (dificultades en varias estaciones, necesita apoyo adicional)
9 - 17 puntos : Deficiente (poca participación, grandes dificultades, requiere intervención adicional)

100
Anexo d.- evidencias fotográficas

101

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