Teoria Democracia
Teoria Democracia
[Orador 2]
Buenas tardes, me presento, soy Alonso Vázquez Moyers, profesor investigador de la Escuela
Judicial Electoral. Estamos en el módulo de Teoría de la Democracia en la Maestría en Derecho
Constitucional. Para hablar de la Teoría de la Democracia, tenemos que abordarla desde por lo
menos dos perspectivas.
Y por lo tanto, me abocaré en esta primera sesión de las premisas conceptuales y por lo tanto,
desde las que vamos a analizar en estas cuatro unidades, a la democracia en su dimensión
teórica. Lo cual no excluye que haya una dimensión práctica, y a eso me refiero cuando digo
que son dos dimensiones de la democracia. Porque la democracia, primero que todo, es una
idea.
[Orador 1]
Una idea de cómo organizar el conflicto político. Las sociedades políticas, las comunidades
políticas, una vez que se constituyen, tienen inherentemente el conflicto. Lo cual quiere decir,
hay una diversidad de intereses.
Hay distintas teorías que tratan de explicar el elemento central de la naturaleza del Estado, por
qué nace y cómo se legitima la decisión política. Es decir, la decisión que atañe a todas las
personas que viven dentro de esa comunidad política. Es la regla de la legitimación.
Y entonces ahí tenemos distintas ideas, una de las cuales es la democracia. La doctrina del
contrato social, por ejemplo, si pensamos en Hobbes, él no estaba pensando en una
democracia, en esa idea de cuál es el fundamento para el ejercicio legítimo del poder, que sería
una de las preguntas que responde la democracia como idea, y como maneras de materializar
esa idea, que serían las dos dimensiones. Entonces, Hobbes lo que indica es que la renuncia a
la libertad, la renuncia voluntaria de las demás personas a ejercer, de todas las personas que
están en una comunidad política a ejercer su libertad, es lo que fundamenta la constitución de
un ente político al que él le denomina leviatán.
Esto sólo para responder a la pregunta de cuál es el origen del orden social, y con ello dar la
dimensión de la democracia como idea, que como decía, es una de tantas respuestas posibles a
cómo organizar el conflicto político. Cómo lo organiza Hobbes para contrastarlo con la
democracia, y después hablar de dimensiones, y después de la democracia en los clásicos.
Hobbes lo que dice es, en esta renuncia voluntaria a ejercer la libertad, también implica que se
constituya un ente que tiene el monopolio del ejercicio de la violencia, que es uno de los
fundamentos de ser del Estado, independientemente de cuál sea su forma específica.
Es decir, si es un Estado democrático o un Estado autoritario, si es una república, iremos
haciendo esas distinciones a lo largo de estos cuatro módulos. Repúblicas, monarquías,
democracias y aristocracias, por mencionar algunas. Entonces, una idea de una forma de
gobierno para organizar una comunidad política, y legitimar la toma de decisiones dentro de
esa comunidad política.
Pero también, para conferir una autoridad, a la hora de decir organizamos el conflicto político,
dotamos a un cuerpo de autoridad, un cuerpo político, no es algo que tenga existencia por sí
mismo, lo dotamos de autoridad para que tome decisiones, pero que también tiene una serie
de obligaciones. Y en esas obligaciones, entonces, vamos a encontrar la autoridad y la
ciudadanía. La democracia, nuevamente, como idea, organiza, ¿no?
Y que, entonces, este cuerpo político, el Estado, pueda o tenga el fundamento del ejercicio de
su poder en esa decisión, que en el caso de la democracia es la mayoría, ¿sí? La regla de la
mayoría. Esa sería la primera dimensión.
No la única, pero sí podemos decir la que funda el acuerdo político democrático. Es decir, en
una democracia, a diferencia de en otras formas de organizar el conflicto político, de organizar
el poder público, de organizar la convivencia entre los entes políticos y la ciudadanía, y entre la
ciudadanía misma, es decir, las relaciones entre ciudadanas y ciudadanos, entonces, la
democracia responde, primero que todo, la regla de la mayoría. Es decir, como mecanismo de
legitimación, el fundamento de la comunidad política, de la toma de decisiones, es lo que
decida la mayoría.
Eso, insisto, como una primera idea. Que, como vemos, o como vamos a ir viendo, a la hora de
materializar la democracia, a la hora de debatir la idea, vamos a encontrar distintas posiciones
en torno a qué hacer con esa mayoría. Pero el principio fundante es ese.
Si retomamos la doctrina del contrato social, encontramos a Jean Jacques Rousseau, o como lo
traduce en español, Juan Jacobo Rousseau. Y Rousseau, cuando piensa en la formación del
contrato social, añade el elemento, aunque no es que esté totalmente separado de la idea
jovenciana, pero el elemento soberanía. ¿En quién reside la soberanía de la comunidad política?
Posteriormente, tenemos que la democracia también es una forma de instrumentar esa idea.
La idea, como cualquiera, se debate, ¿no? Y entonces vamos a ver que hay distintas maneras de
pensar la democracia.
¿Mediante qué canales vamos a organizar el ejercicio del poder público? ¿Y cuál va a ser el
mecanismo democrático de legitimación de la distribución del ejercicio del poder? Entonces ya
se va complicando la cosa, porque tenemos también que hay que distribuir el ejercicio del
poder.
Y que cada uno de ellos ejerce una especie de control, o como dice la doctrina norteamericana,
de pesos y contrapesos. Esto es la idea de la democracia, o una idea de tantas posibles de
democracia, y cómo llevarla a cabo, cómo distribuir el poder y cómo legitimarlo. El mecanismo
por excelencia para legitimar la toma de decisiones colectivas, en esta forma democrática que
dijimos que se basa en el principio de mayoría, son las elecciones.
Para lo cual necesitamos organizaciones o instituciones que organicen esa toma de decisiones.
En el siguiente módulo veremos la democracia de los antiguos, el nacimiento de algunas
instituciones y de la ciudadanía. Pero ahorita en esta parte conceptual, entonces, nos va...
Bueno, espero que nos vaya quedando claro, ¿no? Esta distribución de funciones, la
legitimación y el voto como mecanismo. Organizar el voto de la ciudadanía.
Volvamos entonces a la, valga la redundancia, idea sobre la idea de la democracia. En términos
de que hay un concepto básico, y ese concepto básico es organizar el poder público a través de
la toma de decisiones que la comunidad política lleva a cabo a través del voto público y que
este voto público se garantiza mediante el mecanismo electoral. En todas las democracias,
entonces, vamos a necesitar un cuerpo político, una distribución del ejercicio del poder y
mecanismos para asegurarnos del voto público.
O sea, que se emitan votaciones que sean las que fundamenten el ejercicio del poder. Después
vamos a encontrar que no es el ejercicio de todo el poder o de todos los poderes, sino aquellos
que representan y que ejecutan. Es decir, el legislativo y el ejecutivo.
El ejecutivo siendo la rama del gobierno que se dedica a la aplicación de los recursos públicos, a
la distribución del poder público, al ejercicio de un cierto tipo de poder, tipo de poder
administrativo, policial, entre otros, y que contrasta en la forma democrática, por ejemplo, con
la monarquía. Las democracias, a diferencia de las monarquías, cuentan con el elemento de
legitimación, comunidad política que vota para conferirle de poder público a ese poder
ejecutivo para que aplique las leyes, emita reglamentos, elabore presupuestos, política pública
en general y cuestiones relativas a la administración del Estado. Pero tenemos un cuerpo
representativo que es el legislativo y que también se legitima la toma de decisiones mediante el
voto público.
Son representantes del pueblo. Esto lo veremos más adelante, de cómo se configuró esta
manera de tomar decisiones colectivas, a diferencia de lo que sucedía en la democracia de los
antiguos, en donde había una vinculación directa. Lo cual no excluye que
contemporáneamente puede haber vinculaciones directas de parte de la comunidad política,
las democracias participativas, y entonces la vinculación directa entre la toma de decisiones y la
ciudadanía sin la intermediación de un cuerpo deliberativo que sería el Parlamento o los
congresos.
No será una cuestión meramente numérica, aunque en algún momento resultó de esa manera.
Entonces, tenemos mecanismo de legitimación, mayorías, toma de decisiones, y dos órganos,
por lo menos, en el ejercicio del poder, el órgano deliberativo representativo, que serían los
congresos o parlamentos, dependiendo de cómo se organice el sistema político, y el poder
ejecutivo, que ambos estarán legitimados por el voto público a través de la regla de la mayoría.
Y después tenemos al poder judicial.
Los poderes judiciales no tienen esa legitimación por medio del voto público, derivado a que
llevan a cabo una tarea, no sólo especializada, sino que no depende para su ejercicio del
mecanismo de legitimación que requiere la toma de decisiones vinculantes. No que no sean
vinculantes las decisiones de los poderes judiciales. Pero como ejercen una función de control
respecto de las leyes que puede emitir el Congreso, respecto de las leyes o de los actos que
puede emitir el poder ejecutivo, entonces tienen una función especializada, la función
jurisdiccional, y por lo tanto el mecanismo de legitimación es la selección de unas personas, con
los distintos mecanismos que vamos a encontrar, no hay una sola fórmula para elegir a los
miembros de los poderes judiciales, las personas miembros de los poderes judiciales, pero que
siempre van a involucrar tanto al ejecutivo como al legislativo. El chiste es que es una toma de
decisiones, en función a distintos criterios para poder ocupar ese lugar que implicará en
términos contemporáneos, es decir, actualmente, una función de control constitucional que
también podremos decir es una función de control democrático. Es decir, los actos del ejecutivo
y del legislativo, si bien están respaldados y legitimados por la regla de la mayoría, no quiere
decir que por ese solo hecho vayan a estar de acuerdo, vayan a estar conformes con la
constitución, con las relaciones sociales y políticas ideales en una democracia, de manera tal
que este cuerpo, que también delibera y que ejerce control constitucional, entonces tenderá a
encauzar las decisiones, las leyes, el ejercicio del poder hacia el camino democrático
constitucional. Es otra de las razones por las cuales no son los poderes judiciales susceptibles
de ser electos. No que no puedan serlo, sino que como mecanismo de legitimación no lo
necesitan por la función que ejercen, por el control que ejercen y porque realizan este control
constitucional o control, si quieren decirlo así, democrático y entonces no están sujetos, por
ello, a la regla de la mayoría, sino a mecanismos de selección que aseguran que sean perfiles
idóneos.
Valga decir que tampoco hay una manera perfecta de organizar y de distribuir, por eso es una
idea y como tal está sujeta a debate. Hemos visto contemporáneamente que hay debates en
torno a qué debe contener la democracia, cómo se debe de organizar el poder público y cómo
se debe de legitimar la toma de decisiones de cada uno de los poderes, quiénes deben de ser
las personas miembro, cuál debe ser su composición y cuántos deben de ser. Ya veremos esta
idea de la democracia representativa como una dimensión.
Pero el chiste entonces es que hay conflicto, que hay mayorías y que para que no se desborde
ese conflicto entonces tenemos esta distribución, esta legitimación del poder. Y la siguiente
pregunta sería, bueno, si es la toma de decisiones por parte de la mayoría pero tengo un
órgano, el poder judicial, que puede realizar un control respecto de los actos legítimos,
legítimos que no necesariamente concordes con la constitución o tratados internacionales,
estas son las premisas básicas, insisto con eso, ¿no? Entonces, tenemos una pregunta adicional.
Si es la regla de la mayoría, esto quiere decir que no por ese hecho, no por el hecho de ser
mayoritario, sea en el congreso, sea en las votaciones, es en automático democrático, lo cual
me lleva a formular una premisa. Si decimos que la democracia es una idea y una manera de
materializarla, también quiere decir que está sujeta a diferentes propuestas y la propuesta que
tenemos en este curso es que la democracia, por lo menos, es la conjunción de tres esferas.
Tres esferas que están entrelazadas y que están interrelacionadas, ninguna de las cuales ocupa
una posición preferente con respecto de la otra, pero que se necesitan mutuamente para ser.
Tenemos una primera esfera que sería los procedimientos, los procedimientos democráticos.
Ahí tenemos la organización del poder político, las instituciones democráticas, el voto público y
las instituciones que garantizan ese voto público, las instituciones que resuelven los conflictos,
porque cuando hablamos de poderes judiciales, no únicamente nos referimos al poder judicial
que resuelve, como en el caso del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que
resuelve las controversias de tipo político electoral, sino todos los poderes judiciales. En las
entidades federativas, cuando se trata de una federación, o en las distintas organizaciones que
para el ejercicio del poder y de la administración pública pueden tener un gobierno que tiene la
legitimación democrática.
Entonces, los procedimientos democráticos serían aquellos que nos garanticen no sólo el
derecho del voto, sino que nos digan cómo se distribuye este voto, quién es, qué personas
pueden votar, por qué pueden votar, y ahí hablan algunas restricciones que conocemos.
Restricciones por edad, restricciones a la mayoría de edad para que pueda votar, restricciones
por nacionalidad. Cada legislación la resuelve de manera distinta, también de conformidad con
su historia constitucional.
Entonces, no son restricciones generales. Estas ya dependen de otros factores que sólo atañen
de manera conceptual a la teoría de la democracia, pero no a la manera en que en particular se
puede ejercer el mecanismo de legitimación en estados en particular. Entonces, encontramos
que las limitantes al voto podrían ser por edad, podrían ser por nacionalidad, podrían ser, en
algunos supuestos, por una sanción de índole penal.
Esa es la parte de los procedimientos. Luego tenemos la parte del conflicto. Que la parte del
conflicto supone esto, ¿no?
Hay posiciones distintas, cada una legítima, pero que si aceptamos, y ya luego en la siguiente
unidad que vemos la democracia de los clásicos, veremos cómo hay autores como Aristóteles o
Maquiavelo que sabían que en cualquier organización política hay divergencia y esta no es
necesariamente nociva. Entonces, siempre hay conflicto político y la democracia es una manera
de organizarlo. Entonces, tenemos esa dimensión.
Ahí vamos a ver campañas electorales, posiciones políticas diferentes, plataformas electorales y
también una posición académica que puede ser el debate respecto a qué es la democracia y
cómo se materializa. Entonces, tiene varias dimensiones esa noción de conflicto democrático,
que puede ser desde la idea, desde cómo se ejecuta esa idea, es decir, la parte procedimental, y
cómo se piensa y quiénes son miembros de esa comunidad, pero esos miembros de esa
comunidad, esas personas, miembros de esa comunidad, en sus relaciones sociales, van
planteando cambios en torno a los procedimientos y su alcance y, por lo tanto, admitimos que
hay conflicto. Y la última parte es la parte de los valores, los valores democráticos, todos
aquellos que son indispensables para una convivencia horizontal, plural, respetuosa, tanto para
la ciudadanía como ciudadanía, es decir, las relaciones individuales como para las relaciones
con el Estado.
El ejercicio del poder debe ser democrático. Entonces, hay formas de ejercer el poder que no lo
son, a pesar de, lo que habíamos dicho, estar legitimados por la regla de la mayoría, de manera
tal que la parte de los valores corresponde a los poderes judiciales. Es justamente ahí donde
vamos a encontrar el control constitucional, al que también le podemos llamar el control
democrático de las relaciones sociales, del conflicto y de los procedimientos.