UNIVERSIDAD NACIONAL INTERCULURAL DE LA
AMAZONIA
FACULTAD DE EDUCACIÓN Y HUMANIDADES
EDUCACION PRIMRIA BILINGÜE
LA CULTURA ASHÉNINKA
DOCENTE: CARRIZALES TICONA MARY
CURSO : ALLER DE MÚSICA Y DANZA
CICLO : IV
AUTORES -PÉREZ QUIÑONES CARLOS
-CAIMATA SATALAY RONALD
-MANDUJANO SALAZAR LEONARDY DIEGO
YARINACOCHA – 2025
DEDICATORIA
Este presente trabajo está dedicado
primeramente a Dios, también a
nuestra querida profesora, por
brindarnos su guía y sabiduría,
igualmente a los compañeros que nos
han apoyado y han hecho que el
trabajo se realice y se e espera que la
cultura Ashéninka triunfé cada día más
como también sea reconocido por
todos, que no se pierda sus costumbres,
sus tradiciones, etc.
PRESENTACION
Este trabajo está realizado por los siguientes alumnos; Sanchez Vargas Harly Frank,
Pérez Quiñones Carlos, Caimata Satalay Ronald, Trujillo Andrade Milka Ibarita Y
Mantujano Salazar Leonardy Diego, IV ciclo de la Facultad de Educación Primaria
Bilingüe (UNIA).
Mediante este trabajo monográfico se dará a conocer acerca de la cultura Ashéninka tales
como: historia, familia lingüística, cosmovisión del pueblo originario, mundos, arte del
pueblo originario, etc.
La finalidad de este trabajo es brindar información de la importancia de una cultura viva y
cómo valoran sus costumbres, tradiciones, etc.
INDICE
CAPTITULO I...................................................................................................................................5
1.1 HISTORIA...............................................................................................................................6
IDENTIDAD..................................................................................................................................7
RELACIÓN CON OTRAS IDENTIDADES O EXPRESIONES CULTURALES........................8
FAMILIA LINGÜÍSTICA.............................................................................................................9
POBLACIÓN...............................................................................................................................10
UBICACIÓN GEGRÁFICA........................................................................................................10
CAPITULO II..................................................................................................................................11
2.1. COSMOVISIÓN Y SABIDURÍA ANCESTRAL.................................................................11
2.2. MUNDOS.............................................................................................................................12
2.3. MUNDO ESPIRITUAL, SERES NO HUMANOS Y DIOSES...........................................13
2.4. ORGANIZACIÓN SOCIAL DEL PUEBLO ASHÉNINKA................................................14
2.5. CLASIFICACIÓN DE INSTRUMENTOS...........................................................................16
CAPTITULO III..............................................................................................................................16
3.1. ARTE DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS.........................................................................16
3.2. TIPOS DE ARTESANÍAS QUE CONSTRUYEN PARA IDENTIFICARSE COMO
ASHÉNINKA..............................................................................................................................17
3.5. COMIDAS, BEBIDAS.........................................................................................................19
3.6. COMIDA..............................................................................................................................19
CAPTITULO IV..............................................................................................................................19
4.1. CUENTOS, MITOS Y LEYENDAS.....................................................................................19
4.2. FESTIVIDADES Y CELEBRACIONES.............................................................................21
4.3. VESTIMENTA Y ACCESORIOS........................................................................................22
4.4. VESTIMENTA DE LOS HOMBRES..................................................................................22
4.5. VESTIMENTA DE LAS MUJERES....................................................................................22
CAPTITULO V................................................................................................................................22
5.1. DANZAS..............................................................................................................................23
5.2. CANTO.................................................................................................................................23
CONCLUSION................................................................................................................................24
REFERENCIA BIBLIOGRAFICA..................................................................................................25
CAPTITULO I
1.1 HISTORIA
En este marco histórico incluyen sobre la historia del pueblo Ashéninka. Se dice
que desde la década de los años 1546 se hicieron presentes los Ashéninka y en ese
entonces durante la época de la colonia, los misioneros franciscanos tuvieron un
primer ingreso formal al territorio Ashéninka en 1635. Donde los Ashéninka vieron
a los misioneros una forma efectiva de tener acceso a herramientas, y de esta manera
los franciscanos tuvieron sus primeras acciones que consistían en bautizar a los
Ashéninka, establecer pequeñas capillas y celebrar misas. Señalan que los obsequios
por parte de los europeos se convirtieron en un importante aliciente para acceder a
las comunidades Ashéninka, ya que dotaban a los líderes locales de prestigio y
poder dentro de la comunidad. Dichas herramientas llevaron a una revolución en la
agricultura y en la tecnología empleada por dicho pueblo.
A partir de dicho periodo se una serie de levantamientos indígenas, principalmente
debido a la forma en la que los misioneros imponían su autoridad, a veces por
encima de los propios líderes locales, o desconociendo las costumbres del pueblo. A
todo ello se sumaron las epidemias, que harían crecer el índice de mortalidad de la
población Ashéninka.
Como resultado del descontento de la población indígena, se produjo un gran
alzamiento a mediados del siglo XVIII, que tuvo como figura emblemática a Juan
Santos Atahualpa. Quien fue líder de muchos pueblos indígenas en la selva. Dicho
levantamiento logró captar el apoyo masivo de diferentes pueblos indígenas,
consiguiendo la expulsión de los misioneros que en ese momento se encontraban en
la zona conocida como el gran pajonal. El logro más grande de este levantamiento
fue la expulsión de los y la recuperación del control sobre el territorio del pueblo
Ashéninka, que querían que no sean ocupados por población foráneas hasta un siglo
después.
Durante la época denominada como el ‘boom del caucho’, entre fines del siglo XIX
e inicios del siglo XX, una parte de los Ashéninka fue captada por los caucheros y
obligada a trabajar en la extracción del caucho. Señalan que este contexto significo
un reingreso de los misioneros a la zona para intentar frenar la trata de menores y el
comercio de esclavos. Así, para fines de la década del 1920, los misioneros
nuevamente habían cobrado relevancia en la zona. Muchos Ashéninka transmiten en
la memoria colectiva la pena y pesar de aquellos años, donde sus antepasados fueron
violentados por los patrones caucheros, y se estableció un régimen de esclavitud que
persistió durante muchos años (Valor, 2013).
exteriormente, para la década de 1950, la institución de misioneros que más
influencia tendría sería el Instituto Lingüístico de Verano (ILV). Quienes, al llegar
al territorio Ashéninka encontraron el mejor camino para la evangelización, el
aprender la lengua local. De esta manera siguieron estrategias como traducir la
biblia y comenzar a instaurar escuelas bilingües, lo que impulsó el asentamiento de
las familias indígenas alrededor de las escuelas.
El rol del ILV con los Ashéninka trascendió el plano de la cristianización para
convertirse en aliados para el ejercicio de sus reclamos. De esta manera, a lo largo
de los años 60 y 70 las misiones configuraron un actor importante en el impulso de
liderazgos indígenas, así como parte del impulso al proceso de demarcación
territorial (Anderson, 2002). En el año 1988 comenzaría la legalización de territorios
comunales en el Gran Pajonal, resultado de la firma de un convenio con la
Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), así como con
el Ministerio de Agricultura. En un inicio se logró inscribir y recibir títulos de
propiedad para 20 comunidades, número que con los años iría en aumento.
Paralelamente, en la década de 1980, los grupos armados como movimiento
revolucionario Túpac Amaru (MRTA) y Sendero Luminoso comienzan a realizar
acciones en territorios de los pueblos Ashéninka. Dicho grupos llegaron a dominar
prácticamente toda la provincia de Satipo y tuvieron control de los valles de los ríos
perené, Ene y Tambo. Esta zona fue declarada en estado de emergencia.
Frente a la incursión de MRTA y sendero luminoso, los Ashéninka conformaron el
ejército Ashéninka a fines de la década de 1993, dicho ejército estaba compuesto por
250 personas, reclutadas a partir de un servicio militar obligatorio que, si bien
coordinaba con el Estado, conservó su independencia (Villasante, 2019).
Hacia la actualidad, el pueblo Ashéninka se ha organizado sobre la base de la
búsqueda de reconocimiento como un pueblo indígena con una historia, lengua e
identidad cultural particular. De igual manera, la articulación por medio de
organizaciones indígenas ha tenido como principal agenda la titulación de las tierras,
así como la defensa del territorio. También ha marcado los últimos años la búsqueda
del desarrollo de la población por medio del acceso a los servicios del Estado, así
como el impulso de la revalorización de su cultura (Fernández, 2020)
IDENTIDAD
La palabra Ashéninka significa “nosotros los paisanos” o “nuestros paisanos”,
siendo el prefijo “a-” una forma de expresar parentesco o posesión. Su identidad se
encuentra muy vinculada a sus prácticas culturales, el uso de la lengua, así como el
gran valor que posee el territorio. Para los Asheninka es importante poder
distinguirse y poseer un reconocimiento particular de su identidad cultural, puesto
que por mucho tiempo fueron agrupados con otros pueblos indígenas u originarios.
De manera similar a otros pueblos indígenas y originarios de la selva central, los
Ashéninka, durante mucho tiempo fueron agrupados dentro del término “campa”, el
cual se extendió a partir de la década del 60 y encasillaba bajo una misma
nomenclatura a diversos grupos de la familia lingüística Arawak. Debido a que este
implicaba una denominación proveniente fuera del grupo a la par de poseer
connotaciones peyorativas, desde el año 1970 se comenzaron a extender nuevas
denominaciones, siendo la categoría “Ashaninka” otra de las nomenclaturas que
recibió este
pueblo. Sin embargo, esto no terminó de expresar la formas y distinciones de la
identidad que se percibían desde adentro (Hvalkof & Veber, 2005).
Los Ashéninka adoptaron dicha autodenominación como parte de las acciones para
promover la diferenciación de otros pueblos indígenas u originarios, especialmente,
de los Ashaninka. Dicho proceso se vio fortalecido a partir del trabajo de
distritalización del Gran Pajonal, llevado a cabo entre los años 1992 y 2018. De
igual manera, la oficialización de un alfabeto unificado Ashaninka en el año 2008
tuvo como consecuencia el impulso y la búsqueda de solicitar una normalización
particular del Ashéninka, señalando que componía un pueblo indígena y una lengua
distinta. A partir de esta solicitud, el Ministerio de Educación accedió al pedido y
con ayuda de su soporte técnico se consensuó un alfabeto, el cual fue oficializado en
el año 2019.
RELACIÓN CON OTRAS IDENTIDADES O
EXPRESIONES CULTURALES.
Los Ashéninka se han vinculado históricamente con otros pueblos indígenas u
originarios vecinos. Entre ellos, una de las relaciones más importante es con los
Ashaninka, con quienes se les solía agrupar dentro de la denominación “campa”.
Este pueblo ha representado por mucho tiempo uno de los socios más importantes
de los Ashéninka al momento de realización de trueques de objetos denominado
ayómpari. Siendo entre los objetos más importantes para cambiar las túnicas de
vestimenta denominadas cushma. De igual manera, parte del flujo de contacto con
los Ashaninka se debe al encuentro entre pueblos en el Cerro de la Sal, espacio que
impulsó el contacto entre vecinos indígenas (Hvalkof & Veber, 2005). Sin embargo,
pese a que la relación con los Ashaninka es cordial y de intercambio, en otras
épocas se han documentado conflictos interétnicos que conllevaban incluso a
guerras entre vecinos. Asimismo, eventos históricos como la época el caucho o el
Conflicto Armado Interno fomentaron, en varias ocasiones, relaciones de
dominación o uso de la violencia entre indígenas (Hvalkof, 1998).
Por otro lado, otra historia de contactos importantes con los Ashéninka es la de los
Shipibos-Konibo. Antiguamente, estos eran enemigos y en más de una ocasión
surgieron enfrentamientos por el control territorial o de los recursos. Sin embargo,
una manera en que se evidencia los lazos y vínculos recíprocos son en las “huellas
lingüísticas” del idioma, donde se comparten algunas palabras. De igual forma, otra
clase de préstamos se observa en la influencia del uso de plantas medicinales de la
cultura Shipibo-Konibo en la Asheninka (Lenaerts, 2011).
FAMILIA LINGÜÍSTICA
Los Asheninka son un pueblo indígena u originario perteneciente a la familia
lingüística Arawak. Que mediante migraciones y guerras logro extenderse por la
amazonia peruana. Pero hoy en día se reconoce como una lengua diferente.
POBLACIÓN
Según el censo nacional en el 2020 los Ashéninka son un aproximado de 15.281
personas que hablan en la lengua Ashéninka.
De acuerdo con la información contenida en la Base de Datos Oficial de pueblos
indígenas u originarios [BDPI], el pueblo Ashéninka cuenta con un total de 125
localidades en las que viven y ejercen sus derechos colectivos, de las cuales 89
cuentan con reconocimiento comunidad nativa.
UBICACIÓN GEGRÁFICA
La ubicación geográfica del pueblo Ashéninka se encuentra entre la ladera
oriental de los andes y el rio Ucayali, en la selva central del Perú. También
existen determinadas áreas geográficas de importancia donde se puede ubicar a la
población Ashéninka. Por un lado, el grupo más grande se encuentra en el valle
del rio pichis, en el departamento de pasco. Seguidamente, en el departamento de
Junín se ubican otros dos grupos, quienes se asientan en las orillas de los ríos
Apurucayali y alto perene. Otros dos ámbitos habitados por los Ashéninka son,
por un lado, la zona cercana al rio Yurua, también alrededores de la provincia de
Atalaya, y por otro, la cabecera oriente del afluente alto Ucayali en confluencia
con el rio Pachitea, ambos en los departamentos de Ucayali y Huánuco,
respectivamente. Finalmente, los Ashéninka pueden ser ubicados también en la
zona de Brasil, estado norteño de Acre.
CAPITULO II
2.1. COSMOVISIÓN Y SABIDURÍA ANCESTRAL
Es importante comprender que la cosmovisión Ashéninka se encuentra muy vinculado
a otros pueblos indígenas u originarios de la familia Arawak. En ese sentido, en la
cosmovisión de los Ashéninka existen la creencia tradicional de un universo
compuesto por varios mundos, donde el espacio habitado por los humanos compone
una relación con la naturaleza, siguiendo esa lógica es que se estructura la cosmovisión
de los Ashéninka. En este universo también se pueden encontrar otros seres divinos
como dioses o espíritus.
El mundo habitado por los Asheninka se denomina kipatsi o tierra de los mortales.
Tanto arriba como debajo de este mundo hay otros niveles de existencia. Hacia el cielo
se encuentra el dios creador Tasorentzi, el dios luna, Kashiri, el dios sol Ooryaa, las
almas de los antepasados, entre otros. Por otro lado, en el mundo de abajo hay niveles
subterráneos habitados por demonios y espíritus con quienes se comparte la existencia.
Los autores también señalan que los relatos del origen del mundo y la mitología de este
pueblo indígena pueden llegar a ser muy difusos y fraccionados. Además, las diversas
historias varían de acuerdo con la persona que lo cuenta y la localidad.
Un hecho consensuado es el entendimiento de la existencia a partir de ciclos
mitológicos, los cuales se corresponden con fases o eras de la vida de los Asheninka.
Las personas que mejor dominan estas historias suelen ser las abuelas y los abuelos,
quienes comparten con las generaciones más jóvenes su conocimiento. Al respecto,
uno de los ciclos mitológicos del que se suele hablar es sobre el origen del mundo. Los
Asheninka mantienen la creencia de que siempre han habitado este mundo, sin
embargo, se pueden distinguir distintas eras. En una época antigua todo era muy
distinto. Los animales no tenían la forma que tienen actualmente, era un espacio
prístino y todas las creaturas se encontraban estrechamente vinculadas. Asimismo,
todos hablaban el mismo idioma y tenían los atributos de los dioses. Este espacio-
tiempo se denominaba en Asheninka paerani, que quiere decir “antes” (Hvalkof, 1992).
En ese primer momento comenzaron a suceder incidentes y transformaciones donde
fueron creados diversos elementos. Muchas historias atribuyen esto a la obra del dios
Náwiri y de su nieto Amenchamiri, o también denominado Kiri. Se cuenta, entonces,
que Náwiri andaba por el mundo creando cosas, esto lo hacía cargando en los hombros
a Kiri y, como Náwiri no veía bien, era su nieto quien hacía las veces de ojos. De esta
manera, al caminar por la tierra el abuelo le preguntaba a su nieto qué es lo que tenía al
frente y este, para divertirse le respondía diversos seres y cosas. Como resultado
Náwiri convirtió a muchos Asheninka en rocas, animales, plantas, entre otras cosas que
se pueden apreciar en la actualidad. En esta misma época es que el cielo se separó de la
tierra y aparecieron otros seres divinos como la luna y el sol.
Al contemplar transformaciones y acciones que le disgustaron, el dios creador,
Tasorentzi, decidió abandonar la tierra y ascendió al cielo acompañado de otros seres
divinos. Esto representó una fractura, ocasionando que los Asheninka se volvieran
mortales (Hvalkof, 1992).
2.2. MUNDOS
El mundo habitado por los Ashéninka se denomina kipatsi o tierra de los mortales.
Tanto arriba como debajo de este mundo hay otros niveles de existencia. Hacia el
cielo se encuentra el dios creador Tasorentzi, el dios luna, Kashiri, el dios sol Ooryaa,
las almas de los antepasados, entre otros. Por otro lado, en el mundo de abajo hay
niveles subterráneos habitados por demonios y espíritus con quienes se comparte la
existencia. Los autores también señalan que los relatos del origen del mundo y la
mitología de este pueblo indígena pueden llegar a ser muy difusos y fraccionados.
Además, las diversas historias varían de acuerdo a la persona que lo cuenta y la
localidad.
Un hecho consensuado es el entendimiento de la existencia a partir de ciclos
mitológicos, los cuales se corresponden con fases o eras de la vida de los Ashéninka.
Las personas que mejor dominan estas historias suelen ser las abuelas y los abuelos,
quienes comparten con las generaciones más jóvenes su conocimiento. Al respecto,
uno de los ciclos mitológicos del que se suele hablar es sobre el origen del mundo.
Los Ashéninka mantienen la creencia de que siempre han habitado este mundo, sin
embargo, se pueden distinguir distintas eras. En una época antigua todo era muy
distinto. Los animales no tenían la forma que tienen actualmente, era un espacio
prístino y todas las creaturas se encontraban estrechamente vinculadas. Asimismo,
todos hablaban el mismo idioma y tenían los atributos de los dioses. Este espacio-
tiempo se denominaba en Ashéninka paerani, que quiere decir “antes” (Hvalkof,
1992).
En ese primer momento comenzaron a suceder incidentes y transformaciones donde
fueron creados diversos elementos. Muchas historias atribuyen esto a la obra del dios
Náwiri y de su nieto Amenchamiri, o también denominado Kiri. Se cuenta, entonces,
que Náwiri andaba por el mundo creando cosas, esto lo hacía cargando en los
hombros a Kiri y, como Náwiri no veía bien, era su nieto quien hacía las veces de
ojos. De esta manera, al caminar por la tierra el abuelo le preguntaba a su nieto qué es
lo que tenía al frente y este, para divertirse le respondía diversos seres y cosas. Como
resultado Náwiri convirtió a muchos Ashéninka en rocas, animales, plantas, entre
otras cosas que se pueden apreciar en la actualidad. En esta misma época es que el
cielo se separó de la tierra y aparecieron otros seres divinos como la luna y el sol. Al
contemplar transformaciones y acciones que le disgustaron, el dios creador,
Tasorentzi, decidió abandonar la tierra y ascendió al cielo acompañado de otros seres
divinos. Esto representó una fractura, ocasionando que los Ashéninka se volvieran
mortales (Hvalkof, 1992).
Con esto, los Ashéninka han quedado atados al mundo terrenal y cada vez ha sido más
difícil mantener una conexión con el mundo de los dioses y de los espíritus. Es por
este motivo que en la actualidad solo es posible la comunicación con los animales, los
espíritus y dioses por medio del uso de plantas con poderes mágicos. De igual manera,
son pocos los especialistas con la capacidad de transitar varios mundos. Aquí destaca
el rol mediador de los chamanes, conocidos como sheripiari. Son ellos los que poseen
el poder y los conocimientos necesarios para relacionarse con los seres divinos y los
no humanos. pensamiento.
Otra época que identifican los Ashéninka es cuando el equilibrio del mundo fue
perturbado por extraños y la modernidad. Los principales causantes de esto son los
wiracocha, los blancos. Ellos salieron de una laguna cuando los Ashéninka se
encontraban pescando. Al conocerlos, los wiracocha comenzaron a hablar en una
lengua extraña, lo cual no fue entendido por los indígenas que resolvieron atacarlos
con un machete. A partir de ese momento los wiracocha enfurecieron y se desató una
lucha entre ambas partes.
Pese a que hubo muchos enfrentamientos y los Ashéninka lograron expulsar algún
tiempo a los wiracocha, estos volvieron para hacer la guerra y acabar con los
indígenas. Llegaron a asesinar a la mayoría de paisanos hasta que solo quedó un
chamán. Este sheripiari pidió la ayuda del dios con forma de gallinazo, Tziso, el cual
le entregó una planta mágica para hacerse invencible. Con esta ayuda, el chamán
retomó la lucha y logró vencer finalmente a los wiracocha. En agradecimiento le
ofreció a Tziso todos los cadáveres que habían quedado. A partir de ese momento los
sheripiari fueron conocidos por su gran poder y capacidades espirituales. Fueron ellos
quienes pasaron a denominar los rasgos del paisaje con los nombres que se les conoce
ahora. En ese sentido, Hvalkof & Veber (2005) indican que los topónimos de los
lugares, es decir el origen de sus nombres, guardan referencias espirituales y
cósmicas.
A diferencia de otros pueblos de la familia lingüística Arawak, donde existe la
creencia del alma y su trascendencia después de la muerte, entre los Asheninka no se
ha documentado una creencia consistente del destino de alma. Lo que sí se señala que
puede suceder en la vida terrenal es que el alma de la persona puede ser contaminada,
lo que ocasiona que se convierta en un demonio. Por otro lado, la mitología
Asheninka señala que algún día el mundo irá a desaparecer a causa de la profecía del
impokiro. Donde impactará una gran estrella blanca en la tierra y tragará todo lo
existen
2.3. MUNDO ESPIRITUAL, SERES NO HUMANOS Y
DIOSES.
Los Ashéninka tradicionalmente han reconocido un vínculo especial con todo el
medio que los rodea. De igual manera, no existe un concepto para distinguir la
“naturaleza” como un medio inerte, por lo que todos los seres alrededor están en el
mismo orden que los humanos, así posean formas físicas distintas. Esta suerte de
relación de parentesco se fundamenta también como una referencia a la época del
paerani, donde todo consistía en un mundo compartido y unificado (Hvalkof, 1992).
La convivencia con el medio incumbe también todo un repertorio de seres no
humanos y espíritus que habitan la tierra conjuntamente con ellos. Los Ashéninka son
tempranamente socializados en esta realidad por lo que desde niños suelen aprender
sobre situaciones o personas que deben evitar con el fin de promover una convivencia
armoniosa con el mundo sobrenatural (Anderson, 2002). Asimismo, la creencia en
espíritus influye también en la disposición y el uso del territorio, para lo cual deben
realizar pactos y compromisos a través de ofrendas y rituales.
En ese sentido, al pensar los bosques y el medio que los rodea, los Ashéninka
integran en este no solo los recursos naturales sino los seres espirituales. Hvalkof &
Veber (2005) implican dentro del bosque espíritus buenos o de corte neutro como lo
son los dueños de los animales. De acuerdo a la mitología, al abandonar Tasorentzi,
el mundo terrenal, los Ashéninka perdieron contacto con los dioses; sin embargo, los
animales siguieron manteniendo una especial relación con sus espíritus maestros o
dueños. Es por tal motivo que, durante la actividad de la caza, las acciones sobre los
animales deben ser aprobabas por sus dueños espirituales. El bosque también alberga
creaturas peligrosas como los demonios y espíritus malignos denominados kamari.
Ellos se desplazan libremente entre los árboles y plantas y representan un peligro
latente para los Asheninka. En este grupo se puede ubicar al peyari, el cual representa
al alma perdida de una persona muerta. Este ser puede adquirir la forma de una mujer
hermosa para enamorar a su víctima y una vez que le siguen suele asesinar a las
personas. Otro ente del que se cuidan los indígenas es el ashinsateri, ser que posee la
forma de una niebla blanca y es reconocido porque emite un silbido al acercarse. Las
personas que entran en contacto con un ashinsateri tienden a enloquecer y
posteriormente, morir. Ante la variedad de espíritus malignos que se pueden
encontrar, los Asheninka despliegan diversas estrategias para protegerse. Por un lado,
se reconoce que los seres más vulnerables son los niños, especialmente los recién
nacidos. Es por este motivo que durante los primeros días de vida permanecen
resguardados junto con sus madres para evitar cualquier tipo daño. Asimismo, se da
el uso de diversos objetos y plantas para protegerse. Un amuleto importante es el
tabaco, el cual, ya sea en forma de humo o por medio de escupitajos, se va
esparciendo sobre los espacios que se quiere proteger (Hvalkof & Veber, 2005).
2.4. ORGANIZACIÓN SOCIAL DEL PUEBLO
ASHÉNINKA
Tradicionalmente el pueblo Ashéninka se organizaban en el nampitsi, que hace
referencia a un lugar donde hay muchas cosas. Donde los Ashéninka poseen viviendas,
contando con aproximadamente entre 2 a 5 familias. Con el pasar de los años, esto ha
transitado ha un modelo más atomizado donde se cuenta con varias personas viviendo
en una misma localidad.
Cada familia dispone de una casa propia y terrenos propios para la producción de
cultivos de subsistencia. En ese sentido, el bosque que los rodea constituye una zona
común donde los indígenas pueden cazar animales y recolectar insumos. De la misma
manera, existe un acceso común a las fuentes de agua y manantiales cercanos al
pueblo. Si bien entre vecinos ocurren intercambios y se trabaja para el bien común, la
mayoría de familias compone un núcleo de autosuficiencia (Hvalkof & Veber, 2005).
Por otro lado, el hecho de vivir en proximidad a otros vecinos ha traído consigo
algunas consecuencias como desacuerdos, celos o incluso violencia (Killick, 2007).
Según Hvalkof & Veber (2005), la ubicación de las unidades domésticas entre los
Ashéninka se da de acuerdo a un criterio de relaciones de parentesco, por lo que es
común observar que las familias prefieran ubicarse cerca de sus padres o hermanos.
Las parejas jóvenes comienzan viviendo de forma uxorical, es decir, permanecen en la
casa de los padres de la mujer, siendo el rol del yerno trabajar con o para su suegro.
Con el pasar del tiempo, cuando la pareja comience a tener hijos, tendrán la
posibilidad de establecer su propio hogar y hacer su propia chacra. También tienen la
opción de irse con la familia del hombre o movilizarse hacia otras localidades donde
cuenten con parientes. Tradicionalmente el matrimonio Ashéninka se ha organizado
sobre uniones endogámicas entre primos cruzados; sin embargo, hacia la actualidad,
esto también viene transformándose por uniones mixtas. Es decir, matrimonios
interétnicos o también emparejamiento con mestizos de la zona (Fernández, 2020).
Otro criterio fundamental para la organización de la sociedad Ashéninka es el de las
relaciones de género, las cuales tienen un correlato importante en la división del
trabajo. Así, los hombres Ashéninka son socializados en actividades como la tala de
árboles, cortar la maleza y todo lo vinculado para la preparación de la chacra. También
son los encargados de aprovisionar carne a partir de la caza y pesca, además de otras
actividades que incumben el uso de la fuerza como la construcción de casas. El
hombre se ubica en el rol de suministrar, no solo debe dotar a su familia de carne de
monte y los cultivos de las chacras, también es responsable de la vestimenta y hacerle
regalos a su esposa como plumas de aves (Hvalkof & Veber, 2005).
Por el lado las mujeres, se contempla un rol en actividades como el cultivo de la
chacra y la cosecha de los productos. Asimismo, es parte de su responsabilidad la
preparación de alimentos, y del masato, el cuidado de los hijos y la fabricación de
diversos objetos como telares. Tradicionalmente este modelo contemplaba que las
mujeres tenían a su cargo actividades cerca al hogar, mientras que con los hombres se
daba lo opuesto (Anderson, 2002).
En diversos pueblos indígenas u originarios pertenecientes a la familia lingüística
Arawak, una institución social de importancia ha sido por mucho tiempo el
intercambio de diversos objetos. Entre los Ashéninka estas relaciones de intercambio
se denominan ayompari y constituyen un eje fundamental de la forma de relacionarse
entre pares, puesto que su función social consiste en establecer contacto y relaciones
sociales con otros indígenas, a la par que también contribuye a mantener un sentido
compartido de la identidad cultural (Killick, 2009).
Ayompari también sirve para denominar a la persona con que se hace el intercambio.
En ese sentido, esta palabra puede ser traducida como “amigo”, “conocido amigable”,
“aquel con quien yo intercambio” o “el que me da cosas”. Un contrato ayompari
consiste en una relación de reciprocidad diferida. Esto quiere decir que, una vez
realizado el trueque, una de las partes no recibe un bien inmediatamente, sino que
queda sobrentendido que más adelante se le pagará de igual manera. En ese sentido,
esta relación se sostiene sobre la confianza en el otro y en el peso de la relación que
los vincula (Hvalkof & Veber, 2005). Además, también se fundamenta en el cariño y
en un enlace de conocimiento mutuo y profundo. Es así que se asegura el
cumplimiento de la promesa de intercambio (Schafer, 1991).
2.5. CLASIFICACIÓN DE INSTRUMENTOS
a). El Tambor: es un instrumento que tradicionalmente es utilizado por los
Ashéninka para diferentes tipos de fiestas o danzas.
b). El Sonkari: es un instrumento de viento que tradicionalmente es utilizado
por los Ashéninka para soplar y entonar melodías de una forma muy
armoniosa.
c). La Quena: es un instrumento de viento que tradicionalmente es utilizado
por los Ashéninka para entonar diferentes melodías de acuerdo a la
inspiración del Ashéninka.
CAPTITULO III
3.1. ARTE DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS
Cerámica
La cerámica Ashéninka presenta dos formas principales: la olla de boca ancha para
cocinar los alimentos llamada kiwitsi, y la llamada chomo es empleada para servir
bebidas.
Técnica
Artesanía (collares, corona, lanzas y tipos de lanzas, flechas y tipos de flechas)
3.2. TIPOS DE ARTESANÍAS QUE CONSTRUYEN
PARA IDENTIFICARSE COMO ASHÉNINKA.
EN LOS HOMBRES:
a). La Corona, es una artesanía la cual está hecha de conta, hilos de algodón que
sirven para diseñar la corona y también es acompañado de plumas de guacamayo y
esta artesanía es hecho de acuerdo a las personas quién lo va utilizar.
b). El tyoshki, es una artesanía la cual está hecha de semillas de árboles del monte.
Esto es utilizado en los bordes del hombro de una forma de cruce.
LA FLECHA:
Es una artesanía hecha por los hombres, la cual existen diferentes tipos de flechas.
a). Flecha con puntas de paca: esto sirve para flechar mayormente a los animales
grandes.
b). Flecha con puntas de pifayo: esto sirve para flechar mayormente a las aves,
así como la perdiz, el paujil o la pucacunga entre otras.
c). El chinto: esto sirve para flechar pájaros, que mayormente es utilizado por los
niños.
d). La wawasapa, esta flecha es hecha con puntas de clavos y sirve mayormente
para flechar pescados.
EN LAS MUJERES:
a). La aparina, es una artesanía la cual está hecha de tela y es adornado con
diversos tipos de semillas y plumas de aves y esto es utilizado para cargar a los
bebes.
b). La cesta, es una artesanía la cual está hecha de cogollos de caña bravas y esto
sirve para guardar objetos.
c). La canasta, es una artesanía la cual está hecha de tambishi y esto sirve para
cargar la yuca o plátano.
d). El collar, es una artesanía la cual está hecha de mullos y tiene diferentes
modelos para el uso de acuerdo con el gusto.
e). Pulseras, es una artesanía la cual está hecha de muchos y tiene diferentes
diseños y esto es utilizado en la mano.
3.3. BORDADOS
El diseño del oriatsiri, kashiri, kamatonki, son diseños que es utilizados
mayormente en los patrones, el rostro, el cuerpo, las paredes externas de las
cerámicas, los textiles, las coronas de los chamanes, los remos y otras piezas de
madera.
3.4. PINTURA
Tendrá que dar una explicación breve del nombre del diseño y su significado así
mismo cada diseño tendrá su imagen o dibujo estos diseños pueden estar en:
a) Tela
Las mujeres Ashéninka emplean diversos métodos de trazado del oriatsiri, kashiri,
kamatonki. Algunos son pintados con barro y corteza de nogal, utilizando una astilla
de madera o un pincel, sobre telas industriales.
La mujer artesana se hace desde niña. La enseñanza viene de madre a hija y de
abueclas a nietas. Es una ocupación muy gratificante porque la hacen en familia.
b) Diseños en la cara
La mayoría de los Ashéninka se pintan con achote la cara cuando van a realizar
algún evento de gran magnitud, lo hacen con la finalidad sentirse orgullosa de su
identidad cultural.
3.5. COMIDAS, BEBIDAS.
BEBIDA
Los Ashéninka, al igual que nuestras hermanas y nuestros hermanos de otros
pueblos de la amazonía peruana, disfrutemos de una bebida tradicional cuyo nombre
es el masato, la cual esta hecho de la yuca.
El masato es una bebida que principalmente se toma en las fiestas más importantes.
También usamos el masato como alimento por si no hemos hallado otras cosas que
comer en el monte. Los niños y niñas también toman el masato, pero el fresco, el
que no esta fermentado y, por tanto, no marea.
3.6. COMIDA
a). Patarashca: es una comida propia de los Ashéninka, se prepara con un pescado
del lugar. Se envuelve en una hoja de plátano y se puede preparar a la parrilla o al
horno.
b). Empacado: es una comida propia de los Ashéninka, se prepara con aves o
pescado. Se coloca dentro de la corteza de la paca y se lo pone en la parrilla.
c). Ahumado: es una comida propia de los Ashéninka, la cual es preparado por
pescado o cane asado.
e). Pango: es una comida propia de los Ashéninka, la cual es preparado con yuca
acompañado con la carne del monte.
CAPTITULO IV
4.1. CUENTOS, MITOS Y LEYENDAS
LA LEYENDA DEL CHULLACHAKI
El Chullachaqui es un enano o un demonio que vive en la selva peruana y que muchas
veces ha sido visto por los pobladores de Iquitos.
El nombre proviene de dos palabras quechuas, Chulla= Disimil, y Chaqui= pie, que juntos
significan "los pies disímiles (desiguales)".
Según los pobladores de Iquitos, que han visto a este enano, tiene la habilidad para
transformarse en cualquier otra persona que él desea para engañar visitantes o las personas
que viven en la selva.
Puede aparecer como un miembro de la familia o un amigo cercano, para de esta manera,
engañar a los pobladores y conducirlos por caminos imposibles de recordar, con la finalidad
de introducirlos en lo profundo del espesor de la selva y perderles.
Los que han logrado escaparse de los engaños de este enano, cuentan que la única forma de
identificarlo es que éste logra cubrir en todo los posible sus pies, ya que puede cambiar de
apariencia, pero no puede cambiar la forma de sus pies, porque tiene un pie de humano y un
pie de cabra.
Según esta leyenda, una familia fue a la selva con la finalidad de conseguir leña para una
actividad, los padres dejaron en un campo plano a sus dos hijos, que tenían 4 y 7 años,
dándoles como advertencia que no jueguen ni conversen con nadie. Al irse los padres, el
niño de 7 años vio en un árbol a un vecino de su casa que le hacía señas desesperadamente
para que le dé el alcance, pero como el niño recordó la advertencia de sus padres no le hizo
caso, al volver sus padres, les contó lo sucedido, los padres fueron a buscar a su vecino,
pero lo único que hallaron, fueron unas huellas en el barro de un pie de humano y una
pezuña de cabra.
4.2. FESTIVIDADES Y CELEBRACIONES
Ente los Asheninka, las celebraciones más importantes son las fiestas del masato.
Antiguamente estas componían una connotación ritual en relación a la luna llena; sin
embargo, hacia la actualidad se vinculan más como un evento para la socialización y
los vínculos.
La fiesta del masato se celebra todo el año, especialmente en la época de verano
debido a que hay mayor disponibilidad de yuca para elaborar la bebida tradicional. La
celebración consiste en una reunión, usualmente convocada por el líder de la localidad,
donde se preparan grandes cantidades de masato y se comparte con todo el grupo. Se
dice, además, que un buen líder es el que sabe convocar oportunamente y organizar
estos eventos. La fiesta comienza hacia la tarde, cuando las personas terminan los
trabajos de la chacra y su duración se extiende por varias horas hasta que se acabe el
masato. Normalmente, se asigna a una mujer encargada de la preparación de la bebida.
Ella y su familia velarán con antelación por elaborar varios galones. Asimismo, otros
vecinos también colaboran con proporcionarle una cantidad adecuada de yuca
(Hvalkof & Veber, 2005).
Una vez que se cuenta con el masato fermentado, se procede a llamar a las familias,
las cuales se aproximan vistiendo sus mejores cushmas y ropajes. Los participantes se
divierten, conversan, así como despliegan música y cantos. Los hombres bailan el
inkisho, danza donde se mueven en círculos mientras tocan un tambor denominado
tampoo. Las mujeres acompañan también con canciones y bailan la danza shorotantsi
tomadas de los brazos y haciendo cadenas.
En la actualidad, la fiesta del masato recibe también el nombre de “masateada”. Si
bien no compone lo mismos elementos de canto y baile, resulta un momento
importante y es parte de la identidad Asheninka. Las “masateadas” son un espacio de
apertura, donde la norma consiste en compartir y ofrecer la bebida a todos los
presentes. Los Asheninka se caracterizan por tener reglas de hospitalidad como servir
el masato primero a las personas que se le tiene más respeto, así como también
socializar la bebida de tal manera que nadie se quede sin tomar (Killick, 2009).
4.3. VESTIMENTA Y ACCESORIOS
La vestimenta tradicional de los Ashéninka se denomina cushma o kitharentsi. Esta
vestimenta es usada tanto por los hombres, mujeres y niños. La cushma Ashéninka se
asemeja a túnica hecha de hilo de algodón, la cual se agregan motivos como rayas de
acuerdo al género de la persona que la usará.
4.4. VESTIMENTA DE LOS HOMBRES
Las vestimentas de los hombres son las cushma que usualmente están hechas de hilo
de algodón, que se diferencia por tener una abertura vertical para la cabeza hacia el
borde superior de la prenda.
Existen otros accesorios típicos utilizados por los hombres, así como:
● Thato, es un morral, hecha de algodón, con la cual puede aportar sus objetos
personales.
● Corona,
4.5. VESTIMENTA DE LAS MUJERES
Las mujeres, por otro lado, suelen usar cushmas de tocuyo, tela industrial que se compran
en las cuidades y a diferencias de los hombres, la cushma de las mujeres lleva una abertura
horizontal para la cabeza.
CAPTITULO V
5.1. DANZAS
Clasificación
La danza de los Ashéninka tiene un carácter y de contenido mítico o mágico-
religioso, que adquiere o transmite energía relacionada la belicosidad de los
Ashéninka.
Dentro de las danzas de los Ashéninka encontramos la danza del masato:
a). La Danza Del pokaantsi
Es una fiesta de la bienvenida; es una danza propia de las comunidades nativas
de los Ashéninka.
b). La Danza Del piyarentsi
Es una fiesta de diversión o alegría. Es una danza propia de los Ashéninka
que siempre se danza cuando uno está borracho y también se danza en
actividades importantes.
c). La Danza Del Kamarampi
Es una danza propia de los Ashéninka que se danza cuando uno esta tomando
Ayahuasca.
5.2. CANTO
Letra de la canción (idioma) y (mensaje o contenido) de que trata la canción
KAMARAMPI
Nirakero kamarampi, nirakero kamarampi,
kamarampi, kamarampi,
kamarampi, kamarampi.
Pirero kamarampi, pirero kamarampi,
Kamarampi, kamarampi,
Kamarampi, kamarampi.
Mensaje: Esta canción tiene un mensaje de que una persona Ashéninka se ve
valiente en tomar la ayahuasca para tener diferentes conocimiento y sabidurías.
SHIRONI
Shironi, shironi, shironi,
Isaeki antamiki
Isaeki antamiki.
Ara aratanaki noshironi shironi
Noshironi shironi
Amemenatake noshironi, shironi
Noshironi shironi.
Mensaje: Esta canción se trata de la paloma que vive en el bosque.
CONCLUSION
Los Ashéninka han sido conocidos por su gran movilidad y su capacidad para organizarse y
ser una lengua diferente a los Ashaninka. Por otro lado, la producción artesanal y textil del
pueblo Ashéninka es una de las más buscada en la Amazonía peruana debido a sus típicos
diseños. Estos tipos de costumbres y tradiciones sobre la cultura del pueblo Ashéninka tiene
un valor fundamental en la cultura Ashéninka, ya que expresa su cosmovisión.
Finalmente, se ha visto la importancia que el pueblo Ashéninka tiene, así como su
organización social y la manera de como viven. Así mismo tienen una riqueza de la cultura
que aun permacen vivas y eso es muy importante para la población Ashéninka.
REFERENCIA BIBLIOGRAFICA
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Verano.
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identidad ashéninka. ISHRA, Revista del Instituto Seminario de Historia Rural Andina de
la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad, 7-22.
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Lima: Ministerio de Educación.
-Hvalkof, S. (1992). La naturaleza del desarrollo: Nativos y Colonos en el Gran Pajonal.
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-Hvalkof, S. (1998). De la esclavitud a la democracia: Antecedentes del proceso indígena
del Alto Ucayali y Gran Pajonal. En P. García Hierro, S. Hvalkof, & A. Gray, Liberación y
derechos territoriales en Ucayali - Perú (págs. 85-170). Copenhague: IWGIA.
-Hvalkof, S. (2013). Victoria Ashéninka: espacio, territorio y economía en el Gran Pajonal
de la Amazonía peruana. En S. Varese, F. Apffel-Marglin, & R. Rumrill, Selva Vida. De la
destrucción de la Amazonía al paradigma de la regeneración (págs. 191-228). Lima:
IWGIA