Marco Referencial
Antecedentes de la Investigación
En un estudio realizado en el año 2020 de la directrices de
PRISMA nos dice esto: El trastorno por déficit de atención e
hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos del neurodesarrollo
más frecuentes en la infancia y la adolescencia, que generalmente
se diagnostica por primera vez en la infancia y a menudo persiste
hasta la edad adulta. Es una de las causas más frecuentes de envío
de niños a clínicas de psicología y psiquiatría. Los niños con TDAH
pueden tener dificultades para concentrarse, carecer de autocontrol
y comportamientos impulsivos, o exhibir una actividad excesiva. La
hiperactividad, uno de los principales síntomas del TDAH, puede
conducir a la incompatibilidad psicológica y social de un niño en el
hogar, la escuela y la comunidad. El aspecto fundamental del
trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH, según el
Quinto Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales
(DSM5), es un conjunto de comportamientos que alteran el estatus
social. El aumento de la actividad motora en contextos inapropiados,
el tambaleo excesivo, el juego con los dedos y la locuacidad son
ejemplos de estas circunstancias sociales, que pueden interferir con
la vida personal y educativa.
El trastorno por déficit de atención afecta a los niños de forma
diferente según su edad y género, y es más común en niños que en
niñas. Los signos iniciales de hiperactividad suelen ser difíciles de
detectar hasta que el niño cumple cuatro años, y es más evidente en
la escuela primaria. En la adolescencia temprana, la condición
normalmente sigue un patrón predecible. Sin embargo, los estudios
demuestran que las principales características del TDAH cambian
con la edad, por lo que, independientemente de la clasificación, el
TDAH parece reducirse en la edad adulta. A lo largo de este rango
de edad, la hiperactividad en particular, aunque todavía está
presente, es menos evidente (Ramtekkar et al. 2010). Como
resultado, se requiere una historia clínica completa para el
diagnóstico del TDAH, que luego conduce a la identificación de
síntomas específicos.
Los síntomas del TDAH son frecuentes en niños en edad
escolar y pueden persistir hasta bien entrada la edad adulta. En
general, el TDAH se caracteriza por impulsividad, déficit de atención
e hiperactividad. Una persona con inatención puede tener
dificultades para concentrarse, mantener la concentración y la
organización. Una persona hiperactiva puede parecer moverse con
frecuencia o inquietarse excesivamente. Una persona impulsiva
puede comportarse sin pensar o tener dificultades para controlarse.
Los pacientes pueden ser incapaces de prestar mucha atención a
los detalles o pueden ser descuidados al realizar tareas como las
escolares, el trabajo u otras actividades.
Como también lo dicen los Autores Warren Magnus,
Arayamparambil C. Anilkumar y Kamleh Shaban en el año 2023
Afiliaciones Para diagnosticar el TDAH, es fundamental obtener la
historia clínica del paciente. El diagnóstico se basa en la historia
clínica del niño, donde presenta dificultades en al menos 6 de los 9
síntomas mencionados en el DSM-5. Los síntomas de inatención
incluyen falta de atención a las tareas, pasar por alto pequeños
detalles, apresurarse al finalizar las tareas, no escuchar cuando se le
habla, dificultad para organizar las cosas, no terminar el trabajo,
desagradar o evitar las tareas que requieren un esfuerzo mental
sostenido, perder objetos o ser olvidadizo. Los síntomas de
hiperactividad incluyen inquietud, sentir que un motor interno está
siempre en marcha, abandonar el asiento, subirse a objetos, ser
ruidoso, responder bruscamente, hablar en exceso o fuera de turno,
tener dificultad para esperar su turno, interrumpir o entrometerse con
los demás. Estos síntomas deben presentarse en múltiples
contextos.
Sin embargo, en los adultos, estos síntomas básicos pueden no
presentarse y manifestarse como otros problemas, como
procrastinación, inestabilidad emocional y baja autoestima. Es
probable que presenten una mayor impulsividad o falta de atención,
ya que los síntomas de hiperactividad pueden controlarse mejor. Los
síntomas de falta de atención o hiperactividad probablemente se
detecten al realizar una historia clínica completa de la infancia, pero
podrían haberse pasado por alto.
El TDAH interfiere con el funcionamiento y el desarrollo. Esto puede
ocurrir en adultos que no trabajan y, a menudo, se ignora en esta
población. Por ejemplo, una madre que se queda en casa puede
tener dificultades para llevar a sus hijos a la escuela a tiempo,
organizar su casa, prestar atención al conducir, etc., lo que afecta su
funcionamiento y su vida diaria incluso cuando no está trabajando ni
estudiando. Es importante tener esto en cuenta al realizar un
diagnóstico.
Se utilizan diferentes escalas para medir los problemas que sufren
los pacientes con TDAH. Un ejemplo es la Escala de Trastorno por
Déficit de Atención de Brown, que incluye áreas comunes en las que
estas personas tienen dificultades y puede utilizarse en adultos para
identificar el trastorno. En el caso de los niños, se suele utilizar la
Escala de TDAH de Vanderbilt, ya que incluye un componente tanto
para el profesorado como para los padres. Por otro lado, la
exploración física no es tan útil para el diagnóstico del TDAH, pero
puede utilizarse para descartar causas médicas, como problemas de
tiroides. También podría ayudar a identificar cualquier problema
médico que, a su vez, podría orientar las opciones de tratamiento.
Por ejemplo, es posible que las personas con hipertensión no opten
por los estimulantes como opción de tratamiento.
Según las autoras de la Revista de la Universidad del Zulia Verónica
Alexandra Jaramillo Galarza y Mildred Paola Sánchez-Hidalgo en el
año 2021 dicen Los estudios acerca del TDAH, si bien han explorado
con mayor profundidad sus dimensiones psicológicas, arrojan
también importantes conclusiones sobre la manera en que este
síndrome puede presentarse en las aulas. Cuando esto ocurre,
muchos docentes, no solo en Ecuador sino en otras latitudes, deben
replantear sus estrategias pedagógicas y sus recursos para el
aprendizaje. Esa exigencia, es propia de una educación que busque
ser equitativa e inclusiva, tal como lo demanda la realidad nacional,
en congruencia con las tendencias mundiales y, más aún, con la
legislación educativa en Ecuador.
La importancia de abordar este tema pasa también por una cuestión
social, pues de acuerdo con Llanos et al (2019), los niños que
manifiestan el TDAH, no solo presentan limitaciones para las
actividades académicas, sino que pueden arrastrar dificultades en
sus procesos de socialización, tanto en la familia como con sus
pares. Lo más peligroso es que estos problemas suelen confundir
tanto a padres como a docentes y, en consecuencia, los afectados
pueden ser objeto de situaciones discriminatorias que atentan contra
el libre desarrollo de su personalidad.
Partiendo de estas consideraciones, el objetivo central de esta
investigación es la caracterización del Trastorno de Atención por
Hiperactividad (TDAH), así como el análisis e interpretación de la
manera en que ha ido evolucionando su conocimiento.
Consideramos así, que la efectividad con la que los docentes
actuales pueden concebir estrategias pedagógicas para
contrarrestar las circunstancias que conlleva el TDAH, tiene que ver
con el manejo correcto de la información y su comprensión.
Como también los autores Chávez Méndez, Angélica Divany
Carbajal Valenzuela y Cintli Carolina en el año 2024 en sus tesis El
Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad (TDAH) es uno de
los trastornos del neurodesarrollo (TND) más comunes, se
caracteriza por un patrón de inatención, hiperactividad e impulsividad
que afecta el desarrollo, y comúnmente se presenta con problemas
de conducta. La inserción de niños/as con TND en la educación
regular ha aumentado, pero la capacitación docente para una
verdadera atención a la diversidad es insuficiente. La Terapia de
Interacción Maestro-Niño (TIMN) es un entrenamiento de manejo
conductual cuya eficacia se ha demostrado en niños/as con
neurodesarrollo típico, pero no se han localizado estudios de su uso
en población con TND.
El objetivo de esta investigación fue conocer la eficacia de la TIMN
para disminuir el número y la frecuencia de las conductas disruptivas
y las características del TDAH y para aumentar las habilidades de
interacción de la maestra. Se trabajó con una maestra y su alumno
de
5 años con diagnóstico de TDAH. En la entrevista se encontró que
existía falta de seguimiento de instrucciones, de respeto de turnos y
de respeto hacia sus pares y exclusión por parte de los mismos. Se
realizaron 17 sesiones de entrenamiento en tiempo real mientras
maestra y alumno interactuaban. Para la maestra, la
intensidad/número de los problemas de conducta cambió de 175/23
antes de iniciar la intervención a 70/0 al finalizarla, para la madre de
200/29 a 100/19. El puntaje de evaluación de las características
asociadas al TDAH cambió de 458 a 371 según la maestra y de 341
a 280 según la madre. La mayoría de las evaluaciones cambiaron a
puntajes no clínicos.
Las habilidades de interacción entrenadas en la maestra
elogios/descripciones/parafraseo cambiaron de 5/5/3 a 10/10/10. Se
concluye que en este caso la TIMN fue adecuada para intervenir en
el aula con el alumno con diagnóstico de TDAH y su maestra.