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Divorcio Isabel

Carmen Isabel Hernández de Rivas solicita el divorcio por desafecto de Adolfo Rafael Rivas Sánchez, fundamentándose en sentencias del Tribunal Supremo de Justicia que establecen el desafecto como causal de divorcio sin necesidad de un contradictorio. La relación conyugal ha estado marcada por desavenencias que han llevado a una separación de hecho y la pérdida del afecto, siendo su único hijo, Aarón José Rivas Hernández, un factor importante en la decisión. Se acompaña la documentación pertinente que respalda la solicitud de divorcio y se argumenta que el procedimiento debe ser objetivo y no invasivo del libre desarrollo de la personalidad del solicitante.

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Divorcio Isabel

Carmen Isabel Hernández de Rivas solicita el divorcio por desafecto de Adolfo Rafael Rivas Sánchez, fundamentándose en sentencias del Tribunal Supremo de Justicia que establecen el desafecto como causal de divorcio sin necesidad de un contradictorio. La relación conyugal ha estado marcada por desavenencias que han llevado a una separación de hecho y la pérdida del afecto, siendo su único hijo, Aarón José Rivas Hernández, un factor importante en la decisión. Se acompaña la documentación pertinente que respalda la solicitud de divorcio y se argumenta que el procedimiento debe ser objetivo y no invasivo del libre desarrollo de la personalidad del solicitante.

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CIUDADANO: JUEZ DE PRIMERA INSTANCIA DE MEDIACIÓN,

SUSTANCIACIÓN Y EJECUCIÓN DEL CIRCUITO DE PROTECCIÓN


DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN
JUDICIAL DEL AREA METROPOLITANA DE CARACAS
SU DESPACHO.-

Yo, CARMEN ISABEL HERNANDEZ DE RIVAS, venezolana, mayor de edad, de este


domicilio y titular de la cédula de identidad número V-15.290.513, asistida en este acto
por el ciudadano LUIS ENRIQUE CARUTO QUIJADA, Abogado en libre ejercicio de la
profesión, titular de la cédula de identidad N° V-14.385.811, de este domicilio e
inscrito debidamente en el Instituto de Previsión Social del Abogado (I.P.S.A.), bajo el
Nro. 106.995, ante usted, ocurrimos como en efecto lo hacemos para presentar
solicitud de DIVORCIO POR DESAFECTO, del vínculo matrimonial que mantengo con el
ciudadano ADOLFO RAFAEL RIVAS SANCHEZ, venezolano, mayor de edad, de este
domicilio y titular de la cédula de identidad N° V-14.076.105; fundamentándome en la
Sentencia N° 1070, de fecha 9 de Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia, que instituyó el desafecto como causal de divorcio y en
la Sentencia N° 136 del 30 de Marzo de 2017 de la Sala de Casación Civil del Tribunal
Supremo de Justicia, que versa sobre el procedimiento a seguir en solicitudes de
divorcio por Desafecto; solicitud que hago en la forma siguiente:

CAPITULO I DE LOS HECHOS

Contrajimos Matrimonio Civil por ante la Primera Autoridad Civil del Municipio
Sucre del Estado Sucre en fecha diecinueve (19) de Diciembre de 2001, según consta
en copia certificada de Acta de Matrimonio que acompaño marcada letra “A”,
asentada bajo el número cuatrocientos cuarenta y seis (N° 446), Tomo II, Folio 209 de
los Libros de Actas de Matrimonios Civiles llevados por ese despacho en el año 2001,
instrumento fundamental en solicitudes de divorcio. Fijamos nuestro último domicilio
conyugal, en la dirección siguiente: Calle Oriental del Amparo, casa Nº 07-34, sector
Lomas de Urdaneta, Municipio Libertador del Distrito Capital. De esta unión conyugal
procreamos un (01) hijo; nuestro único hijo de nombre AARON JOSE RIVAS
HERNANDEZ, nacido el día quince (15) de Junio del año Dos Mil Nueve (2009), tal como
consta en copia certificada de partida de nacimiento que acompaño marcada letra “B”.
Nuestra relación desde el principio y por varios años fue armoniosa y estuvo basada en
el respeto, la tolerancia, el afecto mutuo y la comprensión; cumpliendo cada uno con
nuestras obligaciones conyugales. Pero es el caso ciudadano juez que en nuestra
relación surgieron desavenencias que nos fueron distanciando como pareja haciendo
imposible nuestra vida en común a tal punto que hace ya más de tres (03) años que
deje de tenerle afecto a mi aun esposo como pareja, solo lo respeto como persona y
padre de mi hijo, no existiendo actualmente ningún vínculo afectivo o apego
sentimental que me una a él; así mismo he de resaltar que tomando en consideración
el derecho de nuestro hijo a vivir en un ambiente en armonía, me separe de hecho de
mi aún esposo, interrumpiendo definitivamente nuestra vida en común el día viernes
veinte (20) del mes de enero del año dos mil veinticuatro (2024), viviendo a partir de
esa fecha cada uno en residencias diferentes; destacando que jamás pretendí ni
pretendo reconciliación alguna; por lo que manifiesto ante usted mi voluntad de poner
fin a la relación matrimonial por invocación expresa del desafecto, que de acuerdo a lo
plasmado en el contenido de la Sentencia N° 1070 del 9 de Diciembre de 2016 de la
Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, y que aquí reproduzco: (…) al
momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el nacimiento del desafecto, el cual
es definido por la Real Academia Española como la falta de estima por algo o alguien a
quien se muestra desvío o indiferencia. Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual
del apego sentimental, habiendo de una disminución del interés por el otro, que
conlleva a una sensación creciente de apatía, indiferencia y de alejamiento emocional,
lo que con el tiempo lleva a que los sentimientos positivos que existían hacia él o la
cónyuge cambien a sentimientos negativos o neutrales… Como consecuencia de los
hechos narrados ciudadano Juez respetuosamente solicito decrete el divorcio por
desafecto, solicitud que hago ante usted de acuerdo a su competencia como juez que
ampara los derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes. CAPITULO II DEL DERECHO La
Sentencia N° 1070 del nueve (9) de Diciembre del año dos mil dieciséis (2016) de la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, estableció dentro de su contenido el
desafecto como motivo o causal de divorcio y destacó que no precisa de un
contradictorio en la forma siguiente: (…) esta Sala estando en franca sintonía con el
respeto a los derechos constitucionales relativos a la libertad y el libre
desenvolvimiento de la personalidad, desarrollados en la sentencia 693/2015,
estableció la posibilidad de que la ruptura jurídica del vínculo matrimonial se pueda
generar por causas no previstas en la legislación patria, es decir, que el desafecto y la
incompatibilidad de caracteres, creadores de disfunciones en el matrimonio y la
familia, siendo esta la base fundamental para el desarrollo de la sociedad, pueden ser
alegados con el fin de obtener una sentencia que disuelva el vínculo jurídico que une a
los cónyuges, para así lograr el desenvolvimiento efectivo de los principios, valores y
derechos constitucionales que rigen la materia, así como la protección familia y de los
hijos –si es el caso- habidos durante esa unión matrimonial en la cual se produjo el
desafecto o la incompatibilidad señalada. Por ello, a los fines de la protección familiar
debe entenderse el divorcio como una solución al conflicto marital surgido entre los
cónyuges, con el propósito de aligerar la carga emocional de la familia.(...Omissis...) En
consecuencia, considera esta Sala que con la manifestación de incompatibilidad o
desafecto para con el otro cónyuge apareja la posibilidad del divorcio en las demandas
presentadas a tenor de lo dispuesto en el artículo 185 y 185-A, que conforme al criterio
vinculante de esta Sala no precisa de un contradictorio, ya que se alega y demuestra el
profundo deseo de no seguir unido en matrimonio por parte del cónyuge-demandante,
como manifestación de un sentimiento intrínseco de la persona, que difiere de las
demandas de divorcio contenciosas. En efecto, la competencia de los Tribunales es
producir como juez natural conforme lo dispone el artículo 49 constitucional, una
decisión que fije la ruptura jurídica del vínculo con los efectos que dicho divorcio
apareja, sin que pueda admitirse la posibilidad de que manifestada la existencia de
dicha ruptura matrimonial de hecho, se obligue a uno de los cónyuges a mantener un
vínculo matrimonial cuando éste ya no lo desea, pues de considerarse así se verían
lesionados derechos constitucionales como el libre desenvolvimiento de la
personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, el de constituir legalmente una
familia, y otros derechos sociales que son intrínsecos a la persona.... Por su parte la
Sentencia N° 136 del treinta (30) de Marzo del año dos mil diecisiete (2017) de la Sala
de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, estableció dentro de su contenido el
procedimiento a seguir en solicitudes de divorcio por desafecto en la forma siguiente:
“Cuando uno de los cónyuges manifieste la incompatibilidad de caracteres o el
desafecto para con el esposo o la esposa, el procedimiento de divorcio no requiere de
un contradictorio, ya que es suficiente el deseo de no seguir en matrimonio por parte
del cónyuge solicitante para que se decrete el divorcio, en armonía con los preceptos
constitucionales y las sentencias vinculantes supra desarrolladas, pues es evidente que
el libre desarrollo de la personalidad como parte del derecho a la libertad, definen un
espacio de autonomía individual, de inmunidad, frente al poder estatal, cuya
interdicción sólo procede bajo causas específicas. Entonces, cuando la causal de
divorcio verse sobre el desamor, el desafecto o la incompatibilidad de caracteres, el
procedimiento a seguir será el de la jurisdicción voluntaria, establecido en los artículos
del 895 al 902 del Código de Procedimiento Civil, ordenando la citación del otro
cónyuge (quien deberá comparecer representado o debidamente asistido de abogado)
y del Fiscal del Ministerio Público, pues una vez expresada en los términos descritos la
voluntad de disolver la unión matrimonial “…debe tener como efecto la disolución del
vínculo…”.

Así lo refleja la sentencia 1070/2016 supra transcrita de la Sala Constitucional,


procedimiento en el cual fue suprimida la articulación probatoria, ya que tal
manifestación no puede depender de la valoración subjetiva que haga el Juez de la
entidad de la razón del solicitante. Por último, ratifica esta Sala que el fin que deben
perseguir los tribunales, es producir como jueces naturales conforme lo dispone el
artículo 49 de la Carta Política, una decisión que entienda el divorcio como una
solución al conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el propósito de la
protección familiar y de aligerar la carga emocional de la misma.(...Omissis...) Por ello,
una vez expresada en los términos descritos la voluntad de disolver la unión
matrimonial, “…debe tener como efecto la disolución del vínculo…” máxime si cualquier
posible discusión en cuanto a una eventual reconciliación estaría –como ocurre en el
sub iudice- fuera de contexto por ser ajena a las defensas que se plantearen, sin
condicionantes probatorios, pues no existe prueba del sentimiento de desafecto ya
que ello no está vinculada a condiciones ni a hechos comprobables; por el contrario,
debe depender de la libre manifestación de voluntad del cónyuge de disolver el vínculo
por la terminación del afecto, lo cual es más acorde con las exigencias constitucionales
del libre consentimiento que impone el derecho de libre desarrollo de la personalidad
y sin que el procedimiento pretenda invadir la esfera privada del cónyuge solicitante y
sin cuestionar el libre desarrollo de su personalidad, pues las relaciones conyugales se
establecen para vivir manteniendo el vínculo afectivo, por lo que a través del
procedimiento de jurisdicción voluntaria el Juez cuenta un amplio margen de
discrecionalidad para acordar la demanda y sus pretensiones y de conformidad al
artículo 11 del Código ritual, pueda, en casos excepcionales de duda, requerir alguna
prueba que considere indispensable, sin permitírsele al Juez inmiscuirse en el libre
desarrollo de la personalidad del individuo al valorar los motivos por los cuales el
solicitante adoptó la decisión. El trámite es estrictamente objetivo y nada invasivo de
la esfera individual del o la solicitante… En ese orden de ideas, esta Sala de Casación
Civil acoge los criterios doctrinales y jurisprudenciales antes citados, especialmente la
sentencia N° 1070 dictada con carácter vinculante por la Sala Constitucional en fecha 9
de diciembre de 2016, y concluye que cualquiera de los cónyuges que así lo desee,
podrá demandar el divorcio por las causales previstas en el artículo 185 del Código
Civil, o por cualquier otro motivo, como la incompatibilidad de caracteres o desafecto,
sin que quepa la posibilidad de que manifestada la ruptura matrimonial de hecho, se
obligue a alguno de los cónyuges a mantener el vínculo jurídico cuando éste ya no lo
desea, pues de lo contrario, se verían lesionados derechos constitucionales como el
libre desenvolvimiento de la personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, el de
constituir legalmente una familia, y otros derechos sociales que son intrínsecos a la
persona. Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el desamor, el desafecto o
la incompatibilidad de caracteres, el procedimiento a seguir será el de la jurisdicción
voluntaria, establecido en los artículos del 895 al 902 del Código de Procedimiento
Civil, ordenando la citación del otro cónyuge (quien deberá comparecer representado
o debidamente asistido de abogado) y del Fiscal del Ministerio Público, pues una vez
expresada en los términos descritos la voluntad de disolver la unión matrimonial “…
debe tener como efecto la disolución del vínculo…”. Así lo refleja la sentencia
1070/2016 supra transcrita de la Sala Constitucional, procedimiento en el cual fue
suprimida la articulación probatoria, ya que tal manifestación no puede depender de la
valoración subjetiva que haga el Juez de la entidad de la razón del solicitante. «Que
cualquiera de los cónyuges podrá demandar el divorcio por las causales previstas en el
artículo 185 del Código Civil, y por cualquier otro motivo, tales como: la
incompatibilidad de caracteres o desafecto, sin que quepa la posibilidad de que
manifestada la ruptura matrimonial de hecho, se obligue a alguno de los cónyuges a
mantener el vínculo jurídico, cuando éste ya no lo desea, pues de lo contrario, se
verían lesionados derechos constitucionales como el libre desenvolvimiento de la
personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, y otros derechos sociales que son
intrínsecos a la persona». Dejó establecido nuestro Máximo Tribunal de la República
que cuando uno de los cónyuges manifieste la incompatibilidad de caracteres o el
desafecto para con el esposo o la esposa, el procedimiento de divorcio no requiere de
un contradictorio, ya que es suficiente el deseo de no seguir en matrimonio por parte
del cónyuge solicitante, para que se decrete el divorcio, sin que le sea dable al juez,
entrar en consideraciones subjetivas ni axiológicas acerca de cuáles son las razones por
las cuales surgió el desamor, pues la decisión del juez debe comprender que el
divorcio, en éstos casos, es una solución al conflicto marital surgido entre los cónyuges,
con el propósito de la protección familiar y de aligerar la carga emocional de la misma.
Todo esto obedece al respecto a los derechos constitucionales relativos a la libertad y
el libre desenvolvimiento de la personalidad desarrollados en las sentencias de la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, Nº 446 del 15 de Mayo del 2014 Exp.
14-094; Nº 693 del 02 de Junio del 2015 Exp. 12-1163 y Nº 1070 DEL 09 de Diciembre
del 2016 Exp. 16-916.

CAPITULO III DE LAS PRUEBAS

Ciudadano Juez consigno y acompaño a este escrito marcada letra “A” nuestra
acta de matrimonio, la cual es el instrumento fundamental en solicitudes de divorcio y
es pertinente porque su objeto es demostrar que existe un vínculo matrimonial entre
nosotros. Consigno y acompaño a este escrito la copia certificada de la partida de
nacimiento de nuestro hijo ya identificado, marcado con la letra “B”, el cual tiene
pleno valor probatorio, siendo instrumento pertinente porque su objeto es demostrar
la filiación legal que existe entre nuestro hijo y nosotros. Reitero el criterio de la Sala
de Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia y acogido por la Sala de Casación
Civil del nuestro máximo Tribunal, respecto a que el desafecto no está sujeto a pruebas
para decretar el divorcio, bastando solo con la libre manifestación de voluntad de uno
de los cónyuge de disolver el vínculo por la terminación del afecto.
CAPITULO IV
DEL RÉGIMEN DE CONVIVENCIA FAMILIAR, RESPONSABILIDAD DE CRIANZA, PATRIA
POTESTAD Y DE LA OBLIGACIÓN DE MANUTENCIÓN

Invocando el derecho y de conformidad con el Artículo 351 de la Ley Orgánica


de Protección de niños, niñas y adolescentes: En caso de interponerse acción de
divorcio, de separación de cuerpos o de nulidad de matrimonio, el juez o jueza debe
dictar las medidas provisionales, en lo referente a la Patria Potestad y a su contenido,
particularmente en lo que concierne a la Custodia, al Régimen de Convivencia Familiar
y a la Obligación de Manutención que deben observar el padre y la madre respecto a
los hijos e hijas que tengan menos de dieciocho años y, a los que, teniendo más de esta
edad, se encuentren con discapacidad total o gran discapacidad, de manera
permanente. En todo aquello que proceda, el juez o jueza debe tener en cuenta lo
acordado por las partes. Artículo 365 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas
y adolescentes : la Obligación de Manutención comprende todo lo relativo al sustento,
vestido, habitación, educación, cultura, asistencia y atención médica, medicinas,
recreación y deportes, requeridos por el niño, niña y adolescente. Artículo 385 de la
Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: El padre o la madre que no
ejerza la patria potestad, o que ejerciéndola no tenga la responsabilidad de Custodia
del hijo o hija, tiene derecho a la convivencia familiar, y el niño, niña o adolescente
tiene este mismo derecho. Artículo 359 de la Ley Orgánica de Protección de niños,
niñas y adolescentes: El padre y la madre que ejerzan la Patria Potestad tienen el
deber compartido, igual e irrenunciable de ejercer la Responsabilidad de Crianza de
sus hijos o hijas, y son responsables civil, administrativa y penalmente por su
inadecuado cumplimiento. En caso de divorcio, separación de cuerpos, nulidad de
matrimonio o de residencias separadas, todos los contenidos de la Responsabilidad de
Crianza seguirá siendo ejercida conjuntamente por el padre y la madre. Artículo 349 de
la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes: La Patria Potestad sobre
los hijos e hijas comunes habidos durante el matrimonio y uniones estables de hecho
que cumplan con los requisitos establecidos en la Ley, corresponde al padre y a la
madre y la misma se ejerce de manera conjunta, fundamentalmente en interés y
beneficio de los hijos e hijas. En caso de desacuerdo respecto a lo que exige el interés
de los hijos e hijas, el padre y la madre deben guiarse por la práctica que les haya
servido para resolver situaciones parecidas. Si tal práctica no existe o hubiese dudas
sobre su existencia, cualquiera de ellos o el hijo o hija adolescente puede acudir ante el
Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, de conformidad con lo previsto
en el Parágrafo Primero del artículo 177 de esta Ley.

Ciudadano Juez con respecto a nuestro hijo propongo se establezca en


beneficio de él lo siguiente: PRIMERO: La patria Potestad continuara siendo ejercida
por ambos progenitores conforme a la ley. SEGUNDO: Ambos progenitores seguiremos
ejerciendo la responsabilidad de crianza de nuestro hijo conforme a la ley. TERCERO:
Nuestro hijo quedará bajo la custodia directa de su progenitora tal como ha venido
sucediendo hasta ahora. CUARTO: El padre quien nunca ha dejado de proveer lo
necesario para su hijo, continuara aportando conforme a la ley y a la moral para cubrir
las necesidades básicas del mismo, tal como ha venido sucediendo hasta ahora, por lo
tanto le dará a su hijo mensualmente por concepto de obligación de manutención la
cantidad de Cinco Mil Bolívares (Bs. 5.000,oo) los cuales serán depositados en la
cuenta que posteriormente se aportaran los datos. Para el mes de agosto de cada año
el padre cubrirá el cincuenta por ciento (50%) de los gastos de útiles, uniformes y
calzado escolar que requiera su hijo y para el mes de diciembre de cada año el padre
cubrirá el cincuenta por ciento (50%) de los gastos que requieran su hijo en ropas y
calzados para estrenos, obligación que será adicional a lo depositado mensualmente,
previéndose que para cubrir este cincuenta por ciento (50%) de gastos de vestimenta y
calzado de su hijo, como mínimo el padre deberá contribuir en los meses de agosto
con la cantidad que represente el 25% del monto de manutención mensual y para los
meses de diciembre para cubrir este cincuenta por ciento (50%) de gastos de
vestimenta y calzados de su hijo deberá aportar el treinta y cinco por ciento (35%) de
lo que perciba por concepto de utilidades, así mismo el padre sufragará el cincuenta
ciento (50%) de los gastos de medicinas y exámenes médicos que requiera su hijo y en
caso de cesantía del padre de su fuente de trabajo para proteger a su hijo deberá
aportar el treinta y cinco por ciento (35%) de lo que perciba por prestaciones sociales.
En cuanto al Régimen de Convivencia Familiar propongo se establezca lo siguiente en
la decisión que recaiga sobre este asunto: PRIMERO: El padre podrá visitar a su hijo en
cualquier momento del día, siempre que no interrumpa sus labores escolares; los fines
de semana el padre podrá llevarse a su residencia a su hijo, desde los viernes a las seis
de la tarde (06:00 p.m.) hasta los domingos a las seis de la tarde (6:00 p.m.), por lo que
queda entendido que podrá pernoctar con el padre. SEGUNDO: En cuanto a la época
decembrina nuestro hijo pasara las vacaciones de esta época con el padre desde las
seis de la tarde (06:00 p.m.) del quince (15) de diciembre de cada año hasta las seis de
la tarde (06:00 p.m.) del treinta (30) de diciembre de cada año, teniendo el padre el
derecho de pernoctar con su hijo en estos días continuos; en caso de ser necesario que
nuestro hijo realice viajes de esparcimiento en época decembrina con algún
progenitor, el otro progenitor deberá firmar el correspondiente permiso de viaje
siempre y cuando el viaje no se extralimite de siete (07) días continuos. TERCERO: En
cuanto a Carnaval y la Semana Santa, cuando el Carnaval lo pasen con la madre, la
Semana Santa la pasarán con el padre, es decir se alternaran ambas festividades año
tras año. CUARTO: El Día de la Madre que se celebra en domingo, los cuales como ya
ha quedado establecido son días en que nuestro hijo deberá estar con el padre, lo
pasará con la madre, es decir que el padre deberá entregar a nuestro hijo los sábados
previos al día de la madre de cada año a las seis de la tarde (06:00 p.m.), y el Día del
Padre que se celebra en domingo nuestro hijo lo pasará con el padre como ya ha
quedado establecido hasta las seis de la tarde (06:00 p.m.). QUINTO: El día del
cumpleaños de nuestro hijo, cada año serán pasados al lado de su madre y el padre
podrá asistir a la reunión que se celebre en esas ocasiones. En cuanto a las vacaciones
escolares se dividirán exactamente por mitad; la primera mitad se fija desde el quince
(15) de julio de cada año hasta el quince (15) de agosto de cada año, y la segunda
mitad se fija desde el dieciséis (16) de agosto de cada año hasta el quince (15) de
septiembre de cada año; debiendo ambos padres alternarse los periodos de
vacaciones que pasaran con nuestro hijo bien sea pasando la primera mitad o la
segunda mitad; queda entendido que a partir del establecimiento de este régimen le
corresponde al padre pasar con nuestro hijo la primera mitad del periodo de
vacaciones; tomando en consideración que la custodia de nuestro hijo la tiene la
madre, el padre deberá buscar a nuestro hijo el día quince (15) de julio de cada año
que le corresponda a las ocho y media de la mañana (08:30 a.m.) y entregarlas a la
madre el día quince (15) de agosto a las seis de la tarde (06:00 p.m.), teniendo derecho
a pernoctar con nuestro hijo y cuando al padre le corresponda pasar la segunda mitad
con nuestro hijo deberá buscarlas el dieciséis (16) de agosto de cada año que le
corresponda a las ocho y media de la mañana (08:30 a.m.) y entregarlas el día quince
(15) de septiembre del año que curse a las seis de la tarde (06:00 p.m.), teniendo el
padre el derecho a pernoctar con nuestro hijo. Queda entendido que en el periodo de
vacaciones escolares nuestro hijo no podrán pasar más de cinco (05) días continuos
con el padre ni con la madre debiendo tener contacto con el progenitor que no le
corresponda pasar uno de los periodos de las vacaciones con él, desde los sábados a
las ocho de la mañana (08:00 a.m.) hasta el domingo a las seis de la tarde (06:00 p.m.),
es decir pernoctaran con nuestro hijo, por lo tanto al progenitor que no le corresponda
pasar con nuestro hijo la mitad de las vacaciones deberá buscarlo y entregarlo en el
horario indicado. En caso de ser necesario que nuestro hijo en época de vacaciones
escolares pase más de cinco (05) días continuos con algún progenitor por cuestiones
de viajes de esparcimiento, el otro progenitor deberá firmar el correspondiente
permiso de viaje, el cual no podrá extenderse por más de doce (12) días continuos. Así
mismo el padre deberá comunicar continuamente a nuestro hijo cuando no pueda
cumplir el régimen de convivencia previsto motivado a su condición de funcionario del
estado, debiendo en todo caso mantener contacto telefónico con el y hacer uso de las
redes sociales actuales.

CAPITULO V DE LOS BIENES

En cuanto a bienes que partir y liquidar manifiesto que durante la vigencia de


nuestro matrimonio no adquirimos bienes que liquidar.

CAPITULO VI DEL PETITORIO

Narrados los hechos, invocado el derecho y aportadas las documentales


pertinentes solicito y lo cual es el objeto de mi pretensión que su competente
autoridad decrete el divorcio por desafecto de mi persona hacia el ciudadano ya
identificado, por haber manifestado mi voluntad, sin ningún tipo de coacción de
querer poner fin a la relación matrimonial por invocación expresa del desafecto; así
mismo solicito que mi aun esposo convenga en lo propuesto en beneficio de nuestro
hijo en relación a las Instituciones Familiares o en su defecto sean fijadas conforme a
su sano criterio tomando como base la propuesta que hago en beneficio de nuestro
hijo.

CAPITULO VII DE LAS NOTIFICACIONES

Indico que el ciudadano ADOLFO RAFAEL RIVAS SANCHEZ, plenamente


identificado, está residenciado en la siguiente dirección: Calle Oriental del Amparo,
casa Nro. 07-34. Sector Lomas de Urdaneta, teléfono (0412) 953.88.39, a fin de que
juzgue lo conveniente para materializar su notificación personal e informarla sobre
este procedimiento; todo conforme al artículo 458 de la Ley Orgánica para la
Protección de Niños, Niñas y Adolescentes vigente, en concordancia con el artículo 218
del Código de Procedimiento Civil vigente, que prevé la entrega de citaciones
personales en el lugar donde se le encuentre a la persona, siempre y cuando sea
dentro de los límites territoriales de la jurisdicción del Tribunal. Señalo que mi
domicilio procesal será el siguiente: Por todo lo antes expuesto, ocurro ante usted para
SOLICITAR EL DIVORCIO POR DESAFECTO, en base a la Sentencia N° 1070, de fecha 9
de Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia y en la
Sentencia N° 136 del 30 de Marzo de 2017 de la Sala de Casación Civil del Tribunal
Supremo. Pido que esta Solicitud sea admitida, tramitada conforme a derecho y
declarada con lugar. En Caracas a la fecha de su presentación.

LUIS ENRIQUE CARUTO QUIJADA CARMEN ISABEL HERNANDEZ DE RIVAS,


I.P.S.A. 106.995 V-15.290.513

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