LA CAÍDA DEL REY DAVID
Guion escolar narrado (Versión extendida, 2 Samuel 13–20)
ACTO I – AMNÓN Y TAMAR
Narradora: En los días del rey David, su casa fue bendecida, pero también herida. Entre sus hijos,
Amnón, primogénito, amaba a Tamar, su media hermana.
Amnón: (confundido) ¿Por qué se me consume el alma por ella?
Jonadab: (con astucia) Hazte el enfermo y pídele a tu padre que Tamar venga a servirte comida.
Narradora: David, sin sospechar, lo permitió. Tamar vino con ternura, pero Amnón la forzó y luego
la despreció.
Tamar: ¡No, hermano mío, no cometas esta maldad en Israel!
Narradora: Ella salió rasgando su túnica y llorando. Absalón, su hermano, la recibió en silencio…
pero en su corazón encendió la venganza.
ACTO II – EL CRIMEN DE ABSALÓN
Absalón: (a sus siervos) Esperad hasta que el corazón de Amnón esté alegre con el vino, y entonces
heridlo.
Narradora: En medio del banquete, el golpe cayó. Amnón murió, y los hijos del rey huyeron.
David: (angustiado) ¡Mi hijo ha muerto! ¡Mi casa se desmorona!
Narradora: Absalón huyó a Gesur, donde su abuelo Talmai lo acogió. Y David lloró por muchos
días.
ACTO III – EL REGRESO DEL EXILIADO
Joab: (a la mujer sabia de Tecoa) Ve al rey y háblale con parábola, para que permita volver a su
hijo.
Mujer sabia: (ante David) Si Dios no desecha al desterrado, ¿por qué ha de hacerlo el rey?
David: (suspira) Que vuelva Absalón… pero no vea mi rostro.
Narradora: Así volvió Absalón a Jerusalén, hermoso y ambicioso. Pero el perdón del rey no sanó su
orgullo.
ACTO IV – LA REBELIÓN DE ABSALÓN
Narradora: Absalón robó el corazón del pueblo y se proclamó rey en Hebrón.
Mensajero: ¡Absalón reina en Hebrón!
David: (decidido) Levantaos, huiremos, para que no nos sorprenda el pueblo.
Narradora: David huyó con los suyos. Joab, Ittai, y los sacerdotes Zadok y Abiatar lo acompañaron.
Pueblo: (triste) El rey cruza el Jordán, llorando.
Narradora: En el monte de los Olivos, David oró, y su amigo Husai volvió a Jerusalén para
confundir el consejo de Ahitofel.
Joab: (en batalla) ¡Tened piedad del joven Absalón!
Narradora: Pero Absalón quedó colgado de una encina, y Joab lo atravesó con tres dardos.
Mensajero: ¡Absalón ha muerto!
David: (gritando) ¡Hijo mío, Absalón, hijo mío! ¡Quién me diera morir yo en lugar tuyo!
ACTO V – EL REY HERIDO Y EL REINO DIVIDIDO
Joab: (firme) Oh rey, levántate. Si no sales, hoy perderás a todos tus siervos.
Narradora: David se levantó y se sentó a la puerta. El pueblo se reunió de nuevo.
Pueblo: ¡Viva el rey David!
Narradora: Pero las tribus discutieron. Israel y Judá se dividieron en palabras y en lealtades.
David perdonó a Simei y mostró misericordia a Mefi-boset. Pero el reino ya no era el mismo.
EPÍLOGO – EL REGRESO Y LA HERIDA DEL REINO
(Voces alternadas del pueblo, soldados y el rey)
Voz 1: El rey volvió a Jerusalén, y la ciudad se llenó de esperanza.
Voz 2: Pero entre las tribus aún ardía la rivalidad.
David: (pensativo) Señor, enséñame a gobernar con justicia y perdón.
Voz 3: Seba se rebeló y el pueblo temió otra guerra.
Joab: (a sus hombres) ¡Rodead la ciudad, pero no destruyáis a los inocentes!
Mujer sabia: (desde la muralla) Escucha, Joab, entregaremos al rebelde. No derrames más sangre.
Voz 4: Y Seba cayó, y la guerra cesó.
Narradora: Así volvió la paz a Israel. David reinó hasta el final de sus días, más sabio y más
humilde.
Todos: (juntos) Porque el Señor mira el corazón, y no desecha al que se arrepiente.
(Se inclinan todos. Fin.)