Consti 3
Consti 3
que otorgar a otra antecedente, consistente en si tenían tencia aquí impugnada el sentido y alcance de la decisión
el derecho a su «inclusión en el Grupo A». Esta fue resuel- adoptada en dos pronunciamientos firmes emitidos por
ta, ahora en sentido negativo, en la Sentencia recurrida el mismo órgano judicial.
en amparo. En efecto, la Sala sentenciadora negó a los
recurrentes la denominada pretensión retributiva (los FALLO
denominados efectos retributivos), haciéndose eco para
ello de determinada doctrina legal del Tribunal Supremo En atención a todo lo expuesto, el Tribunal Cons-
pronunciada en interés de Ley que desautoriza el criterio titucional, POR LA AUTORIDAD QUE LE CONFIERE LA CONSTITUCIÓN
que sobre la cuestión había inspirado anteriores Sen- DE LA NACIÓN ESPAÑOLA,
tencias estimatorias firmes del Tribunal Superior de Jus- Ha decidido
ticia de Cantabria; entre ellas las obtenidas por los peti-
cionarios de amparo. Asimismo, se justifica el órgano Otorgar el amparo solicitado por doña María Teresa
judicial en la desestimación de los recursos contenciosos Pérez Ariño y otros y, en consecuencia:
interpuestos por «los titulares en propiedad de la plaza
que en sucesivos recursos ante esta Sala solicitaron la 1.o Reconocer el derecho de los demandantes a la
inclusión en el Grupo A, y a los cuales les fueron dene- tutela judicial efectiva sin indefensión (art. 24.1 CE).
gadas sus pretensiones de abono de diferencias retri- 2.o Anular la Sentencia de 27 de abril de 1999 de
butivas», con lo que parece rechazarse el acogimiento la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal
de la pretensión de los actores, nombrados en comisión Superior de Justicia de Cantabria, en los recursos acu-
de servicios, por el fracaso de quienes eran «titulares mulados núm. 1652/98 y 1653/98 en materia de
en propiedad de la plaza» en su pretensión de ser inclui- personal.
dos en el grupo A mencionado.
3.o Retrotraer las actuaciones procesales al momen-
Pero contra lo dicho por la Sala sentenciadora, hay to anterior al pronunciamiento de la Sentencia, para que
que recordar de nuevo que sus Sentencias de 16 de el órgano judicial dicte nueva resolución en la que se
febrero de 1995 y de 17 de enero de 1996 habían respete el derecho fundamental de los recurrentes a la
declarado a favor de los hoy recurrentes —como apunta tutela judicial efectiva sin indefensión (art. 24.1 CE).
el Ministerio Fiscal— una situación jurídica consolidada,
un derecho «a ser integrados en el Grupo A, con todos Publíquese esta Sentencia en el «Boletín Oficial del
los efectos derivados de tal asignación, que tendrá efi- Estado».
cacia desde la fecha de sus nombramientos definitivos
para sus respectivos puestos de trabajo» (Sentencia del Dada en Madrid, a uno de diciembre de dos mil
Tribunal Superior de Justicia de 16 de febrero de 1995) tres.—Manuel Jiménez de Parga y Cabrera.—Pablo García
o un «derecho de los recurrentes a ser integrados en Manzano.—María Emilia Casas Baamonde.—Javier Del-
el grupo A, con todos los efectos derivados de tal asig- gado Barrio.—Roberto García-Calvo y Montiel.—Jorge
nación, que tendrá eficacia desde la fecha de sus nom- Rodríguez-Zapata Pérez.—Firmado y rubricado.
bramientos, en comisión de servicios, para sus respec-
tivos puestos de trabajo» (Sentencia del Tribunal Supe-
rior de Justicia de 17 de enero de 1996). Son decla-
raciones que guardan con la revisada en la Sentencia
impugnada en amparo la relación de estricta dependen- 303 Sala Primera. Sentencia 205/2003, de 1 de
cia que de por sí vincularía al órgano judicial en virtud diciembre de 2003. Recurso de amparo
de las exigencias del art. 24.1 CE (SSTC 182/1994, 1079/2000. Promovido por don Juan Burgos
de 20 de junio, FJ 3; o 190/1999, de 25 de octubre, Ripoll frente a la Sentencia de la Sala de lo
FJ 4), con lo que el órgano judicial, excediéndose de Contencioso-Administrativo del Tribunal
su competencia para determinar el alcance que cabe Superior de Justicia de la Comunidad Valen-
atribuir a sus anteriores pronunciamientos declarativos ciana que desestimó su demanda contra el
firmes, los desatendió, emitiendo otro en sentido fron- Ayuntamiento de Ribarroja del Turia sobre
talmente contrario y que ignora el efecto prejudicial o sanción de suspensión por unas declaraciones
positivo de la cosa juzgada material de las resoluciones al diario «Levante».
firmes que, recordemos, ha de prevalecer aún en la hipó- Vulneración del derecho a ser informado de
tesis de que el juzgador entendiese que su decisión ante- la acusación: falta de precisión del pliego de
rior no se ajusta a la legalidad (STC 187/2002, de 14 cargos en procedimiento administrativo dis-
de octubre, FJ 6). ciplinario, que aplica a un derecho fundamen-
Y todo ello se llevó a cabo fuera de alguno de los tal un tipo indeterminado de infracción.
cauces que, con carácter extraordinario, están previstos
a tal fin en el ordenamiento procesal. Desde luego no La Sala Primera del Tribunal Constitucional, compues-
puede tenerse como uno de aquéllos un pretendido efec- ta por don Manuel Jiménez de Parga y Cabrera, Pre-
to retroactivo de la doctrina pronunciada en interés de sidente; don Pablo García Manzano, doña María Emilia
Ley que desconozca la fuerza de la cosa juzgada (STC Casas Baamonde, don Javier Delgado Barrio, don Rober-
80/1999, de 26 de abril, FJ 3); tampoco parecen asu- to García-Calvo y Montiel y don Jorge Rodríguez-Zapata
mibles las alegaciones que, sobre este punto y con cita Pérez, Magistrados, ha pronunciado
de nuestra STC 73/2000, de 14 de marzo, FJ 9, esgrime
al Abogado del Estado, según hemos recogido en el EN NOMBRE DEL REY
antecedente 7 de la presente Sentencia. la siguiente
6. En suma, procede acordar el otorgamiento del SENTENCIA
amparo con la pertinente retroacción, al estimar que
la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal En el recurso de amparo núm. 1079/2000, promo-
Superior de Justicia de Cantabria ha conculcado el dere- vido por don Juan Burgos Ripoll, representado por el
cho de los peticionarios a la intangibilidad de las situa- Procurador de los Tribunales don Federico Pinilla Peco
ciones jurídicas, vertiente ésta del derecho a la tutela y asistido por el Abogado don José Antonio Pla García,
judicial efectiva (art. 24.1 CE), al ignorarse en la Sen- contra la Sentencia núm. 1150/1999 de la Sala de lo
14 Jueves 8 enero 2004 BOE núm. 7. Suplemento
Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Jus- de Justicia de la Comunidad Valenciana. Éste resolvió,
ticia de la Comunidad Valenciana, de 12 de noviembre desestimándolo por Sentencia de 12 de noviembre
de 1999, por la que se confirma la Resolución del Ayun- de 1999.
tamiento de Ribarroja del Turia, de 11 de noviembre 3. Alega el recurrente, en primer lugar, la vulnera-
de 1996, en la que se impone al demandante de amparo ción del art. 24 CE al producirse indefensión por no
la sanción de un mes de suspensión de empleo y sueldo. fijarse clara y concisamente los hechos concretos y cir-
Ha sido parte el Ayuntamiento de Ribarroja del Turia, cunstancias de la acusación y por no haberse obtenido
representado por la Procuradora de los Tribunales doña una revocación judicial posterior. Se ha producido, en
María Granizo Palomeque y asistido por la Abogada doña su opinión, una quiebra del principio acusatorio.
Teresa Gimeno Zorrilla. Ha intervenido el Ministerio Fis- Se han lesionado también, a juicio del demandante
cal. Ha sido Ponente la Magistrada doña María Emilia de amparo, sus derechos a manifestar opiniones y a
Casas Baamonde, quien expresa el parecer de la Sala. expresar y difundir información veraz, reconocidos en
el art. 20.1 a) y d) CE. El recurrente considera, asimismo,
I. Antecedentes que ha existido infracción del art. 28.1 CE, que reconoce
el derecho de libertad sindical, porque como portavoz
1. El 25 de febrero de 2000 tuvo entrada en el de los trabajadores su libertad de expresión resulta un
Registro General de este Tribunal escrito de demanda elemento necesario para la existencia de la misma. Ale-
de amparo, presentado por el Procurador de los Tribu- ga, por último, violación del principio de legalidad reco-
nales don Federico Pinilla Peco, en nombre y represen- nocido en el art. 9.3 CE por infracción de diversas normas
tación de don Juan Burgos Ripoll, contra las resoluciones del procedimiento sancionador, concretamente las que
citadas en el encabezamiento. exigen que el instructor sea un funcionario público y
las que prevén la prescripción de aquél si transcurre
2. De la demanda y de las actuaciones seguidas más de un mes desde su incoación hasta que se formula
en el presente caso resulta lo siguiente: el pliego de cargos. Asimismo se queja el demandante
de amparo de la denegación de su solicitud de reci-
a) El demandante de amparo es Sargento de la poli- bimiento a prueba.
cía local del Ayuntamiento de Ribarroja del Turia y sin-
dicalista, realizando actividades en defensa de los afi- 4. Mediante providencia de 5 de diciembre de
liados de FSP-UGT-PV en el citado Ayuntamiento y espe- 2002, la Sección Segunda de este Tribunal acordó la
cialmente en la policía local. admisión a trámite de la demanda de amparo y, a tenor
b) El 24 de abril de 1996 le fue comunicada Reso- de lo dispuesto en el art. 51 LOTC, requerir atentamente
lución de la Alcaldía del día anterior en la que se decidía a la Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso-Ad-
incoar contra él expediente disciplinario por unas decla- ministrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comu-
raciones publicadas en un diario no oficial, y designar nidad Valenciana para que en el plazo de diez días remi-
instructor al Teniente de Alcalde y Concejal de Personal, tiera testimonio del recurso contencioso-administrativo
y secretario a la de la corporación. núm. 21/97, interesándose al propio tiempo que se
La noticia, incluida en el expediente, publicada en emplazase a quienes fueren parte en el mencionado pro-
el diario «Levante» era del siguiente tenor: «La policía cedimiento, con excepción del recurrente en amparo,
local dice ”estar desmoralizada”. El PSOE culpa al PP para que en el plazo de diez días pudieran comparecer
de la ”ola de robos” que padece el municipio». Junto en este proceso constitucional.
a afirmaciones efectuadas por los concejales de la opo- 5. Por escrito presentado en el Registro General de
sición, la noticia sigue diciendo: «Juan Burgos, sargento este Tribunal el 3 de marzo de 2003, doña María Granizo
de la policía local, ratifica estas afirmaciones: ”Es cierta Palomeque, Procuradora de los Tribunales y del Ayun-
la desmoralización de la plantilla de la policía. Nos sen- tamiento de Ribarroja del Turia, suplicó se sirva este
timos maltratados por el Ayuntamiento, que nos ha baja- Tribunal tener por personado al citado Ayuntamiento en
do el sueldo. Según Burgos, la retirada por parte del el recurso de amparo interpuesto por don Juan Burgos
alcalde (Francisco Tarazona) de varias multas impuestas Ripoll.
por la policía a más de diez vecinos ha sido un «motivo 6. Por diligencia de ordenación de la Secretaria de
más para el descontento”». la Sala Primera de este Tribunal de 11 de marzo de 2003
Tomada declaración el 30 de mayo al demandante la Sección Segunda de este Tribunal tuvo por recibido
de amparo, el Sr. Burgos Ripoll manifestó en todo el testimonio de las actuaciones y acordó tener por per-
momento que las manifestaciones que se le atribuían sonada a la Procuradora doña María Granizo Palomeque,
eran incorrectas. en nombre y representación del Ayuntamiento de
El 13 de junio de 1996 el instructor formula el corres- Ribarroja del Turia. Además se acordó dar, a tenor de
pondiente pliego de cargos en el que se considera que, lo dispuesto en el art. 52 LOTC, vista de todas las actua-
por los hechos consistentes en declaraciones al periódico ciones por un plazo de veinte días al Ministerio Fiscal
no oficial «Levante», el demandante de amparo ha come- y a los Procuradores don Federico Pinilla Seco y doña
tido una grave desconsideración con los superiores y María Granizo Palomeque, para que dentro de dicho tér-
una falta de obediencia debida a los mismos, siendo mino pudieran presentar las alegaciones que a su dere-
la sanción aplicable la de suspensión de funciones y cho conviniera.
sueldo durante un mes. El 24 de julio del mismo año, 7. Las alegaciones del Ministerio Fiscal fueron pre-
y tras no contestar don Juan Burgos Ripoll a dicho pliego sentadas en escrito que tuvo su entrada en el Registro
de cargos, el instructor propone le sea impuesta la san- General de este Tribunal el 10 de abril de 2003. En
ción antedicha por los hechos ya citados, tal y como él, tras resumir los hechos pertinentes y las alegaciones
habían sido calificados. El 13 de noviembre de 1996 del demandante de amparo, comienza por excluir de
le fue notificada al recurrente en amparo la Resolución la demanda de amparo la consideración de los derechos
de la Alcaldía por la que se acordaba sancionarle por a la libertad de expresión y a la libertad sindical, puesto
falta grave con suspensión de empleo y sueldo de un que incurren en la causa de inadmisión consistente en
mes. su falta de invocación en la vía judicial previa, como
c) Contra la citada Resolución sancionadora inter- se deduce de la lectura de la demanda del recurso con-
puso el demandante de amparo el correspondiente recur- tencioso-administrativo interpuesto ante el Tribunal
so contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.
BOE núm. 7. Suplemento Jueves 8 enero 2004 15
En cuanto a las alegadas irregularidades del proce- porque el instructor del expediente no fuera funcionario,
dimiento sancionador, el Fiscal entiende que las quejas sino un concejal del Ayuntamiento, y porque el expe-
formuladas sin gran precisión pueden incardinarse en diente sancionador habría caducado, por cuanto entre
el art. 24.2 CE, salvando así la objeción de que el principio su incoación y la formulación del pliego de cargos ha
de legalidad reconocido en el art. 9.3 CE no es protegible transcurrido el plazo máximo de un mes. La instrucción
en amparo. Examinadas pormenorizadamente las mis- del concejal está permitida por el art. 117.2 del Regla-
mas, argumenta que el nombramiento de un instructor mento de funcionarios de Administración local de 1952,
no funcionario es una irregularidad que no tiene alcance vigente actualmente. Por otra parte, en todo caso, se
constitucional; considera, de otra parte, que la falta de trataría de una errónea aplicación de la legalidad ordi-
respuesta a la alegación de prescripción de la infracción naria que no supone vulneración de derecho constitu-
supuestamente cometida no se ha producido desde el cional alguno. El segundo problema tampoco tiene rele-
momento en que ha existido una respuesta a dicha pre- vancia constitucional, además de que ha quedado acre-
tensión en forma global; y, finalmente, que la denegación ditado que no hubo una actitud de la Administración
del recibimiento a prueba, o bien no se ha alegado en de inactividad ni deseo de abandonar la acción sancio-
la vía judicial previa, o bien no se han utilizado los per- nadora iniciada. En cuanto a la denegación de una deter-
tinentes recursos contra la misma. minada prueba, no puede estimarse causante de inde-
Por el contrario, interesa el Ministerio Fiscal la esti- fensión. El resultado de la prueba, en caso de haberse
mación del motivo de amparo consistente en no fijarse admitido, no habría alterado el fallo. Además, el recurren-
clara y concisamente los hechos concretos y circuns- te no interpuso siquiera el recurso de súplica invocando
tanciados de la acusación y no haberse obtenido una en el proceso el derecho constitucional vulnerado tan
revocación judicial posterior, porque ninguna de las reso- pronto como, una vez conocida la violación, hubiese
luciones del expediente administrativo sancionador espe- lugar para ello.
cifica qué declaraciones, de entre las atribuidas por el Por otra parte, la supuesta violación del derecho a
periodista al ahora recurrente en amparo, constituyen la libertad sindical no fue alegada en la demanda inter-
la falta grave por la que se le sancionó. Se lesionaron puesta ante la jurisdicción contencioso-administrativa
así el derecho de defensa, puesto que se ha obligado por lo que no se cumple el requisito de la previa invo-
a don Juan Burgos Ripoll a impugnar la decisión admi- cación ante los órganos judiciales, amén de que el san-
nistrativa sin una auténtica precisión de los hechos que cionado no tenía ni tiene la condición de representante
efectivamente constituirían dicha infracción, y el derecho sindical.
al principio de legalidad sancionadora, previsto en el art. Concluye suplicando se dicte Sentencia por la que
25.1 CE, ya que una resolución que se limita a declarar se deniegue el amparo solicitado.
que el demandante de amparo «ha realizado ciertas 9. El 11 de abril de 2003 tuvo entrada en el Registro
declaraciones en un diario no oficial» y, a continuación, General de este Tribunal, procedente del Juzgado de
a calificar tales hechos como una falta grave de des- guardia, el escrito de alegaciones del demandante de
consideración, imponiéndole una sanción, aparece como amparo en el que por economía procesal se dan por
manifiestamente infundada, y, en consecuencia, lesiva reproducidos los documentos aportados y la fundamen-
de este derecho fundamental. tación fáctica y de derecho de los escritos de interpo-
8. El mismo día 10 de abril de 2003 presentó sus sición y el de 17 de octubre de 1997, en los que efec-
alegaciones la representación procesal del Ayuntamiento tuaba un cumplido análisis y probaba fehacientemente
de Ribarroja del Turia. En su escrito afirma, en primer la infracción de derechos y libertades violados por los
lugar, que el demandante de amparo introduce en el recur- hechos origen del amparo postulado.
so cuestiones y alegaciones que no fueron objeto de deba- 10. Por providencia de 25 de noviembre de 2003
te en el proceso contencioso-administrativo del que trae se señaló para deliberación y votación de la presente
causa la demanda de amparo, así como la vulneración Sentencia el día 1 de diciembre del mismo año.
de derechos que no fueron invocados en la jurisdicción
ordinaria, por lo que deben ser rechazadas de plano. II. Fundamentos jurídicos
Respecto a la alegación de que no se han fijado clara
y concisamente los hechos concretos y circunstanciados 1. Se interpone el presente recurso de amparo con-
de la acusación, sostiene esta parte que no hubo inde- tra la Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Adminis-
fensión puesto que el demandante de amparo fue infor- trativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad
mado de modo concreto y personalizado de las espe- Valenciana, de 12 de noviembre de 1999, que confirma
cíficas declaraciones aparecidas en el diario «Levante», la Resolución del Ayuntamiento de Ribarroja del Turia,
que se le atribuían. El instructor puso en antecedentes de 11 de noviembre de 1996, en la que se impone
al inculpado y en el expediente administrativo consta al demandante de amparo, Sargento de la policía local
copia del artículo publicado en su día. de Ribarroja, la sanción de un mes de suspensión de
En cuanto a la supuesta violación de los arts. 20.1 empleo y sueldo por unas declaraciones publicadas en
a) y d) CE por haberse presuntamente sancionado al un diario no oficial, el periódico «Levante».
recurrente como consecuencia de la manifestación de Alega el recurrente, Sr. Burgos Ripoll, en primer lugar,
opiniones y difusión de información veraz, el Ayunta- la lesión de los derechos fundamentales que le reconoce
miento de Ribarroja del Turia considera que no cabe el art. 24.1 y 2 CE, al habérsele causado indefensión
apoyar el recurso de amparo en la supuesta violación como consecuencia de no fijarse clara y concisamente
de un derecho que no fue invocado en el proceso previo. los hechos concretos y circunstanciados de la acusación
A mayor abundamiento, señala que la libertad de expre- y por no haberse obtenido una revocación judicial pos-
sión no es ilimitada y las manifestaciones vertidas por terior. El Ministerio Fiscal interesa el acogimiento de este
el demandante de amparo vulneran el cumplimiento leal motivo del recurso de amparo, afirmando la existencia
y de buena fe de las obligaciones dimanantes de la rela- de una vulneración de los derechos de defensa y a la
ción funcionarial que proscribe cualesquiera actuaciones legalidad sancionadora de los arts. 24.2 y 25.1 CE. Sos-
del trabajador intencionalmente dirigidas a inferir un tiene la representación del Ayuntamiento de Ribarroja
daño moral o material al empleador (SSTC 120/1983, del Turia, por el contrario, que no hubo indefensión, pues-
de 15 de diciembre; y 88/1985, de 19 de julio). to que el demandante de amparo fue informado de modo
Rechaza también el Ayuntamiento mencionado que concreto y personalizado de las específicas declaracio-
haya existido violación de los derechos del demandante nes que se le atribuían.
16 Jueves 8 enero 2004 BOE núm. 7. Suplemento
es preciso concluir, con éste, que no pueden ser aco- ser formulada de forma expresa (SSTC 162/1986, de
gidas, con independencia de su formulación, «algunas 17 de diciembre, FJ 2; 17/1989, de 30 de enero, FJ 7;
sin gran precisión y sin distinguir claramente cuáles son 358/1993, de 29 de noviembre, FJ 2) y en términos
atribuibles a la Administración y cuáles exclusivamente que no sean absolutamente vagos o indeterminados
al órgano judicial». La que se refiere al nombramiento (SSTC 9/1982, de 10 de marzo, FJ 1; 36/1996, de
como instructor del expediente de un concejal, y no de 11 de marzo, FJ 5; 87/2001, de 2 de abril, FJ 5). De
un funcionario del cuerpo o escala igual o superior a modo que a los efectos de satisfacer las exigencias del
la del recurrente, que acarrearía la nulidad del proce- derecho a ser informado y conocer la acusación como
dimiento administrativo sancionador, rechazada por la instrumento para poder ejercer de forma efectiva el dere-
Sala de lo Contencioso-Administrativo, se limita a denun- cho de defensa no se exige detallar de forma exhaustiva
ciar un supuesto incumplimiento que pertenece al ámbi- los hechos objeto de acusación, sino que resulta sufi-
to de la legalidad ordinaria sin lesión de los derechos ciente con que la acusación contenga «los hechos rele-
constitucionales reconocidos en el art. 24.2 CE. La ale- vantes y esenciales para efectuar una calificación jurídica
gación de la prescripción de la infracción fue respondida e integrar un determinado delito» (STC 87/2001, de
de forma global por la Sala de lo Contencioso-Admi- 2 de abril, FJ 6).
nistrativo, junto con la impugnación de la caducidad del Por otra parte, debemos recordar asimismo que desde
expediente, razonando que la notificación tardía del plie- la STC 18/1981, de 8 de junio (FJ 2), hemos reconocido
go de cargos no constituye un supuesto de inacción que las garantías anudadas al derecho al proceso equi-
que evidenciase el deseo de la Administración de aban- tativo se aplican al procedimiento administrativo san-
donar la acción sancionadora. Finalmente, la denegación cionador si bien con las modulaciones requeridas en la
del recibimiento a prueba fue razonada por el Auto de medida necesaria para preservar los valores esenciales
la Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso-Ad- que se encuentran en la base del art. 24.2 CE y la segu-
ministrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comu- ridad jurídica que garantiza el art. 9.3 de la Constitución
nidad Valenciana de 9 de junio de 1999, que resolvió en tanto sean compatibles con su propia naturaleza (rei-
el recurso de súplica interpuesto por el demandante de terado entre muchas en SSTC 7/1998, de 13 de enero,
amparo frente al anterior Auto de 15 de marzo de 1999, FJ 5; 14/1999, de 22 de febrero, FJ 3; 2/2003, de
en el sentido de considerar intrascendente e irrelevante 16 de enero, FJ 10). Entre estas garantías trasladables
a los fines de resolución del proceso la práctica de la al procedimiento administrativo sancionador hemos
prueba propuesta, consistente en la certificación de que incluido específicamente el derecho a ser informado de
el instructor del expediente no era funcionario. Nada la acusación, esto es, el derecho a conocer los cargos
alega el Sr. Burgos Ripoll en su demanda de amparo que se formulan contra el expedientado y el consiguiente
sobre la relevancia de la prueba propuesta y sobre la derecho a la inalterabilidad de los hechos esenciales
supuesta indefensión causada por su denegación, que, objeto de acusación y sanción (SSTC 44/1983, de 24
por lo demás, no se ha producido, puesto que, como de mayo, FJ 3; 28/1989, de 6 de febrero, FJ 6;
argumenta la representación del Ayuntamiento de 297/1993, de 18 de octubre, FJ 3; 160/1994, de 23
Ribarroja del Turia, aun cuando la prueba propuesta se de mayo, FJ 3; 120/1996, de 8 de julio, FJ 7.a;
hubiera admitido, no habría alterado el fallo, dado que 169/1998, de 21 de julio, FJ 3; 117/2002, de 20 de
la Sala de lo Contencioso-Administrativo aceptó el nom- mayo, FJ 5 y ss.).
bramiento del instructor por las razones que expresa
en el fundamento de Derecho segundo de su Sentencia. 5. En aplicación de dicha razón de decidir al caso
hemos de estimar producida la vulneración que el
4. A distinta conclusión hemos de llegar respecto demandante de amparo denuncia de su derecho a ser
de la alegación de vulneración del principio acusatorio, informado de la acusación, pues los términos en los que
en particular, del derecho a conocer la acusación, que fue formulada en el pliego de cargos y en la propuesta
el recurrente fundamenta en la falta de claridad y pre- de resolución del instructor no satisfacen las exigencias
cisión del pliego de cargos al fijar los hechos y circuns- constitucionales a los efectos de que el expedientado
tancias de la acusación formulada contra él en el expe- pudiera ejercer su derecho de defensa de forma efectiva.
diente sancionador; falta de precisión y claridad que le En efecto, en la Resolución de la Alcaldía núm. 401,
habrían ocasionado indefensión. El Ministerio Fiscal inte- de 24 de abril de 1996, de incoación del expediente
resa la estimación de la demanda en lo que concierne disciplinario, consta el conocimiento de la Alcaldía, en
a esta pretensión, pues en ninguna de las resoluciones virtud de las declaraciones publicadas en un diario no
del expediente administrativo sancionador se habría oficial, «de la existencia de hechos que motivan la incoa-
especificado qué declaraciones, de entre las atribuidas ción del expediente y que pudieran ser constitutivos de
por el periodista al recurrente de amparo, constituyen falta grave o muy grave». En el pliego de cargos de
la falta grave por la que resultó sancionado. 13 de junio de 1996 en el apartado «Hechos» se con-
Pues bien, el examen de esta pretensión requiere signa exclusivamente: «Declaraciones hechas por el fun-
recordar que, desde la STC 12/1981, de 12 de abril, cionario y publicadas en un diario no oficial, el periódico
este Tribunal ha reconocido que en el ámbito de las Levante». Notificado el pliego de cargos, no fue con-
garantías del proceso equitativo (art. 24.2 CE) se encuen- testado, resultando probado, según consta en la «Pro-
tra el derecho a ser informado de la acusación y que puesta de Resolución al inculpado para que pueda alegar
este derecho se conecta con el derecho de defensa con- ante el instructor lo que estime pertinente», de 24 de
tradictoria (FJ 4); desde entonces hemos precisado que julio de 1996, «que D. Juan Burgos Ripoll ha realizado
el derecho a ser informado de la acusación, expresa ciertas declaraciones en un diario no oficial.», proponien-
y autónomamente recogido en el art. 24.2 CE, constituye do «imponer a D. Juan Burgos Ripoll, funcionario de
el primer elemento del derecho de defensa en el ámbito Carrera de la Administración Local, Subescala Adminis-
sancionador, que condiciona a todos los demás, pues tración Especial, clase Policía Local, categoría Sargento,
mal puede defenderse de algo quien no sabe de qué como responsable de una falta grave prevista en el ar-
hechos se le acusa en concreto (STC 44/1983, de 24 tículo 7 e) y a) del Real Decreto 33/1986, y penada
de mayo, FJ 3, reiterado entre muchas en SSTC en el artículo 148 del TRRL y art. 14 del Real Decreto
141/1986, de 12 de noviembre, FJ 1; 11/1992, de 33/1986, la sanción de suspensión de funciones y suel-
27 de enero, FJ 3; 19/2000, de 31 de enero, FJ 4). do durante un mes.»; propuesta que fue acogida en la
Hemos dicho también, por lo mismo, que no cabe Resolución sancionadora de la Alcaldía núm. 1087, de
acusación implícita, ni tácita, sino que la acusación debe 11 de noviembre de 1996.
18 Jueves 8 enero 2004 BOE núm. 7. Suplemento