EL PROPÓSITO DE DIOS PARA ISRAEL
Un documento elaborado por el Dr. Armando Alducin
La Biblia nos revela que próximamente habrá un periodo de siete años de Tribulación en
el mundo como jamás la había habido en toda la historia (Jer.30:7; Dan.12:1;
Mat.24:21-22; Mc.13:19). Este periodo de tiempo también es conocido como "la
Semana Setenta de Daniel" (Dan.9:24-27).
Sin embargo, podemos estar seguros de que aun en este tiempo de gran sufrimiento y
dolores, Dios continuará obrando su propósito eterno. Es importante ahora clarificar
que Dios no causará esta Tribulación, sino que será instigada por las naciones y por el
Anticristo, unidos para destruir la nación de Israel.
Estas acciones provocarán a Dios para cumplir su propósito de defender a Israel.
Dios protegerá a Israel por causa de las promesas que hizo a los patriarcas: Abraham,
Isaac y Jacob de restaurarlos a la Tierra Prometida, por lo que cualquier duda al respecto
de estas promesas, ¡sería dudar del carácter de Dios! (Jer.30:7). Esta promesa de
Jeremías 30 es para el fin de los días y los sabemos por el (v.24). Los "últimos días" en el
Antiguo Testamento se refieren al final de los tiempos (v.3,10-11,18; 23;3; Is.10:21;
14:1; 11:11-12; Ez.37:21,25; Zac.8:7-8).
Pudimos ver el inicio del cumplimiento de estas promesas en 1948, pues este regreso ha
continuado hasta el tiempo presente y continuará en el futuro. Muchos de los ataques
que Israel ha soportado en los últimos años fueron con el propósito de desanimarlos
para ya no regresar a su tierra. Sin embargo, lo que hemos podido ver es que esos
ataques han hecho el efecto contrario, pues miles de israelíes alrededor del mundo han
sentido, ahora más que nunca, regresar a su tierra.
I. EL PROPÓSITO DEL ARREPENTIMIENTO
Otro de los propósitos que Dios tiene para el tiempo futuro de Tribulación, es el
arrepentimiento de Israel. Recordamos que Israel rechazó al Mesías, por lo que Dios se
volvió a los gentiles para predicarles el Evangelio (Rom.11:25).
Esto significa que reconocieron a Jehová, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, pero no
reconocieron a Jesús como el Mesías (Mat.23:37-38; Luc. 19:41-44; Jn.8:37-38,42,44-
45). Durante la Tribulación le será dada a Israel otra visitación y oportunidad de aceptar
a Jesús como el Mesías (Jer.23:5-6; 30:7-9). La referencia de David como rey en estos
pasajes se refieren a la línea de David: Jesús, pues Él vino de la genealogía de David
(Mat.1:1-17; Luc.3:23-38).
Lo que encontramos en varias Escrituras es el tema del regreso y restauración de Israel
unidos al arrepentimiento (Ez.28:25; 37:23-24).
El deseo de Dios es cumplir sus promesas de restauración y regreso de Israel, sin
embargo, también desea su arrepentimiento que EL ha provisto en la Persona de su Hijo
Jesucristo. Lo que podemos ver en el propósito de Dios durante la Tribulación es el
regreso, restauración y arrepentimiento de Israel (Oseas 3:4-5). También encontramos
una profecía relacionada al evangelio siendo predicado a Israel durante la Tribulación
(Ap.7:3-9,13-17).
El propósito de Dios al sellar a estos 144 mil predicadores judíos es para predicar el
evangelio alrededor del mundo, pues recordamos que Dios anhela traer a Israel al
arrepentimiento y con este grupo de judíos predicando tendrán una gran oportunidad
de reconocer a Jesús como el Mesías (Ez.34:13; 36:24).
II. ¿POR QUÉ ISRAEL?
La nación de Israel es el resultado de las promesas de Dios a Abraham (Gén.12:1-3).
Abraham obedeció y caminó con Dios, pero no tenía hijos, pero más tarde, Dios le hace
otra enorme promesa (Gén.15:1-7). Siempre tenemos que recordar que Dios no puede
mentir (Jer.1:12; Gál.3:17-18). Ni la Ley, ni el Nuevo Pacto nulifican las promesas de
Dios, ¡pues son eternas!
Las promesas hechas a los descendientes y la tierra de Abraham permanecen hasta
nuestros días, pues Dios no cambia su mente respecto a lo que ha prometido
(Rom.11:28-29). Podemos observar algo interesante respecto a Israel en la pregunta
que le hicieron sus apóstoles antes que ascendiera al cielo (Hech.1:6-7).
Jesús no les negó que el reino sería restaurado a Israel, sino en su respuesta les
confirmó que Dios lo restauraría.
En otras palabras, les decía: "El reino será restaurado, pero en el tiempo del Padre, pues
Dios cumplirá las promesas hechas a Abraham". También hay otra promesa que Dios
hizo, la cual también cumplirá cuando el reino sea restaurado a Israel (2 Sam.7:12-
13,16).
III. EL CUMPLIMIENTO DE LAS PROMESAS EJEMPLIFICADO
En el Antiguo Testamento encontramos un ejemplo del cumplimiento de las promesas
de Dios (Jer. 30:16-17), lo mismo que en el Nuevo Testamento (Rom.11:26-27). Esta
comprensión de la fidelidad de Dios debería ser para todos nosotros muy confortante,
pues si Dios ha cumplido sus promesas hechas hace miles de años e incluidas algunas
bajo el Antiguo Pacto, ¿cuánto más cumplirá a todos los que han creído en Cristo?
Además, todos nosotros estamos bajo un mejor Pacto (Heb.8:6). Comprendiendo por
qué Dios salvará a Israel es importante para los creyentes del Nuevo Pacto porque nos
da esperanza y confirma nuestra fe en nuestro corazón (Heb.11:1).
ISRAEL: CEGUERA TEMPORAL Y FUTURA RESTAURACIÓN
En este tiempo donde el antisemitismo continúa creciendo en el mundo, como
cristianos debemos estar listos para defender nuestra fe y “presentar defensa ante todo
aquel que demande razón de nuestra esperanza” (1 Ped.3:15).
Algunas de las principales preguntas actuales son: ¿Qué dice la Biblia acerca del pueblo
judío? ¿Es verdad que la iglesia ha sustituido a Israel o que el Israel de ahora es la
iglesia? Si esto es verdad y Dios ha abandonado verdaderamente a Israel después de
haberles hecho promesas de Pactos incondicionales, ¿cómo podríamos nosotros confiar
que guardará sus promesas con nosotros? (Jer.31:35-37; Amos 9:14-15).
La respuesta nos la da la Biblia en Romanos 9 al 11, donde se nos revela la fidelidad de
Dios a Israel en su pasado, presente y futuro. La clave del misterio se nos revela en
Romanos 11:25. Es obvio que Dios haya endurecido a Israel por haber rechazado al
Mesías-Jesús, pero el misterio es, ¿cuánto tiempo durará este endurecimiento?
Aquí mismo se nos da la respuesta: "...hasta que haya entrado la plenitud de los
gentiles". Esto significa que cuando la última persona sea salvada en la época de la
iglesia y ocurra el Rapto, Dios removerá la ceguera espiritual de Israel (Jer.23:5-6; 30:7-
9; Ez.28:25-26; 37:23-24).
Su caída y abandono no ha sido total (siempre habrá un remanente judío salvado), ni
tampoco final (Dios los restaurará). La sola y mera sobrevivencia de Israel y su futura
restauración demuestra que Dios cumple sus promesas, lo que nos garantiza que
cumplirá también las nuestras.
Reflexiones personales
1. ¿De qué manera nuestra comprensión de la fidelidad de Dos a Israel a través de
la historia fortalece nuestra confianza en sus promesas?
2. ¿Qué significa que el endurecimiento de Israel es "parcial" en lugar de total y de
qué manera podemos ver esta evidencia en los creyentes judíos actualmente?
3. ¿De qué manera debe impactar nuestra de urgencia en el evangelismo y las
misiones el concepto de "la llenura de los gentiles"?
4. ¿De qué manera la ilustración del árbol de olivo en Romanos 11 debe desafiar
cualquier orgullo espiritual u superioridad que podamos sentir como creyentes
gentiles?
5. ¿De qué manera nuestra comprensión de la ceguera espiritual de Israel y futura
restauración debe moldear la relación de la iglesia con el pueblo judío y la nación
de Israel?
IV. EL ODIO CONTRA ISRAEL
El tiempo de la Tribulación o la Semana Setenta de Daniel no será iniciada por Dios, sino
por Satanás. El poder que manifestará el Anticristo provendrá de Satanás (2 Tes.2:8-9;
Ap.13:2,4). El dragón que aparece en (Ap.12:3), tiene las mismas características que la
bestia (Ap.13:1;17:3). Lo que hace claro que el dragón (Satanás) no solo le da poder a la
bestia-Anticristo, sino a todos los imperios que han perseguido a Israel. Es claro que
Satanás odia a Israel y es el poder invisible detrás de todos los que quieren destruir a
Israel. Pero ¿por qué?
Podemos descubrir en la Biblia que Satanás siempre ha deseado el trono de Dios, por lo
que dirigió la primera rebelión angelical contra Dios (Is.14:12-14; Ez.28:17). Puesto que
no puede derrotar a Dios físicamente, tenía que atacarlo de otra manera: destruyendo
Su Palabra (Gén.3:1-4,15). La semilla de la mujer se refiere a Jesús viniendo a través del
pueblo de Israel para la salvación del mundo (Rom.9:3-5).
Este era el plan original de Dios para la futura redención humana y también es la
continuación de la promesa de Dios a Abraham de que "todas las familias de la tierra
fueran bendecidas en él" (Gén.12:1-3). La referencia a que la semilla de Satanás heriría
el talón del Mesías, se refiere a la muerte de Jesús.
Desde entonces Satanás ha perseguido al pueblo o nación que trajo al Mesías al mundo
y a través del cual, el mundo recibiría la salvación. Y así, a través del tiempo comenzó a
lanzar sus ataques para tratar de abortar el plan de Dios, por ejemplo, antes del diluvio,
trató de corromper y pervertir la genética humana (Gén.6:1-4). Después quiso matar a
todos los niños hebreos por medio del faraón de Egipto (Ex.1) y lo mismo trató de hacer
con el rey Herodes para impedir el nacimiento del Mesías. Israel enfrentará muy pronto
la más cruel y sanguinaria persecución de toda su historia de parte del Anticristo
durante la Tribulación (Ap.12:7-17).