NO SOY MAS QUE UN MUCHACHO
CON CINCO PANES Y DOS PECES
1 Timoteo 4:12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes
en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.
SAN JUAN 6:1-14
Alimentación de los cinco mil
Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias. 2 Y le seguía
gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos. 3 Entonces subió Jesús
a un monte, y se sentó allí con sus discípulos. 4 Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los
judíos. 5 Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a
Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman estos? 6 Pero esto decía para
probarle; porque él sabía lo que había de hacer. 7 Felipe le respondió: Doscientos
denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco. 8 Uno de sus
discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo: 9 Aquí está un muchacho, que tiene
cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos? 10 Entonces Jesús
dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como
en número de cinco mil varones. 11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado
gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados;
asimismo de los peces, cuanto querían. 12 Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus
discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda
nada. 13 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de
cebada sobraron a los que habían comido. 14 Aquellos hombres entonces, viendo la señal
que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al
mundo.
Mateo 14:13-21
Alimentación de los cinco mil
13
Oyéndolo Jesús, se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado;
y cuando la gente lo oyó, le siguió a pie desde las ciudades. 14 Y saliendo Jesús,
vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos
estaban enfermos. 15 Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos,
diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya pasada; despide a la multitud, para
que vayan por las aldeas y compren de comer. 16 Jesús les dijo: No tienen
necesidad de irse; dadles vosotros de comer. 17 Y ellos dijeron: No tenemos aquí
sino cinco panes y dos peces. 18 Él les dijo: Traédmelos acá. 19 Entonces mandó a
la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y
levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y
los discípulos a la multitud. 20 Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo
que sobró de los pedazos, doce cestas llenas. 21 Y los que comieron fueron
como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.
8. El chico con la comida
Antes de poder dar de comer a los 5.000, Jesús necesitaba comida. El que se la
ofreció fue un muchacho completamente desconocido. ¿Cómo se llamó? No lo
sabemos. ¿Cuántos años tenía? No lo sabemos. ¿De dónde era? Tampoco lo
sabemos. Pero sí sabemos que estuvo dispuesto a dar todo lo que tenía al
Salvador. “Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos
pececillos” (Juan 6:9). Los mismos discípulos menospreciaron su ofrenda
preguntando, “¿Qué es esto para tantos?” Sin embargo, la buena noticia es que
Cristo no se burló del chico, sino que tomó su ofrenda y lo usó para dar de comer
a miles de hambrientos. Aunque no tengamos mucho, si ponemos lo que
poseemos en las manos de Cristo, Él podría hacer maravillas con aquello. De
nuevo, no hace falta ser famoso ni alguien importante para ser usado por el Señor.
10. Timoteo, el pastor
El último nombre en nuestra lista es el joven pastor de la Iglesia de Éfeso, Timoteo.
Pensamos que tenía sus 25 años cuando empezó a pastorear. Aun así, Pablo le
estableció como una columna del evangelio en una ciudad bien necesitada
animándole a ser un ejemplo en todo: “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino
sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1
Timoteo 4:12). Timoteo era joven, pero Dios quería usarle para edificar a la Iglesia
de Cristo.