Control Motor
Control Motor
¿Qué es?
Existen diferentes sistemas de control motor para permitir la enorme variedad de movimientos
que el ser humano es capaz de realizar. Cualquier acción motora depende de las informaciones
sensitivas captadas por los distintos tipos de receptores que existen. Los receptores convierten la
energía física en señales nerviosas que, a través de las vías aferentes, llegan a los centros de
procesamiento neurológico, donde se traducen en señales de fuerza contráctil hacia los músculos
efectores para producir el movimiento. (Figura 1-1)
Asimismo, el sistema motor también está influido por dos estructuras subcorticales
independientes, los ganglios basales y el cerebelo.
En el nivel más bajo de la jerarquía motora se encuentra la MÉDULA ESPINAL, una estructura que
tiene la capacidad de producir motricidad refleja y automatismos rítmicos. Entre los reflejos más
simples destacan los reflejos medulares monosinápticos, como el rotuliano y el bicipital, y los
polisinápticos, como el reflejo de inhibición recíproca. Este reflejo asegura la relajación de los
antagonistas mientras trabajan los agonistas.
En efecto, la contracción de un grupo muscular agonista se acompaña simultáneamente de la
inhibición del grupo muscular antagonista, dado que la excitación de las fibras no sólo excita las
motoneuronas del asta anterior medular para producir el movimiento, sino que al mismo tiempo
inhibe las motoneuronas de los músculos antagonistas.
En el nivel medio de la jerarquía se encuentra el TRONCO DEL ENCÉFALO (Fig. 1-2). Se trata de una
estructura que recibe aferencias de la corteza cerebral y de los núcleos subcorticales y que tiene
proyecciones a la medula. Los sistemas neuronales del tronco encefálico se encargan de:
1. Controlar la postura.
2. El movimiento fino de los músculos distales del brazo y de la mano
3. Y también los movimientos de los ojos y de la cabeza.
Finalmente, en el nivel más alto de la jerarquía se encuentra la CORTEZA CEREBRAL (Fig. 1 -2), El
control motor de la corteza se realiza a través de sus áreas motoras:
Área motora primaria: El área motora primaria se proyecta hacia la médula a través del fascículo
corticoespinal (vía piramidal) para producir el movimiento de la musculatura esquelética. Del área
motora también se envían proyecciones al tronco encefálico a través del fascículo corticobulbar
para producir el movimiento de los ojos, la cara y la lengua.
Área premotora: En cuanto a las áreas premotora y suplementaria, ambas reciben información
procedente del cerebelo y de los ganglios basales para ayudar a coordinar y
Área suplementaria:
planificar las secuencias de movimiento más complejas. En todos los casos las
proyecciones del área premotora y suplementaria siempre se realizan a través del
área motora primaria.
Aspectos claves del Control Motor
1. Equivalencia motora
2. Secuencia de órdenes
3. Integración perceptivo-motora
Cuando se produce una lesión neurológica en el SNC, como consecuencia, por ejemplo, de un
accidente cerebrovascular o de un traumatismo craneoencefálico, pueden aparecer unos patrones
anormales de postura y movimiento. El movimiento corporal puede verse alterado por la
instauración de un tono postural anormal y patológico. Asimismo, para que exista un tono postural
normal la sensibilidad debe estar conservada y los receptores somato- sensitivos deben hacer
llegar al SNC las diferentes informaciones perceptivas, puesto que sin sensación no hay
movimiento normal posible. El tono postural normal debe ser lo suficientemente alto como para
permitir los movimientos en contra de la gravedad, pero también lo bastante bajo como para no
interferir en el movimiento de los músculos y las articulaciones (Bobath B, 1970). El tono postural,
además, debe tener la capacidad de adaptarse a los cambios de posición del cuerpo en el espacio,
ya que el tono postural es diferente en decúbito supino y en bipedestación.
A) Pérdida de adaptabilidad
D) Falta de economía
F) Movimientos involuntarios