Vasos Comunicantes
Vasos Comunicantes
Historia
En el libro Neumática, escrito por Filón en el siglo iii a. C., mediante una serie de experimentos estableció
nociones sobre el equilibrio de los líquidos contenidos en vasos comunicantes o el principio del sifón.
Aplicaciones
Al menos desde la época de la Antigua Roma, se emplearon para salvar desniveles del terreno al canalizar
agua con tuberías de plomo. El agua alcanzará el mismo nivel en los puntos elevados de la vaguada,
actuando como los vasos comunicantes, aunque la profundidad máxima a salvar dependía de la capacidad
del tubo para resistir la presión.
En las ciudades se instalan los depósitos de agua potable en los lugares más elevados, para que las
tuberías, funcionando como vasos comunicantes, distribuyan el agua a las plantas más altas de los
edificios con suficiente presión.
Las complejas fuentes del periodo barroco que adornaban jardines y ciudades, empleaban depósitos
elevados y mediante tuberías como vasos comunicantes, impulsaban el agua con variados sistemas de
surtidores.
Las prensas hidráulicas se basan en este mismo principio y son muy utilizadas en diversos procesos
industriales.
Véase también
Pozo artesiano
Prensa hidráulica
Hidrostática
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