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ECOLOGIA

Los ecosistemas son complejos dinámicos que incluyen seres vivos y elementos no vivos, y son esenciales para la supervivencia humana al proporcionar bienes y servicios como alimentos, agua y regulación del clima. Existen diferentes tipos de ecosistemas que varían en tamaño y características, y su salud y equilibrio dependen de la biodiversidad y las interacciones entre sus componentes. La conservación de los ecosistemas es crucial no solo para el bienestar humano, sino también por su valor intrínseco.

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ECOLOGIA

Los ecosistemas son complejos dinámicos que incluyen seres vivos y elementos no vivos, y son esenciales para la supervivencia humana al proporcionar bienes y servicios como alimentos, agua y regulación del clima. Existen diferentes tipos de ecosistemas que varían en tamaño y características, y su salud y equilibrio dependen de la biodiversidad y las interacciones entre sus componentes. La conservación de los ecosistemas es crucial no solo para el bienestar humano, sino también por su valor intrínseco.

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¿Te has detenido a pensar qué procesos tuvieron que suceder para que puedas tener aire para

respirar, tomar un vaso de agua y/o comerte una fruta? Todo esto, y mucho más, lo obtenemos
gracias a la labor que realizan los ecosistemas, estos dan soporte a nuestra vida aquí en la tierra.

Pajareando en las Reservas ProAves

Pero entonces ¿qué es exactamente un ecosistema?, es un complejo dinámico que incluye seres
vivos como animales, plantas, microorganismos y los elementos no vivos del ambiente como el
aire, el agua y el suelo. Todos estos organismos funcionan juntos como una unidad interactiva. Los
seres humanos, al igual que el resto de seres vivos somos parte de los ecosistemas, afectándolos y
a sus procesos positiva o negativamente, pero también dependemos de ellos en sobremanera para
nuestra propia supervivencia.

Hay varios tipos de ecosistema, pueden ir desde los muy prístinos como los bosques primarios
hasta los modificados como las plantaciones agrícolas. Los ecosistemas pueden variar el tamaño
desde pequeños hasta muy vastos, pero, es importante recordar que, un ecosistema funciona
como una unidad. Algunos ejemplos son los humedales, las praderas, los bosques templados, los
bosques tropicales y los sistemas agrícolas.

Los ecosistemas son cruciales para la humanidad porque nos proveen con los bienes y servicios
que necesitábamos para mantener nuestra vida en la tierra. Por ejemplo: los bosques nos proveen
con alimentos, madera, plantas usadas en la medicina natural y también regulan el clima. Los
ecosistemas costeros como los manglares proveen de fuentes de alimento y una defensa natural
contra los fenómenos climáticos extremos como las inundaciones. Los ríos y lagos nos proveen de
agua fresca para beber. Todos estos atributos que hacen que la vida en la tierra sea posible son
servicios ecosistémicos.

Debemos recordar que cuando decimos servicios ecosistémicos estamos hablando de un concepto
enfocado en el ser humano pero los ecosistemas son importantes en sí mismos y su valor no radica
en el beneficio que brindan a los humanos; nosotros debemos agradecerles por brindarnos sus
servicios para sostener el bienestar humano.

Usualmente hablamos de cuatro principales grupos de servicios ecosistémicos:

Servicios de abastecimiento: se refiere a todos estos productos que cosechamos, más o menos,
directamente de la naturaleza, por ejemplo: los alimentos que obtenemos de plantas, animales y
microorganismos incluyendo algunos como carne, pescado, maíz, trigo, miel y frutas. También se
incluyen la medicina natural, los recursos genéticos y bioquímicos que son importantes para la
industria farmacéutica.

Servicios de regulación: son los beneficios obtenidos de la regulación de los procesos


ecosistémicos, por ejemplo: la regulación de la calidad del aire y la fertilidad de los suelos, el
control de las inundaciones y la polinización de los cultivos. La regulación del clima a nivel global y
local es un servicio regulatorio realmente importante.

Sierra Nevada de Santa Marta

Servicios de apoyo: proveen la estructura básica para sostener la vida en la tierra, son necesarios
para la producción de todos los demás servicios ecosistémicos. La creación de nueva materia
viviente, el oxígeno producido en la fotosíntesis y el reciclaje de nutrientes en el suelo, son algunos
ejemplos de este tipo de servicios.

Reserva ProAves El Pangán

Servicios de abastecimiento: se refiere a todos estos productos que cosechamos, más o menos,
directamente de la naturaleza, por ejemplo: los alimentos que obtenemos de plantas, animales y
microorganismos incluyendo algunos como carne, pescado, maíz, trigo, miel y frutas. También se
incluyen la medicina natural, los recursos genéticos y bioquímicos que son importantes para la
industria farmacéutica.

Servicios de regulación: son los beneficios obtenidos de la regulación de los procesos


ecosistémicos, por ejemplo: la regulación de la calidad del aire y la fertilidad de los suelos, el
control de las inundaciones y la polinización de los cultivos. La regulación del clima a nivel global y
local es un servicio regulatorio realmente importante.

Rowens Cristancho

Biólogo egresado de la universidad Industrial de Santander, Colombia, y especializado en gestión


del cambio para la conservación de la biodiversidad.
Director de conservación de la Rasmussen Family Foundation y miembro de la junta directiva de la
Fundación ProAves de Colombia.

Qué es un ecosistema

Un ecosistema es el conjunto de organismos vivos presentes en un área determinada y los


elementos no vivos con los que interactúan.

Por ejemplo, un lago es un ecosistema compuesto por los animales acuáticos, las plantas y los
microorganismos que lo habitan, el agua dulce que es la base de su sustento, el fondo marino en el
que crecen ciertas plantas y las rocas donde los peces ponen sus huevos.

Cómo está compuesto

Un ecosistema está compuesto por:

 componentes vivos (cuyo conjunto se denomina biota), es decir, plantas, animales, hongos
y microorganismos;

 componentes no vivos o abióticos (tanto orgánicos como inorgánicos) como el suelo, las
rocas, la arena, a los que hay que añadir agentes atmosféricos como el viento y las
precipitaciones.

A su vez, los organismos vivos se dividenen tres categorías:

1. autótrofos (plantas verdes y algunas bacterias), capaces de sintetizar sustancias orgánicas


a partir de materia inorgánica;

2. consumidores (animales y algunas plantas), que se alimentan de otros organismos o de las


sustancias orgánicas que estos producen;

3. descomponedores (bacterias, hongos y otros), que degradan las moléculas orgánicas


produciendo sustancias utilizadas por los productores, reiniciando así el ciclo.

Dentro de un ecosistema, cada especie tiene su propio hábitat, esdecir, una zona cuyas
características permiten su ciclo vital.
Por tanto, en general, un ecosistema comprende varios hábitats que se superponen parcialmente
entre sí.

En un ecosistema, no solo son importantes los elementos quelo componen sino también, y sobre
todo, las relaciones que los unen: cada uno depende de los demás, directa o indirectamente.

Además, un ecosistema es un sistema abierto, es decir, tiene intercambios de materiales y energía


con otros ecosistemas: por ejemplo, a través de los animales que se desplazan o del viento que
transporta polen y otras sustancias, tanto orgánicas como inorgánicas.

Tipos de ecosistemas
Los ecosistemas suelen clasificarse en macrocategorías, cada una de las cuales, sin embargo,
incluye ecosistemas muy diferentes en cuanto a clima, flora y fauna.

 Bosques: pluviselvas (como el Amazonas), bosques tropicales secos (Colombia), taiga


(vastos bosques de tierras bajas como los de Canadá o Finlandia), matorral mediterráneo.

 Pastizales: incluyen grandes praderas (como las de Norteamérica) y pastizales, pero


también entran en esta categoría zonas menos frondosas como las sabanas (en gran parte
de África y Australia) y las estepas (Asia Central).

 Desiertos: desiertos cálidos (como el Sáhara), desiertos fríos (Gobi), desiertos helados
(Antártida, Groenlandia).

 Tundra: zonas subpolares frías con escasa vegetación (Siberia, Alaska, Islandia, etc.).

 Ecosistemas montañosos (Himalaya, Andes, Alpes, etc.).

 Ecosistemas marinos: mares, océanos, lagos salados, arrecifes de coral, zonas salobres.

 Ecosistemas de agua dulce: lagos, ríos, pantanos, estanques.

Biodiversidad en los ecosistemas

Todo ecosistema se caracteriza por su biodiversidad, la variedad de formas de vida que alberga y
las relaciones entre ellas.

Los parámetros principales por los que se mide son el número de especies presentes y su variedad.

Otros índices de biodiversidad son la diversidad genética, es decir, la variedad genética dentro de
una misma especie, y la distribución de las especies en los distintos hábitats del ecosistema.

A su vez, los índices de biodiversidad están interconectados: cuanto más numerosas y diversas
sean las especies presentes, más articulados estarán sus hábitats y mayores serán sus posibles
configuraciones dentro del ecosistema.

El equilibrio del ecosistema

Un ecosistema está en equilibrio si su composición y estructura relacional permanecen inalterables


(y, por tanto, en particular, su biodiversidad).

Equilibrio no significa estancamiento. Al contrario, en un ecosistema los elementos cambian


constantemente: los individuos nacen y mueren y mientras tanto crecen, se reproducen y, a
menudo, –en el caso de animales y microorganismos– se desplazan, incluso de un hábitat a otro.
El equilibrio de un ecosistema puede ser más o menos estable en función de su resiliencia, es decir,
de su capacidad para volver a su estado inicial tras una perturbación: un ecosistema es resiliente,
es decir,está en equilibrio estable, si es capaz de restablecerse colonizando una parte de sí mismo
que ha sido dañada, por ejemplo, por un incendio, un corrimiento de tierras o una marea de
tempestad. Si, por el contrario, el ecosistema es poco resiliente, es decir,si una perturbación lo
daña irreparablemente, hablamos de un equilibrio inestable.

Un factor de equilibrio es la cadena alimentaria. Si desaparece una especie con una función
específica en un ecosistema, se corre el riesgo de crear un desequilibrio: si, por ejemplo,
desaparece un carnívoro, es probable que proliferen en exceso las especies herbívoras de las que
se alimentaba, con el consiguiente efecto en cadena sobre las plantas que constituyen la base de
su alimentación.

Cuanto mayor sea la biodiversidad de un ecosistema, mayor será su resiliencia (y, por tanto, su
estabilidad): por ejemplo, si en un bosque hay muchas especies de insectos polinizadores, ni
siquiera la desaparición de una de ellas comprometerá el ciclo de floración de las plantas y, por
tanto, la salud del ecosistema.

Es solo uno de los muchos ejemplos posibles, pero resulta especialmente indicativo dado el papel
crucial de las especies polinizadoras para la agricultura: demuestra la importancia de la
biodiversidad de los ecosistemas no solo para la conservación de la naturaleza, sino también para
las actividades humanas.

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