Facultad de Derecho y Ciencias Políticas
Curso: DERECHO …
Docente: LEONIDA JESUS JACINTO REYNA
Semestre: 2025-2
Actividad Evaluada: T1/T2/T3.
ENSAYO
Título: propiedad intelectual
Grupo: X
DNY
FESA
Lima, noviembre del 2025
RUBRICA
ELABORA UN INFORME/ENSAYO
DOCENTE
……………………..
CURSO DERECHO …………………………
ACTIVIDAD Evaluación EF : ELABORA Y SUSTENTA UN INFORME/ENSAYO
FECHA
CONTENIDOS
1. Problematiza: 2. Analiza 3. Argumenta 4. Comunica con
Plantea en El Con Lenguaje
APELLIDOS Y forma apropiado
NOMBRES coherente fenómeno solvencia Expresa con OBSERVACIONES
un jurídico y doctrinaria, lógica, en La originalidad se
problema lo jurisprudencial forma correcta, encuentra
que contrasta con y legal cumple las sobrentendida.
involucra la realidad Utiliza 10 instrucciones En caso de plagio
el problemática. fuentes del examen. directo o indirecto
supuesto Identifica la bibliográficas Sustenta con la calificación es 0
normativo base legal en forma dominio
asignado correspondient adecuada (5) (5)
e (5)
para una
investigación
académica
La hipótesis
es coherente
con el
problema
(5)
EVA 5 4 3 2 5 4 3 2 5 4 3 2 5 4 3 2
Nota MAX 20
Retroalimentación
La redacción de un INFORME es una oportunidad para fortalecer las competencias,
Compromiso ético con el trabajo en equipo
El informe académico tiene como objetivo que el estudiante en función de bibliografía
consultada pueda adoptar una opinión o postura debidamente fundamentada sobre un
determinado tema problematizado. Al tratarse de una indagación bibliográfica en la discusión
de resultados se confrontan los autores que se alinean o no a la hipótesis planteada, para luego
obtener las conclusiones correspondientes. Las citas de autores deben servir no tanto para las
definiciones del marco conceptual sino para sustentar alguna opinión o postura.
El informe de originalidad de nuestra aula virtual me señala que existe un exceso de parafraseo
con la tesis de la Universidad Rafael Landívar. En ese sentido se recomienda su corrección. El
título al incluir propiedad intelectual y exclusiva es redundante, por lo que se recomienda
eliminar la última. Antecedentes históricos es muy amplio, reducir a lo que se más importante al
tema desarrollado.
A la estructura le falta coherencia interna. El problema no tiene hipótesis. Definida la hipótesis
ya puedes desarrollar un marco conceptual adecuado puedes desarrollar la discusión de tus
resultados.
Se recomienda delimitar el campo de la propiedad intelectual, pues los resultados de una
investigación científica se pueden proteger tanto en el Derecho de Autor, mediante la
protección de una obra literaria con contenido científico, así como por las Invenciones y Nuevas
tecnologías.
CAPÍTULO I. INTRODUCCIÓN
Cuando hablamos de propiedad intelectual la discusión se limita
comúnmente a propiedad intelectual privada, no obstante, comprendemos
que la definición conceptual alrededor de la propiedad intelectual abarca
más que la noción de propiedad intelectual privada, ya que existen otras
estructuras en las que la propiedad puede operar, como lo es la propiedad
común. (Wilson, 2012)
Waldron sostiene que un recurso se aprecia como propiedad común si su
uso existe bajo la intención de ser de libre acceso y es gobernado bajo el
objetivo de que este resulte disponible para el uso de todas las personas en
la sociedad. (Waldron, 2004)
Por su lado, Lessig sustenta que la esencia de los bienes comunes se halla
en que existiendo el derecho exclusivo a elegir si estos recursos se harán
disponibles para otros nadie ejerce sobre ellos el núcleo de un derecho de
propiedad. (Lessig, 2002)
Por otra parte, Peters afirma que los bienes comunes intelectuales
representan una alternativa al “capitalismo del conocimiento” actualmente
dominante. Ya que mientras el “capitalismo del conocimiento” se centra en
la economía del conocimiento y enfatiza el desarrollo del capital humano,
los regímenes de propiedad intelectual y la maximización de la eficiencia y
las ganancias, el bien común intelectual acentúa que el valor del
conocimiento está enraizado en última instancia en las relaciones sociales,
y promueve la socialización del conocimiento proporcionando mecanismos
para un intercambio de ideas genuinamente libre. (Peters, 2014)
Mediante esta investigación se pretende alcanzar a los estudiantes de las
facultades de derecho, brindando un instrumento que les permita ampliar
su conocimiento referente a la conceptualización de los bienes comunes
intelectuales y de los orígenes y alcances de la propiedad intelectual.
Entonces, nos planteamos la siguiente pregunta: “¿Cómo evitar que la
propiedad intelectual exclusiva represente un obstáculo en la investigación
científica?”.
Por último, teniendo en cuenta lo expuesto y determinada la trascendencia
de la presente investigación, tenemos como objetivo dar respuesta a la
pregunta planteada.
CAPÍTULO II. MARCO CONCEPTUAL
En primer lugar, pretendemos delimitar y conceptualizar la noción de bienes
comunes intelectuales. Entonces, determinamos que los bienes comunes
intelectuales son conocimiento que pertenece a todos los miembros de la
sociedad y sobre el cual no se ha ejercido derecho de propiedad intelectual
exclusivo.
Los derechos de la propiedad intelectual, como lo son los derechos de autor,
las patentes o las marcas, existen para garantizar a sus acreedores la
exclusividad sobre determinado conocimiento e información. (Heinemann &
Metke Méndez, 2012)
De esto sabemos que los derechos de autor protegen el trabajo literario y
artístico, las patentes hacen lo mismo con las invenciones que sean
novedosas y que posean cierto nivel inventivo, y de igual manera las
marcas con signos distintivos que facilitan a su propietario el distinguir su
bienes y servicios del de cualquier otro. Estos derechos funcionan como
propiedad intelectual para proteger el conocimiento que pertenece a
alguien en específico, atribuyéndole poderes exclusivos sobre sus
creaciones.
De acuerdo con Heinemann y Metke Méndez la distinción entre los derechos
de propiedad intelectual y los derechos de la propiedad tangible se
encuentra en el objeto del derecho, es decir, mientras que la propiedad
tangible es dependiente de la materia física, los derechos de propiedad
intelectual son concernientes a elementos no materiales. (Heinemann &
Metke Méndez, 2012)
Existen, referentes a la materia de propiedad intelectual cuantiosos
convenios y tratados, y a continuación se versará sobre ellos.
En el año 1883 se firmó el Convenio de París para la Protección de la
Propiedad Industrial, este ha pasado por varias modificaciones desde su
fundación y a la fecha actual 174 países son partes firmantes de este
Convenio. El Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial
protege patentes, diseños, marcas, modelos de utilidad, y también
conceptualiza prácticas como la competencia desleal.
Posteriormente, en 1886 se fundó el Convenio de Berna para la Protección
de las Obras Literarias y Artísticas que la actualidad cuenta con 164 partes
firmantes, este Convenio acoge a los derechos de autor.
En el año 1891 surgió el Arreglo de Madrid, el cual es relativo al Registro
Internacional de Marcas. Así también, se encuentra la Convención de Roma,
que se dio en 1961 y que garantiza la protección a los artistas intérpretes o
ejecutantes, los productores de fonogramas y los organismos de
radiodifusión. En 1967 se fundó la OMPI, con el propósito de administrar los
convenios actuales referentes a la propiedad intelectual. En el año 1970 se
dio el Tratado de Cooperación en materia de Patentes. En 1995 se adoptó el
Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual
relacionados con el Comercio. Y, en el año 1996 el Tratado de la OMPI sobre
Interpretación o Ejecución de Fonogramas adaptó el sistema internacional
de protección de los derechos de autor a la era digital.
Así también, además de los tratados y convenios internacionales
mencionados, existe legislación nacional perteneciente a Estados referente
a la propiedad intelectual. Por ejemplo, la Constitución estadounidense
otorgó a su Congreso la autoridad para promover el Progreso de la Ciencia y
las Artes útiles asegurando por Tiempos limitados a los autores e inventores
el derecho exclusivo a sus respectivos escritos y descubrimientos, por ello,
su marco legal concerniente a la propiedad intelectual encuentra sus raíces
en su Constitución.
En Perú los derechos de propiedad intelectual se encuentran protegidos por
diferentes normativas, entre ellas la Ley sobre el Derecho de Autor, que fue
promulgada con el Decreto Legislativo N°822; así también, se emplea la
Decisión 486 de la Comunidad Andina.
Locke afirmaba respecto a la propiedad que el creador o propietario tiene la
base de un derecho de propiedad dentro de sí mismo en la forma del
trabajo que realiza, argumentaba que cuando se realizara trabajo sobre lo
que es común y sin propietario este trabajo engendraba un derecho de
propiedad. (Locke, 1952)
CAPÍTULO III. DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
Es posible inferir entonces que la inspiración para las normas que estipulan
este derecho exclusivo se puede encontrar en marcos normativos y
doctrinales. Siendo uno de estos marcos el pensamiento filosófico de John
Locke respecto a la propiedad.
Si bien podemos afirmar que Locke tenía en mente la propiedad física
cuando realizó esos postulados, académicos argumentan que es una teoría
aplicable a la propiedad intelectual. (Spinello, 2007) Donde, lo común y sin
propietario serían los bienes comunes intelectuales, es decir, el
conocimiento necesario para la continuación de descubrimientos científicos,
como ideas, algoritmos, lenguaje, etc.
Por otro lado, críticos de Locke discuten que su énfasis en el trabajo como
base para los derechos de propiedad no es precisa ni acertada. Según
Drahos, el trabajo como base de un derecho es una fuente demasiado
indeterminada e incompleta para justificar el origen de la propiedad.
(Drahos, 1996) Entonces, el trabajo funciona para delimitación de propiedad
en algunos casos, como diseñar y codificar un sistema operativo, pero no en
otros, como en el descubrimiento de una idea creativa que se puede poner
en términos concretos pero que sin embargo consume poco tiempo.
El problema principal en esta discusión gira en torno a la determinación de
un criterio apropiado para el trabajo intelectual. (Spinello & Tavani, 2005)
¿Depende exclusivamente del tiempo y la energía invertido o es alguna
actividad que genera beneficios sociales? ¿Y bajo esta premisa en qué
categoría entran los objetos intelectuales que han sido creados con un
mínimo esfuerzo?
Una segunda razón para los derechos de propiedad intelectual se
fundamenta en la filosofía del utilitarismo, esta concierta que los derechos
de propiedad intelectual son necesarios para maximizar la utilidad social
proporcionando a los autores, inventores y otros creadores un rendimiento
duradero y tangible de su inversión de tiempo, trabajo y otros recursos
empleados durante su proceso de creación. (Spinello , 2007)
Por lo expuesto, sostenemos que el problema con la teoría utilitarista es la
falta de evidencia para corroborar las afirmaciones de que la creación de
objetos intelectuales depende de la utilidad social.
Si bien concebimos estas teorías como herramientas para agudizar la
comprensión sobre la figura de propiedad intelectual, estas tienen
debilidades que les impiden el carácter de absolutas, no obstante, a pesar
de su indeterminación, estas teorías siguen mostrándose útiles para
ayudarnos componer juicios críticos sobre las cuestiones que abarcan a la
propiedad intelectual como figura dinámica.
En cada teoría son evidentes ciertas debilidades, y por lo tanto no pueden
proveer de respuestas absolutas a las cuestiones que envuelven al derecho
de la propiedad intelectual, por cual afirmamos con seguridad que, si bien
las teorías doctrinarias son útiles para comprender el fenómeno de la
propiedad intelectual y de los bienes comunes intelectuales, estos no serán
definidos sino por su evolución conjunta con la sociedad.
Entonces, trabajamos bajo la presunción de que los derechos exclusivos de
propiedad intelectual sobre invenciones y creaciones son necesarios para
garantizar el bienestar público, para proteger a los innovadores, para
incentivar la innovación; y si bien consideramos que todas las afirmaciones
anteriores son ciertas, también debatimos la necesidad de los bienes
comunes intelectuales como un elemento clave para la evolución científica
y en consecuencia su necesidad de protección.
Spinello sostiene que la sobreprotección de los derechos de propiedad
intelectual puede ser tan perjudicial como la carencia de normativa
protectora por el daño que se ocasiona a los bienes comunes intelectuales.
Y por ello, el régimen ideal de derechos de propiedad intelectual es aquel
que busca un balance entre la propiedad intelectual y los bienes comunes
intelectuales. (Spinello, 2007)
Acorde a lo expuesto, argumentamos que la investigación científica y sus
resultados como propiedad común de la humanidad deben poseer un rango
de protección legal en balance con la protección que recibe la propiedad
intelectual exclusiva. Es decir, si un investigador requiere de acceso a
determinada información o creaciones para alcanzar un hallazgo que tendrá
influencia en el desarrollo de la humanidad, la propiedad intelectual
exclusiva no deberá actuar como un obstáculo.
Esto es, que los derechos de propiedad intelectual exclusivos son
herramientas relevantes para proteger al autor y sus creaciones, pero
deben contar con limitaciones cuando el fin para el cual se usará el
conocimiento es continuar con investigaciones científicas y
consecuentemente continuar con el desarrollo tecnológico que ha de
beneficiar a la humanidad.
Finalmente, respondiendo a la pregunta planteada en nuestra problemática,
determinamos que la forma más adecuada de evitar que la propiedad
intelectual
exclusiva represente un obstáculo en la investigación científica es con un
régimen de protección legal que logre un equilibrio entre los intereses de la
propiedad intelectual exclusiva y los intereses de los bienes comunes
intelectuales, siendo el bien superior el descubrimiento científico.
CAPÍTULO IV. CONCLUSIONES
Como conclusión tenemos que la manera adecuada de evitar que la
propiedad intelectual exclusiva represente un obstáculo en la
investigación científica es con un régimen de protección legal que
alcance un equilibrio entre los intereses de la propiedad intelectual
exclusiva y los intereses de los bienes comunes intelectuales, siendo
el bien superior el descubrimiento científico.
Con fundamento en los resultados de la investigación podemos inferir
que, la investigación científica y sus resultados como propiedad
común de la humanidad deben poseer un rango de protección legal
en balance con la protección que recibe la propiedad intelectual
exclusiva.
Así también, concluimos que los derechos de propiedad intelectual
exclusivos son garantías relevantes para proteger al autor y sus
creaciones, pero deben contar con limitaciones cuando el fin para el
cual se usará el conocimiento es continuar con investigaciones
científicas y consecuentemente continuar con el desarrollo
tecnológico que ha de beneficiar a la humanidad.
Respecto a las teorías doctrinarias referentes a la propiedad
intelectual y a los bienes comunes intelectuales concluimos que, si
bien son herramientas útiles para agudizar la comprensión de estas
figuras y componer juicios críticos sobre las cuestiones que las
rodean, adolecen de defectos que les impiden ser absolutas.
Finalmente, concluimos que la propiedad intelectual y los bienes
comunes intelectuales poseen un carácter dinámico y que,
consecuentemente, las nociones que conocemos de ellos se
encuentran en constante evolución.
BIBLIOGRAFÍA
Drahos, P. (1996). A Philosophy of Intellectual Property. Routledge.
Heinemann, A., & Metke Méndez, R. (2012). Propiedad intelectual. Bogotá:
Editorial Universidad del Rosario.
Lessig, L. (2002). The Future of Ideas: The Fate of the Commons in a Connected World.
New York: Vintage.
Locke, J. (1952). The Second Treatise of Government .
Maskus, K. E. (2000). Intellectual Property Rights in the Global Economy. Peterson
Institute.
Mitchell, H. C. (2005). The intellectual commons: Toward an ecology of intellectual
property. Lexington Books.
Peters, M. A. (2014). Openness and the Intellectual Commons. Open Review of
Educational Research .
Spinello, R. A. (2007). Intellectual property rights. Boston: Boston College,
Chestnut Hill, Massachusetts, USA.
Spinello, R. A., & Tavani, H. T. (2005). Intellectual Property Rights in a Networked World.
Boston: IGI Global.
Suber, P. (2006). Creating an intellectual commons through open access.
Waldron, J. (2004). Property and Ownership. Stanford: The Stanford
Encyclopedia of Philosophy.
Wilson, J. G. (2012). On the value of the intellectual commons. Cambridge:
Cambridge University Press.