Tema:
“Las condiciones de validez del Art. 164 del Código de Procedimiento Penal ecuatoriano”
Objetivo:
Analizar si la detención con fines investigativos vulnera el derecho fundamental a la
presunción de inocencia.
Descripción del problema:
La detención con fines investigativos regulada en los Arts. 164 y 165 del Código Adjetivo
Penal es a la final una privación de la libertad, que tiene como fundamento la sospecha,
pero nunca la certeza de que esa persona sea responsable de un delito. En línea con lo
anterior, tenemos que el norte del proceso penal acusatorio implica primero la investigación
y luego la detención, pero aquí ocurre a la inversa, primero se detiene a la persona para
luego investigar el ilícito, esto deja ver, que aún en nuestra legislación quedan rezagos del
sistema inquisitivo, que suponía entre otras cosas, que para investigar un acto delictivo,
había que privar de la libertad al presunto sospechoso, para recién ahí comenzar las
averiguaciones, desconociendo de esta forma la excepcionalidad de la privación de libertad.
La presunción de inocencia consta en el numeral 2 del Art. 77 de la Constitución vigente.
Se trata de una presunción legal, que puede ser desvirtuada, mediante pruebas fehacientes
que permitan derivar en una sentencia que declare la culpabilidad de una persona. De lo
indicado, podemos inferir que esta presunción garantiza que ninguna persona esté obligada
a probar su inocencia, pues lo que tiene que demostrarse en cualquier proceso es su
culpabilidad, por eso la carga de la prueba se impone a quien acusa, el acusado no tiene que
probar su inocencia, pues eso es algo que le acompaña. Sin embargo, cuando un individuo
es privado de su libertad con fines investigativos, sufre laceraciones y vejaciones por parte
de los agentes del orden, es tratado como culpable a pesar de que no existe sentencia
ejecutoriada condenatoria; es vox populi, que en nuestro país se presume la culpabilidad
más no la inocencia, con una tenue inversión de la carga de la prueba. Esto quiere decir que
no basta que una persona se presuma inocente sino que debe ser tratada como tal.
Para la investigación de un delito, no se requiere detener a personas, pues justamente la
Fiscalía como órgano encargado de dirigir la investigación preprocesal y procesal penal en
coordinación con la Policía Judicial, tiene que darse los medios y utilizar los instrumentos
que le permitan llegar al esclarecimiento de los hechos, sin necesidad de recurrir a la
detención de la persona a la que se investiga.
Es por este motivo que la presunción de inocencia es la institución jurídica más importante
con la que cuentan los particulares para protegerse de la posible arbitrariedad de las
actuaciones de jueces y tribunales, cuando ejercen el ius puniendi. Razón por cual podemos
concluir en que no es sólo un principio del debido proceso, sino una garantía de la dignidad,
libertad, honra y buen nombre de las personas.
Esta garantía de inocencia supone que toda persona se presume que es inocente y debe ser
tratada como tal, mientras no se expida una resolución firme o sentencia condenatoria
ejecutoriada en su contra. Sin embargo en ocasiones las personas no son tratadas como
inocentes, todo lo contrario, una vez que un individuo es privado de su libertad, sufre
laceraciones y vejaciones por parte de los agentes del orden; es vox populi, que en nuestro
país lo que se presume es la culpabilidad y hay que probar la inocencia, con una tenue
inversión de la carga de la prueba que hacen del reo. Esto quiere decir que no basta que una
persona se presuma inocente sino que también debe ser tratada como tal.
En el Art.164 se determina que con el propósito de investigar delitos que la Fiscalía esté
indagando.
“Con el objeto de investigar un delito de acción pública a pedido del Fiscal, el Juez de
Garantías Penales competente podrá ordenar la detención de una persona contra la cual hay
presunciones de responsabilidad. Esta detención se ordenará mediante boleta que contendrá
los siguientes requisitos: 1.- Los motivos de detención; 2 El lugar y fecha en que se la
expide; y, 3.L firma de juez de garantías penales competente. Para el cumplimiento de la
orden de detención se entregará dicha boleta a un agente de la Policía Judicial.
Art.- 165. - La detención de que se trata en el artículo anterior no podrá exceder de
veinticuatro horas. Dentro de este lapso, de encontrarse que el detenido no ha intervenido
en el delito que se investiga, inmediatamente se lo pondrá en libertad. En caso contrario, de
haber mérito para ello, se dictará auto de instrucción Fiscal y de prisión preventiva si fuere
procedente.
Constitución, artículo 77 numeral 2.-Ninguna persona podrá ser admitida en un centro de
privación de libertad sin una orden escrita emitida por jueza o juez competente, salvo en
caso de delito flagrante. Las personas procesadas o indiciadas en juicio penal que se hallen
privadas de libertad permanecerán en centros de privación provisional de libertad
legalmente establecidos.
3. 2. Presunción de inocencia
La presunción de inocencia sólo se aplica a quien recibe una acusación, es decir la
persona que recibe una acusación se rodea de esta presunción de inocencia, es una
presunción legal porque admite prueba en contrario, se destruye esta presunción cuando
existe resolución firme o sentencia condenatoria ejecutoriada, sin olvidar que estas
sentencias deben probar la existencia de la infracción y la responsabilidad del transgresor.
Esta garantía de inocencia supone que toda persona se presume que es inocente y
debe ser tratada como tal, mientras no se expida una resolución firme o sentencia
condenatoria ejecutoriada en su contra. Sin embargo en ocasiones las personas no son
tratadas como inocentes, todo lo contrario, una vez que un individuo es privado de su
libertad, sufre laceraciones y vejaciones por parte de los agentes del orden; es vox populi,
que en nuestro país lo que se presume es la culpabilidad y hay que probar la inocencia, con
una tenue inversión de la carga de la prueba que hacen del reo. Esto quiere decir que no
basta que una persona se presuma inocente sino que también debe ser tratada como tal.
En relación a lo dicho, Juan Larrea Holguín sostiene: “No se puede ni sancionar,
ni tachar de delincuente o infractor a quien no haya sido condenado; no basta que exista
denuncia o acusación, ni que se haya dictado auto motivado, sino que debe haber resolución
firme o sentencia condenatoria para poder considerar a alguien como culpable”1.
Carlos Bernal Pulido coincide con los autores citados al señalar: “Toda persona se
presume inocente mientras no se le haya declarado judicialmente culpable. De acuerdo con
esta presunción, el sujeto a quien posiblemente debe imponérsele una sanción se presume
inocente, a menos que existan pruebas fehacientes que demuestren lo contrario. La
presunción de inocencia impone la carga de la prueba a quien acusa. La presunción de
inocencia es una presunción iuris tantum o legal, es decir, no es absoluta, puesto que las
pruebas de cargo pueden dar con ella al traste. Sin embargo, sólo puede quedar desvirtuada
definitivamente cuando se dicta una sentencia que tenga ese carácter” 2.
1
LARREA HOLGUÍN JUAN IGNACIO; “Derecho Constitucional”; Corporación de Estudios y
Publicaciones; Volumen I; Quito 2000; pág. 186.
2
BERNAL PULIDO CARLOS; op. cit.; págs. 366 y 367.
“El fundamento de la presunción de inocencia no es jurídico, sino ético. Descansa
en la convicción ética de que la condena de un inocente es peor que la absolución de un
culpable. Porque más vale culpable absuelto que inocente condenado”3.
La novedad de esta garantía estriba en la extensión de la misma, concebida
tradicionalmente para lo penal, a todas las materias, aserción confirmada por Iñaki
Esparza Leibar, que al respecto indica: “La presunción de inocencia no despliega
únicamente su eficacia en los procesos penales, sino que también lo hará en todos aquellos
casos de los que resulte una sanción o limitación de derechos como consecuencia de una
conducta sancionable a través de la vía administrativa o jurisdiccional” 4. De igual forma
Carlos Bernal Pulido, refiriéndose al ámbito de aplicación de la presunción de inocencia
dice: “La presunción de inocencia no sólo se aplica en el ámbito del derecho penal, sino
también, como lo señala la jurisprudencia constitucional, en el espectro del derecho
administrativo sancionatorio y en las demás ramas del derecho”5.
Es por este motivo que la presunción de inocencia es la institución jurídica más
importante con la que cuentan los particulares para protegerse de la posible arbitrariedad de
las actuaciones de jueces y tribunales, cuando ejercen el ius puniendi. Razón por cual
podemos concluir en que no es sólo un principio del debido proceso, sino una garantía de la
dignidad, libertad, honra y buen nombre de las personas.
3
PÉREZ ROYO JAVIER; op. cit.; pág. 514.
4
ESPARZA LEIBAR INAKI; op. cit.; pág. 213.
5
BERNAL PULIDO CARLOS; op. cit.; pág. 367.