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Documento 37

El documento aborda el principio de prueba de parte en el sistema procesal civil, destacando la clasificación de medios de prueba en plenas y no plenas, así como su capacidad de admitir prueba en contrario. Se discute la naturaleza de la prueba instrumental, su clasificación y los requisitos de los instrumentos públicos, incluyendo su validez y autenticidad tanto en el país de origen como en el extranjero. Finalmente, se enfatiza la importancia de la legalización de instrumentos públicos otorgados en el extranjero para su reconocimiento en Chile.
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Documento 37

El documento aborda el principio de prueba de parte en el sistema procesal civil, destacando la clasificación de medios de prueba en plenas y no plenas, así como su capacidad de admitir prueba en contrario. Se discute la naturaleza de la prueba instrumental, su clasificación y los requisitos de los instrumentos públicos, incluyendo su validez y autenticidad tanto en el país de origen como en el extranjero. Finalmente, se enfatiza la importancia de la legalización de instrumentos públicos otorgados en el extranjero para su reconocimiento en Chile.
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Como regla general, en nuestro sistema, en materia procesal civil, el principio rector es el de prueba de

parte, o sea, la actividad probatoria está entregada a la iniciativa y al esfuerzo de las respectivas partes y
sólo a título excepcional se aceptan las medidas llamadas para mejor resolver, que son de iniciativa del
tribunal para allegar al juicio ciertos elementos fácticos.

2.3 En cuanto a su eficacia.


a) Medios de prueba que producen plena prueba.
b) Medios de prueba que no producen plena prueba.
Esta clasificación arranca de un criterio de prueba legal en cuanto a la valoración, o sea, el legislador,
anteponiéndose al criterio del juzgador, ha fijado qué medios de prueba producen plena prueba y qué
medios de prueba no la producen.
Con anterioridad a nuestro sistema del CPC había una categoría intermedia que se puede observar en
otros sistemas legales, y que son los medios de prueba que producen semiplena prueba, hoy
descartados de nuestro sistema. Esto significaba que eran medios de prueba que tenían en sí mismos
una determinada fuerza de convicción y que uniendo dos medios de prueba, que cada uno de ellos
produjera semiplena prueba, se podía llegar a la plena prueba.

2.4 En cuanto a la posibilidad de neutralizar la fuerza probatoria del respectivo


medio.
a) Medios probatorios que no admiten prueba en contrario.
b) Medios probatorios que admiten prueba en contrario.
Es distinto medio de prueba que produce plena prueba, a medio probatorio que no admite prueba en
contrario. Por ejemplo, el instrumento público produce plena prueba respecto de determinados
aspectos, pero admite prueba en contrario. En cambio, la confesión produce también plena prueba,
pero no admite prueba en contrario. El admitir o no admitir prueba en contrario tiene relación con el
valor probatorio, pero no es lo mismo.
La regla muy general es que los medios de prueba admitan prueba en contrario y sólo no la admitirán
cuando el legislador expresamente lo señale.

2.5 En cuanto a su fuente.


a) Medios de pruebas reales: se dan cuando el elemento de convicción es un objeto determinado.
b) Medios de prueba personales: se dan cuando el elemento de convicción es un testimonio, es decir,
un dicho o lo que dice una persona, ya sea que lo diga verbalmente o por escrito, ya sea que lo diga un
tercero o una parte.

2.6 En cuanto a su relación con el hecho que se trata de probar.


a) Medio de prueba indirecto: es aquel que tiende a acreditar otro hecho distinto del que se trata de
establecer, pero ese hecho distinto permite deducirlo.
b) Medio de prueba directo: se da cuando se acredita el hecho mismo que se trata de establecer.

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Combinando las dos últimas clasificaciones podemos tener prueba real directa e indirecta y prueba
personal directa e indirecta. La real directa llevará a la certeza física, la real indirecta a la certeza físico-
lógica, la personal directa a la físico-histórica y la personal indirecta al físico histórico lógico.
Estos criterios lógicos son los que han inspirado al legislador para asignarle mayor o menor mérito
probatorio a cada uno de los medios de prueba.

Tema 3: Prueba Instrumental.

3.1 Concepto de instrumento.


La prueba instrumental o documental, es aquella que se produce gracias a documentos o instrumentos.
Respecto de lo que es un instrumento hay dos doctrinas:
a) La concepción estructural o clásica: dice que es instrumento todo objeto en el que se exteriorizan
hechos mediante signos permanentes y materiales del lenguaje. En consecuencia, no importa a esta
doctrina el soporte ni tampoco la naturaleza cualquiera que sea el signo. El instrumento en esta
concepción está compuesto de dos elementos: soporte y signo del lenguaje que no necesariamente es
papel y letra.
b) La concepción funcional: dice que es instrumento todo objeto representativo de cosas o hechos sin
que importe la materialidad del soporte ni la forma de la representación.
La diferencia de la concepción funcional con la concepción estructural es que en la última el signo va
siempre unido al lenguaje, en cambio, en la primera el signo puede o no ir unido al lenguaje. En
consecuencia, en la concepción funcional la radiografía, el dibujo, la fotografía, etc., constituyen
documentos.
La concepción nacional es estructural y como nace del siglo XIX, parte de dos supuestos: el soporte que
es normalmente papel y el signo que son letras de un alfabeto. O sea, la concepción nacional ve al
instrumento como el elemento que refleja signos permanentes unidos al lenguaje. Sin embargo, esta
concepción estructural clásica, que claramente se nota en el C.C. y CPC ha tenido una evolución
jurisprudencial y por esta vía se ha ido acercando a la concepción funcional, en el sentido que es
instrumento todo elemento demostrativo de un hecho y no necesariamente unido al lenguaje.
La prueba instrumental tiene un enorme valor en nuestro sistema legal, porque normalmente es
preconstituida, en consecuencia, es más pura en el sentido que no nace de los intereses o
prefabricaciones en función de un juicio, y además, deriva en una voluntad seria de obligarse, en
consecuencia, el legislador atribuye a este elemento una mayor fuerza probatoria.

3.2 Clasificación de los instrumentos.


3.2.1 En cuanto a su función:
a) Instrumentos que se exigen por vía de prueba: significa que se exige o se acepta el instrumento
como forma de acreditar un determinado hecho, y la regla general, es que los instrumentos sean
exigidos por esta vía y no como solemnidad.

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b) Instrumentos que se exigen por vía de solemnidad (artículo1701 C.C.): significa que la ausencia del
respectivo instrumento, hace imposible acreditar la existencia del respectivo hecho o contrato, por
ejemplo, la compraventa debe hacerse mediante instrumento público y si éste falta, no se podrá
acreditar su existencia por ningún otro medio probatorio.
El artículo 1701 C.C. dice que la falta de instrumento público no puede suplirse por otra prueba en los
actos y contratos en que la ley requiere esta solemnidad y se mirarán como no celebrados o ejecutados,
aún cuando en ellos se prometa reducirlos a instrumento público dentro de cierto plazo, bajo una
cláusula penal: esta cláusula no tendrá efecto alguno. Esta norma se refiere al instrumento público, pero
hay casos en que el instrumento privado es también solemnidad. En consecuencia, cuando la
escrituración es solemnidad, la falta de instrumento privado no permite acreditar el respectivo hecho;
por ejemplo, la promesa de celebrar un contrato debe constar por escrito como solemnidad y, en
consecuencia, su omisión no puede suplirse.

3.2.2. En cuanto a su fuente.


a) Instrumentos públicos (artículo 1699 C.C. relación con el artículo 17 C.C.)
b) Instrumentos privados.

3.3 Instrumentos públicos.


3.3.1 Concepto.
El artículo 1699 se refiere a los instrumentos públicos en general; y el artículo 17 a los instrumentos
públicos otorgados en el extranjero.
Artículo 1699 C.C.: “Instrumento público o auténtico es el autorizado con las solemnidades legales por el
competente funcionario.”
Se critica esta norma en cuanto establece una relación de sinonimia entre instrumento público e
instrumento auténtico, lo que es indudablemente un error conceptual, porque instrumento público es
una categoría de instrumentos, en tanto que la autenticidad es un atributo que puede o no concurrir. La
falta de autenticidad del instrumento público es una de las posibles vías de impugnación del mismo, pero
no se puede confundir la categoría con el atributo: “no todo instrumento público es auténtico, ni todo
instrumento auténtico es público”, por lo que puede haber un instrumento auténtico que sea privado.

3.3.2 Requisitos del instrumento público.


a) Autorizado por el competente funcionario: es decir, que a él concurra un funcionario público,
vinculándose la fe del Estado al respectivo instrumento. La calidad de funcionario público la da la ley, y
significa que el funcionario cumple tareas públicas sin que importe la fuente de su designación, el monto
de su remuneración, el régimen laboral al que está sometido, el estatuto funcionario aplicable, etc.
El funcionario público debe ser competente, y como la ley es la fuente de la competencia, es ella la que
fija la competencia del respectivo funcionario público, lo que puede hacer con dos criterios:
i) Criterio substancial: La ley indica cuál es el ámbito u órbita de posible actuación, o sea, cuáles son las
actividades que dentro de su órbita puede realizar.

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ii) Criterio territorial: La ley señala cuál es ámbito espacial donde puede cumplir dicha actuación, por
ejemplo, todo el territorio de la República. Ciertos funcionarios públicos chilenos tienen como ámbito
espacial un país extranjero, v.g. un cónsul chileno.

b) Autorizado con las solemnidades legales: Si la ley ha fijado ciertas y determinadas solemnidades para
el instrumento, éstas deben ser cuidadosamente cumplidas, bajo sanción de nulidad. Lo normal es que
los instrumentos públicos requieran solemnidades legales (requisitos de carácter formal), pero también
es posible que no las requiera, y en este caso, basta que sea autorizado por competente funcionario para
calificarlo como tal.
Artículo 1699 inc. 2º C.C.: “Otorgado ante escribano e incorporado en un protocolo o registro
público se llama escritura pública.”
La escritura pública es una especie dentro del género instrumento público, y tiene las características de
ser otorgada ante escribano (notario u otro funcionario al cual le está permitido por ley que ante él se
otorguen escrituras públicas) y de ser incorporada a un protocolo o registro público (el que se va
formando por la sucesión de las escrituras públicas que se otorgan ante el respectivo notario).
Cuando la ley exige que el instrumento público sea autorizado por el competente funcionario, no exige
que dicho funcionario sea un ministro de fe, es decir, puede serlo o no. Así por ejemplo, cuando el
profesor firma un acta de examen está otorgando un instrumento público, porque él es un funcionario
público en su calidad de académico de la universidad, está en el ámbito de sus atribuciones y está
cumpliendo una función pública como es la de enseñar a los alumnos, pero él, no es ministro de fe,
porque la calidad de ministro de fe debe otorgársela la ley; sin embargo, basta que él intervenga como
funcionario competente en la función pública respectiva para que el instrumento sea público.
Que el funcionario sea o no, ministro de fe, no tiene importancia para determinar el valor probatorio del
instrumento público. Lo que ocurre es que si el funcionario público es además ministro de fe, adquiere
responsabilidades adicionales.

3.3.3 Instrumento público otorgado en el extranjero.


El artículo 17 C.C. se refiere al instrumento público otorgado en país extranjero, en consecuencia, en
Chile también es instrumento público el otorgado en el extranjero, siempre que se observen las
regulaciones de dicho país en cuanto a la competencia del funcionario y a la función respectiva, además
de la observación de las correspondientes solemnidades.
Artículo 17 C.C.: “La forma de los instrumentos públicos se determina por la ley del país en que
hayan sido otorgados. Su autenticidad se probará según las reglas establecidas en el Código de
Enjuiciamiento.”
La autenticidad significa acreditar que efectivamente el funcionario interviniente estaba presente en el
otorgamiento del acto, lo que se realiza mediante un procedimiento denominado en nuestro sistema
como legalización.
Artículo 17 inc. 2º C.C.: “La forma se refiere a las solemnidades externas, y la autenticidad al
hecho de haber sido realmente otorgados y autorizados por las personas y de la manera que en
los tales instrumentos se exprese.”

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Un instrumento público otorgado en país extranjero, debe estar sometido a dos conjuntos de pruebas de
acreditación:
a) Debe establecerse que ese instrumento es público de acuerdo a las normas del país donde fue
otorgado, o sea, hay que remitirse a las normas del país donde fue otorgado para determinar su
naturaleza.
b) Es necesario establecer que intervinieron en él, las personas que dicen otorgarlo y el funcionario
público autorizante, para establecer esto último se necesita la legalización, que es una cadena de
actuaciones que se van realizando sucesivamente en el país de su otorgamiento y después en Chile. El
Código en el artículo 345 señala 3 posibilidades de como completar la cadena:
i) Que en el país de otorgamiento exista agente diplomático o consular chileno: por ejemplo, una
escritura pública otorgado en Buenos Aires, en primer lugar en Argentina se debe completar una
determinada cadena según sus normas, así la firma del notario argentino se acreditará como auténtica
con la firma del ministro de justicia argentino, y esta firma, con la del ministro de RREE argentino, y esta
a su vez, por el agente diplomático o consular chileno. Llegado el documento a Chile se legaliza o
acredita la firma del cónsul por el ministerio de RREE chileno.
ii) Que en el país de otorgamiento no exista agente diplomático o consular chileno, pero sí de una
nación amiga que se haya encargado de los intereses de Chile: se realiza la misma tarea ante el agente
diplomático o consular de país amigo y posteriormente esa firma se legaliza por el ministerio de RREE del
país amigo o por el agente diplomático o consular acreditado en Chile en ese país y después interviene el
ministerio de RREE chileno.
iii) Que la legalización se realice con la intervención del agente diplomático o consular extranjero
acreditado en Chile del país donde seguramente se otorgó el instrumento: no se recurre al agente
diplomático o consular chileno, sino que se va sólo al ministerio de RREE del país donde se otorgó el
documento, luego se trae el instrumento y se autentifica esa firma por el agente diplomático o consular
de ese país acreditado en Chile, y posteriormente en el ministerio de RREE.

Todo esto se protocoliza en cumplimiento a lo establecido en el 420 C.O.T.

Artículo 345. Los instrumentos públicos otorgados fuera de Chile deberán presentarse
debidamente legalizados, y se entenderá que lo están cuando en ellos conste el
carácter público y la verdad de las firmas de las personas que los han autorizado,
atestiguadas ambas circunstancias por los funcionarios que, según las leyes o la
práctica de cada país, deban acreditarlas.
La autenticidad de las firmas y el carácter de estos funcionarios se comprobará en
Chile por alguno de los medios siguientes:
1 El atestado de un agente diplomático o consular chileno, acreditado en el país de
donde el instrumento procede, y cuya firma se compruebe con el respectivo
certificado del Ministerio de Relaciones Exteriores;
2 El atestado de un agente diplomático o consular de una nación amiga acreditado en
el mismo país, a falta de funcionario chileno, certificándose en este caso la firma por

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