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Fiesta

se ve interesante las fiestas de fin de año
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Fin de año

Siempre se puede ver las actividades que se realizan en fin de año

El fin de año es una de las celebraciones más esperadas en todo el mundo, un


momento en el que las personas hacen una pausa para reflexionar sobre lo vivido,
agradecer por lo alcanzado y recibir con esperanza el nuevo ciclo que comienza.
Aunque cada país y cada cultura tiene sus propias costumbres, en todas se comparte
un mismo espíritu: el deseo de renovación, prosperidad y unión familiar.

En muchos lugares, la llegada del 31 de diciembre marca el inicio de los preparativos


para despedir el año viejo. En América Latina, por ejemplo, se acostumbra a realizar
cenas familiares en las que no pueden faltar platos típicos y bebidas especiales. En
México, se comen doce uvas al compás de las doce campanadas, pidiendo un deseo
por cada una. Esta tradición, de origen español, simboliza la esperanza de que los doce
meses del año venidero estén llenos de buena fortuna. En países como Colombia o
Ecuador, se elabora el famoso “año viejo”: un muñeco hecho de ropa vieja, papel o
aserrín, que se quema a la medianoche como símbolo de dejar atrás las penas y los
malos recuerdos.

En Argentina y Uruguay, las familias se reúnen para compartir asados y brindar con
sidra o champaña, mientras que en Chile se acostumbra barrer la casa hacia afuera,
como forma de limpiar las energías negativas. En Venezuela, muchas personas salen
con una maleta a dar una vuelta a la manzana justo después de las doce, esperando
que el nuevo año traiga muchos viajes y aventuras. En Perú, se viste ropa interior
amarilla para atraer la buena suerte; en cambio, en algunos países europeos, el color
rojo es el preferido, asociado al amor y la pasión.

En Europa, las tradiciones también tienen un fuerte peso simbólico. En Italia, se comen
lentejas al sonar la medianoche, ya que su forma redonda recuerda a las monedas y
promete abundancia económica. En Escocia, se celebra el Hogmanay, una fiesta que
incluye fuegos artificiales y la costumbre del “first footing”, que consiste en que la
primera persona en cruzar el umbral de una casa tras la medianoche traiga buena
suerte. En Dinamarca, la gente rompe platos viejos frente a las puertas de familiares y
amigos, como muestra de cariño y buenos deseos.

La música y los fuegos artificiales son protagonistas universales. Las calles y plazas se
llenan de luces, bailes y abrazos. El conteo regresivo une a millones de personas frente
a relojes emblemáticos, como el de la Puerta del Sol en Madrid o la esfera de Times
Square en Nueva York. En Japón, la llegada del nuevo año se celebra con sobriedad: se
limpian las casas, se visitan templos y se escucha el tañido de 108 campanas que
representan los deseos de purificación espiritual.

Más allá de las diferencias culturales, todas estas tradiciones comparten un mensaje
profundo: el cierre de un ciclo y la esperanza de comenzar otro con energías
renovadas. El fin de año invita a soñar, a perdonar, a agradecer y a mirar hacia adelante
con optimismo. Es una celebración universal que nos recuerda que, sin importar el
lugar del mundo donde estemos, todos anhelamos lo mismo: un nuevo año lleno de
paz, salud, amor y prosperidad.

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