31/10/2025
CONSTITUYENTE DEL PODER POPULAR,
MOVIMIENTOS SOCIALES Y MISIONES SOCIALES
INTRODUCCIÓN:
El Proceso Constituyente de Movimientos Sociales y Misiones Sociales emerge como un
mandato histórico del pueblo organizado, que en correspondencia con el espíritu originario
del proyecto bolivariano, le devuelve al pueblo su rol protagónico en la conducción de la
Revolución.
Es la forma más clara de organización del poder desde abajo; una herramienta para unir
territorio, conciencia y dirección. La legitimación de los liderazgos, la articulación de las
misiones y la ejecución de las 7 Transformaciones, conforman un nuevo mapa político
donde el pueblo organizado asume el mando histórico que le corresponde, y reafirma la tesis
de que la Revolución se mantiene viva cuando el pueblo asume la dirección del proceso. La
convocatoria constituyente no busca administrar estructuras existentes, sino transformarlas
desde la energía creadora del pueblo. En ese sentido, el azimut histórico de la Revolución se
orienta hacia la construcción de un nuevo ciclo político basado en la legitimidad participativa, la
renovación ética y la organización consciente.
El documento que se presenta a continuación sistematiza el método, los pasos y los
objetivos que guían esta etapa. Cada fase representa un eslabón de un mismo cuerpo
político: la juramentación, la elección de voceros, las asambleas y la plenaria nacional son
expresiones de un proceso que busca elevar la conciencia, fortalecer la organización y
consolidar un liderazgo legitimado por la participación directa.
OBJETIVOS:
1. Reactivar la energía fundacional de la Revolución, como una acción colectiva que
convoca al pensamiento, la unidad y la creación de nuevas formas de poder desde las
bases.
2. Consolidar una conciencia colectiva y la unidad cívico-militar-policial, para la
defensa de la patria.
3. Desarrollar un método que reafirme el papel protagónico del Poder Popular,
reconociendo sus banderas de lucha y su diversidad como fortaleza.
4. Reforzar el papel vinculante del movimiento popular con las 7 Grandes
Transformaciones.
5. Renovar y relegitimar los liderazgos surgidos del seno del pueblo organizado.
MÉTODO:
La hoja de ruta planteada para este Proceso Constituyente es, en sí misma, una declaración
de principios sobre la legitimidad y el alcance territorial del Poder Popular. El cronograma busca
construir la participación desde lo local hasta lo nacional, garantizando que cada fase sea la
expresión de un mismo impulso político: activar al pueblo como sujeto histórico de la
Revolución.
Para ello se asume una metodología que combina movilización y formación política. La
discusión territorial, la elección de voceros y la articulación de propuestas, que, mediante la
sistematización, permite consolidar los saldos de pedagogía revolucionaria, que se generan en
cada asamblea. Junto con el refuerzo del sentido de pertenencia, el espíritu de unidad y la
capacidad de conducción colectiva ante los desafíos que plantea la Revolución Bolivariana en
este nuevo tiempo histórico.
Paso 1: Juramentación del equipo promotor nacional
Juramentación de los equipos promotores de los Movimientos Sociales a nivel nacional.
Este acto simboliza el inicio formal del proceso y la asunción del compromiso político de
conducir la etapa fundacional. La juramentación nacional consolida el liderazgo central que
orientará las acciones en cada estado, garantizando coherencia política, comunicación
orgánica y unidad de objetivos.
Paso 2: Juramentación de los equipos promotores estadales y municipales
Juramentación de los equipos promotores estadales y municipales, encargados de reproducir
la metodología nacional en cada territorio.
En esta fase, se refuerza la coordinación con los Movimientos Sociales y Misiones presentes
en los estados y los municipios. Cada equipo estadal y municipal asume la tarea de articular a
los estados y municipios, definir cronogramas de asambleas comunales y activar el proceso de
legitimación popular. La juramentación estadal y municipal simboliza la extensión del mandato
constituyente desde el nivel nacional hacia la realidad concreta de cada región.
Paso 3: Asambleas comunales y elección de voceros
Se realizarán asambleas comunales en las 5.336 Comunas y Circuitos Comunales, para
elegir tres (3) voceros o voceras por cada Sector que se exprese en el territorio.
Esta fase constituye el corazón del Proceso Constituyente. Las asambleas comunales son
espacios deliberativos donde la palabra popular se convierte en acción política. Cada vocero
electo representa la síntesis de la discusión colectiva y la legitimidad de su comunidad. La
elección de tres voceros por sector fortalece la representatividad, promueve la paridad de
género y garantiza que la pluralidad de expresiones sociales encuentre voz y voto en el proceso
nacional.
Paso 4: Asambleas municipales
Por cada Movimiento Social con presencia en el territorio se realizarán asambleas municipales
con la participación de los voceros o voceras electos por las diferentes Comunas y Circuitos
Comunales, y se escogerán cinco (5) personas por Sector como responsables de la vocería
a escala municipal. En el caso de Caracas y La Guaira, se elegirá cinco (5) voceros o voceras
en cada una de las parroquias que conforman su territorio.
Las asambleas municipales consolidan la articulación entre Comunas y ciudades. Este nivel de
debate permite homogeneizar propuestas, revisar los aportes surgidos en la base y estructurar
documentos políticos que sirvan de insumo para las plenarias estadales y nacionales.
Paso 5: Plenaria nacional
Los tres (3) voceros estadales por cada uno de los Movimientos Sociales acuden a
la plenaria nacional con las propuestas del sector debatidas y acordadas, en las diferentes
escalas territoriales.
La plenaria nacional constituye el cierre político y metodológico del proceso. Es el espacio
donde convergen las propuestas de todo el país, se refrenda la legitimidad de los nuevos
liderazgos y se definen líneas estratégicas para la acción conjunta de las misiones y
movimientos sociales. Su carácter constituyente radica en que eleva el debate popular a nivel
de orientación nacional, vinculando al pueblo con la dirección política de la Revolución.
TIEMPOS:
NOVIEMBRE: Debate nacional y relegitimación:
Un gran debate en las 5.336 Comunas y Circuitos Comunales para aterrizar los movimientos y
escuchar a nuestra gente. El mes de noviembre se destinará al debate nacional y la
relegitimación. Esta fase es la espina dorsal del argumentario. La relegitimación de los
liderazgos estadales, municipales y nacionales no se dará por decreto, sino a través del crisol
de la discusión popular. Cada vocero, cada militante, cada miembro de una Misión Social,
tendrá la oportunidad de evaluar el desempeño y la pertinencia de sus dirigentes. El debate
debe ser amplio, franco y autocrítico, permitiendo que solo aquellos líderes con capacidad de
conectar con las mayorías y de convocar nuevas ideas avancen. Este ejercicio de democracia
directa es fundamental.
Durante noviembre, el proceso se convierte en una gran escuela política del pueblo. La
discusión abierta, los balances territoriales y la evaluación de los liderazgos consolidan el
principio de que la legitimidad nace de la práctica y la confianza popular.
DICIEMBRE: Plenarias y juramentación de voceros:
Plenarias nacionales para relegitimar liderazgos a todos los niveles y fortalecer las fuerzas
sociales de la Revolución. El proceso culmina con las plenarias y la juramentación de
participantes. En un ejercicio masivo de testimonio más palpable de la voluntad de generar una
gran fuerza y elevar la agenda nacional. La juramentación de estos voceros no es un simple
acto protocolario; es la investidura popular de una nueva vanguardia que ha pasado por el tamiz
del debate y el consenso de la base. Estos voceros serán los puentes directos entre las bases
y las instancias superiores de dirección, asegurando que las decisiones políticas se "aterricen"
en la realidad y que las voces de las bases se "eleven" al Estado. La magnitud de la
participación fortalece la legitimidad de sus liderazgos.
La clausura de diciembre simboliza la refundación moral de la Revolución desde la voz del
pueblo. Cada vocero juramentado se convierte en custodio del proyecto histórico y en garante
de la continuidad del poder constituyente como práctica permanente del socialismo
bolivariano.
EJES TEMÁTICOS:
1. Las 7T como ejes de la discusión.
El Proceso Constituyente tiene un propósito trascendental: engranar la acción de los
Movimientos y Misiones Sociales con la Agenda de las 7 Grandes Transformaciones (7T)
orientadas por el Presidente Nicolás Maduro. Este alineamiento estratégico es vital, ya que dota
al movimiento popular de un horizonte claro y de objetivos tangibles.
Las 7 Grandes Transformaciones en su dimensión de futuro inmediato y su discusión y
apropiación por parte de los voceros, son esenciales para fortalecer las fuerzas orgánicas de la
Revolución. La legitimidad de los nuevos liderazgos estará directamente ligada a su capacidad
para traducir estas transformaciones en acción concreta en sus comunidades. No basta con la
lealtad política; se exige eficacia revolucionaria.
Las 7T constituyen un sistema de planificación política integral que orienta la acción del Poder
Popular hacia el desarrollo nacional, vinculando el proyecto socialista con la cotidianidad del
pueblo. Cada transformación no es un programa aislado, sino un eje transversal que articula lo
económico, lo político, lo social, lo cultural y lo espiritual del proceso revolucionario.
2. El Impacto estratégico: Elevar la agenda y fortalecer la fuerza orgánica.
El objetivo final de este Proceso Constituyente es lograr un impacto estratégico que trascienda
la coyuntura política inmediata. Se busca un doble efecto: elevar la agenda del Plan de las 7
Transformaciones a la concreta y al territorio y fortalecer las fuerzas orgánicas de la Revolución
para enfrentar el porvenir con mayor unidad y capacidad de respuesta.
Este impacto no solo se mide en resultados administrativos, sino en la calidad política de la
participación popular. La verdadera victoria del Proceso Constituyente reside en la expansión
de la conciencia colectiva, en la apropiación del método de la democracia directa y en la
consolidación de una cultura organizativa que transforme la vida cotidiana del pueblo.
El proceso obliga a los Movimientos y Misiones a pensar más allá de sus demandas y ámbitos,
conectándolos con las grandes transformaciones nacionales.
La estrategia marca el rumbo y la táctica asegura la ejecución. En esta etapa, la Revolución
Bolivariana se enfrenta al desafío de coordinar la voluntad popular con la planificación
institucional, logrando una sinergia entre las estructuras del Estado y la energía del poder
constituyente. Esta convergencia garantiza que cada decisión política tenga anclaje territorial y
que cada iniciativa local contribuya a los objetivos nacionales.
El Proceso Constituyente, al consolidar redes de liderazgo territorial, deja como legado una
nueva generación política. Voceros jóvenes, mujeres organizadas, trabajadores, campesinos,
cultores y científicos populares conforman una vanguardia diversa que garantiza continuidad y
renovación al proyecto bolivariano, la defensa de la independencia nacional y la expansión del
horizonte socialista. Su resultado final es una conciencia colectiva capaz de gobernar y crear lo
inédito, más allá de los liderazgos individuales.
3. Defensa Integral:
Es imperativo activar el Cuadrante de Paz, el plan de riesgo de la Comuna y la justicia de paz.
El conflicto es natural; el problema es cómo lo administramos. El rol fundamental del movimiento
popular en la consolidación de la paz y la defensa integral, es el de máxima preparación frente
a la máxima presión. La paz es una construcción política que nace del orden justo y de la
participación consciente. No hay paz sin justicia, ni seguridad sin organización. La Revolución
necesita comunidades que prevengan el delito, que gestionen los conflictos con sabiduría y que
defiendan el territorio con disciplina cívica. La paz revolucionaria se construye desde la
conciencia colectiva, la solidaridad y la corresponsabilidad territorial.
SECTORES:
1. Mujeres 15. Científico
2. Trabajadores 16. Transportistas
3. Campesinos 17. Emprendedores
4. Ecologistas 18. Sexodiversidad
5. Animalistas 19. Afrodescendientes
6. Adultos y Adultas Mayores 20. Comunicadores
7. Juventud 21. Salud
8. Educación 22. Hábitat y Vivienda
9. Cultura 23. Alimentación
10. Pueblos originarios 24. Seguridad, defensa y paz
11. Profesionales y Técnicos 25. Misioneros y misioneras
12. Pescadores 26. Pueblos hermanos
13. Personas con discapacidad 27. Religiosos
14. Deporte
PREGUNTAS GENERADORAS:
1. Identifique con cuáles de las 7 Grandes Transformaciones se vincula su Movimiento y
cuál es su papel para el desarrollo de las mismas.
2. ¿Cuáles son los cambios que requiere su Movimiento en cuanto a organización en el
marco de la nueva etapa de la Revolución Bolivariana?
3. ¿Cuáles son los desafíos y banderas de lucha de su Movimiento para
engranar con las 7T?
4. ¿Cuáles son las acciones que puede llevar a cabo su Movimiento en el marco de la
defensa integral de la patria?
5. ¿Cuáles son las organizaciones, individuos o referentes de tu sector que se identifican
en el territorio más allá de los Movimientos Sociales ya conocidos?
6. ¿Cómo considera que podemos potenciar los vínculos comunicacionales y organizativos
con otros movimientos en el ámbito internacional como parte de la Diplomacia de los
Pueblos?